JUVENTUDES  CARLISTAS

        ...eman  ta zabal zazu munduan frutua...  

inicio

-EL CARLISMO SEGÚN KARL MARX-

 Karl Marx

       “El Carlismo no es un puro movimiento dinástico y regresivo, como se empeñaron en decir y mentir lo bien pagados historiadores liberales. Es un movimiento libre y popular en defensa de tradiciones mucho más liberales y regionalistas que el absorbente liberalismo oficial, plagado de papanatas que copiaban a la Revolución Francesa. Los carlistas defendían las mejores tradiciones jurídicas españolas. Las de los Fueros y las Cortes legítimas que fueron pisoteadas por el absolutismo monárquico y el absolutismo centralista del Estado liberal. Representaban la patria grande como suma de las patrias locales, con sus peculiaridades y tradiciones propias. No existe en Europa ningún país que no cuente con restos de antiguas poblaciones y formas populares que han sido atropelladas por el devenir de la Historia [...] En Francia lo fueron los bretones y en España, de un modo mucho más voluminosos y nacional, los defensores de don Carlos. 

        El tradicionalismo Carlista tenía unas bases auténticamente populares y nacionales de campesinos, pequeños hidalgos y clero, en tanto que el liberalismo estaba encarnado en el militarismo, el capitalismo(las nuevas clases de comerciantes y agiotistas), la aristocracia latifundista y los intereses secularizados, que en la mayoría de los casos pensaban con cabeza francesa o traducían, embrollando, de Alemania.”

(La Revolución Española –1849-)

Karl Marx en esta época trabajaba como corresponsal para los periódicos NUEVA GACETA RENANA (1849) y, años más tarde (1854) para el NEW YORK DAIL TRIBUNE.

-EL CARLISMO SEGÚN MIGUEL DE UNAMUNO-

Miguel de Unamuno

       “¿Cuándo se estudiará con amor aquel desbordamiento que transcendió a toda forma? ¡Cuántas cosas cabían en los pliegues de aquel lema: Dios, Patria y Rey!... Lo encasillaron y formularon y cristalizaron, y hoy no se ve aquel empuje profundamente laico, democrático y popular; aquella protesta contra todo mandatario, contra todo lo aristocrático y centralización unificadora. Fue un movimiento más europeo que español, un irrumpir de lo subconsciente en la conciencia, de lo intrahistórico en la historia.” 

“El Carlismo nació contra la desamortización, no sólo de los bienes del clero, sino de los bienes del común”; “ hay dos carlismos, el popular de fondo socialista y federal y hasta anárquico... otro, el escolástico, esa miseria de bachilleres, canónigos, curas, barberos ergotistas y raciocinadores...”; “ podría hacer un trabajo acerca de lo que puede llamarse socialismo carlista”.  

("En torno al casticismo" OO CC III, pags. 301 a 302)

------------------------------------------------

        “El levantamiento carlista se debió a la querella entre la villa y el monte, la lucha entre el labrador y el mercader. Nació contra la gavilla de cínicos, tiranuelos el lugar, polizontes vendidos que, como sapos, se hinchaban de la inmunda laguna de las expropiaciones de los bienes de la Iglesia, contra los mismos que les prestaban el dinero al treinta por ciento, los que les dejaron sin montes, sin dehesas, sin hornos y hasta sin fraguas, los que se hicieron ricos comprando con cuatro cuartos y mil picardías todos los medios de la riqueza común. Si don Carlos me llamara, le aconsejaría que quitase todas las oficinas y puestos públicos de la ciudades, desparramándolas por el campo; que obligase a los ricos a mantener a los pobres, a educar a los huérfanos; a que doblara las contribuciones, mayor cuota cuanto más tuviesen.”

("Paz en la guerra" OO CC II, pags. 248, 178 y 139)

------------------------------------------------

En el cuerpo literario de Miguel de Unamuno, al igual que en el de Valle-Inclán, de todos más conocida, se proyecta, decir, descaradamente, su vena carlista en una molestísima, para los liberales, declaración de intenciones políticas.

En el caso de Marx, autor extranjero, los análisis que efectúa sobre el liberalismo decimonónico, no son otra cosa que una sonora bofetada política, hecho que no le depara otra cosa que ser relegado al olvido en un pacto de silencio. Para el aparato cultural de este país, carece de toda validez, ¿ o es por su validez por lo que se ocultaron sus análisis? ¿en cuántos libros de texto se comentan?

El devenir histórico nos otorga un estado de derecho que hemos ayudado a formalizar( y con el que democráticamente somos beligerantes puesto que existen suficientes lagunas de injusticias que justifican nuestra movilización). No caben otras formas que las de la convivencia y la tolerancia, pero no seríamos fieles a nuestros principios si dejáramos en el olvido a todo un Pueblo que en la noche de los tiempos tan sólo tuvo acceso al llanto, a la sangre y a las lágrimas, cuyo patrimonio fue la cárcel, el exilio o la muerte, en premio de la observancia de sus libertades.

 

 

VOLVER A LA PÁGINA PRINCIPAL