| CARACTERÍSTICAS SOCIO-ECONÓMICAS DE LA POBLACIÓN | |||||||||||||||||||||||||||
| Una aproximación a las características socio-económicas de los vecinos de los barrios de referencia se puede encontrar en las caracterizaciones socio-económicas generales del conurbano bonaerense (1) . Entre los años 1998 y 2001 en el Conurbano la falta de oportunidades de empleo desalentó la permanencia de algunos grupos de trabajadores en el mercado laboral. Este retiro de trabajadores fue protagonizado por varones y mujeres y tuvo una mayor proporción entre los jóvenes, los sectores de niveles educativos intermedios, y aquellos pertenecientes a los sectores populares. En la década pasada, la evolución de la tasa de empleo (2) se ajustó, en general, a la tendencia del ciclo económico. En el caso particular del Conurbano bonaerense el empleo siguió más agudamente los avatares del ciclo económico, creciendo y decreciendo en las distintas fases, con más intensidad que el conjunto urbano. En la actual recesión (1998-2001) la tasa de empleo decreció en todos estos centros urbanos. pero en el Conurbano la caída fue mucho mayor, en particular en 2001, cuando la economía entró en una franca depresión; en esta jurisdicción la tasa de empleo reeditó el piso que había alcanzado en la crisis del tequila en 1996. En este contexto, las ocupaciones formales -a las que se les atribuye una mayor calidad por su estabilidad, protección y mayores salarios- fueron perdiendo participación en la estructura del empleo urbano de la provincia durante los últimos años. La caída del empleo formal fue muy pronunciada en el Conurbano, donde se produjo una fuerte disminución del empleo privado formal. Los datos que releva el Ministerio de Trabajo también confirman, desde otra perspectiva, la misma tendencia. De acuerdo a esta fuente, el empleo privado formal registra en el Gran Buenos Aires una evolución negativa desde los inicios de la crisis, pero la caída fue mayor desde mediados del año 2001, cuando la economía entró en una franca depresión. Paralelamente, la crisis del sistema financiero llevó a una virtual parálisis de la actividad económica, que originó mayores pérdidas de puestos de trabajo. Los últimos datos de esta fuente revelan que en el Gran Buenos Aires las empresas privadas del sector formal redujeron fuertemente sus dotaciones de personal. En los últimos doce meses, la ocupación de los trabajadores registrados se redujo en 155.000 personas. Estas cifras que representan un récord en la caída del empleo del 9.6% anual. De estas pérdidas, 60.000 se produjeron en el primer trimestre del 2002, y la mitad de ellas tuvo lugar en la construcción y en la industria. De acuerdo a estos datos, la contracción del empleo afectó, en primera instancia, al personal que tenía relaciones contractuales más frágiles y luego se extendió a los demás trabajadores. Conjuntamente con la reducción del empleo, un creciente número de empresas recurrió a la suspensión de su personal. Esto provocó- entre aquellos que permanecieron ocupados- una significativa reducción en la cantidad de horas trabajadas. El crecimiento de la informalidad laboral fue otra de las facetas que se observó durante la crisis. El empleo informal en el Conurbano es, actualmente, la principal fuente de empleo de los estratos sectores más pobres. En los últimos años, concordando con la contracción del empleo formal y el aumento de la informalidad laboral, se observan dos fenómenos asociados. En primer lugar, se produjo una declinación de la tasa de asalarización en casi todos los aglomerados de la provincia y, en segundo lugar, se observa un mayor deterioro de la calidad de las ocupaciones Diversos indicadores dan cuenta de este último fenómeno. La precariedad laboral alcanzó en el Conurbano niveles muy altos, dado que cuatro de cada diez asalariados no tienen cobertura de la seguridad social. El mayor peso de las ocupaciones de jornadas reducidas, es un indicador del crecimiento del subempleo. Este fenómeno, que es otra fuente que promueve la subutilización de la mano de obra, ésta adquirió mayor relevancia en el Conurbano donde dos de cada diez trabajadores pretendían, sin éxito, trabajar más horas para incrementar sus ingresos. Este cuadro laboral provocó un fuerte crecimiento del desempleo en los principales centros urbanos de la provincia, tal como se puede observar en el gráfico que sigue, las tasas de desocupación se han mantenido sumamente altas a lo largo de estos años. Los procesos de desempleo de largo plazo han traído aparejados un aumento constante de la pobreza. Como se puede observar en el gráfico, en estos años se ha aumentado en forma abrupta la cantidad de personas que se encuentran bajo la línea de pobreza; esto se debe tanto al aumento del desempleo como a la caída de los ingresos laborales, que comenzó en 1995 - después de la crisis del tequila-, prosiguió en entre 1998 y 2001. En los últimos tres años todos los trabajadores tuvieron una caída de los ingresos nominales, pero que la situación fue mucho más apremiante para los sectores de más bajo ingresos. En Gran Buenos Aires la caída fue mucho más severa entre los trabajadores más pobres y más moderada en los sectores de mayores ingresos. El poder adquisitivo de los ingresos laborales –medido por la capacidad de comprar los bienes y servicios más básicos que se computan para medir la pobreza (3) - da cuenta de la evolución real de estas remuneraciones. En la actualidad, aún con ingresos laborales constantes, la escalada inflacionaria en los precios – que fue más veloz en los productos que componen la canasta básica de alimentos-- está produciendo una fuerte caída del poder adquisitivo que, por la estructura de consumo, es más intensa entre los hogares más pobres. |
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| Enlaces al Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC) | |||||||||||||||||||||||||||
| Gráfico: evolución de la línea de pobreza y de la tasa de desocupación en el aglomerado GBA desde 1988 en adelante | |||||||||||||||||||||||||||
| Máximo nivel de educación alcanzado por la población de 15 años y más, según provincia. Año 1991 | |||||||||||||||||||||||||||
| (1) Los datos de este apartado fueron tomados del Informe de la situación social de la Provincia de Buenos Aires. Sistema de Información, monitoreo y Evaluación de Programas Sociales. Consejo Nacional de Políticas Sociales. Presidencia de la Nación. República Argentina. 2002 (2) La tasa de empleo registra la proporción de personas ocupadas en relación con el total de la población. (3) La Línea de la Pobreza (LP) considera la estructura del consumo de los estratos de más bajos ingresos. En esta estructura los bienes alimentarios básicos tienen mayor peso que en el índice de precios minoristas. |
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