Las Citas del Presidente Mao

Contenido

El Partido Comunista

Clases y lucha de clases

Socialismo y comunismo

El tratamiento correcto de las contradicciones en el seno

del pueblo

Guerra y paz

El imperialismo y todos los reaccionarios son tigres de

papel

Atreverse a luchar y a conquistar la victoria

La guerra popular

El ejército popular

La dirección de los comités del Partido

Línea de masas

Trabajo político

Relaciones entre oficiales y soldados

Relaciones entre ejército y pueblo

Democracia en los tres terrenos principales

Educación y adiestramiento militar

Servir al pueblo

Patriotismo e internacionalismo

Heroísmo revolucionario

Construir nuestro país con laboriosidad y economía.

Apoyarse en los propios esfuerzos y trabajar duro

Métodos de pensamiento y de trabajo

Investigación y estudio

Autoeducación ideológica

Unidad

Disciplina

Crítica y autocrítica

Comunistas

Cuadros

Jóvenes

Mujeres

Cultura y arte

Estudio

I. EL PARTIDO COMUNISTA

La fuerza-núcleo que dirige nuestra causa es el Partido Comunista de China.

La base teórica que guía nuestro pensamiento es el marxismo-leninismo.

Discurso de apertura de la I Sesión de la Asamblea Popular Nacional (primera

legislatura) de la República Popular China (15 de septiembre de 1954).

Para hacer la revolución, se necesita un partido revolucionario. Sin un

partido revolucionario, sin un partido creado conforme a la teoría

revolucionaria marxista-leninista y al estilo revolucionario

marxista-leninista, es imposible conducir a la clase obrera y las amplias

masas populares a la victoria sobre el imperialismo y sus lacayos.

Fuerzas revolucionarias del mundo, uníos, Iuchad contra la agresión

imperialista! (noviembre de 1948), Obras Escogidas t. IV.

Sin los esfuerzos del Partido Comunista de China, sin los comunistas chinos

como sostén del pueblo chino, es imposible alcanzar la independencia y la

liberación del país, su industrialización, y la modernización de su

agricultura.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas t.

III.

El Partido Comunista de China es el núcleo dirigente del pueblo chino. Sin

este núcleo la causa del socialismo no puede triunfar.

Discurso pronunciado en la recepción a todos los delegados al III Congreso

Nacional de la Liga de la Juventud de la Nueva Democracia de China (25 de

mayo de 1957).

Un partido disciplinado, pertrechado con la teoría marxista-leninista y que

practica la autocrítica y se mantiene ligado a las masas populares; un

ejército dirigido por tal Partido; un frente único de todas las clases

revolucionarias y grupos revolucionarios dirigido por tal Partido: éstas son

las tres armas principales con que hemos derrotado al enemigo.

Sobre la dictadura democrática popular (30 de junio de 1949), Obras

Escogidas, tomo IV.

Debemos tener confianza en las masas, debemos tener confianza en el Partido.

Estos son dos principios fundamentales. Si dudamos de ellos, nada podremos

cumplir.

Sobre el problema de la cooperativización agrícola (31 de julio de 1955).

Armado con la teoría e ideología marxista-leninistas, el Partido Comunista

de China ha aportado al pueblo chino un nuevo estilo de trabajo, que

consiste principalmente en integrar la teoría con la práctica, mantener

estrechos vínculos con las masas populares y practicar la autocrítica.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas t.

III.

Ningún partido político puede conducir un gran movimiento revolucionario a

la victoria si no posee una teoría revolucionaria, un conocimiento de la

historia y una comprensión profunda del movimiento práctico.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre de

1938), Obras Escogidas, t. II.

El movimiento de rectificación es, como decíamos, un amplio movimiento de

educación marxista. Por rectificación entendemos que todo el Partido estudia

marxismo a través de la crítica y la autocrítica. Podremos sin duda aprender

más marxismo en el curso del movimiento de rectificación.

Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China sobre

el Trabajo de Propaganda (12 de marzo de 1957).

Es muy ardua tarea asegurar una vida mejor a los centenares de millones de

chinos y transformar nuestro país, atrasado económica y culturalmente, en un

país próspero, poderoso y con elevado nivel cultural. Precisamente pare

asumir esta tarea con mayor competencia y trabajar mejor junto con todos

aquellos que, sin ser militantes del Partido, se mueven por altos ideales y

están decididos a hacer transformaciones, debemos desplegar movimientos de

rectificación tanto ahora como en el futuro y desprendernos constantemente

de todo lo que sea erróneo.

Ibíd.

La política es el punto de partida de todas las acciones prácticas de un

partido revolucionario, y se manifiesta en el proceso y el resultado final

de sus acciones. Toda acción de un partido revolucionario es la aplicación

de su política. Si no aplica una política correcta, aplica una errónea; si

no aplica determinada política de modo consciente, la aplica a ciegas. Lo

que llamamos experiencia es el proceso y el resultado final de la aplicación

de una política. Sólo a través de la práctica del pueblo, es decir, por la

experiencia, se puede verificar si una política es correcta o errónea y

determinar hasta qué grado lo es. Pero la práctica de los hombres,

especialmente la práctica de un partido revolucionario y de las masas

revolucionarias, está necesariamente ligada con una u otra política. Por

tanto, antes de emprender cualquier acción, debemos explicar a los

militantes del Partido y a las masas la política que hemos formulado a la

luz de las circunstancias dadas. De otro modo, los militantes del Partido y

las masas se apartarán de la dirección de nuestra política, actuarán a

ciegas y aplicarán una política errónea.

Sobre la política concerniente a la industria y el comercio (27 de febrero

de 1948), Obras Escogidas, t. IV.

Nuestro Partido ha formulado la línea general y la política general de la

revolución china, así como las líneas específicas para el trabajo y las

medidas políticas concretas. Sin embargo, muchos camaradas recuerdan sólo

las líneas específicas para el trabajo y las medidas políticas concretes,

pero olvidan a menudo la línea general y la política general del Partido. Si

de verdad las olvidamos, seremos revolucionarios ciegos, inmaduros y de

ideas confusas, y al aplicar una línea específica para el trabajo y una

medida política concreta, nos desorientaremos, oscilaremos a izquierda y

derecha, y perjudicaremos nuestro trabajo.

Discurso pronunciado en una conferencia de cuadros de la región liberada de

Shansí-Suiyuán (1 de abril de 1948), Obras Escogidas, t. IV.

La política y la táctica son la vida del Partido; los camaradas dirigentes a

todos los niveles deben prestar plena atención a ellas y de ninguna manera

mostrarse negligentes a este respecto.

Circular sobre la situación. (20 de marzo de 1948), Obras Escogidas, Tomo

IV.

II. CLASES Y LUCHA DE CLASES

Las clases luchan, una clases salen victoriosas, otras quedan eliminadas.

Así es la historia, así es la historia de la civilización de los últimos

milenios. Interpretar la historia desde este punto de vista es materialismo

histórico; sostener el punto de vista opuesto es idealismo histórico.

Desechar las ilusiones, prepararse para la lucha (14 de agosto de 1949),

Obras Escogidas, t. IV.

En la sociedad de clases, cada persona existe como miembro de determinada

clase, y sodas las ideas, sin excepción, llevan su sello de clase.

Acerca de la práctica (julio de 1937). Obras Escogidas, t. I.

Los cambios que se producen en la sociedad se deben principalmente al

desarrollo de sus contradicciones internas, es decir, las contradicciones

entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, entre las

clases y entre lo viejo y lo nuevo. Es el desarrollo de estas

contradicciones lo que hace avanzar la sociedad e impulsa la sustitución de

la vieja sociedad por la nueva.

Sobre la contradicción (agosto de 1937), Obras Escogidas, t. I.

La despiadada explotación económica y la cruel opresión política de los

campesinos por la clase terrateniente, los forzaron a alzarse en numerosas

rebeliones contra la dominación de ésta. (...) Las luchas de clase del

campesinado, los levantamientos campesinos y las guerras campesinas fueron

la fuerza motriz real del desarrollo histórico de la sociedad feudal china.

La revolución china y el Partido Comunista de China (diciembre de 1939),

Obras Escogidas, t. II.

La lucha nacional es, en último término, un problema de la lucha de clases.

Entre los blancos en los EE.UU., solo los reaccionarios círculos dominantes

son los que oprimen a los negros. Ellos no representan en modo alguno a los

obreros, los campesinos, los intelectuales revolucionarios y otras

personalidades razonables que constituyen la aplastante mayoría de los

blancos.

Declaración de apoyo a los negros norteamericanos en su justa lucha contra

la discriminación racial del imperialismo norteamericano (8 de agosto de

1963).

A nosotros nos incumbe organizar al pueblo. En cuanto a los reaccionarios

chinos, nos incumbe a nosotros organizar al pueblo para derribarlos. Con

todo lo reaccionario ocurre igual: si no lo golpeas, no cae. Esto es como

barrer el suelo: por regla general, donde no llega la escoba, el polvo no

desaparece solo.

La situación y nuestra política después de la victoria en la Guerra de

Resistencia contra el Japón (13 de agosto de 1945), Obras Escogidas, t. IV.

El enemigo no desaparecerá por sí solo. Ni los reaccionarios chinos ni las

fuerzas agresoras del imperialismo norteamericano en China se retirarán por

su propia voluntad del escenario de la historia.

Llevar la revolución hasta el fin (30 de diciembre de 1948) Obras Escogidas

t. IV.

Hacer la revolución no es ofrecer un banquete, ni escribir una obra, ni

pintar un cuadro o hacer un bordado; no puede ser tan elegante, tan pausada

y fina, tan apacible, amable, cortés, moderada y magnánima. Una revolución

es una insurrección, es un acto de violencia mediante el cual una clase

derroca a otra.

Informe sobre la investigación del movimiento campesino en Junán (marzo de

1927) Obras Escogidas t. I.

Chiang Kai-shek trata siempre de arrebatar al pueblo cada átomo de poder y

cada átomo de sus conquistas. żY nosotros? Nuestra política es responder

medida por medida y luchar por cada pulgada de terreno. Actuamos según él

actúa. El siempre trata de imponer la guerra al pueblo, con una espada en la

mano izquierda y otra en la derecha. Nosotros también empuñamos espadas,

siguiendo su ejemplo. (...) Como Chiang Kai-shek está ahora afilando sus

espadas, debemos afilar las nuestras.

La situación y nuestra política después de la victoria en la Guerra de

Resistencia contra el Japón (13 de agosto de 1945) Obras Escogidas t. IV.

Quiénes son nuestros enemigos y quiénes nuestros amigos? Esta es una

cuestión de importancia primordial para la revolución. Todas las anteriores

luchas revolucionarias de China sólo obtuvieron magros resultados,

esencialmente porque los revolucionarios no supieron unirse con los

verdaderos amigos para atacar a los verdaderos enemigos. Un partido

revolucionario es el guía de las masas, y cuando las descamina, ninguna

revolución puede triunfar. A fin de conquistar con seguridad la victoria en

la revolución y no descaminar a las masas, tenemos que cuidar de unirnos con

nuestros verdaderos amigos para atacar a nuestros verdaderos enemigos. Y

para distinguir a los amigos verdaderos de los verdaderos enemigos, tenemos

que hacer un análisis general del status económico de las clases de la

sociedad china y de sus respectivas actitudes hacia la revolución.

Análisis de las clases de la sociedad china (marzo de 1926) Obras Escogidas

t I.

Son nuestros enemigos todos aquellos que están confabulados con el

imperialismo: los caudillos militares, los burócratas, la burguesía

compradora, la clase de los grandes terratenientes y el sector reaccionario

de la intelectualidad subordinado a ellos. El proletariado industrial es la

fuerza dirigente de nuestra revolución. Nuestros amigos más cercanos son el

semiproletariado en su totalidad y la pequeña burguesía. En cuanto a la

vacilante burguesía media, su ala derecha puede ser nuestro enemigo, y su

ala izquierda, nuestro amigo; pero debemos mantenernos constantemente en

guardia y no permitirle a esta que cree confusión en nuestro frente.

Ibíd.

Quien tome partido por el pueblo revolucionario, es un revolucionario. Quien

tome partido por el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo

burocrático, es un contrarrevolucionario. Quien se coloque al lado del

pueblo revolucionario sólo de palabra, pero no en los hechos, es un

revolucionario de palabra. Quien se coloque al lado del pueblo

revolucionario tanto en los hechos como de palabra, es un revolucionario en

su más pleno sentido.

Discurso de clausura en la II Sesión del Primer Comité Nacional de la

Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (23 de junio de 1950).

Sostengo que, para nosotros, es malo si una persona, partido, ejército o

escuela no es atacado por el enemigo, porque eso significa que ha descendido

al nivel del enemigo. Es bueno si el enemigo nos ataca, porque eso prueba

que hemos deslindado los campos con él. Y mejor aún si el enemigo nos ataca

con furia y nos pinta de negro y carentes de toda virtud, porque eso

demuestra que no sólo hemos deslindado los campos con él, sino que hemos

alcanzado notables éxitos en nuestro trabajo.

Ser atacado por el enemigo no es una cosa mala sino una cosa buena (26 de

mayo de 1939).

Debemos apoyar todo lo que el enemigo combata y oponernos a todo lo que el

enemigo apoye.

Entrevista con tres corresponsales de la Agencia Central de Noticias y de

los periódicos Saodang Bao y Xinmin Bao (16 de septiembre de 1939) Obras

Escogidas t. II.

Nuestra posición es la del proletariado y las masas populares. Para los

miembros del Partido Comunista, esto quiere decir que deben adherirse a la

posición del Partido, al espíritu de Partido y a la política del Partido.

Intervenciones en el Foro de Yenán sobre Literatura y Arte (mayo de 1942)

Obras Escogidas t. III.

Después de eliminados los enemigos con fusiles, quedarán aún los enemigos

sin fusiles, quienes entablarán, inevitablemente, una lucha a muerte contra

nosotros; jamás debemos subestimarlos. Si ahora no planteamos ni

comprendemos el problema de este modo, cometeremos errores muy graves.

Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VII

Congreso Nacional del Partido Comunista de China (5 de marzo de 1949) Obras

Escogidas t. IV.

Los imperialistas y los reaccionarios del país jamás se resignarán a su

derrota; forcejearán hasta el fin. Aun después de establecida la paz y el

orden en todo el país, se entregarán a labores de zapa y provocarán

disturbios en mil formas; tratarán a diario y en todo momento de restaurar

su Poder en China. Esto es inevitable y está fuera de dude; nunca debemos

relajar nuestra vigilancia.

Discurso de apertura en la I Sesión Plenaria de la Conferencia Consultiva

Política del Pueblo Chino (21 de septiembre de 1949).

En China, aunque en lo fundamental se ha consumado la transformación

socialista de la propiedad y han terminado las vastas y tempestuosas luchas

de clase de las masas, características de los anteriores períodos

revolucionarios, subsisten remanentes de las clases derrocadas: la clase

terrateniente y la burguesía compradora; subsiste la burguesía, y la

transformación de la pequeña burguesía sólo acaba de empezar. La lucha de

clases no ha terminado. La lucha de clases entre el proletariado y la

burguesía, entre las diferentes fuerzas políticas y entre el proletariado y

la burguesía en el terreno ideológico, será aún larga, tortuosa y a veces

incluso muy enconada. El proletariado aspire a transformar el universo según

su concepción del mundo, y la burguesía, según la suya. A este respecto, aún

no ha sido resuelta en definitiva la cuestión de quién vencerá: el

socialismo o el capitalismo.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo

(27 de febrero de 1957).

Pasará un tiempo bastante largo antes de que se resuelva la cuestión de

quién vencerá a quién en la lucha ideológica entre el socialismo y el

capitalismo en nuestro país. Esto se explica porque la influencia de la

burguesía y de los intelectuales provenientes de la vieja sociedad

subsistirá por un largo tiempo en nuestro país, y así también su ideología

de clase. Quien no lo comprenda bien, o no lo comprenda en absoluto,

cometerá el más grave de los errores y pasará por alto la necesidad de la

lucha en el terreno ideológico.

En nuestro país, subsistirá por un largo tiempo la ideología burguesa y

pequeñoburguesa, la ideología anti-marxista. Se ha establecido en lo

fundamental el sistema socialista. Hemos obtenido la victoria básica en la

transformación de la propiedad de los medios de producción, pero todavía no

hemos logrado la victoria complete en los frentes político e ideológico. En

el terreno ideológico, todavía no se ha resuelto en definitiva la cuestión

de quién vencerá: el proletariado o la burguesía. Aún debemos sostener una

lucha prolongada contra la ideología burguesa y pequeñoburguesa. Es erróneo

ignorar esto y abandonar la lucha ideológica. Todas las ideas erróneas,

todas las hierbas venenosas y todos los monstruos y demonios deben ser

sometidos a crítica; en ninguna circunstancia podemos tolerar que cundan

libremente. Sin embargo, Ia crítica debe ser plenamente razonada, analítica

y convincente, y no burda, burocrática, metafísica o dogmática.

Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China sobre

el Trabajo de Propaganda (12 de marzo de 1957).

Tanto el dogmatismo como el revisionismo son contrarios al marxismo.

Inevitablemente, el marxismo avanzará, progresará con el desarrollo de la

práctica y no permanecerá estático. Quedaría sin vida si se estancara y se

estereotipara. No obstante, nunca se pueden violar los principios básicos

del marxismo; violarlos es cometer errores. Es dogmatismo enfocar el

marxismo desde el punto de vista metafísico y considerarlo como algo rígido.

Es revisionismo negar los principios básicos del marxismo, la verdad

universal del marxismo. El revisionismo es una variedad de la ideología

burguesa. Los revisionistas intentan borrar lo que distingue al socialismo

del capitalismo, a la dictadura del proletariado de la dictadura burguesa.

Lo que preconizan no es, de hecho, la linea socialista, sino la capitalista.

En las circunstancias actuales, el revisionismo es más pernicioso que el

dogmatismo. Una de nuestras importantes tareas presentes en el frente

ideológico es criticar el revisionismo.

Ibíd.

El revisionismo u oportunismo de derecha es una tendencia ideológica

burguesa; es más peligroso que el dogmatismo. Los revisionistas,

oportunistas de derecha, alaban de palabra el marxismo; también atacan el

dogmatismo, pero lo que atacan es precisamente la quintaesencia del

marxismo. Combaten o tergiversan el materialismo y la dialéctica; combaten o

intentan debilitar la dictadura democrática popular y la dirección del

Partido Comunista; combaten o intentan debilitar la transformación y la

construcción socialistas. Incluso después de la victoria fundamental de la

revolución socialista en nuestro país, queda todavía un cierto número de

gentes que sueñan con restaurar el sistema capitalista; estas gentes luchan

contra la clase obrera en todos los frentes, incluido el ideológico. Y en

esta lucha, tienen en los revisionistas a sus mejores asistentes.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo

(27 de febrero de 1957).

III. SOCIALISMO Y COMUNISMO

El comunismo es la ideología complete del proletariado y, a la vez, un nuevo

sistema social. Difieren de cualquier otra ideología y sistema social, y son

los más completos, progresistas, revolucionarios y racionales de la historia

humana. La ideología y el sistema social del feudalismo ya pasaron al museo

de la Historia. La ideología y el sistema social del capitalismo se ha

convertido en piezas de museo en una parte del mundo (la Unión Soviética),

mientras que en los demás países se asemejan al moribundo que se extingue

como el sol tras las colinas de Occidente, y pronto serán también relegados

al museo. Sólo la ideología y el sistema social comunistas, llenos de

juventud y vitalidad, se extienden por todo el mundo con el ímpetu de una

avalancha y la fuerza de un rayo.

Sobre la nueva democracia (enero de 1940) Obras Escogidas t II.

El sistema socialista terminará por reemplazar al sistema capitalista: ésta

es una ley objetiva, independiente de la voluntad del hombre. Por mucho que

los reaccionarios traten de frenar la rueda de la historia, tarde o temprano

se producirá la revolución y, sin duda alguna, triunfara.

Discurso en la reunión del Soviet Supremo de la URSS en conmemoración del 40

aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre (6 de noviembre de

1957).

Los comunistas nunca ocultamos nuestras aspiraciones políticas. Nuestro

programa futuro o máximo es llevar a China a la sociedad socialista y la

comunista. Esto es definitivo y no admite duda. El nombre de nuestro Partido

y nuestra concepción marxista del mundo indican de manera inequívoca este

supremo ideal pare el futuro, infinitamente bello y luminoso.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945) Obras Escogidas t III.

Tomado en su conjunto, el movimiento revolucionario chino dirigido por el

Partido Comunista de China abarca dos etapas: la revolución democrática y la

socialista. Se trata de dos procesos revolucionarios esencialmente

diferentes, y sólo después de consumado el primero se puede emprender el

segundo. La revolución democrática es la preparación necesaria para la

revolución socialista y la revolución socialista es la dirección inevitable

para el desarrollo de la revolución democrática. El objetivo final por el

que luchan todos los comunistas es la instauración completa de la sociedad

socialista y de la comunista.

La revolución china y el Partido Comunista de China (diciembre de 1939)

Obras Escogidas t II.

La revolución socialista tiene por objetivo liberar las fuerzas productivas.

La transformación de la propiedad individual en propiedad colectiva

socialista dentro de la agricultura y la artesanía, y de la propiedad

capitalista en propiedad socialista dentro de la industria y el comercio

privados, libera necesariamente y en gran medida las fuerzas productivas. Se

crean así las condiciones sociales para un inmenso desarrollo de la

producción industrial y agrícola.

Discurso ante la Conferencia Suprema de Estado (25 de enero de 1956).

Estamos realizando no sólo una revolución en el sistema social: la

transformación de la propiedad privada en propiedad social, sino también una

revolución en la técnica: la transformación de la producción artesanal en

producción moderna, mecanizada y en gran escala. Ambas revoluciones se

hallan ligadas entre sí. En la agricultura, dadas las condiciones de nuestro

país, la cooperativización debe preceder al empleo de la gran maquinaria (en

los países capitalistas la agricultora se desarrolla de modo capitalista).

De ahí que en ningún cave podamos considerar la industria y la agricultora,

la industrialización socialista y la transformación socialista de la

agricultura, como dos cosas separadas y aisladas una de otra, ni podamos

destacar una y subestimar la otra.

Sobre el problema de la cooperativización agrícola (31 de julio de 1955).

El nuevo sistema social acaba de establecerse y su consolidación requiere

tiempo. No se puede suponer que el nuevo sistema, junto con establecerse,

quede totalmente consolidado, cosa que es imposible. Se irá consolidando

paso a paso. Para su consolidación definitiva, es necesario no sólo llevar a

cabo la industrialización socialista del país y perseverar en la revolución

socialista en el frente económico, sino también realizar una lucha

revolucionaria socialista y una educación socialista constantes y arduas en

los frentes político e ideológico. Aparte de ello, se requiere la

contribución de diversos factores internacionales.

Discurso ante la Conferencia Nacional del partido Comunista de China sobre

el Trabajo de Propaganda (12 de marzo de 1957).

En China, la lucha para afianzar el sistema socialista, la lucha para

decidir si vencerá el socialismo o el capitalismo, llevará todavía un

período histórico muy largo. Pero todos debemos comprender que el nuevo

sistema, el socialista, será consolidado ineluctablemente. Construiremos un

país socialista con una industria, una agricultura, una ciencia y una

cultura modernas.

Ibíd.

El número de intelectuales hostiles a nuestro Estado es muy reducido. Les

disgusta nuestro Estado, la dictadura del proletariado, y suspiran por la

vieja sociedad. Cuando se les presenta la oportunidad, provocan disturbios e

intentan derrocar al Partido Comunista y restaurar la vieja China. Entre el

camino proletario y el burgués, entre el camino socialista y el capitalista,

optan tercamente por el última. Y como este camino es impracticable, en

realidad están dispuestos a entregarse al imperialismo, al feudalismo y al

capitalismo burocrático. Estos individuos se encuentran en los círculos

políticos, industriales y comerciales, culturales y docentes,

científico-tecnológicos y religiosos, y son extremadamente reaccionarios.

Ibíd.

Problema serio es la educación del campesinado. La economía campesina es

dispersa, y la socialización de la agricultura, a juzgar por la experiencia

de la Unión Soviética, requerirá un tiempo largo y un trabajo minucioso. Sin

la socialización de la agricultura, no habrá un socialismo completo y

sólido.

Sobre la dictadura democrática popular (30 de junio de 1949), Obras

Escogidas, tomo IV.

Debemos tener la convicción de que, primero, las grandes masas campesinas

están dispuestas a marchar paso a paso por el camino socialista bajo la

dirección del Partido, y, segundo, el Partido es capaz de dirigir al

campesinado por este camino. Estos dos puntos constituyen la esencia de la

cuestión, la corriente principal.

Sobre el problema de la cooperativización agrícola (31 de julio de 1955).

Los organismos dirigentes de las cooperativas deben establecer en su seno el

predominio de los campesinos pobres y los nuevos campesinos medios de la

capa inferior, dejando como fuerza auxiliar a los antiguos campesinos medios

de la capa inferior y a los antiguos y nuevos campesinos de la capa

superior. Sólo así se podrá, en conformidad con la política del partido,

alcanzar la unidad entre los campesinos pobres y los medios, consolidar las

cooperativas, fomentar la producción y llevar a cabo correctamente la

transformación socialista de todo el campo. De otra manera, será imposible

la unidad entre los campesinos medios y los campesinos pobres, la

consolidación de las cooperativas, el desarrollo de la producción y la

transformación socialista de todo el campo.

Nota de introducción al artículo Cómo el predominio en la cooperativa

agrícola de Wutang cantón de Kaoshan distrito de Changsha, pasó de los

campesinos medios a los campesinos pobres (1955) El auge socialista en el

campo chino.

Es necesario unirse con los campesinos medios, y es erróneo no hacerlo. Mas,

en quién deben apoyarse la clase obrera y el Partido Comunista en las zonas

rurales para unirse con los campesinos medios y llevar a cabo la

transformación socialista de todo el campo? Desde luego que únicamente en

los campesinos pobres. Así fue cuando se desplegó la lucha contra los

terratenientes y se realizó la reforma agraria, y así es hoy, cuando se

desarrolla la lucha contra los campesinos ricos y los de más elementos

capitalistas para llevar a cabo la transformación socialista de la

agricultora. En las etapas iniciales de ambos períodos revolucionarios, los

campesinos medios se muestran vacilantes. Resuelven incorporarse a la

revolución sólo después de percibir la tendencia general de los

acontecimientos y el próximo triunfo de la revolución. Los campesinos pobres

deben trabajar entre los campesinos medios y ganárselos, para que la

revolución vaya ampliándose de día en día hasta la victoria final.

Nota de introducción al articulo La lección del surgimiento de la

'cooperativa de los campesinos medios' y la 'cooperativa de los campesinos

pobres' en el distrito de Fúan (1955), El auge socialista en el campo chino.

Entre los campesinos acomodados se observa una grave tendencia al

capitalismo. Esta tendencia se extenderá como una inundación si descuidamos

en lo más mínimo nuestro trabajo político entre los campesinos, ya sea

durante el movimiento de cooperativización o durante un muy largo periodo

posterior.

Nota de introducción al artículo Es necesario luchar resueltamente contra la

tendencia al capitalismo (1955), El auge socialista en el campo chino.

El movimiento de cooperativización agrícola ha sido, desde su comienzo

mismo, una seria lucha ideológica y política. No se puede crear ninguna

cooperativa sin pasar por esta lucha. Para poder construir un sistema social

completamente nuevo en el sitio del viejo sistema, hay que limpiar el lugar.

Invariablemente, los residuos de las viejas ideas que reflejan el viejo

sistema subsisten por largo tiempo en la conciencia de la gente, y no ceden

con facilidad. Una cooperativa, después de establecida, tiene que pasar por

muchas otras luchas antes de llegar a su consolidación. Incluso entonces,

puede fracasar apenas relaje sus esfuerzos.

Nota de introducción al artículo Una grave lección (1955) El auge socialista

en el campo chino.

Durante los últimos años, las fuerzas espontáneas del capitalismo han venido

aumentando diariamente en el campo; en todas partes, han surgido nuevos

campesinos ricos y muchos campesinos medios acomodados procuran hacerse

campesinos ricos. Por otro lado, multitud de campesinos pobres siguen en la

miseria por escasez de medios de producción: algunos han endeudado y otros

han vendido su sierra o la han arrendado. Si se deja que esta tendencia siga

su curso, se irá agravando día a día la polarización en el campo. Los

campesinos que hayan perdido su tierra y los que continúen en la pobreza, se

quejarán de que hacemos poco para salvarlos de la ruina o ayudarlos a salir

de las dificultades. También se sentirán descontentos con nosotros los

campesinos medios acomodados que se dirigen hacia el capitalismo, pues jamás

podremos satisfacer sus demandas, a menos que, queramos emprender el camino

capitalista. En tales circunstancias, puede permanecer sólida la alianza

obrero-campesina? Claro que no. Este problema sólo puede resolverse sobre

una base nueva, lo cual significa efectuar paso a paso la transformación

socialista de toda la agricultura, simultáneamente con la realización

gradual de la industrialización socialista y de la transformación socialista

de la artesanía y de la industria y el comercio capitalistas. En otras

palabras, significa realizar la cooperativización y eliminar en el campo la

economía de los campesinos ricos y la economía individual, para que prospere

conjuntamente toda la población rural. Sostenemos que ésta es la única

manera de consolidar la alianza obrero-campesina.

Sobre el problema de la cooperativización agrícola (31 de julio de 1955).

Por planificación total entendemos una planificación que tenga en cuenta a

nuestros seiscientos millones de habitantes. Al formular los planes, manejar

los asuntos o considerar los problemas, debemos partir del hecho de que

China tiene una población de seiscientos millones de personas, hecho que no

podemos olvidar jamás.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo

(27 de febrero de 1957).

Además de la dirección del Partido, es factor decisivo nuestra población de

seiscientos millones. Más gente significa mayor riqueza de ideas, más

entusiasmo y más energía. Las masas populares nunca han estado como ahora

tan animadas y tan llenas de audacia y combatividad.

Presentación de una cooperativa (15 de abril de 1958).

Entre otras características de la población de seiscientos millones de

China, se destaca su pobreza y desnudez. Esta parece una cosa malo, pero en

realidad es buena. La pobreza impulse el anhelo de cambio, de acción, de

revolución. En una hoja de papel en blanco, desnuda, se pueden escribir las

palabras más nuevas y hermosas y pintar los cuadros más originales y bellos.

Ibíd.

Después de conquistada la victoria de la revolución china en todo el país y

resuelto el problema agrario, existirán todavía dos contradicciones

fundamentales en China. La primera, de orden interno, es la contradicción

entre la clase obrera y la burguesía; la segunda, de orden externo, en la

contradicción entre China y los países imperialistas. En consecuencia, luego

de la victoria de la revolución democrática popular, el Poder estatal de la

república popular dirigida por la clase obrera no debe debilitarse, sino

fortalecerse.

Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VII

Congreso Nacional del Partido Comunista de China (5 de marzo de 1949), Obras

Escogidas, t. IV.

No quieren ustedes abolir el Poder estatal? Si, queremos, pero no ahora; no

podemos hacerlo todavía.

Por qué? Porque aún existe el imperialismo, porque aún existe la reacción

interior, porque aún hay clases en el país. Nuestra tarea actual es

fortalecer el aparato del Estado del pueblo--principalmente el ejército

popular, la policía popular y los tribunales populares--a fin de consolidar

la defensa nacional y proteger los intereses del pueblo.

Sobre la dictadura democrática popular (30 de junio de 1949), Obras

Escogidas, tomo IV.

Nuestro Estado es una dictadura democrática popular dirigida por la clase

obrera y basada en la alianza obrero-campesina. Para qué esta dictadura? Su

primera función es reprimir, dentro del país, a las clases y elementos

reaccionarios, a los explotadores que oponen resistencia a la revolución

socialista y a los que sabotean nuestra construcción socialista; es decir,

resolver las contradicciones internas entre nosotros y el enemigo. Por

ejemplo, entra en el radio de acción de nuestra dictadura arrestar y

condenar a cierto número de elementos contrarrevolucionarios, y privar por

un tiempo determinado de derechos electorales y libertad de expresión a los

terratenientes y capitalistas burocráticos. Para mantener el orden público y

defender los intereses de las masas populares, es necesario igualmente

ejercer la dictadura sobre los ladrones, bandas de malhechores y otros

elementos perniciosos que alterar seriamente el orden público. La segunda

función de esta dictadura es defender a nuestro país de la subversión y

posible agresión de los enemigos exteriores. En este caso, la dictadura toma

sobre sí la tarea de resolver la contradicción externa entre nosotros y el

enemigo. El objetivo de la dictadura es proteger a todo el pueblo para que

pueda dedicarse al trabajo pacífico y transformar a China en un país

socialista con una industria, una agricultura, una ciencia y una cultura

modernas.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo

(27 de febrero de 1957).

La dictadura democrática popular necesita la dirección de la clase obrera,

porque la clase obrera es la más perspicaz, la más desinteresada y la más

consecuentemente revolucionaria. Toda la historia de la revolución prueba

que, sin la dirección de la clase obrera, la revolución fracasa, y que, con

su dirección, la revolución triunfa.

Sobre la dictadura democrática popular (30 de junio de 1949), Obras

Escogidas, tomo IV.

La dictadura democrática popular se base en la alianza de la clase obrera,

el campesinado y la pequeña burguesía urbana y, principalmente, en la

alianza de los obreros y los campesinos, porque estas dos clases constituyen

del 80 al 90 por ciento de la población de China. El derrocamiento del

imperialismo y de los reaccionarios kuomintanistas se debe principalmente a

la fuerza de estas dos clases. La transición de la nueva democracia al

socialismo depende principalmente de la alianza de estas dos clases.

Ibíd.

La lucha de clases, la lucha por la producción y la experimentación

científica son los tres grandes movimientos revolucionarios para construir

un poderosos país socialista. Constituyen una garantía real de que los

comunistas se verán libres del burocratismo e inmunes al revisionismo y el

dogmatismo, y permanecerán siempre invencibles; una garantía segura de que

el proletariado, en unión con las amplias masas trabajadoras, podrá llevar

adelante la dictadura democrática. Si no se desplegaran estos movimientos y

se permitiera salir a escena a los terratenientes, campesinos ricos,

contrarrevolucionarios, elementos nocivos y monstruos y demonios, mientras

nuestros cuadros cerraran los ojos y muchos, en vez de distinguir entre los

enemigos y nosotros, llegaran hasta colaborar con ellos y fueran

corrompidos, divididos y desmoralizados por ellos, y, en consecuencia,

fueran arrastrados al campo enemigo o los enemigos lograran infiltrarse en

nuestras filas, y si muchos de nuestros obreros, campesinos e intelectuales

cayeran víctimas de las tácticas blandas o duras del enemigo, entonces no

haría falta mucho tiempo, tal vez unos cuantos años, o una década, o varias

décadas a lo sumo, para que se produjera fatalmente una restauración

contrarrevolucionaria a escala nacional, el partido marxista-leninista se

transformara en partido revisionista o en partido fascista, y toda China

cambiara de color.

Nota a los Siete buenos documentos de la provincia de Chechiang acerca de la

participación de los cuadros en el trabajo manual (9 de mayo de 1963),

citada en el artículo Acerca del falso comunismo de Jruschov y sus lecciones

históricas para el mundo.

La dictadura democrática popular emplea dos métodos. Con los enemigos,

emplea la dictadura, es decir, no les permite, por el período que sea

necesario, tomar parte en las actividades políticas y los obliga a obedecer

las leyes del Gobierno Popular, a trabajar y a transformarse mediante el

trabajo en gente nueva. Con el pueblo, por el contrario, emplea la

democracia y no la coacción; es decir, le permite participar en las

actividades políticas y no lo obliga a hacer esto o aquello, sino lo educa y

persuade por medios democráticos.

Discurso de clausura en la II Sesión del Primer Comité Nacional de la

Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (23 de junio de 1950).

Bajo la dirección del Partido Comunista, el pueblo chino está desplegando un

vigoroso movimiento de rectificación a fin de lograr que el socialismo en

nuestro país se desarrolle rápidamente y sobre una base aún más sólida. Se

trata de un gran debate desplegado en la ciudad y el campo, sobre cuestiones

tales como el camino socialista frente al capitalista, el sistema

fundamental del Estado y sus importantes principios políticos, el estilo de

trabajo de los cuadros del Partido y del Gobierno y el bienestar del pueblo,

un debate a escala nacional que se desarrolla en forma dirigida, libremente,

presentando hechos y argumentos, un debate con miras a resolver

correctamente las contradicciones reales en el seno del pueblo que exigen

solución inmediata. Este es un movimiento socialista por la autoeducación y

la autotransformación del pueblo.

Discurso en la reunión del Soviet Supremo de la URSS en conmemoración del

40. aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre. (6 de noviembre

de 1957).

La grandiosa labor de construcción nos plantea tareas extraordinariamente

arduas. Aunque nuestro Partido tiene más de diez millones de militantes,

ellos no constituyen sino una exigua minoría de la población total del país.

En nuestros organismos estatales y otras instituciones públicas, una gran

parte del trabajo tenemos que confiarlo a trabajadores qué no militan en el

Partido. Si no sabemos apoyarnos en las masas populares, si no sabemos

colaborar con los trabajadores que no militan en el Partido, no podremos

cumplir bien nuestro trabajo. A la vez que seguimos fortaleciendo la unidad

de todo el Partido, debemos continuar reforzando la unidad de todas las

nacionalidades, clases democráticas, partidos democráticos y organizaciones

populares, fortaleciendo y ampliando nuestro Frente Unico Democrático

Popular. En cualquier sector de nuestro trabajo, debemos eliminar

concienzudamente cualquier manifestación negativa que perjudique la unidad

entre el Partido y el pueblo.

Discurso de apertura en el VIII Congreso Nacional del Partido Comunista de

China (15 de septiembre de 1956).

IV. EL TRATAMIENTO CORRECTO DE LAS CONTRADICCIONES EN EL SENO DEL PUEBLO

Existen ante nosotros dos tipos de contradicciones sociales: contradicciones

entre nosotros y el enemigo y contradicciones en el seno del pueblo. Estos

dos tipos de contradicciones son de naturaleza completamente distinta.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo

(27 de febrero de 1957).

Para comprender acertadamente los dos diferentes tipos de contradicciones,

es necesario, ante todo, precisar qué se entiende por pueblo y qué por

enemigo. (...) En la etapa actual, período de edificación del socialismo,

integran el pueblo todas las clases, capas y grupos sociales que aprueban y

apoyan la causa de la construcción socialista y participan en ella; son

enemigos del pueblo todas las fuerzas y grupos sociales que oponen

resistencia a la revolución socialista y se muestran hostiles a la

construcción socialista o la sabotean.

Ibíd.

En las condiciones actuales de China, las contradicciones en el seno del

pueblo comprenden las contradicciones dentro de la clase obrera, dentro del

campesinado y dentro de la intelectualidad; las contradicciones entre la

clase obrera y el campesinado, entre los obreros y campesinos, por una

parte, y los intelectuales, por otra; las contradicciones entre la clase

obrera y los demás trabajadores, por una parte, y la burguesía nacional, por

otra; las contradicciones dentro de la burguesía nacional, etc. Nuestro

Gobierno Popular es un gobierno que representa realmente los intereses del

pueblo, un gobierno que sirve al pueblo. Sin embargo, entre él y las mesas

populares también existen ciertas contradicciones. Estas incluyen las

contradicciones entre los intereses estatales, los intereses colectivos y

los intereses individuales, entre la democracia y el centralismo, entre

dirigentes y dirigidos, y entre el estilo burocrático de trabajo de ciertos

trabajadores gubernamentales y las masas. Todas éstas también son

contradicciones en el seno del pueblo. Hablando en términos generales, las

contradicciones en el seno del pueblo existen sobre la base de la identidad

fundamental de los intereses de éste.

Ibíd.

Las contradicciones entre nosotros y el enemigo son antagónicas. En el seno

del pueblo, las contradicciones entre las masas trabajadoras no son

antagónicas, mientras que las contradicciones entre la clase explotada y la

explotadora, además de su aspecto antagónico, tienen su aspecto no

antagónico.

Ibíd.

Cómo juzgar, en el marco de la vida política de nuestro pueblo, si son

correctas o erróneas nuestras palabras y actos? Consideramos que, con

arreglo a los principios de nuestra Constitución, la voluntad de la

aplastante mayoría de nuestro pueblo y las posiciones políticas comunes

proclamadas en varias ocasiones por los partidos y grupos políticos de

nuestro país, se pueden formular, en términos generales, los siguientes

criterios:

1. Las palabras y actos deben contribuir a unir, y no a dividir, a los

pueblos de nuestras distintas nacionalidades;

2. Deben favorecer, y no perjudicar, la transformación y la construcción

socialistas;

3. Deben contribuir a consolidar, y no a minar o debilitar, la dictadura

democrática popular;

4. Deben contribuir a afianzar, y no a socabar o debilitar, el

centralismo democrático;

5. Deben contribuir a fortalecer, y no a destacar o debilitar, la

dirección del Partido Comunista;

6. Deben favorecer, y no perjudicar, la unidad socialista internacional

y la unidad de los pueblos de todo el mundo amantes de la paz.

De estos seis criterios, los más importantes son el camino socialista y la

dirección del Partido.

Ibíd.

La eliminación de los contrarrevolucionarios es una lucha, una

contradicción, entre nosotros y el enemigo. Dentro del pueblo, hay gentes

que consideran esta cuestión desde un punto de vista algo distinto. Dos

tipos de personas tienen criterios diferentes del nuestro. Las que, con una

mentalidad derechista, en vez dé establecer una distinción entre nosotros y

el enemigo, toman al enemigo por gente nuestra; consideran amigos a los que

las grandes masas miran como enemigos. Las que, con una mentalidad

izquierdista, exageran el alcance de las contradicciones entre nosotros y el

enemigo hasta el punto de tomar como tales ciertas contradicciones en el

seno del pueblo y considerar contrarrevolucionarias a personas que en

realidad no lo son. Ambas concepciones son erróneas. Con ninguna de ellas se

puede tratar correctamente el problema de la eliminación de los

contrarrevolucionarios, ni apreciar en su justo valor nuestra labor a este

respecto.

Ibíd.

Las contradicciones cualitativamente diferentes sólo pueden resolverse por

métodos cualitativamente diferentes. Por ejemplo: la contradicción entre el

proletariado y la burguesía se resuelve por medio de la revolución

socialista; la contradicción entre las masas populares y el sistema feudal,

por medio de la revolución democrática; la contradicción entre las colonias

y el imperialismo, por medio de la guerra revolucionaria nacional ; la

contradicción entre la clase obrera y el campesinado en la sociedad

socialista, por medio de la colectivización y la mecanización de la

agricultura; las contradicciones en el seno del Partido Comunista, por medio

de la crítica y la autocrítica; la contradicción entre la sociedad y la

naturaleza, por medio del desarrollo de las fuerzas productivas. (...)

Resolver contradicciones diferentes por métodos diferentes es un principio

que los marxista-leninistas deben observar rigurosamente.

Sobre la contradicción (agosto de 1937), Obras Escogidas, t. I.

Las contradicciones entre nosotros y el enemigo y las existentes en el seno

del pueblo, por ser de diferente naturaleza, deben resolverse por diferentes

métodos. En pocas palabras, en cuanto a las primeras, la cuestión es

establecer una distinción clara entre nosotros y el enemigo, y en cuanto a

las segundas, establecer una distinción precisa entre lo correcto y lo

erróneo. Por supuesto que distinguir entre nosotros y el enemigo es también

cuestión de distinguir entre lo correcto y lo erróneo. Por ejemplo, la

cuestión de precisar quién tiene razón: nosotros o los reaccionarios

interiores y exteriores, el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo

burocrático, se refiere asimismo a distinguir entre lo correcto y lo

erróneo, pero se diferencia, por su naturaleza, de las cuestiones relativas

a lo correcto y lo erróneo en el seno del pueblo.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo

(27 de febrero de 1957).

Los problemas de carácter ideológico y los problemas de controversia en el

seno del pueblo, pueden resolverse únicamente por el método democrático, por

medio de la discusión, la crítica, la persuasión y educación, y no por

métodos coactivos o represivos.

Ibíd.

A fin de poder dedicarse fructíferamente a la producción y al estudio y

vivir en un ambiente de orden, el pueblo exige que su Gobierno y los

dirigentes de la producción y de las organizaciones culturales y educativas

dicten apropiadas disposiciones administrativas con carácter obligatorio. Es

de sentido común que sin ellas resulta imposible mantener el orden público.

Las órdenes administrativas y el método de persuasión y educación se

complementan mutuamente en la solución de las contradicciones en el seno del

pueblo. Las disposiciones administrativas dictadas con el fin de mantener el

orden público, deben ir acompañadas de la persuasión y educación, ya que, en

muchos casos, aquéllas no dan resultado por sí solas.

Ibíd.

La burguesía y la pequeña burguesía exteriorizarán indefectiblemente su

ideología. Se expresarán, obstinadamente y por todos los medios posibles, en

las cuestiones políticas e ideológicas. No se puede esperar que no procedan

así. No debemos impedir mediante coacción que se manifiestan; al contrario,

debemos permitirles que lo hagan y, al mismo tiempo, debatir con ellos y

someterlos a una crítica adecuada. Está fuera de dude que debemos criticar

las ideas erróneas de toda índole. Por supuesto que es inadmisible

abstenerse de criticar las ideas equivocadas, contemplar con indiferencia

cómo se difunden por todas partes y permitirles monopolizar el mercado. Todo

error debe ser criticado y toda hierba venenosa, arrancada. Sin embargo, la

crítica no ha de ser dogmática; no hay que emplear el método metafísico,

sino esforzarse por aplicar el método dialéctico. Lo que se necesita es

análisis científico y argumentos plenamente convincentes.

Ibíd.

Es necesario criticar los defectos del pueblo, (...) pero al hacerlo,

debemos adoptar verdaderamente la posición del pueblo y hablar llenos del

ardiente deseo de protegerlo y educarlo. Tratar a los camaradas como a

enemigos es pasarse a la posición del enemigo.

Intervenciones en el Foro de Yenán sobre Literatura y Arte (mayo de 1942),

Obras Escogidas, t. III.

La contradicción y la lucha son universales y absolutas, pero los métodos

para resolver las contradicciones, esto es, las formas de lucha, varían

según el carácter de las contradicciones. Algunas contradicciones tienen un

carácter antagónico abierto, mientras otras no. De acuerdo con el desarrollo

concreto de las cosas, algunas contradicciones, originalmente no

antagónicas, se desarrollan y transforman en antagónicas, mientras otras,

originalmente antagónicas, se desarrollan y transforman en no antagónicas.

Sobre la contradicción (agosto de 1937), Obras Escogidas, t. I.

En circunstancias regulares, las contradicciones en el seno del pueblo no

son antagónicas. Sin embargo, pueden llegar a serlo si no las tratamos como

es debido o si aflojamos nuestra vigilancia y nos adormecemos políticamente.

En un país socialista, semejante caso no pasa de ser, por lo común, un

fenómeno parcial y transitorio. Esto se explica porque ya se ha abolido el

sistema de explotación del hombre por el hombre y los intereses del pueblo

son, en lo fundamental, idénticos.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo

(27 de febrero de 1957).

En nuestro país, la contradicción entre la clase obrera y la burguesía

nacional pertenece a la categoría de las contradicciones en el seno del

pueblo. La lucha de clases entre la clase obrera y la burguesía nacional es,

en general, una lucha de clases dentro de las filas del pueblo, porque la

burguesía nacional de China tiene un doble carácter. En el período de la

revolución democrático-burguesa, su carácter era, por un lado,

revolucionario y, por el otro, conciliador. En el período de la revolución

socialista, uno de los aspectos de su carácter es la explotación de la clase

obrera para obtener ganancias, y el otro, su apoyo a la Constitución y su

disposición a aceptar la transformación socialista. La burguesía nacional se

diferencia de los imperialistas, la clase terrateniente y la burguesía

burocrática. La contradicción entre la clase obrera y la burguesía nacional,

como contradicción entre explotados y explotadores, es antagónica por

naturaleza. Sin embargo, en las condiciones concretes de China, esta

contradicción antagónica entre las dos clases, si la tratamos

apropiadamente, puede transformarse en no antagónica y ser resuelta por

medios pacíficos. Pero se convertirá en contradicción entre nosotros y el

enemigo si no la tratamos como es debido, si no aplicamos la política de

unirnos con la burguesía nacional, criticarla y educarla, o si la burguesía

nacional no acepta esta política nuestra.

Ibíd.

La rebelión contrarrevolucionaria en Hungría, en 1956, es un caso en que los

reaccionarios dentro de un país socialista, en confabulación con los

imperialistas y explotando las contradicciones en el seno del pueblo,

fomentaron disensiones y provocaron desórdenes, en el intento de alcanzar

sus designios conspirativos. Merece la atención de todos esta lección de los

acontecimientos de Hungría.

Ibíd.

V. GUERRA Y PAZ

La guerra, que ha existido desde la aparición de la propiedad privada y las

clases, es la forma más alta de lucha para resolver las contradicciones

entre clases, naciones, Estados o grupos políticos, cuando estas

contradicciones han llegado a una determinada etapa de su desarrollo.

Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China (diciembre de

1936) Obras Escogidas, t. I.

La guerra es la continuación de la política. En este sentido, la guerra es

política, y es en sí misma una acción política. No ha habido jamás, desde

los tiempos antiguos, ninguna guerra que no tuviese un carácter político.

(...)

Pero la guerra tiene sus características peculiares, y en este sentido, no

es igual a la política en general. La guerra es la continuación de la

política por otros medios. Cuando la política llega a cierta etapa de su

desarrollo, más allá de la cual no puede proseguir por los medios

habituales, estalla la guerra para barrer el obstáculo del camino. (...)

Cuando sea eliminado el obstáculo y conseguido nuestro objetivo político,

terminará la guerra. Mientras no se elimine por completo el obstáculo, la

guerra tendrá que continuar hasta que se logre totalmente el objetivo. (...)

Se puede decir entonces que la política es guerra sin derramamiento de

sangre, en tanto que la guerra es política con derramamiento de sangre.

Sobre la guerra prolongada (mayo de 1938), Obras Escogidas, t. II.

La historia demuestra que las guerras se dividen en dos clases: las justas y

las injustas. Todas las guerras progresistas son justas, y todas las que

impiden el progreso son injustas. Los comunistas nos oponemos a todas las

guerras injustas, que impiden el progreso, pero no estamos en contra de las

guerras justas, progresistas. Los comunistas, lejos de oponernos a estas

últimas, participamos activamente en ellas. En cuanto a las guerras

injustas, la Primera Guerra Mundial es un caso en que ambos bandos pelearon

por intereses imperialistas; por lo tanto, los comunistas del mundo entero

se opusieron resueltamente a ella. La forma de combatir una guerra de este

tipo es hacer cuanto se pueda por prevenirla antes de que estalle y, si

llega a estallar, oponer la guerra a la guerra, oponer la guerra justa a la

guerra injusta, siempre que ello sea posible.

Ibíd.

En la sociedad de clases, las revoluciones y las guerras revolucionarias son

inevitables; sin ellas, es imposible realizar saltos en el desarrollo social

y derrocar a las clases dominantes reaccionarias para que el pueblo

conquiste el Poder.

Sobre la contradicción (agosto de 1937), Obras Escogidas, t. I.

La guerra revolucionaria es una antitoxina, que no sólo destruirá el veneno

del enemigo, sino que también nos depurará de toda inmundicia. Toda guerra

justa, revolucionaria, está dotada de una fuerza inmensa, capaz de

transformar muchas cosas o abrir el camino a su transformación. La guerra

chino-japonesa transformará a China y al Japón. Siempre que China persista

en la Guerra de Resistencia y en el frente único, el viejo Japón será

convertido en un nuevo Japón, y la vieja China, en una nueva China, y tanto

en China como en el Japón hombres y cosas se transformarán en el curso de

esta guerra y después de ella.

Sobre la guerra prolongada (mayo de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Todos los comunistas tienen que comprender esta verdad: El Poder nace del

fusil.

Problemas de la guerra y de la estrategia (6 de noviembre de 1938), Obras

Escogidas, tomo II.

La tarea central y la forma más alta de toda revolución es la tome del Poder

por medio de la fuerza armada, es decir, la solución del problema por medio

de la guerra. Este principio marxista-leninista de la revolución tiene

validez universal, tanto en China como en los demás países.

Ibíd.

Sin la lucha armada, en China no habrá lugar para el proletariado, ni para

el pueblo, ni para el Partido Comunista, y la revolución no podrá triunfar.

Es en medio de guerras revolucionarias que nuestro Partido se ha

desarrollado, consolidado y bolchevizado en los dieciocho años pasados; sin

la lucha armada, el Partido Comunista no habría llegado a ser lo que es hoy.

Ningún camarada del Partido debe olvidar jamás esta experiencia que hemos

pagado con sangre.

Presentación de 'El Comunista' (4 de octubre de 1939), Obras Escogidas, t.

II.

Según la teoría marxista del Estado, el ejército es el principal componente

del Poder estatal. Quienquiera que desee tomar el Poder estatal y retenerlo,

tiene que contar con un poderoso ejército. Cierta gente nos ridiculiza

calificándonos de partidarios de la teoría de la omnipotencia de la guerra.

Sí, somos partidarios de la teoría de la omnipotencia de la guerra

revolucionaria; eso no es malo; es bueno, marxista. Con sus fusiles, los

comunistas rusos crearon el socialismo. Nosotros crearemos una república

democrática. La experiencia de la lucha de clases en la era del imperialismo

nos demuestra que sólo mediante la fuerza del fusil la clase obrera y las

demás masas trabajadoras pueden derrotar a la burguesía y la clase

terrateniente armadas; en este sentido cabe afirmar que sólo con el fusil se

puede transformar el mundo entero.

Problemas de la guerra y de la estrategia (6 de noviembre de 1938), Obras

Escogidas, tomo II.

Somos partidarios de la abolición de la guerra; no deseamos la guerra. Pero

la guerra sólo se puede abolir mediante la guerra. Para acabar con los

fusiles, se debe empuñar el fusil.

Ibíd.

La guerra, ese monstruo de matanza entre los hombres, será finalmente

liquidada, en un futuro no lejano, por el progreso de la sociedad humano.

Pero sólo hay un medio para eliminarla: oponer la guerra a la guerra, oponer

la guerra revolucionaria a la guerra contrarrevolucionaria, oponer la guerra

revolucionaria nacional a la guerra contrarrevolucionaria nacional y oponer

la guerra revolucionaria de clase a la guerra contrarrevolucionaria de

clase. (...) Cuando la sociedad humana llegue a una etapa en que sean

eliminados las clases y los Estados, ya no habrá guerras,

contrarrevolucionarias o revolucionarias, injustas o justas. Esa será la era

de la paz eterna para la humanidad. Al estudiar las leyes de la guerra

revolucionaria partimos de la aspiración a eliminar todas las guerras. He

aquí la línea divisoria entre nosotros, los comunistas, y todas las clases

explotadoras.

Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China (diciembre de

1930 Obras Escogidas, t. I.

Nuestro país y los demás países socialistas necesitan la paz; también la

necesitan los pueblos de todos los países del mundo. Los únicos que ansían

la guerra y no quieren lapaz son los grupos del capital monopolista del

puñado de países imperialistas, que se enriquecen con la agresión.

Discurso de apertura en el VIII Congreso Nacional del Partido Comunista de

China. (15 de septiembre de 1956).

Para lograr una paz duradera en todo el mundo debemos continuar

desarrollando nuestra amistad y colaboración con todos los países hermanos

del campo socialista y reforzar nuestra unidad con todos los países amantes

de la paz. Tenemos que esforzarnos por establecer relaciones diplomáticas

normales, sobre la base del respeto reciproco a la integridad territorial y

a la soberanía de la igualdad de derechos y del provecho mutuo, con todos

los países que deseen vivir en paz con nosotros. Tenemos que prestar activo

apoyo al movimiento de liberación e independencia nacionales en los países

de Asia, Africa y América Latina, así como al movimiento por la paz y a las

luchas justas de todos los países del mundo.

Ibíd.

En cuanto a los países imperialistas, debemos unirnos también con sus

pueblos y esforzarnos por coexistir pacíficamente con estos países,

comerciar con ellos y conjurar toda posible guerra. Sin embargo, de ningún

modo debemos abrigar ideas ilusorias respecto a ellos.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo

(27 de febrero de 1957).

Deseamos la paz. Sin embargo, si el imperialismo se empeña en desencadenar

una guerra, no tendremos otra alternativa que tomar la decisión de combatir

hasta el final y reemprender después nuestra construcción. Si se teme la

guerra todos los días, qué hacer cuando ésta finalmente se produzca?

Primeramente, he dicho que el viento del Este prevalece sobre el viento del

Oeste y que la guerra no estallará, y ahora agrego esta explicación acerca

de la situación que surgirá en caso de estallar la guerra. De este modo,

ambas posibilidades han sido tomadas en cuenta.

Intervención en la Conferencia de Representantes de los Partidos Comunistas

y Obreros de Moscú (18 de noviembre de 1957).

En todos los países se discute ahora si estallará o no una tercera guerra

mundial. Frente a esta cuestión, también debemos estar espiritualmente

preparados y examinarla de modo analítico. Estamos resueltamente por la paz

y contra la guerra. No obstante, si los imperialistas insisten en

desencadenar una guerra, no debemos sentir temor. Nuestra actitud ante este

asunto es la misma que ante cualquier otro desorden: en primer lugar,

estamos en contra, en segundo, no lo tememos. Después de la Primera Guerra

Mundial apareció la Unión Soviética, con doscientos millones de habitantes;

después de la Segunda Guerra Mundial surgió el campo socialista, que abarca

a novecientos millones de seres. Puede afirmarse que si, a pesar de todo,

los imperialistas desencadenan una tercera guerra mundial, otros centenares

de millones pasarán inevitablemente al lado del socialismo, y a los

imperialistas no les quedará ya mucho espacio en el mundo; incluso es

probable que se derrumbe por completo todo el sistema imperialista.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo

(27 de febrero de 1957).

Provocar disturbios, fracasar, volver a provocar disturbios, fracasar de

nuevo, y así hasta la ruina: ésta es la lógica de los imperialistas y de

todos los reaccionarios del mundo frente a la causa del pueblo, y nunca

marcharán en contra de esta lógica. Esta esuna ley marxista. Cuando decimos

que el imperialismo es feroz, queremos decir que su naturaleza nunca

cambiará, que los imperialistas nunca dejarán de lado sus cuchillas de

carnicero ni se convertirán jamás en Budas, y así hasta su ruina.

Luchar, fracasar, volver a luchar, fracasar de nuevo volver otra vez a

luchar, y así hasta la victoria: ésta es la lógica del pueblo, y él tampoco

marchará jamás en contra de ella. Esta es otra ley marxista. La revolución

del pueblo ruso siguió esta ley, y la ha seguido también la revolución del

pueblo chino.

Desechar las ilusiones, prepararse para la lucha (14 de agosto de 1949),

Obras Escogidas, t. IV.

La victoria de ningún modo debe hacernos relajar la vigilancia ante las

frenéticas maquinaciones de los imperialistas y sus lacayos, que tratan de

tomar venganza. Quienquiera que relaje la vigilancia quedará desarmado

políticamente y se verá reducido a una posición pasiva.

Discurso pronunciado en la Reunión Preparatoria de la Nueva Conferencia

Consultiva Política (15 de junio de 1949), Obras Escogidas, t. IV.

Los imperialistas y sus lacayos, los reaccionarios chinos, no se resignarán

a su derrota en esta tierra nuestra.

Seguirán confabulándose para combatir al pueblo chino por todos los medios

posibles. Por ejemplo, enviarán subrepticiamente sus agentes a nuestro país

para sembrar discordias y provocar disturbios. Eso es indudable; jamás se

olvidarán de hacerlo. Otro ejemplo: los imperialistas instigarán a los

reaccionarios chinos, e incluso les brindarán el concurso de sus propias

fuerzas, para bloquear los puertos de China. Esto lo harán siempre que les

sea posible. Además, si aún ansían aventuras, enviarán parte de sus tropas a

invadir u hostigar nuestras zonas fronterizas, cosa que tampoco es

imposible. Todo esto debemos tenerlo plenamente en cuenta.

El mundo progresa y el futuro es brillante; nadie puede cambiar esta

tendencia general de la historia. Debemos realizar entre el pueblo una

propaganda constante sobre los progresos del mundo y su futuro luminoso,

para que adquiera confianza en la victoria.

Sobre las negociaciones de Chungching (17 de octubre de 1945). Obras

Escogidas, t. IV.

Los mandos y combatientes del Ejército Popular de Liberación de ningún modo

deben relajar ni en lo más mínimo su voluntad de combate; toda idea que

tienda a relajar la voluntad de combate o a subestimar al enemigo, es

errónea.

Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VII

Congreso Nacional del Partido Comunista de China (5 de enero de 1949), Obras

Escogidas, t. IV.

VI. EL IMPERIALISMO Y TODOS LOS REACCIONARIOS SON TIGRES DE PAPEL

Todos los reaccionarios son tigres de papel. Parecen terribles, pero en

realidad no son tan poderosos. Visto en perspectiva, no son los

reaccionarios sino el pueblo quien es realmente poderoso.

Conversación con la corresponsal norteamericana Anna Louise Strong (agosto

de 1946), Obras Escogidas, t. IV.

Así como en el mundo no hay nada sin doble naturaleza (ésta es la ley de la

unidad de los contrarios), también el imperialismo y todos los reaccionarios

tienen un doble carácter: son a la vez tigres auténticos y tigres de papel.

En la historia, antes de conquistar el Poder y durante algún tiempo después

de haberlo conquistado, la clase de los esclavistas, la clase terrateniente

feudal y la burguesía eran vigorosas, revolucionarias y progresistas; eran

tigres auténticos. Pero, con el tiempo, como sus contrarios--la clase de los

esclavos, el campesinado y el proletariado-- crecían y se fortalecían

gradualmente, luchaban contra ellas y se volvían más y más formidables,

estas clases gobernantes se transformaron poco a poco en su reverso, se

transformaron en reaccionarias en retrógradas, en tigres de papel, y

finalmente fueron derrocadas, o serán derrocadas, por el pueblo. Las clases

reaccionarias, retrógradas y decadentes conservaban este doble carácter

incluso en la lucha a muerte que el pueblo sostenía contra ellas. Por una

parte, eran tigres auténticos, devoraban a la gente, la devoraban por

millones y decenas de millones. La causa de la lucha popular atravesaba un

período de dificultades y penalidades y un camino lleno de recodos. En

China, para destruir la dominación del imperialismo, el feudalismo y el

capitalismo burocrático el pueblo chino necesitó más de cien años y perdió

decenas de millones de vidas antes de lograr la victoria en 1949. Miren! No

eran tigres vivos, tigres de hierro, tigres auténticos? Sin embargo, al

final se transformaron en tigres de papel, tigres muertos, tigres de

requesón de soya. Estos son hechos históricos. No ha visto u oído contar la

gente tales hechos? En verdad ha habido millares y decenas de millares de

ellos! Millares y decenas de millares! Por lo tanto, el imperialismo y todos

los reaccionarios, mirados en su esencia, en perspectiva, desde el punto de

vista estratégico, deben ser considerados como lo que son: tigres de papel.

En esto se base nuestro concepto estratégico. Por otra parte, también son

tigres vivos, tigres de hierro, tigres auténticos, que devoran a la gente.

En esto se base nuestro concepto táctico.

Intervención en la reunión del buro Político del Comité Central del Partido

Comunista de China, celebrada en Wuchang (1. de diciembre de 1958), véase la

nota explicativa a la Conversación con la corresponsal norteamericana Anna

Louise Strong. Obras Escogidas, t. IV.

He dicho que todos los reaccionarios, tenidos por fuertes, no son más que

tigres de papel. La razón es que viven divorciados del pueblo. Miren! No era

Hitler un tigre de papel? No fue acaso derribado? También dije que el zar de

Rusia, el emperador de China y el imperialismo japonés fueron todos tigres

de papel. Como saben ustedes, todos ellos han sido derribados. El

imperialismo norteamericano no ha sido derribado aún y tiene la bomba

atómica. Estoy seguro de que asimismo será derribado. También es un tigre de

papel.

Intervención en la Conferencia de Representantes de los Partidos Comunistas

y Obreros de Moscú (18 de noviembre de 1957).

Levantar una piedra para dejarla caer sobre los propios pies es un dicho con

que los chinos describimos el comportamiento de ciertos estúpidos. Los

reaccionarios de todos los países pertenecen a esta especie de estúpidos. En

fin de cuentas, sus persecuciones contra el pueblo revolucionario no sirven

sino para ampliar e intensificar aún más las revoluciones populares. Acaso

las persecuciones del zar de Rusia y Chiang Kai-shek contra los pueblos

revolucionarios no cumplieron precisamente esta función propulsora en las

grandes revoluciones rusa y china?

Discurso en la reunión del Soviet Supremo de la URSS en conmemoración del

40. aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre (6 de noviembre

de 1957).

El imperialismo norteamericano invadió Taiwán, territorio de nuestro país, y

lo ocupa desde hace ya nueve años. Recientemente, ha enviado sus fuerzas

armadas a invadir y ocupar el Líbano. Los EE.UU. han establecido, a lo largo

del mundo, centenares de bases militares en un gran número de países. El

territorio chino de Taiwán, el Líbano y todas las bases militares de los

EE.UU. en territorios extranjeros son como dogales echados al cuello del

imperialismo norteamericano. Son los mismos norteamericanos, y nadie más,

quienes fabricaron esos dogales, se los echaron al cuello y entregaron los

extremos de las sogas al pueblo chino, a los pueblos árabes y a los demás

pueblos del mundo, que aman la paz y se oponen a la agresión. Mientras más

tiempo permanezcan en esos lugares los agresores norteamericanos, más irán

apretándose los dogales en torno a su cuello.

Discurso en la Conferencia Suprema de Estado (8 de septiembre de 1958).

El imperialismo no vivirá mucho porque perpetra toda clase de infamias.

Sostiene con obstinación a los reaccionarios de los distintos países,

hostiles a los pueblos. Ocupa por la fuerza muchas colonias, semicolonias y

bases militares. Amenaza la paz con una guerra atómica. De esta manera,

forzada por el imperialismo, más del 90 por ciento de la población mundial

se está alzando o se alzará en masa a la lucha contra él. Pero el

imperialismo aún está vivo; todavía hace y deshace en Asia, Africa y América

Latina. En el mundo occidental, los imperialistas siguen oprimiendo a las

masas populares de sus propios países. Esta situación ha de cambiar. Es

tarea de los pueblos del mundo entero poner término a la agresión y opresión

que realiza el imperialismo, principalmente el imperialismo norteamericano.

Entrevista con un corresponsal de la Agencia de Noticias Sinjua (29 de

septiembre de 1958).

Con su despótica actuación en todas partes, el imperialismo norteamericano

se ha convertido en el enemigo de los pueblos del mundo y se ha aislado cada

vez más. Nadie que se niegue a ser esclavo se dejará atemorizar por las

bombas atómicas y de hidrógeno en manos de los imperialistas

norteamericanos. La marejada de indignación de los pueblos del mundo entero

contra los agresores norteamericanos es irresistible. La lucha de los

pueblos del mundo contra el imperialismo norteamericano y sus lacayos

logrará indefectiblemente victorias aún mayores.

Declaraciones de apoyo al pueblo panameño en su justa lucha patriótica

contra el imperialismo norteamericano (12 de enero de 1964).

Si los grupos del capital monopolista de los EE.UU. se obstinan en llevar

adelante su política de agresión y guerra, llegará inevitablemente el día en

que sean ahorcados por los pueblos del mundo. Igual suerte correrán los

cómplices de los EE.UU.

Discurso en la Conferencia Suprema de Estado (8 de septiembre de 1958).

En el curso de un largo período hemos llegado a formarnos este concepto para

la lucha contra el enemigo: estratégicamente, debemos desdeñar a todos

nuestros enemigos, pero tácticamente, debemos tomarlos muy en serio. Es

decir, al considerar el todo, debemos despreciar al enemigo, pero tenerlo

muy en cuenta en cada una de las cuestiones concretes. Si no despreciamos al

enemigo al considerar el todo, caeremos en el error de oportunismo. Marx y

Engels no eran más que dos personas, pero ya en su tiempo declararon que el

capitalismo seria derribado en todo el mundo. Sin embargo, al enfrentar las

cuestiones concretes y a cada uno de los enemigos en particular, si no los

tomamos muy en serio, cometeremos el error de aventurerismo. En la guerra,

las batallas sólo pueden ser dadas una por una y las fuerzas enemigas,

aniquiladas parte por parte. Las fábricas sólo pueden construirse una a una.

Los campesinos sólo pueden arar la tierra parcela por parcela. Incluso al

comer pasa lo mismo. Desde el punto de vista estratégico, tenemos en poco el

comer una comida: estamos seguros de poder terminarla. Pero en el proceso

concreto de comer, lo hacemos bocado por bocado. No podemos engullir toda

una comida de un golpe. Esto se llama solución por partes. Y en la

literatura militar se llama destruir las fuerzas enemigas por separado.

Intervención en la Conferencia de Representantes de los Partidos Comunistas

y Obreros de Moscú (18 de noviembre de 1957).

Estimo que la situación internacional ha llegado ahora a un nuevo punto de

viraje. Actualmente hay dos vientos en el mundo: el viento del Este y el

viento del Oeste. Reza un dicho chino: O el viento del Este prevalece sobre

el del Oeste, o el viento del Oeste prevalece sobre el del Este. Creo que la

situación actual se caracteriza por que el viento del Este prevalece sobre

el viento del Oeste. Es decir, las fuerzas del socialismo ya han llegado a

ser abrumadoramente superiores a las del imperialismo.

Ibíd.

VII. ATREVERSE A LUCHAR Y A CONQUISTAR LA VICTORIA

ˇPueblos de todo el mundo, uníos y derrotad a los agresores norteamericanos

y a todos sus lacayos! Pueblos de todo el mundo, tened coraje, atreveos a

luchar, desafiad las dificultades y avanzad en oleadas. Así el mundo entero

pertenecerá a los pueblos. Los monstruos de toda especie serán liquidados.

Declaración en apoyo al pueblo del Congo (L) contra la agresión de Los

EE.UU. (28 de noviembre de 1964).

El Partido Comunista de China, habiendo hecho una apreciación serena de la

situación internacional y nacional a la luz de la ciencia del

marxismo-leninismo, comprendía que todos los ataques de los reaccionarios

internos y externos no sólo debían sino que podían ser desbaratados. Al

aparecer en el cielo nubarrones oscuros, señalamos que esto no era sino un

fenómeno temporal, que la oscuridad pasaría pronto y saldría el sol.

La situación actual y nuestras tareas (25 de diciembre de 1947). Obras

Escogidas, t. IV.

En la historia de la humanidad, toda fuerza reaccionaria a punto de perecer

se lanza invariablemente a una última y desesperada embestida contra las

fuerzas revolucionarias; a menudo, algunos revolucionarios se dejan engañar

durante cierto tiempo por este poderío aparente que encubre las entrañas

podridas, y no logran ver el hecho esencial de que el enemigo se aproxima a

su fin, en tanto que ellos mismos se acercan a la victoria.

El punto de viraje en la Segunda Guerra Mundial (12 de octubre de 1942),

Obras Escogidas, t. III.

Si ellos (el Kuomintang) combaten, los liquidaremos definitivamente. Así es

como se presentan las cosas: si nos atacan y los destruimos, se sentirán

satisfechos; si los destruimos un poco, un poco satisfechos; si los

destruimos más, más satisfechos todavía; si los destruimos por completo,

completamente satisfechos. Los problemas de China son complejos, y nuestros

cerebros deben funcionar también con cierta complejidad. Si nos atacan,

combatiremos en respuesta; combatiremos para conquistar la paz.

Sobre Las negociaciones de Chungching (17 de octubre de 1945), Obras

Escogidas, t. IV.

Si el enemigo nos ataca y las condiciones son favorables para combatirlo,

nuestro Partido actuará ciertamente en defensa propia para liquidarlo

resuelta, definitiva, cabal y totalmente ( no lanzarse al combate

temerariamente, sino con la seguridad de vencer). De ningún modo debemos

dejarnos intimidar par la arrogancia de los reaccionarios.

Circular del Comité Central del Partido Comunista de China sobre Las

negociaciones de paz con el Kuomintang (26 de agosto de 1945), Obras

Escogidas, t. IV.

En lo que concierne a nuestro deseo, no quisiéramos combatir ni un solo día.

Pero si las circunstancias nos obligan a luchar, podemos hacerlo hasta el

fin.

Conversación con la corresponsal norteamericana Anna Louise Strong (agosto

de 1946). Obras Escogidas, t. IV.

Estamos por la paz. Pero, mientras el imperialismo norteamericano no

renuncie a sus arrogantes e irrazonables exigencias, ni a sus designios

siniestros de extender la agresión, la única decisión posible para el pueblo

chino es continuar la lucha al lado del pueblo coreano. No es que seamos

belicistas. Estamos dispuestos a poner fin a la guerra inmediatamente y

dejar los demás problemas para resolverlos más tarde. Pero el imperialismo

norteamericano no quiere hacerlo así. Pues bien, que continúe el combate!

Estamos preparados para combatir al imperialismo norteamericano cuantos años

desee, combatirlo hasta que quiera parar, hasta la victoria completa de los

pueblos chino y coreano.

Discurso pronunciado en la IV Sesión del Primer Comité Nacional de la

Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (7 de febrero de 1953).

Debemos extirpar de nuestras files toda idea que sea expresión de flaqueza e

impotencia. Es erróneo todo punto de vista que sobreestime la fuerza del

enemigo y subestime la del pueblo.

La situación actual y nuestras tareas (25 de diciembre de 1947), Obras

Escogidas, t. IV.

Los pueblos y naciones oprimidos no deben, en modo alguno, confiar su

liberación a la sensatez del imperialismo y sus lacayos. Sólo podrán lograr

la victoria fortaleciendo su unidad y perseverando en su lucha.

Declaración contra la agresión al Sur de Vietnam y la matanza de su pueblo

por la camarilla EE.UU.-Ngo Dinh Diem (29 de agosto de 1963).

Sea cual fuere el momento en que estalle esta guerra civil de amplitud

nacional, debemos encontrarnos bien preparados. Si se produce pronto,

digamos mañana por la mañana, también tenemos que estar preparados. Ese es

el primer punto. En la actual situación internacional y nacional es posible

que durante algún tiempo la guerra civil se mantenga limitada y con un

carácter local. Ese es el segundo punto. Para lo primero debemos

prepararnos, lo segundo es lo que existe desde hace tiempo. En resumen,

debemos estar preparados. Si lo estamos, podremos afrontar apropiadamente

toda clase de situaciones complicadas.

La situación y nuestra política después de la victoria en la Guerra de

Resistencia contra el Japón (13 de agosto de 1945), Obras Escogidas, t. IV.

VIII. LA GUERRA POPULAR

La guerra revolucionaria es la guerra de las masas, y sólo puede realizarse

movilizando a las masas y apoyándose en ellas.

Preocupémonos par el bienestar de las masas, prestemos atención a nuestros

métodos de trabajo (27 de enero de 1934), Obras Escogidas, t. I.

Cuál es la verdadera muralla de hierro? Son las masas, los millones y

millones de hombres que apoyan con toda sinceridad la revolución. Esta es la

verdadera muralla de hierro, que ninguna fuerza podrá romper, podrá en

absoluto romper. La contrarrevolución no logrará destruirnos; por el

contrario, nosotros la destruiremos a ella. Uniendo a los millones y

millones de hombres del pueblo en torno al gobierno revolucionario y

desarrollando nuestra guerra revolucionaria, podremos aniquilar toda

contrarrevolución y tomar el Poder en toda China.

Ibíd.

El más rico manantial de fuerza para librar la guerra está en las masas

populares. El Japón se atreve a atropellarnos principalmente porque las

masas populares de China no están organizadas. Cuando este defecto sea

superado, el agresor japonés se verá rodeado por los centenares de millones

de hombres de nuestro pueblo en pie, y, como un búfalo salvaje que irrumpe

en un cerco de fuego, se estremecerá de pavor a nuestras solas voces y

morirá abrasado en las llamas.

Sobre la guerra prolongada (mayo de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Como los imperialistas cometen tantos atropellos contra nosotros, tenemos

que tratarlos con toda seriedad. No solamente debemos poseer un poderoso

ejército regular, sino también organizar contingentes de milicia popular en

todas partes, de modo que los imperialistas, en caso de agredirnos,

difícilmente puedan moverse un solo palmo en nuestro país.

Entrevista con un corresponsal de la Agencia de Noticias Sinjua (29 de

septiembre de 1958).

Desde el punto de vista de la guerra revolucionaria en su conjunto, la

guerra de guerrillas populares y las operaciones del Ejército Rojo, que es

la fuerza principal, se complementan como las dos manos del hombre. Contar

sólo con la fuerza principal, o sea, el Ejército Rojo, sin desarrollar la

guerra popular de guerrillas, significaría luchar con una solo mano. En

términos concretas, y especialmente desde el punto de vista de las

operaciones militares, cuando hablamos de la población de la base de apoyo

como un factor, queremos decir que contamos con un pueblo armada. Esta es la

razón fundamental por la cual el enemigo considera peligroso aproximarse a

nuestra base de apoyo.

Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China. (diciembre de

1936), Obras Escogidas, t. I.

No cabe duda que el desenlace de una guerra está determinado principalmente

por las condiciones militares, políticos, económicas y naturales en que se

encuentra cada una de las dos partes beligerantes. Pero no sólo por ellas;

está determinado también por la capacidad subjetiva de las partes

beligerantes para dirigir la guerra. Un jefe militar no puede pretender

ganar la guerra traspasando los limites impuestos por las condiciones

materiales, pero si puede y debe esforzarse par vencer dentro de tales

límites. El escenario de acción para un jefe militar está construido sobre

las condiciones materiales objetivas, pero en este escenario puede dirigir

magnificas acciones de épica grandiosidad.

Ibíd.

El objetivo de la guerra no es otro que conservar las fuerzas propias y

destruir las enemigas (destruir las fuerzas enemigas significa desarmarlas o

privarlas de su capacidad para resistir, y no significa aniquilarlas todas

físicamente). En las guerras antiguas, se usaban la lanza y el escudo: la

lanza para atacar y destruir las fuerzas enemigas, y el escudo para

defenderse y conservarse a si mismo. Hasta hoy, las armas no son más que una

extensión de la lanza y el escudo. El bombardero, la ametralladora, el cañón

de largo alcance y los gases tóxicos son desarrollos de la lanza, en tanto

que el refugio antiaéreo, el casco de acero, las defensas de hormigón y la

careta antigás, lo son del escudo. El tanque es una nueva arma que combina

las funciones de la lanza y el escudo. El ataque es el medio principal para

destruir las fuerzas enemigas, pero no se puede prescindir de la defensa. El

ataque se realiza con el objetivo inmediato de aniquilar las fuerzas del

enemigo, pero al mismo tiempo para conservar las fuerzas propias, porque si

no aniquilas al enemigo, serás aniquilado. La defensa tiene como objetivo

inmediato conservar las fuerzas propias, pero al mismo tiempo es un media de

complementar el ataque o prepararse para pasar al ataque. La retirada

pertenece a la categoría de la defensa y es una continuación de ésta, en

tanto que la persecución es una continuación del ataque. Hay que señalar que

la destrucción de las fuerzas enemigas es el objetivo primario de la guerra

y la conservación de las fuerzas propias, el secundario, porque sólo se

puede conservar eficazmente las fuerzas propias destruyendo las enemigas en

gran número. Por lo tanto, el ataque, como media principal para destruir las

fuerzas del enemigo, es lo primario, en tanto que la defensa, como media

auxiliar para destruir las fuerzas enemigas y como uno de los medios para

conservar las fuerzas propias, es lo secundario. Es cierto que en la

práctica de la guerra, la defensa desempeña el papel principal en muchas

ocasiones, mientras que en las demás lo desempeña el ataque, pero si la

guerra se considera en su conjunto, el ataque sigue siendo lo primario.

Sobre la guerra prolongada (mayo de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Todos los principios orientadores de las operaciones militares provienen de

un solo principio básico: esforzarse al máximo par conservar las fuerzas

propias y destruir las del enemigo. (...) Cómo explicar entonces la

promoción del espíritu heroico de autosacrificio en la guerra? Toda guerra

impone un precio, a veces sumamente elevado. No se contradice esto con el

principio de conservar las fuerzas propias? En rigor no hay contradicción

alguna; para decirlo con mayor exactitud, los dos aspectos son contrarios

que se complementan. Porque el sacrificio es necesario no sólo para

aniquilar las fuerzas del enemigo, sino también para conservar las propias;

la no conservación (sacrificio o pago del precio) parcial y temporal es

indispensable para la conservación permanente de las fuerzas propias en su

conjunto. De este principio básico se desprende la serie de principios que

guían todas las operaciones militares, desde los principios de tiro (ponerse

a cubierto para conservarse y emplear al máximo la potencia de fuego para

aniquilar al enemigo) hasta los principios estratégicos: todos ellos están

impregnados del espíritu de ese principio fundamental. Todos los principios

relativos a la técnica militar, a la táctica, a las campañas y a la

estrategia, están orientados a asegurar la realización de este principio

básico. El principio de conservar las propias fuerzas y destruir las del

enemigo es la base de todos los principios militares.

Problemas estratégicos de la guerra de guerrillas contra el Japón. (mayo de

1938) Obras Escogidas, t. II.

He aquí nuestros principios militares:

1. Asestar golpes primero a las fuerzas enemigas dispersas y aisladas, y

luego a las fuerzas enemigas concentradas y poderosas.

2. Tomar primero las ciudades pequeñas y medianas y las vastas zonas

rurales, y luego las grandes ciudades.

3. Tener por objetivo principal el aniquilamiento de la fuerza viva del

enemigo y no el mantenimiento o conquista de ciudades o territorios. El

mantenimiento o conquista de una ciudad o un territorio es el resultado

del aniquilamiento de la fuerza viva del enemigo, y, a menudo, una

ciudad o territorio puede ser mantenido o conquistado en definitiva sólo

después de cambiar de manos repetidas veces.

4. En cada batalla, concentrar fuerzas absolutamente superiores (dos,

tres, cuatro y en ocasiones hasta cinco o seis veces las fuerzas del

enemigo), cercar totalmente las fuerzas enemigas y procurar aniquilarlas

por completo, sin dejar que nadie se escape de la red. En circunstancias

especiales, usar el método de asestar golpes demoledores al enemigo,

esto es, concentrar todas nuestras fuerzas para hacer un ataque frontal

y un ataque sobre uno o ambos flancos del enemigo, con el propósito de

aniquilar una parte de sus tropas y desbaratar la otra, de modo que

nuestro ejército pueda trasladar rápidamente sus fuerzas para aplastar

otras tropas enemigas. Hacer lo posible par evitar las batallas de

desgaste, en las que lo ganado no compensa lo perdido o sólo resulta

equivalente. De este modo, aunque somos inferiores en el conjunto

(hablando en términos numéricos), somos absolutamente superiores en cada

caso y en cada batalla concreta, y esto nos asegura la victoria en las

batallas. Con el tiempo, llegaremos a ser superiores en el conjunto y

finalmente liquidaremos a todas las fuerzas enemigas.

5. No dar ninguna batalla sin preparación, ni dar ninguna batalla sin

tener la seguridad de ganarla; hacer todos los esfuerzos para estar bien

preparados para cada batalla, hacer todo lo posible para que la

correlación existente entre las condiciones del enemigo y las nuestras

nos asegure la victoria.

6. Poner en pleno juego nuestro estilo de lucha: valentía en el combate,

espíritu de sacrificio, desprecio a la fatiga y tenacidad en los

combates continuos (es decir, entablar combates sucesivos en un corto

lapso y sin tomar repose).

7. Esforzarse por aniquilar al enemigo en la guerra de maniobras. Al

mismo tiempo, dar importancia a la táctica de ataque a posiciones con el

propósito de apoderarse de los puntos fortificados y ciudades en manos

del enemigo.

8. Con respecto a la toma de las ciudades, apoderarse resueltamente de

todos los puntos fortificados y ciudades débilmente defendidas por el

enemigo. Apoderarse, en el momento conveniente y si las circunstancias

lo permiten, de todos los puntos fortificados y ciudades que el enemigo

defienda con medianas fuerzas. En cuanto a los puntos fortificados y

ciudades poderosamente defendidos por el enemigo, tomarlos cuando las

condiciones para ello hayan madurado.

9. Reforzar nuestro ejército con todas las armas y la mayor parte de los

hombres capturados al enemigo. La fuente principal de los recursos

humanos y materiales para nuestro ejército está en el frente.

10. Aprovechar bien el intervalo entre dos campañas para que nuestras

tropas descansen, se adiestren y consoliden. Los períodos de descanso,

adiestramiento y consolidación no deben, en general, ser muy prolongados

para no dar, hasta donde sea posible, ningún respiro al enemigo.

Estos son los principales métodos que emplea el Ejército Popular de

Liberación para derrotar a Chiang Kai-shek. Han sido forjados por el

Ejército Popular de Liberación en largos años de lucha contra los

enemigos nacionales y extranjeros, y corresponden completamente a

nuestra situación actual. (...) Nuestra estrategia y táctica se basan en

la guerra popular y ningún ejército antipopular puede utilizarlas.

La situación actual y nuestras tareas. (25 de diciembre de 1947), Obras

Escogidas, t. IV.

Sin preparación, la superioridad de fuerzas no es superioridad real ni

puede haber tampoco iniciativa. Sabiendo esta verdad, una fuerza

inferior pero bien preparada, a menudo puede derrotar a una fuerza

enemiga superior mediante ataques por sorpresa.

Sobre la guerra prolongada. (mayo de 1938), Obras Escogidas, t. II.

IX. EL EJERCITO POPULAR

Sin un ejército popular, nada tendrá el pueblo.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

Este ejército es fuerte porque todos sus hombres poseen una disciplina

consciente; ellos se han unido y luchan, no por los intereses privados

de unos cuantos individuos o de un estrecho grupo, sino por los

intereses de las amplias masas populares y de toda la nación. El único

propósito de este ejército es mantenerse firmemente junta al pueblo

chino y servirlo de todo corazón.

Ibíd.

El Ejército Rojo de China es una organización armada que ejecuta las

tareas políticas de la revolución. Especialmente en el momento actual,

el Ejército Rojo de ningún modo debe limitarse a combatir; además de

combatir para destruir las fuerzas militares del enemigo, debe tomar

sobre sí importantes tareas, tales como hacer propaganda entre las

masas, organizar a las masas, armarlas, ayudarlas a establecer el Poder

revolucionario, y hasta establecer organizaciones del Partido Comunista.

El Ejército Rojo no combate meramente por combatir, sino para hacer

propaganda entre las masas, organizar a las masas, armarlas y ayudarlas

a establecer el Poder revolucionario. Sin estos objetivos, el combate

perderá su sentido, y el Ejército Rojo, su razón de ser.

Sobre la rectificación de las ideas erróneas en el Partido (diciembre de

1929), Obras Escogidas, t. I.

El Ejército Popular de Liberación es siempre un destacamento de combate.

Aun después de la victoria nacional, continuará siéndolo durante el

período histórico en que aún no hayan sido abolidas las clases en

nuestro país y exista en el mundo el sistema imperialista. Respecto a

este punto no debe haber ningún malentendido ni vacilación.

Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VII

Congreso Nacional del Partido Comunista de China (5 de marzo de 1949),

Obras Escogidas, t. IV.

Tenemos un ejército de combate y un ejército de trabajo. Nuestro

ejército de combate lo constituyen el VIII Ejército y el Nuevo 4. Cuerpo

de Ejército. No obstante, incluso este ejército de combate cumple dos

tareas: combate y se dedica a la producción. Contando con estos dos

ejércitos, y siendo el ejército de combate diestro en ambas tareas y en

el trabajo de masas, superaremos nuestras dificultades y derrotaremos al

imperialismo japonés.

Organicémonos (29 de noviembre de 1943), Obras Escogidas, tomo III.

Nuestra defensa nacional será consolidada y no permitiremos que ningún

imperialista vuelva a invadir nuestro territorio. Nuestras fuerzas

armadas populares deben ser conservadas y ampliadas sobre la base del

valeroso y probado Ejército Popular de Liberación. Dispondremos no sólo

de un poderoso ejército, sino también de una aviación y una marina

poderosas.

Discurso de apertura en la I Sesión Plenaria de la Conferencia

Consultiva Política del Pueblo Chino (21 de septiembre de 1949).

Nuestro principio es: el Partido manda al fusil, y jamás permitiremos

que el fusil mande al Partido.

Problemas de la guerra y de la estrategia (6 de noviembre de 1938),

Obras Escogidas, tomo II.

Todos nuestros mandos y combatientes deben tener siempre en cuenta que

somos el gran Ejército Popular de Liberación, ejército dirigido par el

gran Partido Comunista de China. A condición de que observemos

constantemente las directivos del Partido, alcanzaremos la victoria.

Manifiesto del Ejército Popular de Liberación de China. (octubre de

1947), Obras Escogidas, t. IV.

X. LA DIRECCION DE LOS COMITES DEL PARTIDO

El sistema de comités del Partido es una importante institución

partidaria que garantiza la dirección colectiva e impide que una sola

persona acapare la gestión de los asuntos. Recientemente, se ha

averiguado que en algunos organismos dirigentes (desde luego, no en

todos) es práctica habitual que una sola persona acapare la gestión de

los asuntos y resuelva los problemas importantes. En lugar de hacerlo la

reunión del comité del Partido, una sola persona decide la solución de

los problemas importantes, y los miembros del comité están allí

únicamente para cubrir las formalidades. Las divergencias entre los

miembros del comité no logran resolverse y se dejan pendientes por largo

tiempo. Los miembros del comité del Partido mantienen entre sí una

unidad sólo formal, y no real. Hay que cambiar esta situación. En

adelante, es necesario establecer un sano sistema de reuniones del

comité del Partido en todas partes, desde los burós del Comité Central

hasta los comités de prefectura del Partido, desde los comités de frente

hasta los comités de brigada, así como en los órganos del Partido de las

zonas militares (subcomisiones de la Comisión Militar Revolucionaria o

grupos dirigentes) y en los grupos dirigentes del Partido en los

organismos gubernamentales, organizaciones populares, agencia de

noticias y periódicos. Todos los problemas de importancia (no, desde

luego, los problemas"insignificantes ni aquéllos cuya solución, ya

discutida y acordada en las reuniones, sólo necesita ponerse en

práctica) deben someterse al comité para su discusión, de modo que los

miembros del comité presentes expresen sin reservas su opinión y lleguen

a claras y precisas decisiones, que luego serán ejecutadas por los

miembros correspondientes. (...) Las reuniones del comité del Partido

deben ser de dos clases, que no hay que confundir: reuniones del comité

permanente y sesiones plenarias. Además, es necesario cuidar que entre

la dirección colectiva y la responsabilidad personal no se exagere una

de ellas desatendiendo la otra. En el ejército, los jefes tienen derecho

a tomar decisiones de urgencia durante las operaciones y cuando las

circunstancias lo exigen.

Sobre el fortalecimiento del sistema de comités del Partido. (20 de

septiembre de 1948), Obras Escogidas, t. IV.

El secretario de un comité del Partido debe saber actuar como un buen

jefe de escuadra. Un comité del Partido tiene de diez a veinte miembros;

es como una escuadra del ejército, y el secretario, como el jefe de la

escuadra. Por cierto, no es fácil dirigir bien esta escuadra. Cada buró

o subburó del Comité Central dirige actualmente una vasta región y asume

tareas muy pesadas. Dirigir no significa tan sólo decidir la orientación

general y las medidas políticas específicas, sino también establecer los

métodos de trabajo correctos. Aun cuando sean correctas la orientación

general y las medidas políticas específicas, pueden surgir

complicaciones si se desatienden los métodos de trabajo. Para cumplir su

tarea de dirección, un comité del Partido debe apoyarse en los hombres

de la escuadra y hacerles desempeñar plenamente su papel. Para ser un

buen jefe de escuadra, el secretario debe estudiar mucho e investigar a

fondo. Al secretario o subsecretario le será difícil dirigir bien a los

hombres de la escuadra si no se preocupa de realizar una labor de

propaganda y organización entre ellos, si no sabe mantener buenas

relaciones con los miembros del comité ni estudia cómo conducir con

éxito las reuniones. Si los hombres de la escuadra no marchan a compás,

que ni piensen en dirigir decenas de millones de personas en el combate

y en la construcción! Claro está que las relaciones entre el secretario

y los miembros del comité se fundan sobre el principio de que la minoría

debe someterse a la mayoría y, por lo tanto, difieren de las relaciones

entre un jefe de escuadra y sus hombres. Decimos esto sólo a modo de

analogía.

Métodos de trabajo de los comités del Partido (13 de marzo de 1949),

Obras Escogidas, t. IV.

Colocar los problemas sobre la mesa. Esto lo deben hacer no sólo el jefe

de la escuadra, sino también los miembros del comité. No se debe hablar

a espaldas de la gente. Cuando surge algún problema, hay que celebrar

una reunión, colocar el problema sobre la mesa para discutirlo y tomar

decisiones, y el problema será resuelto. Si existen problemas y no se

colocan sobre la mesa permanecerán sin resolver por largo tiempo y hasta

seguirán pendientes durante años. Entre el jefe de la escuadra y los

miembros del comité debe haber mutua comprensión. Nada hay más

importante que la comprensión, el apoyo y la amistad entre el secretario

y los miembros del comité, entre el Comité Central y sus burós, así como

entre éstos y los comités regionales del Partido.

Ibíd.

Intercambiar informaciones. Esto quiere decir que los miembros de un

comité del Partido deben mantenerse mutuamente informados e intercambiar

opiniones sobre los asuntos que hayan llegado a su conocimiento.

Esto es de gran importancia para lograr un lenguaje común. Algunos no lo

hacen así y, como los vecinos de que habla Laotsi, no se visitan durante

toda la vida, aunque cada uno oye el canto de los gallos y el ladrido de

los perros de los otros. El resultado es que carecen de un lenguaje

común.

Ibíd.

Consultar a los subordinados sobre lo que no se comprenda o no se

conozca, y no expresar con ligereza aprobación o desaprobación. (...)

Nunca debemos fingir saber lo que no sabemos; no hay que sentir

vergüenza de consultar a los de abajo, por el contrario, debemos

escuchar las opiniones de los cuadros de los niveles inferiores. Ser

alumno antes de llegar a ser maestro. Consultar a los cuadros de abajo

antes de dar órdenes. (...) Lo que dicen los cuadros inferiores puede

ser correcto y puede no serlo; es preciso analizarlo. Debemos escuchar

las opiniones justas y actuar en concordancia con ellas. (...) Hay que

escuchar también las opiniones equivocadas de abajo y es erróneo no

prestarles ninguna atención; pero, en vez de seguirlas, es necesario

criticarlas.

Ibíd.

Aprender a tocar el piano. Al tocar el piano se mueven los diez dedos;

no se puede mover sólo algunos y no los demás. No obstante, si pulsamos

el teclado con los diez dedos a la vez, no saldrá ninguna melodía. Para

producir buena música, los diez dedos deben moverse de manera rítmica y

coordinada. El comité del Partido debe asir firmemente la tarea central

y, al mismo tiempo, desplegar en torno a ésta el trabajo en otros

terrenos. En la actualidad, tenemos que preocuparnos de muchos campos;

debemos atender al trabajo en todas las regiones, unidades militares y

departamentos, y no fijar nuestra atención únicamente en algunos

problemas, dejando de lado los demás. Dondequiera que haya un problema,

tenemos que pulsar la tecla correspondiente: éste es un método que

debemos dominar. Algunos tocan bien el piano y otros mal, y hay una gran

diferencia entre las melodías que producen unos y otros. Los camaradas

de los comités del Partido deben aprender a tocar el piano bien.

Ibíd.

Hacer firmemente. Es decir, el comité del Partido no sólo debe hacer sus

tareas principales sino que las debe hacer firmemente. Se puede empuñar

algo sólo cuando se lo agarra con firmeza, sin aflojar en lo más mínimo.

Hacer, pero no firmemente, es lo mismo que no hacer. Naturalmente, no se

puede empuñar nada con la mano abierta. Tampoco se empuña nada cuando se

cierra la mano como para tomar algo, sin apretarla con fuerza. Algunos

de nuestros camaradas toman en sus manes las tareas principales, pero no

lo hacen con fuerza y, por eso, no pueden realizar un buen trabajo. No

asir, no se puede; asir sin firmeza, tampoco.

Ibíd.

Tener las cifras en la cabeza. Es decir, debemos prestar atención al

aspecto cuantitativo de una situación o problema y hacer un análisis

cuantitativo básico. Toda calidad se manifiesta en una cantidad

determinada, sin cantidad no puede haber calidad. Hasta la fecha, muchos

de nuestros camaradas todavía no comprenden que deben prestar atención

al aspecto cuantitativo de las cosas: las estadísticas básicas, los

principales porcentajes y los límites cuantitativos que determinan las

calidades de las cosas. No tienen las cifras en la cabeza y, en

consecuencia, no pueden evitar errores.

Ibíd.

Bando a la población. Hay que anunciar con anticipación las reuniones;

esto es como colocar un bando a la población, para que todo el mundo

sepa qué se va a discutir y qué problemas hay que resolver y pueda

prepararse con tiempo. En algunos lugares se convocan reuniones de

cuadros sin tener listos de antemano los informes ni los proyectos de

resolución, y se los improvisa, mal que bien, cuando ya han llegado los

participantes; esto recuerda el dicho: Han llegado las tropas y los

caballos, pero no está lista la comida ni el forraje. Eso no es bueno.

No hay que apresurarse a convocar una reunión si no se ha preparado

bien.

Ibíd.

Menos pero mejores tropas, y una administración más simple. Charlas,

discursos, artículos y resoluciones, todo debe ser claro y conciso. Del

mismo modo, las reuniones no deben ser demasiado largas.

Ibíd.

Prestar atención a unirse en el trabajo con los camaradas cuyas

opiniones difieren de las propias. Hay que tener presente este principio

tanto en los organismos locales como en el ejército. Esto también se

aplica a nuestras relaciones con las personas no pertenecientes al

Partido. Hemos venido desde todos los rincones del país y debemos saber

unirnos en el trabajo no sólo con los camaradas que comparten nuestras

opiniones, sino también con los que sostienen opiniones diferentes.

Ibíd.

Guardarse de la arrogancia. Este es un problema de principio para todo

dirigente, y es también una importante condición para mantener la

unidad. No deben ser arrogantes ni siquiera quienes no hayan cometido

errores graves y hayan logrado grandes éxitos en su trabajo.

Ibíd.

Trazar dos líneas divisorias. Primero, entre la revolución y la

contrarrevolución, entre Yenán y Sían*. Algunos no comprenden que es

preciso trazar esta línea divisoria. Por ejemplo, cuando combaten el

burocratismo, hablan de Yenán como si aquí no hubiera nada bueno, y no

hacen la comparación ni la distinción entre el burocratismo en Yenán y

el burocratismo en Sían. Cometen así un error fundamental. Segundo,

dentro de las filas de la revolución es necesario hacer una clara

distinción entre lo justo y lo erróneo, entre los éxitos y las

deficiencias, y, además, poner en claro cuál de los dos aspectos es el

principal y cuál el secundario. Por ejemplo, żrepresentan los éxitos el

30 ó el 70 por ciento? No está bien subestimarlos, tampoco lo está

exagerarlos. Hay que evaluar en forma global el trabajo de una persona y

establecer si sus éxitos representan el 30 por ciento y sus errores el

70 por ciento, o a la inversa. Si los éxitos llegan al 70 por ciento, el

trabajo de dicha persona debe ser aprobado en lo esencial. Sería

enteramente incorrecto considerar los errores como lo principal cuando

lo son, en realidad, los éxitos. Al examinar los problemas nunca debemos

olvidarnos de trazar estas dos líneas divisorias: entre la revolución y

la contrarrevolución, entre los éxitos y las deficiencias. Si tenemos

presentes estas dos líneas divisorias, las cosas marcharán bien; de otro

modo confundiremos la naturaleza de los problemas. Desde luego,

establecer bien estas líneas divisorias requiere estudio y análisis

cuidadosos. Debemos adoptar una actitud de análisis y estudio hacia cada

persona y cada cuestión.

Ibíd.

[* Yenán fue la sede del Comité Central del Partido Comunista de China

desde enero de 1937 a marzo de 1947; Sian era el centro de la dominación

reaccionaria del Kuomintang en el Noroeste de China. El camarada Mao

Tse-tung cita aquí las dos ciudades como símbolos de la revolución y de

la contrarrevolución.]

En el plano orgánico, se asegurará la democracia bajo una dirección

centralizada. Esto se realizará conforme a las siguientes líneas:

1. Los organismos dirigentes del Partido, a fin de erigirse en

auténticos centros de dirección, deben trazar una línea correcta de

orientación y encontrar soluciones cuando surgen problemas.

2. Los organismos superiores deben conocer bien la situación de los

organismos inferiores y la vida de las masas, a fin de tener una

base objetiva para dirigir con acierto.

3. Ningún organismo del Partido, cualquiera que sea su nivel, debe

resolver los problemas a la ligera. Toda decisión, una vez adoptada,

debe ponerse en práctica con firmeza.

4. Todas las decisiones de alguna importancia de los organismos

superiores del Partido, serán transmitidas cuanto antes a los

organismos inferiores y a los militantes de filas del Partido.

(...).

5. Los organismos inferiores y los militantes de filas del Partido

deben discutir en detalle las directivas de los organismos

superiores, con el objeto de comprender a fondo su significado y

determinar los métodos para llevarlas a efecto.

Sobre la rectificación de las ideas erróneas en el Partido (diciembre de

1929), Obras Escogidas, t. I.

XI. LINEA DE MASAS

El pueblo, y sólo el pueblo, es la fuerza motriz que hace la historia

mundial.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

Las masas son los verdaderos héroes, en tanto que nosotros somos a

menudo pueriles y ridículos; sin comprender esto, no podremos adquirir

ni los conocimientos más elementales.

Prefacio y epílogo a 'Investigación rural' (marzo y abril de 1941),

Obras Escogidas, tomo III.

Las masas populares poseen un poder creador ilimitado. Pueden

organizarse y dirigir sus esfuerzos hacia los lugares y sectores de

trabajo donde puedan poner en pleno juego su energía; pueden dirigir sus

esfuerzos, tanto en extensión como en profundidad , hacia la producción

y crear para sí un creciente número de instituciones de bienestar.

Nota de introducción al articulo El excedente de mano de obra ha

encontrado una salida (1955), El auge socialista en el campo chino.

El actual ascenso del movimiento campesino es un acontecimiento

grandioso. Dentro de poco, centenares de millones de campesinos en las

provincias del centro, el Sur y el Norte de China se levantarán como una

tempestad, un huracán, una fuerza tan impetuosa y violenta que nada, por

poderoso que sea, podrá contener. Romperán todas las trabas y se

lanzarán por el camino de la liberación. Sepultarán a todos los

imperialistas, caudillos militares, funcionarios corruptos, déspotas

locales y shenshi malvados*. Todos los partidos y camaradas

revolucionarios serán sometidos a prueba ante los campesinos y tendrán

que decidir a qué lado colocarse. Hay tres alternativas. Ponerse al

frente de ellos y dirigirlos? Quedarse a su zaga gesticulando y

criticando? Salirles al paso y combatirlos? Cada chino es libre de optar

entre estas tres alternativas, pero los acontecimientos le obligarán a

elegir rápidamente.

[ Los déspotas locales y los shenshi malvados eran los terratenientes

campesinos ricos, funcionarios retirados u hombres ricos en la vieja

sociedad china quienes, aprovechándose de su influencia y poder, hacían

y deshacían a su antojo en el campo o la ciudad.. Como representantes

políticos de la clase terrateniente en las localidades controlaban el

Poder local y manejaban los pleitos judiciales, se entregaban a la

corrupción y llevaban una vida disoluta, cometían toda clase de

fechorías y oprimían cruelmente al pueblo.]

Informe sobre la investigación del movimiento campesino en Junán (marzo

de 1927). Obras Escogidas. t. I.

El auge de la transformación social en el campo, de la cooperativización

agrícola, se observa ya en algunas zonas y pronto se extenderá a todo el

país. Se trata de un vasto movimiento revolucionario socialista que

abarca a más de quinientos millones de habitantes rurales, movimiento de

singular importancia mundial. Debemos dirigirlo de manera activa,

entusiasta y sistemática, y no hacerlo retroceder por un medio u otro.

En el curso del movimiento se producen inevitablemente ciertas

desviaciones, lo cual es comprensible, y no será difícil corregirlas.

Los defectos o errores que se observen entre los cuadros y los

campesinos, pueden ser superados o subsanados por ellos si les brindamos

una ayuda activa.

Sobre el problema de la cooperativización agrícola (31 de julio de

1955).

Existe latente en las masas un entusiasmo inagotable por el socialismo.

Los que sólo saben seguir los caminos rutinarios aun en un periodo

revolucionario, son absolutamente incapaces de percibir este entusiasmo.

Están ciegos, todo es tinieblas delante suyo. A veces llegan hasta

llamar erróneo a lo justo y confundir lo negro con lo blanco. Acaso son

pocas las personas de este tipo con que nos hemos encontrado? Los que

sólo saben seguir los caminos trillados subestiman invariablemente el

entusiasmo del pueblo. Cuando aparece una cosa nueva, la desaprueban y

se precipitan a combatirla para admitir más tarde su derrota y hacerse

un poco de autocrítica. Pero, ante la próxima cosa nueva, repiten de

punta a cabo el mismo proceso. Esta es su manera de actuar frente a toda

cosa nueva. Tales personas se ven siempre en la pasividad, nunca avanzan

en los momentos críticos, y siempre hay que propinarles un fuerte

empujón para que den un paso adelante.

Nota de introducción al articulo Este cantón consumó la

cooperativización en dos años (1955). El auge socialista en el campo

chino.

Durante más de veinte años, nuestro Partido ha llevado adelante

diariamente el trabajo de masas, y desde hace más de diez años, viene

hablando a diario de la línea de masas. Siempre hemos sostenido que la

revolución debe apoyarse en las masas populares y contar con la

participación de todos, y nos hemos opuesto a que se confíe sólo en unas

cuantas personas que dictan órdenes. Sin embargo, algunos camaradas

todavía no aplican a fondo la línea de masas en su trabajo; todavía se

apoyan sólo en unas pocas personas y trabajan en un frío y quieto

aislamiento. Una de las razones es que, cualquier cosa que hagan, nunca

se muestran dispuestos a explicarla a los que ellos dirigen, y no saben

cómo despertar su iniciativa y energía creadora. Subjetivamente, quieren

que todos participen en el trabajo, pero no les dan a conocer lo que

deben hacer ni la forma de hacerlo. De esta manera, cómo puede esperarse

que todos se pongan en movimiento y que las cosas se hagan bien? Para

resolver este problema, lo esencial es, naturalmente, llevar a cabo una

educación ideológica en el espíritu de la línea de mesas; al mismo

tiempo, es necesario enseñar a esos camaradas muchos métodos concretes

de trabajo.

Charla a Los redactores del Diario de Shansí-Suiyuán (2 de abril de

1948). Obras Escogidas, t. IV.

La experiencia de los últimos veinticuatro años nos demuestra que toda

tarea, política y estilo de trabajo correctos responden a las demandas

de las masas en un tiempo y lugar determinados y nos unen con ellas, y

que toda tarea, política y estilo de trabajo incorrectos van en contra

de las demandas de las masas en determinado tiempo y lugar y nos apartan

de ellas. Enfermedades tales como el dogmatismo, el empirismo, el

autoritarismo, el seguidismo, el sectarismo, el burocratismo y la

arrogancia en el trabajo son indefectiblemente perjudiciales e

intolerables y toda persona que las padezca tiene que superarlas, porque

ellas nos alejan de las masas.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

Para mantenernos vinculados con las masas, debemos actuar de acuerdo con

sus necesidades y deseos. En todo trabajo que se realice para las masas,

se requiere partir de sus necesidades y no del buen deseo de un

individuo. Sucede con frecuencia que objetivamente las masas necesitan

un cambio determinado, pero que subjetivamente no tienen todavía

conciencia de esa necesidad y no están dispuestas o decididas a

realizarlo. En tales circunstancias, debemos esperar con paciencia. No

debemos realizar el cambio hasta que, por efecto de nuestro trabajo, la

mayor parte de las masas haya adquirido conciencia de la necesidad de

ese cambio y tenga el deseo y la decisión de hacerlo. De otro modo, nos

aislaremos de las masas. Todo trabajo que requiera la participación de

las masas resultará ser una mera formalidad y terminará en el fracaso si

las masas no están conscientes de la necesidad de ese trabajo ni se

muestran dispuestas a participar en él. (...) He aquí dos principios:

uno es las necesidades reales de las masas, y no necesidades imaginadas

par nosotros, y el otro, el deseo de las masas y la decisión que toman

ellas mismas y no la que tomemos nosotros en su lugar.

El frente único en el trabajo cultural (30 de octubre de 1944) Obras

Escogidas. t. III.

Nuestro Congreso debe llamar a todo el Partido a mantenerse vigilante y

velar porque ningún camarada en ningún puesto de trabajo se aparte de

las masas. Es necesario enseñar a cada camarada a amar a las masas

populares y escucharlas atentamente; a identificarse con las masas

dondequiera que se encuentre y, en lugar de situarse por encima,

sumergirse en ellas; a despertar a las masas y elevar su conciencia

política de acuerdo con su nivel del momento, y ayudarlas, ciñéndose al

principio de plena voluntariedad, a organizarse gradualmente y a

desplegar paso a paso todas las luchas necesarias que permitan las

condiciones internas y externas en un tiempo y lugar determinados.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

Si tratáramos de pasar a la ofensiva cuando las masas aún no despiertan,

esto seria aventurerismo. Si insistiéramos en conducir a las masas a

hacer algo contra su voluntad, iríamos inevitablemente al fracaso. Si no

avanzáramos cuando las masas exigen avanzar, esto seria oportunismo de

derecha.

Charla a los redactores del Diario de Shansí-Suiyuán (2 de abril de

1943), Obras Escogidas. t. IV.

El autoritarismo es erróneo en cualquier tipo de trabajo, porque actúa

por sobre el nivel de conciencia política de las masas y viola el

principio de voluntariedad, reflejando el mal de la precipitación.

Nuestros camaradas no deben dar por sentado que lo que ellos comprenden

también es comprendido por las masas. Para saber si las masas lo

comprenden y están dispuestas a actuar, debemos ir a investigar en media

de ellas. Actuando así, podremos evitar el autoritarismo. También es

erróneo el seguidismo en cualquier tipo de trabajo, porque significa

rezagarse del nivel de conciencia política de las masas y violar el

principio dé dirigirlas en su avance, reflejando el mal de la lentitud.

Nuestros camaradas no deben suponer que las masas se nos adelantan y

están ansiosas de avanzar, mientras que nuestros camaradas son incapaces

de actuar como dirigentes de las masas y, reflejando las opiniones de

ciertos elementos atrasados y considerándolas equivocadamente como si

fueran de las masas, se convierten en cola de esos elementos.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

Resumir las ideas de las masas y llevarlas luego a las masas para que

éstas perseveren en ellas y las traduzcan en acción, y, de esta manera,

formular ideas correctas de dirección: tal es el método fundamental de

dirección.

Algunas cuestiones sobre los métodos de dirección (1. de junio de 1943),

Obras Escogidas, t. III.

En todo el trabajo práctico de nuestro Partido, toda dirección justa es

necesariamente de las masas, a las masas. Esto significa: recorrer las

ideas (dispersas y no sistemáticas) de las masas y resumirlas

(transformarlas en ideas sintetizadas y sistematizadas mediante el

estudio) para luego llevarlas a las masas, propagarlas y explicarlas, de

moda que las masas se apropien de ellas, perseveren en ellas y las

traduzcan en acción; al mismo tiempo, comprobar en la acción la justeza

de esas ideas; luego, volver a resumir las ideas de las masas y a

llevarlas a las masas para que perseveren en ellas. Esto se repite

infinitamente, y las ideas se tornan coda vez más justas, más vivas y

más ricos de contenido. Tal es la teoría marxista del conocimiento.

Ibíd.

Debemos ir a las masas, aprender de ellas, sintetizar sus experiencias y

deducir de éstas principios y métodos aún mejores y sistemáticos y,

luego, explicarlos a las masas (hacer propaganda entre ellas) y

llamarlas a ponerlos en práctica para resolver sus problemas y alcanzar

la liberación y la felicidad.

Organicémonos (29 de noviembre de 1943), Obras Escogidas, t. III.

En nuestros organismos dirigentes de algunos lugares, hay quienes creen

que basta con que los dirigentes conozcan la política del Partido y que

no hay necesidad de darla a conocer a las masas. Esta es una de las

rezones fundamentales por la cual parte de nuestra labor no ha podido

realizarse bien.

Charla a los redactores del Diario de Shansi-Suiyuán (2 de abril de

1948), Obras Escogidas, t. IV.

En todo movimiento de masas, debemos hacer una investigación y un

análisis básicos del número de los partidarios activos, de los

opositores y de los que mantienen una posición intermedia, y no tomar

decisiones sin fundamento ni de manera subjetiva.

Métodos de trabajo de los comités del Partido (13 de marzo de 1949),

Obras Escogidas, t. IV.

En cualquier lugar, las masas están integradas, en general, por tres

categorías de personas: las relativamente activas, las intermedias y las

relativamente atrasadas. Por eso, los dirigentes deben saber unir al

pequeño número de activistas en torno a la dirección y, apoyándose en

ellos, elevar el entusiasmo de los elementos intermedios y ganarse a los

atrasados.

Algunas cuestiones sobre los métodos de dirección (1. de junio de 1943),

Obras Escogidas, t. III.

Saber convertir la política del Partido en acción de las masas, saber

conseguir que no sólo los cuadros dirigentes sino también las grandes

masas conozcan y dominen cada movimiento y cada lucha que emprendamos:

éste es un arte de dirección marxista-leninista. Es también lo que

permite determinar si cometemos o no errores en nuestra labor.

Charla a los redactores del Diario de Shansí-Suiyuán' (2 de abril de

1948), Obras Escogidas, t. IV.

Por activo que se muestre el grupo dirigente, su actividad no pasará de

ser el infructuoso esfuerzo de un puñado de personas, a menos que sea

combinada con la actividad de las masas. Por otra parte, la actividad de

las masas, sin un firma grupo dirigente que la organice en forma

apropiada, no puede mantenerse mucho tiempo, ni desarrollarse en una

dirección justa ni elevarse a un nivel más alto.

Algunas cuestiones sobre los métodos de dirección (1. de junio de 1943),

Obras Escogidas, t. III.

La producción de las masas, sus intereses, sus experiencias y su estado

de ánimo: todo esto debe ser objeto de la constante atención de los

cuadros dirigentes.

Inscripción para la exposición de producción auspiciada par los

organismos subordinados directamente al Comité Central del Partido

Comunista de China y a su Comisión Militar, Jiefang Ribao de Yenán, 24

de noviembre de 1943.

Debemos prestar profunda atención a los problemas relativos a la vida de

las masas, desde los problemas de la tierra y el trabajo hasta los del

combustible, el arroz el aceite y la sol. (...) Todos estos problemas

relativos a la vida de las masas deben figurar en nuestro orden del día.

Es preciso discutirlos y adoptar decisiones sobre ellos, ponerlas en

práctica y verificar sus resultados. Debemos ayudar a las masas a

comprender que nos otros representamos sus intereses y vivimos la misma

vida que ellas. Debemos ayudarlas a que, partiendo de estas cosas,

lleguen a la comprensión de las tareas aún más elevadas que hemos

planteado, las de la guerra revolucionaria, de manera que apoyen la

revolución, la extiendan por todo el país y, respondiendo a nuestros

llamamientos políticos, luchan hasta el fin por la victoria de la

revolución.

Preocupémonos por el bienestar de las masas, prestemos atención a

nuestros métodos de trabajo (27 de enero de 1934), Obras Escogidas, t.

I.

XII. TRABAJO POLITICO

En aquel tiempo (durante la Primera Guerra Civil

Revolucionaria--1924-1927--N. de la Red.) fue instituido en el ejército

el sistema de representantes del Partido y de departamentos políticos,

sistema desconocido hasta entonces en la historia china y que cambió

totalmente la fisonomía del ejército. El Ejército Rojo, fundado en 1927,

y el VIII Ejército actual han heredado y desarrollado este sistema.

Entrevista con el corresponsal inglés James Bertram (25 de octubre de

1937), Obras Escogidas. t. II.

Sobre la base de la guerra popular y de los principios de unidad entre

el ejército y el pueblo, de unidad entre los mandos y los combatientes y

de desintegración de las tropas enemigas, el Ejército Popular de

Liberación ha desarrollado su vigorosa labor político revolucionaria,

que constituye un importante factor para obtener la victoria sobre el

enemigo.

La situación actual y nuestras tareas (25 de diciembre de 1947), Obras

Escogidas, t. IV.

Este ejército (el VIII Ejército y el Nuevo 4. Cuerpo de Ejército - N. de

la Red.) ha creado un sistema de trabajo político indispensable para la

guerra popular y cuyo objetivo es promover la unidad en sus propias

filas, la unidad con las tropas amigos y la unidad con el pueblo,

desintegrar las fuerzas enemigas y garantizar la victoria en el combate.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t, III

El trabajo político es la arteria vital de todo nuestro trabajo

económico. Esto es particularmente cierto en el periodo en que el

sistema socio-económico experimenta un cambio fundamental.

Nota de introducción al articulo Una grave lección (1955), El auge

socialista en el campo chino.

La célula del Partido se organiza a nivel de compañía; ésta es una razón

importante de por qué el Ejército Rojo se mantiene indestructible en una

lucha tan dura.

La lucha en las montañas Chingkang (25 de noviembre de 1928), Obras

Escogidas, tomo I.

El trabajo político del VIII Ejército se rige por tres principios

fundamentales. Primero, el principio de unidad entre oficiales y

soldados, que significa erradicar las prácticas feudales en el ejército,

prohibir los castigos corporales e insultos, implantar una disciplina

consciente y crear un modo de vida en que oficiales y soldados comparten

penas y alegrías. Gracias a esto, todo el ejército se encuentra

estrechamente unido. Segundo, el principio de unidad entre el ejército y

el pueblo, que supone observar una disciplina que proscribe hasta el más

leve perjuicio a los intereses del pueblo, hacer propaganda entre las

masas, organizarlas y armarlas; aliviar sus cargos económicas, y

reprimir a los traidores a la patria, que causan daño al ejército y al

pueblo. Así el ejército se halla estrechamente unido con el pueblo y es

bien acogido en todas partes. Tercero, el principio de desintegrar a las

tropas enemigas y tratar con indulgencia a los prisioneros de guerra.

Nuestra victoria no depende únicamente de las operaciones militares de

nuestras tropas, sino también de la desintegración de las tropas

enemigas.

Entrevista con el corresponsal inglés James Bertram (25 de octubre de

1937), Obras Escogidas, t. II.

Nuestras tropas deben atenerse a los principios correctos que rigen sus

relaciones con el pueblo, con el gobierno y con el Partido, así como las

relaciones entre los oficiales y los soldados, entre el trabajo militar

y el político y entre los cuadros; jamás deben contaminarse con el

caudillismo militar. Los oficiales deben preocuparse por sus soldados y

no mostrarse indiferentes hacia ellos ni recurrir a castigos corporales.

El ejército debe preocuparse por el pueblo y no perjudicar nunca sus

intereses; debe respetar al gobierno y al Partido y jamás independizarse

de ellos.

Organicémonos (29 de noviembre de 1943), Obras Escogidas. t. III.

Nuestra política hacia los prisioneros capturados a las tropas

japonesas, títeres o anticomunistas es ponerlos en libertad a todos,

excepto a los que hayan incurrido en el odio profundo de las masas, que

no merezcan otra cosa que la pena capital y cuya sentencia haya sido

ratificada por las autoridades superiores. Debemos ganar para el

servicio de nuestras fuerzas a gran número de los que han sido obligados

a incorporarse a las fuerzas reaccionarias y que en mayor o menor grado

se sienten inclinados hacia la revolución, y al resto de los

prisioneros, dejarlos en libertad. Si vuelven a caer prisioneros, les

daremos otra vez la libertad. No debemos insultarlos, ni despojarlos de

sus efectos personales ni arrancarles confesiones, sino tratarlos

sincera y afablemente. Esta es nuestra política con respecto a todos

ellos, no importa cuán reaccionarios sean. Este es un media muy eficaz

para aislar al campo reaccionario.

Sobre la política (25 de diciembre de 1940), Obras Escogidas, t. II.

Las armas son un factor importante en la guerra, pero no el decisivo. El

factor decisivo es el hombre, y no las cosas. Determinan la correlación

de fuerzas no sólo el poderío militar y económico, sino también los

recursos humanos y la moral. El poderío militar y económico es manejado

por el hombre.

Sobre la guerra prolongada (mayo de 1938), Obras Escogidas, t. II.

La bomba atómica es un tigre de papel que los reaccionarios

norteamericanos utilizan para asustar a la gente. Parece terrible, pero

de hecho no lo es. Por supuesto, la bomba atómica es un arma de matanza

en vasta escala, pero el resultado de una guerra lo decide el pueblo y

no uno o dos nuevos tipos de armas.

Conversación con la corresponsal norteamericana Anna Louise Strong

(agosto de 1946), Obras Escogidas, t. IV.

Los soldados constituyen los cimientos de un ejército. Si el ejército no

está imbuido de un espíritu político progresista, si no se realiza, con

este objetivo, un trabajo político progresista, será imposible alcanzar

una auténtica unidad entre oficiales y soldados, despertar al máximo su

entusiasmo por la Guerra de Resistencia y proveer una buena base para

que nuestra técnica y nuestra táctica pongan en pleno juego su eficacia.

Sobre la guerra prolongada (mayo de 1938), Obras Escogidas, t. II.

El punto de vista puramente militar está muy difundido entre una parte

de los camaradas del Ejército Rojo. Se manifiesta en lo siguiente:

1. Estos camaradas consideran los asuntos militares y la política como

opuestos entre sí y se niegan a reconocer que los asuntos militares

representan tan sólo uno de los medios para cumplir las tareas

políticos. Algunos llegan hasta afirmar que si lo militar marcha bien,

lo político naturalmente marchará bien; si lo militar no marcha bien,

tampoco marchará bien lo político, así van tan lejos que conceden a los

asuntos militares una posición rectora sobre la política.

( . . .)

Sobre la rectificación de las ideas erróneas en el Partido. (diciembre

de 1929), Obras Escogidas, t. I.

La educación ideológica es el eslabón clave que debemos empuñar

firmemente en la labor de unir a todo el Partido para la gran lucha

política. De no proceder así, el Partido no podrá cumplir ninguna de sus

tareas políticas.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

En los últimos tiempos, se ha debilitado la labor ideológica y político

entre los intelectuales y jóvenes estudiantes, y han surgido algunas

tendencias malsanas. A los ojos de algunos, ya es innecesario

preocuparse de la política, del futuro de la patria o los ideales de la

humanidad, y el marxismo, que estaba antes tan de moda, ya no lo está

tanto. Para contrarrestar estas tendencias, debemos ahora intensificar

nuestra labor ideológica y político. Tanto los intelectuales como los

estudiantes deben estudiar con ahínco. A la par del estudio de sus

especialidades, tienen que progresar ideológica y políticamente, y para

eso deben estudiar el marxismo y los problemas políticos y de

actualidad. No tener una justa concepción política equivale a no tener

alma. (...) Todos los departamentos y organizaciones deben

responsabilizarse de la labor ideológica y político. Esto se aplica al

Partido Comunista, a la Liga de la Juventud, a los departamentos

gubernamentales encargados de esta labor y con mayor motivo, a los

directores y profesores de los centros docentes.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

Gracias a la educación político, los soldados del Ejército Rojo han

adquirido conciencia de clase y conocimientos elementales en lo que

atañe a cómo distribuir la tierra, establecer los órganos del Poder,

armar a los obreros y campesinos, etc. Saben que están luchando para sí

mismos, para la clase obrera y el campesinado. Por lo tanto, soportan

sin quejarse las penalidades de la dura lucha. Cada compañía, batallón o

regimiento tiene su comité de soldados, que representa los intereses de

éstos y realiza el trabajo político y de masas.

La lucha en las montañas Chingkang (25 de noviembre de 1928), Obras

Escogidas, tomo I.

El correcto desarrollo de la campaña de narración de los sufrimientos

(sufrimientos infligidos al pueblo trabajador por la vieja sociedad y

por los reaccionarios) y de las tres verificaciones (del origen de

clase, del cumplimiento del deber y de la voluntad de lucha), elevó en

gran medida la conciencia política de los mandos y combatientes de todo

el ejército en la lucha por la emancipación de las masas trabajadoras

explotadas, por el cumplimiento de la reforma agraria en todo el país y

por la destrucción de la pandilla de Chiang Kai-shek enemigo común del

pueblo. Al mismo tiempo, fortaleció considerablemente la ya firma

cohesión de todos los mandos y combatientes bajo la dirección del

Partido Comunista. Sobre esta base, el ejército adquirió un mayor grado

de pureza, fortaleció la disciplina, desplegó un movimiento de

adiestramiento masivo de las tropas y siguió desarrollando, con una

dirección eficaz y en completo orden, la democracia en los terrenos

político, económico y militar. De esta forma, el ejército se ha unido

como un solo hombre, aportando cada uno sus ideas y sus esfuerzos; no

teme ningún sacrificio, sabe vencer las dificultades materiales y da

prueba de intrepidez y heroísmo colectivos en la destrucción del

enemigo. Semejante ejército será invencible.

Sobre la Gran victoria en el Noroeste y el movimiento de educación

ideológica de nuevo tipo en el Ejército de Liberación (7 de marzo de

1945), Obras Escogidas, t. IV.

En los últimos meses, casi todas las unidades del Ejército Popular de

Liberación han utilizado los intervalos entre las batallas para

emprender un vasto trabajo de adiestramiento y consolidación. Esta labor

se ha llevado a cabo con una dirección eficaz, en complete orden y de

manera democrática. Con ello se ha estimulado el fervor revolucionario

de las grandes masas de mandos y combatientes, se les ha hecho

comprender con claridad el objetivo de la guerra, se han eliminado las

tendencias ideológicas incorrectas y los fenómenos indeseables

existentes en el ejército, se ha educado a los cuadros y combatientes y

ha crecido enormemente la capacidad de combate del ejército. De ahora en

adelante, debemos continuar realizando este nuevo tipo de movimiento

democrático de masas para la educación ideológica en el ejército.

Discurso pronunciado en una conferencia de cuadros de la región liberada

de Shansi-Suiyuán (1. de abril de 1948), Obras Escogidas, t. IV.

La política educacional del Instituto Militar y Político Antijaponés es:

firme y justa orientación política, abnegación y sencillez en el

trabajo, flexibilidad y agilidad en la estrategia y la táctica. Estos

son los tres elementos indispensables para la formación de un soldado

revolucionario antijaponés, y es en concordancia con ellos como el

personal del Instituto enseña y los alumnos estudian.

Ser atacado par el enemigo no es una cosa mala sino una cosa buena (26

de mayo de 1939).

Nuestra nación ha tenido siempre un estilo de lucha tenaz, que debemos

desarrollar. (...) El Partido Comunista, en particular, ha propugnado

siempre una firme y justa orientación política, (...) Esta orientación

es inseparable del estilo de lucha tenaz. Sin una orientación política

firma y justa, no es posible promover ese estilo de lucha. Y sin un

estilo así, tampoco es posible aplicar una firma y justa orientación

político.

Discurso en el acto público de Yenán en celebración del Día

Internacional del Trabajo (1. de mayo de 1939).

Unidad, dinamismo, seriedad y vivacidad.

Lema para el Instituto Político y Militar Antijaponés.

Lo que realmente cuenta en el mundo es ser concienzudo, y el Partido

Comunista se esfuerza por ser el más concienzudo.

Conversación con estudiantes y practicantes chinos en Moscú (17 de

noviembre de 1957).

XIII. RELACIONES ENTRE OFICIALES Y SOLDADOS

Nuestro ejército se adhiere invariablemente a dos principios: el

primero, debemos ser implacables con el enemigo, aplastarlo y

aniquilarlo; el segundo, debemos ser bondadosos y unirnos con los

nuestros, con el pueblo, los camaradas, nuestros superiores y

subordinados.

Discurso en la recepción ofrecida por el Comité Central del Partido en

honor de la delegación de militares modelo en el estudio de las Unidades

de Retaguardia (18 de septiembre de 1944).

Venimos de todos los rincones del país y nos une un objetivo

revolucionario común. (...) Nuestros cuadros deben preocuparse por cada

soldado, y todos los que integran las filas revolucionarias deben

cuidarse, tenerse afecto y ayudarse mutuamente.

Servir al pueblo (8 de septiembre de 1944), Obras Escogidas, t. III.

Hay que desplegar, en cada unidad del ejército, un movimiento de apoyo a

los cuadros y preocupación por los soldados, llamando a los cuadros a

preocuparse por los soldados y a éstos a apoyar a los cuadros. Unos y

otros deben hacerse ver de manera franca los defectos y errores, y

corregirlos rápidamente. De este modo se obtendrá una excelente unidad

interna.

Las tareas para 1945 (15 de diciembre de 1944).

Muchos creen que son los métodos erróneos los que provocan tirantez en

las relaciones entre oficiales y soldados, y entre ejército y pueblo;

pero yo siempre les he dicho que la cuestión reside en la actitud

fundamental (o el principio fundamental), que debe ser de respeto a los

soldados y al pueblo. De esta actitud nacen la política, los métodos y

las maneras apropiados. Si nos apartamos de esta actitud, la política,

los métodos y las maneras serán inevitablemente erróneos, y no se

lograrán en modo alguno buenas relaciones entre oficiales y soldados y

entre ejército y pueblo. Nuestro trabajo político en el ejército tiene

tres principios cardinales: primero, unidad entre oficiales y soldados;

segundo, unidad entre ejército y pueblo, y tercero, desintegración de

las fuerzas enemigas. Para aplicar eficazmente estos principios, hay que

partir de la actitud fundamental de respeto a los soldados, al pueblo y

a la dignidad humana de los prisioneros de guerra que hayan depuesto las

armas. Quienes piensan que no se trata de una actitud fundamental sino

de una cuestión técnica están muy equivocados y deben corregir su error.

Sobre la guerra prolongada. (mayo de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Al actuar entre los trabajadores, los comunistas deben emplear el método

democrático de persuasión y educación y en ningún caso adoptar una

actitud autoritaria o recurrir a la coacción. El Partido Comunista de

China observe fielmente este principio marxista-leninista.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

Nuestros camaradas deben comprender que la reeducación ideológica supone

un trabajo prolongado, paciente y minucioso, y no pueden pretender que,

con unas cuantas conferencias o reuniones, la gente cambie su ideología

formada a lo largo de décadas de vida. La única forma de convencer es la

persuasión, no la coacción. Esta última jamás logrará convencer a nadie.

Es inútil todo intento de convencer por la fuerza. Semejante método

puede utilizarse con el enemigo, pero de ningún modo con camaradas o

amigos.

Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China

sobre el Trabajo de Propaganda (12 de marzo de 1957).

Debemos trazar una línea divisoria entre el enemigo y nosotros, y no

adoptar una posición antagónica hacia nuestros camaradas tratándolos

como a enemigos. Al hablar, debemos hacerlo con el ardiente deseo de

defender la causa del pueblo y de elevar su conciencia política, y en

ningún momento ridiculizarlo o atacarlo.

Ibíd.

XIV. RELACIONES ENTRE EJERCITO Y PUEBLO

Ej ejército debe fundirse con el pueblo, de suerte que éste vea en él su

propio ejército. Un ejército así será invencible. (...)

Sobre la guerra prolongada (mayo de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Hay que hacer comprender a cada camarada que, si nos apoyamos en el

pueblo, creemos firmemente en el inagotable poder creador de las masas

populares y, por lo tanto, confiamos en el pueblo y nos identificamos

con él, podremos superar toda dificultad, y cualquier enemigo, en vez de

aplastarnos, será aplastado por nosotros.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

Dondequiera que vayan, nuestros camaradas deben establecer buenas

relaciones con las masas, preocuparse por ellas y ayudarlas a vencer sus

dificultades. Deben unirse con las masas populares, y cuanto más

numerosas sean las masas con las que se unan, tanto mejor.

Sobre las negociaciones de Chungching (17 de octubre de 1945). Obras

Escogidas, tomo IV.

En las regiones liberadas, el ejército debe apoyar al gobierno y

preocuparse por el pueblo, y los órganos del Poder democrático, por su

parte, deben dirigir al pueblo en su esfuerzo por apoyar al ejército y

preocuparse por las familias de los combatientes de la Guerra de

Resistencia. De esta manera, se harán aún mejores las relaciones entre

ejército y pueblo.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

En el ejército debe efectuarse un trabajo ideológico entre todos los

mandos y combatientes para que comprendan cabalmente la importancia de

apoyar al gobierno y preocuparse por el pueblo. Si el ejército cumple

bien este deber, los órganos del Poder locales y la población mejorarán,

a su vez, sus relaciones con el ejército.

Orientación de nuestro trabajo para 1946 en las regiones liberadas (15

de diciembre de 1945), Obras Escogidas, t. IV.

En las campañas de apoyar al gobierno y preocuparse por el pueblo y de

apoyar al ejército y preocuparse por las familias de los combatientes de

la Guerra de Resistencia, las unidades del ejército y los organismos del

Partido y del gobierno deben examinar a fondo sus respectivos defectos y

errores cometidos en 1943, y corregirlos resueltamente en 1944. De ahora

en adelante, en el primer mes de cada año lunar, se desarrollarán en

todas las bases campañas como éstas. En el curso de ellas, se procederá

a leer una y otra vez los compromisos de apoyar al gobierno y

preocuparse por el pueblo, y de apoyar al ejército y preocuparse por las

familias de los combatientes de la Guerra de Resistencia, y se

efectuarán repetidas autocríticas ante las masas por toda arbitrariedad

que hayan cometido las tropas en las bases de apoyo contra los cuadros

del Partido y del gobierno o contra los civiles, y por las

insuficiencias en la atención de éstos hacia las tropas (cada parte se

criticará a si misma y no a la otra), para que estos defectos y errores

se enmienden definitivamente.

Desplegar en las bases de apoyo las campañas de reducción de arriendos,

de aumento de la producción y de apoyo del ejército al gobierno y

preocupación por el pueblo (1. de octubre de 1943), Obras Escogidas, t.

III.

XV. DEMOCRACIA EN LOS TRES TERRENOS PRINCIPALES

Es preciso practicar en un grado apropiado la democracia en el ejército.

Lo principal es abolir la práctica feudal de castigos corporales e

insultos, y velar porque oficiales y soldados compartan penas y alegrías

en la vida cotidiana. Una vez que esto se consiga, será alcanzada la

unidad entre oficiales y soldados, aumentará extraordinariamente la

capacidad combativo del ejército y no habrá motivo para inquietarse por

nuestra capacidad para sostener esta larga y encarnizada guerra.

Sobre la guerra prolongada (mayo de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Pese a las duras condiciones de vida y los frecuentes combates, el

Ejército Rojo se mantiene tan firme como antes; esto lo explica, además

del papel del partido, la práctica de los principios democráticos en el

ejército. Los oficiales no golpean a los soldados; oficiales y soldados

reciben trato igual; estos últimos gozan de libertad de reunión y de

palabra; se ha terminado con las formalidades inútiles, y las finanzas

se manejan a la vista de todos. (...) En China, la democracia la

necesita no sólo el pueblo, sino también el ejército. El sistema

democrático en el ejército es un arma importante para destruir aquellos

rasgos propios de los ejércitos mercenarios feudales.

La lucha en las montañas Chingkang (25 de noviembre de 1928), Obras

Escogidas, tomo I.

La orientación del trabajo político en nuestro ejército consiste en

desplegar sin reservas la actividad de los soldados, los mandos y el

resto del personal, a fin de lograr, mediante un movimiento democrático

bajo una dirección centralizada, tres objetivos principales: alto grado

de unidad política, mejores condiciones de vida y un nivel superior de

habilidad militar y preparación táctica. Las tres verificaciones y las

tres rectificaciones* que actualmente se llevan a cabo con entusiasmo en

las unidades de nuestro ejército, se orientan a lograr los dos primeros

objetivos a través de la práctica de la democracia en lo político y

económico.

La democracia en lo económico requiere que se asegure a los

representantes elegidos por los soldados el derecho de secundar al mando

de la compañía (sin pasar por encima de su autoridad) en la

administración de las vituallas y otras provisiones.

La democracia en lo militar requiere que se realice, en los períodos de

adiestramiento, una instrucción mutua entre oficiales y soldados y entre

los mismos sóldados, y que, en los períodos de combate, las compañías

celebren reuniones grandes y pequeñas en el frente mismo. Bajo la

dirección del mando de la compañía, hay que estimular a los soldados a

discutir la manera de atacar y tomar las posiciones enemigas y de

cumplir otras tareas del combate. Cuando la lucha se prolonga par

algunos días, hay que celebrar varias de tales reuniones. Semejante

democracia en lo militar fue practicada con gran éxito en la batalla de

Panlung, Norte de Shensí, y en la batalla de Shichiachuang, región de

Shansí-Chajar-Jopei. Se ha probado que esta práctica sólo acarrea

beneficios y no causa perjuicio alguno.

[* Las tres verificaciones y las tres rectificaciones constituyeron un

importante movimiento para la consolidación del Partido y el

reforzamiento de la educación ideológica en el ejército, que nuestro

Partido efectuó en conexión con la reforma agraria durante la Guerra

Popular de Liberación. Las tres verificaciones significaban, en las

organizaciones locales del Partido, verificar el origen de la clase, la

ideología y el estilo de trabajo y, en el ejército, verificar el origen

de clase, el cumplimiento del deber y la voluntad de lucha. Las tres

rectificaciones significaban la consolidación de la organización, el

fortalecimiento de la educación ideológica y la rectificación del estilo

de trabajo.]

El movimiento democrático en el ejército (30 te enero de 1948), Obras

Escogidas, t. IV.

El Partido Comunista de China, que está empeñado en una grandiosa lucha,

exige a todos sus organismos dirigentes, miembros y cuadros que

desplieguen al máximo su iniciativa; sólo así será posible la victoria.

Esta iniciativa ha de manifestarse concretamente en el poder creador de

los organismos dirigentes, los cuadros y los miembros del Partido, en su

sentido de la responsabilidad, en el vigor que pongan en el trabajo, en

la audacia y habilidad con que planteen los problemas, expongan sus

opiniones y critiquen los defectos, así como en la supervisión

camaraderil que ejerzan sobre los organismos y cuadros dirigentes. De

otro moda, la iniciativa carecerá de contenido. No obstante, el

despliegue de dicha iniciativa depende del grado de democracia existente

en la vida del Partido. Sin suficiente democracia en la vida del

Partido, resulta imposible desplegar esta iniciativa. Sólo en un

ambiente democrático puede formarse una gran cantidad de hombres

capaces.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

te 1930), Obras Escogidas, t. II.

A quienquiera, siempre que no sea un elemento hostil ni recurra a

ataques virulentos, hay que permitirle hablar, y no importa que se

equivoque. Los dirigentes a todos los niveles tienen la obligación de

escuchar a los demás. Es necesario observar dos principios: 1) decir

todo lo que se sabe y decirlo sin reservas, 2) no culpar al que habla

sino tomar sus palabras como una advertencia. A menos que se observe

auténtica y no falsamente el principio de no culpar al que habla, será

imposible lograr que se diga todo lo que se sabe, y sin reservas.

Las tareas para 1945 (15 de diciembre de 1944).

Dentro del Partido hay que educar a los militantes en los problemas de

la democracia para que comprendan qué se entiende por vida democrática ,

cuál es la relación entre la democracia y el centralismo y cómo poner en

práctica el centralismo democrático. Sólo de este modo se puede

desarrollar efectivamente la democracia en el seno del Partido y, al

mismo tiempo, evitar el ultrademocratismo y la tendencia a dejar pasar

las cosas, tendencia que socava la disciplina.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Tanto en el ejército como en las organizaciones locales, la democracia

interna del Partido debe servir para fortalecer la disciplina e

incrementar la capacidad combativa, y no para debilitarlas.

Ibíd.

Debemos extirpar las raíces del ultrademocratismo en el plano teórico.

Es preciso señalar, en primer lugar, que el ultrademoctatismo es

peligroso porque daña e incluso resquebraja por completo la organización

del Partido y debilita e incluso destruye totalmente la capacidad

combativa del Partido, imposibilitándolo para cumplir sus tareas de

lucha y causando, por consiguiente, la derrota de la revolución. En

segundo lugar, es indispensable destacar que el ultrademocratismo tiene

su origen en la aversión individualista de la pequeña burguesía a la

disciplina. Esta aversión, una vez introducida en el Partido, se traduce

en ideas ultrademocráticas en lo político y lo orgánico, ideas

absolutamente incompatibles con las tareas de lucha del proletariado.

Sobre la rectificación de las ideas erróneas en el Partido (diciembre de

1929), Obras Escogidas, t. I.

XVI. EDUCACION Y ADIESTRAMIENTO MILITAR

Nuestra política educacional debe permitir a todos aquellos que reciben

educación desarrollarse moral, intelectual y físicamente y convertirse

en trabajadores cultos y con conciencia socialista.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

En lo relativo a la educación de los cuadros en el trabajo o en las

escuelas para cuadros, se establecerá la política de tomar como centro

el estudio de los problemas prácticos de la revolución china y como guía

los principios fundamentales del marxismo-leninismo, y se ha de

descartar el método de estudiar el marxismo-leninismo de manera estática

y sin conexión con la vida.

Reformemos nuestro estudio (mayo de 1941), Obras Escogidas, t. III.

Lo más importante para una academia militar es elegir el director y los

instructores y establecer los principios de enseñanza.

Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China (diciembre

de 1936), Obras Escogidas, t. I.

Si en una escuela de cien personas no hay un grupo dirigente de varias

personas o una docena o más, formado de acuerdo con las circunstancias

reales (y no reunido artificialmente) y compuesto de los profesores,

empleados y estudiantes más activos, rectos y despiertos, esa escuela ha

de marchar mal.

Algunas cuestiones sobre los métodos de dirección (1. de junio de 1943),

Obras Escogidas, t. III.

Todos los mandos y combatientes de nuestro ejército deben perfeccionar

su arte militar, avanzar valientemente en esta guerra que será coronada

con nuestra victoria, y liquidar a todos los enemigos en forma resuelta,

definitiva, cabal y completa.

Manifiesto del Ejército Popular de Liberación de China (octubre de

1947), Obras Escogidas, t. IV.

Se atribuirá igual importancia a los aspectos político y militar del

programa de un año de consolidación y adiestramiento que acaba de

iniciarse, y se integrarán ambos aspectos. Al comienzo, se hará hincapié

en el aspecto político, el mejoramiento de las relaciones entre

oficiales y soldados, el fortalecimiento de la unidad interna y la

promoción de un elevado entusiasmo en los cuadros y los combatientes.

Sólo así se realizarán con facilidad la consolidación y el

adiestramiento militares y se alcanzarán mejores resultados.

Las tareas para 1945 (15 de diciembre de 1944).

En cuanto al método de adiestramiento, es indispensable desplegar el

movimiento de adiestramiento de masas en el cual el oficial le enseña al

soldado, el soldado le enseña al oficial y el soldado le enseña al

soldado.

Orientación de nuestro trabajo para 1946 en las regiones liberadas (15

de diciembre de 1945), Obras Escogidas, t. IV.

Nuestra consigna en el adiestramiento de las tropas es: El oficial le

enseña al soldado, el soldado le enseña al oficial y el soldado le

enseña al soldado. Los soldados tienen mucha experiencia práctica de

combate. Los oficiales deben aprender de ellos, y aumentarán su

capacidad hacienda suya la experiencia ajena.

Charla a los redactores del Diario de Shansí-Suiyuán (2 de abril de

1948), Obras Escogidas. t. IV.

En cuanto al programa de adiestramiento, el objetivo principal sigue

siendo mejorar las técnicas de tiro, de cargo a la bayoneta, de

lanzamiento de granadas, etc., y el objetivo secundario, elevar la

preparación táctica; hay que prestar particular atención a los

ejercicios de combate nocturno.

Orientación de nuestro trabajo para 1946 en las regiones liberadas (15

de diciembre de 1945), Obras Escogidas, t. IV.

XVII. SERVIR AL PUEBLO

Debemos ser modestos y prudentes, prevenirnos contra el engreimiento y

la precipitación, y servir de todo corazón al pueblo chino. (...)

Dos destinos posibles de China (23 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

Servir de todo corazón al pueblo, sin apartarnos de las masas ni por un

instante; partir en cada caso de los intereses del pueblo y no de los

intereses de ningún individuo o pequeño grupo, e identificar nuestra

responsabilidad ante el pueblo con nuestra responsabilidad ante los

organismos dirigentes del Partido: tal es nuestro punto de partida.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

Los organismos estatales practican el centralismo democrático; deben

apoyarse en las masas populares y su personal debe servir al pueblo.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

El espíritu del camarada Bethune, su total dedicación a los demás sin la

menor preocupación de sí mismo, se expresaba en su infinito sentido de

responsabilidad en el trabajo y en su infinito cariño por los camaradas

y el pueblo. Cada comunista debe seguir su ejemplo.

( . . . )

Todos debemos aprender de su desinterés absoluto. Quien tenga este

espíritu puede ser muy útil al pueblo. La capacidad de un hombre puede

ser grande o pequeña, pero basta con que tenga este espíritu para ser

hombre de elevados sentimientos, hombre íntegro y virtuoso, hombre

desprovisto de intereses triviales, hombre de provecho para el pueblo.

En memoria de Norman Bethune (21 de diciembre de 1939), Obras Escogidas,

t. II.

Nuestro Partido Comunista, así como el VIII Ejército y el Nuevo 4.

Cuerpo del Ejército dirigidos por el Partido, son destacamentos de la

revolución. Estos destacamentos nuestros están dedicados por entero a la

liberación del pueblo y trabajan totalmente por los intereses del

pueblo.

Servir al pueblo (8 de septiembre de 1944), Obras Escogidas, t. III.

Todos nosotros, los cuadros, en cualquier puesto que estemos, somos

servidores del pueblo, y cuanto hacemos va en servicio del pueblo. Cómo,

entonces, podemos ser reacios a deshacernos de nuestros defectos?

Las tareas para 1945 (15 de diciembre de 1944).

Tenemos el deber de ser responsables ante el pueblo. Ser responsables

ante el pueblo significa que cada palabra, cada acto y cada medida

política nuestros deben concordar con los intereses del pueblo, y si

cometemos errores, debemos corregirlos.

La situación y nuestra política después de la victoria en la Guerra de

Resistencia contra el Japón (13 de agosto de 1945), Obras Escogidas, t.

IV.

Allí donde hay lucha, hay sacrificios, y la muerte es cosa corriente.

Pero, para nosotros, que tenemos la mente puesta en los intereses del

pueblo y en los sufrimientos de la gran mayoría, es una muerte digna

morir por el pueblo. No obstante, debemos reducir al mínimo los

sacrificios innecesarios.

Servir al pueblo (8 de septiembre de 1944), Obras Escogidas, t. III.

Todos los hombres han de morir, pero la muerte puede tener distintos

significados. El antiguo escritor chino Sima Chien decía: Aunque la

muerte llega a todos, puede tener más peso que el monte Taishan o menos

que una pluma. Morir por los intereses del pueblo tiene más peso que el

monte Taishan; servir a los fascistas y morir por los que explotan y

oprimen al pueblo tiene menos peso que una pluma.

Ibíd.

XVIII. PATRIOTISMO E INTERNACIONALISMO

Pueden los comunistas, que son internacionalistas, ser al mismo tiempo

patriotas? Sostenemos que no sólo pueden sino deben serlo. El contenido

concreto del patriotismo está determinado por las condiciones

históricas. Existe el patriotismo de los agresores japoneses y de

Hitler, y existe el patriotismo nuestro. Los comunistas deben oponerse

resueltamente al patriotismo de los agresores japoneses y de Hitler. Los

comunistas japoneses y alemanes son derrotistas con respecto a las

guerras sostenidas por sus países. Recurrir a todos los medios posibles

para hacer fracasar las guerras de los agresores japoneses y de Hitler,

corresponde a los intereses de los pueblos japonés y alemán, y cuanto

más completa sea la derrota, tanto mejor. (...) Esto se explica porque

las guerras desatadas por los agresores japoneses y Hitler perjudican a

los pueblos de sus propios países de la misma manera que a los demás

pueblos del mundo. El caso de China es distinto, porque ella es victima

de la agresión. Por consiguiente, los comunistas chinos debemos unir el

patriotismo con el internacionalismo. Somos a la vez internacionalistas

y patriotas, y nuestra consigna es, Luchar en defensa de la patria

contra los agresores. Para nosotros, el derrotismo es un crimen, y

luchar por la victoria en la Guerra de Resistencia contra el Japón, un

deber ineludible. Porque solamente luchando en defensa de la patria

podremos derrotar a los agresores y lograr la liberación nacional, y,

sólo logrando la liberación nacional, el proletariado y los demás

trabajadores podrán conquistar su propia emancipación. La victoria de

China y la derrota de los imperialistas invasores constituirán una ayuda

para los pueblos de los demás países. De ahí que el patriotismo sea la

aplicación del internacionalismo en las guerras de liberación nacional.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Qué espíritu impulsa a un extranjero a entregarse desinteresadamente a

la causa de la liberación del pueblo chino como a la suya propia? El

espíritu del internacionalismo, el espíritu del comunismo, del cual

todos los comunistas chinos debemos aprender. (...) Debemos unirnos con

el proletariado de todos los países capitalistas, con el proletariado de

Japón, Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Italia y demás países

capitalistas; sólo así se podrá derrocar al imperialismo, liberar a

nuestra nación y a nuestro pueblo y liberar a las otras naciones y

pueblos del mundo. Este es nuestro internacionalismo, el

internacionalismo que oponemos al nacionalismo estrecho y al patriotismo

estrecho.

En memoria de Norman Bethune (21 de diciembre de 1939), Obras Escogidas,

t. II.

Para conquistar su completa liberación, los pueblos oprimidos deben

apoyarse ante todo en su propia lucha y, sólo en segundo lugar, en la

ayuda internacional. Los pueblos que hemos conquistado la victoria en

nuestra revolución, debemos ayudar a los que aún están luchando por su

emancipación. Este es nuestro deber internacionalista.

Conversación con amigos africanos (8 de agosto de 1963).

Los países socialistas son estados de un tipo enteramente nuevo, donde

las clases explotadoras han sido derribadas y el pueblo trabajador tiene

en sus manos el Poder. En las relaciones entre estos países se aplica el

principio del internacionalismo unido con el patriotismo. Estamos

estrechamente ligados por intereses e ideales comunes.

Discurso en la reunión del Soviet Supremo de la URSS en conmemoración

del 40. aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre (6 de

noviembre de 1957).

Los pueblos de los países del campo socialista deben unirse; los pueblos

de los países de Asia, Africa y América Latina deben unirse; los pueblos

de todos los continentes deben unirse; todos los países amantes de la

paz deben unirse; todos los países sometidos a la agresión, control,

intervención o atropello de Los EE.UU. deben unirse, para formar el más

amplio frente único contra la política de agresión y guerra del

imperialismo norteamericano y en defensa de la paz mundial.

Declaraciones de apoyo al pueblo panameño en su justa lucha patriótica

contra el imperialismo norteamericano (12 de enero, de 1964).

Las cosas se desarrollan sin cesar. Han transcurrido sólo 45 años desde

la Revolución de 1911, pero el aspecto de China ha cambiado por

completo. Al cabo de otros 45 años, esto es, para el año 2001, a

comienzos del siglo XXI, China habrá experimentado cambios aún mayores.

Será un poderoso país industrial socialista. Y así debe ser. Con una

superficie de 9.600.000 kilómetros cuadrados y una población de 600

millones de personas, China debe hacer una contribución comparativamente

grande a la humanidad. Durante un largo periodo, su aporte ha sido muy

reducido, y esto nos apena.

Pero seamos modestos, no sólo ahora, sino también después de 45 años.

Seamos modestos siempre. En nuestras relaciones internacionales, los

chinos debemos liquidar toda manifestación de chovinismo de gran

potencia en forma resuelta, definitiva, cabal y completa.

En memoria del Dr. Sun Yat-sen (noviembre de 1956).

Nunca debemos adoptar una actitud altanera de chovinismo de gran

potencia, ni envanecernos por la victoria de nuestra revolución o por

los éxitos logrados en la construcción. Toda nación, grande o pequeña,

tiene sus aspectos positivos y negativos.

Discurso de apertura en el VIII Congreso Nacional del Partido Comunista

de China (15 de septiembre de 1956).

XIX. HEROISMO REVOLUCIONARIO

Este ejército tiene un espíritu intrépido; está decidido a vencer a todo

enemigo y jamás se dejará someter. Sean cuales fueren las dificultades y

penalidades, mientras quede un hombre, continuará luchando.

Sobre el gobierno de coalición. (24 de abril de 1945) Obras Escogidas t.

III.

Poner en pleno juego nuestro estilo de lucha; valentía en el combate,

espíritu de sacrificio, desprecio a la fatiga y tenacidad en los

combates continuos (es decir, entablar combates sucesivos en un corto

lapso y sin tomar reposo).

La situación actual y nuestras tareas (25 de diciembre de 1947) Obras

Escogidas t. IV.

Miles y miles de mártires han ofrendado heroicamente su vida en aras de

los intereses del pueblo. Mantengamos en alto su bandera y avancemos por

el camino teñido con su sangre!

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945) Obras Escogidas t.

III.

Ser resuelto, no temer a ningún sacrificio y superar todas las

dificultades para conquistar la victoria.

El Viejo Tonto que removió las montañas (11 de junio de 1945) Obras

Escogidas tomo III.

En el momento decisivo del avance de la Expedición al Norte, la traidora

y antipopular política de depuración del partido y represión sangrienta

adoptada por las autoridades del Kuomintang destruyó este frente único

nacional--frente único formado por el Kuomintang, el Partido Comunista y

todos los sectores del pueblo y que encarnaba la causa de la liberación

del pueblo chino--y toda su política revolucionaria. (...) Desde

entonces, la unidad fue reemplazada por la guerra civil, la democracia

por la dictadura y la China luminosa por una China sumida en tinieblas.

Pero el Partido Comunista de China y el pueblo chino no fueron

amedrentados, sometidos ni exterminados. Se pusieron de pie, se

limpiaron las manchas de sangre, enterraron a los camaradas caídos y

volvieron a la lucha. Enarbolando la gran bandera de la revolución,

iniciaron la resistencia armada, y, en vastas zonas del territorio

chino, establecieron órganos del Poder popular, llevaron a cabo la

reforma agraria, crearon un ejército popular--el Ejército Rojo de

China--y conservaron y aumentaron las fuerzas revolucionarias del pueblo

chino.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945) Obras Escogidas t.

III.

Ustedes tienen muchas buenas cualidades y han rendido grandes servicios,

pero recuerden siempre no caer en el engreimiento. Todo el mundo los

respeta, y lo merecen; sin embargo, esto lleva fácilmente a la

presunción. Si miran por encima del hombro, si abandonan la modestia y

el esfuerzo y si pierden el respeto a los demás, a los cuadros y a las

masas, dejarán de ser héroes y trabajadores modelo. Ha habido gente así

en el pasado, y espero que ustedes no sigan su ejemplo.

Aprendamos a hacer el trabajo económico (10 de enero de 1945) Obras

Escogidas tomo III.

En la lucha por aniquilar al enemigo y por restablecer y desarrollar la

producción industrial y agrícola, ustedes han superado muchas

dificultades y penalidades y han dada muestras de inmenso coraje,

sabiduría e iniciativa. Son modelo para toda la nación china, columna

vertebral en el avance victorioso de la causa popular en los distintos

terrenos, seguro sostén del Gobierno Popular y puente que une al

Gobierno Popular con las grandes masas.

Mensaje de salutación en nombre del Comité Central del Partido Comunista

de China a la Reunión Nacional de Representantes de los héroes de

Combate y Trabajadores Modelo (25 de septiembre de 1950).

Nuestra nación, la nación china, tiene coraje para combatir al enemigo

hasta la última gota de sangre, determinación para recobrar con sus

propias fuerzas cuanto ha perdido, y capacidad para levantarse sobre sus

propios pies entre las demás naciones.

Sobre la táctica de la lucha contra el imperialismo japonés (27 de

diciembre de 1935) Obras Escogidas t. I.

XX. CONSTRUIR NUESTRO PAIS CON LABORIOSIDAD Y ECONOMIA

Debemos velar porque todos nuestros cuadros y todo nuestro pueblo tengan

siempre presente que China es un gran país socialista, pero al mismo

tiempo un país económicamente atrasado y pobre, y que esto es una

contradicción muy grande. Para convertir nuestro país en país rico y

poderoso, se requieren varias decenios de intensos esfuerzas, que

suponen, entre otras cosas, la observancia de un riguroso régimen de

economías y la lucha contra el despilfarro, o sea, la aplicación de la

política de construir nuestro país con laboriosidad y economía.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

Hay que administrar con laboriosidad y economía las fábricas, los

establecimientos comerciales, las empresas estatales y cooperativas así

como las demás empresas e instituciones. Hay que observar el principio

de laboriosidad y economía en todas las actividades. Este principio de

economizar es uno de los fundamentales en la economía socialista. China

es un país grande, pero todavía muy pobre. Llevará décadas hacer de ella

un país próspero. Aún entonces, tendremos que seguir aplicando el

principio de laboriosidad y economía. Pero, es en las próximas décadas,

en el periodo de los primeros planes quinquenales, cuando debemos

promover particularmente la laboriosidad y la economía, dedicar una

atención especial al régimen de economías.

Nota de introducción al artículo Administrar las cooperativa, con

laboriosidad y economía (1955). El auge socialista en el campo chino.

Allí donde estemos, debemos utilizar con la mayor economía nuestros

recursos humanos y materiales, y de ningún modo ver sólo el momento

presente, ni tolerar la dilapidación y el despilfarro. Donde nos

encontremos a partir del primer año de trabajo hemos de pensar en los

muchos años venideros, en la guerra prolongada por sostener, en la

contraofensiva y en la reconstrucción después de expulsado el enemigo.

Debemos, por un lado, guardarnos de la dilapidación y el despilfarro y,

por el otro, esforzarnos por desarrollar la producción. En el pasado,

algunas regiones pagaron caro el no haber hecho cálculos a largo plazo,

el no haber prestado atención a la utilización económica de los recursos

humanos y materiales, ni al desarrollo de la producción. He aquí una

lección que debe llamar nuestra atención.

Aprendamos a hacer d trabajo económico (10 de enero de 1945). Obras

Escogidas, tomo III.

Con el objeto de acelerar la restauración y el desarrollo de la

producción agrícola, así como la producción industrial en los poblados,

debemos, en el curso de nuestra lucha para abolir el sistema feudal,

esforzarnos al máximo por preservar, hasta donde sea posible, todos los

medios de producción y de subsistencia utilizables, tomar medidas

enérgicas contra quienes los destruyan o malgasten, combatir los excesos

en las comidas y observar una economía estricta.

Discurso pronunciado en una conferencia de cuadros de la región liberada

de Shansi-Suiyuán. (1. de abril de 1948), Obras Escogidas, t. IV.

En lo que concierne a los gastos gubernamentales, debemos atenernos al

principio de economía. Es necesario hacer comprender a todo el personal

de los organismos gubernamentales que la corrupción y el despilfarro son

crímenes gravísimos. La lucha contra la corrupción y el despilfarro ha

dado ya algunos resultados, pero todavía se requieren nuevos esfuerzos.

Economizar cada moneda para las necesidades de la guerra, para la causa

revolucionaria y para nuestra construcción económica: tal es el

principio que ha de orientar nuestra contabilidad.

Nuestra política económica (23 de enero de 1934), Obras Escogidas, t. I.

Entre muchos de nuestros cuadros crece ahora una tendencia peligrosa:

negativa a compartir alegrías y penas con las masas y preocupación por

la fama y el provecho personales. Esto es muy malo. En el curso de la

campaña por aumentar la producción y practicar economía, debemos

simplificar nuestras organizaciones y transferir cuadros a los niveles

inferiores a fin de que un número considerable de los cuadros se

reincorpora a la producción. Esta es una manera de vencer esa tendencia

peligrosa.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

Las labores productivas realizadas por el ejército con miras a

autoabastecerse no sólo han mejorado sus condiciones de vida, aliviado

la cargo del pueblo y posibilitado con eso la ampliación del ejército,

sino que, además, han dada de inmediato muchos subproductos:

1) Mejoramiento de las relaciones entre oficiales y soldados. Al

trabajar juntas en la producción, han llegado a una intimidad fraternal.

2) Una actitud más consciente hacia el trabajo. (...) Desde que el

ejército comenzó la producción para su autoabastecimiento, se ha hecho

más consciente su actitud hacia el trabajo y se han eliminado los

hábitos del ocio.

3) Fortalecimiento de la disciplina. La disciplina del trabajo en la

producción no debilita sino que fortalece la disciplina de los soldados

en el combate y en su vida cotidiana.

4) Mejoramiento de las relaciones entre el ejército y el pueblo. Cuando

las propias tropas empiezan a llevar la casa, disminuyen y hasta

desaparecen los abusos contra los bienes de la población civil. En el

proceso de la producción, el ejército y la población civil intercambian

trabajo y se ayudan mutuamente, y la amistad entre ellos se ve

fortalecida.

5) Menos quejas en el ejército respecto a los órganos del Poder y

mejores relaciones mutuas.

6) Impulso a la gran campaña popular por el desarrollo de la producción.

Cuando el ejército toma parte en la producción, resulta más evidente la

necesidad de que también lo hagan los organismos gubernamentales y

otros, y lo hacen con mayor energía. De igual moda, como es natural,

resulta más evidente la necesidad de una amplia campaña, que comprenda a

todo el pueblo, para aumentar la producción, y esa campaña también se

lleva adelante con mayor energía.

Sobre la producción en el ejército para su autoabastecimiento y la

importancia de los dos grandes movimientos por la rectificación del

estilo de trabajo y por el desarrollo de la producción (27 de abril de

1945), Obras Escogidas, t. III.

Algunos sostienen que si las fuerzas armadas se ocupan de la producción,

no podrán combatir ni adiestrarse, y que si los organismos

gubernamentales y otros también lo hacen, no podrán realizar su propia

labor. Este argumento es falso. En los últimos años, nuestras fuerzas

armadas de la región fronteriza, entregándose a actividades productivas

en gran escala, se han provisto de suficientes alimentos y vestuario; al

mismo tiempo, han realizado, con mejores resultados que antes, su

adiestramiento y sus estudios políticos y culturales, y han fortalecido

más la unidad, tanto dentro de sus filas como con el pueblo. El año

pasado, en las regiones del frente, no obstante llevarse a cabo una

campaña por la producción en gran escala, se registraron enormes éxitos

en el combate y se inició una campaña extensiva de adiestramiento. Y

gracias a la producción, el personal de Los organismos gubernamentales y

otros ha mejorado sus condiciones de vida y trabajo con mayor dedicación

y eficiencia. Esto ocurre tanto en la región fronteriza como en las

regiones del frente.

Aprendamos a hacer el trabajo económico (10 de enero de 1945), Obras

Escogidas, t. III.

XXI. APOYARSE EN LOS PROPIOS ESFUERZOS Y TRABAJAR DURO

Sobre qué base debe descansar nuestra política? Debe descansar en

nuestra propia fuerza, y eso significa robustecernos mediante nuestros

propios esfuerzos. No estamos solos; todos los países y pueblos del

mundo que se oponen al imperialismo son nuestros amigos. Sin embargo,

hacemos hincapié en apoyarnos en nuestros propios esfuerzos. Apoyándonos

en las fuerzas que nosotros mismos organicemos, podemos derrotar a todos

los reaccionarios chinos y extranjeros.

La situación y nuestra política después de la victoria en la Guerra de

Resistencia contra el Japón (13 de agosto de 1945), Obras Escogidas, t.

IV.

Somos partidarios de apoyarnos en nuestros propios esfuerzos. Esperamos

obtener ayuda extranjera, pero no debemos depender de alla. Confiamos en

nuestros propios esfuerzos, en el poder creador de todo el ejército y de

todo el pueblo.

Aprendamos a hacer el trabajo económico (10 de enero de 1945), Obras

Escogidas, tomo III.

Triunfar en todo el país es sólo el primer paso de una gran marcha de

diez mil li. (...) La revolución china es grandiosa, pero después de la

revolución, el camino será aún más largo y nuestra tarea aún más

grandiosa y ardua. Es éste un punto que hay que explicar desde ahora en

el Partido, para que los camaradas sigan siendo modestos, prudentes y

libres de arrogancia y precipitación en su estilo de trabajo, y

perseveren en su estilo de vida sencilla y lucha dura.

Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VII

Congreso Nacional del Partido Comunista de China. (5 de marzo de 1949),

Obras Escogidas, t. IV.

Hay que eliminar por completo toda idea existente entre nuestros cuadros

de lograr victorias fáciles por obra de la buena suerte, sin una lucha

dura y acerba, sin sudor y sangre.

Crear sólidas bases de apoyo en el Nordeste (28 de diciembre de 1945),

Obras Escogidas, t. IV.

Debemos realizar entre el pueblo una propaganda constante sobre los

progresos del mundo y su futuro luminoso, para que adquiera confianza en

la victoria.

Al mismo tiempo, debemos hacer saber al pueblo y a los camaradas que

nuestro camino es zigzagueante. Hay todavía muchos obstáculos y

dificultades a lo largo del camino de la revolución. El VII Congreso de

nuestro Partido supuso que las dificultades serian muchas, porque

preferimos suponer más dificultades de las que pudieran surgir. A

algunos camaradas no les gusta pensar mucho en las dificultades. Pero

las dificultades son una realidad, debemos reconocer cuantas haya, y no

adoptar una política de no reconocimiento. Debemos reconocer las

dificultades, analizarlas y combatirlas. No existen caminos rectos en el

mundo; debemos estar preparados para seguir un camino zigzagueante y no

tratar de conseguir las cosas a bajo precio. No hay que imaginar que una

buena mañana todos los reaccionarios caerán de rodillas por propia

voluntad. En una palabra, las perspectivas son luminosas, pero el camino

es zigzagueante. Aún tenemos ante nosotros muchas dificultades, que no

debemos pasar por alto. Uniéndonos con todo el pueblo en un esfuerzo

común, podremos sin duda alguna vencer todas las dificultades y lograr

la victoria.

Sobre las negociaciones de Chungching (17 de octubre de 1915), Obras

Escogidas, t. IV.

Quien ve sólo el aspecto brillante, sin ver las dificultades, no puede

luchar eficazmente por el cumplimiento de las tareas del Partido.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

La riqueza de la sociedad es creada por los obreros, campesinos e

intelectuales trabajadores. Si ellos toman su destino en sus propias

manos, siguen una línea marxista-leninista y, en vez de eludir los

problemas, adoptan una actitud dinámica para resolverlos, no habrá en el

mundo dificultad insuperable para ellos.

Nota de introducción al artículo El secretario del Partido toma la

dirección y todos los miembros del Partido ayudan a administrar las

cooperativas (1955), El auge socialista en el campo chino.

Todos los miembros del Partido deben tener plenamente en cuenta todo

esto y estar preparados para vencer sistemáticamente toda dificultad con

una voluntad indomable. Las fuerzas reaccionarias tienen sus

dificultades, y nosotros, las nuestras. Pero las dificultades dé las

fuerzas reaccionarias son insuperables, porque son fuerzas moribundas,

sin porvenir. Nuestras dificultades pueden ser vencidas porque somos una

fuerza naciente y con un brillante futuro.

Saludemos el nuevo ascenso de la revolución china (1 de febrero de

1947), Obras Escogidas, t. IV.

En tiempos difíciles, debemos ver nuestros éxitos, ver nuestra brillante

perspectiva y aumentar nuestro coraje.

Servir al pueblo (8 de septiembre de 1944), Obras Escogidas t. III.

Toda cosa nueva experimenta dificultades y reveses en su crecimiento.

Sueña quien crea que el socialismo es como coser y cantar, empresa de

éxito fácil en la que no se tropieza con dificultades ni se sufren

reveses ni se requieren inmensos esfuerzos.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

En ciertas épocas de la lucha revolucionaria, las dificultades

prevalecen sobre las condiciones favorables y constituyen, entonces, el

aspecto principal de la contradicción mientras las condiciones

favorables forman el aspecto secundario. Sin embargo, los

revolucionarios pueden, mediante sus esfuerzos, superar gradualmente las

dificultades y crear una situación nueva, favorable; así, una situación

difícil cede su lugar a una situación favorable.

Sobre la contradicción (agosto de 1937), Obras Escogidas, t I.

Qué significa trabajar? Trabajar significa luchar. En esos lugares, hay

dificultades y problemas que debemos vencer y resolver. Vamos allí a

trabajar y luchar para vencer esas dificultades. Buen camarada es quien

está más ansioso de ir allí donde las dificultades son mayores.

Sobre las negociaciones de Chungching (17 de octubre de 1945), Obras

Escogidas, tomo IV.

Hay una antigua fábula china llamada El Viejo Tonto que removió las

montañas. Cuenta que hace mucho tiempo vivía en el Norte de China un

anciano conocido como el Viejo Tonto de las montañas del Norte. Su casa

miraba al Sur y frente a ella, obstruyendo la pasada, se alzaban dos

grandes montañas: Taijang y Wangwu. El Viejo Tonto tomó la decisión de

llevar a sus hijos a remover con azadones las dos montañas. Otro

anciano, conocido como el Viejo Sabio, los vio y dijo riéndose: Qué

tontería! Es absolutamente imposible que vosotros, tan poca gente,

logréis remover montañas tan grandes. El Viejo Tonto respondió: Después

que yo muera, seguirán mis hijos; cuando ellos mueran, quedarán mis

nietos, y luego sus hijos y los hijos de sus hijos, y así

indefinidamente. Aunque son muy altas, estas montañas no crecen y cada

pedazo que les sacamos las hace más pequeñas. Por qué no vamos a poder

removerlas? Después de refutar la idea errónea del Viejo Sabio, siguió

cavando día tras día, sin cejar en su decisión. Dios, conmovido ante

esto, envió a la tierra dos ángeles, que se llevaron a cuestas ambas

montañas. Hoy, sobre el pueblo chino pesan dos grandes montañas, una se

llama imperialismo y la otra, feudalismo. El Partido Comunista de China

hace tiempo que decidió eliminarlas. Debemos perseverar en nuestra

decisión y trabajar sin cesar; también nosotros conmoveremos a Dios.

Nuestro Dios no es otro que las masas populares de China. Si ellas se

alzan y cavan junto con nosotros, por qué no vamos a poder eliminar esas

montañas?

El Viejo Tonto que removió las montañas (11 de junio de 1945), Obras

Escogidas, tomo III.

XXII. METODOS DE PENSAMIENTO Y DE TRABAJO

La historia de la humanidad es la historia del continuo desarrollo del

reino de la necesidad al reino de la libertad. Este proceso no tiene

término. En las sociedades en que existen clases, la lucha de clases no

tiene fin. En la sociedad sin clases, jamás terminará la lucha entre lo

nuevo y lo viejo, y entre lo justo y lo erróneo. En los terrenos de la

lucha por la producción y de la experimentación científica, la humanidad

está en constante progreso y la naturaleza en constante desarrollo;

nunca se quedan en un nivel determinado. Por lo tanto, el hombre

necesita sintetizar constantemente sus experiencias, y descubre,

inventa, crea y avanza. Todas las ideas en favor del estancamiento, el

pesimismo, la inercia o la complacencia son erróneas. Lo son porque no

corresponden ni a los hechos históricos del desarrollo de la sociedad

humana a lo largo de cerca de un millón de años, ni a los hechos

históricos de la naturaleza conocidos par nosotros hasta la fecha (por

ejemplo, la naturaleza tal como se refleja en la historia de los cuerpos

celestas, de la tierra, de la vida y de otros fenómenos naturales).

Pasaje citado en el Informe del Primer Ministro Chou En-lai ante la I

Sesión de la Asamblea Popular Nacional (tercera legislatura) sobre la

labor del Gobierno (21 y 22 de diciembre de 1964).

Las ciencias naturales son una de las armas del hombre en la lucha por

su libertad. Con el fin de lograr la libertad dentro de la sociedad, el

hombre utiliza la ciencia social para comprenderla, transformarla y

realizar la revolución social. Con el objeto de lograr la libertad en la

naturaleza, el hombre utiliza las ciencias naturales para comprenderla,

conquistarla y transformarla, y así logrará la libertad en alla.

Discurso en la reunión inaugural de la Sociedad de Investigaciones de

Ciencias Naturales de la Región Fronteriza de Shensi-Kansú-Ningsia (5 de

febrero de 1940).

La filosofía marxista --el materialismo dialéctico-- tiene dos

características sobresalientes. Una es su carácter de clase: afirma

explícitamente que el materialismo dialéctico sirve al proletariado. La

otra es su carácter práctico: subraya la dependencia de la teoría

respecto a la práctica, subraya que la práctica es la base de la teoría

y que ésta, a su vez, sirve a la práctica.

Acerca de la práctica (julio de 1937) Obras Escogidas, t. I.

La filosofía marxista considera que el problema más importante no

consiste en comprender las leyes del mundo objetivo para ester en

condiciones de interpretarlo, sino en aplicar el conocimiento de esas

leyes para transformar activamente el mundo.

Ibíd.

De dónde provienen las ideas correctas del hombre? Caen del cielo? No.

Son innatas en su cerebro? No. Provienen únicamente de la práctica

social, de los tres tipos de práctica social: la lucha par la

producción, la lucha de clases y la experimentación científica.

De dónde provienen las ideas correctas? (mayo de 1963).

El ser social del hombre determine su pensamiento. Las ideas correctas

características de la clase avanzada, una vez dominadas por las masas,

se convierten en una fuerza material que transforma la sociedad y el

mundo.

Ibíd.

En su práctica social, el hombre sostiene toda clase de luchas y extrae

ricos experiencias tanto de sus éxitos como de sus fracasos.

Innumerables fenómenos del mundo exterior objetivo se reflejan en el

cerebro del hombre por media de los órganos de los sentidos--la vista,

el oído, el olfato, el gusto y el tacto--. Al comienzo, el conocimiento

es sensorial. Al acumularse suficiente conocimiento sensorial, se

produce un salto al conocimiento racional, es decir, a las ideas. Este

es un proceso en el conocimiento. Es la primera etapa del proceso global

del conocimiento, etapa que conduce de la materia objetiva a la

conciencia subjetiva, de la existencia a las ideas. En esta etapa, aún

no se ha comprobado si la conciencia o las ideas (incluyendo las

teorías, principios políticos, planes y medidas) reflejan correctamente

las leyes del mundo exterior objetivo, aún no puede determinarse si son

acertadas o no. Luego, viene la segunda etapa del proceso del

conocimiento: la etapa que conduce de la conciencia a la materia, de las

ideas a la existencia, etapa en que se aplica a la práctica social el

conocimiento obtenido en la primera etapa para ver si esas teorías,

principios políticos, planes o medidas consiguen los éxitos esperados.

En términos generales, lo que obtiene éxito es correcto, y lo que

fracasa, erróneo; esto sucede especialmente en la lucha del hombre con

la naturaleza. En la lucha social, las fuerzas que representan a la

clase avanzada a veces sufren reveses, no porque sus ideas sean

incorrectas, sino porque, en la correlación de las fuerzas en lucha, no

son, por el momento, tan poderosas como las fuerzas reaccionarias; en

consecuencia, fracasan temporalmente, pero han de triunfar tarde o

temprano. A través de la prueba de la práctica, se produce otro salto en

el conocimiento del hombre. Este es más importante que el anterior,

porque sólo éste puede probar si es acertado o erróneo el primer salto

en el conocimiento, o sea, las ideas, teorías, principios políticos,

planes o medidas formuladas en el curso de la reflexión del mundo

exterior objetivo. No hay otro medio de comprobar la verdad.

Ibíd.

A menudo, sólo es posible llegar a un conocimiento correcto después de

muchas repeticiones del proceso que conduce de la materia a la

conciencia y de la conciencia a la materia, es decir, de la práctica al

conocimiento y del conocimiento a la práctica. Esta es la teoría

marxista del conocimiento, la teoría materialista dialéctica del

conocimiento.

Ibíd.

Quien quiera conocer una cosa, no podrá conseguirlo sin entrar en

contacto con ella, es decir, sin vivir (practicar) en el mismo media de

esa cosa. (...) Si quieres conocer, tienes que participar en la

práctica, en la transformación de la realidad. Si quieres conocer el

saber de una pera, tienes tú mismo que transformarla comiéndola. (...)

Si quieres conocer la teoría y los métodos de la revolución, tienes que

participar en la revolución. Todo conocimiento auténtico nace de la

experiencia directa.

Acerca de la práctica (julio de 1937). Obras Escogidas, t. I.

El conocimiento comienza por la práctica, y todo conocimiento teórico,

adquirido a través de la práctica, debe volver a la práctica. La función

activa del conocimiento no solamente se manifiesta en el salto active

del conocimiento sensorial al racional, sine, lo que es más importante,

también debe manifestarse en el salto del conocimiento racional a la

práctica revolucionaria.

Ibíd.

Es bien sabido que, al realizar una cosa, cualquiera que sea, a menos

que comprendamos sus circunstancias reales, su naturaleza y sus

relaciones con otras cosas, no conoceremos las leyes que la rigen, ni

sabremos cómo hacerla, ni podremos llevarla a feliz término.

Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China (diciembre

de 1936), Obras Escogidas, t. I.

Si el hombre quiere culminar su trabajo con éxito, es decir, lograr los

resultados esperados, tiene que hacer concordar sus ideas con las leyes

del mundo exterior objetivo; si no lo consigue, fracasa en la práctica.

Después de sufrir una derrota, extrae lecciones de ella, modifica sus

ideas para hacerlas concordar con las leyes del mundo exterior y, de

esta manera, convierte el fracaso en éxito: he aquí lo que se quiere

decir con la derrota es madre del éxito y cada fracaso nos hace más

listos.

Acerca de la práctica (julio de 1937), Obras Escogidas, t. I.

Somos marxistas, y el marxismo nos exige que al examinar cualquier

problema, partamos de los hechos objetivos y no de definiciones

abstractas, y que formulemos nuestra orientación, política y medidas

sobre la base del análisis de estos hechos.

Intervenciones en el Foro de Yenán sobre Literatura y Arte (mayo de

1942), Obras Escogidas, t. III.

El método fundamental de trabajo que todos los comunistas debemos tener

bien presente, consiste en determinar nuestra línea de trabajo en

función de las condiciones reales. Si examinamos las causas de nuestros

errores, veremos que todos se deben a que nos apartamos de las

condiciones reales existentes en un momento y lugar dados y trazamos

subjetivamente nuestra linea de trabajo.

Discurso pronunciado en una conferencia de cuadros de la región liberada

de Shansi-Suiyuán (1. de abril de 1948), Obras Escogidas, t. IV.

El idealismo y la metafísica son las cosas más fáciles del mundo porque

permiten a la gente que disparate a gusto, sin basarse en la realidad

objetiva ni someterse a la prueba de ésta. En cambio, el materialismo y

la dialéctica requieren esfuerzos. Se fundamentan en la realidad

objetiva y se someten a su prueba. Si uno no hace esfuerzos, caerá en el

idealismo y la metafísica.

Nota de introducción a Materiales sobre la camarilla

contrarrevolucionaria de Ju Feng (mayo de 1955).

Al tratar una cosa, debemos examinar su esencia y considerar su

apariencia nada más que como guía que conduce a la entrada. Y una vez

que cruzamos el umbral debemos aprehender la esencia de la cosa. Este es

el único método de análisis seguro y científico.

Una sola chispa puede incendiar toda la pradera (5 de enero de 1930),

Obras Escogidas, t. I.

La causa fundamental del desarrollo de las cosas no es externa sino

interna; reside en su carácter contradictorio interno. Todas las cosas

tienen contradicciones en su interior, de ahí su movimiento y su

desarrollo. El carácter contradictorio interno de una cosa es la causa

fundamental de su desarrollo, en tanto que su interrelación e

interacción con otras cosas son causas secundarias.

Sobre la contradicción (agosto de 1937), Obras Escogidas, t. 1.

La dialéctica materialista considera que las causas externas constituyen

la condición del cambio y las causas internas, su base; además,

considera que las causas externas actúan a través de las internas. A una

temperatura adecuada, un huevo se transforma en pollo, pero ninguna

temperatura puede transformar una piedra en pollo, porque sus bases son

diferentes.

Ibíd.

La filosofía marxista entiende que la ley de la unidad de los contrarios

es la ley fundamental del universo. Esta ley tiene validez universal,

tanto en la naturaleza y en la sociedad humana, como en el pensamiento

del hombre. Los contrarios en una contradicción forman una unidad a la

vez que luchan entre sí, lo cual impulsa el movimiento y el cambio en

las cosas. En todas partes existen contradicciones, pero tienen diverso

carácter según sea la naturaleza de las cosas. En cualquier cosa

concreta, la unidad de los contrarios es condicional, temporal,

transitiva y, por eso, relativa, mientras que la lucha entre los

contrarios es absoluta.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

El método analítico es dialéctico. Por análisis entendemos analizar las

contradicciones en las cosas. Ningún análisis acertado es posible sin un

conocimiento intimo de la vida ni una comprensión real de las

contradicciones de que se trata.

Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China

sobre el Trabajo de Propaganda (12 de marzo de 1957).

Lenin dice que el análisis concreto de la situación concreta es lo más

esencial del marxismo, el alma viva del marxismo. Muchos de nuestros

camaradas, poco acostumbrados a pensar en forma analítica, no quieren

analizar y estudiar repetida y profundamente las cosas complejas, sino

que prefieren formular conclusiones simplistas que son absolutamente

afirmativas o absolutamente negativas. (...) Desde ahora, debemos

remediar este estado de cosas.

Nuestro estudio y la situación actual (12 de abril de 1944), Obras

Escogidas. t. III.

La manera como estos camaradas enfocan las cuestiones es errónea. En vez

de considerar sus aspectos esenciales o principales, destacan los no

esenciales o secundarios. Es de señalar que hay que tratar estos últimos

aspectos uno por uno sin subestimarlos, mas no debemos considerarlos

como esenciales o principales, pues, de lo contrario, nos

desorientaremos.

Sobre el problema de la cooperativización agrícola (31 de julio de

1955).

Las cosas en el mundo son complejas y las deciden diversos factores.

Debemos examinar los problemas en sus diferentes aspectos y no en uno

solo.

Sobre las negociaciones de Chungching (17 de octubre de 1945), Obras

Escogidas. t. IV.

Sólo quienes abordan los problemas de manera subjetiva, unilateral y

superficial dictan órdenes presuntuosamente apenas llegan a un nuevo

lugar, sin considerar las circunstancias, sin examinar las cosas en su

totalidad (su historia y su situación actual en conjunto) ni penetrar en

su esencia (su naturaleza y las relaciones internas entre una cosa y

otras). Semejantes personas tropiezan y caen inevitablemente.

Acerca de la práctica (julio de 1937), Obras Escogidas. t. I.

Al estudiar un problema, debemos guardarnos de la subjetividad, la

unilateralidad y la superficialidad. Por subjetividad se entiende no

saber abordar los problemas objetivamente, es decir, no saber abordarlos

desde el punto de vista materialista. Ya he hablado de esto en mi

trabajo Acerca de la práctica. Por unilateralidad se entiende no saber

abordar los problemas en todos sus aspectos. (...) O puede llamarse ver

la parte y no el todo, ver los árboles y no el bosque. De esta manera,

no es posible encontrar el método para resolver las contradicciones, ni

cumplir las tareas de la revolución, ni llevar a buen término el trabajo

encomendado, ni desarrollar correctamente la lucha ideológica en el seno

del Partido. Cuando decía Sun Wu en su exposición del arte de la guerra:

Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y podrás librar cien

batallas sin correr ningún riesgo de derrota, se refería a las dos

partes beligerantes. Wei Cheng, de la dinastía Tang, también comprendía

lo errónea que era la unilateralidad cuando decía: Si escuchas a ambas

partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en

tinieblas. Pero nuestros camaradas a menudo examinan los problemas de

manera unilateral y, por este motivo, dan con la cabeza en el muro.

(...) Lenin dijo: Para conocer realmente un objeto hay que abarcar y

estudiar todos sus aspectos, todos sus vínculos y mediaciones. Esto

jamas lo conseguiremos por completo; pero la exigencia de estudiar las

cosas en todos sus aspectos nos previene contra los errores y la

rigidez. Debemos recordar sus palabras. Por superficialidad se entiende

no considerar ni las características de la contradicción en su conjunto

ni las características de cada uno de sus aspectos, no reconocer la

necesidad de ir al fondo de una cosa y estudiar minuciosamente las

características de su contradicción, sino limitarse a mirar de lejos y,

después de una ojeada a los contornos generales de la contradicción,

tratar inmediatamente de resolverla (responder una pregunta, zanjar una

disputa, conducir un asunto o dirigir una operación militar). Semejante

forma de proceder lleva inevitablemente a consecuencias funestas. (...)

La unilateralidad y la superficialidad son también subjetividad, porque

todas las cosas objetivas se hallan en realidad ligadas unas con otras y

se rigen por leyes internas; sin embargo, hay personas que, en lugar de

reflejar las cosas tal como son, las consideran de modo unilateral o

superficial, e ignoran sus relaciones recíprocas y sus leyes internas;

por tanto, su método es subjetivista.

Sobre la contradicción (agosto de 1937), Obras Escogidas, t. I.

Unilateralidad significa pensar en términos absolutos, es decir, enfocar

los problemas metafísicamente. En la valoración de nuestro trabajo, es

unilateral considerarlo o todo positivo o todo negativo. (...)

Considerarlo todo positivo es ver sólo únicamente los elogios y no las

críticas: Presentar nuestro trabajo como si fuera bueno en todos sus

aspectos es contradecir los hechos. No es cierto que todo sea bueno;

todavía existen deficiencias y errores. Tampoco es cierto que todo sea

malo; pensar así también contradice los hechos. De ahí la necesidad de

analizar. Negarlo todo es creer, sin ningún análisis que nada se ha

hecho bien y que la grandiosa empresa de la construcción socialista, la

gran lucha en que participan centenares de millones de personas, es un

embrollo sin nada digno de elogio. Estos puntos de vista son sumamente

erróneos y perjudiciales, y sólo pueden desalentar a la gente, aunque

muchas de las personas que los sostienen se distinguen de las que son

hostiles al sistema socialista. En la valoración de nuestro trabajo, es

erróneo tanto el punto de vista de que todo es positivo, como el de que

todo es negativo.

Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China

sobre el Trabajo de Propaganda (12 de marzo de 1957).

Al examinar cualquier cuestión, los marxistas deben ver no sólo las

partes sino también el todo. Una rana en el fondo de un pozo dice: El

cielo no es mayor que la boca del pozo. Esto no es cierto, porque el

cielo no es del tamaño de la boca de un pozo. Estaría en lo cierto si

afirmase que una parte del cielo es del tamaño de la boca del pozo,

porque ello corresponde a la realidad.

Sobre la táctica de la lucha contra el imperialismo japonés (27 de

diciembre de 1935), Obras Escogidas, t. I.

Debemos aprender a examinar las cuestiones en todos sus aspectos, a ver

no sólo el anverso de las cosas sino también su reverso. En determinadas

condiciones, una cosa mala puede conducir a buenos resultados, y una

cosa buena, a resultados malos.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

Junto con reconocer que, en el curso general del desarrollo histórico,

lo material determina lo espiritual y el ser social determina la

conciencia social, también reconocemos y debemos reconocer la reacción

que ejerce lo espiritual sobre lo material, la conciencia social sobre

el ser social y la superestructura sobre la base económica. Esto no va

en contra del materialismo, sino que, justamente, evita el materialismo

mecanicista y defiende el materialismo dialéctico.

Sobre la contradicción (agosto de 1937), Obras Escogidas, t. I.

En una guerra, los mandos no pueden pretender ganarla traspasando los

límites impuestos por las condiciones objetivas, pero dentro de tales

límites sí pueden y deben poner en pleno juego su actividad consciente

en la lucha por la victoria. El escenario de acción para los mandos en

una guerra debe construirse dentro de lo que permiten las condiciones

objetivas, pero sobre este escenario pueden dirigir magníficas acciones

de épica grandiosidad.

Sobre la guerra prolongada (mayo de 1938), Obras Escogidas, t. II.

El hombre debe adaptar su pensamiento a las condiciones que han

cambiado. Claro está que nadie debe dejarse llevar por la fantasía, ni

elaborar planes de acción a despecho de las condiciones objetivas, ni

pretender lo que en realidad es imposible. Pero el problema actual es

que las ideas conservadoras de derecha aún ocasionan funestos trastornos

en muchos terrenos e impiden que el trabajo en esos terrenos marche a

tono con el desarrollo de las circunstancias objetivas. El problema

actual es que muchos consideran imposible lo que podrían cumplir si se

esforzaran.

Prefacio a 'El auge socialista en el campo chino' (27 de diciembre de

1955).

Debemos utilizar el cerebro y pensar cada cosa cuidadosamente. Como dice

el refrán: Frunce el entrecejo y se te ocurrirá una estratagema. En

otras palabras, la mucha reflexión engendra sabiduría. Para deshacernos

del hábito de actuar a ciegas, tan difundido en nuestro Partido, debemos

alentar a nuestros camaradas a pensar, aprender el método analítico y

cultivar el hábito del análisis.

Nuestro estudio y la situación actual (12 de abril de 1944), Obras

Escogidas, t. III.

Si en un proceso hay varias contradicciones, necesariamente una de ellas

es la principal, la que desempeña el papel dirigente y decisivo,

mientras que las demás ocupan una posición secundaria y subordinada. Por

lo tanto, al estudiar cualquier proceso complejo, con dos o más

contradicciones, debemos esforzarnos al máximo por encontrar su

contradicción principal. Una vez aprehendida la contradicción principal,

todos los problemas se resuelven fácilmente.

Sobre la contradicción (agosto de 1937), Obras Escogidas, t. I.

De los dos aspectos contradictorios, uno ha de ser el principal y el

otro, el secundario. El aspecto principal es el que desempeña el papel

dirigente en la contradicción. La naturaleza de una cosa está

determinada fundamentalmente por el aspecto principal de la

contradicción, aspecto que ocupa la posición dominante.

Pero esta situación no es estática; el aspecto principal y el no

principal de una contradicción se transforman el uno en el otro y, en

consecuencia, la naturaleza de la cosa cambia.

Ibíd.

No basta con plantear tareas; hay que resolver, además, el problema de

los métodos para cumplirlas. Si nuestra tarea es cruzar un río, no

podremos hacerlo sin un puente o una embarcación. Mientras no se

resuelva el problema del puente o la embarcación, será ocioso hablar de

atravesar el río. Mientras la cuestión de los métodos no esté resuelta,

será inútil hablar de las tareas.

Preocupémonos por el bienestar de las masas, prestemos atención a

nuestros métodos de trabajo (27 de enero de 1934), Obras Escogidas, t.

I.

En relación a cualquier tarea, si no se hace un llamamiento general,

será imposible movilizar a las amplias masas para la acción. Sin

embargo, si los dirigentes se limitan a lanzar un llamamiento general

--si no se ocupan personal y concretamente, en algunas organizaciones,

de la ejecución cabal del trabajo que llaman a realizar, abren una

brecha en algún punto y adquieren allí experiencias para orientar a las

demás entidades--, no podrán comprobar si es justo el llamamiento

general ni enriquecer su contenido, y además correrán el peligro de que

el llamamiento quede en letra muerta.

Algunas cuestiones sobre los métodos de dirección (1. de junio de 1943),

Obras Escogidas, t. III.

Ningún dirigente puede dar orientación general a las entidades a su

cargo, a menos que obtenga experiencia práctica de parte de determinados

individuos y de ciertos asuntos en una entidad subordinada específica.

Este método debe ser generalizado para que los cuadros dirigentes a

todos los niveles aprendan a aplicarlo.

Ibíd.

En ningún lugar puede haber al mismo tiempo muchas tareas centrales.

Sólo puede realizarse, en un lapso determinado, una tarea central,

complementada por otras de segundo y tercer orden. Por lo tanto, el

responsable principal de una localidad debe tener en cuenta la historia

y circunstancias actuales de la lucha allí, y ordenar apropiadamente las

diferentes tareas. No debe actuar sin plan propio, saltando de una tarea

a otra según le lleguen de los organismos superiores, pues de lo

contrario se verá enfrentado a una multitud de tareas centrales y sumido

en la confusión y el desorden. Ninguna organización superior debe

tampoco asignar simultáneamente muchas tareas a una organización

inferior, sin indicar su importancia y su urgencia relativas ni

especificar cuál es la tarea central, porque este modo de proceder

llevará desorden al trabajo de la organización inferior y le impedirá

conseguir los resultados previstos. El dirigente debe tener en cuenta la

situación en su conjunto, elaborar su plan general a la luz de las

condiciones históricas y las circunstancias existentes en cada

localidad, decidir con justeza el centro de gravedad y el orden de

ejecución de los trabajos para cada periodo, realizar con tenacidad lo

decidido y asegurar el logro de determinados resultados: esto es parte

del arte de dirigir.

Ibíd.

Debe mantenerse (cada buró o subburó del Comité Central del Partido)

constantemente al corriente de la marcha del trabajo, intercambiar

experiencias y corregir los errores; no debe esperar varios meses, medio

año o un año antes de celebrar reuniones de balance para hacer una

revisión general y una rectificación general de los errores. Dilatar

conduce a grandes pérdidas, mientras que corregir los errores apenas

surgen, reduce las pérdidas.

Sobre la política concerniente a la industria y el comercio (27 de

febrero de 1948). Obras Escogidas. t. IV.

No dejen que los problemas se acumulen y causen muchas complicaciones

antes de resolverlos. Los dirigentes tienen que marchar al frente del

movimiento y no a la zaga.

Nota de introducción al artículo El contrato estacional (1955), El auge

socialista en el campo chino.

Lo que necesitamos es un estado de ánimo entusiasta pero sereno, un

trabajo intense pero ordenado.

Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China (diciembre

de 1936), Obras Escogidas, t. I.

XXIII. INVESTIGACION Y ESTUDIO

Todos aquellos que se encarguen de un trabajo práctico deben investigar

las condiciones en las bases. Semejante investigación se hace

especialmente necesaria para quienes tienen conocimientos teóricos pero

no se hallan al corriente de las condiciones reales; de otro modo, no

podrán vincular la teoría con la práctica. Quien no ha investigado no

tiene derecho a hablar. Aunque esta afirmación mía ha sido ridiculizada

como empirismo estrecho, hasta la fecha no me arrepiento dé haberla

hecho; al contrario, sigo insistiendo en que sin haber investigado nadie

puede pretender el derecho a hablar. Hay muchos que, apenas descienden

de su carroza, comienzan a vociferar, a lanzar opiniones, criticando

esto y censurando aquello; pero, de hecho, todos ellos fracasan sin

excepción, porque sus comentarios o críticas, que no están fundamentados

en una investigación minuciosa, no son más que cháchara. Incalculables

son los daños que han causado a nuestro Partido semejantes enviados

imperiales, a los que encontramos aquí y allá, casi en todas partes. Con

razón dice Stalin que la teoría deja de tener objeto cuando no se halla

vinculada a la práctica revolucionaria. Y con razón agrega que la

práctica es ciega si la teoría revolucionaria no alumbra su camino. Sólo

se puede acusar de empirismo estrecho a los prácticos, que andan a

tientas y carecen de perspectiva y previsión.

Prefacio y epilogo a 'Investigación rural' (marzo y abril de 1941),

Obras Escogidas, tomo III.

Tomar esta actitud (la marxista-leninista) significa buscar la verdad en

los hechos. Por hechos entendemos todas las cosas que existen

objetivamente; por verdad entendemos las relaciones internas de las

cosas objetivas, es decir, las leyes que las rigen; y por buscar

entendemos estudiar. Debemos partir de las condiciones reales dentro y

fuera del país, la provincia, el distrito o el territorio, y deducir de

ellas, como guía para nuestra acción, las leyes inherentes a esas

condiciones y no leyes imaginarias, es decir, debemos encontrar las

relaciones internas de los acontecimientos que suceden a nuestro

alrededor. Y para esto debemos basarnos en los hechos, que existen

objetivamente, y no en nuestra imaginación subjetiva, ni en un

entusiasmo momentáneo, ni en la letra muerta de los libros; debemos

apropiarnos del material en detalle y, a la luz de los principios

generales del marxismo-leninismo, extraer de este material conclusiones

correctas.

Reformemos nuestro estudio (mayo de 1941), Obras Escogidas, t. III.

Proceder como un hombre que caza gorriones con los ojos cerrados o como

un ciego que coge peces a tientas, tratar las cosas superficialmente sin

penetrar en los detalles, entregarse a una verborrea jactanciosa y

contentarse con conocimientos fragmentarios mal asimilados: tal es el

estilo de trabajo, extremadamente malo, que aún se observa entre muchos

camaradas de nuestro Partido, un estilo totalmente opuesto al espíritu

fundamental del marxismo-leninismo. Marx, Engels, Lenin y Stalin nos

enseñan que es necesario estudiar concienzudamente la situación, partir

de la realidad objetiva y no de los deseos subjetivos. Pero muchos de

nuestros camaradas actúan en forma diametralmente contraria a esta

verdad.

Ibíd.

No puede usted resolver un problema? Pues bien, póngase a investigar su

situación actual y sus antecedentes! Cuando haya investigado cabalmente

el problema, sabrá cómo resolverlo. Toda conclusión se saca después de

una investigación, y no antes. Unicamente un tonto se devana los sesos,

sólo o unido a un grupo, para encontrar una solución o elaborar una idea

sin efectuar ninguna investigación. Debe subrayarse que esto no

conducirá en absoluto a ninguna solución eficaz ni a ninguna idea

provechosa.

Contra el culto a los libros (mayo de 1930).

La investigación se asemeja a los largos meses de gestación, y la

solución del problema, al día del nacimiento. Investigar un problema es

resolverlo.

Ibíd.

Con la actitud marxista-leninista, una persona aplica la teoría y el

método marxista-leninistas a la investigación y estudio sistemáticos y

minuciosos de la situación. En vez de trabajar solamente a dictado del

entusiasmo, combina, como dice Stalin, el ímpetu revolucionario con el

sentido práctico.

Reformemos nuestro estudio (mayo de 1941), Obras Escogidas, t. III.

El único media para conocer una situación es hacer una investigación

social, una investigación sobre las condiciones reales de las diversas

clases sociales. Para quienes están encargados del trabajo directivo, el

método esencial para conocer la situación es elegir, de acuerdo a un

plan, algunas ciudades y aldeas para realizar allí una serie de

minuciosas investigaciones, utilizando el punto de vista fundamental

marxista, es decir, el método de análisis de clases.

Prefacio y epilogo a 'Investigación rural' (marzo y abril de 1941).

Obras Escogidas, tomo III.

Una reunión de investigación no necesita ser muy numerosa; basta con la

presencia de tres a cinco, o siete u ocho personas. Para cada reunión es

necesario destinar suficiente tiempo, preparar de antemano un

cuestionario y, además, hacer personalmente preguntas, anotar las

respuestas y discutir con los asistentes. Esto quiere decir que sin un

gran entusiasmo, sin la decisión de dirigir la mirada hacia abajo, sin

la sed de conocer, sin la disposición a despojarse de toda presunción

para ser alumna modesto, será imposible realizar ninguna investigación o

hacerla bien.

Ibíd.

Toda disposición correcta de un mando emana de su decisión justa; la

decisión justa emana de su juicio justo sobre la situación, y el juicio

justo emana de un reconocimiento circunstanciado e indispensable y de un

examen cuidadoso y sistemático de todas las informaciones recogidas a

través del reconocimiento. El mando emplea todos los medios de

reconocimiento posibles y necesarios, y examine las informaciones así

recogidas acerca del enemigo, desechando la cáscara para quedarse con el

grano, descartando lo falso para conservar lo verdadero, pasando de un

aspecto a otro y de lo externo a lo inferno; luego, considerando las

condiciones de su propio campo, hace un estudio comparativa de la

situación de ambas partes y de sus relaciones mutuas; de este modo,

forma su juicio, toma su decisión y elabora su plan. Este es el proceso

completo del conocimiento de una situación, proceso que debe recorrer un

jefe militar antes de formular su plan estratégico, de campaña o de

combate.

Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China (diciembre

de 1936), Obras Escogidas, t. I.

XXIV. AUTOEDUCACION IDEOLOGICA

Y aunque lográramos éxitos inmensos en nuestro trabajo, no tendríamos

ningún fundamento para volvernos engreídos y presuntuosos. La modestia

contribuye al progreso, y el engreimiento conduce al atraso. Debemos

tener siempre presente esta verdad.

Discurso de apertura en el VIII Congreso Nacional del Partido Comunista

de China (15 de septiembre de 1956).

Con la victoria, pueden surgir dentro del Partido ciertos estados de

ánimo: el engreimiento, la presunción de ser hombre meritorio, la

inercia y la falta de deseo de progresar, la afición a los placeres y la

aversión a continuar una vida dura. Con la victoria, el pueblo nos

estará agradecido y la burguesía se presentará a adularnos. Ya está

probado que el enemigo no puede vencernos por la fuerza de las armas.

Sin embargo, la adulación de la burguesía puede vencer a los débiles de

carácter que haya en nuestras filas. Es posible que existan entre los

comunistas algunos que el enemigo no ha podido vencer con las armas y

que frente a él se han hecho merecedores del título de héroes, pero que,

incapaces de resistir a los proyectiles almibarados, caerán derrotados

por ellos. Debemos estar prevenidos contra esto.

Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VII

Congreso Nacional del Partido Comunista de China. (5 de mano de 1949),

Obras Escogidas, t. IV.

Muchas cosas pueden convertirse en fardos, en cargas, si nos aferramos a

ellas ciega e inconscientemente. Por ejemplo: quien haya cometido

errores, puede sentirse irremediablemente agobiado por ellos y caer en

el abatimiento; el que no haya incurrido en errores, puede creerse

irreprochable y volverse vanidoso. La falta de éxitos en el trabajo

puede provocar pesimismo y depresión, en tanto que los éxitos pueden

engendrar arrogancia y altanería. Un camarada que tenga corta historia

de lucha puede con ese pretexto eludir responsabilidades, y un veterano

puede considerarse infalible por su largo pasado de lucha. Los camaradas

obreros y campesinos, orgullosos de su origen de clase, pueden mirar a

los intelectuales por encima del hombro, y los intelectuales, por poseer

algunos conocimientos, pueden menospreciar a los camaradas obreros y

campesinos. Quien posea conocimientos especializados puede considerarlos

como capital para envanecerse y despreciar a los demás. Hasta la edad

podría servir de motivo para presumir: un joven que se tenga por

inteligente y capaz, podría despreciar a los viejos, y un viejo, por su

rica experiencia, podría despreciar a los jóvenes. Todas estas cosas se

convierten en cargas, en fardos, si se carece de espíritu critico.

Nuestro estudio y la situación actual (12 de abril de 1944). Obras

Escogidas, t. III.

Algunos camaradas en el ejército se han vuelto arrogantes y se comportan

de manera arbitraria con los soldados, el pueblo, los organismos

gubernamentales y las organizaciones del Partido. Siempre reprochan a

los camaradas encargados del trabajo local y nunca se reprochan a sí

mismos. Sólo ven sus propios éxitos, pero no sus deficiencias. Sólo

quieren escuchar lisonjas, y no críticas. (...) el ejército debe

esforzarse por erradicar estos malos hábitos.

Organicémonos (29 de noviembre de 1943) Obras Escogidas, t. III.

Un trabajo duro es como una carga que, colocada frente a nosotros, nos

desafía a echárnosla al hombro. Algunas cargas son livianas, otras,

pesadas. Hay quienes prefieren las cargas livianas a las pesadas;

escogen para sí las primeras y dejan las segundas para los demás. Otros

camaradas actúan de manera diferente: dejan las comodidades a los demás

y toman sobre sus hombros las cargas pesadas, son los primeros en

soportar las penalidades y los últimos en disfrutar de las comodidades.

Estos son buenos camaradas. Todos debemos aprender de su espíritu

comunista.

Sobre las negociaciones de Chungching. (17 de octubre de 1945), Obras

Escogidas, t. IV.

No pocas personas se muestran irresponsables en su trabajo, prefieren lo

liviano a lo pesado dejan las cargas pesadas a otros y escogen para sí

;as livianas. En cada ocasión, piensan en sí mismas antes que en los

demás. Cuando llegan a hacer alguna pequeña contribución, se hinchan de

orgullo y la pregonan temiendo que alguien quede sin saberlo. No sienten

cariño hacia los camaradas y el pueblo, y los tratan con frialdad

indiferencia y apatía. En realidad, esas personas no son comunistas, o,

al menos, no pueden ser consideradas como verdaderos comunistas.

En memoria de Norman Bethune (21 de diciembre de 1939), Obras Escogidas,

t. II.

Los que pretenden independizarse así, generalmente se aferran a la

doctrina del yo primero y se equivocan en la cuestión de las relaciones

entre un militante y el Partido. Aunque respetan de palabra al Partido,

en la práctica se colocan a sí mismos en primer término y relegan el

Partido al segundo. Qué buscan? Fama, posición y oportunidad de lucirse.

Seimpre que se les encarga de alguna sección de trabajo, procuran

independizarse. Para este fin, engatusan a algunos, desplazan a otros y

recurren, entre camaradas, a la jactancia, las lisonjas y la adulación,

introduciendo en el Partido Comunista el estilo filisteo de los partidos

políticos burgueses. Es su deshonestidad lo que les hace pasarlo mal.

Creo que debemos trabajar honestamente, porque sin una actitud honesta

nada se puede realizar en el mundo.

Rectifiquemos el estilo de trabajo en el Partido (1. de febrero de

1942), Obras Escogidas, t. III.

Los comunistas deben comprender el principio de subordinar las

necesidades de la parte a las del todo. Si una proposición es factible

para una situación parcial pero no para la situación en su conjunto, es

necesario subordinar la parte del todo. A la inversa, si la proposición

no es factible para la situación parcial, pero sí para la situación en

su conjunto, es precise igualmente subordinar la parte al todo. Esto es

lo que se entiende por tomar en consideración los intereses del todo.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Búsqueda de una vida cómoda. En el Ejército Rojo existen no pocas

personas cuyo individualismo se manifiesta en sus ansias de comodidades.

Esperan que su unidad marche a las grandes ciudades. Quieren ir allí no

a trabajar sino a pasarlo bien. Lo que más les desagrada es trabajar en

las regiones rojas, donde la vida es dura.

Sobre la rectificación de las ideas erróneas en el Partido (diciembre de

1929). Obras Escogidas, t. I.

Hay que combatir la tendencia al seccionalismo, tendencia a preocuparse

sólo par la propia sección, sin atender a los intereses de los demás.

Seccionalista es quien permanece indiferente ante las dificultades de

los demás y no quiere ceder a ningún cuadro que le piden otras secciones

o, como el que tome el campo del vecino como desaguadero, cede sólo a

los cuadros mediocres, sin mostrar la menor consideración hacia las

demás secciones, localidades o personas. Quien precede así ha perdido

totalmente el espíritu comunista. Se caracteriza por su falta de

consideración por la situación en su conjunto y su total indiferencia

hacia las demás secciones, localidades o personas. Tenemos que redoblar

nuestros esfuerzos para educar a tales individuos y hacerles ver en el

seccionalismo una tendencia sectaria, que se volverá peligrosa si se la

deja cundir.

Rectifiquemos el estilo de trabajo en el Partido (1. de febrero de

1942), Obras Escogidas, t. III.

El liberalismo se manifiesta en diferentes formas:

Tener clara conciencia de que una persona está en un error, pero como se

trata de un conocido, paisano, condiscípulo, amigo íntimo, ser querido,

viejo colega o antiguo subordinado, no sostener una discusión de

principios con ella y dejar pasar las cosas a fin de preservar la paz y

la amistad. O bien, en el deseo de mantenerse en buenos términos con esa

persona, tratar superficialmente el asunto en lugar de ir hasta el

fondo. Así, tanto la organización como el individuo resultan

perjudicados. Este es el primer tipo de liberalismo.

Hacer críticas irresponsables en privado en lugar de plantear

activamente sugerencias a la organización. No decir nada a los demás en

su presencia, sino andar con chismes a sus espaldas; o callarse en las

reuniones para murmurar después. No considerar para nada los principios

de la vida colectiva, sino dejarse llevar por las inclinaciones

personales. Este es el segundo tipo.

Dejar pasar todo lo que no le afecte a uno personalmente; decir lo menos

posible aunque se tenga perfecta conciencia de lo que es erróneo; ser

hábil en mantenerse a cubierto y preocuparse únicamente de evitar

reproches. Este es el tercer tipo.

Desobedecer las órdenes y colocar las opiniones personales en primer

lugar; solicitar consideraciones especiales de la organización, pero

rechazar su disciplina. Este es el cuarto tipo

Entregarse a ataques personales, armar pendencias, desahogar rencores

personales o buscar venganza en vez de debatir los puntos de vista

erróneos y luchar contra ellos en bien de la unidad, del progreso y del

buen cumplimiento del trabajo. Este es el quinto tipo.

Escuchar opiniones incorrectas sin refutarlas, e incluso escuchar

expresiones contrarrevolucionarias sin informar sobre ellas, tomándolas

tranquilamente, como si nada hubiera pasado. Este es el sexto tipo.

Al hallarse entre las masas, no hacer propaganda ni agitación, no hablar

en sus reuniones, no investigar ni hacerles preguntas, sino permanecer

indiferente a ellas, sin mostrar la menor preocupación por su bienestar,

olvidando que se es comunista y comportándose como una persona

cualquiera. Este es el séptimo tipo.

No indignarse al ver que alguien perjudica los intereses de las masas,

ni disuadirlo o impedir su acción, ni razonar con él, sino dejarlo

continuar. Este es el octavo tipo.

Trabajar descuidadamente, sin plan ni orientación definidos; trabajar

sólo para cumplir con las formalidades y pasar los días vegetando:

mientras siga siendo monje, tocaré la campana. Este es el noveno tipo.

Considerar que se ha rendido grandes servicios a la revolución y darse

aire de veterano; desdeñar las tareas pequeñas pero no estar a la altura

de las grandes, ser descuidado en el trabajo y flojo en el estudio. Este

es el décimo tipo.

Tener conciencia de los propios errores pero no intentar corregirlos,

tomando una actitud liberal consigo mismo. Este es el undécimo tipo.

Contra el liberalismo (7 de septiembre de 1937). Obras Escogidas, t. II.

En una colectividad revolucionaria, el liberalismo es extremadamente

perjudicial. Es una especie de corrosivo, que carcome la unidad,

debilita la cohesión, causa apatía y crea disensiones. Priva a las filas

revolucionarias de su organización compacta y su estricta disciplina,

impide la aplicación cabal de la política y aleja a las organizaciones

del Partido de las masas que éste dirige. Se trata de una tendencia

sumamente perniciosa.

Ibíd.

Los adictos al liberalismo consideran los principios del marxismo como

dogmas abstractos. Aprueban el marxismo, pero no se muestran dispuestos

a practicarlo o a practicarlo cabalmente; no intentan sustituir su

liberalismo por el marxismo. Tienen su marxismo y también su

liberalismo: hablan del marxismo pero practican el liberalismo; el

marxismo es para los demás y el liberalismo para ellos mismos. Llevan

ambos en su bagaje y encuentran una aplicación para cada uno. Así es

como piensa cierta gente.

Ibíd.

El Estado popular protege al pueblo. Sólo cuando existe un Estado

popular, el pueblo puede, en todo el país y con participación de cada

uno, educarse y transformarse par métodos democráticos, y desembarazarse

así de la influencia de los reaccionarios internos y externos

(influencia aún muy fuerte en la actualidad y que subsistirá largo

tiempo y no puede ser eliminada rápidamente), librarse de los malos

hábitos e ideas adquiridos en la vieja sociedad, evitar dejarse

descarriar por los reaccionarios, y continuar avanzando, avanzando hacia

la sociedad socialista y la comunista.

Sobre la dictadura democrática popular (30 de junio de 1949). Obras

Escogidas, t. IV.

Para nadie resulta difícil hacer una cosa de provecho. Lo difícil es

hacer cosas de provecho durante toda la vida sin hacer jamás nada malo;

actuar siempre en interés de las grandes masas, de la juventud y de la

revolución, y empeñarse durante décadas en una lucha ardua sin ceder

nunca. Esto es lo más difícil de todo!

Mensaje de salutación al camarada Wu Yuchang en su 60. cumpleaños (15 de

enero de 1940).

XXV. UNIDAD

La unificación de nuestro país, la unidad de nuestro pueblo y la unidad

de todas nuestras nacionalidades constituyen las garantías fundamentales

para la victoria segura de nuestra causa.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo. 27 de febrero de 1957).

Solamente con la unidad del Partido Comunista se podrá alcanzar la

unidad de toda la clase (obrera) y de toda la nación; solamente con la

unidad de toda la clase y de toda la nación se podrá vencer al enemigo y

dar cima a la revolución nacional y democrática.

Luchemos para incorporar a las masas por millones al frente único

nacional antijaponés (7 de mayo de 1937), Obras Escogidas, t. I.

Uniremos sólidamente a todas las fuerzas de nuestro Partido bajo los

principios de organización y disciplina del centralismo democrático..

Nos uniremos con todo camarada que esté dispuesto a observar el

Programa, Los Estatutos y Las decisiones del Partido.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

En 1942 resumimos este método democrático de resolver las

contradicciones en el seno del pueblo en la fórmula

unidad--crítica--unidad. Esto, expresado en forma más detallada,

significa partir del deseo de unidad, resolver las contradicciones

mediante la crítica o lucha y conseguir una nueva unidad sobre una nueva

base. Según nuestra experiencia, éste es el método correcto para

resolver las contradicciones en el seno del pueblo.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

Nuestro ejército ha alcanzado una excelente unidad dentro de sus propias

filas y con aquellos que están fuera de ellas. En el orden interno,

existe unidad entre oficiales y soldados, entre los niveles superiores e

inferiores y entre el trabajo militar, el político y el de los servicios

de retaguardia. En el orden externo, existe unidad entre el ejército y

el pueblo, entre el ejército y los organismos gubernamentales y entre

nuestras tropas y las tropas amigas. Todo lo que perjudique a la unidad

debe ser eliminado.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

XXVI. DISCIPLINA

En el seno del pueblo, la democracia es correlativa al centralismo, y la

libertad, a la disciplina. En ambos casos se trata de dos aspectos

opuestos de un todo único, contradictorios y a la vez unidos; no debemos

destacar unilateralmente uno de ellos, negando el otro. En el seno del

pueblo, no se puede prescindir de la libertad, ni tampoco de la

disciplina; no se puede prescindir de la democracia, ni tampoco del

centralismo. Esta unidad de democracia y centralismo, y de libertad y

disciplina, constituye nuestro centralismo democrático. Bajo este

sistema, el pueblo disfruta de amplia democracia y libertad, pero al

mismo tiempo debe mantenerse dentro de los límites de la disciplina

socialista.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

Es necesario reafirmar la disciplina del Partido, que consiste en: 1) la

subordinación del militante a la organización; 2) la subordinación de la

minoría a la mayoría; 3) la subordinación del nivel inferior al

superior, y 4) la subordinación de todo el Partido al Comité Central.

Quien viola estas reglas de disciplina, socava la unidad del Partido.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938), Obras Escogidas, t. II.

La disciplina del Partido exige, entre otras cosas, que la minoría se

someta a la mayoría. La minoría, si su opinión ha sido rechazada, debe

apoyar la decisión aprobada por la mayoría. Si lo estima necesario,

puede volver a presentar el asunto a la reunión siguiente para su

consideración, pero de ningún modo debe actuar en contra de la decisión

ya adoptada.

Sobre la rectificación de las ideas erróneas en el Partido (diciembre de

1929), Obras Escogidas, t. I.

Las Tres Reglas Cardinales de Disciplina son las siguientes:

1. Obedecer las órdenes en todas las acciones.

2. No tomar a las masas ni una solo aguja ni una solo hebra de hilo.

3. Entregar todas las cosas capturadas.

Las Ocho Advertencias son las siguientes:

1. Hablar con cortesía.

2. Pagar con honradez lo que se compre. <

3. Devolver toda cosa solicitada en préstamo.

4. Indemnizar por todo objeto dañado.

5. No pegar ni injuriar a la gente.

6. No estropear los sembrados.

7. No tomarse libertades con las mujeres.

8. No maltratar a los prisioneros.

Instrucciones del Alto Mando del Ejército Popular de Liberación de China

sobre la nueva promulgación de Las Tres Reglas Cardinales de Disciplina

y Las Ocho Advertencias (10 de octubre de 1947), Obras Escogidas, t. IV.

Deben elevar (los oficiales y soldados de nuestro ejército) su sentido

de la disciplina y, en forma resuelta, cumplir las órdenes, aplicar

nuestra político, observar las Tres Reglas Cardinales de Disciplina y

las Ocho Advertencias y fortalecer la unidad entre el ejército y el

pueblo, entre el ejército y el gobierno, entre los oficiales y los

soldados, y la unidad de todo el ejército; no será tolerada ninguna

infracción de la disciplina.

Manifiesto del Ejército Popular de Liberación de China (octubre de

1947), Obras Escogidas, t. IV.

XXVII. CRITICA Y AUTOCRITICA

El Partido Comunista no teme la crítica porque somos marxistas, la

verdad está de nuestro lado y las masas básicas, los obreros y

campesinos, están con nosotros.

Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China

sobre el Trabajo de Propaganda (12 de marzo de 1957).

Los materialistas consecuentes son intrépidos; esperamos que todos los

que luchan a nuestro lado asuman valientemente sus responsabilidades,

superen las dificultades y no tengan miedo a los reveses o las burlas,

ni vacilen en criticarnos a nosotros, los comunistas, y brindarnos sus

sugerencias. Quien no teme morir cortado en mil pedazos, se atreve a

desmontar al emperador: éste es el espíritu intrépido que necesitamos en

nuestra lucha por el socialismo y el comunismo.

Ibíd.

Tenemos el arma marxista-leninista de la crítica y la autocrítica.

Podemos deshacernos del mal estilo y conservar el bueno.

Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VII

Congreso Nacional del Partido Comunista de China (5 de marzo de 1949),

Obras Escogidas, t. IV.

La concienzuda práctica de la autocrítica es otro rasgo que distingue a

nuestro Partido de los demás partidos políticos. Hemos dicho que la

habitación se debe limpiar regularmente, porque de otra manera se

amontonará el polvo, y que tenemos que lavarnos la cara regularmente,

porque de otra manera se nos cubrirá de mugre. La mente de nuestros

camaradas y el trabajo de nuestro Partido pueden cubrirse de polvo y

deben ser limpiados y lavados. El agua corriente no se corrompe y a los

goznes de la puerta no los carcomen los gusanos. Este proverbio expresa

cómo el movimiento constante impide el ataque de los microbios y otros

organismos. Revisar regularmente nuestro trabajo, desarrollar durante el

proceso de revisión el estilo democrático de trabajo, no temer a la

crítica ni a la autocrítica y aplicar aquellas máximas populares chinas

tan buenas como di todo lo que sepas y dilo sin reservas, no culpes al

que hable, antes bien, toma sus palabras como una advertencia y corrige

tus errores, si los has cometido, y guárdate de ellos si no has cometido

ninguno: he aquí la única forma eficaz de evitar que el polvo y

microbios políticos infecten la mente de nuestros camaradas y el cuerpo

de nuestro Partido.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

Dentro del Partido se producen constantemente oposición y lucha entre

diferentes ideas. Esto es un reflejo, en el Partido, de las

contradicciones entre las clases y entre lo nuevo y lo viejo en la

sociedad. Si en el Partido no hubiera contradicciones ni luchas

ideológicas para resolverlas, la vida del Partido tocaría a su fin.

Sobre la contradicción (agosto de 1937), Obras Escogidas, t. I.

Estamos por la lucha ideológica activa, pues ella es el arma que

garantiza la unidad interna del Partido y demás organizaciones

revolucionarias en beneficio de nuestro combate. Todos los comunistas y

revolucionarios deben empuñar esta arma.

Pero el liberalismo rechaza la lucha ideológica y propugna una paz sin

principios, dando origen a un estilo decadente y filisteo, que conduce a

la degeneración política de ciertas entidades y miembros en el Partido y

demás organizaciones revolucionarias.

Contra el liberalismo (7 de septiembre de 1937), Obras Escogidas, t. II.

Al luchar contra el subjetivismo, el sectarismo y el estilo de clisé del

Partido, debemos tener presentes dos principios: primero, sacar

lecciones de los errores pasados para evitarlos en el futuro, y segundo,

tratar la enfermedad para salvar al paciente. Hay que poner al

descubierto, sin tener consideraciones con nadie, todos los errores

pasados, y analizar y criticar en forma científica todo lo malo en el

pasado, para que en el futuro el trabajo se realice más cuidadosamente y

mejor. Eso es lo que quiere decir sacar lecciones de los errores pasados

para evitarlos en el futuro. Pero, al denunciar los errores y criticar

los defectos, lo hacemos, igual que un médico trata un caso, únicamente

para salvar al paciente y no para matarlo. Una persona con apendicitis

se salvará si el cirujano le extrae el apéndice. Si una persona que ha

cometido errores no oculta su enfermedad por temor al tratamiento, ni

persiste en sus errores hasta hacerse incurable, sino que, honesta y

sinceramente, desea curarse y enmendarse, debemos acogerla y curarle la

enfermedad para que se convierta en un buen camarada. Jamás podremos

lograr éxito si nos dejamos llevar por un impulso momentáneo y la

fustigamos sin mesura. No se puede tratar con imprudencia enfermedades

ideológicas o políticas; hay que adoptar el único método adecuado y

eficaz: tratar la enfermedad para salvar al paciente.

Rectifiquemos el estilo de trabajo en el Partido (1. de febrero de

1942), Obras Escogidas, t. III.

Con relación a la critica en el seno del Partido, es preciso mencionar

otro punto: algunos camaradas, al hacer críticas, pasan por alto las

cuestiones importantes y limitan su atención a las mezquinas. No

comprenden que la tarea principal de la crítica es indicar los errores

políticos y de organización. Por lo que respecta a los defectos

personales, a menos que estén vinculados a errores políticos y de

organización, no hay que censurarlos demasiado para no sumir a los

camaradas en el desconcierto. Además, si semejante crítica se desarrolla

la atención de los miembros del partido se concentrará exclusivamente en

defectos de poca monta, y todos se volverán tímidos y cautelosos y

olvidarán las tareas políticas del Partido. Esto es un grave peligro.

Sobre la rectificación de las ideas erróneas en el Partido (diciembre de

1929), Obras Escogidas, t. I.

En la critica en el seno del Partido, debemos guardarnos del

subjetivismo, los juicios arbitrarios y la banalización de la crítica;

toda afirmación debe fundarse en hechos y toda crítica debe tener

sentido político.

Ibíd.

La crítica dentro del Partido es un arma para fortalecer sus

organizaciones y aumentar su capacidad de combate. Sin embargo, en la

organización del Partido en el Ejército Rojo, la crítica no siempre

tiene este carácter: a veces se convierte en ataque personal. A

consecuencia de ello, no sólo se perjudica a los individuos, sino

también a la organización del Partido. Esta es una manifestación de

individualismo pequeñoburgués. El método para corregirla es ayudar a los

miembros del Partido a comprender que la critica tiene por objeto

aumentar la capacidad de combate del Partido a fin de lograr la victoria

en la lucha de clases, y que no debe utilizarse para realizar ataques

personales.

Ibíd.

Porque servimos al pueblo, no tememos que se nos señalen y critiquen los

defectos que tengamos. Cualquiera, sea quien fuere, puede señalar

nuestros defectos. Si tiene razón, los corregiremos. Si lo que se

propone beneficia al pueblo, actuaremos de acuerdo con ello.

Servir al pueblo (8 de septiembre de 1944), Obras Escogidas, t. III.

Los comunistas chinos, que en todas nuestras acciones partimos de los

intereses supremos de las grandes masas del pueblo chino, estamos

convencidos de la completa justicia de nuestra causa, no nos detenemos

ante ningún sacrificio personal y estamos dispuestos en todo momento a

dar nuestras vidas por esta causa, cómo podríamos entonces ser reacios a

desprendernos de las ideas, puntos de vista, opiniones o métodos que no

respondan a las necesidades del pueblo? Cómo podríamos alegrarnos de que

el polvo y microbios políticos ensucien nuestros limpios rostros e

infecten nuestros sanos cuerpos? Incontables mártires revolucionarios

han ofrendado sus vidas por los intereses del pueblo, y a los vivos se

nos llena de dolor el corazón cada vez que les recordamos. Habrá interés

personal que no podamos sacarificar o error que no podamos superar?

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas.

t. III.

Nunca debemos sentirnos satisfechos con nuestros éxitos. Debemos

refrenar la autosatisfacción y criticar constantemente nuestros

defectos, al igual que nos lavamos la cara y barremos el suelo

diariamente para quitar el polvo y mantenerlos limpios.

Organicémonos (29 de noviembre de 1943), Obras Escogidas, t. III.

La critica debe hacerse a tiempo; no hay que dejarse llevar por el

hábito de criticar sólo después de consumados los hechos.

Sobre el problema de la cooperativización agrícola (31 de julio de

1955).

Aleccionados por los errores y reveses, hemos aguzado nuestro ingenio y

manejamos major nuestros asuntos. Es difícil para cualquier partido

político o persona evitar los errores, pero debemos tratar de cometer

los menos posibles. Si cometemos un error, debemos corregirlo, y cuanto

más rápidamente y más a fondo, mejor.

Sobre la dictadura democrática popular (30 de junio de 1949), Obras

Escogidas, t. IV.

XXVIII. COMUNISTAS

El comunista debe ser sincero y franco, leal y activo, considerar los

intereses de la revolución como su propia vida y subordinar sus

intereses personales a los de la revolución. En cualquier momento y

dondequiera que esté, ha de adherirse a los principios justos y luchar

infatigablemente contra todas las ideas y acciones erróneas, a fin de

consolidar la vida colectiva del Partido y su ligazón con las masas; ha

de preocuparse más por el Partido y las masas que por ningún individuo,

y más por los demás que por sí mismo. Sólo una persona así es digna de

llamarse comunista.

Contra el liberalismo (7 de septiembre de 1937), Obras Escogidas, t. II.

Hay que hacer comprender a cada camarada que el criterio supremo para

juzgar las palabras y actos de un comunista reside en precisar si éstos

concuerdan con los más altos intereses de la abrumadora mayoría del

pueblo y se granjean su apoyo.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

En ningún momento y bajo ninguna circunstancia, puede el comunista poner

en primer lugar sus intereses personales; al contrario, debe

subordinarlos a los intereses de la nación y de las masas populares. De

ahí que el egoísmo, la flojera, la corrupción, el afán de figurar,

etcétera, sean lo más despreciable, mientras que la entrega abnegada, el

entusiasmo y la energía en el trabajo, la dedicación de todo corazón al

deber público y el esfuerzo concienzudo y tenaz merezcan respeto.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Los comunistas deben ester dispuestos en todo momento a perseverar en la

verdad, porque la verdad concuerda con los intereses del pueblo; los

comunistas deben estar dispuestos en todo momento a corregir sus

errores, porque todo error va en contra de los intereses del pueblo.

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas.

t. III.

Los comunistas tienen que preguntar el porqué de todas las cosas y

valerse de su propio juicio para examinar cuidadosamente si corresponden

a la realidad y si están bien fundadas; no deben en absoluto seguir

ciegamente a otros ni preconizar la obediencia servil.

Rectifiquemos el estilo de trabajo en el Partido (1. de febrero de

1942). Obras Escogidas, t. III.

Debemos alentar a los camaradas a tener plenamente en cuenta los

intereses del todo. Cada miembro del Partido, cada rama de trabajo, cada

palabra y cada acción deben tener como punto de partida los intereses de

todo el Partido. No se tolerará en absoluto violar este principio.

Ibíd.

Los comunistas deben ser ejemplares tanto por su sentido práctico como

por su previsión y clarividencia, porque únicamente el sentido práctico

les permitirá cumplir las tareas asignadas, y sólo la previsión y la

clarividencia les impedirán extraviarse en el avance.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938). Obras Escogidas, t. II.

Los comunistas deben ser los más perspicaces, los más dispuestos a

sacrificarse, los más firmes y los más capaces de apreciar las

situaciones sin ideas preconcebidas; tienen que apoyarse en la mayoría

de las masas y conquistar su apoyo.

Las tareas del Partido Comunista de China en el periodo de la

resistencia al Japón (3 de mayo de 1937), Obras Escogidas, t. I.

Los comunistas deben asimismo dar ejemplo en el estudio. En todo

momento, deben ser alumnos de las masas populares a la vez que sus

maestros.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Los comunistas, al trabajar en los movimientos de masas, deben

comportarse como amigos de masas populares y no como sus superiores,

como sus maestros infatigables y no como politiqueros burócratas.

Ibíd.

Los comunistas jamás deben separarse de la mayoría de las masas, ni

dirigir sólo a unos cuantos contingentes progresistas en un avance

temerario, sin tener en cuenta la situación de la mayoría; deben

preocuparse por forjar estrechos vínculos entre los elementos avanzados

y las grandes masas. Esto es lo que significa pensar en la mayoría.

Ibíd.

Los comunistas somos como la semilla y el pueblo como la tierra.

Dondequiera que vayamos, debemos unirnos con el pueblo, echar raíces y

florecer en él.

Sobre las negociaciones de Chungching (17 de octubre de 1945), Obras

Escogidas, t. IV.

En todo lo que hacemos, los comunistas debemos saber vincularnos con las

masas. Si los miembros de nuestro Partido se pasan la vida entre cuatro

paredes, a cubierto de la tempestad y apartados del mundo, podrán servir

para algo al pueblo chino? No, en absoluto; no necesitamos semejantes

personas como miembros del Partido. Los comunistas debemos salir al

encuentro de la tempestad y enfrentar el mundo: la poderosa tempestad y

el gran mundo de la lucha de masas.

Organicémonos (29 de noviembre de 1943), Obras Escogidas, t. III.

El papel de vanguardia de los comunistas y su ejemplo tienen una

importancia vital. En el VIII Ejército y el Nuevo 4. Cuerpo de Ejército,

los comunistas deben sentar un ejemplo de valentía en el combate, un

ejemplo en la ejecución de las órdenes, la observancia de la disciplina,

la realización del trabajo político y el afianzamiento de la cohesión y

la unidad internas.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938), Obras Escogidas, t. II.

El comunista nunca debe creerse infalible ni comportarse en forma

altanera, pensando que sobresale en todo mientras los demás no tienen

nada bueno; jamás debe encerrarse en su pequeña habitación, ni

fanfarronear, ni actuar como tiranuelo.

Discurso pronunciado ante la Asamblea de Representantes de la Región

Fronteriza de Shensi-Kansú-Ningsia. (21 de noviembre de 1941), Obras

Escogidas, t. III.

Los comunistas deben escuchar las opiniones de las personalidades no

pertenecientes al Partido, y darles oportunidad de expresarse. Si lo que

dicen es correcto, debemos aplaudirlo y aprender de sus puntos fuertes;

incluso si no tienen razón, debemos dejarles terminar sus palabras y,

luego, darles con paciencia las explicaciones necesarias.

Ibíd.

A aquellos que han cometido errores en su trabajo, salvo los elementos

incorregibles, los comunistas no deben dejarlos de lado, sino al

contrario, deben persuadirlos para que se transformen y emprendan un

nuevo camino.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938). Obras Escogidas, t. II.

Los comunistas no deben desdeñar o menospreciar a las personas

políticamente atrasadas, sino acercarse a ellas, unirse con ellas,

convencerlas y alentarlas a progresar.

Ibíd.

XXIX. CUADROS

Para asegurar que nuestro Partido y nuestro país no cambien de color,

debemos no sólo tener una linea y una política correctas, sino también

preparar y forjar decenas de millones de continuadores de la causa

revolucionaria del proletariado.

El problema de la formación de continuadores de la causa revolucionaria

del proletariado se refiere, en el fondo, a si la causa revolucionaria

marxista-leninista iniciada por los revolucionarios proletarios de la

vieja generación contará con quienes la sigan llevando adelante, si la

dirección de nuestro Partido y nuestro Estado seguirá en manos de los

revolucionarios proletarios, si nuestros descendientes proseguirán

avanzando por el justo camino trazado por el marxismo-leninismo, esto

es, se refiere a si podremos precavernos con éxito contra la aparición

del revisionismo jruschovista en China. En una palabra, se trata de un

problema importantísimo que afecta al destino, a la misma existencia de

nuestro Partido y nuestro Estado. Se trata de un problema de importancia

fundamental para la causa revolucionaria del proletariado de aquí a

cien, mil e incluso diez mil años. Basándose en Los cambios operados en

la Unión Soviética, los agoreros imperialistas depositan sus esperanzas

de evolución pacífica en la tercera o cuarta generación del Partido

chino. Haremos fracasar completamente este agüero imperialista. En todas

partes, desde las organizaciones más altos hasta la base, debemos

prestar constante atención al problema de preparar y forjar

continuadores de la causa revolucionaria.

Qué requisitos han de llenar los continuadores de la causa

revolucionaria del proletariado?

Deben ser verdaderos marxistas-leninistas, y no, como Jruschov,

revisionistas disfrazados de marxista-leninistas.

Deben ser revolucionarios que sirven de todo corazón a la inmensa

mayoría de las masas populares de China y del mundo, y no individuos

como Jruschov, que sirve a los intereses de una exigua capa social

burguesa privilegiada en su país, y a los intereses del imperialismo y

la reacción en el plano internacional.

Deben ser políticos proletarios capaces de unirse con la inmensa mayoría

para trabajar con ella. No sólo deben unirse con quienes compartan sus

opiniones, sino también saber unirse con los que sostengan opiniones

diferentes e incluso con los que se hayan opuesto a ellos y cuyos

errores hayan sido probados por la práctica. Sin embargo, deben estar

especialmente vigilantes contra los arribistas y conspiradores como

Jruschov, y evitar que tales malvados usurpen, sea al nivel que fuere,

la dirección del Partido y del Estado.

De ben aplicar de modo ejemplar el centralismo democrático del Partido,

dominar el método de dirección basado en el principio de de las masas, a

las masas, cultivar un estilo democrático de trabajo y saber escuchar la

voz de las masas. No deben minar el centralismo democrático del Partido,

ser despóticos, organizar ataques por sorpresa contra los camaradas, ni

actuar de modo arbitrario y dictatorial, como lo hace Jruschov.

Deben ser modestos y prudentes, guardarse de la arrogancia y la

precipitación, estar penetrados del espíritu autocrítico, ser valientes

para corregir las deficiencias y errores en el trabajo. Jamás deben

encubrir sus errores, atribuirse a sí mismos todos los méritos e imputar

a otros todas las culpas, como lo hace Jruschov.

Los continuadores de la causa revolucionaria del proletariado nacen de

la lucha de masas y crecen y se forjan en las grandes tempestades

revolucionarias. Hay que probar y valorar a los cuadros y seleccionar y

formar a los continuadores en el curso de la prolongada lucha de masas.

Pasaje citado en 'Acerca del falso comunismo de Jruschov y sus lecciones

históricas para el mundo' (14 de julio de 1964).

Nuestro Partido debe extender sus organizaciones a todo el país, formar

conscientemente a decenas de miles de cuadros y disponer de centenares

de dirigentes de masas de primera calidad. Deben ser cuadros y

dirigentes versados en marxismo-leninismo, perspicaces en lo político y

competentes en el trabajo, imbuidos del espíritu de sacrificio, capaces

de resolver independientemente los problemas, indoblegables ante las

dificultades y fieles en su servicio a la nación, a la clase y al

Partido. Apoyándose en ellos, el Partido se asegurará los vínculos con

sus militantes y las masas, y apoyándose en la firma dirección de ellos

sobre las masas, el Partido logrará vencer al enemigo. Ser ajenos al

egoísmo, al heroísmo individualista y la ostentación, a la indolencia y

la pasividad y al sectarismo altanero, y ser desinteresados héroes de su

nación y de su clase: he aquí las cualidades y el estilo de trabajo que

se exige de los militantes, cuadros y dirigentes de nuestro Partido.

Luchemos para incorporar a las masas por millones al frente único

nacional antijaponés (7 de mayo de 1937), Obras Escogidas, t. I.

Una vez determinada la linea política, los cuadros constituyen un factor

decisivo. Por consiguiente, es nuestra tarea de lucha preparar

planificadamente una gran cantidad de nuevos cuadros.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938), Obras Escogidas, t. II.

El criterio que debe aplicar el Partido Comunista en su político de

cuadros es ver si éstos llevan adelante con firmeza la línea del

Partido, observan su disciplina, mantienen vínculos estrechos con las

masas, poseen la capacidad de orientarse independientemente en el

trabajo y son activos, empeñosos y desinteresados. Esto es lo que

significa designar a la gente según sus cualidades.

Ibíd.

Hay que persistir firmemente en el sistema de la participación de los

cuadros en el trabajo colectivo de producción. Los cuadros de nuestro

Partido y nuestro Estado son trabajadores comunes y no señores que

cabalgan sobre el pueblo. Participando en el trabajo colectivo de

producción, Los cuadros mantienen los vínculos más amplios, constantes y

estrechos con el pueblo trabajador. Esta es una medida cardinal y de

importancia fundamental en el sistema socialista, una medida que

contribuye a superar el burocratismo y a prevenir el revisionismo y el

dogmatismo.

Pasaje citado en Acerca del falso comunismo de Jruschov y sus lecciones

históricas para el mundo (14 de julio de 1964).

Debemos saber valorar a los cuadros. No los juzguemos únicamente por un

breve periodo de su actividad o un solo hecho en su vida, sino también

par todo su pasado y todo su trabajo. Este es el método principal para

valorar a los cuadros.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Debemos saber utilizar a los cuadros. En resumen, el dirigente tiene dos

responsabilidades principales: formular ideas y utilizar a los cuadros.

Hacer planes, tomar decisiones, dar órdenes y directivas, etc., entran

en el concepto de formular ideas. Para poner en práctica las ideas, el

dirigente tiene que unir a los cuadros e impulsarlos a la acción. Esto

entra en el concepto de utilizar a los cuadros.

Ibíd.

Debemos saber preocuparnos por los cuadros. El método para hacerlo es el

siguiente:

Primero, orientarlos en su trabajo. Esto implica dejarlos desplegar su

iniciativa en el trabajo para que se atrevan a asumir responsabilidades

y, al mismo tiempo, darles indicaciones oportunas para que, a la luz de

la línea político del Partido, puedan poner en pleno juego su espíritu

creador.

Segundo, elevar su nivel. Esto significa brindarles la oportunidad de

estudiar y educarlos, de modo que eleven su preparación teórica y su

capacidad para el trabajo.

Tercero, controlar su trabajo y ayudarles a sintetizar sus experiencias,

a desarrollar sus éxitos y a corregir sus errores. Confiarles una tarea

sin controlar su ejecución, y prestarles atención sólo cuando cometen

errores graves: ésta no es la forma de preocuparse por los cuadros.

Cuarto, emplear, en general, el método de la persuasión con los cuadros

que hayan cometido errores y ayudarles a corregirlos. Sólo se puede

recurrir al método de la lucha con los que hayan cometido errores graves

y rechacen toda guía. En todo esto, la paciencia es necesaria. No es

correcto calificar a la ligera de oportunista a la gente ni empezar

precipitadamente a organizar luchas contra ella.

Quinto, ayudarles en sus dificultades. Cuando un cuadro cae enfermo o

tropieza con dificultades materiales, familiares, etc., tenemos que

prestarles toda la atención posible.

Así es cómo hemos de preocuparnos par los cuadros.

Ibíd.

Un grupo dirigente, verdaderamente unido y vinculado con las masas, sólo

puede formarse gradualmente en el proceso de la lucha de masas, y no al

margen de ella. En el curso de una gran lucha, la composición del grupo

dirigente no debe ni puede, en la mayoría de los casos, permanecer

enteramente invariable en las etapas inicial, media y final. Es

necesario promover constantemente a los activistas surgidos en el curso

de la lucha, para sustituir a los miembros originales del grupo

dirigente que resulten inferiores en comparación con ellos o que hayan

degenerado.

Algunas cuestiones sobre los métodos de dirección (1. de junio de 1943),

Obras Escogidas, t. III.

Si nuestro Partido no cuenta con una plena cooperación entre las amplias

masas de cuadros nuevos y los viejos cuadros, nuestra causa se detendrá

a media camino. Por eso, todos los viejos cuadros deben acoger con gran

cariño a los cuadros nuevos y mostrarles la mayor solicitud. Es cierto

que los cuadros nuevos tienen sus defectos. Como no hace mucho que

participan en la revolución, les falta experiencia y es lógico que

algunos de ellos conserven rastros de la viciosa ideología de la vieja

sociedad, residuos de la ideología individualista pequeñoburguesa. Pero

esos defectos pueden ser eliminados gradual mente a través de la

educación y el temple en la revolución. Las cualidades de los nuevos

cuadros residen, como señaló Stalin, en que tienen un agudo sentido de

lo nuevo y, par lo tanto, poseen un gran entusiasmo y una gran

actividad, cualidades de que carecen algunos cuadros viejos. Los

cuadros, nuevos y viejos, deben respetarse mutuamente, aprender los unos

de los otros, superar las debilidades propias aprendiendo de las

cualidades de los demás, para mantenerse unidos como un solo hombre en

bien de la causa común y prevenir las tendencias sectarias.

Rectifiquemos el estilo de trabajo en el Partido (1. de febrero de

1942), Obras Escogidas, t. III.

Tenemos que preocuparnos no sólo por los cuadros del Partido, sino

también por los que no militan en él. Fuera del Partido hay muchas

personas capaces, y los comunistas no podemos ignorarlas. Es deber de

cada comunista deshacerse de toda presunción, saber trabajar junta con

los cuadros que no militan en el Partido, proporcionarles una sincera

ayuda, tratarlos con color como a camaradas y orientar su actividad

hacia la gran causa de la guerra contra los agresores japoneses y de la

construcción del país.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938), Obras Escogidas, t. II.

XXX. JOVENES

El mundo es de ustedes, y también de nosotros; pero en última instancia,

es de ustedes. Los jóvenes, plenos de vigor y vitalidad, se encuentran

en la primavera de la vida, como el sol a las ocho o nueve de la mañana.

En ustedes depositamos nuestras esperanzas. ( . . . )

El mundo les pertenece. El futuro de China les pertenece.

Conversación con estudiantes y practicantes chinos en Moscú (17 de

noviembre de 1957).

Es necesario hacer comprender a toda la juventud que nuestro país es

todavía muy pobre, que esta situación no se podrá cambiar radicalmente

en un plaza breve y que sólo mediante los esfuerzos mancomunados, que

desplieguen la joven generación y todo el pueblo trabajando con sus

propias manos, se podrá convertir a China en un país próspero y poderoso

en el curso de varios decenios. La instauración del sistema socialista

nos ha abierto el camino que conduce a la sociedad ideal, pero para que

ésta se haga realidad tenemos que trabajar duramente.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

Una buena parte de la juventud, por falta de experiencia política y

social, no sabe comparar la nueva China con la vieja; no le resulta

fácil comprender a fondo ni las incontables penalidades que nuestro

pueblo ha experimentado en su lucha para liberarse de la opresión del

imperialismo y de la reacción kuomintanista, ni el largo periodo de

arduo trabajo necesario para construir una bella sociedad socialista. He

aquí por qué debemos realizar constantemente una educación política viva

y eficaz entre las masas, decirles siempre la verdad sobre cualquier

dificultad que surja y estudiar con ellas la manera de resolverla.

Ibíd.

La juventud es la fuerza más activa y vital de la sociedad. Los jóvenes

son los más ansiosos de aprender, y los menos conservadores en su

pensamiento. Así son especialmente en la época del socialismo. Esperamos

que las organizaciones del Partido en todos los lugares en colaboración

con las organizaciones respectivas de la Liga de la Juventud, estudien

con atención la forma de desplegar en particular la energía de los

jóvenes, y que no los traten como cualquier persona ni pasen por alto

sus características peculiares. Desde luego que los jóvenes tienen que

aprender de los viejos y demás adultos y hacer todo lo posible para

emprender, con el consentimiento de éstos, toda clase de actividades

útiles.

Nota de introducción al artículo Una brigada juvenil de choque de la

Cooperativa de Producción Agrícola N. 9 del cantón de Sinping, distrito

de Chungshan (1955), El auge socialista en el campo chino.

Cómo juzgar si un joven es revolucionario? Cómo discernirlo? Sólo hay un

criterio: si está dispuesto a fundirse, y se funde en la práctica, con

las grandes masas obreras y campesinas. Es revolucionario si lo quiere

hacer y lo hace; de otro modo es no-revolucionario o

contrarrevolucionario. Si se identifica hoy con las masas obreras y

campesinas, es hoy revolucionario; si mañana deja de hacerlo o pasa a

oprimir a la gente sencilla, se transformará en no-revolucionario o en

contrarrevolucionario.

La orientación del movimiento juvenil (4 de mayo de 1939). Obras

Escogidas. t. II.

Mientras no se han incorporado de todo corazón a las luchas

revolucionarias de las masas y no se deciden a servir a los intereses de

las masas y a fundirse con ellas, los intelectuales tienden a menudo al

subjetivismo y al individualismo, y se muestran poco prácticos en su

pensamiento y vacilantes en su acción. Por consiguiente, aunque la gran

masa de intelectuales revolucionarios de China desempeñan un papel de

vanguardia y sirven de puente con las masas, no todos continúan siendo

revolucionarios hasta el fin. Una parte de ellos abandonan las filas

revolucionarias en los momentos críticos y se hunden en la pasividad,

mientras que un pequeño número incluso se convierten en enemigos de la

revolución. Los intelectuales sólo pueden superar estos defectos en la

misma lucha prolongada de las masas.

La revolución china y el Partido Comunista de China (diciembre de 1939),

Obras Escogida, t. II.

Además de continuar coordinando sus actividades con la tarea central del

Partido, la Liga de la Juventud debe realizar su propio trabajo, que

responde a las características de los jóvenes. La Nueva China debe

pensar en la juventud y preocuparse por el crecimiento de la joven

generación. Los jóvenes tienen que estudiar y trabajar, pero, como se

hallan en edad del crecimiento físico, debemos prestar atención tanto a

su trabajo y estudio como a sus actividades recreativas y deportivas y a

su descanso.

Directivas dadas en la recepción al Presidium del II Congreso Nacional

de la Liga de la Juventud (30 de junio de 1953).

XXXI. MUJERES

En China, los hombres viven dominados generalmente por tres sistemas de

autoridad (la autoridad política, la del clan y la religiosa --N. de la

Red.), (...) En cuanto a las mujeres, además de estar sometidas a estos

tres sistemas de autoridad, se encuentran dominadas por los hombres (la

autoridad marital). Estas cuatro formas de autoridad --política, del

clan, religiosa y marital--encarnan la ideología y el sistema

feudal-patriarcales en su conjunto y son cuatro gruesas sagas que

mantienen amarrado al pueblo chino, en particular al campesinado. Se ha

descrito más arriba cómo los campesinos derriban la autoridad política

de los terratenientes en el campo, que constituye el pilar de los demás

sistemas de autoridad. Con el derrocamiento de la autoridad política de

los terratenientes, comienzan a tambalearse la autoridad del clan, la

religiosa y la marital. (...) En lo que concierne a la autoridad

marital, siempre ha sido comparativamente débil en las familias de los

campesinos pobres porque las mujeres de estas familias, por necesidad

económica, tienen que hacer más trabajo físico que las mujeres de las

clases acomodadas y, en consecuencia, tienen mayor derecho a hablar y

decidir en los asuntos familiares. En los últimos años, con la creciente

ruina de la economía rural, se ha minado la base de la dominación del

hombre sobre la mujer. Y recientemente, con el surgimiento del

movimiento campesino, las mujeres han comenzado en muchos lugares a

organizar asociaciones femeninas rurales; ha llegado para ellas la hora

de levantar la cabeza, y la autoridad marital es sacudida día a día. En

una palabra, con el crecimiento del poder de los campesinos, están

tambaleando la ideología y el sistema feudo-patriarcales en su conjunto.

Informe sobre la investigación del movimiento campesino en Junán (marzo

de 1927), Obras Escogidas, t. I.

Uníos, tomad parte en la producción y las actividades políticas para

mejorar la situación económica y política de la mujer.

Epígrafe para la revista Mujeres de la Nueva China, N. 1, 20 de julio de

1949.

Proteger los intereses de la juventud, la mujer y la infancia--prestar

ayuda a los estudiantes refugiados; ayudar a los jóvenes y las mujeres a

organizarse para participar, en pie de igualdad con los demás, en todas

las actividades que contribuyan a la guerra de resistencia contra los

invasores japoneses y al progreso social; asegurar la libertad de

matrimonio y la igualdad entre el hombre y la mujer, y dar a los niños y

jóvenes una educación útil; (...)

Sobre el gobierno de coalición (24 de abril de 1945), Obras Escogidas,

t. III.

Nuestra tarea fundamental en la producción agrícola es reajustar en

forma organizada el empleo de la fuerza de trabajo y alentar a las

mujeres a participar en la producción.

Nuestra política económica (23 de enero de 1934), Obras Escogidas, t. I.

Con el fin de construir una gran sociedad socialista, es de suma

importancia movilizar a las grandes masas de mujeres para que se

incorporen a las actividades productivas. En la producción, hombres y

mujeres deben recibir igual salario por igual trabajo. Sólo en el

proceso de la transformación socialista de la sociedad en su conjunto se

podrá alcanzar una auténtica igualdad entre ambos sexos.

Nota de introducción al artículo Las mujeres se integran al frente de

trabajo (1955), El auge socialista en el campo chino.

Después dé consumada la cooperativización agrícola, muchas cooperativas

se encuentran con escasez de mano de obra. Se ha hecho necesario

movilizar a la gran masa de mujeres que no han trabajado en la tierra

para incorporarlas al frente laboral. (...) Las mujeres chinas

constituyen una importante reserva de fuerza de trabajo, reserva que

debe ser movilizada para la lucha por construir un gran país socialista.

Nota de introducción al artículo Se ha solucionado la escasez de mano de

obra movilizando a las mujeres para la producción (1955), El auge

socialista en el campo chino.

Toda mujer capaz de trabajar debe ocupar su puesto en el frente laboral

según el principio de a igual trabajo, igual salario, exigencia que debe

realizarse lo antes posible.

Nota de introducción al artículo El programa de la Federación de Mujeres

Democráticas del distrito de Singtai para el trabajo entre las mujeres

en el curso del movimiento de cooperativización agrícola (1955), El auge

socialista en el campo chino.

XXXII. CULTURA Y ARTE

En el mundo actual, toda cultura, toda literatura y arte pertenecen a

una clase determinada y están subordinados a una linea político

determinada. No existe en realidad, arte por el arte, ni arte que esté

por encima de las clases, ni arte que se desarrolle paralelo a la

político o sea independiente de ella. La literatura y el arte

proletarios son parte de la causa de la revolución proletaria en su

conjunto; son, como decía Lenin, engranajes y tornillos del mecanismo

general de la revolución.

Intervenciones en el Foro te Yenán sobre Literatura y Arte (mayo de

1942), Obras Escogidas, t. III.

La cultura revolucionaria es una poderosa arma revolucionaria para las

grandes masas del pueblo. Antes de que se produzca la revolución,

prepara ideológicamente el terreno, y durante ella, constituye una parte

necesaria e importante del frente general de la revolución.

Sobre la nueva democracia (enero de 1940), Obras Escogidas, t. II.

Nuestra literatura y nuestro arte sirven a las grandes masas del pueblo,

y en primer lugar a los obreros, campesinos y soldados; se crean para

ellos y son utilizados por ellos.

Intervenciones en el Foro de Yenán sobre Literatura y Arte (mayo de

1942), Obras Escogidas, t. III.

Nuestros trabajadores de la literatura y el arte tienen que cumplir esta

tarea; tienen que cambiar de posición, pasarse gradualmente al lado de

los obreros, campesinos y soldados, al lado del proletariado,

adentrándose en ellos, incorporándose a la lucha práctica y estudiando

el marxismo y la sociedad. Sólo así podremos crear una literatura y un

arte verdaderamente al servicio de los obreros, campesinos y soldados,

una literatura y un arte verdaderamente proletarios.

Ibíd.

Nuestro propósito es asegurar que la literatura y el arte encajen bien

en el mecanismo general de la revolución, se conviertan en un arma

poderosa para unir y educar al pueblo y para atacar y aniquilar al

enemigo, y ayuden al pueblo a luchar con una misma voluntad contra el

enemigo.

Ibíd.

La critica literaria y artística tiene dos criterios: el político y el

artístico. (...)

Hay un criterio político y hay un criterio artístico. Cuál es la

relación entre ellos? La político no equivale al arte, ni una concepción

general del mundo equivale a un método de creación y critica artísticas.

No sólo negamos que haya ningún criterio político abstracto y

absolutamente invariable, sino que también negamos que haya ningún

criterio artístico abstracto y absolutamente invariable; en toda

sociedad de clases, cada clase tiene sus propios criterios político y

artístico. Pero todas las clases, en todas las sociedades de clases,

siempre colocan el criterio político en el primer lugar y el artístico

en el segundo. (...) Lo que exigimos es la unidad de la política y el

arte, la unidad del contenido y la forma, la unidad del contenido

político revolucionario y el más alto grade posible de perfección de la

forma artística. Una obra de arte que carece de valor artístico, por

progresista que sea en lo político, no tiene fuerza. Por eso nos

oponemos tanto a las obras artísticas que contengan puntos de vista

políticos erróneos como a la tendencia a crear obras al estilo de cartel

y consigna, obras acertadas en su punto de vista político, pero carentes

de fuerza artística. En el problema de la literatura y el arte, tenemos

que sostener una lucha en dos frentes.

Ibíd.

Que se abran cien flores y compitan cien escuelas de pensamiento es la

orientación para promover el desarrollo del arte y el progreso de la

ciencia, para hacer florecer la cultura socialista de nuestro país.

Pueden desarrollarse libremente distintas formas y estilos en el arte, y

competir libremente diferentes escuelas en la ciencia. Consideramos que

es perjudicial al desarrollo del arte y de la ciencia recurrir a medidas

administrativas para imponer un particular estilo de arte o escuela de

pensamiento y prohibir otro. El problema de lo correcto y lo erróneo en

el arte y en la ciencia debe resolverse mediante discusiones libres en

Los círculos artísticos y científicos, a través de la práctica del arte

y de la ciencia, y no de manera simplista.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

Un ejército sin cultura es un ejército ignorante, y un ejército

ignorante no puede derrotar al enemigo.

El frente único en el trabajo cultural (30 de octubre de 1944), Obras

Escogidas, t. III.

XXXIII. ESTUDIO

En la transformación de la China agraria y atrasada en una China

industrializada y avanzada, se nos plantean tareas arduas, y nuestra

experiencia es muy reducida. Por eso, es preciso que sepamos aprender.

Discurso de apertura en el VIII Congreso Nacional del Partido Comunista

de China (15 de septiembre de 1956).

Las condiciones cambian permanentemente, y para adaptar su pensamiento a

las nuevas condiciones, uno debe aprender. Incluso quienes tienen una

mayor comprensión del marxismo y se mantienen comparativamente firmes en

la posición proletaria, deben continuar aprendiendo, asimilar cosas

nuevas y estudiar problemas nuevos.

Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China

sobre el Trabajo de Propaganda (12 de marzo de 1957).

Podemos aprender lo que ignorábamos. No sólo sabemos destruir el mundo

viejo, sino que también sabemos construir uno nuevo.

Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VII

Congreso Nacional del Partido Comunista de China (5 de marzo de 1949),

Obras Escogidas. t. IV.

Hay dos maneras de aprender de otros. Una es la dogmática, que significa

copiarlo todo, sea o no aplicable a las condiciones de nuestro país.

Esta no es una buena actitud. La otra es hacer funcionar nuestras

cabezas y aprender lo que se adapte a nuestras condiciones, es decir,

asimilar cuanta experiencia nos sea útil. Esta es la actitud que debemos

adoptar.

Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del

pueblo (27 de febrero de 1957).

La teoría de Marx, Engels, Lenin y Stalin es aplicable universalmente.

No hay que considerarla como un dogma, sino como una guía para la

acción. Estudiar el marxismo-leninismo no es simplemente aprender su

terminología, sino estudiarlo como ciencia de la revolución. No sólo hay

que comprender las leyes generales establecidas por Marx, Engels, Lenin

y Stalin como resultado de su estudio extensiva de la vida real y de la

experiencia revolucionaria, sino también aprender la posición y el

método que adoptaban al examinar y resolver los problemas.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 1938), Obras Escogidas, t. II.

Si tenemos una teoría justa, pero nos contentamos con hacer de ella un

tema de conversación y la dejamos archivada en lugar de ponerla en

práctica, semejante teoría, por buena que sea, carecerá de

significación.

Acerca de la práctica (julio de 1937), Obras Escogidas, t. I.

Hay que dominar la teoría marxista y saber aplicarla; dominarla con el

único objetivo de aplicarla. Si usted puede aclarar uno o dos problemas

prácticos desde el punto de vista marxista-leninista, merecerá elogios y

podrá decirse que ha logrado algunos éxitos. Mientras más problemas

aclare y más amplia y profundamente lo haga, mayores serán sus éxitos.

Rectifiquemos el estilo de trabajo en el Partido (1. de febrero de

1942), Obras Escogidas, t. III.

Cómo unir la teoría marxista-leninista con la práctica de la revolución

china? Dicho en lenguaje corriente, esto se logra disparando la flecha

en el blanco. Cuando uno dispara una flecha, tiene que apuntarla a un

blanco. La flecha es al blanco como el marxismo-leninismo a la

revolución china. Algunos camaradas, sin embargo, disparan sus flechas

sin ningún blanco, o tiran al azar; esas personas pueden perjudicar

fácilmente a la revolución.

Ibíd.

Los que tienen experiencia en el trabajo práctico deben estudiar la

teoría y leer concienzudamente. Sólo así podrán sistematizar y

sintetizar sus experiencias para elevarlas al nivel de la teoría, y no

tomarán sus experiencias parciales por verdades universales, ni caerán

en el error del empirismo.

Leer es aprender; practicar también es aprender, y es una forma más

importante de aprender. Nuestro método principal es aprender a combatir

en el curso mismo de la guerra. Una persona que no ha tenido oportunidad

de ir a la escuela también puede aprender a combatir, aprender en el

curso mismo de la guerra. La guerra revolucionaria es una empresa del

pueblo; en ella ocurre con frecuencia que la gente, en vez de combatir

después de haber aprendido, comienza por combatir y después aprende.

Combatir es aprender.

Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China (diciembre

de 1936), Obras Escogidas, t. I.

Entre un civil corriente y un militar hay cierta distancia, pero no una

Gran Muralla, y esta distancia puede ser eliminada con rapidez.

Participar en la revolución y en la guerra: he aquí cómo eliminarla. Al

decir que aprender y aplicar no es fácil, nos referimos a que no es

fácil aprender a fondo y aplicar con habilidad. Al decir que los civiles

pueden convertirse con rapidez en militares, nos referimos a que no es

difícil cruzar el umbral. Para resumir estas dos afirmaciones,

recordemos la vieja sentencia china: Nada en el mundo es difícil para el

que se propone hacerlo. Iniciarse en el arte de la guerra no es difícil

y perfeccionarse también es posible; sólo se necesitan celo y habilidad

para aprender.

Ibíd.

Debemos aprender de todas las personas entendidas (sean quienes fueren)

a trabajar en el terreno económico. Debemos estimarlas como maestros,

aprendiendo de ellas respetuosa y concienzudamente. No aparentemos saber

cuando no sabemos.

Sobre la dictadura democrática popular. (30 de junio de 1949), Obras

Escocidas, t. IV.

El conocimiento es problema de la ciencia y no admite la menor

deshonestidad ni la menor presunción; lo que exige es ciertamente lo

contrario: honestidad y modestia.

Acerca de la práctica (julio de 1937), Obras Escogidas, t. I.

La complacencia es enemiga del estudio. Si queremos realmente aprender

algo, debemos comenzar por deshacernos de la complacencia. Nuestra

actitud hacia nosotros mismos debe ser aprender sin sentirnos jamás

satisfechos, y hacia los demás, no cansarnos de enseñar.

El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional (octubre

de 193&), Obras Escogidas. t. II.

Algunos han leído unos cuantos libros marxistas y se creen muy doctos,

pero, como lo que han leído no les ha penetrado ni prendido en la mente,

no saben utilizarlo y sus sentimientos de clase siguen como antes. Otros

son muy engreídos y, habiendo aprendido algunas frases librescas, se

hacen pasar par notabilidades y se hinchan de orgullo, pero, cada vez

que se levanta una tormenta, toman una posición muy diferente de la de

los obreros y la mayoría de los campesinos. Vacilan mientras éstos

permanecen firmes, se muestran equívocos mientras éstos son francos y

directos.

Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China

sobre el Trabajo de Propaganda. (12 de marzo de 1957).

Para adquirir una verdadera comprensión del marxismo, hay que aprenderlo

no sólo de los libros, sino principalmente a través de la lucha de

clases, del trabajo práctico y del contacto íntimo con las masas obreras

y campesinas. Si, además de leer libros marxistas, nuestros

intelectuales logran cierta comprensión del marxismo a través del

contacto con las masas obreras y campesinas y de su propio trabajo

práctico, hablaremos todos el mismo lenguaje: no sólo tendremos el

lenguaje común del patriotismo y del sistema socialista, sino que

podremos también tener el lenguaje común de la concepción comunista del

mundo. En este caso, todos trabajaremos mucho mejor.

Ibíd.