<<Vuelvo a la rebelión en el mundo árabe. Gente amiga me ha preguntado por qué estoy tan obsesionado con el tema. La respuesta es simple. Porque considero que estamos ante un movimiento de proporciones gigantescas, ante uno de esos pasos que dan los explotados y oprimidos, que marcan época. Millones se han levantado en muchos países, enfrentando a regímenes dictatoriales, brutales. Me dirán que luchan por reivindicaciones burguesas (libertad de opinión, de reunión, elecciones y parlamento, derecho a defensa en juicio, etc.) y que continúa la explotación del capital, y no puedo menos que acordar. Pero también he explicado en otras notas que no es lo mismo una dictadura que una democracia burguesa. Pero por sobre todas las cosas, es inmensamente progresivo lo que se está dando en el mundo árabe desde la perspectiva de la lucha por el socialismo>>. http://rolandoastarita.wordpress.com/2011/04/03/paises-arabes-acerca-de-complots-y-manipulados/

AL QAEDA PLANTA SU BANDERA EN LIBIA
By Sherif Elhelwa, setiembre de 2011

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Fue aquí, en el Tribunal de Justicia Libio en Benghazi, donde se encendieron las primeras chispas de la revolución libia. Es el trono simbólico de la revolución; el equivalente de la Plaza Tahrir en Egipto para la Libia post-Gadafi. Y fue aquí, en los tumultuosos meses de guerra civil, que el populacho de las fuerzas rebeldes establecieron su gobierno provisional y su primitivo, aunque efectivo, centro de prensa, desde donde podían contarles a los periodistas extranjeros su “lucha para la libertad”.

Pero según varios testigos presenciales —incluido yo mismo— sobre el tribunal de Benghazi ahora se puede ver la bandera rebelde de Libia ondeando al lado de la bandera de Al Qaeda.

Según uno de los ciudadanos de Benghazi, islamistas en nuevos todoterrenos conducen por las calles de noche haciendo flamear la bandera negra de Al Qaeda y gritando, “¡Islamiya, Islamiya! Ni este, ni oeste”, haciendo referencia a las preocupaciones previas en torno a que el país sería bifurcado entre los oponentes de Gadafi en el lado este, y los elementos pro-Gadafi en el oeste.

A principios de esta semana fui al tribunal de Benghazi y pude confirmar los rumores: se podía ver claramente una bandera de Al Qaeda: su escritura árabe declarando que “no hay más dios que Alá” sobre una luna llena. Cuando intenté tomar fotos, un guarda con pinta de ser salafista, vestido con un uniforme de camuflaje verde, se abalanzó sobre mi queriendo saber qué estaba haciendo. Mi respuesta fue directa: estoy tomando una foto de la bandera. Me dirigió una mirada intimidante y susurró, “A cualquiera que hable mal de esta bandera le cortaremos la lengua. Te recomiendo que no publiques estas fotos. Te traerá problemas”.

Me siguió cuando entré en el tribunal, pero por suerte mi conductor, Khaled, estaba cerca, e intervino a favor mío. Según Khaled, el guarda había amenazado seriamente con hacerme daño. Cuando hablé con él otra vez, me dijo que “esta bandera es la verdadera bandera del Islam”, y no quiso responder a mi argumento de que históricamente el Islam nunca ha sido representado por una sola bandera. El guarda reclamó varias veces que no había Al Qaeda en Libia, y que la bandera ondeando sobre el juzgado era “negro oscuro”, mientras que la bandera de Al Qaeda es de un negro carboncillo. Para muchos habitantes locales, una distinción sin importancia. Un hombre se me acercó con una amable advertencia: “Te recomiendo que te vayas; [los combatientes islamistas] podrían estar vigilándote”.

Pero nada de todo esto os debería sorprender. En Trípoli, Abdelhakim Belhaj, un combatiente de Al Qaeda muy conocido y fundador del famoso Grupo Libio de Lucha Islámica (GLLI), ahora es el líder del rebelde “consejo militar” en Trípoli. Hace unas semanas, Belhaj ordenó a sus luchadores tomar el mando del aeropuerto de Trípoli, entonces comandado por un grupo de luchadores zitanistas, una brigada de libios bereberes que ayudaron a liberar la capital de los leales seguidores de Gadafi. Unos días después, Belhaj pronunció un discurso declarando que sus acciones habían sido consentidas por el CNT [Consejo Nacional de Transición], la organización que le nombró líder del comando militar de Trípoli.

Según un libio que no quiso dar su nombre, un grupo militar dentro del CNT está convocando a combatientes salafistas con antecedentes militares para formar parte de un grupo especial revolucionario: “Mueras en combate o vuelvas a casa, igualmente habrán beneficios especiales”, incluidos salarios mensuales. (Una fuente del CNT me dijo que los luchadores de Belhaj son los únicos luchadores rebeldes que reciben un salario mensual.)

En un discurso reciente anunciando el nuevo comienzo de la Libia post-Gadafi, Moustafa Abdelijalil, el líder del CNT, declaró que el país es un “país islamista, y la ley sharia es la base de todas nuestras leyes”. Fue realmente una declaración extraña para un líder que celebraba la liberación de su país, haciendo que muchos se preguntaran: ¿A quién intentan complacer Abdeljalil y el CNT?

No es raro descubrir rebeldes con antecedentes radicales. En una entrevista extraoficial, un miembro del CNT me habló casualmente de su pasado, explicándome que el régimen de Gadafi lo puso en la lista negra de su país por sus vínculos con GLLI. Me habló de su estrecha relación con Sheik Omar Andel-Rahman, el famoso “clérigo ciego” encarcelado por su participación en el atentado con bomba de 1993 en el World Trade Center, a quien ayudó a pasar por las fronteras de Pakistán y Afganistán durante la lucha de los muyahidines contra la Unión Soviética.

La guerra para liberar al país de la dictadura de Gadafi puede que haya terminado, pero la lucha por el control de la Libia post-revolucionaria acaba de empezar. Y a pocos sorprenderá que los veteranos radicales, yihadistas, salafistas y GLLI, intenten llenar el vacío de poder reemplazando una dictadura con otra.

Sherif Elhelwa

Declaraciones tras el brutal asesinato de Gadafi:

José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea y Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo: “La desaparición de Gadafi marca el final de una era de despotismo y represión sufridas demasiado tiempo por el pueblo libio (...) Libia puede hoy pasar una página de su historia y emprender un nuevo futuro democrático (...) El Consejo Nacional de Transición libio debe perseguir un proceso de reconciliación de amplia base abierto a todos los libios y que permita una transición democrática, pacífica y transparente en el país”

Jerzy Buzek, presidente del Parlamento Europeo: “Hoy se da una nueva dinámica hacia la transición democrática a través de la creación de un Gobierno interino. Debe ser inclusivo y allanar el camino para el pluralismo político. El nuevo sistema democrático debe estar basado en el Estado de Derecho y el respeto por los derechos fundamentales de todos los ciudadanos”.

Catherine Ashton: Reponsable de la política exterior de la UE: “La muerte de Gadafi supone el punto final de un período trágico para muchos libios. (...) Mientras Libia entre un período de transición, es importante que sus líderes se unan para crear un futuro democrático con respeto a los derechos humanos. (...) La UE seguirá comprometida en la construcción del futuro del país”.

David Cameron, primer ministro británico: “Hoy es el día en que hay que recordar a todas las víctimas de la brutal dictadura de Muamar al Gadafi. Su muerte es la promesa de un futuro mejor para Libia”

Alfredo Pérez Rubalcaba, candidato socialista a la presidencia del Gobierno en España: “La desaparición del dictador libio da una oportunidad a la paz y a abrir un espacio de convivencia en Libia, pero por sí sola no resuelve la situación del país (...) No me alegro de que nadie muera pero Gadafi era un obstáculo para solucionar un conflicto que preocupa a la comunidad internacional (...) Todavía hay que hacer muchas cosas para resolver la situación de Libia, porque es un no país”.

AL-QAEDA TOMA POSESIÓN DEL PACIO DE JUSTICIA DE BANGASI
Red Voltaire | 3 de noviembre de 2011

Mustafa Abdelyalil, el ex ministro de Justicia de la Yamahiria Árabe Libia convertido en presidente del Consejo Nacional de Transición, anunció la intención de los rebeldes de convertir Libia en un Estado islámico y de implantar la charia (ley islámica) como su única ley.
Ya desde el primer mes de la agresión de la OTAN contra Libia, la Red Voltaire denunciaba a través de este mismo sitio web el papel de Al-Qaeda en la desestabilización tendiente a justificar la intervención militar extranjera en Libia.
Según el periodista Sherif Elhelwa, la bandera de Al-Qaeda ondea actualmente, junto a la de los rebeldes, sobre el Palacio de Justicia de Benghazi, edificio devenido en centro histórico y simbólico de la revuelta que estalló en la región de Cirenaica.

Los terroristas fanáticos de Al Qaeda se muestran abiertamente en Bengasi
octubre 31, 2011

Las bandas de terroristas extremistas suníes de Al Qaeda, enemigas de todo progreso social, de los derechos de las mujeres, de la independencia y unidad nacional de la Nación árabe, marionetas de los servicios secretos occidentales e implicadas en todo tipo de actos terroristas, se muestran abiertamente en Bengasi. La CIA y la OTAN las han utilizado descaradamente para derribar el poder revolucionario libio, masacrar al pueblo libio e instaurar una colonia petrolera bajo la cobertura de “una república islámica” medieval y oscurantista.

Foto2: Juntas las banderas de la monarquía del Rey Idriss y de los terroristas de Al Qaeda bajo el mando de la CIA. Foto3 y Foto4. He aquí a fananáticos totalmente inconscientes de que —tanto ellos como sus odiados adversarios— han servido al capital global excedentario en trance de superar su actual crisis internacional, pugnando para ello por apoderarse de la industria petrolera Libia. Con tal propósito se les ha envenenado la mente y metido en esta guerra, al costo de 100.000 víctimás —casi todos ellos pertenecientes a la misma clase social explotada— entre muertos y mutilados en los dos bandos. Ignoran estos fanátizados que nada será mejor para ellos en el futuro sino al contrario. Y es que no por sentirse vencedores dejarán de ser socialmente distintos a quienes hoy se sientan vencidos. Como explotados, ambos "enemigos" seguirán siendo los perdedores de siempre, del mismo modo que, como explotadores, desde 1848 los capitalistas han venido resultando ser en todas las guerras los únicos ganadores. Por eso siguen conservando el poder, sean nacionalistas pequeñoburgueses o imperialistas granburgueses. Poorque así lo hemos querido nosotros. Esto es lo que todos los asalariados como clase absolutamente mayoritaria en el Mundo actual, acabaremos por aprender; de nuestros propios errores históricos y de nuestra fuerza irresistible. Nosotros o nuestros descendientes, lo quieran o no. Porque así está previsto en la lógica del capitalismo que sea y así será.

Las acciones secretas de la CIA

Los rebeldes sirios apoyados por Washington están bajo el mando de un «ex»-terrorista de Al-Qaeda
por Thierry Meyssan

Explotando el mito de la llamada «primavera árabe» y las intervenciones de la OTAN, tanto oficiales como secretas, Qatar trata de imponer dirigentes islamistas donde quiera que se le presenta la oportunidad de hacerlo. Esta estrategia no sólo ha llevado a Qatar a financiar la Hermandad Musulmana y a poner al servicio de esta las cámaras y micrófonos de la TV Al Jazzera sino incluso a apoyar a los mercenarios de Al-Qaeda. Estos últimos dirigen ahora el Ejército Sirio Libre, lo cual despierta gran inquietud en Israel y entre los partidarios del «choque de civilizaciones».

Red Voltaire | Damasco (Siria) | 19 de diciembre de 2011.

Abdelhakim Belhaj, líder histórico de Al-Qaeda en Libia, actual gobernador militar de Trípoli con la bendición del Pentágono y jefe del Ejército Sirio Libre. Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU no se ponen de acuerdo en cuanto a la interpretación de los sucesos que están enlutando Siria.

Según Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, Siria está viviendo una revolución, continuación de la «primavera árabe», que está siendo víctima de una sangrienta represión. Rusia y China estiman, por el contrario, que Siria está enfrentado la agresión de bandas armadas provenientes del exterior, a las que combate de una manera poco hábil que está dejando víctimas colaterales entre la misma población civil a la que quiere proteger.

La investigación que la Red Voltaire ha realizado en el terreno confirma esta última interpretación [1]. Hemos recogido testimonios directos de los ataques de esos grupos armados. Los testigos señalan que el acento de algunos agresores al hablar la lengua árabe los delata como iraquíes, jordanos o libios, e incluso pashtunes.

En los últimos meses, diferentes diarios árabes favorables a la administración al-Assad han mencionado la infiltración en Siria de entre 600 y 1,500 hombres del Grupo islámico Combatiente en Libia (GICL), rebautizado desde noviembre de 2007 con la apelación Al-Qaeda en Libia. A fines de noviembre, la prensa libia relató el intento de la milicia de Zintan de arrestar a Abdelhakim Belhaj, compañero de armas de Osama ben Laden [2] y jefe histórico de Al-Qaeda en Libia, convertido en gobernador militar de Trípoli por obra y gracia de la OTAN [3. El intento de arresto tuvo lugar en el aeropuerto de Trípoli, en momentos en que Belhaj salía para Turquía. Posteriormente, varios diarios turcos han mencionado la presencia de Abdelhakim Belhaj en la frontera turco-siria.

Estas denuncias encuentran la incredulidad de quienes siguen creyendo que Al-Qaeda y la OTAN son enemigos irreconciliables e incapaces de cooperar entre sí. Lo cierto es que esas denuncias confirman la tesis que vengo defendiendo desde los atentados del 11 de septiembre de 2011, de que los individuos catalogados como Al-Qaeda son mercenarios utilizados por la CIA [4].

¿Quién está diciendo la verdad?

Desde hace una semana, el diario español ABC, monárquico, ha venido publicando por entregas un reportaje del fotógrafo Daniel Iriarte. Este periodista se relaciona con el Ejército Sirio Libre (ASL, en inglés Syrian Free Army, ejército sirio libre, conducidos y bajo supervisión por los servicios de inteligencia británicos, es decir el MI6) que opera en el norte de Siria, precisamente en la frontera con Turquía. Daniel Iriarte es un defensor de la «revolución» y no hay para él términos demasiado duros cuando se trata de referirse al «régimen de al-Assad».

Según el coronel Riyad Al-Assad, jefe del Ejército Sirio Libre, este se compone de más de 20,000 hombres. Las autoridades sirias estiman que son en realidad algunos cientos [5].

Mientras tanto, en la edición del sábado 17 de diciembre de 2011, el español Daniel Iriarte refiere un encuentro que le pareció chocante. Mientras sus amigos del ASL lo llevaban a un nuevo escondite, Iriarte se encontró con unos extraños sublevados: 3 libios [6].

Mahdi al-Harati, comandante de la Brigada de Trípoli, dimitió de sus funciones como segundo al mando del Consejo Militar de Trípoli para irse a dirigir el Ejército Sirio Libre.El primero de ellos era Mahdi al-Hatari, un libio que vivió en Irlanda antes de enrolarse en Al-Qaeda. Al final de la guerra contra Libia, Mahdi al-Hatari se convirtió en comandante de la Brigada de Trípoli y posteriormente fue segundo al mando del Consejo Militar de Trípoli, bajo la dirección de Abdelhakim Belhaj. Mahdi al-Hatari renunció a ese puesto, unos dicen que lo hizo porque había entrado en conflicto con el Consejo Nacional de Transición y otros que quería regresar a Irlanda, donde reside su esposa[7]. En realidad, Mahdi al-Hatari se fue a Siria.

Más extraño aún, en junio de 2010, este miembro de Al-Qaeda estaba entre los militantes favorables a los palestinos que viajaban a bordo del barco turco Mavi Marmara. Agentes de numerosos servicios secretos, esencialmente del espionaje estadounidense, se habían infiltrado en la «Flotilla de la Libertad» [8]. Fue herido y retenido como prisionero en Israel durante 9 días.

Durante la batalla de Trípoli, Mahdi al-Hatari dirigió el grupo de Al-Qaeda que sitió y atacó el hotel Rixos, donde yo mismo me encontraba con mis compañeros de la Red Voltaire y la prensa internacional, y cuyos sótanos servían de refugio a varios dirigentes de la Yamahiria protegidos por la guardia de Khamis el-Kadhafi [9]. Según este último, junto a Mahdi al-Hatari se hallaban varios oficiales franceses, presentes en el terreno como consejeros de este miembro de Al-Qaeda.

El segundo libio que el fotógrafo Daniel Iriarte se encontró en el Ejército Libre Sirio es nada más y nada menos que Adem Kikli, otro lugarteniente de Abdelhakim Belhaj. Iriarte no logró identificar al tercer libio, al que los demás llamaban Fuad.

Este testimonio de Iriarte concuerda con lo que los diarios árabes antisirios han venido proclamando desde hace semanas: el Ejército Sirio Libre cuenta al menos con 600 «voluntarios» de la organización Al-Qaeda en Libia [10]. Y toda la operación se desarrolla bajo la dirección del propio Abdelhakim Belhaj, quien cuenta con la ayuda del gobierno de Erdogan.

¿Cómo se explica que un periódico tan hostil al gobierno de al-Assad como ABC haya decidido publicar el testimonio de su enviado especial, cuando este revela los sucios métodos de la OTAN y confirma la tesis gubernamental sirio sobre la desestabilización armada? Lo que sucede es que, desde hace una semana, ideólogos del choque de civilizaciones se han pronunciado contra ese dispositivo, que incorpora extremistas islamistas a la estrategia del «mundo libre».

Como invitado del blog de CNBC [11], el ex primer ministro español José María Aznar reveló, el 9 de diciembre de 2011, que Abdelhakim Belhaj se encontraba entre los sospechosos de estar implicados en los atentados perpetrados en Madrid el 11 de marzo de 2004 [12], atentados que pusieron fin a la carrera política de Aznar en España.


El jeque Ali Salabi, guía espiritual de Al-Qaeda en Libia, mentor de Abdelhakim Belhaj y hombre fuerte de la actual Libia post-Gadaffi. Esas declaraciones de Aznar coinciden con varias intervenciones de sus amigos del Jerusalem Center for Public Affairs, el think-tank (centro o instituto de propaganda política) que dirige el ex embajador israelí ante la ONU, Dore Gold [13]. Estos amigos de Aznar expresan públicamente sus dudas ante la actual estrategia de la CIA, que consiste en instalar islamistas en el poder en todo el norte de África. Dicha crítica apunta en primer lugar contra la muy secreta cofradía de la Hermandad Musulmana y sobre todo contra 2 personalidades libias: el ya mencionado Abelhakim Belhaj y su amigo el jeque Ali Al-Salibi. Este último está considerado como el nuevo hombre fuerte en Libia [14]. Tanto Belhaj como Al-Salibi tienen la reputación de ser los peones de Qatar en la actual Libia post-Kadhafi [15]. Es además precisamente el jeque Al-Salabi quien distribuyó los 2 000 millones de dólares de ayuda qatarí a Al-Qaeda en Libia [16].

Reaparece así a la luz pública la contradicción que tanto se esfuerzan algunos por esconder desde hace 11 años: los mercenarios, antiguamente pagados por Osama ben Laden, nunca han dejado de estar al servicio de la estrategia de Estados Unidos, desde la primera guerra de Afganistán e incluso en la época de los atentados del 11 de septiembre. Sin embargo, los dirigentes occidentales siguen presentándolos como enemigos.

Es probable que las objeciones del señor Aznar y las del Jerusalem Center for Public Affairs sean descartadas por la OTAN, como antes lo fueron las del general Carter Ham, comandante en jefe del AfriCom, cuando –al principio de la guerra contra Libia– se le dio como misión garantizar en Libia la protección de los mismos yihadistas que hasta entonces habían estado matando soldados estadounidenses en Irak.

Lejos de la realidad, el Comité Antiterrorista de la ONU (el llamado «Comité de Aplicación de la Resolución 1267») y el Departamento de Estados de Estados Unidos siguen manteniendo en su lista negra a la organización de Abdelhakim Belhaj y del jeque Al-Salabi bajo su antigua denominación de Grupo Islámico Combatiente en Libia. Todos los Estados tienen la obligación, según parece, de arrestar a estos individuos si penetran en sus territorios.

Thierry Meyssan

Úste y el resto de nuestros documentos en otros formatos
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[1] «Mentiras y verdades sobre Siria», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 27 de noviembre de 2011.

[2 «Libya’s Powerful Islamist Leader», por Babak Dehghanpisheh, The Daily Beast, 2 de septiembre de 2011.

[3] «Cómo los hombres de Al-Qaeda llegaron al poder en Libia», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 6 de septiembre de 2011.

[4] «Enemigos de la OTAN en Irak y en Afganistán, aliados en Libia», por Webster G. Tarpley, Red Voltaire, 21 de mayo de 2011.

[5] «Syria’s opposition, rebels hold talks in Turkey», por Safak Timur, agencia francesa de noticias AFP, 1º de diciembre de 2011.

[6] «Islamistas libios se desplazan a Siria para “ayudar” a la «revolución» en Siria», por Daniel Iriarte, ABC (España), 17 de diciembre de 2011.

[7]«Libyan-Irish commander resigns as deputy head of Tripoli military council», por Mary Fitzgerald, The Irish Times, 11 de octubre de 2011.

[8] «Flotilla de la Libertad: el detalle que Netanyahu no conocía», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 6 de junio de 2010.

[9] «Thierry Meyssan y Mahdi Darius Nazemroaya amenazados de muerte en Trípoli», Réseau Voltaire, 22 de agosto de 2011.

[10] «Libyan fighters join “free Syrian army” forces», Al Bawaba, 29 de noviembre de 2011.

[11] «Spain’s Former Prime Minister Jose Maria Aznar on the Arab Awakening and How the West Should React», CNBC.com., 9 de diciembre de 2011.

[12 «Atentados de Madrid: la pista atlantista», por Mathieu Miquel, Réseau Voltaire, 6 de noviembre de 2009.

[13] «Diplomacy after the Arab uprisings», por Dore Gold, The Jerusalem Post, 15 de diciembre de 2011.

[14 «Meet the likely architect of the new Libya», par Marc Fisher, The Washington Post, 9 de diciembre de 2011.

[15] «Libyans wary over support from Qatar», por John Thorne, The National (Emiratos Árabes Unidos), 13 de diciembre de 2011.

[16 John Thorne, op. cit.


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Fuente : «Los rebeldes sirios apoyados por Washington están bajo el mando de un «ex»-terrorista de Al-Qaeda», por Thierry Meyssan, Red Voltaire , 19 de diciembre de 2011, www.voltairenet.org/a172167