El socialismo

En el mismo apartado sobre el "significado de socialismo" dicen que:

<<La sociedad socialista no es la consecuencia racional e inevitable del desarrollo de la sociedad capitalista, sino que toma forma sobre la base de la negación de esta sociedad, a través de la actividad práctica crítico-revolucionaria. Por tanto no se puede hablar esquemáticamente de cómo será el socialismo antes de su establecimiento, ya que se trata de una formación económico-social influenciada por la lucha de las clases sociales y la praxis individual, dentro de un colectivo de seres sociales específicos en condiciones específicas. Sin embargo, se puede decidir cómo no va a ser  y sobre esta base expresar algunos principios generales >> (CIS: Op.Cit. El significado de “socialismo”.)

La sociedad socialista no es la negación del capitalismo, sino la negación de la negación, esto es su superación. Negar el capitalismo es lo que hacen de hecho los asalariados en una huelga o en una insurrección. Tampoco es correcto decir que no se puede saber cómo será el socialismo antes de llegar a él. Es el desarrollo de las fuerzas productivas bajo el capitalismo lo que determina el proceso objetivo hacia la superación dialéctica del capitalismo en el socialismo. Este proceso aparece históricamente delineado por la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia y la creciente socialización del trabajo. Aunque el socialismo no se deriva automáticamente de estas dos premisas, son su condición necesaria. De ahí que, como dijera Rosa de modo insuperable:

<<Sin la teoría marxista del derrumbe capitalista, desaparece bajo los pies del proletariado la base granítica de la necesidad histórica objetiva del socialismo>> (R. Luxemburgo: "Reforma o Revolución")

En este mismo proceso, el socialismo se anticipa, incluso tangiblemente, dentro del propio sistema capitalista, por ejemplo, bajo la forma de las Sociedades anónimas, como capital de propiedad colectiva que anula o elimina la propiedad individual sobre los medios de producción, de cambio y de servicios, y que se presenta, por tanto, como una transición al socialismo dentro del capitalismo. Otro tanto sucede con las asociaciones cooperativas. Esta abolición del capitalismo individual por las sociedades anónimas, se produce a través del juego bursátil, donde los grandes accionistas despojan periódicamente a los pequeños, actuando como poderosa palanca de la centralización del capital en un colectivo cada vez más pequeño, facilitando así la transición a la propiedad colectiva bajo la dictadura del proletariado:

<<Esto constituye la abolición del modo capitalista de producción dentro del propio modo capitalista de producción y, por consiguiente, una contradicción que (bajo el capitalismo) se anula a sí misma, que prima facie, se presenta como mero punto de transición  (todavía abstracta), hacia una nueva forma de producción. Pero esta apropiación misma se presenta, dentro del sistema capitalista, en una figura antagónica (con el capitalismo individual temprano), como la apropiación de la propiedad social por parte de unos pocos (...) Puesto que la propiedad existe aquí en la forma de las acciones, su movimiento y transferencia se convierten en resultado puro del juego bursátil, en el que los tiburones devoran a los peces pequeños y los lobos de la bolsa a las ovejas. (...) Las empresas capitalistas por acciones deben considerarse, al igual que las fábricas cooperativas, como formas de transición del modo capitalista de producción hacia el modo de producción asociado, sólo que en uno de ellos (las sociedades por acciones), el antagonismo se ha suprimido de una manera negativa, mientras que en el otro (la sociedad de los productores libres asociados) se lo ha hecho positivamente.>> (K. Marx: “El Capital” Libro III Cap. XXVII. Lo entre paréntesis es nuestro)

Desde esta perspectiva materialista histórica, está claro que la sociedad socialista no es una construcción ex nihilo que "toma forma" en las luchas mismas del proletariado, sino que sale del vientre de la sociedad burguesa, de la ley general de la acumulación capitalista; el socialismo y el comunismo están virtualmente contenidos en esa ley. Por tanto, es la consecuencia lógica inevitable del desarrollo de la sociedad capitalista signada por su tendencia objetiva al derrumbe, límite que el capital sólo consigue superar mediante las grandes crisis periódicas y las guerras, tanto más catastróficas cuanto mayor es la masa de capital comprometido que desemboca en ellas. De este modo, la necesidad del socialismo se torna cada vez más acuciante y más y más subjetivamente posible. Esta es la explicación del socialismo científico por contraposición al socialismo utópico, en el sentido de que la sociedad comunista no es producto de la imaginación de ningún reformador social, sino que está en la lógica objetiva de la sociedad capitalista. En fin, inevitable en el sentido de que lo objetivamente necesario tiende a ser subjetivamente posible. Nada más. Con esto se quiere decir que el socialismo está contenido en el capitalismo. Pero no sale sólo, hay que sacarlo a la luz de la historia. Esto sólo se puede conseguir a través de la autoconsciencia del proletariado en acción:

<<Para nosotros, el comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que ha de sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual>> K.Marx-F.Engels: "La ideología alemana" II-5. 1845)

<<Nosotros llamamos comunismo<<En fin, dando por sentado que estos tres elementos (salario del trabajo, renta del suelo, ganancia-interés) son las fuentes de ingresos de las tres clases, a saber: la de los terratenientes, la de los capitalistas y la de los asalariados, como conclusión, LA LUCHA DE CLASES en la cual el movimiento (real) se descompone y es el desenlace de toda esta mierda.>> (K. Marx: "Carta a Engels" 30/04/868)

Donde el "movimiento real" es la unidad dialéctica del movimiento del capital y del movimiento proletario, de cuya descomposición surge la sociedad comunista. Y para abreviar y mitigar los dolores del parto socialista, no es cuestión de querer hacerlo, sino que hay que saber cómo hacerlo. Y para esto, no basta con apelar a la memoria personal o colectiva generacional, sino que es necesario conocer las leyes que presiden el modo de producción capitalista y la memoria histórica del movimiento político proletario. Tal es la responsabilidad ineludible de la vanguardia revolucionaria en tanto encarnación de la moderna ciencia social políticamente aplicada a la "realidad actual" de este todavía "existente" económico, social y cultural caduco llamado capitalismo.  

Respecto de hasta dónde se puede prever cómo será la sociedad socialista, decir que, hasta Marx se pudo efectivamente prever qué será en esencia y cómo en sus rasgos generales, porque está ya prefigurada por la propia sociedad capitalista, porque está ya en su vientre y es posible verla por los medios ecográficos propios del Materialismo Histórico. Cfr.: http://www.nodo50.org/gpm/vacaslocas/10.htm. Pero, después de Lenin, además de confirmar las previsiones de Marx, podemos saber unas cuantas cosas más, como hemos de mostrar un poco más adelante.

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