14) Aclaraciones de Leonardo Mir

Compañeros, creo que tal vez mi intervención no haya sido muy afortunada, por lo que intentare ser un poco más claro y explícito esta vez.

Susil Gupta escribió que, “La clase obrera de la mayoría de los países avanzados es hoy una clase reaccionaria y degenerada. Es enemiga de la democracia, el socialismo y el Marxismo y de la clase obrera internacional”. Y por este camino, Susil Gupta se dirigía directamente a cuestionar al “marxismo ortodoxo” -que el GPM tan honrosamente levanta-, proponiendo que “hace falta ir más allá”.

Con mi respuesta a Susil Gupta pretendí desestimar tal cuestionamiento al marxismo -es decir, a la ciencia social-, implícito en su intervención en la que –particularmente- cuestiona a la clase obrera europea, pero –creí yo- apuntando -en general- hacia el marxismo. Y creí oportuno -tal vez por cuestiones de brevedad- hacerlo sin entrar a polemizar punto por punto en su posición, sino desde un punto de vista mucho más general, dejando de lado la cuestión, necesaria, pero secundaria en orden de prelación, de la intervención del sujeto revolucionario.

Lo que intenté decir, es que, -como hipótesis abreviada de trabajo- aún cuando el sujeto revolucionario faltara a la cita (o se retardara sería más exacto decir), el derrumbe económico se habría de producir igual (lo cual reconozco como inexacto) , más tarde o más temprano, y –anexamente- traté de precisar este momento haciéndolo coincidir aproximadamente con aquél en que la plusvalía “tendiera” a desaparecer  (con lo cual introduje  un sesgo mecanicista, lo reconozco).

Como se darán cuenta, esta hipótesis no plantea ni siquiera la cuestión “del interregno entre la toma del poder y la realización del socialismo”, ya que no hay tal toma del poder en esa hipótesis de trabajo. Lo que quiero venir a decir es que más allá de las vicisitudes históricas, el cambio de sistema se ha de producir de todas maneras, considerando que esta es la esencia última de la ciencia social (el marxismo), que el capitalismo no es un sistema que “se sale” del tiempo, constituyéndose en lo más alto como sistema que al hombre le está dado alcanzar, sino que es un mero paso en el camino, y que, sea como sea, aunque no nos sea posible descubrir exactamente de que modo ha de ser superado, irremediablemente demostrará ser lo que es, es decir, un mero producto histórico. Indubitablemente, dentro de ese “exactamente de que modo” ha de inscribirse al factor subjetivo que he dejado ausente (dando lugar a vuestra intervención) en mi apresurada respuesta a Gupta.

De más está decir que, si yo me salteo por completo el interregno entre la toma del poder y el socialismo, mal podría suponerse que yo avale alguna relación causa-efecto mecánica entre la intervención política del proletariado y “el momento en que las fuerzas productivas dejan sin sentido histórico al capitalismo al interior de sus propias relaciones de producción”. No pretendo plantear –aunque vuelvo a reconocer que he dejado esa impresión- ningún “automatismo sincrónico” sino que sencillamente no me adentré en la cuestión de las vicisitudes del cambio, cuestión en la que ustedes son muchísimo más versados que yo y han hecho las aclaraciones necesarias.

“la tendencia al derrumbe no actúa linealmente sino a través de interrupciones violentas bajo la forma de crisis y guerras, fenómenos a través de los cuales el capital acumulado se desvaloriza o destruye superando así, momentáneamente, los límites histórico-relativos que se pone a sí mismo. >> (Op. cit.)

E inmediatamente ustedes también señalan,

Pero a esta realidad descubierta por el “concreto pensado” de Marx, hay que añadir otra consideración suya complementaria, expuesta en el capítulo XIII del Libro I y XV del Libro III, y es que “la superación tecnológica” de que nos habla Leonardo también encuentra su límite en el capital antes del agotamiento del plusvalor; y esa limitación consiste en que la tecnología punta solo se vuelve operativa a los fines de la acumulación, si lo que cuesta producirla es inferior al coste del trabajo necesario o fuerza de trabajo que reemplaza: (Ibíd)

Obsérvese que yo había escrito, “Lo que sucederá, probablemente, es que la cantidad se transformará en cantidad un poco antes del punto de tecnificación absoluta con lo que quise poner de manifiesto, tácitamente, que el proceso no habría de ser puramente mecánico sino que –aunque Susil Gupta y otros criticaran el papel jugado por la clase obrera- mas tarde o mas temprano esta –la clase obrera- estaría “obligada necesariamente” a entrar al juego, por lo cual, y para concluir termino dándoles enteramente la razón cuando señalan,

     Porque, de no mediar la acción efectivamente revolucionaria del proletariado para constituirse en clase dominante, la misma lógica objetiva que tiende al derrumbe del sistema, brinda contradictoriamente a la burguesía la posibilidad real de sobrevivirse indefinidamente a sí misma a caballo de la superación de los límites que el capital se pone periódicamente a sí mismo, mediante la barbarie económico-social que supone la desvalorización masiva de capital constante y variable durante las crisis, y/o su destrucción física por medio de la barbarie bélica en las guerras. (Ibíd).

y también aquí,

la desaparición del sistema de vida basado en la explotación de trabajo asalariado no tiene por premisa material el agotamiento de la plusvalía por efecto de la tecnificación bajo del capitalismo —como parece opinar Leonardo Mir— sino el establecimiento de las nuevas bases materiales o relaciones de producción dominantes al interior de la sociedad en transición al socialismo, bajo la dictadura democrática del proletariado. Tal es la mediación política objetivamente determinada e históricamente necesaria para la desaparición definitiva del capitalismo, que inexplicablemente Leonardo Mir olvidó introducir en su texto. (Ibíd)

Tal vez la fe en la clase obrera que a Susil Gupta la falte, a mi me sobra. Y entiéndase por favor que cuando escribo "fe" no me refiero al concepto corriente de "fe ciega", sino de fe fundamentada en la ciencia social. Espero haber salvado mis olvidos anteriores y haber aclarado mi pensamiento. De no ser así, aguardo vuestras siempre oportunas aclaraciones.

Cordiales saludos.

Leonardo Mir

 

éste y el resto de nuestros documentos en otros formatos
grupo de propaganda marxista
http://www.nodo50.org/gpm
e-mail: gpm@nodo50.org