

Web oficial del Foro Social Mundial
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* Artículos traducidos por miembros del FSJ
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imágenes
| Jaén en Nairobi 2007 Estas son las fotos y las crónicas que nos han ido remitiendo las personas del Foro Social de Jaén que han estado en Nairobi. Las fotos:
Cuarta crónica desde Nairobi
Tercera crónica desde Nairobi
Segunda crónica desde Nairobi
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Artículos traducidos por miembros del FSJ
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ARTÍCULOS, NOTICIAS Y DOCUMENTOS DEL FORO SOCIAL MUNDIAL DE NAIROBI 1.- UN EVENTO IMPORTANTE PARA
LAS REDES DE DEMOCRACIA PARTICIPATIVA
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| ¿El Foro Social Mundial ya no es noticia? Mario Lubetkin IPS (27-2-07) A pesar del exitoso resultado de la séptima edición del Foro Social Mundial (FSM) realizado entre el 20 y el 25 de enero en Nairobi, continúa la tendencia de los últimos tres años que ha visto reducirse o incluso desaparecer en numerosos países la información sobre este encuentro multitudinario, en contraste con el destaque que los medios de comunicación le reservaron en sus comienzos. A partir de su nacimiento en el 2001 en Porto Alegre y en los dos años siguientes muchos medios focalizaron su atención en comprender el fenómeno masivo del FSM, que movilizaba centenares de miles de personas y atraia la atención de otros millones a traves de internet o los medios de comunicación tradicionales y alternativos. Para algunos la clave consistía en alzarse como alternativa al Foro Economico Mundial (FEM) que se realiza anualmente en la ciudad suiza de Davos, mientras otros buscaban las razones que impulsaban a personas y agrupaciones tan diferentes, desde las históricas Organizaciones No Gubernamentales a los nuevos movimientos que tuvieron un papel protagónico en Seatle y otras ciudades donde se reunian el Grupo de los 8, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, a acudir a una pequeña ciudad brasilera para protestar y a la vez diseñar alternativas en múltiples áreas del desarrollo, los derechos humanos y la paz. Cuando en 2003 Luis Inácio Lula da Silva, activista desde los inicios del FSM, gana las elecciones presidenciales en Brasil, numerosos medios se preguntaron si ello implicaba un salto de calidad en la proyeccion del Foro, puesto que entre sus más connotados asistentes no solo se contaban "alternativos" o "antagonistas" sino también personalidades que ocupaban posiciones de poder en importantes paises emergentes. Cuando en el 2004 el Foro se muda a la ciudad india de Mumbai, la información sobre el FSM disminuye en Latinoamérica y parcialmente en Europa, pero aumenta en cantidad y calidad en Asia. Para muchos medios que siguieron el Foro desde el inicio, el regreso a Porto Alegre en 2005 no registró elementos de novedad, mientras que la decisión de realizarlo en 2006 en forma policéntrica en Bamako, Caracas y Karachi, dispersó la atencion focalizada en un Foro, como habia acontecido en los primeros años. La expectativa de que este año el FSM se realizara por primera vez en Africa, no modificó esta tendencia "a la baja" pese a que se agruparon en la capital de Kenia más de 50.000 personas en lo que probablemente ha sido el más destacado evento organizado por la sociedad civil en este continente. Por el contrario, el FEM mantiene una amplia presencia en los medios de comunicación. ¿Cuál es la razón de esta negativa tendencia? Reducir la respuesta "a decisiones ideológicas" de grandes medios de comunicaciones que inciden en la definición de la agenda informativa internacional, sólo puede explicar algunos casos. También es una respuesta parcial la que responsabiliza a las reales insuficiencias de atención a los periodistas presentes o a las limitaciones tecnológicas para las transmisiones desde Nairobi. También puede haber influido la dispersión de los mensajes y las propuestas -algunas de ellas novedosas e interesantes- que surgieron en los debates, fruto de la característica organizativa de estos Foros. Todos estos factores seguramente tendrán a consideración el Consejo Internacional del FSM y sus agrupaciones miembro al analizar las razones del achicamiento del espacio informativo. El diario independiente "Terraviva" que la agencia global de noticias IPS produce en los grandes encuentros de las Naciones Unidas y de la sociedad civil, hizo notar en una de sus ediciones diarias en Nairobi que, más allá del reclamo de sus participantes, la comunicación no ha sido una de las prioridades del Foro, no obstante la existencia de una comisión específica y de los fondos obtenidos para financiar emprendimientos en ese área. El hecho que el Segundo Foro de Comunicación realizado paralelamente en Nairobi haya reiterado las mismas propuestas acordadas y no realizadas dos años antes en Porto Alegre -la creación de una red de los periodistas que cubrieron los Foros en sus diferentes ediciones - estimados en unos 6.000 profesionales, y de una red de los miles de medios comerciales, culturales y alternativos que presenciaron las diferentes ediciones, muestra los limites de la acción del FSM en este sector estratégico. La misma suerte han corrido otras propuestas sobre cursos y seminarios entre los actores de la sociedad civil y los medios de comunicación. Para diferentes observadores, Nairobi cierra una fase en que el FSM logró demostrar a lo largo de sus seis ediciones centrales y una policéntrica, su multiplicidad y su capacidad de convocar multitudes y de organizarse en cualquiera de las regiones del Sur. La decisión de celebrar su próxima edición central recién en el 2009, en lugar aún a precisar, dejando el 2008 para acciones de protesta en diferentes puntos del planeta, significa -de hecho- postergar la construcción de una imagen de Foro Mundial que procesa propuestas serias, realistas y alternativas frente a los grandes y peligrosos problemas que afectan a la humanidad, generando una fuerte expectativa para millones de personas que siguieron el Foro desde su inicio. El silencio que puede caer sobre el FSM por tan largo período, a pesar de los Foros locales y regionales previstos para los próximos meses y años, puede agravar esta tendencia y, por consiguiente, provocar más desilusión y hasta olvido para muchos de los que apostaron al Foro y a su desafiante lema: "Otro mundo es posible". * Mario Lubetkin es el Director General de la agencia informativa IPS.
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| VII Foro Social Mundial: entre desafíos presentes
y miradas al futuro Por su amplia convocatoria y su carácter plural, el Foro Social Mundial sigue siendo el más significativo espacio de desarrollo de pensamiento, ideas y construcción de alternativas frente al neoliberalismo. Las mil doscientas actividades que conformaron la agenda de su VII edición, realizada en Nairobi (Kenia) del 20 al 25 de enero pasado, dan cuenta de la vitalidad fraguada por su innovadora propuesta, que tiene como columna vertebral presencias de proceso: movimientos, redes, campañas, intelectuales, que han marcado la sustancia de sus contenidos y dinámicas, y que en esta ocasión plasmaron la oportunidad de mirar al mundo desde África, un continente rico en iniciativas sociales y políticas, a la vez que acorralado al extremo por las incongruencias del modelo. IRENE LEÓN Y SALLY BURCH Pueblos (17-2-07) El enorme mosaico de realidades y culturas que conforman el continente sede, se reflejó en una presencia heterogénea y una variedad de causas múltiples, que van desde reivindicaciones históricas, como aquella del pueblo de Sahara occidental en procura de su independencia, hasta vindicaciones más recientes como aquella en torno al VIH-SIDA, o el derecho al agua. Sin duda, el aporte político de este último Foro es justamente haber abierto la oportunidad de pensar en las luchas mundiales desde un continente en ebullición, que cuenta con un bagaje significativo de conquistas recientes: las independencias coloniales registradas en el último medio siglo, la abolición del apartheid en Sudáfrica signada en 1990, los intentos de construcción de socialismos en Angola y Mozambique, entre otros. Y que cuenta también con interesantes precedentes generados por movimientos nuevos, como por ejemplo la victoria histórica de una iniciativa en defensa de la libre importación y el acceso a medicamentos genéricos para el VIH-SIDA, registrado por el movimiento sudafricano TAC -Treatment Action Campaign- en 2001, contra la acusación planteada por un grupo de corporaciones transnacionales que, apoyándose en la OMC, abogan por la exclusividad sobre las patentes de las medicinas. El Foro de Nairobi permitió también que se ampliara el espectro de redes y organizaciones que establecen y fortalecen nexos entre ellas, que se definieran nuevos puntos de agenda común, e incluso que se editaran innovadoras iniciativas solidarias, como lo expresa el lanzamiento de la Campaña Global por la Reforma Agraria en África, realizado por la Vía Campesina y otros. Motivó además a pensar en las interrelaciones entre continentes; un ejemplo de ello es la prioridad acordada por el Foro Social Américas a orientar sus actividades hacia la visualización de la presencia africana en el hemisferio, su historia común, su presente y futuro compartidos, ello se reflejó en la organización de distintas actividades conjuntas con el Foro africano. No obstante, como parte de un proceso en evolución, este último Foro fue también el escenario en el que se transparentaron algunas tendencias críticas pre-existentes y se añadieron otras nuevas. Así, se han señalado aspectos como la comercialización del Foro y la tercerización de los servicios, la innegable ‘onegeización’, su alejamiento de la participación popular, la entrometida seguridad policial, la sobredimensionada presencia de las iglesias cristianas, y otros asuntos análogos, descritos ampliamente por los medios que cubrieron el evento. La avalancha de críticas -cuyos exponentes más implacables fueron las propias delegaciones africanas-, que habrá que recoger en toda su amplitud y asumirlas en perspectiva de profundización del proceso, reafirmaron infelizmente la impresión de un evento marcado por el desencuentro y el enajenamiento de los propósitos que movilizan este rico proceso desde hace ya siete años. En este escenario, incumbe pensar en el futuro, abrir los debates y aportar a éstos. Juntar y poner en diálogo todos los balances evaluaciones e ideas para que esta iniciativa, considerada como la mayor propuesta social de la época, refuerce su sentido y vitalidad. Para hacerlo es imprescindible abordar las relaciones de poder y económicas intra-Foro, pues éstas subyacen en las decisiones sobre su carácter, metodología, convocatoria, formato y arquitectura. Más aún, determinan la opción entre sus dos tendencias más manifiestas: la de ‘Feria Social Mundial’, sostenida por un conjunto de entidades, y aquella del Foro como proceso de articulación para apuntalar cambios, invocada por una amplia gama de movimientos y organizaciones. Samir Amín, pensador africano, ubica en el medio de estas corrientes aquella de “un altermundialismo cuyos adherentes se reclutan en las clases medias de los países ricos, que son críticos del modo de existencia que propone el capitalismo, pero poco interesados por las preocupaciones reales de las clases populares de sus propios países, y menos aún por aquellas del Sur, donde su altermundialismo ’moderado’ es muchas veces incomprendido. No obstante, paradójicamente, aunque fuera por el acceso más fácil a los medios financieros, parecen estar sobre representados en los Foros Sociales Mundiales o regionales, y a veces percibidos como un freno al fortalecimiento de las luchas populares”. Pero, se podrían también identificar réplicas de esto en el Sur. En cualquier caso, el reto de optar por un camino para el Foro, sin abandonar su carácter de apertura a la pluralidad de expresiones y a la heterogeneidad de presencias, implica priorizar algunas reglas del juego que tienen que ver con lo que se quiere lograr de él. Se supone que en el Foro feria, cada quien encuentra o hace lo que quiere o, simulando al mercado, cada quien obtiene lo suyo según sus posibilidades, solo que aparentemente en este caso en un ambiente más humano. Quienes disponen de recursos se exponen en el “mainstream” del Foro, como sucedió en Nairobi, donde la “avenida principal” abrigaba mayoritariamente a iglesias cristianas -no al vasto ecumenismo africano ni mundial-, organismos de desarrollo, instituciones internacionales, y algunas ONG. Muchas de las actividades que lograron alguna participación aparentaban ganar su concurrencia entre los fieles patrocinados para el efecto o, lo que es lo mismo, entre los beneficiarios de proyectos. Además, el criterio establecido en Nairobi de cobrar por cada evento autogestionado, con tarifas por tamaño del evento sin tener en cuenta la capacidad de pago ni consideraciones de representatividad o convocatoria social, generó una preocupante distorsión en el programa, donde pocas entidades pudieron inscribir decenas de eventos, mientras que otras se vieron obligadas a limitar sus actividades. El Foro proceso, por su parte, implica una o varias lecturas de la realidad mundial y un registro de los posicionamientos ya existentes ante ella, desde distintos ángulos y problemáticas, en las propuestas de los movimientos vivos que confluyen en este espacio. Hasta aquí, uno de los importantes aportes del Foro resulta de la posibilidad de ampliar los espacios de intercambio y confluencia de distintas luchas sociales y permitir la visualización de una agenda común, como sucede con lo expresado por la Asamblea de Movimientos Sociales, que además de suscitar la interacción entre las distintas causas, produce una declaración y un calendario de acciones comunes, que interrelaciona las propuestas y movilizaciones que encauzan diferentes movimientos y redes, en sus luchas de proceso contra las múltiples manifestaciones del modelo y sus instituciones. De hecho, uno de los mayores logros acumulados por el Foro constituye la convocatoria realizada por esta última al día mundial de movilización contra la invasión a Irak y la guerra, el 15 de febrero del 2003. Sacrificar esta posibilidad a nombre de los “experimentos metodológicos”, es un riesgo para el futuro del Foro, pues de continuar en la tendencia que se expresó en Kenia, donde la mencionada Asamblea tuvo que forjar sus espacios in-situ, y hacer de la participación abierta un motivo de reivindicación interna, podría abonar a la desmotivación de importantes actores sociales, cuyas contribuciones son sustanciales en la causa conjunta de lucha contra el modelo. El carácter del Foro: participación, arquitectura y metodología Las opciones sobre el carácter del Foro tienen que ver con el conjunto de principios sobre los cuales se levanta su propuesta. Hablando del evento, imaginado como el punto de llegada de una amplia propuesta, además de mantener su carácter abierto al pensamiento plural y al debate, conviene priorizar la expresión prioritaria de las nuevas prácticas que distintos actores generan en el día a día: la economía alternativa y solidaria, las prácticas ecológicas, la diversidad y la igualdad entre los géneros, y otros. Una de las mayores críticas que se han formulado en torno al Foro de Kenia es la escasa presencia de los actores de la economía solidaria y popular, y la primacía de actores privados y onerosos. En el mismo sentido, la “arquitectura” del Foro debe ser sensible a las realidades y contextos en que se realiza el evento. La idea de construir, aquí y ahora, un diseño de ciudad alternativa que permita a los y las asistentes, experimentar por unos días un modelo diferente, debería desarrollarse en concordancia con el reto de mantener el sentido participativo. El Foro tiene que mantenerse en contextos accesibles a la población local -sea en la ciudad o en el campo-, y aprovechando al máximo la infraestructura pública existente. Esto, máxime si una “arquitectura” inventada para la ocasión implica costos crecientes, que para solventarlos ya sólo queda el recurso de acudir a empresas, cada vez más omnipresentes. Tal es el caso de Petrobras, patrocinador del Foro 2005 en Brasil, -y muy visible incluso en el Foro de Nairobi, como auspiciante de la delegación brasileña y del Pabellón de Brasil-; o de la empresa multinacional de telefonía celular Celtel, en el reciente evento de Kenia, a quien se la confió hasta las inscripciones. La lógica del gigantismo, que se ha venido imponiendo progresivamente, empuja a querer hacer foros cada vez más grandes, con los inevitables inconvenientes de espacio o a costa de enormes inversiones, que ya en 2005 conllevaron a un abultado déficit. El Foro de Nairobi fue víctima de esa lógica, estimando una participación de más de 100.000 personas cuando todo indicaba que la cifra sería menor. Incluso la cifra oficial de 66.000 personas inscritas parece superar en mucho el número real de participantes. Este traspié en el cálculo conllevó a escoger un lugar alejado -el Estadio Moi, en las afueras de Nairobi-, cuyo costo de acceso era prohibitivo, no sólo para los sectores populares locales, sino incluso para el promedio de participantes del Sur. Es más, significó una inversión desproporcionada en infraestructura, como las grandes carpas que permanecieron prácticamente vacías. Pero más allá de estos asuntos aparentemente logísticos, uno de los mayores retos del Foro radica en la búsqueda de elementos metodológicos que contribuyan a reforzar el proceso de construcción subyacente, haciendo que las distintas visiones que coexisten en él entren en juego a la hora de las definiciones. El Consejo Internacional (CI) ha consensuado en la importancia de propiciar oportunidades de convergencia, como también en la necesidad de asegurar ciertos equilibrios (geográficos, de sectores, de género, étnicos, etc.) en los espacios de destaque. Dos propuestas en este sentido, estrenadas en el primer Foro Social Américas, fueron parcialmente retomadas en el Foro de Nairobi, pero en una forma que terminó restándoles fuerza. La primera son los eventos "cogestionados", planteados como alternativa, tanto a los "eventos centrales" de los primeros foros, como a la fórmula de tener únicamente eventos autogestionados, que no asegura la diversidad en los espacios de destaque. Los cogestionados son eventos coordinados por las instancias organizadoras del Foro, teniendo en cuenta las confluencias de organizaciones o redes que inscriban actividades en torno a los ejes temáticos definidos. La agenda de Nairobi preveía 13 eventos de este tipo, en grandes escenarios; sin embargo, su organización a última hora y la nula promoción que tuvieron, hizo que muchos permanecieron casi vacíos, faltaron ponentes o incluso fueron cancelados. La otra propuesta retenida para Nairobi fue la del "4to día", dedicada a la convergencia, la evaluación y la planificación de acciones concertadas. Uno de los principales aciertos del Foro ha sido, justamente, el de facilitar acercamientos entre distintos actores, temas, sectores y agendas, rol que ha venido cumpliendo de facto la Asamblea de Movimientos Sociales, para los sectores que participan en ella. Las asambleas temáticas autogestionadas de la mañana del 24 de enero, en torno a temas como la guerra, las migraciones, el SIDA, la diversidad sexual, sindicalismo y globalización, entre otros, permitieron efectivamente identificar metas comunes y acciones. No obstante, la agenda prevista no dio lugar luego a espacios más amplios de convergencia entre temas, dejando para la tarde 21 foros temáticos, denominados con palabras clave que no denotan ningún sentido político, "de luchas, alternativas y acciones" -muchos de ellos repetitivos de los temas de la mañana-, que se limitaban a la presentación de propuestas de acción, que serán expuestas ulteriormente en la página web. De allí que, una vez más, la Asamblea de Movimientos Sociales, que contó con una participación masiva, cumplió con el papel de permitir las mencionadas confluencias. Desde sus inicios, el Foro se levantó como un espacio de convergencia para luchar contra el neoliberalismo, lo más amplio que se pueda imaginar. Su pluralismo, diversidad y transversalidad de género son elementos constitutivos; su carácter de ágora para el intercambio de ideas y propuestas, constituyen su sustancia; su esencia participativa es el motor de su propuesta de construcción de alternativas. Pero para que esto mantenga su sentido, no puede limitarse a la realización de eventos desconectados entre sí, y cada vez rediseñados como un experimento nuevo. Es tiempo, entonces, de abonar en la idea de proceso, haciendo que el acumulado obtenido hasta ahora sirva de plataforma amplia para las nuevas iniciativas, y siga aportando a la construcción de un actor social y político plural, que encamine cambios de fondo y alternativas al modelo. El Foro Social Mundial del 2008 En el 2008 el Foro estrenará una nueva modalidad organizativa: en lugar de realizar un evento, se convocará a movilizaciones y acciones de visibilidad, en todo el mundo, en una misma fecha de enero. En principio, esta fórmula -cuyas modalidades precisas se delinearán en la próxima reunión del Consejo Internacional, en junio-, permitirá involucrar a más gente, sin dejar de tener una visibilidad mundial. Su éxito, toda vez, estará condicionado, por un lado, por la situación en cada país y la decisión de los actores locales de invertir esfuerzos para organizarlo, pues no es algo que se pueda orquestar de manera centralizada. Por otro lado, la cohesión del Foro y su visibilidad mundial dependerán en gran medida de un esfuerzo de comunicación, articulado globalmente, no solo durante ese día sino en el proceso previo. Desde ya se ha abierto el debate de si debe haber uno o varios temas centrales, o temas libres; si habrá un lema común (más allá del "Otro Mundo es Posible"). Un significativo colectivo de redes internacionales y Foros regionales plantearon en la reunión del Consejo Internacional en Nairobi, la iniciativa de un día mundial de movilización, coincidiendo con el Foro Económico Mundial en Davos, contra los crímenes de las empresas transnacionales y los gobiernos que sostienen Davos. Esta iniciativa atiende a la importancia de enviar un mensaje claro y contundente del compromiso del Foro en la lucha contra el neoliberalismo. Por su parte, el próximo Foro Social Mundial en un mismo lugar físico quedó agendado para el 2009. El espaciamiento de los Foros mundiales ha sido una demanda de múltiples sectores, especialmente movimientos sociales, desde la creación misma del Consejo Internacional del FSM en 2001, sustentada en la necesidad de dejar más espacio y tiempo para invertir en las propias luchas sociales, y desarrollar los procesos locales y continentales del Foro. En todo caso, si los mencionados aspectos críticos que se expresaron en el Foro de Nairobi alertaron sobre un cierto agotamiento del formato mega-foro -que ya fueron expresándose en ediciones anteriores-, el 2008 plantea un reto y varias oportunidades para innovar y buscar nuevas maneras de asentar el Foro proceso en los distintos rincones del mundo. Algunas de las temáticas que destacaron en el Foro de Nairobi Si bien por la amplitud de la agenda es impracticable lanzar una mirada al conjunto de problemáticas abordadas, señalaremos algunas que resaltaron por su carácter novedoso o de amplitud. La principal innovación temática del Foro de Nairobi, radica sin duda en el abordaje amplio de la problemática del VIH-SIDA y la visibilidad de distintas cuestiones socio-económicas relativas a la extensa progresión de esta afección, que padecen unos 39.5 millones de personas en el mundo, de las cuales las dos terceras partes están en África Subsahariana. Por eso mismo, las más importantes iniciativas, propuestas y movilizaciones relacionadas con la pandemia provienen de este continente, que ha contribuido copiosamente al establecimiento de interrelaciones entre la expansión de esta enfermedad y la pobreza, como también al análisis del impacto de las políticas neoliberales en dicho fenómeno. En ese sentido, la puesta en evidencia de la magnitud del problema, de sus engranajes macro-económicos y humanos, invalidaron por sí solas las conservadoras campañas por la abstinencia sexual, que se hicieron visibles por primera vez en el Foro, en casos hasta con expresiones beligerantes, reduciendo un asunto complejo y multifactorial a cuestiones morales, alejadas de las visiones de derechos y libertades sustentadas por distintos movimientos ciudadanos relevantes al momento de pensar en alternativas al modelo. En otro rango de problemáticas, la Deuda externa fue una de importante destaque y convocatoria, con el aporte novedoso de asociarla a la demanda de reparaciones por daños causados a los países, pues como señaló Camille Chalmers, de Jubileo Sur,"lo básico es reconocer que la deuda actual es el resultado de todo un proceso histórico de saqueo, de destrucción ecológica, física y social, y que hay una enorme deuda del Norte hacia el Sur". Por eso, se articularán campañas próximas en torno a tres palabras clave: repudio, restitución y reparaciones. Más de 40 organizaciones y redes continentales de África, América Latina y Asia, y mundiales, participaron en una asamblea para concertar posiciones y fortalecer la coordinación entre movimientos, en ella renovaron su rechazo a las nuevas fórmulas de solución propuestas por las Instituciones Financieras Internacionales, que siguen propugnando las mismas políticas de ajuste; acordaron alentar a los gobiernos del Sur a entrar en un proceso de repudio y de apoyarlos en esa gestión. En tal sentido, saludaron la decisión del gobierno de Noruega de cancelar parte de la deuda ilegítima de algunos países de América Latina, reconociendo que la campaña conjunta de movimientos de ese país, con aquellos de los países afectados, se ha mostrado un modelo efectivo. También se propuso reforzar las iniciativas de concientización sobre la ilegitimidad de la deuda y profundizar el estudio sobre el proceso de reparaciones. Por último, enfatizaron en la importancia de continuar trabajando en la articulación de esta problemática con otras tales como libre comercio, la lucha contra la militarización, contra las bases militares, de manera a procurar estrategias más eficaces, para enfrentar al conjunto de proyectos de dominación. La prioridad acordada por la Vía Campesina y otras organizaciones a las cuestiones de la Reforma Agraria y la Soberanía Alimentaria, tuvo significativa repercusión en el Foro. El lanzamiento de la Campaña Global por la Reforma Agraria en África, realizada en este marco, constituye un aporte significativo del movimiento campesino a la resolución de uno de los mayores problemas de ese continente y de la humanidad, como es el hambre. Pues mientras progresa la concentración de la propiedad de la tierra y recursos naturales -tales como el agua-, el avance de la pobreza en las zonas rurales registra índices sin precedentes: el 75% de pobres del mundo se concentran allí. Las políticas relativas a la tierra y el desarrollo rural, como aquellas del Banco Mundial que preconizan la liberalización de la tierra, la expansión de la agricultura comercial, el avance de los cultivos transgénicos, y otros, fueron señaladas como las más poderosas amenazas para la vida campesina y sus principios de sustentabilidad; esto se reflejó en las palabras del mozambiqueño Diamantino Nhampossa, coordinador de La Vía Campesina en África: “Hace quinientos años, el colonialismo tomó nuestras tierras. Desde la década de los ochenta, nuestras tierras están siendo tomadas por el Banco Mundial. En la actualidad, lo único que nos queda es movilizarnos y organizar campañas como ésta, para motivar a la gente a luchar por sus derechos”. Igualmente, la Soberanía Alimentaria, propuesta relacionada con el derecho de los pueblos a decidir sobre sus políticas agrícolas y alimenticias, tuvo gran relevancia no sólo por exponerse en el continente con los mayores índices de hambre y desnutrición, sino por ser uno de tradición agrícola y de autosustento, menoscabada ahora por la imposición de políticas y prácticas mercantiles, y amenazada aún más por el avance de tratados de libre comercio como son los Acuerdos de Asociación Económica -EPAs Economic Partnership Agreements-. De ahí que justamente la problemática del Libre Comercio, que fue objeto de una importante agenda de debates, fue un área en la cual se avanzaron distintos acuerdos, particularmente en el sentido de establecer vínculos más sólidos entre África y los otros continentes. En este plano, se destacó la consolidación del movimiento internacional contra los EPAs (acuerdos de asociación y cooperación económica, que la Unión Europea está negociando con países de África, Caribe y Pacífico), entre cuyas acciones inmediatas figura una movilización internacional, fijada para el próximo 19 de abril, cuyo epicentro serán Europa y África, pero también los países del Caribe, a la vez que la Alianza Social Continental plantea impulsar acciones de solidaridad en el resto de América Latina. Para África, los EPAs serían equivalentes a lo que el ALCA -Área de Libre Comercio de las Américas- para América Latina. Desde que se inició el proceso de negociaciones, hace unos dos años, se ha dado un crecimiento significativo de los niveles de movilización en contra de estos acuerdos en ese continente, impulsados principalmente por la Africa Trade Network, que reúne a sindicatos, organizaciones campesinas y ONGs de unos 40 países africanos. La diversidad por su parte se expresó desde distintos matices; de éstos obtuvo gran visibilidad aquel de la diversidad sexual y las reivindicaciones de derechos de las personas discriminadas por su orientación sexual, que lograron abrirse espacios en un contexto presumiblemente adverso, en el cual reiteradamente se invocaba la existencia de culturas incompatibles con esta forma de diversidad, lo que llegó incluso a que no faltaran quienes pretendieron obviar esta problemática en la agenda del Foro. Al respecto, acogiendo las propuestas del IV Foro Social por la Diversidad Sexual, la Asamblea de Movimientos Sociales reafirmó en sus conclusiones su compromiso con las luchas para erradicar estas discriminaciones en cualquier lugar que se manifiesten, y su respaldo a la campaña “En un Mundo diverso, la Igualdad es lo Primero”, encaminada por el Dialogo Sur/Sur LGBT y otras redes, como un mecanismo para fomentar una cultura de respeto a las diversidades, aspecto nodal para la construcción de alternativas. Las causas de las Mujeres y sus propuestas para la humanidad, ganaron nuevas expresiones en el continente africano. Entre las nuevas problemáticas abordadas por este movimiento figura aquella de la soberanía alimentaria, impulsada por la Articulación de Mujeres de la Vía Campesina y la Marcha Mundial de las Mujeres, que visualizó los retos singulares de la afirmación de derechos en torno a la agricultura y la producción alimenticia. Este último movimiento mundial aportó igualmente con debates sobre la mercantilización del cuerpo y la vida de las mujeres, que se expresa en las distintas esferas asociadas a la producción de la vida, visibles en varias situaciones inherentes a la globalización, como es el caso de las migraciones. En colaboración con el Dialogo Sur/Sur LGBT y otras redes, enfocó igualmente las cuestiones de diversidad como parte sustancial de las luchas contra el patriarcado y por la universalización de la igualdad. La Comunicación, constantemente evocada como un recurso ineludible para la concreción de los propósitos del Foro, fue también objeto de algunas conclusiones. En una reunión de síntesis convocada por la Campaña Mundial por los Derechos de la Comunicación -CRIS-, con participación de redes mundiales, redes regionales y organizaciones africanas, se intercambiaron propuestas de acción, logrando un consenso sobre la necesidad de movilizar un entorno amplio de actores sociales en torno a la democratización de la comunicación. Para ello, se propuso sensibilizar sobre el hecho que los derechos de la comunicación son fundamentales para los procesos democráticos, para la organización y las luchas de los movimientos sociales, y para el ejercicio de todos los derechos humanos. Se resaltó, asimismo, que la información, la comunicación y el conocimiento -y de manera específica el espectro radioeléctrico y la Internet- deben ser reconocidos como bienes comunes y servicios públicos, no como mercancías, y que por lo mismo deben permanecer fuera de los acuerdos comerciales; y que hace falta ampliar las políticas públicas en materia de información y comunicación. La presencia de las Américas fue múltiple y heterogénea. La Carpa del Foro Social Américas, organizada por el Consejo Hemisférico, constituyó un importante punto de referencia para participantes del continente, a la vez que fue espacio de encuentro e intercambio con otras realidades, tales como la de Palestina, Sahara, y otras, que realizaron conversatorios en ella. Entre las actividades de mayor convocatoria destacaron dos, organizadas por el movimiento de mujeres: la Reunión Preparatoria para el Foro Mundial de Soberanía Alimentaria (Nyeleni 2007) que convocaron la Vía Campesina y la Marcha Mundial de las Mujeres, recogió importantes aportes sobre el papel de las mujeres como generadoras de conocimientos en la materia y proveedoras de alimentación para la humanidad. El lanzamiento del libro “Fidel y las Mujeres”, organizado por la Federación de Mujeres Cubanas, además de relevar el importante papel de las mujeres en la revolución, se constituyó en un foro mundial de cálido reconocimiento del aporte de Cuba a las luchas de los pueblos, donde participantes de los cinco continentes intervinieron espontáneamente para subrayar la trascendencia de la solidaridad cubana en educación, salud, ciencia, cultura, etc., con destaque especial en África, continente al cual este país ha ofrecido su solidaridad en distintas causas. Entre los múltiples otros temas y dinámicas que el Foro de Nairobi puso en escena, podemos resaltar brevemente la Asamblea contra la Guerra, que convocó a jornadas globales de acción para el 17 al 20 de marzo; el lanzamiento en Nairobi de la nueva African Water Network (red Africana del agua), con participación de más de 40 países, la cual luchará contra la privatización del agua y se vinculará con redes afines, (como la Red Vida en las Américas). Asimismo, la propuesta de la Asamblea sobre Trabajo y Globalización, de crear una red internacional permanente entre sindicatos, movimientos sociales y centros de investigación en torno a la problemática de trabajo, cultura y derechos laborales, de cara a los embates de la globalización neoliberal. El Foro Alternativo Paralelo a la realización del Foro en el Estadio Moi, e invocando las dificultades que presentaba la participación en él de los pobladores pobres de Nairobi, se organizó un Foro Alternativo, del 21 al 23, en el céntrico parque Jeevanjee Gardens, por iniciativa del Parlamento de los Pueblos, que se congrega allí de manera permanente, todas las tardes del año, para debatir diversos temas a nivel local, nacional e internacional. En ese Foro se abordaron temáticas tales como vivienda, desempleo, seguridad social, tierra, agua, salud y provisión de servicios públicos. También se realizaron debates ideológicos, por ejemplo en torno al capitalismo y al socialismo. Asistieron a este unas cuatro mil personas, incluyendo participantes al Foro Social Mundial, que lo visitaron. Este Foro Alternativo encaminó sus conclusiones hacia la Asamblea de Movimientos Sociales. Entre ellas: la provisión de vivienda por los estados, como un derecho humano básico; la equidad en la distribución de recursos naturales, con prioridad a las comunidades locales; la eliminación de las disparidades en la estructura salarial, garantizando a todos/as un salario mínimo digno; la reversión de injusticias históricas, tales como la usurpación de tierras del campesinado, o los tratados que restringen el uso en Kenya de las propias aguas del lago Victoria. Publicado originalmente en ALAI (12/02/2007).
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| Y al séptimo día, el Foro descansó Una crítica ecologista del Foro Social Mundial de Nairobi, Kenia Florent Marcellesi Rebelión (16-2-07) Según los teólogos, el siete es una de las cifras bíblicas que se emplean con frecuencia para trasmitir el sentido de la perfección, de lo divino, de la plenitud y de la armonía. Aplicando este concepto al séptimo Foro Social Mundial (FSM) que tuvo lugar en Nairobi, Kenia, a finales de enero pasado, sería interesante preguntarse con un poco de perspectiva si este Foro tuvo algo de perfecto, divino, armónico o pleno. Descartaremos de entrada la perfección. Como institución humana, el Foro Social Mundial no pudo escapar de su condición terrestre. El Foro mordió el fruto prohibido y se enfrentó a sus más duras contradicciones internas. Mientras los voluntarios y los participantes daban vida al paraíso altermundialista, la principal manzana de la discordia tuvo un nombre: CelTel. Aunque todavía no se ha esclarecido –ni siquiera en el Consejo Internacional del FSM– el por qué de esta fuente de financiación, la multinacional de telefonía móvil fue uno de los principales patrocinadores del evento, acogiendo con un “Making life better” y autobuses de promoción y recarga de móviles al participante de la tecnología moderna. En un estado de esquizofrenia avanzado –un puño levantado y el otro conectado al capitalismo global– se planteó una crisis aguda de coherencia y credibilidad de las quermeses alternativas. Además, los ecologistas tuvimos que aguantar otro infierno: Petrobras. Principal financiador de la delegación brasileña, la petrolera no escatimó los medios para proclamar mediante decenas de pañuelos homónimos que “Outro mundo é possivel”. Sin olvidar el especial cariño de los brasileños hacia esta empresa estatal, su peculiar trayectoria histórica y relación con el poder actual, haría falta recordar que la compañía actúa a menudo como cualquier multinacional, tanto en la biosfera del Yasuní, en Amazonia ecuatoriana, como en la hermana Bolivia. A pesar de no ser perfecto, este Foro tuvo aspectos divinos, casi místicos. No por la trascendencia de algunos oradores –afortunadamente cada vez más minoritarios– que todavía prefieren la política retórica y dogmática a una actitud humilde de cooperación práctica, sino por la fuerte presencia de organizaciones religiosas. No nos tiene que sorprender este hecho, ya que en África en general y en Kenia en particular –donde proliferan las iglesias evangélicas, el trabajo social de campo en los suburbios se realiza la mayor parte del tiempo a través de misiones confesionales. No sólo se trata de un proceso africano sino también de un proceso internacional que está redefiniendo el mapa de las relaciones de poder dentro de los Foros y de otras cumbres alternativas. Por otro lado, lo divino no implica la armonía. Eso no lo digo como aprendiz de teólogo sino como intérprete ya que no se consiguió poner remedio a la maldición de la Torre de Babel. Dejemos claro que en un foro donde nuestra biodiversidad linguïstica y de experiencias es parte de nuestra riqueza, sin recursos suficientes para la interpretación no hay comunicación interna posible. Por lo tanto, no hay espacio de diálogo entre participantes y poca eficacia para el FSM. Y vista la repercusión mediática externa mínima en los tentáculos de Babilonia, parece también imprescindible que pensemos de nuevo nuestra relación con los mass-media para que “otro mundo posible” sea más que el lema de unos discípulos ilustrados y que se consiga una mayor apertura y visibilidad. La armonía tampoco se pudo conseguir entre el propio Foro y los más necesitados de los suburbios de Nairobi, sin duda una de las paradojas más perturbadoras del FSM. Mientras los mensajes mesiánicos de justicia social surgían desde las entrañas del Foro y que nuestro ideario de lucha nos animaba a la apertura solidaria con los suburbios, no se produjo ningún milagro. Los desfavorecidos de las favelas, en mayoría niños, buscaban más el Santo Grial en los bolsillos de los asistentes que en las palabras de salvación de los más de 1.200 enriquecedores talleres. Hablando de dinero, podemos afirmar que sí se llegó a la plenitud. De hecho, bastaba con leer las conclusiones de los periódicos locales o hablar con un compañero taxista para darse cuenta de la significación real del Foro para los autóctonos: un fuerte empuje para la economía local. Unas divisas frescas y abundantes que supieron aprovechar al máximo tanto la economía informal del agua para participantes sedientos, como la economía formal de los restaurantes oficiales –pertenecientes a un ministro keniata– y de la hostelería cuyos precios eran un insulto en comparación con el nivel de vida local. En cuanto a la plenitud ecológica teórica –presente mediante temas como el cambio climático y el fin del petróleo– no tuvo traducción en la praxis. El reciclaje, la gestión del agua y residuos o el comercio justo no fueron los protagonistas del Edén keniata. Una fuerte contradicción cuando uno sabe que el FSM era recibido por Wangari Maathai, Premio Nobel de la Paz en 2004, fundadora del Green Belt Movement y que se hizo famosa por plantar árboles y luchar contra la deforestación. Una mujer ejemplar que acababa de apoyar personalmente la creación en Nairobi de la organización Jóvenes Verdes Mundiales la semana anterior. Tampoco se podía conseguir la plenitud total por la ausencia casi provocadora del entorno zapatista, una de las raíces del movimiento altermundialista. Si el número siete significa el descanso, podríamos imaginar que el número ocho representará un nuevo comienzo. Por lo tanto, dondequiera se celebre el octavo FSM de 2009, ya sea en Amazonia, Corea del Sur, a la frontera México-EEUU o de nuevo en Nairobi, en el transcurso de estos dos años que nos separan del próximo Foro se van a plantear unos retos fundamentales que definirán una nueva etapa. Nueva etapa teórica puesto que más allá del ideario clásico basado en la justicia social y solidaridad, cada vez se dibuja de manera más clara la aceptación de la ecología, del pacifismo y del feminismo como valores del cambio. Aunque queda mucho por hacer, vista la poca presencia de mujeres (y de jóvenes) entre los oradores, el enfoque de género, ecologista y el rechazo de la violencia como medio de lucha implican una revisión progresiva de la tradición política izquierdista dominante y una mutación del pensamiento revolucionario único hacia la pluralidad y la diversidad. Nueva etapa práctica donde se afirma que otras vías de financiación son posibles y necesarias. No se trata de imaginar un FSM fuera del mundo sino más bien un foro que sepa disminuir sus contradicciones internas y apoyarse en las iniciativas socio-económicas en concordia con su propia Carta de Principios. No es ningún sueño pensar que es posible financiarse con la creciente economía social, solidaria y ecológica y con empresas o cooperativas que respeten unos criterios mínimos de responsabilidad social y medioambiental. Al mismo tiempo, no es ningún sueño anhelar que el comercio justo y el cuidado del entorno deban ser los pilares de cualquier “alter-evento”. Tras este breve repaso, es evidente que el FSM 2007 no habrá alcanzado la perfección divina, armónica y plena tanto en la práctica como en la teoría. Pero que quede claro, nadie se lo había pedido: la pureza ya no forma parte del ideario. Florent Marcellesi, Coordinador de Jóvenes Verdes del Estado español, miembro de Babels* y participante en el Foro Social Mundial 2007 de Nairobi, Kenia *Babels es una red internacional de Intérpretes voluntarios creada en el Foro Social europeo de Florencia
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| VII Foro Social Mundial: desafíos presentes y
miradas al futuro El aporte político es haber abierto la oportunidad de pensar en las luchas mundiales desde un continente en ebullición, que cuenta con un bagaje significativo de conquistas recientes y que cuenta también con interesantes precedentes generados por movimientos nuevos. Irene León y Sally Burch Alai (13-2-07) Por su amplia convocatoria y su carácter plural, el Foro Social Mundial sigue siendo el más significativo espacio de desarrollo de pensamiento, ideas y construcción de alternativas frente al neoliberalismo. Las mil doscientas actividades que conformaron la agenda de su VII edición, realizada en Nairobi (Kenia) del 20 al 25 de enero pasado, dan cuenta de la vitalidad fraguada por su innovadora propuesta, que tiene como columna vertebral presencias de proceso: movimientos, redes, campañas, intelectuales, que han marcado la sustancia de sus contenidos y dinámicas, y que en esta ocasión plasmaron la oportunidad de mirar al mundo desde África, un continente rico en iniciativas sociales y políticas, a la vez que acorralado al extremo por las incongruencias del modelo. El enorme mosaico de realidades y culturas que conforman el continente sede, se reflejó en una presencia heterogénea y una variedad de causas múltiples, que van desde reivindicaciones históricas, como aquella del pueblo de Sahara occidental en procura de su independencia, hasta vindicaciones más recientes como aquella en torno al VIH-SIDA, o el derecho al agua. Sin duda, el aporte político de este último Foro es justamente haber abierto la oportunidad de pensar en las luchas mundiales desde un continente en ebullición, que cuenta con un bagaje significativo de conquistas recientes: las independencias coloniales registradas en el último medio siglo, la abolición del apartheid en Sudáfrica signada en 1990, los intentos de construcción de socialismos en Angola y Mozambique, entre otros. Y que cuenta también con interesantes precedentes generados por movimientos nuevos, como por ejemplo la victoria histórica de una iniciativa en defensa de la libre importación y el acceso a medicamentos genéricos para el VIH-SIDA, registrado por el movimiento sudafricano TAC –Treatment Action Campaign- en 2001, contra la acusación planteada por un grupo de corporaciones transnacionales que, apoyándose en la OMC, abogan por la exclusividad sobre las patentes de las medicinas. El Foro de Nairobi permitió también que se ampliara el espectro de redes y organizaciones que establecen y fortalecen nexos entre ellas, que se definieran nuevos puntos de agenda común, e incluso que se editaran innovadoras iniciativas solidarias, como lo expresa el lanzamiento de la Campaña Global por la Reforma Agraria en África, realizado por la Vía Campesina y otros. Motivó además a pensar en las interrelaciones entre continentes; un ejemplo de ello es la prioridad acordada por el Foro Social Américas a orientar sus actividades hacia la visualización de la presencia africana en el hemisferio, su historia común, su presente y futuro compartidos, ello se reflejó en la organización de distintas actividades conjuntas con el Foro africano. No obstante, como parte de un proceso en evolución, este último Foro fue también el escenario en el que se transparentaron algunas tendencias críticas pre-existentes y se añadieron otras nuevas. Así, se han señalado aspectos como la comercialización del Foro y la tercerización de los servicios, la innegable ‘onegeización’, su alejamiento de la participación popular, la entrometida seguridad policial, la sobredimensionada presencia de las iglesias cristianas, y otros asuntos análogos, descritos ampliamente por los medios que cubrieron el evento. La avalancha de críticas -cuyos exponentes más implacables fueron las propias delegaciones africanas-, que habrá que recoger en toda su amplitud y asumirlas en perspectiva de profundización del proceso, reafirmaron infelizmente la impresión de un evento marcado por el desencuentro y el enajenamiento de los propósitos que movilizan este rico proceso desde hace ya siete años. En este escenario, incumbe pensar en el futuro, abrir los debates y aportar a éstos. Juntar y poner en diálogo todos los balances evaluaciones e ideas para que esta iniciativa, considerada como la mayor propuesta social de la época, refuerce su sentido y vitalidad. Para hacerlo es imprescindible abordar las relaciones de poder y económicas intra-Foro, pues éstas subyacen en las decisiones sobre su carácter, metodología, convocatoria, formato y arquitectura. Más aún, determinan la opción entre sus dos tendencias más manifiestas: la de ‘Feria Social Mundial’, sostenida por un conjunto de entidades, y aquella del Foro como proceso de articulación para apuntalar cambios, invocada por una amplia gama de movimientos y organizaciones. Samir Amín, pensador africano, ubica en el medio de estas corrientes aquella de “un altermundialismo cuyos adherentes se reclutan en las clases medias de los países ricos, que son críticos del modo de existencia que propone el capitalismo, pero poco interesados por las preocupaciones reales de las clases populares de sus propios países, y menos aún por aquellas del Sur, donde su altermundialismo 'moderado' es muchas veces incomprendido. No obstante, paradójicamente, aunque fuera por el acceso más fácil a los medios financieros, parecen estar sobre representados en los Foros Sociales Mundiales o regionales, y a veces percibidos como un freno al fortalecimiento de las luchas populares”. Pero, se podrían también identificar réplicas de esto en el Sur. En cualquier caso, el reto de optar por un camino para el Foro, sin abandonar su carácter de apertura a la pluralidad de expresiones y a la heterogeneidad de presencias, implica priorizar algunas reglas del juego que tienen que ver con lo que se quiere lograr de él. Se supone que en el Foro feria, cada quien encuentra o hace lo que quiere o, simulando al mercado, cada quien obtiene lo suyo según sus posibilidades, solo que aparentemente en este caso en un ambiente más humano. Quienes disponen de recursos se exponen en el “mainstream” del Foro, como sucedió en Nairobi, donde la “avenida principal” abrigaba mayoritariamente a iglesias cristianas –no al vasto ecumenismo africano ni mundial-, organismos de desarrollo, instituciones internacionales, y algunas ONG. Muchas de las actividades que lograron alguna participación aparentaban ganar su concurrencia entre los fieles patrocinados para el efecto o, lo que es lo mismo, entre los beneficiarios de proyectos. Además, el criterio establecido en Nairobi de cobrar por cada evento autogestionado, con tarifas por tamaño del evento sin tener en cuenta la capacidad de pago ni consideraciones de representatividad o convocatoria social, generó una preocupante distorsión en el programa, donde pocas entidades pudieron inscribir decenas de eventos, mientras que otras se vieron obligadas a limitar sus actividades. El Foro proceso, por su parte, implica una o varias lecturas de la realidad mundial y un registro de los posicionamientos ya existentes ante ella, desde distintos ángulos y problemáticas, en las propuestas de los movimientos vivos que confluyen en este espacio. Hasta aquí, uno de los importantes aportes del Foro resulta de la posibilidad de ampliar los espacios de intercambio y confluencia de distintas luchas sociales y permitir la visualización de una agenda común, como sucede con lo expresado por la Asamblea de Movimientos Sociales, que además de suscitar la interacción entre las distintas causas, produce una declaración y un calendario de acciones comunes, que interrelaciona las propuestas y movilizaciones que encauzan diferentes movimientos y redes, en sus luchas de proceso contra las múltiples manifestaciones del modelo y sus instituciones. De hecho, uno de los mayores logros acumulados por el Foro constituye la convocatoria realizada por esta última al día mundial de movilización contra la invasión a Irak y la guerra, el 15 de febrero del 2003. Sacrificar esta posibilidad a nombre de los “experimentos metodológicos”, es un riesgo para el futuro del Foro, pues de continuar en la tendencia que se expresó en Kenia, donde la mencionada Asamblea tuvo que forjar sus espacios in-situ, y hacer de la participación abierta un motivo de reivindicación interna, podría abonar a la desmotivación de importantes actores sociales, cuyas contribuciones son sustanciales en la causa conjunta de lucha contra el modelo. El carácter del Foro: participación, arquitectura y metodología Las opciones sobre el carácter del Foro tienen que ver con el conjunto de principios sobre los cuales se levanta su propuesta. Hablando del evento, imaginado como el punto de llegada de una amplia propuesta, además de mantener su carácter abierto al pensamiento plural y al debate, conviene priorizar la expresión prioritaria de las nuevas prácticas que distintos actores generan en el día a día: la economía alternativa y solidaria, las prácticas ecológicas, la diversidad y la igualdad entre los géneros, y otros. Una de las mayores críticas que se han formulado en torno al Foro de Kenia es la escasa presencia de los actores de la economía solidaria y popular, y la primacía de actores privados y onerosos. En el mismo sentido, la “arquitectura” del Foro debe ser sensible a las realidades y contextos en que se realiza el evento. La idea de construir, aquí y ahora, un diseño de ciudad alternativa que permita a los y las asistentes, experimentar por unos días un modelo diferente, debería desarrollarse en concordancia con el reto de mantener el sentido participativo. El Foro tiene que mantenerse en contextos accesibles a la población local –sea en la ciudad o en el campo-, y aprovechando al máximo la infraestructura pública existente. Esto, máxime si una “arquitectura” inventada para la ocasión implica costos crecientes, que para solventarlos ya sólo queda el recurso de acudir a empresas, cada vez más omnipresentes. Tal es el caso de Petrobras, patrocinador del Foro 2005 en Brasil, -y muy visible incluso en el Foro de Nairobi, como auspiciante de la delegación brasileña y del Pabellón de Brasil-; o de la empresa multinacional de telefonía celular Celtel, en el reciente evento de Kenia, a quien se la confió hasta las inscripciones. La lógica del gigantismo, que se ha venido imponiendo progresivamente, empuja a querer hacer foros cada vez más grandes, con los inevitables inconvenientes de espacio o a costa de enormes inversiones, que ya en 2005 conllevaron a un abultado déficit. El Foro de Nairobi fue víctima de esa lógica, estimando una participación de más de 100.000 personas cuando todo indicaba que la cifra sería menor. Incluso la cifra oficial de 66.000 personas inscritas parece superar en mucho el número real de participantes. Este traspié en el cálculo conllevó a escoger un lugar alejado -el Estadio Moi, en las afueras de Nairobi-, cuyo costo de acceso era prohibitivo, no sólo para los sectores populares locales, sino incluso para el promedio de participantes del Sur. Es más, significó una inversión desproporcionada en infraestructura, como las grandes carpas que permanecieron prácticamente vacías. Pero más allá de estos asuntos aparentemente logísticos, uno de los mayores retos del Foro radica en la búsqueda de elementos metodológicos que contribuyan a reforzar el proceso de construcción subyacente, haciendo que las distintas visiones que coexisten en él entren en juego a la hora de las definiciones. El Consejo Internacional (CI) ha consensuado en la importancia de propiciar oportunidades de convergencia, como también en la necesidad de asegurar ciertos equilibrios (geográficos, de sectores, de género, étnicos, etc.) en los espacios de destaque. Dos propuestas en este sentido, estrenadas en el primer Foro Social Américas, fueron parcialmente retomadas en el Foro de Nairobi, pero en una forma que terminó restándoles fuerza. La primera son los eventos "cogestionados", planteados como alternativa, tanto a los "eventos centrales" de los primeros foros, como a la fórmula de tener únicamente eventos autogestionados, que no asegura la diversidad en los espacios de destaque. Los cogestionados son eventos coordinados por las instancias organizadoras del Foro, teniendo en cuenta las confluencias de organizaciones o redes que inscriban actividades en torno a los ejes temáticos definidos. La agenda de Nairobi preveía 13 eventos de este tipo, en grandes escenarios; sin embargo, su organización a última hora y la nula promoción que tuvieron, hizo que muchos permanecieron casi vacíos, faltaron ponentes o incluso fueron cancelados. La otra propuesta retenida para Nairobi fue la del "4to día", dedicada a la convergencia, la evaluación y la planificación de acciones concertadas. Uno de los principales aciertos del Foro ha sido, justamente, el de facilitar acercamientos entre distintos actores, temas, sectores y agendas, rol que ha venido cumpliendo de facto la Asamblea de Movimientos Sociales, para los sectores que participan en ella. Las asambleas temáticas autogestionadas de la mañana del 24 de enero, en torno a temas como la guerra, las migraciones, el SIDA, la diversidad sexual, sindicalismo y globalización, entre otros, permitieron efectivamente identificar metas comunes y acciones. No obstante, la agenda prevista no dio lugar luego a espacios más amplios de convergencia entre temas, dejando para la tarde 21 foros temáticos, denominados con palabras clave que no denotan ningún sentido político, "de luchas, alternativas y acciones" -muchos de ellos repetitivos de los temas de la mañana-, que se limitaban a la presentación de propuestas de acción, que serán expuestas ulteriormente en la página web. De allí que, una vez más, la Asamblea de Movimientos Sociales, que contó con una participación masiva, cumplió con el papel de permitir las mencionadas confluencias. Desde sus inicios, el Foro se levantó como un espacio de convergencia para luchar contra el neoliberalismo, lo más amplio que se pueda imaginar. Su pluralismo, diversidad y transversalidad de género son elementos constitutivos; su carácter de ágora para el intercambio de ideas y propuestas, constituyen su sustancia; su esencia participativa es el motor de su propuesta de construcción de alternativas. Pero para que esto mantenga su sentido, no puede limitarse a la realización de eventos desconectados entre sí, y cada vez rediseñados como un experimento nuevo. Es tiempo, entonces, de abonar en la idea de proceso, haciendo que el acumulado obtenido hasta ahora sirva de plataforma amplia para las nuevas iniciativas, y siga aportando a la construcción de un actor social y político plural, que encamine cambios de fondo y alternativas al modelo. El Foro Social Mundial del 2008 En el 2008 el Foro estrenará una nueva modalidad organizativa: en lugar de realizar un evento, se convocará a movilizaciones y acciones de visibilidad, en todo el mundo, en una misma fecha de enero. En principio, esta fórmula -cuyas modalidades precisas se delinearán en la próxima reunión del Consejo Internacional, en junio-, permitirá involucrar a más gente, sin dejar de tener una visibilidad mundial. Su éxito, toda vez, estará condicionado, por un lado, por la situación en cada país y la decisión de los actores locales de invertir esfuerzos para organizarlo, pues no es algo que se pueda orquestar de manera centralizada. Por otro lado, la cohesión del Foro y su visibilidad mundial dependerán en gran medida de un esfuerzo de comunicación, articulado globalmente, no solo durante ese día sino en el proceso previo. Desde ya se ha abierto el debate de si debe haber uno o varios temas centrales, o temas libres; si habrá un lema común (más allá del "Otro Mundo es Posible"). Un significativo colectivo de redes internacionales y Foros regionales plantearon en la reunión del Consejo Internacional en Nairobi, la iniciativa de un día mundial de movilización, coincidiendo con el Foro Económico Mundial en Davos, contra los crímenes de las empresas transnacionales y los gobiernos que sostienen Davos. Esta iniciativa atiende a la importancia de enviar un mensaje claro y contundente del compromiso del Foro en la lucha contra el neoliberalismo. Por su parte, el próximo Foro Social Mundial en un mismo lugar físico quedó agendado para el 2009. El espaciamiento de los Foros mundiales ha sido una demanda de múltiples sectores, especialmente movimientos sociales, desde la creación misma del Consejo Internacional del FSM en 2001, sustentada en la necesidad de dejar más espacio y tiempo para invertir en las propias luchas sociales, y desarrollar los procesos locales y continentales del Foro. En todo caso, si los mencionados aspectos críticos que se expresaron en el Foro de Nairobi alertaron sobre un cierto agotamiento del formato mega-foro -que ya fueron expresándose en ediciones anteriores-, el 2008 plantea un reto y varias oportunidades para innovar y buscar nuevas maneras de asentar el Foro proceso en los distintos rincones del mundo. Algunas de las temáticas que destacaron en el Foro de Nairobi Si bien por la amplitud de la agenda es impracticable lanzar una mirada al conjunto de problemáticas abordadas, señalaremos algunas que resaltaron por su carácter novedoso o de amplitud. La principal innovación temática del Foro de Nairobi, radica sin duda en el abordaje amplio de la problemática del VIH-SIDA y la visibilidad de distintas cuestiones socio-económicas relativas a la extensa progresión de esta afección, que padecen unos 39.5 millones de personas en el mundo, de las cuales las dos terceras partes están en África Subsahariana. Por eso mismo, las más importantes iniciativas, propuestas y movilizaciones relacionadas con la pandemia provienen de este continente, que ha contribuido copiosamente al establecimiento de interrelaciones entre la expansión de esta enfermedad y la pobreza, como también al análisis del impacto de las políticas neoliberales en dicho fenómeno. En ese sentido, la puesta en evidencia de la magnitud del problema, de sus engranajes macro-económicos y humanos, invalidaron por sí solas las conservadoras campañas por la abstinencia sexual, que se hicieron visibles por primera vez en el Foro, en casos hasta con expresiones beligerantes, reduciendo un asunto complejo y multifactorial a cuestiones morales, alejadas de las visiones de derechos y libertades sustentadas por distintos movimientos ciudadanos relevantes al momento de pensar en alternativas al modelo. En otro rango de problemáticas, la Deuda externa fue una de importante destaque y convocatoria, con el aporte novedoso de asociarla a la demanda de reparaciones por daños causados a los países, pues como señaló Camille Chalmers, de Jubileo Sur,"lo básico es reconocer que la deuda actual es el resultado de todo un proceso histórico de saqueo, de destrucción ecológica, física y social, y que hay una enorme deuda del Norte hacia el Sur". Por eso, se articularán campañas próximas en torno a tres palabras clave: repudio, restitución y reparaciones. Más de 40 organizaciones y redes continentales de África, América Latina y Asia, y mundiales, participaron en una asamblea para concertar posiciones y fortalecer la coordinación entre movimientos, en ella renovaron su rechazo a las nuevas fórmulas de solución propuestas por las Instituciones Financieras Internacionales, que siguen propugnando las mismas políticas de ajuste; acordaron alentar a los gobiernos del Sur a entrar en un proceso de repudio y de apoyarlos en esa gestión. En tal sentido, saludaron la decisión del gobierno de Noruega de cancelar parte de la deuda ilegítima de algunos países de América Latina, reconociendo que la campaña conjunta de movimientos de ese país, con aquellos de los países afectados, se ha mostrado un modelo efectivo. También se propuso reforzar las iniciativas de concientización sobre la ilegitimidad de la deuda y profundizar el estudio sobre el proceso de reparaciones. Por último, enfatizaron en la importancia de continuar trabajando en la articulación de esta problemática con otras tales como libre comercio, la lucha contra la militarización, contra las bases militares, de manera a procurar estrategias más eficaces, para enfrentar al conjunto de proyectos de dominación. La prioridad acordada por la Vía Campesina y otras organizaciones a las cuestiones de la Reforma Agraria y la Soberanía Alimentaria, tuvo significativa repercusión en el Foro. El lanzamiento de la Campaña Global por la Reforma Agraria en África, realizada en este marco, constituye un aporte significativo del movimiento campesino a la resolución de uno de los mayores problemas de ese continente y de la humanidad, como es el hambre. Pues mientras progresa la concentración de la propiedad de la tierra y recursos naturales -tales como el agua-, el avance de la pobreza en las zonas rurales registra índices sin precedentes: el 75% de pobres del mundo se concentran allí. Las políticas relativas a la tierra y el desarrollo rural, como aquellas del Banco Mundial que preconizan la liberalización de la tierra, la expansión de la agricultura comercial, el avance de los cultivos transgénicos, y otros, fueron señaladas como las más poderosas amenazas para la vida campesina y sus principios de sustentabilidad; esto se reflejó en las palabras del mozambiqueño Diamantino Nhampossa, coordinador de La Vía Campesina en África: “Hace quinientos años, el colonialismo tomó nuestras tierras. Desde la década de los ochenta, nuestras tierras están siendo tomadas por el Banco Mundial. En la actualidad, lo único que nos queda es movilizarnos y organizar campañas como ésta, para motivar a la gente a luchar por sus derechos”. Igualmente, la Soberanía Alimentaria, propuesta relacionada con el derecho de los pueblos a decidir sobre sus políticas agrícolas y alimenticias, tuvo gran relevancia no sólo por exponerse en el continente con los mayores índices de hambre y desnutrición, sino por ser uno de tradición agrícola y de autosustento, menoscabada ahora por la imposición de políticas y prácticas mercantiles, y amenazada aún más por el avance de tratados de libre comercio como son los Acuerdos de Asociación Económica –EPAs Economic Partnership Agreements-. De ahí que justamente la problemática del Libre Comercio, que fue objeto de una importante agenda de debates, fue un área en la cual se avanzaron distintos acuerdos, particularmente en el sentido de establecer vínculos más sólidos entre África y los otros continentes. En este plano, se destacó la consolidación del movimiento internacional contra los EPAs (acuerdos de asociación y cooperación económica, que la Unión Europea está negociando con países de África, Caribe y Pacífico), entre cuyas acciones inmediatas figura una movilización internacional, fijada para el próximo 19 de abril, cuyo epicentro serán Europa y África, pero también los países del Caribe, a la vez que la Alianza Social Continental plantea impulsar acciones de solidaridad en el resto de América Latina. Para África, los EPAs serían equivalentes a lo que el ALCA -Área de Libre Comercio de las Américas- para América Latina. Desde que se inició el proceso de negociaciones, hace unos dos años, se ha dado un crecimiento significativo de los niveles de movilización en contra de estos acuerdos en ese continente, impulsados principalmente por la Africa Trade Network, que reúne a sindicatos, organizaciones campesinas y ONGs de unos 40 países africanos. La diversidad por su parte se expresó desde distintos matices; de éstos obtuvo gran visibilidad aquel de la diversidad sexual y las reivindicaciones de derechos de las personas discriminadas por su orientación sexual, que lograron abrirse espacios en un contexto presumiblemente adverso, en el cual reiteradamente se invocaba la existencia de culturas incompatibles con esta forma de diversidad, lo que llegó incluso a que no faltaran quienes pretendieron obviar esta problemática en la agenda del Foro. Al respecto, acogiendo las propuestas del IV Foro Social por la Diversidad Sexual, la Asamblea de Movimientos Sociales reafirmó en sus conclusiones su compromiso con las luchas para erradicar estas discriminaciones en cualquier lugar que se manifiesten, y su respaldo a la campaña “En un Mundo diverso, la Igualdad es lo Primero”, encaminada por el Dialogo Sur/Sur LGBT y otras redes, como un mecanismo para fomentar una cultura de respeto a las diversidades, aspecto nodal para la construcción de alternativas. Las causas de las Mujeres y sus propuestas para la humanidad, ganaron nuevas expresiones en el continente africano. Entre las nuevas problemáticas abordadas por este movimiento figura aquella de la soberanía alimentaria, impulsada por la Articulación de Mujeres de la Vía Campesina y la Marcha Mundial de las Mujeres, que visualizó los retos singulares de la afirmación de derechos en torno a la agricultura y la producción alimenticia. Este último movimiento mundial aportó igualmente con debates sobre la mercantilización del cuerpo y la vida de las mujeres, que se expresa en las distintas esferas asociadas a la producción de la vida, visibles en varias situaciones inherentes a la globalización, como es el caso de las migraciones. En colaboración con el Dialogo Sur/Sur LGBT y otras redes, enfocó igualmente las cuestiones de diversidad como parte sustancial de las luchas contra el patriarcado y por la universalización de la igualdad. La Comunicación, constantemente evocada como un recurso ineludible para la concreción de los propósitos del Foro, fue también objeto de algunas conclusiones. En una reunión de síntesis convocada por la Campaña Mundial por los Derechos de la Comunicación -CRIS-, con participación de redes mundiales, redes regionales y organizaciones africanas, se intercambiaron propuestas de acción, logrando un consenso sobre la necesidad de movilizar un entorno amplio de actores sociales en torno a la democratización de la comunicación. Para ello, se propuso sensibilizar sobre el hecho que los derechos de la comunicación son fundamentales para los procesos democráticos, para la organización y las luchas de los movimientos sociales, y para el ejercicio de todos los derechos humanos. Se resaltó, asimismo, que la información, la comunicación y el conocimiento -y de manera específica el espectro radioeléctrico y la Internet- deben ser reconocidos como bienes comunes y servicios públicos, no como mercancías, y que por lo mismo deben permanecer fuera de los acuerdos comerciales; y que hace falta ampliar las políticas públicas en materia de información y comunicación. La presencia de las Américas fue múltiple y heterogénea. La Carpa del Foro Social Américas, organizada por el Consejo Hemisférico, constituyó un importante punto de referencia para participantes del continente, a la vez que fue espacio de encuentro e intercambio con otras realidades, tales como la de Palestina, Sahara, y otras, que realizaron conversatorios en ella. Entre las actividades de mayor convocatoria destacaron dos, organizadas por el movimiento de mujeres: la Reunión Preparatoria para el Foro Mundial de Soberanía Alimentaria (Nyeleni 2007) que convocaron la Vía Campesina y la Marcha Mundial de las Mujeres, recogió importantes aportes sobre el papel de las mujeres como generadoras de conocimientos en la materia y proveedoras de alimentación para la humanidad. El lanzamiento del libro “Fidel y las Mujeres”, organizado por la Federación de Mujeres Cubanas, además de relevar el importante papel de las mujeres en la revolución, se constituyó en un foro mundial de cálido reconocimiento del aporte de Cuba a las luchas de los pueblos, donde participantes de los cinco continentes intervinieron espontáneamente para subrayar la trascendencia de la solidaridad cubana en educación, salud, ciencia, cultura, etc., con destaque especial en África, continente al cual este país ha ofrecido su solidaridad en distintas causas. Entre los múltiples otros temas y dinámicas que el Foro de Nairobi puso en escena, podemos resaltar brevemente la Asamblea contra la Guerra, que convocó a jornadas globales de acción para el 17 al 20 de marzo; el lanzamiento en Nairobi de la nueva African Water Network (red Africana del agua), con participación de más de 40 países, la cual luchará contra la privatización del agua y se vinculará con redes afines, (como la Red Vida en las Américas). Asimismo, la propuesta de la Asamblea sobre Trabajo y Globalización, de crear una red internacional permanente entre sindicatos, movimientos sociales y centros de investigación en torno a la problemática de trabajo, cultura y derechos laborales, de cara a los embates de la globalización neoliberal. El Foro Alternativo Paralelo a la realización del Foro en el Estadio Moi, e invocando las dificultades que presentaba la participación en él de los pobladores pobres de Nairobi, se organizó un Foro Alternativo, del 21 al 23, en el céntrico parque Jeevanjee Gardens, por iniciativa del Parlamento de los Pueblos, que se congrega allí de manera permanente, todas las tardes del año, para debatir diversos temas a nivel local, nacional e internacional. En ese Foro se abordaron temáticas tales como vivienda, desempleo, seguridad social, tierra, agua, salud y provisión de servicios públicos. También se realizaron debates ideológicos, por ejemplo en torno al capitalismo y al socialismo. Asistieron a este unas cuatro mil personas, incluyendo participantes al Foro Social Mundial, que lo visitaron. Este Foro Alternativo encaminó sus conclusiones hacia la Asamblea de Movimientos Sociales. Entre ellas: la provisión de vivienda por los estados, como un derecho humano básico; la equidad en la distribución de recursos naturales, con prioridad a las comunidades locales; la eliminación de las disparidades en la estructura salarial, garantizando a todos/as un salario mínimo digno; la reversión de injusticias históricas, tales como la usurpación de tierras del campesinado, o los tratados que restringen el uso en Kenya de las propias aguas del lago Victoria.
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| II Foro Mundial de Teología y Liberación
Nairobi, Kenya UMOYA (8-2-07) Llegadas desde todo el mundo, unas trescientas personas participaron durante los días 16 al 19 de enero de 2007 en el II Foro Mundial de Teología y Liberación (FMTL), celebrado en Nairobi, Kenya. Ciudad ésta, atravesada por el Ecuador y golpeada por los perniciosos efectos de la globalización neoliberal. Con casi tres millones de habitantes y con el inglés y el kiswahili como lenguas más importantes, las tres cuartas partes de la población vive -como Kibera y Gorococho- en “slums” o barrios pobres, constituyendo un cinturón de miseria en abierto contraste con un centro colonial, comercial y administrativo más prospero. Este segundo foro se inscribe en la ruta abierta por el primero, celebrado en Porto Alegre, Brasil, en enero de 2005 y nacido al calor de los Foros Sociales Mundiales (FSM). La vinculación estrecha entre ambos foros salta a la vista no sólo en las fechas y lugares elegidos para la celebración (el FSM se celebró el 20-25 del mismo mes y en el mismo lugar, inmediatamente a continuación del de Teología y Liberación) sino también en los temas elegidos. Prueba de ello es el lema elegido para este II FMTL “Espiritualidad para otro mundo posible”. El acercamiento también se advierte, visto desde el segundo foro, en la metodología y en los objetivos. Una metodología que, en esta ocasión, ha sido más autogestionada y participativa, incorporando la presencia de diferentes movimientos y organizaciones de base. Y unos objetivos que se expresan en la experiencia espiritual y la reflexión de la lucha práctica contra la pobreza y el trabajo por la paz, en las apuestas por diálogo interreligioso, intercultural y en perspectiva de género, y en la participación pro-activa en los procesos de transformación de la sociedad. El sello típicamente africano, con su rica variedad de ritmos y colores, impregnó prácticamente todos los momentos importantes del foro: desde las sentidas oraciones matinales y los cantos, pasando por los símbolos y bailes folklóricos, hasta los paneles de las mesas redondas y los debates. Pero la gran novedad estructural de este segundo foro, además del mayor número de comunicaciones, fue, sin duda, el gran número de talleres que, en sintonía con el motivo dominante del foro, trabajaron sobre aspectos como las espiritualidades, las iglesias, el diálogo interreligioso, intercultural e interétnico, los rituales, la justicia económica y ecológica, los derechos humanos, la democracia y la paz, la relectura de los textos sagrados, las diferentes clases de femenismo, las religiones, etc. 2 Durante el primer día, el foro se centró en la presentación de un análisis socio-económico, estructural y de coyuntura, del neoliberalismo global reinante, a cargo de François Houtart, sociólogo y perito del Vaticano II, por una parte, y en la urgencia de una espiritualidad que, centrada en la defensa de la vida, contemple la preferencia de Dios por los pobres por ser “Dios de vida”, por otra. De forma brillante y pedagógica fue mostrando Houtart con gráficos la brecha creciente que se está abriendo entre el Norte y el Sur con el dramático resultado de un holocausto que se cierne implacable sobre la población del Sur, cada día más empobrecida. Entre otros ejes de acumulación y de usura capitalista destacó Houtart el agronegocio, la privatización de los servicios públicos y el control de la biodiversidad. La respuesta a esta situación dramática desde una nueva espiritualidad llegó de la mano de tres teólogos que reflexionaron desde el lado de los perdedores: Tinyko Maluleke, africano, que destacó el aporte que pueden prestar a este empeño las religiones, Rohan Silva, asiático, que profundizó en la necesaria complicidad de las iglesias con los movimientos sociales, y Jon Sobrino, que, desde América, volvió a enfatizar la centralidad de las víctimas en la experiencia de fe de las comunidades cristianas. En el segundo día, el foro dedicó la mañana a la reflexión sobre la realidad socio-religiosa africana. El diálogo entre los teólogos John Lukwata, ugandés, y Philomena Mwarua, keniata, puso al descubierto algunos aspectos menos edificantes del actual proceso sociorreligioso africano y las posibilidades de afrontarlos desde un encuentro sólido entre el cristianismo y las religiones autóctonas. Superando atávicas descalificaciones y discriminaciones, sobre todo de la mujer, y racismos encubiertos, todas las religiones están llamadas a impulsar conjuntamente la “liberación integral” tanto de las personas como de las comunidades y pueblos. La tarde de esta segunda jornada nos propició la marcante experiencia de inmersión en los barrios miseria de Nairobi. Llegados al barrio de Kibera, donde el hacinamiento de las chavolas y la podredumbre resisten milagrosamente a la muerte, te envuelve una nube de niños que, en su ingenuidad, te gritan constantemente: “¿how are you?”. Como queriendo decir teológicamente: “¿estás tú dispuesto a entrar en este infierno?”, “¿dónde encontrar a Dios en este lugar de muerte?”... El tercer día y parte del siguiente el foro se dedicó al trabajo en talleres (las comunicaciones se fueron presentando en la mañana del miércoles y en la tarde del viernes). Fueron 24 los talleres que, en conjunto, parecen representar los mayores desafíos a los que se está enfrentando la espiritualidad del ser humano desde todos los rincones de la tierra. Especial urgencia parecen representar aquellos que llegan desde los contextos socio-económicos más castigados por el neoliberalismo rampante. Por ejemplo, los barrios miseria y su desafío a la conciencia humana, la lucha contra el SIDA, la prostitución y el tráfico de mujeres; los derechos humanos quebrantados, la democracia y la paz. No faltaron tampoco las teologías del pluralismo religioso, la nueva teología africana, las redes de encuentro entre mujeres musulmanas y cristianas, la teología desde la perspectiva de género, la superación de la teología del imperio y de los fundamentalismos. Por nuestra parte, desde nuestra experiencia europea, también presentamos un taller sobre algunas claves para la vivencia de “una espiritualidad laica”. En la última jornada todo fue más de prisa y concentrado. El foro dedicó durante la mañana y parte de la tarde dos mesas: una al diálogo entre las tradiciones religiosas desde una perspectiva liberadora y otra a la espiritualidad y respeto a la diversidad. En la primera el Dr. Laurenti Magesa, desde la herencia espiritual africana, propuso como lugar de encuentro la dimensión afectiva del ser humano para completar el excesivo racionalismo occidental; Abdalla Ibrahim Farah, musulmán, apeló al perdón mutuo y al compromiso social como punto de partida y caminino de liberación; por su parte el maestro hindú, Purshottam Rao, reinvindicó el cuidado de la tierra y el compromiso ecológico como elementos de afirmación de la vida presentes tanto en los Vedas como en los Upanisads; y el profesor Patrick Ryan habló sobre la necesidad de escuchar y recoger las experiencias que llegan desde las periferias. En la segunda mesa, integrada por Eunice Santana, teóloga portorriqueña, Juan José Tamayo, teólogo español y la profesora africana Teresa Okure, se abordaron las patologías a superar por la nueva espiritualidad y la disposición a aceptar los nuevos paradigmas que se avecinan. Finalmente, este II FMTL se clausuró con un sencillo homenaje a los teólogos Houtart y Jon Sobrino por haber puesto su talento al servicio de la transformación social, en un caso, y de la proyección de una imagen de Dios que revela su rostro más luminoso desde las víctimas de la historia, en otro. El broche de oro lo puso el brillante y emotivo discurso del arzobispo anglicano Desmond Tutu, ante cuya fuerza espiritual no hay aparhead que pueda resistirle. 3 Concluyo esta sencilla crónica del II FMTL con una breve síntesis del taller sobre “espiritualidad laica” que, impulsado por la Red Europea y no exento de polémica, finalmente fue presentado en este foro por un equipo integrado por Hugo Castelli, María José Arana, José María Vigil y Evaristo Villar. Señalaré también algunas apuestas provisionales. La síntesis. El cristianismo europeo está atravesando una gran crisis por las transformaciones de la conciencia religiosa que ya no nos permiten «creer de la misma manera». Una primera transformación es consecuencia del creciente pluralismo religioso. Tras siglos viviendo la experiencia de un cristianismo como «la única religión verdadera”, hoy en día, la biodiversidad -también la religiosa- es percibida como un valor sagrado que no permite tales exclusivismos. Esta nueva conciencia está afectando ya a nuestra forma de vivir y de comprender nuestra espiritualidad y nuestro cristianismo. Una segunda gran transformación es causada por el avance de los saberes en su conjunto. En la nueva era del conocimiento, en la que estamos entrando, la religión ya no puede seguir desempeñando los papeles jugados en milenios anteriores. Ahora está en crisis la forma de expresión religiosa que la espiritualidad del ser humano adoptó en los últimos milenios. Hoy necesita otra forma de expresión. Esto nos pone en búsqueda, haciéndonos vivir una hora de preguntas sin todavía respuestas. En este contexto, ¿dónde encontrar un núcleo sobre el que asentar en el futuro nuestra espiritualidad? La búsqueda de muchos de nuestros grupos y comunidades de la Red Europea, en profunda afinidad con la espiritualidad latinoamericana liberadora, cree encontrar ese núcleo en la, así llamada, regla de oro: «trata a los demás como quieres que los demás te traten a ti», que es, sin duda, la más universalizable colaboración entre las religiones y el más seguro camino para la paz. Entre los cristianos, la regla de oro se expresa en el imperativo categórico del amor-justicia liberador, que, en las últimas décadas, se ha formulado como «opción por los pobres». Por ahí pasa, a nuestro juicio, el núcleo de lo que hoy sería la espiritualidad esencial. En concreto, ¿hacia qué tipo de espiritualidad nos dirigimos? La espiritualidad va a dejar de ser un campo separado de la vida y sometido a la religión para convertirse en una dimensión profunda de la vida en plenitud. Será una espiritualidad mayormente desligada de las religiones, laica, simple y profundamente humana. Quizá estamos yendo hacia un «postcristianismo», o tal vez un «precristianismo», es decir, un fenómeno espiritual como el movimiento de Jesús «antes del cristianismo». Apuestas provisionales. Si nuestra hipótesis de partida fuera cierta, una espiritualidad para este mundo posible, vista desde muchos de los colectivos cristianos europeos, debería perseguir, al menos de entrada, los siguientes objetivos: Debería reconocer el pluralismo religioso existente como punto de partida y vía de superación de toda forma de exclusivismo e inclusivismo teológico confesional y como condición necesaria para la aceptación de la igual dignidad de todas las religiones. Debería tomar conciencia del cambio epocal que se está dando en la conciencia del ser humano y en el conjunto de todos los saberes, así como de la crisis que está afectando muy seriamente a la plausibilidad de la fe, para encaminar conjuntamente a toda la humanidad hacia un lugar común, previo y más allá de las mismas religiones, donde sea posible el encuentro de todos los seres humanos, sean creyentes o no. Ante la desigualdad y exclusión que agranda la brecha de separación entre los seres humanos por el tener, el saber y el poder, una espiritualidad para este “Otro mundo posible” debería volver a la regla de oro, presente en casi todas las religiones, como base común e impulso ético capaz de implantar unos mínimos de justicia y libertad que dignifiquen la vida humana y la misma continuidad del planeta tierra. En consecuencia, una espiritualidad para “Otro mundo posible”, debería estar siempre muy pegada a la vida y a la tierra, ejerciendo adultamente su libertad y responsabilidad en el mundo, siendo crítica con todas los poderes fácticos que pretendan tutelarla y emancipándose de todas las instancias e instituciones -aún de las mismas religiosas- que intenten recortar la identidad del ser humano. O dicho de otro modo, no renunciando nunca a la aventura de vivir en plenitud.
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| Reflexiones de una activista de Attac en el FSM de
Nairobi Begoña Vitoriano ATTAC Madrid (7-2-07) El Foro Social Mundial es una oportunidad increíble para saber cómo se mueve el mundo, para tener la visión que no nos van a mostrar nunca las televisiones y los medios masivos de información, porque a ellos no les interesa. El Foro me ha dado la oportunidad de ver y sentir lo que hay en el aire, y creo que puedo hacer una crónica muy personal, teniendo en cuenta que es el primer foro al que vengo. Es un momento de unión, y esta vez con un sabor muy fuerte africano, que lo hace diferente y da nuevas oportunidades de ver y comprender lo que hay en este continente perdido. En primer lugar, una cosa que me sorprendió mucho es ver la cantidad de organizaciones religiosas o ligadas de alguna forma a la Iglesia que había. Me dijeron que en otros foros no ha sido así, pero precisamente el carácter africano de este foro puede haber hecho que haya esa masiva presencia. Enlazando con esta idea, me pregunto si no sería porque la sociedad civil africana está todavía poco madura, y las alternativas vienen en muchas ocasiones por esa idea de caridad más que de justicia social. Es claro que no todo es así, hay grandes y buenísimas excepciones, organizaciones que trabajan para fortalecer esa sociedad civil como Action Aid, Social Watch, etc. y que han impulsado entre la sociedad civil africana la asistencia y el intercambio de experiencias, pero me ha parecido que eran los menos... Esta presencia tan fuerte de organizaciones religiosas, también nos lleva a preguntarnos por la presencia política, por los partidos políticos, yo he sentido que la política cedía terreno a la caridad. Por otra parte, he de decir que mi visión es parcial, ya que en un Foro Social Mundial tienes que elegir qué vas a hacer cuando hay 90 actividades paralelas. Tal vez yo estuve en las más relacionadas con economía, desarrollo, impuestos, etc. porque como hay tanto a la vez, tienes que poner las prioridades y elegir, dentro del Foro, las que se desarrollan como foros temáticos paralelos. A quien le interesa el tema del agua, como mi amiga Maria, asiste todo el tiempo a actividades sobre agua, y no llega a ver otras. A quien nos interesa los temas de economía, impuestos, financiación del desarrollo, acabamos viendo sólo esta parte del Foro, en la que además, el 80% de los asistentes somos "muy blanquitos", es decir, que hemos llegado a África para el FSM. Pero, ¿a África le interesan estos temas? ¿los conoce?. Me alegró mucho ver que en la reunión de Attac del ultimo día, se presentó un compañero que va a crear y dinamizar Attac Congo. Es un paso, como lo es el que cuando estábamos un grupo de unas 300 personas protestando por los EPA (Acuerdos de Partenariado Económico), la mayoría eran africanos. Pero otras muchas veces parecía que estaban desconectadas las preocupaciones de los países en desarrollo y las de los desarrollados. Y hablando de desconexión, es cierto que la organización del FSM no era la mejor para saber las actividades y demás, pero una cosa que hemos sentido especialmente es que ha faltado más conexión dentro de Attac. El hecho de que no hubiera un stand para poder ir y vernos, y saber los unos de los otros y de las actividades que se organizaban, ha pesado negativamente. Ni siquiera en las propias actividades de Attac estaba toda la gente de Attac... Ya se que somos una especie de federación, pero nos hubiera gustado reconocernos más. Sentirnos parte de un grupo con una visión más o menos común, pero no fue posible, estábamos todos muy dispersos. La propia reunión final de Attac tenía dos puntos, pero fue imposible llegar a ninguna conclusión real en ninguno de ellos. Los dos puntos eran el futuro del Foro Social Mundial, y la representación de Attac en el Consejo Internacional del FSM. Estuvo muy bien escuchar a los compañeros, pero fue un poco decepcionante el desarrollo de los debates. Podría decir que se oyeron cosas interesantes, pero para 2 horas de reunión, fueron pocas. ¿Y cómo veo yo el futuro del Foro? Debe seguir, porque es un punto importante de encuentro, aunque sea poco funcional. Es decir, se muestran ideas pero no he sentido que se profundice mucho, es más como un "escaparate" del altermundismo, un lugar donde ir y ver sobre qué se trabaja y las cuestiones que son de mayor fuerza en el momento, pero sin pretender profundizar en él. Puede que en todo caso ello sea posible después, con los contactos que hayas hecho... Así pues, a quien ya conoce el tema y esta metido no creo que le aporte mucho: supongo que para eso están los foros temáticos Aquí vienes mas a saber por donde se mueve el altermundismo, más allá de tu propia organización. Por lo tanto, para mi la experiencia de participar en el FSM ha sido muy buena, he aprendido mucho sobre lo que está en el aire y en la sociedad, pero para saber y poder hacer un juicio o una opinión, para eso, tengo que trabajar después, porque aquí estaban más las portadas de los libros que los libros por dentro. Después tendré que hacer el esfuerzo por encontrar esos contenidos. ¿Y para la sociedad africana?. En general creo que es bueno, que ven ese escaparate y da ánimos para entrar mas allá, pero... ¿quienes están aquí de esa sociedad?. No lo se, no se realmente a quienes llega el mensaje. Se pedía por ejemplo que se abrieran las puertas para que los kenianos no pagaran nada, pero por otra parte al hacerlo se multiplicaron los robos, etc. Las marchas de inauguración y clausura salían y circulaban por los slums, pero creo que nos veían como algo extravagante mas que entender o preguntar o interesarse realmente. Quienes más aprendían éramos nosotros, sobre las condiciones de vida en los slums, ya que rara vez podríamos pasear así de tranquilos por estos barrios... Tal vez ése era el objetivo, no llevar el sueño de Otro Mundo es Posible a los slums, sino hacer visible la vida de estos barrios para los que buscamos Otro Mundo. Así que yo diría que sí: que Otro Mundo es Posible. Y podemos ir a ello a través del Foro Social Mundial, celebrándolo donde haya que activar la sociedad. Pero seamos realistas, el camino es largo...
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| Foro Social Mundial: de la defensa a la ofensiva
Immanuel Wallerstein Indymedia Barcelona (5-2-07) El Foro Social Mundial (FSM) se reunió en Nairobi, Kenya, entre el 20 y el 25 de enero. La organización, fundada como contrapeso a Davos, ha madurado y evolucionado más de lo que se percatan inclusive sus participantes. Desde el principio, el FSM ha sido espacio de encuentro de un amplio espectro de organizaciones y movimientos de todo el mundo que se definieron a sí mismos como opositores de la globalización neoliberal y del imperialismo en todas sus formas. Su lema es "Otro mundo es posible" y su estructura la de un espacio abierto sin funcionarios, voceros o resolutivos. El FSM ha estado en contra de la globalización neoliberal y el término altermundistas se acuñó para definir la postura de sus proponentes: otra clase de estructura global. En las primeras varias reuniones del FSM, que empezaron en 2001, el énfasis fue defensivo. Los participantes, cada vez más numerosos, denunciaron los defectos del Consenso de Washington, los esfuerzos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) por legislar el neoliberalismo, las presiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre las zonas periféricas para privatizarlo todo y abrir fronteras al libre flujo de capital, y la agresiva postura de Estados Unidos en Irak y en todas partes. En esta sexta reunión mundial, este lenguaje defensivo se redujo mucho: simplemente todo mundo lo dio por hecho. Y estos días Estados Unidos parece menos formidable, la OMC parece trabada y básicamente impotente, el FMI casi olvidado. El New York Times, al informar sobre la reunión en Davos este año, se refirió al reconocimiento de que hay un "viraje en la ecuación de poder" en el mundo, de que "en realidad ya nadie tiene el control", y que se han sacudido "los mismos fundamentos del sistema multilateral", lo que "deja al mundo falto de liderazgos en un momento en que es cada vez más vulnerable a los impactos catastróficos". En esta caótica situación, el FSM representa una alternativa real, y crea gradualmente un entramado de redes cuya influencia política emergerá en los próximos cinco o 10 años. Los participantes del FSM han debatido por largo tiempo si deben continuar siendo un foro abierto o deben comprometerse a acciones políticas estructuradas y planeadas. En silencio, casi subrepticiamente, quedó claro en Nairobi que el punto no estaba más a debate. Los participantes harían ambas cosas: mantener el FSM como un espacio abierto, incluyente, para todos aquellos que desean transformar el sistema-mundo existente y, al mismo tiempo, permitir y alentar a quienes quieren organizar acciones políticas específicas, y organizarse para ello en las reuniones del FSM. La idea clave es la creación de redes, para cuya construcción el FSM está singularmente equipado a escala global. Existe ahora una red de feministas muy efectiva. Por primera vez, en Nairobi, se instituyó una red de luchas laborales (que definió el concepto de "trabajador" de manera muy amplia). Ahora existe una red en curso de intelectuales activistas. Se reforzó la red de movimientos rurales/campesinos. Germina también una red de quienes defienden las sexualidades alternativas (que permitió que los movimientos de gays y lesbianas afirmaran en Kenya su presencia pública, algo que antes había sido difícil). Hay una red contra la guerra (preocupada en lo inmediato con Irak y Medio Oriente en lo general). Hay también redes funcionales en ámbitos específicos de lucha: por el derecho al agua, contra el VIH/sida y por los derechos humanos. El FSM también genera manifiestos: el documento conocido como Llamamiento de Bamako, que expone toda una campaña contra el capitalismo; un manifiesto feminista, que cuenta ahora con un segundo borrador que continúa evolucionando; un manifiesto laboral que acaba de nacer. No hay duda de que habrá otros manifiestos mientras continúe el FSM. El cuarto día de la reunión se dedicó esencialmente a las reuniones de estas redes, y cada una de ellas decidía qué tipos de acciones conjuntas podrían emprender, a nombre propio, pero dentro del paraguas del FSM. Finalmente, se prestó atención a lo que significa hablar de "otro mundo". Hubo discusiones y debates de mucha seriedad acerca de lo que queremos significar con el término democracia, quién es trabajador, qué es la sociedad civil, cuál es el papel de los partidos políticos en la construcción futura del mundo. Estas discusiones definen los objetivos, y las redes son una buena parte de los medios por los cuales podrán realizarse estos objetivos. Las discusiones, los manifiestos y las redes constituyen la postura de ofensiva. Esto no significa que el FSM no tenga problemas internos. Sigue siendo real la tensión entre las organizaciones no gubernamentales más grandes (cuyas sedes y fuerza están en el norte, y que respaldan al FSM pero se presentan en Davos) y los movimientos sociales más militantes (particularmente fuertes en el sur, pero no únicamente). Se reúnen en un espacio abierto, pero las organizaciones más militantes controlan las redes. El FSM semeja a veces una tortuga lenta y pesada. Pero en la fábula de Esopo, la veloz y fulgurante liebre de Davos perdió la carrera. Traducción: Ramón Vera Herrera
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| El Foro Social Mundial se toma un año para
reflexionar Suspenden el Foro del 2008 y aún no definin la sede del 2009 Ernesto Tamara Liberación (3-2-07) La semana pasada, mientras en Africa se cerraba el Foro Social Mundial, en el que participan organizaciones sociales de todo el mundo, principalmente de los países pobres, comenzaba en Europa, en el país símbolo del sistema financiero, Suiza, la reunión de los ricos y poderosos, el llamado Foro de Davos. Ambos eventos tenían como objetivo analizar la situación mundial y proponer iniciativas, y hasta allí las supuestas semejanzas. El Foro de Davos, que adoptó el nombre de la ciudad suiza que lo alberga, nació como una reunión de dirigentes de transnacionales y gobernantes de países poderosos para discutir y definir políticas a fin de diseñar el mundo según sus intereses, aunque a veces intentan dar muestra de cierta vocación "democrática" cuando desde principios de este nuevo siglo comenzaron a invitar a algunos gobernantes de países pobres y algunas figuras internacionales -artistas de cine, cantantes, etc., transformados en activistas sociales o interesados en resolver algunos temas sin modificar el sistema social-. Cuando en Nairobi, la capital de Kenia, concluía el Foro Social Mundial con un llamado a transformar el mundo en que vivimos, terminar con las políticas neoliberales, y establecer la justicia social, comenzaba en Davos el debate de como mantener las políticas neoliberales, liberar aún más el comercio -aunque para esto sólo deben ceder los países pobres- y desarrollar políticas ambientales sin necesidad de modificar el sistema capitalista. En Nairobi, organizaciones sociales de todo el mundo, y con objetivos muchas veces diferentes, intentaban ponerse de acuerdo en desarrollar políticas comunes para desarrollar sus objetivos parciales, y se comenzaba a introducir el concepto de "socialismo" en los debates, impulsados seguramente por la influencia del proceso bolivariano impulsado por el presidente venezolano, Hugo Chávez. El Foro Social Las conferencias de los Foros, creados en oposición a la reunión de los ricos en Davos, se celebraron en Brasil de 2001 a 2003, en India en 2004, al año siguiente volvió a escenario original y en 2006 se experimentó con un foro policéntrico, realizado en Bamako, Caracas y en el centro comercial pakistaní de Karachi. Por lo menos 50.000 personas de todo el mundo estuvieron presentes esta vez en Nairobi. En el encuentro de Nairobi participaron cerca de 50 mil personas, del 20 al 25 de enero. Aún no se resolvió donde se efectuará la próxima reunión, en el 2009, ya que sí se consideró no realizar el Foro en el 2008 sino actividades diversas y jornadas de movilizaciones en distintos países en coincidencia con el Foro Económico Mundial que se desarrolla en Davos. Para el 2009, los posibles lugares de reunión, extraoficialmente, incluyen a Barcelona, la nororiental ciudad brasileña de Salvador de Bahía, una ciudad a definir en Italia y una localidad en la África francófona. Taoufik Ben Abdallah, de Túnez, sostuvo que el Foro de 2009 no será tan importante como lo que suceda antes de él. "Lo importante no es 2009. Lo importante es que entre ambos foros se inicie un nuevo proceso. Debemos consolidar el espíritu de innovación. Este año tuvimos una cuarta jornada y reunimos a diferentes coaliciones y nuevas acciones colectivas. Espero que esto crezca en los próximos años", afirmó. Ben Abdallah reclamó más acciones en los próximos dos años para responder rápidamente a los cambios mundiales. "La idea detrás de esto es transformar el Foro en un proceso permanente, y hacer que la gente sea más activa entre un foro y otro. En el pasado, nos ocupamos en ampliar el movimiento mediante diferentes foros. Ahora es el momento de acercarnos a la realidad", exhortó. Debate amplio Desde el derrumbre del llamado "sistema socialista", el Foro Social Mundial ha estado debatiendo propuestas para solucionar las injusticias sociales, aunque sin partir de una concepción ideológica común, ni de una propuesta política. En el Foro Social se han concentrado organizaciones feministas, ambientalistas, de derechos humanos, y políticas, con propuestas e ideas diferentes de como avanzar hacia un mundo más justo. Muchas de las reuniones han insistido en establecer un analisis coyuntural, establecer un mapa social completo, sin abordar soluciones globales. La resistencia a invitar a dirigentes políticos y gobernantes -salvo escasas excepciones en contadas oportunidades- es una muestra de la amplitud de ideas manejadas en las reuniones y del rechazo a unificar propuestas bajo una concepción política única. "La diversidad de tipos de acción de distintos niveles y sectores fue una riqueza muy grande de Nairobi ", apuntó el recién laureado con el Premio Nobel Alternativo 2006, el brasileño Francisco Whitaker, uno de los fundadores del Foro Social. "Avanzamos mucho en el proceso general, pues en el foro de Nairobi la gente vino, conversó, aprendió de los otros, descubrió nuevos caminos y propuestas, y ahora empezarán a trabajar en sus lugares de origen con más energía" subrayó Whitaker. En el Foro, los acuerdos alcanzados son por grupos de intereses. Aún no se discute, ni se plantea un acuerdo político global como solución a los principales. Whitaker rechazó las críticas que señalan que el Foro cayó en un letargo improductivo. "Hubo mucha energía creada acá que conviene se continúe en ese camino", apuntó. Indicó que quienes plantean esas críticas desean que el foro sea otra cosa, "quieren que no sea este espacio de encuentro, sino un movimiento que les gustaría tener en sus manos, pero si hacen eso lo matan", advirtió. Lo importante y no se dan cuenta es que hay que tener movimientos, tener muchos y fuertes, prosiguió, al asegurar que el espacio del FSM le sirve a éstos como el instrumento de que disponen para encontrarse y articularse. "El foro sirve para construir la unidad, tiene que existir como espacio que no tiene él mismo su palabra, y por eso no tiene documento final, sino el espacio donde todos puedan tener palabras y palabras nuevas", recalcó. "En realidad es un movimiento de creación de espacios y de encuentros que ahora nadie lo detiene", concluyó, sin atreverse a adelantar qué región del mundo pudiera albergar el VIII Foro Social Mundial. Por su lado, Orlando Blanco, dirigente del Colectivo de Organizaciones Sociales (COS) de Guatemala, consideró que el VII FSM volvió a convertirse en un espacio de convergencia de diferentes expresiones sociales del mundo, enriquecido con siete años de experiencias. "Tuvimos oportunidad de discutir, reflexionar y plantear nuestras visiones sobre las principales problemáticas, sobre todo de las políticas neoliberales que afectan los diferentes ámbitos de la vida humana, la salud, la educación y la tierra", significó Blanco. Interpretó como algo alentador que nuevamente se volviera a discutir y plantear la necesidad de construir un paradigma alternativo, que la edificación del socialismo vuelve a estar en la palestra pública. Este foro, si bien fue menos politizado que el VI realizado el pasado año en Caracas, Venezuela, "viene a constituirse como un eslabón más de lo que han sido los anteriores y hay que apostarle a la convergencia social, opinó el también activista humanitario. Señaló que la cita "abre las esperanzas de ir intercambiando esas experiencias latinoamericanas con las africanas, europeas y asiáticas, que nos lleven a tener mejores gobiernos y condiciones de vida". Espacio de encuentro El poder corporativo como un obstáculo a la agenda de soberanía alimentaria, la conveniencia del comercio justo y equitativo, y las políticas de promoción de la igualdad racial en América Latina, fueron debatidos en diversos talleres durante 4 días en encuentros y coloquios autogestionados por redes, campañas, movimientos, y asociaciones de todo el mundo. También se incluyen acciones para conseguir el derecho humano al agua, movilizaciones con vista a la reunión del Grupo de los Ocho (G-8) que tendrá lugar este año en Alemania, y propuestas de olimpiadas para la humanidad. En general se definieron 21 espacios para intercambiar y difundir sus respectivas propuestas de acción. Al mismo tiempo, movimientos antibelicistas de todo el mundo arremetieron contra la política militarista de Estados Unidos y otros países industrializados, y aseveraron que la paz es indispensable para el progreso de los pueblos. El hegemonismo militar estadounidense y el empeño de Washington por incorporar a varios gobiernos de Europa y al de Japón en esa estrategia con el argumento de combatir el terrorismo, recibieron un categórico rechazo en el VII Foro Social Mundial (FSM). Por su lado, en una conferencia del Grupo de Opositores Internacionales a la Guerra, Francisco Bulnes, del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, demandó apoyo mundial a la demanda de cierre de la base naval que Estados Unidos mantiene en Guantánamo. La referida instalación castrense, mantenida por La Casa Blanca en el oriente de Cuba contra la voluntad de su pueblo y gobierno, es usada desde hace cinco años como prisión y centro de tortura de supuestos terroristas capturados por los estadounidenses, denunció Bulnes. La oleada antibelicista en el VII FSM incluyó al Foro Social de Somalia y a la Organización para el Desarrollo de la Mujer, que exigieron a Estados Unidos sacar sus manos del conflicto que atraviesa ese país del llamado Cuerno Africano. Las mujeres afirmaron ser la espina dorsal de la economía de Somalia y demandaron se les involucre en el proceso de reconstrucción, pero en condiciones de paz. Paralelamente, el Panel de Somalíes y Sudaneses abogó por la paz, en tanto -lamentaron- a 40 millones de niños se les niegan sus derechos a la educación porque viven en países afectados por conflictos. También, la red global de mujeres por los derechos reproductivos denunció prácticas consideradas lesivas en varias regiones de Africa y Asia, y reclamó un abordaje objetivo del tema género y sexualidad. "Las mujeres no son propiedad, pero la tierra es una propiedad que deben tener", comentó Maureen Mzanza, al encomiar la labor de la Alianza de la Tierra de Kenya, que junto a otras agrupaciones propugna igualdad de derechos. La Coalición de la Sociedad Civil Africana puso en discusión el acceso a tratamientos para las personas que viven con el VIH SIDA, una pandemia que afecta a 25 millones en la región al sur del Sahara, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estadísticas de la misma fuente indican que en todo el continente más de 12 millones de personas han muerto por ese mal, de ellas más de dos millones en un solo año, a la vez que 13,2 millones de niños han quedado huérfanos por el mismo motivo. Activistas de distintas partes del mundo reafirmaron que la violencia contra las mujeres atenta contra el combate al sida y, si los gobiernos no toman cartas en el asunto, se hará cuesta arriba ganar la batalla contra esta epidemia. "La violencia es en gran parte responsable de las infecciones de VIH entre muchas mujeres: violencia en las casas y en las calles, violencia en todas partes", sostuvo Ludfine Anyango, coordinadora nacional de VIH/sida de Action-Kenya International. "Muchas mujeres ni siquiera pueden elegir cuándo tener sexo. Muchas de ellas ni siquiera le piden a sus esposos que usen condón porque, además de ser consideradas infieles, temen ser golpeadas. No les queda otra opción que seguir teniendo sexo sin protección con sus parejas", añadió Anyango. La reunión en Davos Mientras tanto en Suiza, 24 líderes políticos, más de 800 empresarios de importantes corporaciones y académicos concluyeron el pasado domingo los debates con el compromiso de asumir acciones para poner en práctica lo discutido. El impacto del cambio climático en la economía y en la sociedad, asá como las fórmulas de combatirlo, la crisis de Oriente Medio, en especial el conflicto entre palestinos e israelíes y la violencia en Irak, las perspectivas de la economía global y las perspectivas de éxito de la Ronda de Doha, en la OMC, fueron los asuntos analizados. "Estamos en el epicentro de los compromisos mundiales. No sería justo que los compromisos de estos días se quedaran en el aire", indicó en la conferencia de prensa final, el presidente y director ejecutivo de Coca-Cola, Neville Isdell. El ejecutivo, que forma parte del comité organizador del Foro presidido por Klaus Schwab, concluyó que "las iniciativas tienen que seguir para que cuando volvamos en 2008, se pueda decir que han pasado". Sin embargo, además de las promesas, poco más ha salido en claro, aunque muchos destacan que por primera vez los poderosos del mundo discutieron sobre el cambio climático. Uno de los temas cruciales que los líderes de los países en desarrollo presentaron en Davos, la reanudación de la Ronda de Doha de la Organización del Comercio Mundial, también recibió el compromiso de efectuar acciones para su reiniciación. Sin embargo, la clave para la reanudación de esas negociaciones está en el gobierno de Estados Unidos y en los gobiernos de la Unión Europea, que se niegan a reducir los subsidios agrícolas. La falta de disposición del gobierno de George W. Bush a contener sus subsidios en menos de 15.000 millones de dólares anuales es clave en el bloqueo que sufren las negociaciones hoy. Estados Unidos se manifestó dispuesto, en octubre de 2005, a reducir sus subsidios agrícolas a menos de 22.000 anuales, pero casi todos los miembros de la OMC rechazaron la propuesta porque no representaba mayores cambios. El país norteamericano, por ejemplo, gastó poco más de 11.000 millones de dólares el año pasado en subsidios agrícolas. Además, Washington exige fuertes recortes en los aranceles de productos agrícolas e industriales en todos los países. El economista Joseph Stieglitz advirtió que la ausencia de avances en la agenda comercial global podría impactar el desarrollo económico de países ricos y pobres. "Es una cuestión medular, pues como hemos visto aquí estos días, hay mucha presión para que los países en desarrollo hagan más para impulsar sus economías sin descuidar el medio ambiente", dijo. "No se les puede pedir a estas naciones que abran sus mercados sin nada a cambio y que recorten sus emisiones tóxicas sin la ayuda (financiera) internacional correspondiente", dijo el académico de la Universidad de Columbia. Cambio climático Las emisiones tóxicas estuvieron al tope de la agenda del Foro de Davos, y tanto líderes políticos como empresariales se comprometieron a promover programas ambientales que eviten mayor deterioro de la atmósfera. Lo que faltó fueron compromisos específicos de asistencia tecnológica y financiera, pública o privada a naciones en desarrollo, para ayudarles a abatir el reto. En los 35 años de vida del también llamado Foro de Davos, un punto de encuentro entre gobernantes y lo más granado de los dirigentes de empresas transnacionales, las preocupaciones por el deterioro del ambiente habían estado prácticamente ausentes de los debates. El hecho de que las discusiones en el FEM versen este año en los temas que la sociedad civil exponía una década atrás, demuestra la importancia del papel de las organizaciones no gubernamentales de promover los avances de los debates para ayudar a la sociedad a preguntarse cuáles son las salidas hacia el futuro, dijo el director de Greenpeace Internacional, Gerd Leipold. Mientras, el vicepresidente de Amigos de la Tierra Internacional, Tony Juniper coincidió en que los empresarios reunidos en Davos insisten en la misma clase de políticas comerciales y económicas que ponen en primer lugar sus intereses. Mientras ellos no cambien esas visiones económicas fundamentales "no podrán resolver los problemas ambientales".
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| La otra África camina: la hora de los movimientos
sociales africanos 50.000 delegados, en su mayoría africanos, plantearon alternativas al modelo neoliberal Óscar Chaves Diagonal (2-2-07) Del 20 al 25 de enero, Nairobi se transformó en plaza pública donde a través de más de 1.200 actividades se intercambiaron experiencias de lucha y alternativas a la guerra y el nuevo imperialismo. Por primera vez desde que el Foro Social Mundial (FSM) comenzara su andadura en Porto Alegre, en 2001, y tras el encuentro policéntrico del año pasado (Karachi, Caracas y Bamako), la gran cita de la sociedad civil organizada se desarrolló de manera íntegra en un país africano. Más de 50.000 delegados llegados de los cinco continentes se congregaron en Nairobi para dar a conocer sus formas de resistencia al sistema económico global, dejarse contaminar con las iniciativas de los otros y, en menor medida, establecer estrategias y tácticas colectivas de dimensión transnacional. El hecho de que la mayoría procediera del continente africano y de Kenia marcó el devenir y resultado de esta VII edición del FSM, que sirvió de plataforma para actualizar el discurso panafricano y anticolonial. Una gran marcha multicolor desde uno de los suburbios de Nairobi hasta el parque Uhuru (de la libertad), en pleno centro comercial y administrativo de la ciudad, sirvió para abrir el FSM, donde el rechazo a las intervenciones estadounidenses en Iraq, Afganistán y Somalia fue una constante. De igual manera, la manifestación y los actos de los días sucesivos estuvieron atravesados por muestras de solidaridad con el pueblo palestino y otras naciones ocupadas como la saharaui, la última colonia del continente africano. Tras la marcha, el programa del foro se trasladó al recinto del estadio Moi Kasarani, en las afueras de la ciudad, que fue habilitado para acoger centenares de stands de los colectivos participantes y múltiples espacios para poder desarrollar, de manera simultánea, decenas de seminarios, conciertos, exposiciones, asambleas, pequeñas manifestaciones y conferencias. En éstas, primaron los discursos anticapitalistas genéricos y poco críticos con la acción de los movimientos de resistencia, a la vez que una y otra vez se ensalzaban como paradigmas de gestión experiencias de gobierno como la venezolana, cubana, brasileña y boliviana, entre otras. Las intervenciones de altos cargos gubernamentales de estos y otros países, como Italia, no resultaron extrañas, como resultado, en parte, de la actividad de la llamada Plataforma parlamentaria del FSM, que busca afianzar los vínculos entre los movimientos sociales y los gobiernos de tendencia progresista. LGTB y feminismo en África Dos de los espacios más interesantes, por sus discursos innovadores y rupturistas, fueron la carpa del Movimiento LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), promovida por el potente movimiento sudafricano y las organizaciones kenianas, así como el feminista, que organizó una marcha internacional de mujeres. La violencia contra las estas últimas, que en algunos lugares de África adquiere valores próximos al feminicidio, la expansión del SIDA en el continente, así como la privatización de los recursos naturales, la dependencia alimentaria y los derechos de los migrantes resultaron algunas de las temáticas más abordadas. Con un 30% de la población afectada, Kenia ocupa el quinto lugar de extensión del VIH en África. En términos generales, las organizaciones africanas, especialmente aquellas con menos historia y experiencia, fueron las que obtuvieron mayor rédito del macroencuentro, ya que pudieron conocer otras realidades de lucha similares, de dentro y fuera del continente, así como constituir nuevas coordinaciones de carácter panafricano. Entre estas últimas cabe destacar la Red del Agua, que aglutina a colectivos de decenas de países africanos que luchan contra la privatización de este recurso universal, así como la coordinadora de organizaciones contra los acuerdos de libre comercio entre la Unión Europea y diversas naciones africanas, que en muchos casos están hundiendo el escaso tejido agrícola, industrial y comercial de estas maltrechas economías. Siguiendo en el marco de lo propositivo, el día 24 se organizaron asambleas de 21 áreas temáticas que plantearon iniciativas internacionales de acción, las cuales se irán concretando en los próximos meses. El FSM finalizó con un gran concierto en el Parque Uhuru y un maratón popular que recorrió algunos de los barrios más empobrecidos de la ciudad. A pesar de que Kenia se presenta como uno de los países más ricos y estables del continente, el 60% de la población vive bajo el umbral de la pobreza, con menos de un dólar al día. El año que viene el FSM volverá a ser policéntrico y se organizará en tres continentes a la vez, aunque ya son muchas las voces, dentro del propio FSM, que cuestionan la eficacia de este modelo de encuentro y abogan por foros de carácter más local o circunscritos a temas específicos. Críticas al FSM 2007 El patrocinio de grandes empresas y la financiación de los gobiernos keniano, francés, italiano, sueco y, como ocurriera en otras ediciones Brasil y Venezuela, fueron algunos de los aspectos más criticados del Foro, así como los altos precios de la inscripción para delegados africanos (4 euros) y los de la comida y bebida, lo que impidió la participación de muchas organizaciones kenianas, especialmente aquellas provenientes de las zonas mas empobrecidas del paÍs, como la combativa Kebira. Y por otro lado las propuestas libertarias y autónomas resultaron casi inexistentes en el Foro.
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| El futuro del Foro Social Mundial, epicentro del
debate en Kenia Sergio Ferrari * Ecoportal (1-2-07) “Hay procesos históricos que no se pueden acelerar, al margen que nos gustaría hacerlo ”, enfatiza Hugo Yaski, secretario general de la Central de Trabajadores de Argentina, plataforma combativa que reúne a 1 millón 200 mil afiliados y que ha estado presente desde el origen mismo en el proceso de nacimiento del FSM. Nairobi: un espejo para mirarse a sí mismo Concluida la 7 ma edición del Foro Social Mundial (FSM) de Nairobi, varias son las temáticas novedosas-audaces que se pasearon durante cinco días por los laberintos del Estadio Nacional de Kasarani. Una de ellas, de particular trascendencia para el movimiento altermundialista, la relacionada con el estado presente y futuro del propio FSM. Nairobi fue un prisma gigante desde el cual el FSM observó al planeta. Y un gran espejo donde se miró hacia sí mismo. “El Foro Social Mundial ha jugado un rol importante pero es una fórmula que comienza a agotarse”, lanza casi como provocación el reconocido intelectual egipcio-senegalés Samir Amin, uno de los responsables del Foro Mundial de las Alternativas. FSM agotado Tras su reflexión varios argumentos acumulativos y lógicamente construidos. Para Amin el FSM no es hoy “un lugar de debate profundo sino de exposiciones e intercambios rápidos”. Dinámica que no favorece la construcción de alianzas entre organizaciones capaces de convertirse en un movimiento, lo que aumenta el riesgo de limitarse a “un club de charlatanes o a un círculo cerrado de responsables de ONG” Y por eso propone, en paralelo al FSM, imaginar la forma de crea realmente un marco organizado de alianzas, a nivel nacional, regional y mundial, “de los movimientos de masa”. Amin reivindica el contenido del Documento de Bamako, suscripto en el marco del foro descentralizado del 2006 en Malí, que con sus ocho puntos intenta perfilar un suerte de carta-programa conceptual de lo que debería ser el nuevo planeta a construir. En la base de sus planteos, una reflexión de fondo expuesta en un documento-artículo publicado en Roma en octubre del año pasado – y retomado parcialmente en el último Le Monde Diplomatique-, denominado “En defensa de la Humanidad”. Este texto, distribuido en algunos de los espacios de debate en Nairobi, ratifica que “el capitalismo es un sistema obsoleto y enemigo de la humanidad”, que debe ser enfrentado a partir de “la radicalización necesaria de las luchas populares”. Para Amin -tal como lo repite a este corresponsal en una entrevista realizada en la capital keniana-, la mundialización no es un hecho “objetivo”, sino que es la estrategia de los poderes dominantes. Y en ese sentido, no se puede proponer “otra mundialización” sin destruir la existente. Y para ello es necesario “restaurar la dignidad de las naciones y la soberanía de los pueblos y de los Estados”. Para esta lectura de la etapa actual que transita la humanidad, el concepto de *consenso* promovido por otros dirigentes altermundialistas como el brasilero Francisco “Chico” Whitaker, es “como mínimo ingenuo...y carente de un análisis de clases”. El valor de la diversidad Frente a la visión del intelectual egipcio, varios son los téoricos-militantes sociales que defienden la idea del foro como espacio amplio, y expresión de una nueva forma de concebir la política, alejada de las concepciones de la izquierda tradicional. El libro recientemente editado por el brasilero Whitaker, uno de los ocho co-fundandores del FSM, es tal vez la expresión más sistemática de este pensamiento que se propone innovar sobre contenidos y formas. “El Foro es un híbrido entre esas dos grandes concepciones, en aparencia incompatibles pero que en la práctica conviven desde la fundación misma del FSM”, subraya en diálogo exclusivo Boaventura Sousa Santos, prestigioso intelectual portugués. Hay nuevas formas de entender la política y los conceptos políticos, explica Sousa. Indicando que por ejemplo, muchos pueblos originarios y otros actores sociales consideran “al socialismo como una definición a la occidental” , con la que no se sienten cómodos, y prefieren por ello hablar de liberación, de emancipación y de otro mundo posible. Este aparente choque de posiciones, “la interpreto como expresión de fuerza, más que de debilidad” subraya con convicción el intelectual lusitano. “Veo en la diversidad actual y el relativo *caos* del Foro una señal de fortaleza”, insiste. Recordando que las diferencias de pensamiento , en lo esencial, no son nuevas y se “remontan ya al primer FSM de Porto Alegre”, entre los que lo consideraban como un espacio de encuentro e intercambio y quienes proponían llegar a posiciones comunes únicas y suscribir documentos finales. A pesar de estas tensiones internas, el aporte del FSM es un hecho innegable, subraya Sousa. Quien indica a manera de ejemplo, que “si bien no significa una revolución”, las instituciones internacionales y otros ámbitos de poder han tenido que ir incorporando en estos últimos años ciertos planteos y reivindicaciones que se expresaron en el FSM”. Es esencial no tenerle miedo a la “complejidad propia de lo que vivimos” y seguir construyendo a partir de este proceso en marcha, insiste. Los actores sociales toman la palabra “Hay procesos históricos que no se pueden acelerar, al margen que nos gustaría hacerlo ”, enfatiza Hugo Yaski, secretario general de la Central de Trabajadores de Argentina, plataforma combativa que reúne a 1 millón 200 mil afiliados y que ha estado presente desde el origen mismo en el proceso de nacimiento del FSM. No se puede “arriesgar la construcción del foro sobre la base de la diversidad actual para dotarlo de definiciones más precisas”, indica el dirigente sindical consureño. “Y esta interpretación es coherente con la experiencia que nos dicta la realidad, también en el trabajo diario en nuestros países. Muchas veces, cuando queremos avanzar más rápido y clarificar posiciones, perdemos en amplitud”. Y su conclusión es tajante: “en este momento preciso, la actual fórmula del FSM en tanto espacio abierto de confluencia es la más correcta, la más adecuada para nosotros y tiene una razón de ser”. Posición compartida por el hondureño Rafael Alegría, uno de los dirigentes de Vía Campesina, coordinación mundial de movimientos indígenas y del campo que nuclea a más de 100 millones de afiliados. “Para nosotros el FSM, al que sostenemos desde su nacimiento y del cual somos uno de los pilares principales, es un espacio de intercambio, de construcción de alianzas, de reforzamiento de nuestras propias iniciativas y actividades”. Sólo instantes después de la entrevista con Alegría, en uno de los locales del Estadio Internacional de Deportes, sede el foro, Vía Campesina lanzaba su “Campaña Global por la reforma agraria”, para la región africana. Nueva prioridad de la agenda de dicho movimiento que subraya en esta etapa la necesidad de recuperar y defender “la tierra, las aguas, las semillas, los bosques y los recursos naturales en general”. ¿Afecta a Vía Campesina la falta de un programa político del FSM?, consultamos. “No es el objetivo ni le corresponde al FSM definir las estrategias. Cada movimiento social, a nivel local, nacional, regional y mundial es quien debe impulsar sus luchas y reivindicaciones. No es al foro de hacer los cambios, sino a los movimientos que lo integramos”. Y la realidad, según Alegría, demuestra la viabilidad de esta fórmula. “La nueva situación política latinoamericana es también en parte el resultado del FSM y de su lucha por otro mundo posible”, concluye el militante hondureño. www.ecoportal.net * Sergio Ferrari, desde Nairobi, Kenia Colaboración E-CHANGER y Periódio Le Courrier (Suiza) FORO SOCIAL MUNDIAL DE NAIROBI Una explosión de color y diversidad Rafael Lara APDHA (1-2-07) Un impresionante estallido de color y una diversidad pocas veces vista son dos referencias con las que quedarse en esta VII edición del Foro Social Mundial que celebramos en Nairobi del 20 al 25 de enero. El acto inaugural ya presagiaba los cambios. La marcha partió del barrio popular de Kibera hasta el Uhuru Park, donde se celebró el acto inaugural que duró más de siete horas. Participaron miles de personas (de cinco a diez mil según las fuentes) pero menos de lo esperado. La presencia singular de grupos ecuménicos con sus cartelones y sus particulares vestimentas o la música (y los cantos religiosos) que reemplazaban a las pancartas y consignas partidistas que inundaban en Foros anteriores Porto Alegre son dos buenos indicadores de esos cambios. El Foro Social Mundial por fin en África. Un sueño. Los colores y la cosmología africana inundan el Foro. Junto a los debates y las reflexiones, el Foro de la música, las manifestaciones mas diversas alrededor del Estadio que albergaba al Foro, la venta de productos de artesanía, la pasión, el color y la vida… fue otra muestra de que en el mundo que vivimos hay otras formas de entender las cosas. Hay que recordar que en el primer Foro Social Mundial, hace siete años en Porto Alegre, apenas asistieron unas decenas de africanos. En ediciones posteriores esta participación aumentó, aunque nunca llegó a sobrepasar a unos cuantos centenares. Bamako en enero de 2006 cambió la tendencia. Pero este es el primer Foro Social Mundial íntegramente realizado en África.Y no han sido pocos los obstáculos a superar. Ni tampoco las contradicciones generadas. El primer día, los problemas organizativos fueron la tónica del Foro. Un caos superado con la paciencia y la comprensión de los participantes y, sobre todo, con la alegría y el dinamismo de los voluntarios y organizadores africanos. Pero además el Foro, fuera del recinto de Kasarani (en el Moi Sport Center donde se desarrollaba), apenas fue visible en toda Nairobi; parecía desarrollarse a espaldas de la ciudad. El presidente del comité organizador, Edward Oyugi, señaló a la que la empresa responsable de colocar banderolas a lo largo de la ciudad, y en especial en el camino que va del aeropuerto al estadio de Kasarani, no había cumplido su compromiso, y por tanto no se veía ningún signo visible del encuentro. La falta de fondos fue otro gran problema. Por lo visto el gobierno de Kenia, presidido por Mwai Kibaki, ofreció el año pasado a los organizadores un apoyo de 25 millones de chelines (unos 368 mil dólares), pero hasta el comienzo del Foro no habían recibido ni un chelín. El costo de organizar el FSM de Nairobi es de 200 millones de chelines kenyanos (es decir, cerca de 3 millones de dólares), lo que constituye la mitad del presupuesto original. A lo largo de las sesiones pudimos visualizar un creciente descontento entre determinados sectores, pues los precios del Foro no eran en absoluto accesibles para la población kenyata, sobre todo la mas desfavorecida, lo que dificultó de forma notable la participación local (El precio de entrada de 500 shillings para los kenianos –casi 6€– es equivalente a un salario mínimo semanal). De hecho se produjeron algunos incidentes y protestas, como el ingreso masivo sin pagar por parte de personas de las chabolas o la ocupación por parte de niños de la calle de un restaurante en pleno Foro que por lo visto era propiedad de un ministro y que tuvo que ser desmantelado antes del final del evento. Son desde luego problemas que con seguridad próximas ediciones tendrían que analizar previamente con rigor. En todo caso, según Onyango Oloo, coordinador nacional del Foro Social de Kenya, la principal dificultad que tuvieron que superar fueron los prejuicios de otros y los complejos propios sobre si los africanos tenían la ambición y la capacidad suficiente para organizar un Foro Social Mundial. La prueba ha sido superada, a mi modesto entender, con creces. Y así fue. Más allá de dificultades y contradicciones posiblemente inevitables, lo cierto es que pudimos convivir con la vitalidad de la sociedad civil africana, movimientos y organizaciones, en ocasiones con gran capacidad de movilización y presencia en el Foro. Con fuerte influencia de la Iglesia por cierto, desconocidos para muchos de los que veníamos del Norte y por lo general extraordinariamente sugerentes. África se mueve, no es sólo el subdesarrollo, la guerra, la pobreza y la desesperación. Es también la vitalidad y la alegría, las ganas de luchar para salir adelante, el compromiso y el entusiasmo. Con otras claves tal vez, mas preocupados por cuestiones como el impacto del SIDA, la lucha contra la pobreza, el no pago de la deuda y la soberanía alimentaria o temas ecológicos, de salud y de género, fundamentales para el continente africano y para el mundo. Una participación africana que, como se decía antes, ha cambiado el “tono” general con el que se desarrollaba el Foro Social Mundial. O al menos sus aspectos mas visibles. Pero no sólo ha sido un Foro Africano, sino que la participación de otros continentes ha sido bastante amplia (Asia, Europa y Latinoamérica sobre todo), con lo que, a mi modesto entender, podemos hablar de un Foro mas mundial que nunca. Todo ello con la reserva de la dificultad de abarcar o valorar un Foro que, según las cifras proporcionadas por los organizadores, agrupó a más de 50.000 personas, desarrolló cientos de seminarios permanentes y cientos de actividades complementarias. Seminarios y actividades auto-organizadas alrededor de nueve objetivos generales identificados en una amplia consulta entre muchísimas organizaciones celebradas entre junio y agosto del año pasado. En ello se consumieron tres días del Foro donde era imprescindible seleccionar en función de las redes previas con las que se había llegado a acuerdos o del interés de cada delegado. La delegación de la APDHA, por ejemplo, intervino en seminarios sobre inmigración (Derechos Humanos en la Frontera, intercambio entre comunidades locales, redes euroafricanas…) y sobre derechos humanos mas en general (mujer, prisión y derechos humanos, ciudadanía en la globalización…). Precisamente es interesante señalar el papel destacado en el Foro de redes como el Caucus por la Dignidad y los Derechos Humanos que organizó decenas de actividades de gran resonancia, incluso una manifestación en el Foro. Los derechos humanos, que en otras ediciones del Foro jugaron un papel más secundario, han cobrado gran importancia en el Foro de Nairobi. Los temas de inmigración, si bien algo dispersos, también. Lo que ha sido positivo para seguir avanzando en la articulación de redes y en intentar reducir en enfoque eurocéntrico sobre las migraciones que solemos padecer por aquí. En todo caso se echó en falta dar pasos que fueran más allá de los clichés y generalizaciones. Lo que quizás en fases sucesivas se pueda acometer (especialmente en el proceso de convocatoria del Foro Social Mundial de las Migraciones). Desde luego también se pudieron apreciar los muchos seminarios y debates animados por organizaciones de mujeres fruto de una larga experiencia de trabajo sistemática. Organizaciones como la Marcha Mundial de las Mujeres, el Green Belt Movement o el Fòrum Rural de las Mujeres han vuelto a ocupar un papel destacado en el Foro Social Mundial. Asimismo las organizaciones de mujeres africanas impactaron con su trabajo en contra de la ablación o con el lema "gracia, constancia y elocuencia" promoviendo el protocolo mínimos de derechos. El cuarto día estuvo dedicado a recoger las propuestas de los distintos seminarios autogestionados a través de 21 Foros Temáticos para acordar agenda, luchas alternativas y acciones. Estos Foros fueron: agua; instituciones nacionales/internacionales y democracia; paz/guerra; vivienda; luchas de las mujeres, dignidad/diversidad humana/discriminaciones; derechos humanos; juventud; seguridad alimentaria/reforma agraria; trabajo; educación; medio ambiente y energía; salud; conocimiento/información/comunicación; deuda; migraciones; libre comercio; cultura; corporaciones transnacionales; niñez; economía alternativa. La APDHA pudo participar en las Asambleas de estos Foros sobre derechos humanos, migraciones y mujer. Por la tarde de ese día, se celebró la asamblea de movimientos sociales, en la que participaron en torno a 1.000 personas. Una asamblea de tales dimensiones siempre resulta difícil de manejar. No obstante se pudo apreciar como el avance en la coordinación por temas (agua, inmigración, agenda de derechos humanos, salud, educación, mujer…) dejaba un poco en segundo lugar el papel aglutinador y pretendidamente coordinador de la Asamblea de Movimientos sociales. El Manifiesto final tuvo que ser necesariamente breve y no pudo incluir la habitual e interminable lista poco o nada útil de convocatorias mundiales “generales”. El avance positivo por ejes temáticos incidió también en el debate que se viene produciendo en el Foro acerca de la conveniencia de una más fuerte agenda política, de avanzar en el sentido de un papel más “ejecutivo” del Foro. Quizás sea por la presencia masiva africana, que incluye otras prioridades menos partidarias, creo que el Foro ha reafirmado en su edición de Nairobi otra perspectiva en continuidad con su inspiración de origen: un marco de encuentro, de reflexión, de alternativas y, como no, de articulación de redes y coordinación entre las mismas. En este sentido se pronunciaba en su conferencia Wangari Maathai (premio Nóbel de la paz el año pasado) “el foro es el lugar y el momento para encontrarnos, para compartir experiencias y visiones, para alentarnos mutuamente y volver a nuestros lugares de origen, en América, Asia, África, Europa e incluso Oceanía, para gritar más alto que nunca que otro mundo es posible y que estamos dispuestos a construirlo. No hay ningún lugar del mundo dónde nuestra voz no pueda ser escuchada”. El intelectual portugués Boaventura Sousa Santos señala en Adital que "ve en la diversidad actual y el relativo *caos* del Foro una señal de fortaleza". En el Foro tampoco estuvo ausente el debate sobre el papel de los partidos, el Estado y de los movimientos sociales que en Caracas 2006 había ocupado un papel de primer orden. Pero quizás desde otra perspectiva, manifestándose las diferentes visiones predominantes en América Latina y en África, que hasta ahora no se habían podido confrontar. Antonio Martins, co-fundador del FSM en 2001, por ejemplo, en entrevista con Sergio Ferrari, no duda en provocar la ira de ciertas visiones clásicas de la izquierda tradicional: “hay que revisar esas concepciones que entienden a los partidos políticos como representantes y a los movimientos sociales como representados”. En otras palabras, que le otorgan a los movimientos un “papel subalterno, en tanto actores que deben, cada cuatro o cinco años, en el momento de las elecciones, transferir sus decisiones a los partidos”. Pero el papel de los partidos en África está mucho mas devaluado que en América Latina. También citados por Sergio Ferrari, Leopoldo Mansai, militante social y miembro de una ONG cristiana de Camerún, “se trata prioritariamente de redefinir la relación de la sociedad civil de su país con los partidos políticos” que fueron creados en una etapa reciente y con el objetivo de asegurar siempre la re-elección de los gobernantes. Titi Nwel, miembro de Justicia y Paz de ese país del oeste africano señala que las prioridades del trabajo político, el estado diferente de los movimientos sociales y la diversidad en la naturaleza misma del concepto de sociedad civil, “expresan las grandes diferencias que tiene Camerún –y una buena parte de África- con América Latina". No habrá Foro Social Mundial en 2008, habrá que esperar a 2009 y el lugar está por definir. África tuvo su Foro y seguro que es un punto de partida más para que los movimientos sociales se fortalezcan. Tras Nairobi, opino que el Foro Social Mundial se consolida como marco de encuentro, pese a todas las contradicciones y problemas. Para las personas de ONGs como la APDHA quizás lo mas positivo de todo fue ver la diversidad que vimos en Nairobi, apreciar la riqueza de una África en movimiento, conocer nuevas gentes y organizaciones, apreciar nuevas realidades, compartir experiencias, establecer contacto y conjurarnos con otras gentes para mantenerlo e intercambiar… Esa fue la verdadera gozada del Foro.
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| Concluye el FSM de Nairobi Muerto el rey, ¡viva el rey! Acabada la 7ma edición del Foro Social Mundial (FSM) de Nairobi, ¡viva Africa! Ferrari, Sergio Agencia Latinoamericana de Información (30-1-07) Luego de cinco días de intercambios, debates, interculturalidad al por mayor y movilizaciones, se impone la mirada hacia atrás, el balance imprescindible. Si algo planeó durante todo el encuentro altermundialista, fue la co-existencia de varios foros en uno. El primero, el de adentro del Estadio Internacional de Deportes Moi, de Kasarani, inmensa mole de 100 mil plazas, creativamente adaptada para albergar a los 50 mil participantes. Fue el foro de los debates intensos, de los espacios reducidos y la reflexión pausada. La esencia teórica de un encuentro que no defraudó por su riqueza temática. Donde estuvieron presentes no sólo los grandes ejes tradicionales de estos eventos, sino también el componente específico africano. En el cual sobresalieron, por ejemplo: las relaciones Europa-Africa; la deuda; la fiscalidad internacional; la tierra; el SIDA ; la lucha contra la miseria; y la misma existencia presente y futura del FSM. Un ausente preocupante: los grandes desafíos ecológicos a pesar de la desertificación creciente de Africa. Por fuera de las gradas, en el pasillo que rodea a todo el estadio, siempre dentro del recinto, se protagonizó el segundo foro. El de la música, las expresiones culturales, la muestra y venta de productos locales, las manifestaciones internas, el grito y la pasión. Una mezcla de mercado y teatro permanente. Aportó color, calor y vida. Y lanzó la señal –al igual que Mumbai en 2004- de que existen en el planeta otras formas de entender, vivir y exteriorizar la política. El tercer foro fue el de las grandes carpas, fuera del Estadio y más allá del enrejado. Salvo escasas excepciones –como el espacio de Derechos Humanos- , pagó el precio del gigantismo y lo despoblado. Un elefante desproporcionado. Recintos preparados para recibir a mil personas, donde había sólo una centena. El lugar donde se preparó la protesta contra los precios caros de la comida y la inscripción para los locales – que se transformó incluso en mini movilizaciones de peso simbólico. Era, paradójicamente, el sector de las actividades autodenominadas “co-organizadas”, las únicas que en el programa iban acompañadas de nombres propios de personalidades conocidas. No funcionó. Casi no aportó. Con un agravante mayor: era la parte del foro abierto al público, donde cualquier participante, aún sin acreditación, hubiera podido asistir. Era el sector geográfico del Foro de intersección con la sociedad civil de Nairobi. Insuficientemente presente, no sólo en la marcha de apertura sino en la vida cotidiana del Foro. Cae el telón, el FSM vivió una edición más. África gozó su foro. El desafío de futuro es claro. Que el tercer foro, el de afuera, el que no funcionó, se convierta pronto en el más importante. Que los movimientos sociales africanos se fortalezcan. Que Nairobi despierte.
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| La comezón del séptimo foro FSM, partidos, gobiernos progresistas Aram Aharonian Telesur (29-1-07) Creo firmemente que el Foro Social Mundial, por suerte, viene a provocar conflictos. Porque sin conflictos no hay transformación. Y además provoca subversión. Quizá una de las preguntas más difíciles planteadas en este séptimo foro es sobre el relacionamiento posible entre movimientos sociales, partidos políticos y gobiernos progresistas. La respuesta se vuelve un poco difícil, porque no es fácil, por ejemplo, encontrar muchos gobiernos progresistas en África... o en Europa. Quizá la excepción sea en estos momentos América Latina. Es cierto que la fortaleza del Foro parte de la independencia, de su autonomía de partidos políticos y de gobiernos y ciertamente debe seguir esa dirección. Las organizaciones sociales han sido -y son- actores políticos llave en el escenario mundial y han cambiado el ambiente político internacional en un sentido positivo. Quizá su más preciado tesoro sea, ciertamente, esa autonomía y esa independencia. Muchos nos hacen la pregunta de para qué sirven los Foros Sociales. Solamente con el hecho de que allí se construye la agenda social propia de la sociedad civil, la que no es a priori ni mejor que la de los partidos ni los gobiernos, sino básicamente diferente, es suficiente para justificar su continuidad. Recordemos que fue el Foros Social el que acabó con el fin de la historia y el pensamiento único, impuesto desde el Norte. El que impulsó, tanto en el norte desarrollado como en el sur marginalizado, movilizando multitudes contra las políticas imperialistas y hegemónicas, y poniendo sobre la mesa el pensamiento alternativo de José Saramago, Samir Amin, Eduardo Galeano, Francois Houtart, Boaventura de Souza Santos, Ignacio Ramonet, Immanuel Wallerstein, entre tantos otros. Los movimientos sociales deben seguir teniendo sus agendas propias, incluso en países con gobierno progresistas y/o de izquierda. Algunas veces –como en Venezuela-la participación de las organizaciones sociales han sido imprescindibles para llevara delante, por ejemplo, las Mesas de Agua o los Comités de Tierra Urbana. Algunas veces –como en Brasil- se ha tratado de unificar las agendas (gubernamental y de las organizaciones sociales) y eso redundó en un debilitamiento del movimiento social sin que ello significara un fortalecimiento del gobierno. Existe una dialéctica que puede producir complementariedades a veces y tensión en otras oportunidades. Y quizá sea este estado de tensión la situación más productiva. La agenda de los movimientos sociales es también la de un país que aspira a desarrollarse democráticamente. Porque la sociedad tiene temas comportacionales (salud, educación, ambiente, etc.) que pueden y deben incidir en las agendas públicas. Algunas revoluciones comportacionales exigen un radicalismo que ningún gobierno puede soportar. Eso no quiere decir que los partidos o los gobiernos no deban tener programas; claro que sí. Y discutirlos con las organizaciones sociales, buscar los puntos de encuentro. Pero los gobiernos progresistas deben respetar activamente la autonomía e independencia de los movimientos sociales y del Foro Social, incluso cuando éstos interpelan a esos gobiernos. Son los gobiernos los que deben crear espacios en las estructuras del Estado para que la agenda de los movimientos sociales pueda expresarse; para que pueda expresarse la preocupación popular en los problemas sectoriales, sociales. Pero si bien durante este séptimo Foro no hubo visitas de presidentes, dos ministros de gobierno tuvieron palabras de elogio para el FSM. Luiz Dulci, secretario general de la Presidencia de Brasil, señaló que el Foro es "una gran innovación política, tanto en su forma como en su contenido. A veces sus resultados no son visibles, pero son reales, y estoy convencido de que seguirá produciendo resultados", y Patrizia Sentinelli, viceministra de Asuntos Exteriores de Italia, consideró "saludable la conexión entre la sociedad civil y el gobierno". Ambos gobiernos dijeron respaldar abiertamente al Foro. Para este gobierno centroizquierdista italiano, África es un continente políticamente importante, con una sociedad civil activa y organizada, que después de siglos de sumisión (primero al colonialismo y después a las políticas liberales) quiere tener lo suyo en el contexto mundial. A diferencia de foros anteriores, en que solo participaban los parlamentarios, la contribución italiana de este año, con la presencia de Patrizia Sentinelli, puso de manifiesto el interés del país en la sociedad civil mundial representada en Nairobi, con la necesidad de continuar canales de conversación para poder continuar con las políticas convenidas. Es más, Sentinelli buscó todos los canales posibles para reiniciar, de las manos de organizaciones sociales africanas, el camino de la paz en la vecina Somalia. "Estamos aquí no solo para discutir, sino para ser testigos de que, con buenas prácticas, es posible construir un mundo más justo, más solidario. Un mundo nuevo, posible y necesario, radicalmente diferente de este, en el que la guerra sea erradicada y las iniciativas de paz se concentren en las personas y en el ambiente, no en el lucro", dijo Sentinelli. El futuro El futuro mismo del Foro fue analizado en una serie de sesiones en que los participantes exhortaron reiteradamente a un mayor involucramiento popular y a un enfoque más preciso en los próximos años. Aparentemente, el consenso general fue que el FSM es eficaz como proveedor de un espacio para el debate, y la preocupación general, que carece de dirección y tiende al aislamiento. Para el académico portugués Boaventura de Souza Santos, se puede seguir con estos debates en pequeñas salas, "pero si continuamos de esta forma, los debates no saldrán de allí". Un representante de India dijo que la falta de participantes de comunidades pobres estaba deteniendo el progreso en el FSM. "Las comunidades de barrios marginales son muy eficaces a la hora de realizar acciones como marchas de protesta, pero he visto poco de eso aquí", lamentó. La activista británica Hilary Wainright, directora de la revista Red Pepper y del Proyecto sobre la Nueva Política del Transnational Institute, recordó que el Foro fue eficaz porque ayudó a desestabilizar el consenso neoliberal de los años 90. Sin embargo, señaló que "sería útil tener una estrategia de información y comunicación más elaborada, para hacer llegar los mensajes al mundo exterior". La religión posible Otro hecho singular es que "el poder de la religión" desplegó toda su fuerza en este Foro. Las carpas-tiendas de los grupos religiosos fueron las más grandes de todas. Dentro de los grupos católicos se destacó la de la Plataforma Ecuménica Caritas, con cerca de 1.000 activistas que representan a más de 300 organizaciones cristianas humanitarias y sociales. También estuvieron las hermanas franciscanas y paulinas. Pero, obviamente, al mismo tiempo, estos grupos difunden su mensaje religioso. Es una cuestión espinosa, incluso en África, donde el evangelismo prospera y diversos grupos religiosos aspiran a reunir más y más seguidores. Pero lo cierto es que también quieran vender su mensaje religioso, y para las feministas, las enseñanzas religiosas colocan a la mujer en una "posición subordinada" y le niega derechos. En las numerosas tiendas de campaña de grupos religiosos, se debaten libremente cuestiones cruciales, que van desde el buen gobierno hasta la construcción de la paz, la pobreza y el VIH/sida. Estos temas reflejan las preocupaciones y actividades tradicionales de las iglesias en todo el mundo, especialmente en África. Aparte de los grupos cristianos, no se vieron activistas de otras religiones en el Foro. Sin embargo, la religión se reconoce en el evento como una fuerza fundamental de transformación social. Cabe recordar que la utilización de la fuerza de la religión fue evidente en el colapso soviético y del sistema comunista en Europa oriental, en los años 80 y 90. La cadena de acontecimientos que terminó en el derrumbe se inició con el apoyo militante y financiero del papa Juan Pablo II al movimiento sindical en Polonia. Muchos llegaron al Foro a pontificar sobre pobreza. La realidad de los slums, la marginalidad de Korogocho y Kibera en plena Nairobi, los dejó sin palabras. Sin duda, el personaje del Foro fue George Bush y su política de guerra. Allí el mensaje fue unánime y contundente: no a la guerra, no a Guantánamo, no a la invasión a Irak, no a la invasión de Somalia, respeto a Palestina y El Líbano, independencia al pueblo saharauí. En el 2009 llegará el octavo Foro. Quizá en Europa (Barcelona o Génova), África otra vez, o volverá a Brasil, a Salvador do Bahía. Sin duda, lo más anquilosado del FSM s su Comité Internacional, compuesto por dos centenares de organizaciones, algunas de las cuales no pasan de ser una etiqueta, y que alguna vez habrá que depurar y democratizar.
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| ¿Hacia dónde va el
Foro Social Mundial? Reproducimos un texto de Iolanda Fresnillo, del Observatorio de la Deuda en la Globalización, que repasa el FSM de Nairobi y anuncia que el próximo año no se celebrará el acontecimiento, sino varios días de acciones globales. Canal Solidario (28-1-07) Se acabó la séptima edición del Foro Social Mundial (FSM), el encuentro de movimientos sociales que se inició en enero de 2001 como contraposición al Foro Económico Mundial de Davos. Decenas de miles de activistas (este año más de 50.000 según la organización) han participado en miles de actividades sobre multitud de temas. Las cifras difícilmente pueden plasmar la realidad del Foro. Las imágenes, en este caso también, valen más de mil palabras: el negro de los africanos como predominante en este foro; el caos de la gente yendo de un sitio a otro del Moi Sports Center entre actividades, buscando desesperadamente en un programa poco acertado; las manifestaciones y actuaciones culturales que se han sucedido durante los cuatro días de actividades, en este caso imágenes acompañadas de música y gritos reivindicativos; las mujeres, mayoría visible y estadística en este foro; los grupos de jóvenes y niños que a partir del segundo día han podido entrar gratis, igual que todos sus compatriotas kenianos; y, sobre todo, la diversidad de color en las pieles de los asistentes y conferenciantes que pese a las diferencias de todo tipo parecen entendernos bastante bien. Al finalizar el FSM siempre nos encontramos con la dificultado d’ triar qué temas destacamos, qué conflictos y propuestas han sido las “estrellas” de l’acontecimiento, pero este año el debate principal del Foro ha sido claramente el propio Foro . ¿Hacia dónde va el FSM? ¿Lo estamos convirtiendo en un producto comercial? ¿Hay que admitir la presencia militar en un acontecimiento como este, por muchos problemas de seguridad que haya? ¿Foro autogestionado y autofinanciado pero de pago o foro gratuito pero subvencionado? ¿Foro para ONG y activistas “profesionales” o para la gente de calle? Las preguntas se suceden y en Nairobi la divergencia de opiniones se ha hecho más evidente que nunca. El FSM de Nairobi empezó con el debate en el aire del precio de la entrada para los ciudadanos de Kenia (500 shilings), para muchos considerado excesivo. Este debate acabó el segundo día de actividades con la irrupción de movimientos sociales de base de la capital keniana que bloquearon la entrada del Moi Sports Center primero, y ocuparon después la sala de prensa durante el resumen a los medios. La exigencia de entrada gratuita para todos los ciudadanos de Kenia, fueran participantes en los debates, curiosos o vendedores ambulantes, fue escuchada y acatada por la organización (y a partir de ese momento empezamos a ver grupos de jóvenes y niños por el Foro). El FSM de Nairobi ha acabado con una jornada dedicada casi en exclusiva a reuniones de estrategia y definiciones de acciones y propuestas, respondiendo las demandas de algunos sectores de hacer un Foro menos reflexivo y más propositivo, más dirigido a la acción y la incidencia política. La jornada ha culminado con la asamblea de movimientos sociales dónde delante de más de 500 personas se han hecho públicos los diferentes llamamientos a la acción (discutidos previamente en 21 asambleas temáticas). Esta demanda de pasar a la acción es vista, sin embargo, por otros sectores como una maniobra de algunas organizaciones para utilizar el foro y marcar su agenda política, limitando así la diversidad de expresiones que en principio caracteriza este acontecimiento. La misma carta de principios del FSM dice: “El FSM reúne y articula entidades y movimientos de la sociedad civil de todos los países del mundo, pero no pretende ser una instancia de representación de la sociedad civil mundial (...) Nadie estará autorizado a manifestar, en aras del Foro y en cualquiera de sus encuentros, posiciones que puedan ser atribuidas a todos sus participantes”. Por esta razón se convocó la asamblea de movimientos sociales, pero este año parece más evidente que nunca la confusión entre FSM y asamblea, y por lo tanto entre las inexistentes conclusiones del Foro y el existente llamamiento para la acción de la asamblea. Otro de los debates sobre la mesa es a quién deben estar dirigidas las actividades y debates que llenan de contenido el Foro. A menudo nos encontramos una vez tras otra las mismas personas en las diferentes actividades de un tema, llegando a la conclusión que hacemos las actividades para nosotros mismos. Son las actividades que cuentan con un personaje conocido (este año desde la premio nobel de la paz Wangari Maathai al actor norteamericano Danny Glover) o las organizadas por grandes redes o instituciones (como este año el caso de las diferentes iglesias presentes) las que cuentan con más asistencia, sobre todo de los activistas más de base (o menos “profesionalizados”). Aquellos que trabajamos profesionalmente en ONG o entidades de solidaridad, o estamos más implicados en las diferentes redes internacionales, encontramos que el Foro es un espacio especiament útil por hacer contactos y conocer otras personas, organizaciones y redes con las cuales trabajar en el futuro. Pero las actividades que facilitan estos espacios de encuentro e intercambio no son las mismas que consiguen atraer centenares de personas que buscan formarse y motivarse, o simplemente sentir una opinión diferente. Encontrar el equilibrio entre estas dos funciones del FSM no es fácil. Finalmente, la gran pregunta en este foro ha sido 'qué pasará el año próximo?'. Pues no habrá FSM 2008. En principio se convocan días de acción global en cualquier parte del mundo coincidiendo con la reunión de Davos. Será en el ámbito local dónde decidiremos qué queremos hacer, cómo y para quién. En 2009 se prevé que vuelva a haber un FSM, pero no se sabe dónde ni de qué manera. Tenemos dos años por debatirlo y construirlo entre todos y todas. Pese a los interrogantes, el FSM ha sido nuevamente un espacio dónde se han sentido análisis y propuestas muy interesantes. Desde las alternativas para hacer frente a la Deuda Externa Ilegítimo, a la crítica de los biocombustibles, las estrategias para afrontar el poder de las empresas transnacionales, las propuestas de acción contra la guerra, las experiencias de educación popular, las reflexiones de las luchas feministas, la oposición a los nuevos tratados de libre comercio (como los Acuerdos de Partenariado Europa-África), los análisis sobre el creciente papel de China en África... y una interminable lista que demuestra que otro mundo es ahora más que nunca posible y necesario. (*) Iolanda Fresnillo es investigadora del Observatorio de la Deuda en la Globalización La violencia alimenta pandemia de sida
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| Luchas africanas, luchas globales Asamblea de Movimientos Sociales La Haine (27-1-07) Denunciamos las tendencias hacia la mercantilización, la privatización y la militarización del espacio del FSM. Centenares de nuestros hermanos y hermanas que nos dieron la bienvenida a Nairobi han sido excluidos/as debido a los altos costos de participación Nosotros, los movimientos sociales de África y de todo el mundo hemos venido aquí a Nairobi, al Foro Social Mundial (FSM) 2007 para realzar y celebrar a África y sus movimientos sociales; a África y su historia permanente de lucha contra la dominación extranjera, el colonialismo y el neo-colonialismo; a África y sus contribuciones a la humanidad; a África y su papel en la búsqueda de otro mundo. Estamos aquí para celebrar y reafirmar el espíritu del Foro Social Mundial como un espacio de lucha y de solidaridad abierto a toda la gente y a los movimientos sociales sin importar su capacidad de pago. Denunciamos las tendencias hacia la mercantilización, la privatización y la militarización del espacio del FSM. Centenares de nuestros hermanos y hermanas que nos dieron la bienvenida a Nairobi han sido excluidos/as debido a los altos costos de participación. También estamos profundamente preocupados por la presencia de organizaciones que trabajan contra los derechos de las mujeres, sectores marginados, y contra los derechos sexuales y la diversidad, en contradicción con la Carta de Principios del FSM. La Asamblea de Movimientos Sociales ha creado una plataforma para kenianos/as y otros/as africanos/as de diversos procesos y comunidades para que presenten sus luchas, alternativas, culturas, talentos y habilidades. Es también un espacio para que las organizaciones de la sociedad civil y los movimientos sociales interactúen y compartan los temas y los problemas que les afectan. Desde la primera asamblea en 2001, hemos contribuido a edificar y a consolidar exitosamente las redes internacionales de la sociedad civil y de los movimientos sociales y hemos reforzado nuestro espíritu de solidaridad y nuestras luchas contra todas las formas de opresión y de dominación. Reconocemos que la diversidad de movimientos y de iniciativas populares contra el neoliberalismo, la hegemonía del mundo capitalista y las guerras imperiales, son una expresión de la resistencia mundial. Ahora tenemos que avanzar hacia una fase de alternativas efectivas. Muchas iniciativas locales ya existen y deben ser ampliadas: lo qué está sucediendo en América Latina y en otras partes del mundo --gracias a la acción conjunta de los movimientos sociales – muestra el camino para plantear alternativas concretas a la dominación del capitalismo mundial. Como movimientos sociales de los cinco continentes reunidos en Nairobi, expresamos nuestra solidaridad con los movimientos sociales en América Latina cuyas luchas persistentes y continuadas han conducido a las victorias electorales de la izquierda en varios países. Acciones Llamamos a una amplia movilización internacional contra el G8 en Rostock y Heiligendamm (Alemania) del 2 al 8 de junio de 2007. Movilizaremos a nuestras comunidades y movimientos en el Día de Acción Internacional en 2008. Nairobi, 24 de enero de 2007 (Traducción libre del inglés –Minga Informativa de Movimientos Sociales, movimientos.org) Finaliza Foro Social Mundial: ¿Cuál es su futuro? Adital (27-1-07) Concluida la 7ª edición del Foro Social Mundial (FSM) de Nairobi, varias son las temáticas desarrolladas y es importante destacar la coexistencia de varios foros en uno, con debates intensos, donde estuvieron presentes no sólo los grandes ejes tradicionales de estos eventos, sino también el componente específico africano. Las relaciones Europa-África; la deuda; la fiscalidad internacional; la tierra; el SIDA; la lucha contra la miseria; y la misma existencia presente y futura del FSM fueran temáticas permanentes en las discusiones. Pero no solamente hubo discusiones: alrededor acontecía otro foro, con música, danza y otras expresiones culturales, venta de productos locales y las manifestaciones internas, se construyó conciencia de la fraternidad de los pueblos y de los movimientos sociales. Un espacio de política, alegría y también de controversias "El Foro Social Mundial ha jugado un rol importante pero es una fórmula que comienza a agotarse", lanza casi como provocación el reconocido intelectual egipcio-senegalés Samir Amin, uno de los responsables del Foro Mundial de las Alternativas. Para él, el FSM es hoy un lugar de exposiciones y intercambios rápidos, que no favorece la construcción de alianzas entre organizaciones capaces de convertirse en un movimiento. Amin reivindica el contenido del Documento de Bamako, suscripto en el marco del foro descentralizado del 2006 en Malí, que con sus ocho puntos intenta perfilar una suerte de carta-programa conceptual de lo que debería ser el nuevo planeta a construir. Muchos teóricos militantes sociales defienden la idea del foro como espacio amplio, y expresión de una nueva forma de concebir la política, alejada de las concepciones de la izquierda tradicional. El brasileño Francisco Whitaker, uno de los ocho cofundadores del FSM, es tal vez la expresión más sistemática de este pensamiento que se propone innovar sobre contenidos y formas: "El Foro es un híbrido entre esas dos grandes concepciones, en apariencia incompatibles pero que en la práctica conviven desde la fundación misma del FSM". Este aparente choque de posiciones es interpretado como expresión de fuerza, más que de debilidad, dice Boaventura Sousa Santos, intelectual portugués: "Veo en la diversidad actual y el relativo *caos* del Foro una señal de fortaleza". Recordando que las diferencias de pensamiento, en lo esencial, no son nuevas y se "remontan ya al primer FSM de Porto Alegre", entre los que lo consideraban como un espacio de encuentro e intercambio y quienes proponían llegar a posiciones comunes únicas y suscribir documentos finales. A pesar de estas tensiones internas, el aporte del FSM es un hecho innegable, subraya Sousa y completa: "las instituciones internacionales y otros ámbitos de poder han tenido que ir incorporando en estos últimos años ciertos planteos y reivindicaciones que se expresaron en el FSM". Él defiende que es esencial no tener miedo de la "complejidad propia de lo que vivimos" y seguir construyendo a partir de este proceso en marcha, no que es seguido por otros compañeros: "Hay procesos históricos que no se pueden acelerar, al margen que nos gustaría hacerlo ", dice Hugo Yaski, secretario general de la Central de Trabajadores de Argentina, que tiene 1 millón 200 mil afiliados y que ha estado presente desde el origen mismo en el proceso de nacimiento del FSM. No se puede "arriesgar la construcción del foro sobre la base de la diversidad actual para dotarlo de definiciones más precisas", indica el dirigente sindical cono-sureño. "Y esta interpretación es coherente con la experiencia que nos dicta la realidad, también en el trabajo diario en nuestros países. Muchas veces, cuando queremos avanzar más rápido y clarificar posiciones, perdemos en amplitud". Y su conclusión es tajante: "en este momento preciso, la actual fórmula del FSM en tanto espacio abierto de confluencia es la más correcta, la más adecuada para nosotros y tiene una razón de ser". Para Rafael Alegría, dirigente hondureño de Vía Campesina, coordinación mundial de movimientos indígenas y del campo que nuclea a más de 100 millones de afiliados: "No es el objetivo ni le corresponde al FSM definir las estrategias. Cada movimiento social, en nivel local, nacional, regional y mundial es quien debe impulsar sus luchas y reivindicaciones. No es al foro de hacer los cambios, sino a los movimientos que lo integramos". Desmond Tuto, Nobel de la Paz, exhorta africanos a sentirse orgullosos de su herencia La guerra contra el terror "nunca" se ganará "mientras haya en el mundo condiciones que lleven a la gente a la desesperación", como pobreza deshumanizadora, enfermedad e ignorancia, sostuvo Mss. Desmond Tutu, que recalcó: "la ley fundamental de nuestro ser" es que "nos debemos los unos a los otros". Por ello, "la única manera de cumplirla es en unión, todos nosotros". Solo juntos podemos ser libres y sentirnos seguros. Según Tutu, esta regla se aplica también a la política. "Ni siquiera la única superpotencia puede ser totalmente autosuficiente; necesita a las demás naciones." En un FSM que por primera vez tiene lugar en África, Tutu exhortó a los africanos a sentirse orgullosos de su herencia. "No somos hijastros de Dios", dijo, recordando que fue un africano quien ayudó a Jesús a llevar su cruz, y que africanos fueron también los primeros doctores de la iglesia primitiva. Se refirió a la superación de la esclavitud, del colonialismo y del apartheid como logros africanos. Nairobi, un espejo para mirarse a sí mismo El futuro del Foro Social Mundial, epicentro del debate en Kenia Sergio Ferrari Rebelión (27-1-07) Concluida la 7ª edición del Foro Social Mundial (FSM) de Nairobi, varias son las temáticas novedosas-audaces que se pasearon durante cinco días por los laberintos del Estadio Nacional de Kasarani. Una de ellas, de particular trascendencia para el movimiento altermundialista, la relacionada con el estado presente y futuro del propio FSM. Nairobi fue un prisma gigante desde el cual el FSM observó al planeta. Y un gran espejo donde se miró hacia sí mismo. “El Foro Social Mundial ha jugado un rol importante pero es una fórmula que comienza a agotarse”, lanza casi como provocación el reconocido intelectual egipcio-senegalés Samir Amin, uno de los responsables del Foro Mundial de las Alternativas. FSM agotado Tras su reflexión varios argumentos acumulativos y lógicamente construidos. Para Amin el FSM no es hoy “un lugar de debate profundo sino de exposiciones e intercambios rápidos”. Dinámica que no favorece la construcción de alianzas entre organizaciones capaces de convertirse en un movimiento, lo que aumenta el riesgo de limitarse a “un club de charlatanes o a un círculo cerrado de responsables de ONG” Y por eso propone, en paralelo al FSM, imaginar la forma de crea realmente un marco organizado de alianzas, a nivel nacional, regional y mundial, “de los movimientos de masa”. Amin reivindica el contenido del Documento de Bamako, suscripto en el marco del foro descentralizado del 2006 en Malí, que con sus ocho puntos intenta perfilar un suerte de carta-programa conceptual de lo que debería ser el nuevo planeta a construir. En la base de sus planteos, una reflexión de fondo expuesta en un documento-artículo publicado en Roma en octubre del año pasado – y retomado parcialmente en el último Le Monde Diplomatique-, denominado “En defensa de la Humanidad”. Este texto, distribuido en algunos de los espacios de debate en Nairobi, ratifica que “el capitalismo es un sistema obsoleto y enemigo de la humanidad”, que debe ser enfrentado a partir de “la radicalización necesaria de las luchas populares”. Para Amin -tal como lo repite a este corresponsal en una entrevista realizada en la capital keniana-, la mundialización no es un hecho “objetivo”, sino que es la estrategia de los poderes dominantes. Y en ese sentido, no se puede proponer “otra mundialización” sin destruir la existente. Y para ello es necesario “restaurar la dignidad de las naciones y la soberanía de los pueblos y de los Estados”. Para esta lectura de la etapa actual que transita la humanidad, el concepto de *consenso* promovido por otros dirigentes altermundialistas como el brasilero Francisco “Chico” Whitaker, es “como mínimo ingenuo...y carente de un análisis de clases”. El valor de la diversidad Frente a la visión del intelectual egipcio, varios son los téoricos-militantes sociales que defienden la idea del foro como espacio amplio, y expresión de una nueva forma de concebir la política, alejada de las concepciones de la izquierda tradicional. El libro recientemente editado por el brasilero Whitaker, uno de los ocho co-fundandores del FSM, es tal vez la expresión más sistemática de este pensamiento que se propone innovar sobre contenidos y formas. “El Foro es un híbrido entre esas dos grandes concepciones, en aparencia incompatibles pero que en la práctica conviven desde la fundación misma del FSM”, subraya en diálogo exclusivo Boaventura Sousa Santos, prestigioso intelectual portugués. Hay nuevas formas de entender la política y los conceptos políticos, explica Sousa. Indicando que por ejemplo, muchos pueblos originarios y otros actores sociales consideran “al socialismo como una definición a la occidental” , con la que no se sienten cómodos, y prefieren por ello hablar de liberación, de emancipación y de otro mundo posible. Este aparente choque de posiciones, “la interpreto como expresión de fuerza, más que de debilidad” subraya con convicción el intelectual lusitano. “Veo en la diversidad actual y el relativo caos del Foro una señal de fortaleza”, insiste. Recordando que las diferencias de pensamiento , en lo esencial, no son nuevas y se “remontan ya al primer FSM de Porto Alegre”, entre los que lo consideraban como un espacio de encuentro e intercambio y quienes proponían llegar a posiciones comunes únicas y suscribir documentos finales. A pesar de estas tensiones internas, el aporte del FSM es un hecho innegable, subraya Sousa. Quien indica a manera de ejemplo, que “si bien no significa una revolución”, las instituciones internacionales y otros ámbitos de poder han tenido que ir incorporando en estos últimos años ciertos planteos y reivindicaciones que se expresaron en el FSM”. Es esencial no tenerle miedo a la “complejidad propia de lo que vivimos” y seguir construyendo a partir de este proceso en marcha, insiste. Los actores sociales toman la palabra “Hay procesos históricos que no se pueden acelerar, al margen que nos gustaría hacerlo ”, enfatiza Hugo Yaski, secretario general de la Central de Trabajadores de Argentina, plataforma combativa que reúne a 1 millón 200 mil afiliados y que ha estado presente desde el origen mismo en el proceso de nacimiento del FSM. No se puede “arriesgar la construcción del foro sobre la base de la diversidad actual para dotarlo de definiciones más precisas”, indica el dirigente sindical consureño. “Y esta interpretación es coherente con la experiencia que nos dicta la realidad, también en el trabajo diario en nuestros países. Muchas veces, cuando queremos avanzar más rápido y clarificar posiciones, perdemos en amplitud”. Y su conclusión es tajante: “en este momento preciso, la actual fórmula del FSM en tanto espacio abierto de confluencia es la más correcta, la más adecuada para nosotros y tiene una razón de ser”. Posición compartida por el hondureño Rafael Alegría, uno de los dirigentes de Vía Campesina, coordinación mundial de movimientos indígenas y del campo que nuclea a más de 100 millones de afiliados. “Para nosotros el FSM, al que sostenemos desde su nacimiento y del cual somos uno de los pilares principales, es un espacio de intercambio, de construcción de alianzas, de reforzamiento de nuestras propias iniciativas y actividades”. Sólo instantes después de la entrevista con Alegría, en uno de los locales del Estadio Internacional de Deportes, sede el foro, Vía Campesina lanzaba su “Campaña Global por la reforma agraria”, para la región africana. Nueva prioridad de la agenda de dicho movimiento que subraya en esta etapa la necesidad de recuperar y defender “la tierra, las aguas, las semillas, los bosques y los recursos naturales en general”. ¿Afecta a Vía Campesina la falta de un programa político del FSM?, consultamos. “No es el objetivo ni le corresponde al FSM definir las estrategias. Cada movimiento social, a nivel local, nacional, regional y mundial es quien debe impulsar sus luchas y reivindicaciones. No es al foro de hacer los cambios, sino a los movimientos que lo integramos”. Y la realidad, según Alegría, demuestra la viabilidad de esta fórmula. “La nueva situación política latinoamericana es también en parte el resultado del FSM y de su lucha por otro mundo posible”, concluye el militante hondureño. * Colaboración para E-CHANGER y Periódio Le Courrier (Suiza) |
Artículos durante el desarrollo
| Se lanza la "campaña global por la reforma agraria
en África" Radio Mundo Real (26-1-07) La lucha por la reforma agraria en América Latina tiene ya varias decenas de años, pero no siempre fueron los propios campesinos quienes impulsaron esta campaña en los diversos países. En la actualidad la Vía Campesina, que agrupa a labriegos de los cinco continentes, lidera el proceso de lucha por la reforma agraria en América Latina y en Asia. Por si fuera poco tener semejante responsabilidad social, la agrupación de labriegos se agregó el martes otro desafío: ahora también pretende la reforma agraria en África. Para eso lanzó una campaña global en Nairobi, capital de Kenia, y en el marco del séptimo Foro Social Mundial (FSM). Radio Mundo Real quiso conocer un poco más sobre esta lucha y la actualidad del movimiento internacional de labriegos. Con ese objetivo entrevistamos a María del Carmen Barroso, dirigente cubana de la Asociación Nacional de Pequeños Agricultores de Cuba e integrante de la Vía Campesina. “Lanzamos la campaña global por la reforma agraria en África, que es uno de los continentes donde los campesinos sufren más atraso y miseria”, empezó diciendo Barroso. Antes de este lanzamiento, la Vía Campesina trabajó durante dos días en el FSM poniendo especial énfasis en las historias contadas por las organizaciones africanas, que explicaron la realidad del medio rural en el que viven y el manejo de los recursos naturales. La nueva campaña en el continente más pobre del planeta incluirá “misiones” de dirigentes de Vía Campesina a los países africanos. El objetivo de esos viajes será “apoyar y acompañar a los africanos en esta lucha”, explicó Barroso. La campesina también manifestó que en esas misiones los dirigentes labriegos buscarán reunirse con representantes de los gobiernos, especialmente con quienes dirigen los ministerios que controlan la agricultura y el uso de la tierra. Barroso se lamentó porque en África “cada vez más personas se mueren de hambre y -paradojalmente- cada día tienen menos posibilidades de producir sus propios alimentos”. Esto también está relacionado con la calidad de vida de otros sectores sociales no estrictamente campesinos analiza Barroso, ya que habiendo menos personas productores de alimentos, menos alimentos disponibles para la población en general, y por ende más caros. Además de ello, la presión de las grandes transnacionales de la alimentación por absorber nuevos mercados actúa tanto como causa de este fenómeno como consecuencia directa, formándose un círculo vicioso de pobreza, inseguridad alimentaria, dependencia alimentaria y finalmente, falta total de soberanía de los pueblos sobre su agricultura y su alimentación. “Algo sobre lo que debemos concientizar a todos los seres humanos es que la imposibilidad de producir alimentos que sufre el campesino no solo lo afecta a él, sino también al médico, al estudiante, al trabajador, al taxista”, razonó la dirigente cubana. Barroso también evaluó como muy positivo el apoyo que el presidente cubano Fidel Castro ha dado a los labriegos en su país. Destacó que desde la reforma agraria de 1959, los campesinos tienen acceso a la tierra en Cuba, a insumos y créditos, y además son incluidos en importantes sistemas de educación y salud. Finaliza el Foro Social Mundial ¿Y ahora a dónde? Gavin Yates TeleSur (26-1-07) El Foro Social Mundial (FSM) necesita una audiencia más amplia que la de sus participantes, urgieron delegados que debatieron sobre el futuro de este evento. El futuro mismo del Foro fue analizado este martes en una serie de sesiones en que los participantes exhortaron reiteradamente a un mayor involucramiento popular y a un enfoque más preciso en los próximos años. Aparentemente, el consenso general fue que el FSM es eficaz como proveedor de un espacio para el debate, y la preocupación general, que carece de dirección y tiende al aislamiento. ''Podemos seguir con estos debates en pequeñas salas, pero si continuamos de esta forma, los debates no saldrán de allí'', advirtió el profesor Boaventura de Souza Santos, de la Facultad de Economía de la Universidad de Coimbra, Portugal, en una sesión. Movilización de acciones Un representante de India dijo que la falta de participantes de comunidades pobres estaba deteniendo el progreso en el FSM. ''Necesitamos la participación de gente de nuestras comunidades. Las comunidades de barrios marginales con las que trabajo son muy eficaces a la hora de realizar acciones como marchas de protesta, pero he visto poco de eso aquí'', lamentó. Otra integrante del público se quejó de que el Foro de este año haya tenido poca resonancia en su propio país sede, Kenia. ''Muchas de las personas del otro lado de los portones no tienen ni idea de lo que hacemos aquí. Eso debe cambiar para que podamos avanzar'', manifestó Emira Woods, una liberiana que trabaja para el Instituto de Estudios Políticos, en Washington DC. Woods promovió el compromiso directo con gobiernos e instituciones. ''Yo participo de reuniones en el Capitolio (el edificio del Congreso legislativo de Estados Unidos) y a veces es como darse la cabeza contra la pared, pero no se trata de tomarlo o dejarlo. Las campañas populares, nacionales y mundiales pueden influir en los gobiernos'', dijo. Estrategia de prensa La activista británica Hilary Wainright, directora de la revista Red Pepper y directora de investigación del Proyecto sobre la Nueva Política del Transnational Institute, recordó que el Foro fue eficaz de muchas formas. ''Ayudó a desestabilizar el consenso neoliberal de los años 90. Otros acontecimientos, como las protestas de Seattle (en la conferencia de 1999 de la Organización Mundial del Comercio) demostraron que hay alternativas viables'', dijo. Sin embargo, señaló que ''sería útil tener una estrategia de prensa más elaborada, para hacer llegar los mensajes al mundo exterior''. Mientras, dos ministros de gobierno tuvieron palabras de elogio para el FSM. Luiz Dulci, secretario general de la Presidencia de Brasil, señaló que el Foro es ''una gran innovación política, tanto en su forma como en su contenido. A veces sus resultados no son visibles, pero son reales, y estoy convencido de que seguirá produciendo resultados''. Y Patrizia Sentinelli, viceministra de Asuntos Exteriores de Italia, consideró ''saludable la conexión entre la sociedad civil y el gobierno''. Sin duda, el debate sobre el futuro del FSM continuará por algún tiempo, mientras activistas de todo el mundo aguardan ansiosos una resolución sobre los foros de 2008 y 2009, aún no programados. LA VOZ DE LAS MUJERES FUE FUERTE Y CLARA Zarina Geloo IPS Terra Viva (26-1-07) NAIROBI – El movimiento de las mujeres tuvo una voz más fuerte en el Foro Social Mundial (FSM) de 2007 que en otros foros e hizo auténticos esfuerzos por vincular sus problemas con otros procesos, destacó Fatma Aloo, miembro del comité organizador. Aloo, que también integra el consejo ejecutivo de FEMNET, dijo en una rueda de prensa este miércoles que la voz de las mujeres fue especialmente fuerte y clara en este Foro. "A diferencia de otros foros, en que nuestra voz fue ahogada por movimientos de solidaridad más grandes y poderosos, aquí en Nairobi fuimos fuertes. Tuvimos una amplia representación, pudimos vincular nuestros problemas con otros, como el del agua, la tierra y la salud", destacó. "Más importante aún, no hablamos para los conversos, sino que nos vinculamos con grupos que tradicionalmente no tienen un componente de género en su trabajo", agregó. Suficiente plática Aloo, nacida en Tanzania, consideró que ya hubo suficiente plática y que ahora es momento de la acción: "Debemos pasar del ‘ONGísmo’ al activismo; ahora sabemos lo que queremos y cómo lograrlo. Debemos pasar a la acción y después regresar e informar sobre el progreso", exhortó. Según Aloo, todos los grupos y movimientos deberían salir de Nairobi con un plan de acción para aplicar a nivel nacional y regional. Wahu Kaara, de la unidad de movilización social del FSM 2007, opinó que las organizaciones de base de Kenia resultaron fortalecidas. "Probablemente este sea el único foro al que asistan, porque se realiza en su terreno, y lo han aprovechado al máximo. Plantean sus problemas muy claramente, se vinculan con otros movimientos de solidaridad y forman redes sólidas que les servirán de estímulo después de la conferencia", dijo. Mujeres en conflicto Las discusiones relativas a mujeres en zonas de conflicto (especialmente en Somalia y Darfur, Sudán) fueron conmovedoras, relató Kaara. Las afectadas no estuvieron físicamente presentes para contar su historia, pero grupos humanitarios que trabajan en esas zonas hicieron de portavoces. Hubo un enérgico reclamo de mayor protección de la comunidad internacional para las mujeres y los niños que viven en zonas de conflicto y que padecen violaciones y otras formas de violencia asociadas con la guerra. En cuanto al acceso a la tierra, hubo un reclamo de legislación para promover el acceso de las mujeres, especialmente en culturas que no les permiten poseer tierras ni otros bienes. Los movimientos de base también promovieron una mayor integración en red con respecto a la cuestión del agua, y lamentaron que muchas comunidades tengan hoy menos acceso al agua debido a las privatizaciones que encarecen el servicio. Concluye el FSM de Nairobi El complejo equilibrio de tres foros en uno Sergio Ferrari TeleSur (26-1-07) Muerto el rey, ¡viva el rey! Acabada la 7ma edición del Foro Social Mundial (FSM) de Nairobi, ¡viva Africa! Luego de cinco días de intercambios, debates, interculturalidad al por mayor y movilizaciones, se impone la mirada hacia atrás, el balance imprescindible. Si algo planeó durante todo el encuentro altermundialista, fue la coexistencia de varios foros en uno. El primero, el de adentro del Estadio Internacional de Deportes Moi, de Kasarani, inmensa mole de 100 mil plazas, creativamente adaptada para albergar a los 50 mil participantes. Fue el foro de los debates intensos, de los espacios reducidos y la reflexión pausada. La esencia teórica de un encuentro que no defraudó por su riqueza temática. Donde estuvieron presentes no sólo los grandes ejes tradicionales de estos eventos, sino también el componente específico africano. En el cual sobresalieron, por ejemplo: las relaciones Europa-África; la deuda; la fiscalidad internacional; la tierra; el SIDA ; la lucha contra la miseria; y la misma existencia presente y futura del FSM. Un ausente preocupante: los grandes desafíos ecológicos a pesar de la desertificación creciente de África. Por fuera de las gradas, en el pasillo que rodea a todo el estadio, siempre dentro del recinto, se protagonizó el segundo foro. El de la música, las expresiones culturales, la muestra y venta de productos locales, las manifestaciones internas, el grito y la pasión. Una mezcla de mercado y teatro permanente. Aportó color, calor y vida. Y lanzó la señal –al igual que Mumbai en 2004- de que existen en el planeta otras formas de entender, vivir y exteriorizar la política. El tercer foro fue el de las grandes carpas, fuera del Estadio y más allá del enrejado. Salvo escasas excepciones –como el espacio de Derechos Humanos- , pagó el precio del gigantismo y lo despoblado. Un elefante desproporcionado. Recintos preparados para recibir 1 mil personas, donde había sólo una centena. El lugar donde se preparó la protesta contra los precios caros de la comida y la inscripción para los locales – que se transformó incluso en mini movilizaciones de peso simbólico. Era, paradójicamente, el sector de las actividades autodenominadas ''co-organizadas'', las únicas que en el programa iban acompañadas de nombres propios de personalidades conocidas. No funcionó. Casi no aportó. Con un agravante mayor: era la parte del foro abierto al público, donde cualquier participante, aún sin acreditación, hubiera podido asistir. Era el sector geográfico del Foro de intersección con la sociedad civil de Nairobi. Insuficientemente presente, no sólo en la marcha de apertura sino en la vida cotidiana del Foro. Cae el telón, el FSM vivió una edición más. África gozó su foro. El desafío de futuro es claro. Que el tercer foro, el de afuera, el que no funcionó, se convierta pronto en el más importante. Que los movimientos sociales africanos se fortalezcan. Que Nairobi despierte.
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| Un diálogo a medias entre África y el mundo Sally Burch Alai-amlatina (25-1-07) El VII Foro Social Mundial cerró su tercer día de actividades, el 23 de enero, en el estadio de Kasarani, en las afueras de Nairobi, Kenia, donde se reúnen cerca de 50.000 participantes. El ambiente del recinto vibra con las festivas manifestaciones -africanas e internacionales-, que marchan en círculo alrededor del estadio, al ritmo de música, bailes y consignas. Es temprano aún para poder hacer un balance, pero los intercambios de impresiones permiten dibujar un esbozo de algunas de las facetas más destacadas del Foro. Entre los principales aciertos de esta séptima edición, se destaca la presencia africana, en números mucho mayores que en anteriores foros, y la evidente expectativa de las organizaciones africanas presentes de poder socializar sus luchas, a la vez que fortalecer lazos y conocer las de otros continentes. Tan es así que el hecho de que organizaciones populares del país sede hayan luchado por entrar sin pagar, evidencia que el FSM ha logrado generar expectativa y esperanzas. Aun así, muchos/as participantes lamentan que la presencia de organizaciones kenianas haya sido menos numerosa de lo que hubiesen esperado. Para Geraldo Fontes del Movimiento Sin Tierra de Brasil, el costo de entrada no ha sido el único factor: hubiese sido necesario un mayor trabajo de movilización y preparación previa con las organizaciones del país, señala. Por otra parte, llama la atención la fuerte presencia de las iglesias africanas (católica y protestantes), que han movilizado grandes delegaciones (especialmente de jóvenes, -grupos que predominan en el campamento de la juventud-), muchas de ellas con su propia agenda de temas y actividades, pero con poca participación e intercambio en otros espacios. En determinados momentos, los encuentros se han dado en términos más confrontacionales, incluso entre africanos/as, como ciertas expresiones de homofobia o anti-aborto, frente a eventos en torno a los derechos sexuales. Para Phumi Mtetwa, del Diálogo Sur-Sur LGBT, ello no es necesariamente negativo, pues obliga al debate y la reflexión sobre las respectivas interpretaciones de la propia cultura. De hecho, en numerosos eventos, se nota que el intercambio esperado con África no se produce, con excepción, entre otros, de los espacios de movimientos mundiales, como la Vía Campesina o la Marcha Mundial de Mujeres, que han movilizado sus bases principalmente desde el continente, con un temario centrado en la realidad africana. "Tal vez puede ser que el formato foro es una idea muy occidentalizada -en el sentido europeo-latinoamericano-, que no va con la cultura política y social de África", reconoció Gonzalo Berrón de la Alianza Social Continental. No obstante, Berrón saluda el hecho que el Foro esté permitiendo fortalecer alianzas Sur-Sur en torno a temas concretos, como la lucha contra el libre comercio y la Organización Mundial del Comercio, las transnacionales y la militarización. La carpa del Foro Social Américas ha sido otro espacio que ha suscitado intercambios positivos, muchos de ellos espontáneamente con quienes la visitan. Se registra el especial interés desde los otros continentes del Sur por conocer más sobre el proceso de cambios políticos en la región y sus perspectivas. Al igual que en los últimos foros muy grandes, se han generado frustraciones por los errores de programación, eventos cancelados o cambiados sin aviso, o que se realizan en condiciones difíciles por el ruido circundante. Por lo general se lo acepta con paciencia, sabiendo que el Foro se realiza en precarias condiciones económicas. No obstante, lo que sí ha generado protestas es el alto costo de las entradas y las comidas, inaccesible para la población pobre de Kenya. El precio de entrada de 500 shillings para los kenianos -más de US$7, equivalente a un salario mínimo semanal-, ha desatado cada día protestas e incluso ingresos masivas sin pagar, desde los barrios pobres de la ciudad, que cuentan con la simpatía de los demás participantes. Lo mismo ocurre con las comidas, que a 300 shillings están fuera del alcance de muchas personas. A estas críticas se suman la terciarización de la mayoría de los servicios a empresas comerciales, sin tener en cuenta el comercio justo, o imponiendo un precio de piso fuera del alcance de los pequeños vendedores. Muchas personas consideran que tales políticas, adoptadas por el comité organizador local, -no obstante disidencias internas-, apuntan a la conveniencia de definir criterios más claros para que la realización de los foros sea consecuente con los principios de participación popular, manejo ecológico y economía solidaria, que son parte de la propuestas identificadas con este proceso; sin, por supuesto, que implique una carga financiera insoportable para quienes lo organizan. El Foro Social Mundial entrelaza propuestas y acciones concretas Ulises Canales Prensa Latina (25-1-07) El VII Foro Social Mundial (FSM), que sesiona en esta capital (Nairobi), entró ayer en su cuarto día, una jornada que en virtud de nuevas metodologías debe aportar y entrelazar propuestas y acciones de los movimientos populares. La actividad matutina de la reunión, con sede en la periferia de Nairobi, se reserva para encuentros y coloquios autogestionados por redes, campañas, movimientos, asociaciones y demás instancias altermundistas a nivel mundial. El poder corporativo como un obstáculo a la agenda de soberanía alimentaria, la conveniencia del comercio justo y equitativo, y las políticas de promoción de la igualdad racial en América Latina, integran una vastísima lista de temas a concertar. Igual se incluyen acciones para conseguir el derecho humano al agua, movilizaciones con vista a la reunión del Grupo de los Ocho (G-8) que tendrá lugar este año en Alemania, y propuestas de olimpiadas para la humanidad. Fuentes del Consejo Internacional del FSM explicaron a Prensa Latina que esa metodología contempla, además, que las organizaciones identifiquen 21 espacios para intercambiar y difundir sus respectivas propuestas de acción. Asuntos medulares como el acceso al agua, protección de recursos naturales, campañas para impedir guerras, oposición a la globalización neoliberal, educación, salud, igualdad de géneros, derechos laborales y otros, forman parte de esa agenda. Un momento importante, según se anunció, será la reunión de la Asamblea de los Movimientos Sociales, en la cual se hará una evaluación crítica de la marcha de sus actividades y, particularmente, del foro que concluye mañana en Nairobi. Tales asambleas son las facultadas para convocar a las acciones y movilizaciones, como las de comienzos de 2003 contra la invasión y posterior guerra de Estados Unidos contra Iraq. En opinión de fundadores del FSM, lo significativo es que ahora la nueva modalidad propicia momentos de encuentro donde se pueda presentar una especie de mapa de todas las acciones realizadas durante los días de debate. Por otro lado, el activo rol de Cuba en la articulación de los escenarios alternativos y su experiencia compartida con otras naciones serán reconocidas hoy por el Foro Social Américas, que convocó a un encuentro de confraternización. El VII FSM, que se desarrolla en el Centro Deportivo Internacional Moi, de Kasarani, en la periferia de Nairobi, cuenta con la participación de alrededor de 60 mil personas interesadas en definir estrategias para un mundo mejor. Decenas de carpas levantadas en las áreas del recinto deportivo y venta en pequeños e improvisados puestos, unido a la profusa muestra de artesanías y trajes tribales kenianos, impregnan a la cita de un folclor ilustrativo de la cultura africana.
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| El Foro Social Mundial pide PAZ El hegemonismo militar estadounidense recibió un categórico rechazo en Nairobi Prensa Latina (24-1-07) Multitud de movimientos antibelicistas del mundo arremetieron ayer en Nairobi contra la política militarista de Estados Unidos y otros países industrializados, y aseveraron que la paz es indispensable para el progreso de los pueblos. El hegemonismo militar estadounidense y el empeño de Washington por incorporar a varios gobiernos de Europa y al de Japón en esa estrategia con el argumento de combatir el terrorismo, recibieron un categórico rechazo en el VII Foro Social Mundial (FSM). A la cita altermundista que transcurre desde el pasado día 20 en Kenya asisten activistas del proyecto nipón, Peace Boat, con una fuerte campaña a favor de la fraternidad y contra las guerras. Akira Kawasaki, encargado de temas de desarme nuclear y militarización en Peace Boat, explicó que la presencia en el FSM procura impedir modificaciones a la Constitución japonesa, en particular el artículo nueve. Kawasaki y el costarricense Luis Roberto Zamora, del mismo proyecto, precisaron que ese artículo promueve la "aspiración sincera a la paz internacional basada en la justicia y el orden" y que los japoneses "renuncien a la guerra como un derecho soberano del país". Sin embargo, apuntaron, sectores afines a intereses norteamericanos intentan alterar la Carta Magna a fin de permitir que Tokio pueda insertarse con tropas de combate en los conflictos armados. Peace Boat pretende que los países adopten la cláusula pacifista de la actual Constitución nipona y, en lugar de erogaciones para fines militares, propugnen desarrollo, bienestar y justicia, dijo Zamora. Por su lado, en una conferencia del Grupo de Opositores Internacionales a la Guerra, Francisco Bulnes, del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, demandó apoyo mundial a la demanda de cierre de la base naval que Estados Unidos mantiene de manera ilegal en Guantánamo. La referida instalación castrense, mantenida por La Casa Blanca en el oriente de Cuba contra la voluntad de su pueblo y gobierno, es usada desde hace cinco años como prisión y centro de tortura de supuestos terroristas capturados por los estadounidenses, denunció Bulnes. Las conflictos bélicos merecieron igualmente el repudio del grupo paquistaní Actionaid International, cuyos integrantes marcharon por las instalaciones del Centro Deportivo Moi, donde tiene lugar el foro, para fustigar a la transnacional British Petroleum. Ivy Kakiiza, activista de la campaña europea del citado movimiento, acusó a la firma de ser fuente de abastecimiento para el sector militar y, por ende, para desatar guerras en nombre del antiterrorismo. Entre gritos de "enemigo del pueblo y del medio ambiente, es British Petroleum, Kakiiza y el también paquistaní Mustafa afirmaron a Prensa Latina que la empresa explota recursos naturales, sin proteger el ambiente y se despreocupa de los problemas de salud que genera. Noticias de los encuentros del FSM, en Kenia Adital (24-1-07) La organización ambientalista Amigos de la Tierra Internacional está juntando firmas en Nairobi, capital de Kenia, en apoyo a una campaña que reclamará a la petrolera anglo-holandesa Shell que "pare de destruir el medio ambiente y la vida de los pueblos". Ya son cerca de 2000 los participantes del foro que firmaron el documento de protesta y antes de este acontecimiento mundial Amigos de la Tierra ya había reunido otras 2000 firmas de apoyo. En Nigeria "Shell ha cometido graves abusos contra los derechos humanos, usa a los militares, la policía y su propio sistema de seguridad para matar gente y destruir comunidades y sociedades. La empresa ha asesinado a muchas personas en el país. Por eso no hablamos solo de petróleo, sino también de sangre", dice el ambientalista nigeriano Nnimmo Bassey. El 1 de febrero Shell anunciará sus "ganancias económicas siderales", según expresa el documento difundido por Amigos de la Tierra para la recolección de firmas. Ese mismo día la organización internacional le pedirá públicamente a la petrolera que "use sus ganancias para limpiar su desastre". Via Campesina lanza campaña por reforma agraria Un de los objetivos de la campaña en Africa es combater el hambre en tierras africanas. El coordinador internacional de la campaña es Rafael Alegria. El informa que en Africa del Sur hay 15 millones de personas sin tierra. Para el, el concepto de reforma agraria y soberanía alimentar es de todos, y no solo de indígenas y campesinos. "Por esto, tenemos buscado alianzas con otras organizaciones y movimientos sociales para la construcción de un grande y poderoso movimiento popular en América Latina, África y Asia" dice Alegria. El moçambicano Diamantino Nhampossa, representante de la Unión Nacional de los Campesinos (UNAC), y coordinador Del Via Campesina en África, destaco la crueldad de colonización y las luchas por la liberación del pueblo africano. "Hay 50 años el colonialismo tomó nuestras tierras. En los 80, nuevamente arrancados de nuestras propiedades por el Banco Mundial y ahora, la única salida es movilizar y hacer campañas como estas, para incentivar el pueblo a luchar por sus derechos", afirma Diamantino. La lucha por el agua a nivel internacional Se realizó el lunes en Nairobi, capital de Kenia, "En reclamo por el agua pública, mejoras en el suministro del agua a través de la democratización y de las asociaciones público-público". El objetivo del encuentro fue presentar diversas experiencias de África, y de otras partes del mundo, de mejoras en el suministro del agua gracias a la participación activa de los sectores populares en la gestión del recurso. La actividad fue organizada por la Coalición Nacional contra la Privatización del Agua de Ghana, el Consejo de los Canadienses, el Transnational Institute y la fundación France Libertés, entre otras. Cerca de 100 personas participaron de la reunión en la que se habló sobre la experiencia del manejo del agua en Tanzania, la influencia del Banco Europeo de Inversiones y del Banco Africano de Desarrollo en el sector de los servicios de agua y saneamiento, y la importancia del tipo de gestión que se hace de esos servicios. Fuentes: Minga Informativa-MPA Radio Mundo Real Cara a cara contra la pobreza Joyce Mulama IPS (24-1-07) "Nos dijeron que viniéramos aquí porque era una celebración para poner fin a la pobreza", dijo Edward Njeru, conductor de un tuktuk, vehículo de tres ruedas usado como taxi en áreas urbanas de Kenia, refiriéndose al Foro Social Mundial (FSM), que se realiza en esta ciudad. "Espero que esta pobreza finalmente termine", añadió. Este taxista, que gana entre 14 y 23 dólares por mes, apenas lo suficiente para satisfacer sus necesidades, participó con unos 30 colegas de una colorida manifestación con tuktuks en el parque Uhuru de Nairobi, donde se celebró la ceremonia de apertura del FSM. Además de los tuktuks había "boda bodas", bicicletas que se han convertido en un popular medio de transporte en muchas partes del país. La manifestación con tuktuks y boda bodas se realizó bajo el lema del séptimo FSM: "La lucha de los pueblos, las alternativas de los pueblos". El encuentro en Nairobi, que comenzó el sábado y terminará este jueves, atrajo a miles de delegados de todo el planeta, reunidos para denunciar las injusticias sociales que siguen afligiendo a países en desarrollo, particularmente en África. Un colorido mar de gente invadió el parque Uhuru. Los manifestantes llevaban pancartas contra la pobreza danzando bajo ritmos caribeños y africanos. La movilización en el parque fue antecedida por una marcha por el tugurio de Kiberia, unos siete kilómetros al sudoeste de Nairobi. Se trata del mayor asentamiento del país y de todo el Cuerno de África, con una población de más de 700.000 personas. Los delegados enfrentaron cara a cara a la pobreza: chozas de barro, carencia total de saneamiento, olor nauseabundo de los arroyos contaminados, ausencia de caminos y de servicios de cualquier tipo. En el parque, todos los oradores acusaron a los países ricos de adoptar políticas que son perjudiciales para las naciones en desarrollo, y que sólo han perpetuado la pobreza. "Sabemos qué mundo queremos, uno en que no exista dominación por parte de Occidente, sino respeto. Uno en el que no existan deudas que permitan esta dominación", dijo el brasileño Chico Whitaker, miembro del Consejo Internacional del FSM. Según activistas, los países africanos gastaron unos 15.000 millones de dólares al año en el pago de su deuda externa, en un continente donde más de la mitad de la población vive debajo de la línea de pobreza. África también tiene los más altos índices de analfabetismo y de contagio del sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). Analistas sostienen que esta situación podría ser revertida si los gobiernos gastaran más dinero en atención médica, educación u otros servicios públicos en vez de volcar los recursos al pago de la deuda. El tema del sida dominó los discursos en el parque Uhuru. Los oradores coincidieron en que la lucha contra la enfermedad era el mayor desafío de los países, y propusieron vías de solución. "La clave para afrontar este problema es la prevención, porque prevenir es mejor que curar. Debemos recordar (la importancia de) hacerse exámenes y pedir asesoramiento voluntariamente", dijo Kenneth Kaunda, primer presidente y fundador de Zambia. "Constatar el estado de salud de uno mismo y hablar abiertamente sobre eso reducirá el estigma. No les estoy diciendo algo que yo no ya haya hecho", dijo Kaunda, quien se realizó un examen en 2002 luego de la muerte de su hijo por causa del sida. Mientras, cada región del mundo elabora iniciativas para enfrentar la enfermedad. En Brasil se han distribuido condones con poemas en los que se informan los peligros del VIH (virus de inmunodeficiencia adquirida, causante del sida). El "condón poético" es un proyecto de Ramos Filho, poeta y profesor de Derecho del meridional estado brasileño de Santa Catarina. "El alto número de casos (de VIH) es una alerta de que se necesita hacer algo en forma urgente. Yo empecé distribuyendo condones con mensajes poéticos en todo Brasil, con el objetivo de informar a la población", dijo Filho a IPS en el parque, donde también distribuyó los preservativos. El Comité Organizador del FSM 2007 espera que se presenten más iniciativas como ésta durante el encuentro. "Esperamos que las personas cuestionen al mundo en que viven y presenten alternativas para crear uno mejor", dijo a IPS Oduor Ong'wen, miembro del Comité.
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| FSM: Los agricultores africanos rechazan las
semillas de Bill Gates y Rockefeller Gara (23-1-07) «Tuve que vender mis vacas para pagar los químicos» Los planes de Bill Gates y la Fundación Rockefeller para distribuir semillas híbridas y pesticidas y fertilizantes químicos en Africa fueron duramente criticados ayer en el Foro Social Mundial de Nairobi, donde se recordó que una experiencia similar en la India únicamente benefició a las multinacionales. La iniciativa liderada por el magnate de la informática Bill Gates y la Fundación Rockefeller para invertir 150 millones de dólares para distribuir semillas híbridas, fertilizantes y pesticidas para aumentar la productividad de las tierras fue duramente criticada por agricultores africanos. Según la organización Food First (La comida, primero), estainiciativa no mejorará la calidad de vida de los agricultores africanos, ya que los componentes químicos presentes en los fertilizantes y pesticidas «provocan la pérdida de la diversidad agraria, la base para la vida de los campesinos y el equilibrio ambiental». «La estrategia de Gates y Rockefeller sólo servirá para desposeer por completo a los agricultores africanos. Su receta es completamente obsoleta», señaló la activista india Vandana Shiva. «La revolución verde en la India [en los años setenta del siglo XX] destruyó la tierra más próspera del país y donde antes se sembraban hasta 250 variedades de semilla, hoy se plantan tres: maíz, arroz y algodón. No se produjo más comida. Hubo más arroz, pero menos legumbres», señaló Shiva. «Los campesinos se endeudan para pagar las costosas semillas y fertilizantes, y con precios como los del algodón bajando están endeudados. Más de 150.000 agricultores se han suicidado en la última década por la desesperación de sus deudas; otros están vendiendo sus riñones para pagarlas», agregó Shiva. Ataque a la biodiversidad «¿Es esto lo que queremos para Africa?», preguntó Shiva, quien defendió que «se puede producir más comida trabajando con la tierra, no contra ella; preservando la biodiversidad, no destruyéndola». En este sentido, Shiva remarcó que ensayar una revolución verde en Africa no ayudará a los campesinos sino a las empresas productoras de pesticidas y a la industria multinacional de semillas, que generan beneficios millonarios. Las palabras de Shiva fueron ratificadas por una delegación de campesinos de Etiopía, que defendió «la vuelta a un sistema libre de fertilizantes». «Tuve que vender mis vacas para pagar los productos químicos», dijo Borena Gergera, procedente de la región de Oromo. «Los agricultores deberíamos decir no a toda imposición que reduzca la variedad de semillas que podemos plantar», agregó Gergera. Lostimbales africanos no dejaron de sonar durante la primera de las cuatro jornadas dedicadas a los debates del foro, que se celebra en un complejo deportivo a unos 18 kilómetros del centro de la ciudad de Nairobi, y que comenzó con colas de hasta dos horas por parte de algunos asistentes al Foro Social Mundial para poder registrarse. Algunos de los actos previstos para primera hora de la mañana de ayer no tuvieron lugar, pero según avanzaba el día las casetas fueron llenándose de gente, panfletos informativos, objetos de comercio justo a la venta o artesanía africana. Está previsto que más de 100.000 personas concurran a la séptima edición que el FSMestá celebrandoen Nairobi. Están programadas más de 600 actividades diarias organizadas por los movimientos participantes, que aparecen en una guía elaborada como un grueso periódico de 176 páginas. En él se detallan los debates, mesas redondas y exposiciones, que giran sobre temas como las agresiones a las mujeres, el derecho a la tierra de las poblaciones indígenas africanas, la promoción de los derechos humanos o el papel de las organizaciones no gubernamentales en la lucha contra el neocolonialismo en Africa. Nairobi, mucho más que una gran fiesta africana Sergio Ferrari Rebelión (23-1-07) Muchos de los grandes temas políticos e internacionales de actualidad *aterrizan* por algunos días en la capital keniana. La séptima edición del Foro Social Mundial constituye un marco propicio para profundizarlos al calor de los aportes de los más variados actores sociales. Si en Caracas 2006 -edición descentralizada del FSM- había ocupado un lugar primordial, en Kenia continuó siendo analizada. La relación entre los movimientos sociales, la sociedad civil en general, los partidos políticos y el Estado ocupó varios espacios de discusión en los últimos días. Confirmando diferencias sensibles entre los dos continentes –Africa y América Latina – y al interior de los mismos. CAMBIAR LA PERSPECTIVA “No sólo es un debate esencial, sino un ejercicio imprescindible a profundizar”, afirma Antonio Martins, militante social , co-fundador del FSM en 2001 –en representación de ATTAC Brasil- y actualmente miembro del grupo “facilitador”, que apoya al cónclave africano. Y cuando habla de esencia, Martins no duda en provocar la ira de ciertas visiones clásicas de la izquierda tradicional: “hay que revisar esas concepciones que entienden a los partidos políticos como representantes y a los movimientos sociales como representados”. En otras palabras, que le otorgan a los movimientos un “papel subalterno, en tanto actores que deben, cada cuatro o cinco años, en el momento de las elecciones, transferir sus decisiones a los partidos”. Martins, que reivindica el aporte significativo del Foro Social Mundial como espacio clave para debatir y construir una nueva cultura política ciudadana, pasa a la ofensiva teórica. “ Sin presión fuerte de los movimientos sociales no se modificarán los mecanismos de poder”. Y es al joven dirigente brasilero de enumerar , en “forma telegráfica” –según sus propias palabras-, algunos de los retos que el Foro Social Mundial tiene en esta nueva etapa de la búsqueda de alternativas. “Hay que reinventar la idea de emancipación; re-elaborar el concepto de democracia a partir de la participación y seguir luchando para deslegitimar la violencia del sistema”. Y esos nuevos conceptos –y los cambios que los mismos conllevan- “hay que implementarlos ya, desde ahora mismo”. Y los ejemplos abundan: “ la lucha contra el SIDA en Africa para asegurar la prevención y los medicamentos necesarios a los enfermos; las nuevas variantes de economía solidaria en construcción o los programas libres de computación ya expresan retos importantes”. SI... PERO... “Las relaciones entres los partidos y los movimientos son complejas, y están condicionadas por el poder”, responde Javier Díaz Canseco, militante del Partido Socialista peruano. Quien sale a la defensa de las estructuras partidarias, subrayando que “los movimientos sociales –y no sólo los partidos- tienen intermediaciones – ndr: negocian- con el Estado. Para el militante peruano hoy en Latinoamérica se dan fenómenos novedosos, tales como “la insurgencia de los pueblos originarios que tienen otra concepción de la democracia”. La democracia participativa que esos pueblos defienden y ejercitan, prueba “que la democracia no es una invención de occidente”, asegura. Canseco coincide en defender el papel del Foro Social Mundial, entendiéndolo como el resultado de una construcción colectiva “entre movimientos y partidos”. Y propone, de cara al futuro, una serie de *códigos* que permitan asegurar la correcta relación entre partidos y actores sociales: la autonomía de ambos hacia el otro; la transparencia en el intercambio: el mutuo control y un atento seguimiento a los que detentan el poder” . LA VISION AFRICANA Para Leopoldo Mansai, militante social y miembro de una ONG cristiana de Camerún, “se trata prioritariamente de redefinir la relación de la sociedad civil de su país con los partidos políticos” que fueron creados en una etapa reciente y con el objetivo de asegurar siempre la re-elección de los gobernantes. Analizando la joven historia política camerunesa - luego de la independencia-, el analista político subraya el papel de la sociedad civil, en diálogo con los partidos, para elaborar la actual constitución vigente desde 1996 . Y para observar las últimas elecciones del 2002, evitando riesgos de fraude. La síntesis de dos continentes distantes en cuanto a sus propias dinámicas actuales la introduce Titi Nwel, miembo de Justicia y Paz de la Iglesia Católica de ese país del oeste africano. Las prioridades del trabajo político; el estado diferente de los movimientos sociales y la diversidad en la naturaleza misma del concepto de *sociedad civil*, “expresan las grandes diferencias que tiene Camerún –y una buena parte de Africa- con América Latina, enfatiza. Dinámicas diversas que, sin embargo, encontraron en el FSM de Nairobi un punto de convergencia bastante inusual. No se trataba de la luna y marte. Sino de dos regiones del planeta que a pesar de los ritmos sociales, étnicos y culturales diferentes, se reconocen cuando se miran frente al mismo espejo de la dependencia. * Colaboración E-CHANGER (ONG de cooperación solidaria)
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| Sigue la lucha contra el neoliberalismo Foro Social de Nairobi Lisandro Otero Rebelión (22-1-07) Por primera vez se ha abierto un foro social en África. Nairobi es el escenario en el cual se reúnen los opositores al neoliberalismo. Se trata de demostrar solidaridad con el continente más afligido, el más rico potencialmente, el más abatido por el sida, el más esquilmado por el neocolonialismo. En la agenda de discusión se inscriben como temas la deuda exterior, la autonomía alimenticia, el sida, los acuerdos comerciales justos, la creación de empleos, las vías alternativas para los jóvenes. Diversas personalidades mundiales, Premios Nobel, luchadores por la liberación nacional, líderes opuestos al neocolonialismo asisten al evento. El neoliberalismo ha pasado a ser la etiqueta con la que se encubre la moderna economía de mercado. Sus procedimientos incluyen la austeridad, la devaluación de la moneda nacional, el ataque a la inflación, las privatizaciones, la desregulación, la reducción del aparato administrativo del Estado y el estímulo al desarrollo de la iniciativa privada. El neoliberalismo tuvo un arraigo propicio al inicio de la década del ochenta con la crisis de la deuda externa que sufrió América Latina. Pero el neoliberalismo trajo como consecuencia una reducción del nivel de vida. El neoliberalismo ha pasado a ser el responsable del traspaso masivo de la propiedad de la nación a manos privadas, el descenso de la capacidad adquisitiva del salario, la congelación del pacto entre patronos y obreros, la polarización de la riqueza, la distribución desigual del producto social, el debilitamiento de los frentes sindicales. El trampolín principal de esta refundación del capitalismo fue el fracaso del modelo soviético de socialismo, ocurrido debido a la centralización económica, el autoritarismo gubernamental, la monopolización de la iniciativa y el empobrecimiento del patrimonio intelectual. Algunos tratan de devolver al liberalismo su sentido inicial, que no era ni revolucionario ni reaccionario, pero es una misión imposible porque el neoliberalismo se ha convertido en un objetivo de combate de las fuerzas del progreso social al tornarse en el modelo de explotación principal del capitalismo moderno. Adam Smith escribió hace un par de siglos que la fuerza del interés individual trae como resultado la competencia y esta actúa como motor del progreso. Los precios suben y bajan según la demanda y la multiplicación de riquezas y bienes es empujada por el mecanismo del mercado. Para Smith la acumulación de capital era portadora de un inmenso beneficio social. La conclusión era que había que dejar solo al mercado para que pudiera conducir a la sociedad hacia la prosperidad. Entonces vino Carlos Marx y nos dijo que el capitalismo caminaba hacia su destrucción, que el trabajo era la fuente de todo valor y que el obrero recibía por su tarea un pago inferior al valor del producto que creaba. El Estado debía asumir la conducción de la economía y para ello debían estatizarse los medios masivos de producción. Después llegó Stalin y convirtió al Estado en el temido Leviatán que quería evitar Hobbes, el centro absoluto que se imponía a todas las actividades humanas. Nadie ha logrado un neoliberalismo que lleve a la microeconomía los avances de la macroeconomía, que introduzca en el bolsillo de los pobres los avances especulativos del gran capital. Ello es imposible con los incrementos de la población mundial. Ahora somos seis mil millones de personas. La cifra se duplicó desde 1960. La India tiene mil millones de habitantes y al acercarse a la mitad de este siglo sobrepasará a China. Los habitantes de nuestro planeta apenas llegaban a los 500 millones en 1650. La población mundial se ha cuadruplicado desde inicios del siglo XX. Cada vez son más los migrantes que escapan de las zonas subdesarrolladas de la tierra para buscar oportunidades y sustento en los países más prósperos. En sus discursos, en debates, en pronunciamientos públicos, Bush no cesa de repetir un estereotipo agotado: su gobierno difunde la democracia y la libertad. Muchos ingenuos, dentro de Estados Unidos creen efectivamente que la pandilla de la Casa Blanca está expandiendo un sistema emancipador y participativo. En realidad se trata de una rapiña organizada con lábaros ficticios que pregonan la independencia para someter y la democracia para imperar. Desde hace muchos decenios sucesivos gobiernos de Estados Unidos han utilizado la razón moral para agredir y enarbolan excusas éticas para despojar. En realidad la democracia, la libertad y demás símbolos que Bush propone son carapachos deshabitados que disfrazan el neoliberalismo y su modelo empobrecedor y usurero. En Nairobi, una vez más se levantarán las banderas de Seattle, de Sao Paulo, se enarbolará la protesta contra un sistema injusto, explotador, desequilibrado y promotor de la aflicción y el descontento. Se abre el Foro Social en Nairobi. Entrevista a Samir Amin SinPermiso (22/01/07) En vísperas de Nairobi, Giuliano Battiston entrevista para Il Manifesto al economista Samir Amin, presidente del Foro Mundial de las Alternativas. Entre los asuntos abordados, el de la inconsistencia del proyecto europeo. De las primeras reuniones de que surgió el Foro social, la que acabó llamándose “anti-Davos”, pequeña pero marcadamente simbólica: participaron los representantes de las grandes fuerzas sociales víctimas de las políticas capitalistas. Alla vigilia di Nairobi, un incontro con l'economista Samir Amin, presidente del Forum Mondiale delle Alternative. Fra i temi toccati quello relativo all'inconsistenza del progetto europeo Tra i primi appuntamenti dai quali è nato il Forum sociale ci fu quello che venne chiamato «l'anti-Davos», piccolo ma marcatamente simbolico: vi parteciparono i rappresentanti delle grandi forze sociali, vittime delle politiche capitalistiche. ¿Un capitalismo con rostro humano? «Pura ilusión». ¿Altermundialismo moderado? «Una ingenuidad». ¿Europa? «Aún no existe». Alejado de la circunspecta retórica del politically correct, incansable promotor de alternativas políticas y económicas al dogma neoliberal dominante, el economista egipcio Samir Amin ha hecho del lenguaje franco, del rigor analítico y de la pasión militante los instrumentos de su inveterada batalla por anteponer el hombre y sus necesidades al beneficio. Convencido partidario de la necesidad de acompañar las reivindicaciones de justicia social y la crítica de las desigualdades intrínsecas a la globalización capitalista de una radicalización de la lucha política capaz de unificar las multiformes energías de los movimientos altermundialistas, Samir Amin es un autor extremadamente prolífico. Sus textos son leídos y discutidos por cuantos pretenden transformar la heterogeneidad de «movimientos» en un actor político colectivo, no menos que por quienes temen las derivas politizadas de los mismos. De acuerdo con una cierta vulgata liberal y conservadora, no sólo el mercado sería el único instrumento de regulación de la sociedad, sino que la misma promoción y universalización de los derechos dependería de los procesos de globalización económica. ¿Cómo habría que articular la relación entre globalización, en su forma actual, y derechos fundamentales? El discurso de la ideología dominante, que establece una absoluta igualdad entre democracia y mercado, fundándose en la cual sostiene que no hay democracia sin mercado –y que el mercado mismo crea las condiciones para que se afiance la democracia—, es un discurso vulgar, puramente propagandístico, que no tiene nada que ver con la realidad histórica ni con su análisis científico. En cambio, hay una contradicción absolutamente fundamental en esa retórica dominante que, reduciendo la democracia a su dimensión meramente política, y tal dimensión sólo a la democracia representativa, la disocia de la cuestión social, que se supone regulable por el funcionamiento del mercado, o por mejor decir, de un mercado imaginario. La teoría del capitalismo imaginario de los economistas convencionales, para quienes el mercado generalizado tendería al equilibrio, supone que la sociedad está sencillamente compuesta por el conjunto de los individuos que la componen, sin tomar en cuenta las formas de la organización social, la pertenencia a la familia, a la clase social, a la nacionalidad: olvidando, pues, lo que para Marx era una verdad natural –recogida luego especialmente por Karl Polanyi—, y es a saber: que los valores económicos están “incrustados” en la realidad social. Si entre mercado global y derechos fundamentales existe una contradicción fundamental, ¿con qué instrumentos podría construirse una vía que permitiera superar la contradicción? No tengo recetas, pero sugiero discutir con la perspectiva de lanzar estrategias de lucha común en torno de algunos puntos fundamentales, el primero de los cuales pivota sobre la idea de que no puede haber auténtica democracia sin progreso social. Es un objetivo que va en la dirección exactamente opuesta al discurso dominante, el cual, según se ha visto, disocia ambos términos, y que anda lejos del pensamiento de los bienpensantes, social-liberales y socialdemócratas, quienes suponen que los efectos negativos del capitalismo pueden mitigarse mediante una reglamentación social parcial. Quizá habría que preterir el término “democracia” y hablar más bien de “democratización”, entendida como un proceso sin fin; y recordar que la necesidad de asociar la democracia al progreso social es un objetivo que cumple a todos los países del mundo. También en los países llamados democráticos la democracia está en crisis: precisamente porque, disociada de la cuestión social, queda reducida a democracia representativa, y la solución de los problemas económicos y sociales se transfiere al mercado. Es una vía muy peligrosa: en Italia, como en otras partes, habéis votado libremente (o casi, visto que el sufragio viene muy condicionado por los medios de comunicación), y sin embargo, muchos se preguntan: para qué votar, si el parlamento afirma que algunas decisiones las imponen el mercado y la globalización. Así, la democracia se deslegitima, y se corre el riesgo de derivar a formas de neofascismo soft. De acuerdo con su análisis, el capitalismo y la globalización han existido siempre, pero después de la II Guerra Mundial habríamos entrado en una nueva fase en la cual entra la estrategia de EEUU de extender la doctrina Monroe al planeta entero. ¿Cuáles son, a su parecer, las características de esta nueva fase de la globalización, y cuáles los objetivos prioritarios de la estrategia estadounidense? En la base de esta nueva fase hay una transformación de la naturaleza del imperialismo ((hablo de imperialismo, y no de “imperio” como Toni Negri): si hasta finales de La II Guerra Mundial el imperialismo se conjugaba en plural y las potencias imperialistas estaban en permanente conflicto entre sí, luego hemos asistido a una transformación estructural que ha dado a luz al imperialismo colectivo que yo llamo de la “tríada”: simplificando un poco, EEUU, Europa y Japón, es decir, el conjunto de los segmentos dominantes del capital que tienen intereses comunes en la gestión del sistema mundial. Este sistema, que representa una forma de nuevo imperialismo frente al 85% de la población mundial, “requiere” la guerra. Este es precisamente el punto en que se pone de manifiesto el proyecto del establishment americano, que refleja la orientación de la mayoría de la clase dirigente estadounidense, dispuesta a controlar militarmente el planeta. Los EEUU han optado por desencadenar el primer ataque sobre Oriente Medio por una serie de motivos, dos en particular: por el petróleo y, a través del control militar de las principales regiones petroleras del planeta, para ejercer un liderazgo incontestado, a fin de constituirse en una amenaza permanente para todos los potenciales concurrentes económicos y políticos. Pero también porque disponen en la región de lo que yo defino como su portaviones fijo, el Estado de Israel, a través del cual se aseguran un instrumento de presión continuada, funcional ala ocupación de Palestina y, como se ha visto, también a la agresión al Líbano. Usted ha sostenido que el militarismo agresivo de los EEUU no es tanto un sinónimo de fuerza, como, más bien, un medio para equilibrar su vulnerabilidad económica. ¿Podría explicarnos mejor qué quiere decir? DE acuerdo con la teoría dominante, de la que desgraciadamente es también víctima gran parte de la opinión pública europea, la supremacía militar de los EEUU representaría la punta del iceberg de una superioridad en última término basada en la eficacia económica y en la hegemonía cultural. Pero la realidad es que los EEUU se hallan en una posición de extrema vulnerabilidad, que se manifiesta en el enorme déficit contraido en el comercio exterior, y de esa fragilidad deriva la la opción estratégica de la clase dirigente de los EEUU que desemboca en el uso de la violencia militar. Existen documentos del Pentágono que demuestran que los EEUU han considerado posible una guerra atómica en que las víctimas podrían llegar a 600 millones: como ha escrito Daniel Ellsberg, cercad de 100 holocaustos. Frente al protagonismo de los EEUU, Europa parece aún incapaz de articular un proyecto político realmente alternativo. ¿Cómo debería moverse? Por ahora, y a despecho de tantos europeos que lo auguran, no creo que Europa esté en condiciones de llegar a ser un elemento alternativo a la hegemonía de los EEUU. Tendría que salir de la OTAN, romper la alianza militar con los EEUU y emanciparse delliberalismo. Sin embargo, en la hora presente, las fuerzas políticas y sociales europeas parecen interesadas en cualquier cosa menos en un proyecto de ese tipo, al punto que –como hiciera en su día le viejo PS italiano— han reforzado más bien el atlantismo y el alineamiento con la OTAN y el liberal-socialismo. No hay hoy otra Europa a la vista. Y en este sentido, Europa no existe: el proyecto europeo es simplemente la cara europea del proyecto norteamericano. Sin embargo, los márgenes para construir “otra Europa” existen, y usted mismo ha hablado del conflicto de culturas políticas que opone Europa a los EEUU. Las culturas políticas de Europa se han formado en el curso de los últimos siglos en torno de la polarización entre derecha e izquierda: quien estaba a favor de la Ilustración, de la Revolución francesa, del movimiento obrero, de la Revolución rusa, a la izquierda; quien estaba en contra, a la derecha. La historia de Europa esla historia de culturas políticas del “no-consenso”, que extienden el conflicto más allá de la versión reductiva de lalucha de clases. La cultura de los EEUU tiene en cambio otra historia, y se ha formado como una cyltura del consenso: consenso sobre el genocidio de los indios, sobre el esclavismo, sobre el racismo. Y sobre el capitalismo, que no se ha puesto en cuestión en EEUU, y si hay lucha de clases, no hay politización de esa lucha. De hecho, las sucesivas migraciones, gracias a las cuales se ha constituido el pueblo americano, han substituido la formación de una consciencia política por una consciencia comunitarista. Asistimos hoy a un intento de de “americanizar” Europa y de substituir la cultura del conflicto por la cultura del consenso: se pretende que no haya ya derecha e izquierda, que no haya ya ciudadanos, sino consumidores más o menos ricos. El Foro social mundial, de acuerdo con una reconstrucción superficial que ha logrado cierto eco, habría nacido a la estela de la manifestaciones altermundialistas de Seattle. Sin embargo, la historia del Foro tiene una derivación mucho menos “occidental” de lo que se cree. ¿Puede contárnosla? El Foro social mundial es una creación tan poco occidental que el primer encuentro fue ne Brasil; luego –no por casualidad— los encuentros siguientes fueron en Bombay, Bamako, Caracas y Karachi, y el Foro que empieza mañana ha elegido como sede Nairobi. Conviene no olvidar, por lo demás, que en Seattle la Organización Mundial del Comercio fue paralizada no por los manifestantes norteamericanos, sino por el voto de la mayoría de los países en vías de desarrollo. Uno de los primeros encuentros que dieron vida al FSM fue el llamado “anti-Davos en Davos”, la manifestación –pequeña, pero de gran valor simbólico— organizada en 1999 por el Foro mundial de las alternativas, gracias ala cual los representantes de las víctimas de las políticas del capitalismo liberal pudieron discutir la agenda oficial de Davos. Éramos pocos, pero representábamos grandes fuerzas sociales: sindicatos hindúes, coreanos, brasileños, organizaciones de mujeres y campesinos, asociaciones del África occidental, defensores de los derechos sociales, movimientos brasileños. De allí nació la idea de fijar un nuevo encuentro a una escala más grande. Samir Amin, presidente del Foro Social que se ha inaugurado esta semana en Nairobi, es un prestigioso economista de origen egipcio. Traducción para www.sinpermiso.info: Leonor Març El Foro no está en venta Josu Egireun Viento Sur (22-1-07) Tal como se recoge en la presentación del programa del Foro, “África se encuentra entre las principales víctimas de la globalización capitalista… (y) el FSM será una oportunidad de presentar tanto a África y sus movimientos sociales”. El lema del Foro es: “las luchas de las personas, las alternativas de las personas”. Sin embargo la primera sorpresa (aparte del calor martilleante y los típicos problemas organizativos) es que el Foro está copado por la compañía de telefonía móvil Celtel, hasta el punto de que la inscripción al Foro se podía realizar mediante la compra de una tarjeta de teléfono. Con la tarjeta el proceso era de urgencia, sin la tarjeta la gente tenía que pasar antes por el banco, soportar enormes colas, etc. A esto se le suma que el precio de inscripción para los kenianos era de 500 Sh (moneda local), que supone el salario de una semana. Esta situación a la que hay que sumar la denuncia tanto de los sindicatos como de los movimientos sociales del país por haber sido excluidos del comité de organización, ofrecen un cuadro preocupante de cómo se ha planteado esta edición del FSM. A esto hay que añadir la denuncia realizada por la representante de la asociación People’s Parliament –organización que trabaja entre los sectores emprobrecidos-, por la marginación a la que se la ha sometido. Estos fueron, entre otros (la carestía de las salas para seminarios, la opcion por un sistema de traducción profesional renunciando al voluntariado, con lo que prácticamente con el mismo coste se reduce enormemente el número de lenguas interpretadas…) los elementos críticos que fueron destilando la tarde del sábado en la reunión de coordinación de los movimientos sociales para tratar de articular la Asamblea de los Movimientos Sociales que se realizará el día 24. Y de ahí salió la idea de que era preciso denunciar, en primer lugar, que éste es un Foro en el que no se ha trabajado para dar cabida a los sectores más castigados por las politicas neoliberales (“Nairobi acoge al Foro, pero el FSM no acoge a los sectores sociales de Nairobi”) y, en segundo lugar, el grado de mercantilización extremo al que se ha llegado. Como quiera que no son los únicos elementos críticos que se dan en este foro, en la reunión surgió la propuesta de redactar un documento que recoja todos estos elementos y remitirlo al Consejo Internacional para abrir el debate sobre estas cuestiones. Asímismo se decidió bloquear la entrada al Foro en tanto no se permitiera el acceso gratuito a las y los kenianos (lo que se ha conseguido) y seguir madurando la propuesta para la Asamblea de Movimientos Sociales durante una reunión que se realizará hoy, una vez finalizadas las actividades del Foro. Por último es necesario señalar otros dos elementos: 1) Si se echa una ojeada sobre el programa, se puede comprobar que las propuestas por parte de los movimientos sociales más activos, y que trabajan por construir la red de movimientos sociales a nivel mundial, es prácticamente inexistente en beneficio de las ONGs, lo cual plantea un elemento de reflexión crítica sobre la presencia de los movimientos sociales en los Foros y la utilidad de este punto de encuentro. 2) En segundo lugar, tal y como se acordó en la última reunión del Consejo Internacional del FSM, la próxima edición del FSM se dará el 2009 y la idea es que el 2008 la edición del FSM sea sustituida por una jornada mundial (no necesariamente de un día, ni el mismo día) de movilización. Como quiera que la metodología adoptada por el Consejo se ha realizado al margen de la coordinación de movimientos sociales, éste es otro elemento de fricción en estos momentos, cuya salida no está clara. En cualquier caso estos dos elementos suponen un toque de atención a la necesidad de abordar, sin mucha demora, una discusión en los movimientos sociales sobre el futuro del FSM. Lo cual resultará casi imposible si no se sale de Nairobi con un mínimo de coordinación estable que permita activarla. Nairobi, 21/01/07
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| El VII Foro Social Mundial se inauguró con una
"Marcha por la Paz" TeleSur (21-1-07) La ciudad de Nairobi, capital de Kenia, es la anfitriona de la séptima edición del Foro Social Mundial (FSM), que éste sábado abrió sus puertas y durante cinco días reunirá a más de 100 mil participantes de todo el mundo con el desafío de proponer acciones específicas en contra de los males del mundo. Este sábado inició en Kenia, el VII Foro Social Mundial (FSM) que hasta el próximo día 25 será el centro de debates de las más heterogéneas ideas que, desde hace siete años, buscan hacer frente a los impactos de la globalización neoliberal en el mundo. La cita, que este año se realiza por primera vez en el continente africano, el más pobre del mundo, se inició en horas de la mañana de este sábado con una marcha multitudinaria que comenzó en el suburbio de Kibera, una de los mayores barrios de África, y llegó hasta el parque de Uhuru (libertad, en lengua swahili), a primera hora de la tarde, donde se celebraró la ceremonia oficial de apertura del Foro. ’’El Foro debe permitir implicar mejor a los africanos en la lucha contra el liberalismo salvaje. Esta manifestación y el Foro atraerán a más gente a las organizaciones y nos harán más fuertes’’, aseguró Tabitho Mutiso, una keniata que participa en el comité de organización del FSM. Con una pancarta en la que rezaba ’’es posible construir un mundo diferente’’, los manifestantes, al ritmo de tambores, iniciaron la marcha. Entre otros letreros, también se podía leer ’’Bush, terrorista número uno’’. Una vez en el parque, ubicado en el corazón de Nairobi, inició la gran celebración que estuvo amenizada por los conciertos de la sudafricana Yvonne Chaka Chaka, los kenianos Eric Wainaina y Suzanna Owiyo y el músico de Zimbabue Oliver Mtukudzi. Más de mil 300 actividades se realizarán en este Foro, que este año asumirá la responsabilidad de proponer una alternativa frente al injusto orden económico internacional, catalizador de la pobreza. Los debates, mesas redondas y exposiciones de la VII edición del FSM girarán en torno a doce tópicos, entre ellos el sida, paz y conflicto, juventud, la situación de las mujeres, migraciones y diáspora, deuda externa, pobreza, los desposeídos de tierras o la privatización de bienes comunes. Está previsto que más de cien mil personas asistan a la cita, que este año contará con la participación de los Premios Nobel de la Paz Wangari Maathai (Kenya), Adolfo Pérez Esquivel (Argentina), el arzobispo anglicano Desmond Tuto (Sudáfrica), el presidente zambiano Kenneth Kaunda y la escritora maliense Aminata Traoré, según informó el comité organizador. También confirmaron su asistencia a la cita mundial la ex esposa de Nelson Mandela, Winnie Madikizela Mandela; la antigua Alta Comisaria de la ONU para los derechos humanos y ex presidenta de Irlanda, Mary Robinson; y la figura del altermundialismo en Africa del Oeste y ex ministra de Cultura malí Aminata Traoré. Agenda de debates Según Oduor Ongweng, del comité organizador keniato, en la cita habrá más de 600 actividades diarias organizadas por los movimientos participantes durante los tres primeros días de debates, por lo que, a cualquier hora del día, el visitante podrá elegir entre 200 actos que se estarán desarrollando simultáneamente. Luego de las actividades de éste sábado, el domingo, las actividades pasarán al complejo deportivo de Kasarani, a unos veinte kilómetros del centro de la ciudad, donde se han acondicionado 3 mil metros cuadrados de espacio para celebrar los actos y exposiciones. ’’Esto no es una conferencia, sino un espacio abierto en el que celebrar actividades de forma descentralizada’’, explicó Ongweng. El cuarto día de debates se dedicará a exponer propuestas de acción y de campañas por parte de distintos colectivos y por la tarde, la Nobel keniana, Wangari Maathai, liderará una marcha con los participantes para plantar miles de árboles. El jueves 25 , se realizará la ceremonia de clausura, que tendrá lugar de nuevo en el parque Uhuru, a donde llegarán los participantes en un maratón que partirá de la barriada de Korogocho, y los que opten por andar, en vez de correr, desde la barriada de Kariobangi. Es la primera vez que el FSM se organiza en el continente más pobre del planeta, donde las protestas contra el impacto de la globalización son a menudo las más enérgicas. Con el lema ’’Otro mundo es posible’’, el FSM se celebra desde 2001, en desafío al Foro Económico Mundial de la ciudad suiza de Davos, donde anualmente se reunen representantes de los círculos de poder transnacionales. El FSM se define así mismo como ’’un espacio de encuentro que favorezca la construcción internacional de alternativas al pensamiento único neoliberal’’. Nairobi completará en esta oportunidad, siete años de una iniciativa que nació en 2001 en Porto Alegre (Brasil), donde además sesionó 2002, 2003 y 2005; en 2004 se realizó en Bombay (India), y en 2006 se realizó de forma policéntrica en Karachi (Pakistán), Caracas (Venezuela) y Bamako (Mali). Tras inaugurarse, en 2001, con una asistencia de 20 mil personas, este año se espera que más de 100 mil se den cita en esta séptima edición de Foro Social Mundial, que este año tiene el reto de proponer acciones específicas en contra de los males del mundo. África, una cita largamente esperada El Foro Social Mundial arrancó con una fiesta popular Sergio Ferrari Sodepaz (21-1-07) Nairobi.- Miles de representantes de organizaciones sociales participaron este sábado en Nairobi en la apertura de la séptima edición del Foro Social Mundial (FSM) que duró cerca de ocho horas. La fiesta popular con la que se inició el evento fue precedida de una movilización que concluyó en Uhuru, el Parque de la Independencia capitalino. La marcha había partido del barrio popular de Kibera, convocada por diversas organizaciones religiosas, políticas y sociales. En el “Uhuru Park” se le sumaron otros manifestantes. La tan activa como visible presencia de grupos religiosos ecuménicos que portaban carteles y ropas distintivas le dio un tono particular a la marcha. Lejos quedaban las pancartas y banderolas propias de las movilizaciones de apertura en las ediciones anteriores del Foro en Porto Alegre. Y la música –así como algunos cantos religiosos- reemplazaba las estridentes consignas políticas de las citas brasileras. La “apertura oficial” de esta séptima edición del FSM le correspondió al militante social brasilero Francisco “Chico” Whitaker, miembro del Consejo Internacional y uno de los ocho co-fundadores del Foro de Porto Alegre quien fuera distinguido en diciembre pasado con el Premio Nobel alternativo de la paz. Por otra África posible Whitaker ratificó en su breve discurso los objetivos esenciales del FSM y reivindicó la importancia del mismo como espacio amplio de encuentro y búsqueda de alternativas. Representantes de América Latina, India, Europa y Palestina se sucedieron luego en el estrado. Una dirigente latinoamericana de Vía Campesina habló en nombre del conjunto de los movimientos sociales, ratificando el compromiso a favor de un cambio radical de sistema y de las lógicas neoliberales dominantes. Kenneth Kaunda, ex-presidente de Zambia, se convirtió con su discurso de casi una hora en el principal orador de la apertura, subrayando las aspiraciones de todo el continente a favor de otra Africa posible. Kaunda recordó con emoción a los dirigentes históricos de la independencia; reivindicó las luchas de liberación y subrayó los grandes desafíos que tiene por delante su continente. Entre ellos , un mayor reconocimiento hacia las mujeres, quienes ya ejercen un rol protagónico en la vida asociativa y social de muchos países africanos, entre ellos el anfitrión. Y fueron precisamente mujeres las que coordinaron el acto de apertura donde no faltó la música entre una y otra intervención política. Casi tres horas después del inicio, el acto se transformó en una gran fiesta popular. En la que no faltaron destacados grupos africanos, así como cantantes latinoamericanos. El brasilero Martinho Davila se convirtió en el detonante del baile colectivo que fue ganando de a poco el espacio abierto del parque capitalino. Cauto optimismo “Lo más importante de este acto es comprobar realmente que el Foro se está haciendo, finalmente, en Africa”, enfatizó Antonio Martins, otro de los co-fundadores del FSM. Del “sueño africano” a su realización concreta, un proceso de más de un año de preparación y organización prácticas. Que sin embargo no colmaron ciertas expectativas del militante mozambiqueño Tamele Varano, para quien la asistencia en la apertura “hubiera podido ser mayor”. Según su propia interpretación “se perciben ciertos problemas en cuanto a la movilización local”. Temas concretos de enorme preocupación en el continente, como el impacto del SIDA, la lucha contra la pobreza, el no pago de la deuda y la soberanía alimentaria estarán en el centro del debate keniano. En el cual, las relaciones económicas – financieras internacionales ; la brecha Norte-Sur y el futuro mismo del foro altermundialista ocuparán también una atención toral. EL FSM anticipa reunir a miles de representantes de los cinco continentes. Así como a personalidades de primer nivel mundial . Entre ellas, la keniana Wangari Maathai, premio Nobel de la paz 2004; el también Nobel sudafricano Desmond Tutu; así como dos mujeres africanas muy reconocidas: Winnie Mandela, ex-esposa de Nelson Mandela y la dirigente altermundialista Aminata Traoré. Esperanzas en el combate a la pobreza por el encuentro en Nairobi Foro Social Mundial: el despertar africano Luis Javier Garrido La Jornada (21-1-07) Las expectativas que ha despertado el séptimo Foro Social Mundial, que se inaugura este sábado 20 en Nairobi (Kenya), rebasan las previsiones de los organizadores y el encuentro aparece ya desde ahora, por su potencial, como un referente fundamental para las luchas de liberación de los pueblos de Africa. La atención de las principales fuerzas sociales y políticas del continente africano está puesta en este foro de Nairobi, que se abre por la mañana con una gran manifestación por la paz que busca subrayar el gravísimo contexto internacional que ha generado la política expansionista de Estados Unidos, en la que está prevista la participación de 80 mil personas y que se espera sea encabezada por el pastor sudafricano Desmond Tutu, obispo de Lesotho y ganador del Premio Nobel de la Paz en 1984, y por la científica kenyana Wangari Muta Mathai, ministra adjunta de Medio Ambiente en el actual gobierno de este país y premio Nobel de la Paz en 2004, ambos destacados pacifistas y luchadores sociales. Esta demostración, que se espera sea imponente, se verá impulsada por dos convoyes de vehículos que vienen desde Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y Lusaka (Zambia), y por muchos otros grupos de activistas que viajan de distintos rincones del continente y confluirían en la columna de manifestantes. La marcha iría desde la ciudad perdida de Kibera, una de las más extensas y miserables del Africa negra, situada a pocos kilómetros de Nairobi, donde viven hacinadas más de 80 mil personas, hasta el parque de Uhuru, en el corazón de esta capital, lo cual no carece de significado, pues el vocablo uhuru significa, en lengua swahili, 'libertad'. Se espera que la marcha culmine por la tarde con el acto oficial de apertura en dicho parque, tras lo cual se llevaría a cabo un festival musical en el que se prevé la actuacion de algunos de los más populares interpretes kenyanos de la música actual, encabezados por Eric Wainana, en una velada político-cultural que busca reafirmar la cultura de los pueblos africanos, antes de iniciar formalmente las tareas del foro el domingo 21 en el Centro Deportivo Internacional Moi, al que se le están dando los últimos arreglos. El foro que se inaugura este sábado en Africa es el que ha contado quizás con menos recursos de todos los hasta ahora efectuados; el que ha tenido menos apoyo en el país organizador y el que cuenta con mayores problemas de difusión de sus tareas, pero el que más expectativas ha despertado. Onyanga Oloo (coordinador nacional del Foro Social de Kenya y miembro del comité organizador de Nairobi 2007), confirmaba hoy los obstáculos existentes al diario inglés The Guardian, pero no ocultaba su entusiasmo, subrayando que a pesar de los problemas uno de sus desafíos centrales es vincular los esfuerzos de los africanos con los de otros pueblos, en especial los de América Latina, ya que en los trabajos de organización hay no sólo kenyanos, tanzanos, ugandeses, senegaleses y zimbabuneses, sino también hondureños y salvadoreños junto con canadienses y daneses. Un problema central lo constituye para muchos el costo que representa la asistencia al encuentro, en particular por la pobreza extrema que padecen los pueblos africanos, pues Kenya no es la excepción. Con sus 34 millones de habitantes, Kenya es en Africa un país intermedio en extensión y población, que se encuentra tan devastado por la imposición de las políticas neoliberales como cualquiera de los demás, y es uno de los que más recursos naturales poseen, en especial por su biodiversidad, ya que aquí se encuentran los parques nacionales más extraordinarios del continente y constituyen un paraíso para los safaris, la industria del turismo, en particular la del cinegético, que beneficia sólo a las multinacionales. El entusiasmo y sobre todo la esperanza que el acto está levantando en los pueblos africanos es sin embargo muy grande, y los organizadores refieren a todo mundo cómo a principios de este mes estuvieron en el complejo de interés social de Muthuruwa, donde habitan jubilados de los ferrocarriles kenyanos, y el entusiasmo de éstos por venir hizo que se les terminaran las formas de inscripción. La llegada de los grupos y delegaciones se intensificó hoy y el programa de albergue de los visitantes en casas particulares parece que no se dará abasto, pues tan sólo 15 mil kenyanos han confirmado ya su visita en los últimos días y, aun y cuando las organizaciones que promueven los viajes de grupos están trabajando con eficacia, hay muchas personas que vienen por su cuenta y se reportan con desamparo ante los organizadores. En Machakos, Kasarani y el camino hacia Ngong se han instalado ya tiendas y campamentos para albergar unas 3 mil personas y otros más se están preparando en los alrededores. El FSM de Nairobi corre por lo mismo el riesgo de ser desvirtuado a causa precisamente de la expectación que está despertando en mucho sectores de los más marginados, pues muchos de los asistentes lo ven como la última esperanza. Los organizadores esperan que quienes vienen regresen a sus comunidades a trabajar en proyectos sociales, culturales, políticos y económicos precisos a fin de transformar sus realidades, pero muchos buscan ya desde ahora una solución más rápida a la situación que los aqueja, y los problemas aquí parecen descomunales: la salud, el sida, la alimentación, la educación, el agua, el medio ambiente, la vivienda, la carencia de la tierra o el desempleo, a lo que se agregan las cuestiones de la democracia, de la discriminación, de la situación de las mujeres y de los niños o de los derechos humanos; es decir, todos aquellos temas que constituyen la agenda central de Nairobi 2007. Ante la dimensión descomunal de los problemas, muchas gentes que nunca habían escuchado hablar del Foro Social Mundial creen sin embargo que éste puede tener una solución a sus problemas y se aprestan a venir, lo que es motivo de múltiples anécdotas que empiezan a aparecer en los medios europeos. Joyce Mulama, una periodista de Inter Press Service, reportaba por ejemplo el año pasado el caso de una mujer que ante la mención del Foro exclamó preguntándose confundida por las políticas asistencialistas de muchas ONG: "¿Qué es el FSM? ¿Me va a traer medicinas?" Y los casos de este tipo se dan por cientos. Junto a muchas de estas personas, vendrán también sin embargo los representantes de las organizaciones de la izquierda africana, que sorteando muchas dificultades buscarán enfatizar el que deberá ser el verdadero contenido del FSM. El control cada vez mayor que tienen las trasnacionales de los medios masivos de comunicación y el alto costo de los diarios y revistas, hace por otra parte que el FSM de Nairobi no tenga aún una difusión significativa, comparable a la de los Foros de Porto Alegre, ni siquiera aquí en el país organizador. Tan sólo en la zona céntrica de la capital, donde se encuentra el Centro Internacional de Convenciones Kenyatta y en el complejo deportivo Moi, situado en la zona norte, donde sesionará a partir del 21, hay mantas sobre el mismo, aunque los organizadores esperan que las manifestaciones públicas de la inauguración y clausura puedan impactar a la mayoría de la gente. La difusión del acto en los medios kenyanos es aún muy escasa, y para la prensa escrita parece tener más importancia el hecho de que el senador demócrata estadunidense Barack Obama, hijo de kenyanos, y quien ha venido ya tres veces a Nairobi, se le adjudiquen ahora mayores posibilidades de ser el abanderado democrata en 2008 venciendo a Hillary Clinton, a fin de llegar así a la Casa Blanca, que la celebración del Foro, donde miles de delegados en nombre de millones de africanos querrán hacer realidad la tesis de que 'otro mundo es posible'. Obama, se dice, va a volver, y tuvo en su anterior visita el gesto de entrevistarse lo mismo con el presidente Kibaki que con el líder de la oposición, Uhuru Kenyatta. La seguridad es por otra parte un motivo continuo de advertencias por parte de diversos sectores, y los organizadores del FSM con razón subrayan a todos que Nairobi no es más insegura que Nueva York, París, Montreal o Liverpool; no obstante, lo cual por todos lados se observa un despliegue inusitado de fuerza pública, en particular por la situación que guarda el gobierno actual del presidente derechista Mwai Kibaki, el tercer gobernante que ha tenido este país luego de su Independencia de Gran Bretana en 1967. Kibaki fue electo en 2002 y busca la reelección en los comicios de este año, luego de tres de gobierno desastroso en los que no ha sido más que un mandatario de las trasnacionales. Tras los gobiernos de 15 años del líder de la Independencia Jomo Kenyatta (1963-1978) y de 24 de su sucesor Daniel Arap Moi (1978-2002), Kibaki sabe que sus días en el gobierno pueden estar contados, y que cualquier expresión de violencia le resultaría fatídica para sus ambiciones releccionistas por muchos de los acontecimientos del pasado reciente. No en balde uno de los sitios más visitados aquí por el turismo estadunidense es el jardín memorial levantado donde estuvo la sede de la embajada de Estados Unidos, volada en un atentado en 1998, al mismo tiempo que la embajada estadunidense en Dar es Salaam, hechos por los que murieron más de 200 personas, y que los analistas recuerdan continuamente por el efecto devastador que tuvieron para las economías de Kenya y Tanzania. No menos que el atentado suicida en el vestíbulo del Hotel Paradise de Kikambalam, en la costa oriental en 2002, y que los cohetes lanzados ese mismo día contra un avión israelí en el aeropuerto de Mombasa, el principal puerto kenyano en el Océano Indico, a 400 kilómetros de aquí. El desafío de Nairobi 2007 es de los pueblos africanos, pero también de todos los participantes que han venido de los otros cuatro continentes y que como muchos hombres y mujeres libres del planeta tienen la convicción de que el destino de Africa es el de todos. "Diálogos Feministas" previos al Foro Social Mundial, Nairobi (Kenia) “Otro mundo es posible… sólo si hay justicia de género” Agencia Púlsar (21-1-07) Previos a la inauguración del Foro Social Mundial, los Diálogos Feministas se llevaron a Cabo en Nairobi (Kenia) para llevar nuevas propuestas a la reunión mundial de movimientos sociales que reunirá a cientos de organizaciones de todo el mundo. Los Diálogos Feministas se realizaron por primera vez en Mumbay, India durante el Foro Social Mundial de 2004. Las feministas, entonces, aunque habían tenido una participación incipiente en el Foro, no habían logrado articularse e insertar la agenda feminista en la agenda social global del foro, por lo que consideraron necesario articularse en una gran red internacional que abordara estrictamente los temas que preocupan a las feministas en la actualidad: el neoliberalismo, el militarismo y los fundamentalismos. De ahí que una de las principales campañas organizadas desde los Diálogos Feministas haya sido “Tu boca, fundamental contra los fundamentalismos”. Según Nandita Gandhi, feminsta de la India, parte del grupo “Autonomas” y una de las principales impulsoras de los DF, éstos de han convertido en un espacio necesario para el debate de los temas específicamente feministas, ya que los encuentros internacionales generalmente abordan temas específicos como el VIH/SIDA, población, etc. Y aunque las feministas participan de ellos, no existen conferencias y encuentros que aborden los temas y las propuestas específicamente de las feministas. Un tema recurrente en los discursos de las feministas durante la primera sesión de los Diálogos fue el reconocimiento y el respeto a las diferencias. "La democracia liberal es un proyecto que ha fracasado" Intervención de Wendy Harcourt La democracia liberal que los estados modernos han estado imponiendo en las últimas décadas no tiene más objetivos que imponer un modelo neoliberal económico, dijo Wendy Harcourt, de la organización Women and Development Europe durante su participación de los Diálogos Feministas. En los Estados Unidos, la democracia neoliberal es una fuerza oscura que presiona a quienes no participan del proceso electoral. En la Unión Europea, la democracia es básicamente para introducir un nuevo régimen económico de mercado que desconoce la cultura y la historia de la gente. Generalmente, cuando se habla de democracia liberal se tiende a pensar en elecciones, pero las mujeres feministas pretende transformar el concepto de democracia. En muchas partes del mundo los procesos electorales han sido impuestos y tienen que ver con una nueva forma de neocolonialismo y neoliberalismo que imponen el mercado global e inequidades sociales. Ese concepto ha dejado fuera a los derechos humanos, las políticas abiertas, los valores sociales y la equidad de género. Desde la perspectiva de Wendy Harcourt, un nuevo concepto de democracia tiene que tomar en cuenta por lo menos cinco áreas estratégicas: La primera tiene que ver con que no se hable más de dos géneros, “no hablamos de la oposición femenina-masculina, sino de identidades distintas, y esas identidades nos hacen pensar en las sociedades de las que venimos, la economía que conocemos, las familias a las que pertenecemos y, por supuesto, los cuerpos que tenemos porque no debemos olvidar que estamos hechas de carne”. La segunda tiene que ver con la autoridad compartida que tiene que ver en cómo reconozco mis derechos, pero los derechos de las demás también, especialmente de las jóvenes. La tercera tiene que ver en el reconocimiento de nuestras diferencias y de nuestros acuerdos. Eso tiene que ver con el respeto y la práctica democrática. La cuarta es aprender de los movimientos locales de mujeres, entendiendo nuestras propias formas de democracia. La quinta tiene que ver con aprender a negociar, transformar los valores, las normas, los recursos culturales y naturales, las relaciones de poder de género. Hacerlo en una forma horizontal. Repolitizar la democracia, dijo Wendy Harcourt, es ir más allá de lasestructuras políticas establecidas. "Democracia Radical, una propuesta feminista" Intervención de la peruana Gina Vargas, referente del movimiento feminista de América Latina. Es un feminismo que implica analizar y actuar sobre la discriminación de las mujeres en permanente confrontación y disputa con las otras formas de discriminación existentes en la sociedad. Estos posicionamientos feministas alimentan una nueva forma de mirar el mundo. Tratan de articular todas las estrategias de los movimientos sociales, sobre todo, confrontando al neoliberalismo, el militarismo y los fundamentalismos. “El panorama al que nos enfrentamos es distinto al que nos enfrentamos en las décadas pasadas porque nos enfrentamos a un cambio de época, nos enfrentamos a un capitalismo hiperconcentrado. Hay una ambivalencia permanente porque lo que sabíamos ya no nos sirve y lo que necesitamos apenas lo estamos inventando”. Paradójicamente, los cambios que ha traído el neoliberalismo en términos de la división del trabajo y de los ingresos y, por lo tanto, el empobrecimiento de las mujeres; al mismo tiempo hay ideas nuevas de movimientos y de liberación. “El paradigma de género ha cambiado porque se había construido dentro del sistema capitalista, pero ahora las mujeres politizaron el espacio privado, el hombre proveedor no está más, las familias comienzan a ser plurales y las mujeres empezamos a pensarnos merecedoras de derechos”. Democracia Radical, por lo tanto plantea que la democracia no es solamente un sistema político, sino que está conectado con los valores de justicia social e igualdad de género, es una conciencia y una forma de organizar la vida social en todas la dimensiones en las que vivimos la experiencia de ser humanos/as.
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| Comienza el Foro Social Mundial 2007 El empobrecido continente africano protagoniza el VII Foro Social Mundial que comienza hoy en Kenia Adital (20-1-07) "Lucha de los pueblos, alternativa de los pueblos". Con este lema, empieza hoy, día 20, y va hasta el 25 de enero, el Foro Social Mundial 2007 (FSM). En vísperas del inicio del encuentro, la organización informa que el movimiento con el pago de la inscripción y busca de información sobre las actividades es aún muy intenso. En esta séptima edición del evento, hasta el momento, están inscriptas cerca de 2.000 actividades, entre paneles, talleres, charlas, etc. Este año, las actividades del FSM, van a ser organizadas en torno de nuevos objetivos generales, que fueron definidos a partir de la consulta sobre acciones, campañas y luchas en que están empernadas las organizaciones participantes del Forum, realizada entre junio y agosto de 2006. El gran evento social será realizado en varios puntos de la capital keniata, pero tendrá su concentración mayor en el Centro de Negocios de Nairobi. Las ceremonias de apertura y clausura (25) van a celebrarse en el Parque Uhuru, en el centro de la ciudad. El ‘territorio Social" tiene capacidad para albergar a 65.000 personas. Esta edición del evento persigue nueve directrices: Construcción de un mundo de paz y justicia, Ética y respeto por las diversas espiritualidades, Liberación del mundo del dominio de las empresas multinacionales y el capital financiero internacional; Acceso universal y sustentable a los bienes comunes de la humanidad y de la naturaleza, Democratización del conocimiento y de la información, Dignidad, diversidad, garantía de la igualdad de género y eliminación de todas las formas de discriminación, Garantía de los derechos económicos sociales, humanos y culturales, especialmente los derechos a la alimentación, salud, educación, vivienda, empleo y trabajo digno, Construcción de un orden mundial basado en la soberanía, en la autodeterminación y en los derechos de los pueblos, Construcción de una economía centrada en los pueblos y en la sustentabilidad, Construcción de estructuras políticas realmente democráticas e instituciones con efectiva participación de la población, en la toma de decisiones, y el control de los negocios y recursos públicos. En una reciente entrevista divulgada por Adital, Chico Whitaker, uno de los mentores del mayor evento de movilización social, afirmó que: La oportunidad que el FSM ofrece a todos y casa uno es la de reconocerse mutuamente en sus diferencias. Para estos actores e un momento especial estar en un espacio donde existen diferentes organizaciones y movimientos que comparten grandes objetivos comunes, pero que no se conocen bien entre ellos". Esto es realmente lo que esperan los cerca de 100.000 activistas que participarán durante los cinco días del evento, llevando hacia delante el lema mayor del evento, "otro mundo es posible". Campamentos Como sucedió en todas las ediciones anteriores los preparativos para el Campamento Solidario e el Campamento de la Juventud ya se están terminado. El Solidario será instalado en el mismo local donde se realizarán la mayoría de las actividades, en el Centro Internacional de Deportes Kasarani y tendrá capacidad para 2.000 personas. El Campamento de Juventud por su parte, quedará en el mismo espacio y tendrá capacidad para 1000participantes. Este año el FSM va destinar una área mas para el campamento en el Camping Rowallan. Este local esta localizado bien cerca del espacio donde se presentaran los espectáculos y atracciones culturales. El Camping tiene capacidad para 6.000 personas. Además del camping, un área adicional estará abierta para recibir las carpas de los participantes. Se trata del Campamento Machakos, una ciudad situada al este de Nairobi. Brasil en el FSM Cerca de 400 personas ya están en Nairobi presentando experiencias en los más variados segmentos sociales. Entre las muchas organizaciones presentes esta el Instituto Brasileño de Análisis Sociales y Económicas (Ibase) que en día 23 promoverá el taller "Experiencias de Democracia Participativa en Brasil". La actividad tiene como objetivo compartir la experiencia de partición acumulada por la sociedad civil brasilera en la formulación y control social de las políticas públicas. La idea es mostrar como es posible movilizar a la sociedad y generar participación y movimientos capaces de incidir en las políticas públicas. La experiencia de participación social del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y nutricional (Consea) deberá ser una de las experiencias presentadas en el taller. 50.000 participantes "Nuestro continente es el más frágil, los impactos de la globalización son dramáticos en África", afirma Tawfiq Ben Abdallah, miembro del Comité Organizador Africano. "Al primer FSM acudimos 50 africanos, entre un total de 50.000 participantes, pero a este foro vienen personas de 43 países del continente. El encuentro debe dar a los movimientos sociales africanos la oportunidad de ampliar nuestra lucha y unirnos a otras gentes del mundo", añade Abdallah. Con el lema 'Otro mundo es posible', el FSM se celebra desde 2001 en enero para coincidir con el Foro Económico Mundial de la ciudad suiza de Davos y se define a sí mismo como "un espacio de encuentro que favorezca la construcción internacional de alternativas al pensamiento único neoliberal". "Para que la continuidad del foro tenga sentido tenía que llegar a África", afirma Carlos Torres, miembro del Centro por la Justicia Social. "La idea de que otro mundo es posible, aunque muy necesaria en otras regiones, es imperativa en África, porque es la zona más excluida, oprimida y olvidada del planeta. El foro no podía caer en el mismo error e ignorar a África", añade. El FSM se celebró en Bamako (Mali) en 2006, pero fue una cita descentralizada que tuvo lugar paralelamente en Caracas (Venezuela) y Karachi (Pakistán), por lo que la asistencia se repartió y el peso mediático fue mucho menor. Sólo un 1% de la inversión extranjera va a África A pesar de que en África viven, unos 830 millones de personas, el 13% de la población mundial, el continente representa sólo el 1% de la inversión directa extranjera y el 2% del comercio mundial. En África se hallan 35 de los 48 países más pobres del planeta y más del 40% de su población vive con menos de un dólar al día. Además, de los 38,6 millones de personas infectadas por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), causante del sida, 24,5 millones viven en África Subsahariana. Para el brasileño Chico Whitake, uno de los fundadores del FSM, el reto de esta edición es lograr que la sociedad civil africana "perciba que no debe depender de los gobiernos para crecer como actor político. No debe tener miedo a la autonomía, que es algo bueno". "Cientos de mesas redondas, debates, conciertos, así como varias marchas desde las barriadas de chabolas de Nairobi, tratarán durante cinco días de concretar los problemas que afronta el mundo, en general, y el continente africano, en particular, y cómo los ciudadanos pueden contribuir a resolverlos. "Los africanos queremos ser ciudadanos globales", apunta Wahu Karaa, líder social keniana. "Cuando recordamos a las madres que hicieron huelga de hambre contra la dictadura en Kenia -añade-, nos conectamos con las 'Madres de Plaza de Mayo' de Argentina, las mujeres que luchan por salvar los árboles en India o las que cuestionan a las compañías de petróleo en Nigeria. Estamos todos conectados". Foro Social Mundial estrena metodología más efectiva Prensa Latina (20-1-07) El VII Foro Social Mundial (FSM), que será inaugurado este sábado en Kenia, viabilizará la concreción de acciones de los movimientos sociales, gracias a la aplicación de una novedosa metodología, aseguraron hoy los organizadores. La cuarta jornada de la reunión que, según estimaciones, aglutinará aquí a más de 100 mil personas de todo el orbe, propiciará un mecanismo destinado a fomentar el avance político en la respuesta al debate global que existe sobre diversos temas. Miembros del Consejo Internacional del FSM que ya se hallan en Nairobi explicaron a Prensa Latina que la mañana del cuarto día servirá para que los asistentes identifiquen 21 espacios temáticos, dedicados a asuntos medulares como agua, educación y salud. Se viabilizarán las diferentes expresiones de acciones desde los movimientos sociales, indicó una fuente al referirse a ese segmento de la reunión que sesionará en Nairobi del 20 al 25 de este mes. Tal decisión, reconoció una de las fuentes, se adoptó luego de un prolongado y complejo debate desatado a partir de que ciertos sectores cuestionaron la productividad y efectividad de los foros para las luchas sociales. Para unos se trataba de un festival y para otros un mecanismo tan politizado que se convertía en la Quinta Internacional, pero "ni una ni la otra, no es ni tan improductivo ni tan politizado como debiera ser en la actual coyuntura", apuntó una delegada brasileña. Ciertamente, el FSM no es deliberativo ni toma acuerdos, según su carta de principios, pero es una plataforma virtual que se concretiza y expresa en determinados momentos, viabilizando alternativas, opinó uno de sus fundadores. Gracias al avance de los movimientos sociales en instancias de coordinación se le impuso un carácter más dinámico y político, vinculado a las realidades de las luchas sociales, y así comenzaron a disiparse las dudas sobre su supuesta inutilidad práctica. Fueron creadas las llamadas Mesas de Diálogo para la discusión de los partidos políticos -hasta entonces proscriptos por el FSM- y los movimientos sociales, propiciando la oportunidad de que actores de ambas partes encontraran un escenario para el debate. Con eso no se sustituye la Asamblea de los Movimientos Sociales, sino que el FSM asume responsablemente un ámbito donde propician el encuentro de vías para articular acciones entre redes y organizaciones. Tales asambleas son las facultadas para convocar a las acciones y movilizaciones, como las de comienzos de 2003 contra la guerra de Estados Unidos contra Iraq. Antes no había momentos de encuentro donde fuese posible presentar una especie de mapa de todas las acciones realizadas durante los días del encuentro, y la nueva metodología lo facilita ahora, se recordó. |
| Foro Social Mundial de Nairobi Ecologistas en Acción (19-1-07) El movimiento antiglobalización está en plena búsqueda de alternativas a la crisis global, reflejada en el cambio climático, el aumento de la pobreza, los conflictos armados y las migraciones, así como los problemas de gobernabilidad en muchos países y la crisis energética. La nueva cita es el 7º Foro Social Mundial (FSM) que tendrá lugar del 20 al 25 de enero en el Moi Internacional Sports Center Kasarani de la capital de Kenia. El FSM es un espacio abierto y plural de encuentro, un lugar para la reflexión, el debate democrático de las ideas, la formulación de propuestas y para planificar estrategias colectivas y acciones efectivas, de grupos y movimientos opuestos al mundo dominado por los negocios, el mercado y cualquier forma de opresión. Las actividades durante el FSM son autogestionadas por organizaciones de la sociedad civil de más de 100 países. Ecologistas en Acción, como miembro de la Red birregional Latinoamérica-Caribe-Europa “Enlazando Alternativas” y “Seattle to Brussels Network”, participará junto con la suramericana Alianza Social Continental en diferentes foros para denunciar la (ir)responsabilidad de la Unión Europea en los desmanes de la globalización y cómo la canciller alemana Angela Merkel pretende -contra una amplia voluntad popular de Europa- rescatar una Constitución Europea que sólo reforzaría la dimensión militarista e insostenible de las políticas comunitarias para operar en los nuevos escenarios globales. Estos escenarios estarán marcados por las intervenciones militares para acceder -de forma cada vez mas violenta si es preciso- al control de los -cada vez mas escasos- recursos naturales. Al tiempo que la UE multiplica sus inversiones en la impermeabilización de sus fronteras, donde cada año miles de personas mueren en el intento de ingresar al territorio Schengen. Trataremos de desenmascarar la hipócrita posición de la UE ante el cambio climático. En el fondo, a las elites europeas y a Bruselas únicamente les importa el abastecimiento con gas y petróleo para “garantizar el crecimiento económico”. Nosotros, en cambio, plantearemos medidas para frenar el Cambio Climático que apuntan hacía un necesario “decrecimiento”. Un programa serio debe implicar el ahorro, la sustitución por energías renovables y un cambio tecnológico orientado e inteligente junto con un cambio cultural que signifique el reconocimiento de los límites ecológicos de la economía. Esto hace obligatorio reconocer nuestra Deuda Ecológica con miles de millones de personas de los países del Sur. Y, además, ejecutar las políticas necesarias para prohibir cualquier actividad económica que tenga repercusiones negativas sobre otros países, y que ponga en peligro la vida de sus ciudadanos o impida la satisfacción de sus necesidades básicas (soberanía alimentaría, educación, salud, vivienda digna, agua potable, soberanía cultural, etc.). Un primer paso sería prescindir de cualquier inversión pública en proyectos que no cumplan los estándares ambientales, laborales y sociales. Entre nuestros trabajos está también el análisis de los acuerdos bilaterales de “libre” comercio -sobre todo aquellos que la UE pretende firmar con países africanos- y las nuevas prioridades comerciales de UE, plasmados en el documento “La Europa global: Competir en un mundo global”, ante la -afortunada- parálisis de la actual ronda de negociaciones de la Organización Mundial de Comercio, la llamada Ronda de Doha. Desde 1998 se viene actuando a escala internacional contra esta institución letal y antidemocrática lo cual ha consolidado influyentes alianzas contra las políticas comerciales internacionales, tales como las redes “Nuestro Mundo no está en venta” y “Seattle to Brussels Network” que asumirán un especial protagonismo en Nairobi. Examinaremos cómo las empresas globales definen las prioridades de las políticas comerciales de la UE pero también qué podemos hacer como movimientos sociales para hacer frente a esta influencia del poder empresarial en las instituciones europeas, sus métodos ilegales y corruptos así como sus abusos de los Derechos Humanos. Por otra parte, y fiel con los objetivos marcados por la campaña española “¿Quién debe a quién?”, promoveremos la abolición de forma inmediata e incondicional de todas las deudas impagables e ilegítimas. Para ello pedimos desde hace años al Gobierno español que establezca un calendario de compromisos para adoptar un proceso que muestre la verdad y las responsabilidades políticas y judiciales de aquellas personas y/o instituciones que permitieron, fomentaron e hicieron uso de los créditos ilegítimos. Igualmente compartiremos sesiones de estrategias para impedir la utilización de mecanismos públicos para generar nueva Deuda Externa o de apoyo a la exportación para impulsar actividades de empresas transnacionales. Estos temas serán tratados en los seminarios “Haciendo puentes entre libre comercio, inversiones extranjeras directas, deuda externa, política securitaria y militarización” y “Hacer retroceder a las empresas transnacionales”. Aparte de retomar el trabajo del Tribunal Permanente de los Pueblos para juzgar los crímenes de empresas europeas en América Latina -aportando los casos de Repsol YPF, Union Fenosa, Endesa, BBVA, ENCE, Pescanova- buscaremos fortalecer nuestras coordinadoras. Como por ejemplo la Red “Por una gestión pública del Agua” que fundará durante el FSM una plataforma panafricana contra la privatización del agua. El auge de las resistencias está logrando, en parte, desnudar a los Estados cada vez más deslegitimados y frágiles (a pesar de su creciente endurecimiento). Recordamos que la ASC ha logrado impulsar movilizaciones continentales en Latinoamérica que han condicionado la posición de sus gobiernos, sobre todo en esta última etapa, y es lo que hizo posible que el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), como proyecto de los EEUU, quedara por ahora enterrado. En Francia y Holanda se consiguió detener el Tratado Constitucional europeo. Los movimientos sociales bolivianos han descabalgado varios presidentes y el actual, Evo Morales, ha nacionalizado -parcialmente- los hidrocarburos y promueve reformas importantes. El ejemplo de México, y en concreto la reciente rebelión popular en Oaxaca y la creación de la APPO, nos señala la profunda crisis institucional pero también que la gente está perdiendo el miedo a expresar su rechazo a las políticas de libre mercado que le hurta un futuro mínimamente digno. Las luchas en el FSM girarán en torno a los siguientes temas: Deuda Externa, SIDA, Acuerdos de libre comercio, género, privatización de los bienes esenciales, los sin tierra, paz y conflicto, migración y diáspora, memoria de la gente y sus luchas, juventud y vivienda. Ecologistas en Acción atiende este FSM con el objetivo de informar sobre los peligros de las políticas europeas, deslegitimar sus supuestas “buenas intenciones” y compartir planes de acción que frenen la integración del marcado mundial, faciliten herramientas para desmantelar los actores -tanto público y privados- que apuestan por este sistema corporativo y debiliten los fundamentos político-judiciales que garanticen la impunidad de sus agresiones. De la misma forma aportaremos ideas para la construcción de modelos más sostenibles y socialmente justos que se están defendiendo a lo largo y ancho del mundo. A pocas horas del inicio del FSM. Africa se convoca en Kenya…vía el Foro Social Mundial Uno de los principales desafíos de la 7ma edición del Foro Social Mundial (FSM) a punto de comenzar este sábado 20 de enero en Nairobi será su capacidad para convocar a los más variados y múltiples actores sociales y participantes africanos. Un reto considerable dada la historia de este espacio altermundialista planetario nacido en el 2001 y hasta ahora en constante crecimiento. Sergio Ferrari, desde Nairobi, Kenya Ecoportal (19-1-07) Uno de los principales desafíos de la 7ma edición del Foro Social Mundial (FSM) a punto de comenzar este sábado 20 de enero en Nairobi será su capacidad para convocar a los más variados y múltiples actores sociales y participantes africanos. Un reto considerable dada la historia de este espacio altermundialista planetario nacido en el 2001 y hasta ahora en constante crecimiento. El objetivo de *africanizarse* aparece como punto número uno de la agenda keniana del Foro. Luego de cuatro ediciones expansivas en Porto Alegre y la intermedia del 2004 en Mumbai que permitió anclar esta iniciativa en India, entre sus sectores más marginales. El intento de enraizarlo en Africa implica no sólo un paso decisivo en la existencia misma del FSM sino una oportunidad incomparable para un continente, hoy por hoy, condenado a la marginación casi total. AFRICA AUTOCONVOCADA “EL FSM puede convertirse una real opción de futuro para los pueblos africanos”, señala con convicción Agripine, joven rwandesa exiliada desde hace once años en Kenya. Responsable de un “cibercafé” en el NARAP, centro para refugiados de la iglesia católica en la capital, no esconde su satisfacción de integrarse al FSM en tanto que intérprete voluntaria inglés-francés. Lo más importante del evento de Nairobi, precisa, es que “ciudadanos de muchos países nos encontremos y pensemos juntos en nuestro propio destino”. Argumento que comparte Gaston Mulongoy, abogado congolés que anima la FDH (Federación de Derechos Humanos) en Lubumbashi, y que llegó a Nairobi para participar en el FSM. Su viaje, tres días antes de la inauguración del evento, tiene su explicación: concurrir-animar un seminario previo sobre la extracción minera y petrolera en el este africano. “La realidad en mi región es dramática. Aunque contamos con el 50% de las reservas mundiales de cobalto y el 10% de las de cobre, nuestra gente cada día está más pobre”. Y para salir de esta situación casi irresoluble es “esencial ponerse de acuerdo, primero, entre africanos y, luego, con aquellos actores del norte que por convicción y por solidaridad estén dispuestos a ser nuestros aliados en la lucha en la defensa de nuestros recursos”. En ese sentido, precisa Mulongoy, el FSM “es un espacio irreemplazable para explorar y buscar propuestas comunes”. Imposible imaginar una solución real, por ejemplo en lo que hace a los recursos naturales, “si los actores sociales del sur y del norte no actúan en sinergía”. La convicción no reduce, sin embargo, el marco de los *enigmas* que rodean a esta 7ma edición. Y es al abogado y activista social congolés a enumerarlos con precisión: “se debe asegurar que la convocatoria en Nairobi sea lo más masiva y popular posible y, por otra parte, tenemos que aprovechar de las experiencias y metodología de esta convocatoria para reproducirlas y multiplicarlas en nuestros países”. Del Congo no serán muchos los que puedan llegar, explica Mulongoy. “Por tierra es casi imposible y por avión el precio del billete oscila en los 700 dólares USA”. Y de ahí el rol “multiplicador que tendremos que jugar cada uno de nosotros que pudimos acceder a Nairobi”. INTERROGANTES ABIERTOS ¿ Logrará realmente el FSM de la capital keniana masificarse –permitiendo así enraizarlo en un punto estratégico del tercer continentes por el cual transita? La pregunta está abierta y las respuestas son todavía imprevisibles. Lo esencial es que “el FSM no se reduzca a un grupo de intelectuales o a la cabeza de algunas organizaciones no-gubernamentales” apunta el conocido profesor Peter Wanyande. Quien no esconde su convencimiento sobre el impacto positivo que puede llegar a tener el Foro si logra masificarse. A pesar del optimismo creciente de los organizadores –que hablan de decenas de miles de posibles participantes- los parámetros de medición no están todavía claramente aceitados, y los días previos ni los grandes medios ni las paredes de la capital hablan de la convocatoria. Tampoco “ni a nivel de parlamento ni de organizaciones sociales afuera de Nairobi se ha hablado mucho del FSM” confiesa Adelina Mwau, una de las 18 diputadas nacionales mujeres (sobre más de 280 curules) y líder femenina en el distrito sureño de Makueni, quien confirmó su participación al cónclave del Estadio Nacional de Kasarani. El FSM aterriza en Africa y la cuenta regresiva ya no se detiene. Luego del conteo se abrirá este sábado 20 de enero y por cinco días la convocatoria social – internacional más importante que haya protagonizado el continente. Un esfuerzo gigantesco y necesario. El tiempo y el futuro del FSM dirán si dicho esfuerzo fue suficiente... www.ecoportal.net
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| AMARC: Foro de las Comunicaciones en Nairobi El Foro de las Comunicaciones es una de las actividades propuestas para el FSM y busca poner en común las prácticas que nos permitan desarmar esta hegemonía discursiva y alentar la posibilidad de "otra comunicación para otro mundo posible". María Pía Matta Agencia Informativa Púlsar. (18-1-07) La construcción de pautas informativas, que den visibilidad al quehacer de los movimientos sociales, aparece como una notable carencia en el panorama mundial, que influye negativamente en la formación de opiniones públicas plurales que valoren la democracia, otorguen un signo positivo a la diversidad y que acepte y respete opiniones disímiles. El Foro propuesto se llamará "Globalización, derecho a la comunicación, democracia y movimientos sociales" y tendrá lugar el martes 23 de enero en el marco del VII Foro Social Mundial, Nairobi 2007. El foro de las comunicaciones constará de tres mesas que reunirán a lideres de organizaciones y redes de las comunicaciones en torno a la Globalización, derecho a la comunicación, democracia y movimientos sociales. Es importante poner énfasis en el movimiento de radios comunitarias, como pilar de desarrollo no solo de las comunidades sino como parte de un movimiento social que ha sido capaz de renovarse post guerra fría. El desarrollo de medios de comunicación como la prensa escrita, la radio y la televisión y su convergencia con las telecomunicaciones y las nuevas tecnologías de la información es una de las características de las sociedades actuales, tanto por lo que implica a nivel del funcionamiento del sistema económico y político mundial como por las consecuencias que tiene en la vida cotidiana. El lugar de los medios y sistemas de comunicación en el funcionamiento de las sociedades occidentales ha sido ampliamente analizado desde múltiples perspectivas: su rol en el funcionamiento de la economía capitalista, su importancia en la construcción de sistemas democráticos, su lugar en la promoción de ciertos modelos culturales y de consumo, su capacidad para construir el espacio de lo socialmente visible. Las mesas serán: "La comunicación como derecho", "Medios comunitarios y movimientos sociales" y "Globalizacion neoliberal y medios de comunicación". Cómo involucrar al ciudadano Nairobi espera que más de 150 mil personas, de un centenar de países, participen en el VII Foro Social Mundial Moyiga Nduru IPS (18-1-07) Las expectativas en torno al encuentro mundial de la sociedad civil parecen tan variadas como las nacionalidades que atravesarán el Aeropuerto Internacional Jomo Kenyatta en camino al Centro Deportivo Internacional Moi. A Bárbara Kalima-Phiri, analista política para las estrategias de reducción de la pobreza le preocupa si el foro demostrará ser efectivo. "En el FSM no tenemos una agenda, aparte de los eslóganes que hacemos. El foro tiene muy buenas redes, pero no tiene un foco", dijo a IPS desde el no gubernamental Southern Africa Trust, con sede en Johannesburgo. Agregó que en el FSM es posible "pasar de una sesión a otra, escuchar toda clase de quejas y prácticamente no esperar ninguna acción. Tal como están las cosas ahora, nuestras voces están dispersas". Pero entre muchos keniatas parece haber más optimismo. "Hay muchas expectativas, especialmente de ciudadanos comunes", dijo Thomas Deve, de Mwalekeo wa NGO (MWENGO), otra organización con sede en Zimbabwe, cuyo nombre en swahili significa "Visión para las organizaciones no gubernamentales". MWENGO opera en África oriental y austral. "Los keniatas están ansiosos, por ejemplo, de averiguar cómo las organizaciones de la sociedad civil que asisten a la conferencia pueden contribuir con la democracia en su país", declaró a IPS. "Pusimos en la agenda asuntos que enfrenta África (…). El último día queremos presentar propuestas para un plan de acción", agregó Deve, quien ya está en Nairobi para el FSM. Los organizadores del foro identificaron 12 temas en los que se centrarán los debates: Sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), asuntos femeninos, privatización de bienes comunes, los trabajadores sin tierra, paz y conflicto, la migración y la diáspora, historia del pueblo y su lucha, juventud, deuda, acuerdos de libre comercio, trabajo y vivienda. La pandemia del sida, causada por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), es tal vez el tema que más presión genera, dado que África subsahariana es por lejos la región más afectada. Como señala la Actualización Epidémica del Sida, publicada en diciembre por el Programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), "dos tercios de los adultos y niños portadores que hay en el mundo viven en África subsahariana, con su epicentro en África austral". También en esta región habita un tercio de las personas con VIH del planeta y 34 por ciento de todas las muertes por sida en 2006 ocurrieron allí". Los participantes africanos también compartirán con sus pares de otras regiones sus experiencias de paz y conflicto. Aunque la violencia fue sofocada en ciertas partes del continente, los puntos álgidos todavía existen; especialmente en Somalia, República Democrática del Congo, Costa de Marfil y Sudán. No obstante, es improbable que se desvanezcan las percepciones de que el FSM es apenas un mero debate. Y éstas ya estimularon una discusión sobre si llegó el momento de que el encuentro adopte un programa político. "Esta cuestión tan disputada merece consideración de todos los involucrados en el FSM, dado que ahora estamos en el séptimo año", dijo Patrick Bond, director del Centro para la Sociedad Civil, con sede en la ciudad portuaria sudafricana de Durban. Sin embargo, el peso político requiere un apoyo de base amplia, lo que puede presentar algunos problemas. "No hemos hecho al Foro Social Mundial vivo o relevante para las personas comunes. Si le hablo a alguien en la calle, por ejemplo, es probable que nadie tenga idea sobre el encuentro mundial de Nairobi", señaló Kalima-Phiri. "La Copa Mundial (de fútbol), que tendrá lugar en Sudáfrica en 2010, ya está en boca de todos: la gente habla sobre ella en los bares, en los taxis y en sus hogares", apuntó. Pero, agregó, "nosotros no estamos haciendo llegar a las personas comunes el mensaje sobre la conferencia del FSM", nacido en 2001 en la meridional ciudad brasileña de Porto Alegre. Creado en oposición al Foro Económico Mundial, que se realiza a comienzos de año en la localidad suiza de Davos y que congrega a gobiernos y a elite financiera y empresarial, el FSM reúne casi en simultáneo a organizaciones y activistas de la sociedad civil, que, entre otras cosas, se oponen a la dominación global por parte del capital. Las tres ediciones primeras tuvieron como escenario a Porto Alegre, 2004 se mudó a la costera ciudad india de Mumbai, al año siguiente volvió a su lugar de nacimiento y en 2006 se repartió en Bamako, Caracas y el centro financiero pakistaní de Karachi, en lo que se llamó el "foro policéntrico". El encuentro próximo marcará la primera instancia en la que un país africano es el único anfitrión de las decenas de miles de activistas y expertos que llegarán de todos los rincones del planeta. El Foro Social Mundial propugnará un mundo justo, participativo y diverso Ulises Canales Prensa Latina (18-1-07) El derecho de las naciones a su autodeterminación, un orden económico sin dominio de transnacionales, mayor protagonismo popular y respeto a la diversidad, sobresalen hoy en la agenda definida para el VII Foro Social Mundial (FSM). Aún sin un calendario preciso para las más de mil 300 actividades autogestionadas (inscritas por diversos movimientos sociales), fuentes del Comité Organizador adelantaron a Prensa Latina pormenores de la agenda temática de la cita. Para los coordinadores del VII FSM, que tendrá lugar en la capital keniana del 20 al 25 próximos, resultan arduas las discusiones previas para alcanzar consensos en lo que ya se reconoce como el principal espacio "altermundista" a nivel planetario. José Miguel González, miembros del Consejo Internacional del Foro, precisó que los asistentes -se espera entre 80 mil y 120 mil delegados de todos los confines del orbe- concederán particular atención a nueve ejes que constituyen los grandes objetivos. Construyendo un mundo de paz, justicia, ética y respeto por la diversidad espiritual; la liberación del mundo de la dominación de las multinacionales y el capital financiero; y la democratización del conocimiento y la información, destacan entre los temas. El también representante de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) señaló que hay contemplados múltiples eventos en torno al interés de asegurar el acceso universal y sustentable a los bienes comunes de la humanidad. El aseguramiento de la dignidad, en defensa de la diversidad, garantizando la equidad de género y la eliminación de todas las formas de discriminación, se incluye en los tópicos que harán converger aquí a reconocidas personalidades y activistas sociales. Otros ejes son las garantías económicas, sociales y los derechos culturales, especialmente los derechos a alimentación, salud, educación, empleo y trabajo digno, así como la construcción de un orden mundial basado en la soberanía y la autodeterminación. Quienes propugnan cambios en el mundo se proponen también impulsar la construcción de pueblos centrados en la sustentabilidad económica. Además, perfilan la consolidación de reales estructuras políticas y democráticas, junto a instituciones con participación popular en las decisiones y control de los recursos y asuntos públicos. Cuba, entre los primeros países en arribar a Nairobi, intervendrá en dos de los 14 paneles co-organizados. Memoria de resistencia y libre comercio, son dos de los paneles en los que disertarán los delegados cubanos, aunque intervendrán también en los referidos a deuda externa, mujer, la paz y los conflictos, alternativas, actividad laboral y migración. La privatización de los bienes comunes con énfasis en el agua-, la soberanía de los pueblos, vivienda, desarrollo global, e información y conocimiento, conforman la lista de paneles programados para la cita. En el Centro Internacional Deportivo Moi, sede principal del FSM, y en otros escenarios de esta urbe se realizarán actos, marchas y cultos religiosos, siempre con el afán de unir a los más desposeídos en aras de que un mundo mejor sea posible.
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| África vuelca sus expectativas en el Foro Social
Mundial Están presentes más de 80.000 altermundistas Prensa Latina - laRepública (17-1-07) El continente más pobre del mundo tiene sus propias expectativas del VII Foro Social Mundial (FSM) que sesionará en Kenya, particularmente en lo relativo a pobreza, migración y el flagelo del SIDA. Las naciones del denominado Continente Negro, cuyas sociedades sufren aún el lastre de siglos de colonialismo y expoliación, tienen especial interés en que la reunión de activistas y luchadores sociales consiga incidir con más fuerza en las políticas gubernamentales. El marcado atraso de la región para lograr en 2015 las Metas de Desarrollo del Milenio fijadas por las Naciones Unidas en 2000, constituye por sí solo un tema insoslayable para los más de 80 mil "altermundistas" que se espera lleguen a Nairobi. Organizadores del foro consultados aquí por Prensa Latina destacaron que entre los propósitos más ambiciosos para Africa están la reducción a la mitad de los índices de pobreza, la eliminación de enfermedades prevenibles, y el combate a la pandemia del VIH SIDA. Según datos de diversas dependencias de la ONU, más de 28 millones de personas en el continente viven con el letal virus, y se estima que 18 millones de niños quedarán huérfanos en 2010 por esa causa. El Informe de Desarrollo Humano refiere, por otro lado, que casi la mitad de la población del Africa subsahariana vive en la pobreza y casi un tercio de ésta sufre desnutrición, sobre todo la infancia. Con justificada razón, los africanos claman por mayor cooperación a fin de abrirse espacios en un mundo donde predomine la justicia social, la equidad, el comercio justo y la preservación de su envidiable riqueza natural. Según el catedrático keniano Edward Oyugi, del Comité Organizador del FSM 2007, el rechazo al pago de la deuda externa de los países en vías de desarrollo y la cancelación de ésta, son puntos clave en la agenda que comparten básicamente africanos y latinoamericanos. Un reporte del periódico The EastAfrican se pregunta si el VII FSM podrá satisfacer las expectativas de miles de africanos, sobre todo jóvenes, que se ven compulsados por la extrema pobreza a abandonar sus países y buscar mejores condiciones de vida en Europa. Al ejemplificar con datos del Instituto Nacional de Estadísticas de Burkina Faso, el rotativo refiere que el 90 por ciento de los migrantes de ese país es menor de 35 años y por lo general soltero. Asimismo, el 86 por ciento de los migrantes provienen de las zonas rurales de esa nación de Africa occidental, donde el gobierno estima vive casi el 80 por ciento de los 13 millones de habitantes. Un experto burkinabé alertó que la juventud rural llega a las áreas urbanas creyendo que tendrá éxito fácil y cuando choca con la pobreza, su única alternativa es viajar ilegalmente a Europa, realidad que se generaliza por todo el continente africano. El más reciente Informe de Desarrollo Humano, del Programa de la ONU para el Desarrollo, sostiene que alrededor del 27 por ciento de los burkinabés viven con menos de un dólar por día. Para los sectores de izquierda africanos, y en particular kenianos, la realización del VII FSM aquí será un estímulo para articular estrategias y replantearse acciones afines a las que propugna el movimiento anti-globalización neoliberal. FORO SOCIAL MUNDIAL 2007 Nairobi del 20 al 25 de enero APDHA (17-1-07) Durante los próximos días 20 a 25 de enero se desarrolla en Nairobi el Foro Social Mundial. Una delegación de la APDHA participará en el mismo. La elección de Nairobi (Kenya) como sede del Foro no es casual. Se trata de intentar desplazar el Centro de gravedad al continente africano, dentro de la voluntad de potenciar la participación de las organizaciones sociales africanas y de denunciar la situación del continente a la que está crecientemente condenado por los efectos perversos de la globalización neoliberal. Ya el Foro Social Mundial policéntrico del año 2006 tuvo una de sus sedes en Bamako (Malí), un importante evento que ha servido para dar impulso al movimiento altermundialista en África y al que la APDHA tuvo la oportunidad de asistir. Para la estructuración de este Foro de Nairobi se ha realizado una amplia consulta, que se ha llevado a cabo entre junio y agosto, ha posibilitado la identificación de 9 objetivos generales, alrededor de los cuales serán organizadas las actividades propuestas por las organizaciones participantes del FSM. Estos objetivos que enmarcarán las actividades en Nairobi son los siguientes: 1.Construyendo un mundo de paz, justicia, ética y respecto por las diversas espiritualidades; 2. Liberando al mundo de la dominación del capital multinacional y financiero; 3. Asegurando el acceso universal y sostenible a los bienes comunes de la humanidad y de la naturaleza; 4. Democratización del conocimiento y la información; 5. Asegurando la dignidad, la defensa de la diversidad, garantizando igualdad de género y eliminando todas las formas de discriminación; 6. Garantizando los derechos a la alimentación, a los servicios de salud, a la educación y al trabajo decente; 7. Edificando un orden mundial basado en la soberanía, la autodeterminación y los derechos de las personas; 8. Construyendo una economía centrada en las personas y sostenible; 9. Edificando verdaderas instituciones políticas democráticas con la completa participación de las personas en relación a la toma de decisiones y el control de los asuntos y los recursos públicos. La APDHA participará en numerosos seminarios dentro del Foro en torno a cuestiones como "La ciudadanía en la globalización", "Los derechos humanos y la privación de libertad", "Presentación del III Foro Social Mundial de las Migraciones", "Migración y construcción de solidaridades euro-africanas", "Comunidades locales y migraciones", "Fronteras, derechos y libertad de circulación"... Karibu al FSM Nairobi 2007! La séptima edición del Foro Social Mundial atrae al mundo a África como activistas, movimientos sociales, redes, coaliciones y otras fuerzas progresistas del Pacífico Asiático, América Latina, el Caribe, América del Norte, Europa y todos los rincones del continente africano haciéndoles converger en Nairobi, Kenia, durante cinco días de resistencia cultural y celebración; paneles, talleres, simposios, movilizaciones, muestras de cine y mucho, mucho más; iniciando el 20 de enero y culminando el 25 de enero de 2007. Desde sus modestos orígenes en Porto Alegre en el año 2001, el Foro Social Mundial se ha extendido hasta convertirse en una contra-fuerza global que desafía las suposiciones y los dictados del imperialismo y sus políticas neo-liberales asociadas que a lo largo de décadas han impuesto el colonialismo y el neocolonialismo; han devastado las economías del Sur; han reforzado las maniobras desastrosas y represivas de variadas dictaduras artificiosas; han marginado a las mujeres; han privado a la juventud de su derecho a participar; han intensificado la destrucción del medio ambiente; han desatado conflictos sangrientos, inhumanos e innecesarios en nación tras nación, en región tras región y han profundizado la explotación de las personas pobres alrededor del mundo. Conjugando fuerzas alrededor del llamado a la acción enfocado en que Otro Mundo es Posible, el Foro Social Mundial ha colocado la justicia social, la solidaridad internacional, la equidad de género, la paz y la defensa del medio ambiente en el orden del día de las personas de mundo. Desde Porto Alegre a Mumbai, desde Bamako a Caracas, desde Karachi y ahora Nairobi, las fuerzas y los contingentes del Foro Social Mundial han ampliado colectivamente los espacios democráticos para aquellas personas que buscan alternativas sostenibles y progresistas ante la globalización imperialista. Aún así el proceso del Foro Social Mundial no es la última tentativa para crear un "movimiento mundial revolucionario de vanguardia" monolítico, ni tampoco es una reencarnación del "frente unido" internacional que procura derrocar, uno por uno, a los gobiernos alrededor del mundo. Tal noción sería una negación completa de la esencia misma y el concepto propio del Foro Social Mundial tal como se ha planteado en su Carta de Principios. No, el Foro Social Mundial no es para nada eso, y dista mucho de ello. Más bien, el Foro Social Mundial es, para utilizar una palabra de Kiswahili, un Jukwaa global, es decir, una PLATAFORMA internacional, para citar la Carta de Porto Alegre "un lugar abierto de reunión donde grupos y movimientos de la sociedad civil opuestos al neo-liberalismo y a un mundo dominado por el capital o por cualquier forma del imperialismo, que a su vez están comprometidos con la construcción de una sociedad planetaria concentrada en la persona humana, se juntan para conjugar su pensamiento, para debatir las ideas democráticamente, para formular propuestas, para compartir sus experiencias libremente y para crear redes de acción efectivas." El FSM Nairobi 2007 será una oportunidad para presentar a África y sus movimientos sociales; África y su historia intacta de la lucha contra la dominación extranjera, el colonialismo y el neocolonialismo; África y su rica herencia de la riqueza natural, la diversidad cultural, lingüística y étnica; África y su reputación para abrazar las comunidades alrededor del mundo; África y sus contribuciones a la civilización del mundo; África y su papel en la búsqueda de una posible y más progresista sociedad humana global. El tema de la séptima edición del Foro Social Mundial es "las Luchas de las Personas, las Alternativas de las Personas". Unas simples palabras no pueden capturar la vitalidad, la potencia, la promesa y el entusiasmo de un acontecimiento como el Foro Social Mundial. No existe una mejor alternativa que el estar ahí, y sobre todo, participar, congregar, conversar, marchar, cantar, reír, bailar, soñar, hacer contactos y construir estrategias junto a hermanas y hermanos, amistades y vecinos, camaradas y colegas de cinco continentes, a través de océanos, montañas, desiertos y ríos de más de ciento cuarenta países. Así que por favor ven y comparte con nosotros aquí en Nairobi, África, desde el 20 hasta el 25 de enero de 2007, mientras recreamos la magia del Foro Social Mundial.
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| Foro Social Mundial en Nairobi (Kenia) Aún alejado de la opinión pública Mario Osava IPS (14-1-07) El "punto fuerte" del Foro Social Mundial es la defensa de los derechos humanos, la democracia y la diversidad, mientras que su "principal deficiencia" es la dificultad para ser comprendido por la opinión pública, según participantes en la última edición de Caracas y Bamako. El encuentro de la sociedad civil planetaria, que se realiza al inicio de cada año desde 2001, sufre también la "falta de atención" de los medios de comunicación y de los líderes políticos, según la opinión de cerca de un tercio de los 4.800 entrevistados del "Rayo X de la participación en el Foro Policéntrico 2006", elaborado por el Instituto Brasileño de Análisis Sociales y Económicos (Ibase). Otras deficiencias apuntadas por poco más de un quinto son la "división entre los organizadores" y el "mensaje político confuso", indicando cierta insatisfacción por cuestiones exclusivamente internas. Pero ofrecer "un espacio para debate democrático de ideas" es uno de los aspectos más positivos del FSM. La defensa de los derechos humanos fue apuntada por poco más de la mitad de los entrevistados por Ibase, seguida del "intercambio de experiencias" y de la presentación de "alternativas a la globalización neoliberal". Esa imagen que tienen del FSM sus propios participantes forma parte de la publicación que Ibase llevará para divulgación en la séptima edición del encuentro en Nairobi, capital de Kenia, del 20 al 25 de enero. El FSM del año pasado se realizó por primera vez en tres sedes distanciadas, el de las capitales de Venezuela y de Malí en enero, y en marzo en la ciudad paquistaní de Karachi, por lo cual se denominó "policéntrico". Ese hecho permitió al estudio comparar características y opiniones de los presentes en Caracas y Bamako. En Karachi no se pudo hacer la encuesta. Hay diferencias notables. En Caracas, donde los latinoamericanos eran la casi totalidad de los participantes, 64 por ciento de los 2.400 entrevistados dijeron tener posición política "de izquierda" y sólo 1,2 por ciento "de derecha", mientras que en ese orden se autodefinieron 30,4 y 8,7 por ciento en el caso de los africanos predominantes en Bamako. Respecto del trabajo infantil, por ejemplo, 33,1 por ciento de los entrevistados en Bamako rechazaron totalmente su prohibición, contra sólo 10,1 por ciento en Caracas. La legalización del aborto encontró 44,4 por ciento de oposición entre los africanos contra 19,4 por ciento de los latinoamericanos, reflejando mayor religiosidad en la capital de Malí. Reflejan "diferencias culturales, otros conceptos, pero las mismas preocupaciones", evaluó Cándido Grzybowski, director de Ibase. Mientras en América Latina no hay dudas sobre la necesidad de erradicar el trabajo infantil, entre los africanos, de cultura más rural, las opiniones se dividen. Pero a veces hay distorsiones en la encuesta, porque una misma pregunta se entiende de modo distinto en los dos continentes, hay "distintas percepciones", justificó. La realización del encuentro, ahora reunificado, en Nairobi permitirá "rescatar una África excluida del debate", superar la idea de "continente perdido", ignorado por los medios internacionales de comunicación, sostuvo Grzybowski, miembro del Consejo Internacional del FSM. Africana "tiene vitalidad, mucha energía y diversidad" para aportar los suyo, acotó. En las seis ediciones anteriores, cuatro de ellas en la meridional ciudad brasileña de Porto Alegre, se sumaron más de 560.000 participantes. Las distancias y elevados costos de transporte hacen que la abrumadora mayoría de los presentes sean del continente en el que se realiza el encuentro, en un desafío a la mundialización del Foro, reconoció Grzybowski. Hacer anualmente el gran encuentro de movimientos sociales, organizaciones no gubernamentales y variadas agrupaciones de la sociedad civil exige también gastos de difícil financiación. La organización del VII FSM demandará unos cinco millones de euros (6,5 millones de dólares), pero el total debe ser 10 veces más, estimó el dirigente, al sumar los gastos pagados por los propios participantes y aportes no manejados directamente por los organizadores. Por eso se piensa no hacer el Foro Social Mundial anualmente como desde 2001 hasta ahora, sustituyéndolo por encuentros regionales o manifestaciones en muchas ciudades durante el Foro Económico Mundial, que tiene lugar cada enero en el poblado suizo de Davos, Suiza. Precisamente, el FSM surgió en contraposición a ese encuentro empresarial, financiero y gobiernos. Esa y otras cuestiones sobre actuación futura y planificación de acciones estarán en discusión durante el quinto día del encuentro de Nairobi. Otro desafío del Foro es promover una mayor convergencia y sistematización de las ideas, la articulación de las numerosas organizaciones y redes de la sociedad civil que proliferaron en las últimas décadas. La fragmentación hizo que en el FSM de 2005 hubiera más de 5.00 actividades, un exceso reconocido por todos. El problema es que método usar para buscar consensos. "La divergencia no es problema", la diversidad de ideas es creativa, pero "no tanta que justifique miles de actividades" en cada Foro, "quizás el ideal sea reducirlas a unas 500", opinó el director de Ibase.
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| El Foro Social Mundial es un espacio en expansión Entrevista con Francisco "Chico" Whitaker Sergio Ferrari (13-1-07) ALAI, America Latina em Movimento Cuando en la tercera semana de enero - del 20 al 25 - el Foro Social Mundial (FSM) abra su sexta edición en Nairobi, Kenya, estará recién cumpliendo sus primeros seis años de vida. Período en el que se ha ido convirtiendo en el principal espacio altermundialista a nivel planetario. Entrevista con Francisco "Chico" Whitaker, militante social brasilero, uno de los ocho co-fundadores del FSM y recientemente galardonado con el Premio Nobel alternativo 2006, al que considera "como una distinción para todo el movimiento altermundialista y para el FSM". Radiografia del FSM El Foro Social Mundial no es ni un movimiento ni una macro-organización, sino un espacio planetario. De intercambio y de aprendizaje, de búsqueda de alternativas y de agendas comunes de los movimientos sociales y organizaciones. De lo simple a lo complejo, Chico Whitaker recurre a la más esencial pedagogía política para recordar el ABC de esta "construcción que tiene mucho de laboratorio, de experiencia en marcha", según su propio razonamiento. Como palanca movilizadora, en tanto común denominador de ese espacio: el combate contra el "neoliberalismo y el capitalismo autoritario que están llevando al planeta y al ser humano a la ruina". Y si se habla de la lógica interna del FSM, "la horizontalidad es lo que predomina. Todos iguales, sin coordinadores, ni representantes, ni portavoces. El espacio no tiene voz", sentencia Whitaker. Quien da un paso más adelante y subraya la importancia del "cambio desde la construcción colectiva". "Desde abajo…, la gente debe comprometerse con nuevas perspectivas, que van a pasar por diferentes y múltiples acciones". Es la sociedad civil en tanto que actor político a parte entera. Trabajando por el cambio, reconociendo a los otros, descubriendo y reforzando convergencias, insiste. ¿Idealismo, utopías al por mayor? "Sobre todo el impulso de una nueva cultura política en construcción" que se refleja en los puntos esenciales de la Carta de Principios del FSM, vigente desde 2001 y que ha sido "la llave fundamental", el marco consensual, para asegurar la continuidad de esta particular dinámica innovadora. El FSM en debate A escasos seis años de existencia el FSM vive no sólo una intensa dinámica propia sino también un debate interno saludable. Que toca la táctica y la estrategia; la necesidad o no de un programa del FSM; los tiempos políticos y el estado de los movimientos sociales mundiales. No faltan voces que aseguran que el FSM padece de una pérdida de poder de convocatoria y es víctima de una velocidad de crucero decreciente. Dicho enunciado lo provoca y la reacción de Whitaker es tajante. "El FSM es un espacio donde la gente, la sociedad civil de todo el mundo se puede encontrar, puede intercambiar, buscar soluciones conjuntas. Y ese espacio no está en reflujo. Estaría en baja si nadie quisiera seguir organizándose y encontrándose. Pero no es el caso y los preparativos para Nairobi lo están demostrando. La expectativa de cara al próximo evento en Africa es enorme". Whitaker toma su distancia y reconoce matices conceptuales. "Si algunos afirman que el altermundialismo está en reflujo, están haciendo referencia al estado de los movimientos sociales que defienden esa visión". En ese sentido, acepta Whitaker, "dichos movimientos no han encontrado todavía respuestas integrales a un modelo neoliberal, con su componente militar, que sigue siendo muy fuerte". Pero no le asusta la fuerza del enemigo. "La humanidad está en búsqueda. Es una tarea amplia y ardua". Y en su reflexión el tiempo político juega un rol importante. "Es el tiempo largo. Estamos dando una extensa vuelta por encima de un siglo de intentos. El problema es que muchas veces tenemos miedo de morir sin ver lo nuevo. Pero los pasos se darán en un caminar colectivo, sin apuros, en convergencia…" Y del estado del Foro a las diferentes sensibilidades en torno a la necesidad o no de dotarlo de un programa político mínimo, hay sólo una pequeña distancia en el debate conceptual. "No debemos imponer un programa político al FSM. Son los movimientos sociales los que tienen que tener su programa. Pero ninguno de esos movimientos puede pretender ser el único ni el mejor. La enorme diversidad que reina en el FSM no cabe en un solo proyecto predefinido intelectualmente". Cada día aparecen nuevos actores y protagonistas. La temática ecológica, por ejemplo, ha ido creciendo en estos últimos años de forma increíble. Incluso el concepto de la responsabilidad social de muchas empresas que empiezan a cuestionar el concepto mismo del lucro. "Y por eso no podemos reducir el FSM a un modelo completo y acabado. No se puede volver atrás con recetas como en el pasado. Eso no quiere decir que tal vez, en un momento determinado, la humanidad pueda llegar a definir la sociedad nueva que todos queremos. Pero será en un proceso largo y paciente", enfatiza Chico Whitaker. Lo novedoso esta en la convergencia Si para el Premio Nobel alternativo 2006 los tiempos son largos, los resultados de esa marcha no son siempre cuantificables. ¿Qué aporta en concreto el Foro Social a los diferentes movimientos sociales, a los sindicatos, a las ONG etc.? , preguntamos.La oportunidad que ofrece el FSM a todos y cada uno es el de reconocerse mutuamente en sus diferencias. Para dichos actores es un plus estar en un espacio donde hay diferentes organizaciones y movimientos que comparten grandes objetivos comunes pero que no se conocen bien entre ellos. Y de ahí la importancia que las organizaciones sociales se reconozcan y sean reconocidas en el Foro. "Y en torno a esas nuevas convergencias puedan organizar, a su vez, luchas y campañas que hasta ahora no se les pasaban ni siquiera por la cabeza". Lo novedoso, enfatiza Whitaker, "es saltar barreras, lo que implica a veces superar ideas preconcebidas. Y con toda certeza, si cada actor llega con los ojos y el corazón abierto - como ya sucedió en varios foros anteriores - se dará cuenta que las nuevas alianzas son esenciales y que está naciendo una nueva forma de comprender la participación ciudadana, de hacer la política y de impulsar las cuestiones reivindicativas.La reflexión final no se demora: "el foro va a aportar a cada actor en tanto éste se integre y se apropie del foro". Recordando de inmediato que el FSM es un espacio en construcción. Que no hay recetas ni soluciones mágicas. Y que buscar una alternativa al sistema es responsabilidad de todos. De Porto Alegre a Nairobi EL FSM tiene una corta vida de seis años. Nació en enero del 2001 en Porto Alegre, Brasil, cuando la sociedad civil planetaria se auto convocó por primera vez en tanto el "anti-Davos del Sur" con la consigna de "otro mundo es posible". Desde entonces hasta el presente, el FSM logró un desarrollo casi explosivo. Pasó de 20 mil participantes en su primera edición a más de 150 mil en su quinta convocatoria en el 2005. Se expandió en decenas de cónclaves continentales, en centenas de foros nacionales, regionales o temáticos, convirtiéndose en el más novedoso e importante espacio altermundialista. Luego de una pausa a nivel mundial en el 2006 - cuando se realizaron tres eventos descentralizados en Caracas, Bamako y Karachi-, el FSM volverá a encontrarse, nuevamente centralizado, en una convocatoria única. Será entre el 20 y el 25 de enero del 2007, por primera vez en África. "El FSM en Nairobi será portador de varias innovaciones importantes", señala Chico Whitaker. A nivel metodológico, explica Whitaker, los tres primeros días se realizarán actividades autogestionadas agrupadas no más por temas teóricos sino por objetivos comunes de lucha. Y la cuarta jornada - la del 24 de enero- será dedicada "a planear y hacer más visible la agenda del para identificar nuevas convergencias, proponer nuevas luchas y campañas. Esto significará un salto cualitativo, concreto". Por otra parte, "las actividades e iniciativas africanas tendrán un lugar primordial en el programa. Africa, cuña de la humanidad, se convertirá en Nairobi en el centro del mundo", sentencia. "Y todo indica que la cita kenyana será trascendente. Participarán varias decenas de miles de personas, muchas de las cuales llegarán de todo el continente. Las señales confirman que el FSM 2007 será uno de los mejores, un "verdadero encuentro de los pueblos y naciones africanas con todo el mundo y un reencuentro del mundo con Africa".
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| La búsqueda de alternativas, eje del Foro Social
El Sida, los conflictos, la deuda externa o el libre comercio centrarán la cita de Nairobi Gara (11-1-07) La búsqueda de alternativas a los problemas y «los esfuerzos de las poblaciones desheredadas para resistir» centrarán el Foro Social Mundial que se desarrollará en Kenia entre el 20 y 25 de enero. El sida, los conflictos, la desigualdad y la necesidad de una economía duradera serán algunos de los ejes. Alrededor del 57% de la población de Kenia vive con menos de un dólar al día y figura entre los países con mayor desigualdad social. Su capital, Nairobi, alberga los barrios de chabolas más grandes de Africa. Este será el escenario sobre el que cerca de 150.000 personas de todo el mundo debatirán durante cinco días, del 20 al 25 de enero, sobre el sida, los conflictos, la deuda externa, los derechos de las mujeres, el acceso a la tierra, los acuerdos de libre comercio o los movimientos migratorios. Es además la primera vez que un foro de estas características se organiza íntegramente en Africa. «Queremos sacar a la luz la lucha de los pueblosy los esfuerzos de las poblaciones desheredadas para hacer frente a la injusticia social. El objetivo es hacer oír sus voces», manifestó Bonface Beti, agregado de prensa del Foro. Junto a ello, pretenden «dar a la gente la oportunidad de explorar alternativas a sus problemas». Oduor Ong´wen, miembro del comité organizador, explicó que uno de los motivos por los que han elegido Nairobi como sede del Foro Social es por «la calidad de sus movimientos sociales» y porque tiene «mayor capacidad» que otras capitales africanas en cuanto a comunicaciones e infraestructuras. Aunque las actividades programadas se desarrollarán en un centenar de lugares, el núcleo principal será el Centro Internacional de los Deportes de Kasarani, a unos 15 kilómetros del centro de Nairobi. Aparte de los actos oficiales, los habitantes de los barrios de chabolas se movilizarán para llamar la atención sobre las precarias condiciones de vida, la prostitución, la alta tasa de desempleo o la droga.
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| El Foro Social Mundial y África Manoel Santos www.altermundo.org (1-1-07) Enero, como cada año desde Porto Alegre 2001, será el mes de Foro Social Mundial (FSM), el mes del altermundismo. Después de la experiencia de Mumbai en 2004 y del foro policéntrico de 2006, celebrado en Caracas (Venezuela), Bamako (Malí) y Karachi (Paquistán), esta macroreunión, que ya es el referente global de los movimientos sociales, sale de nuevo de su cuna brasileña para desarrollarse íntegramente –esto es novedad– en África (Nairobi, Kenya) entre el 20 y 25 de enero. Una vez más coincidirá –y se enfrentará– con el indecente foro económico de Davos, simbolizando como nada en el mundo ese ricos arriba y excluidos abajo, nobles en el norte y plebeyos en el sur, pocos sobre muchos, la bipolaridad suprema de la humanidad. Seis foros mundiales deberían ser suficientes para hacernos una composición de lugar, más de su necesidad que de su repercusión mediática. Es evidente, y los números así lo dicen –de 20.000 participantes en 2001 a 155.000 en 2005–, que el FSM es una necesidad. Las luchas sociales precisan también de esperanzas colectivas, de un centro catalizador para esa gigantesca amalgama de alternativas que surgen en el planeta contra el neoliberalismo que lo ahoga, de un espacio de intercambio de experiencias, incluso de una universidad de la resistencia. Como escribió Ramonet: "el FSM es, o puede llegar ser, el parlamento de los ciudadanos de la tierra". Además, lo de la repercusión mediática, cada vez menor a pesar del crecimiento imparable del FSM, también indica que los aparatos de control del poder son conscientes de su importancia, o de su peligro, dependiendo de los ojos que miren. Ya lo decía Javier Couso: “en dictadura se ejerce la censura, en democracia llega con esconder la información”. ¿Qué diferencia hay? De alguna manera, y resumiendo, las claves de este séptimo FSM serán primordialmente dos. Como en años anteriores la discusión central tendrá que ver con su futuro. Ahí están los cada día mayores problemas de financiación y también los logísticos. Para el mundo de abajo hacer desplazamientos tan largos no es nada fácil y coordinar a cientos de miles de participantes, a pesar de que se autogestionen y autoorganicen, puede acabar un día en el colapso organizativo. Sin embargo, la gran clave del futuro del foro es otro, el de siempre. En pocas palabras, el debate verdaderamente preocupante es si se debe pasar de un foro evento a uno foro proceso y, como consecuencia, si debe haber una relación del propio FSM con la política. Conocido y denunciado el enemigo común y formuladas muchas de las propuestas alternativas para ese otro mundo posible, ¿debe el FSM servir como plataforma para la acción? Y si fuese así, ¿quién puede representar a millones de personas del mundo que sueñan con el fin del neoliberalismo? La otra clave de este FSM África en si misma. De los 31 países con bajo desarrollo humano en el informe del PNUD de este año 29 son africanos, subsaharianos principalmente. Los movimientos sociales en el continente son más bien débiles, a veces inexistentes, básicamente porque no se puede luchar con el estómago vacío y con virus varios nadando por la sangre. El FSM nació en Latinoamérica, el continente rebelde por excelencia, pero su repercusión en África –en la que sólo hubo la, digamos, pequeña experiencia en Bamako– es toda una incognita. A pesar de esto la apuesta es bien clara. Si alguien precisa de esperanza es África, si alguien precisa de rebeldías es África, si alguien precisa de movimientos sociales potentes es África. He ahí el gran desafío, la arriesgada pero comprometida apuesta del Foro Social Mundial. Suerte rebeldes. * Manoel Santos <manoel@altermundo.org> es biólogo y escritor. Director del portal alternativo en lengua gallega altermundo.org
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| Foro Social Mundial
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| Los objetivos generales definidos para el FSM 2007 En la reunión del Consejo Internacional del FSM, en Parma, Italia, el pasado mes de octubre, ha sido presentado el resultado final de la consulta sobre acciones, campañas y luchas, preparatoria al programada del evento en Nairobi, Kenia. La consulta, que se ha llevado a cabo entre junio y agosto, ha posibilitado la identificación de 9 objetivos generales, alrededor de los cuales serán organizadas las actividades propuestas por las organizaciones participantes del FSM. Son estos: 1.Construyendo un mundo de paz, justicia, ética y respecto por las diversas espiritualidades; 2. Liberando al mundo de la dominación del capital multinacional y financiero; 3. Asegurando el acceso universal y sostenible a los bienes comunes de la humanidad y de la naturaleza; 4. Democratización del conocimiento y la información; 5. Asegurando la dignidad, la defensa de la diversidad, garantizando igualdad de género y eliminando todas las formas de discriminación; 6. Garantizando los derechos a la alimentación, a los servicios de salud, a la educación y al trabajo decente; 7. Edificando un orden mundial basado en la soberanía, la autodeterminación y los derechos de las personas; 8. Construyendo una economía centrada en las personas y sostenible; 9. Edificando verdaderas instituciones políticas democráticas con la completa participación de las personas en relación a la toma de decisiones y el control de los asuntos y los recursos públicos. Para más informaciones sobre el FSM 2007 en Nairobi, visite el sitio del evento: www.wsf2007.org
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| "ÁFRICA, DESARROLLO IMPOSIBLE SIN SOLIDARIDAD" Habla Randall Howard, jóven sindicalista sudafricano: "El Banco Mundial y la OMC (Organización Mundial del Comercio)nos dicen que tenemos que liberalizar nuestros mercados cuando los suyos están bien protegidos". Viena. AM. Enviado de Liberazione. 5.11.2006. Traduce Konkreto para FSJ (13-12-06) Randall Howard es un jóven sindicalista sudafricano, de un país donde los representantes de los trabajadores son universalmente reconocidos entre los mejores del panorama mundial. La sigla de la que forma parte, la Itf (la federación internacional del transporte) es la más representativa y la que tiene el mayor número de afiliados (1.9 millones) del continente africano. No es casualidad que, en agosto de éste año, el 41º Congreso del sindicato se haya celebrado en Durban, en Sudáfrica. Y no es casualidad tampoco que el lema del Congreso fuera "Organizarse a nivel global: combatir por nuestros derechos". A.M. Liberazione. El final del Apartheid queda lejos, tuvo lugar hace casi diez años, pero el desarrollo de Sudáfrica es ya notable, sobretodo comparado con el resto del continente. ¿Cómo se han desarrollado los acontecimientos? Randall Howard. Nosotros hemos estado y trabajado codo con codo con el Congreso Nacional Africano (ANC) y, después de 1994, tras la elección de Nelson Mandela como Presidente de Sudáfrica, el final del Apartheid, había muchas expectativas. SE trataba, en primer lugar, de llevar al gobierno los valores a transmitir a la población, porque se habían perdido. Por ejemplo, el derecho al trabajo y a la educación debían reconstruirse. En esa época no había trabajo sino pobreza y marginación. Hasta 1996, año en que se redactó nuestra Constitución, la política económica estaba muy condicionada por la voluntad de Washington. Se iniciaron las privatizaciones, se disparaba la inflación y no se prestaba atención alguna a la calidad del trabajo. Los pobres, los desocupados, los jóvenes, seguían estando marginados de la política. Nosotros podíamos explotar las potencialidades de nuestro sector manifacturero y textil, pero la OMC había decidido excluirnos. Estaba claro adonde querían llegar. Después de 1996 y gracias también a la alianza entre los sindicatos y el Partido Comunista, rompimos estas espiral. Sin embargo queda mucho aún por hacer. A.M. Liberazione. ¿Cuáles son los asuntos más urgentes que hay que abordar en el país? Randall Howard. Bien, la campaña posterior a 1996 no se puede decir que ya haya concluido, si el desempleo en algunas zonas es aún del 35% y si en las áreas rurales la pobreza es agobiante. Nosotros, como sindicato, a nivel local estamos en condiciones de movilizar a muchas personas y estamos intentando organizar a las comunidades territorialmente. Por su parte, el gobierno está impulsando procesos de desarrollo en la educación de nuestros hijos, la construcción de infraestructuras, de escuelas, la oferta de servicios y de sanidad pública. A la vez, en algunos sectores, como el de la información tecnológica o las finanzas, estamos avanzando importando personal cualificado, mientras que tendremos que invertir en nuestros jóvenes. Ellos son la estrategia a largo plazo, pero muchos no pueden pagar los gastos de formación y siguen desempleados. Nosotros estamos trabajando por ellos y el gobierno ha reconocido la importancia de este trabajo, se ha marcado el objetivo de un crecimiento del 10% en dos años. Pero para conseguirlo deben crear empleo. A.M. Liberazione. ¿Qué papel puede jugar tu país en el desarrollo de toda África? Randall Howard. El continente africano está marginado, tanto a nivel político como social. También dentro de nuestro continente los distintos países a veces se ponen de acuerdo y otras no. Ante todo es importante que haya estabilidad en el continente. En Ruanda y en Burundi estamos trabajando con la ONU hasta que esto se consiga, pero hay muchos problemas que hay que abordar, "en primer lugar" el desempleo. La palabra clave es solidaridad, sin la cual no podremos desarrollarnos, como estamos viendo entre nosotros o en Sudamérica. A.M. Liberazione. Solidaridad ha sido la palabra clave del Congreso de fundación de la Csi (nueva confederación sindical internacional, que se ha constituido en Viena a primeros de noviembre de 2006, con la presencia de 1700 delegados de todo el mundo, ntd). Ahora tenéis que veroslas con los organismos internacionales como la OMC y el Banco Mundial. Randall Howard. Ya, ellos no muestran interés alguno por los pobres. Personalmente estaría por el desmantelamiento de estas organizaciones para recomenzar desde el principio. LOs marginados deben estar siempre implicados, es patético que aún hoy haya gente que no tiene qué comer. Estas instituciones nos hablan de que debemos liberalizar nuestros mercados cuando los suyos están bien protegidos. EScriben los objetivos del Milenio y se dotan de un calendario para llevarlos a cabo que se va aplazando, primero era el 2005, después el 2030. No, nosotros debemos presionar a estas organizaciones, a nivel local, continental y global. Debemos enseñarles la solidaridad. “LA GLOBALIZACIÓN ESTÁ MATANDO A MI ÁFRICA” Habla Miriam K. Were, Presidenta de Amref: “Quien trabaja de médico tiene que combatir las enfermedades con medios y fármacos de hace un siglo” Sabina Morandi. Liberazione 7.11.2006. Traduce Konkreto para Foro Social de Jaén (13-12-06) En las Jornadas Internacionales de estudio del Centro Pio Manzú de este año había menos científicos y más economistas, con el resultado de que se han oído más planteamientos ideológicos que hechos, muchas teorías y poca sustancia. Se ha hablado de las distorsiones de la globalización, que ni siquiera los ultra liberales pueden ya esconder, pero la ocasión ha servido para sugerir la única receta a base de mercado y OMC. Entre las pocas emotivas excepciones, el testimonio de la keniata Miriam. K. Were, medico y profesora universitaria, presidenta del Consejo Nacional del Control del Sida de Kenia y del Amref (African Medical Research Fundation), organización surgida de los míticos “doctores volantes” de los años Cincuenta. La doctora Were, a la que el Centro Internacional Pio Manzú ha concedido la medalla de la Presidencia del Consejo de Ministros, no se ha avergonzado de romper a llorar hablando de su África. La hemos entrevistado para que nos cuente su experiencia. Sabina Morandi. Hablemos de globalización… Miriam K. Were. Creo que la globalización tiene aspectos positivos, principalmente, la posibilidad de comunicación entre pueblos muy alejados entre sí. Pero el problema es que, hasta hoy, la globalización se ha regido por la avidez y ello ha creado enormes distorsiones. Y no sólo en la relación entre los países desarrollados y los más pobres, sino que también en el seno de los países más ricos la desigualdad social aumenta constantemente, una disparidad e los ingresos que no se veía desde los años veinte. Basta citar el ejemplo de EE.UU donde, entre 1980 y 2004, mientras el salario medio descendía, los beneficios de los más ricos, cerca del 1% de la población, se han incrementado en un 135%. Una tendencia parecida se registra en Europa, por no hablar de las economías emergentes como la de la India, donde los beneficiarios de la globalización gozan de unas riquezas impensables. Y no olvido el que algunos jefes de estados africanos se han apropiado de las riquezas naturales de sus países, condenando al resto de la población a las miseria más negra. Desde el punto de vista de la distribución de la riqueza, África es el ejemplo por excelencia de las distorsiones de la globalización. Sabina Morandi. Se dice que el problema de África es el de la superpoblación... Miriam K. Were. Nada más falso. Basta con tener en cuenta los datos demográficos para ver que , atendiendo a la superficie, Europa está mucho más poblada que África. Otra falsedad está referida a la incapacidad de los gobiernos africanos para negociar ya que no tienen formación suficiente para ello: el ministro de Comercio de mi país tiene una licenciatura en Harvard y casi toda la clase dirigente africana se ha formado en las mejores universidades occidentales. No es un problema de capacidad: lo que cuenta es la fuerza del dinero, el interés de unos pocos que siguen oprimiendo a la mayor parte de la población. Para mí, como médico, lo peor de la globalización está en la mala distribución de los recursos mundiales. Mis hijos corren el riesgo de mortalidad superior al de los hijos de cualquiera de vosotros y África es el único continente donde la mortalidad infantil no ha disminuido desde los años ochenta: hoy, a causa de la pobreza, muere un niño cada tres segundos. Dicen que las políticas económicas funcionarán a largo plazo pero, como se suele decir, a largo plazo todos estaremos muertos. Sabina Morandi. ¿Qué significa ser médico en África? Miriam K. Were. Significa combatir las enfermedades con utensilios y medicamentos de hace un siglo. Significa salvar a un niño sólo para verlo morir de hambre algunos días después. Por ello he dejado de trabajar en el hospital: no podía seguir manteniendo ya esta contradicción. Sabina Morandi. ¿Qué opinas de las soluciones propuestas por las grandes instituciones internacionales? Miriam K. Were. En cada encuentro internacional se prometen nuevas ayudas. En el 2005, en el G8 de Gleneagles, los poderosos de la tierra, se comprometieron a duplicar las ayudas antes del 2010, hasta alcanzar los 25.000 millones de dólares al año, pero después no se ha hecho nada. No digo que la elite gobernante no tenga responsabilidades, pero han sido las potencias occidentales las que han sostenido a los regímenes dictatoriales y los que han creado las condiciones para la catástrofe actual. Y la creación de los estados africanos estuvo precedida por cien años de colonialismo y, antes, por cincuenta años de esclavismo. Se nos dice: sois independientes desde hace cincuenta años ¿porqué no habéis resuelto vuestros problemas?. ¿Es porque somos estúpidos?. Aunque fuese verdad, no se puede negar que hemos sido ayudados de muchas formas a destruir el futuro de África. Sabina Morandi. ¿Cuál puede ser la solución? Miriam K. Were. No precisamente los programas de ajuste estructural que han destruido nuestro potencial humano. A nuestros agricultores se les prohibió el que se intercambiaran las semillas sabiendo que no poseían los medios para comprarlas. Se dice: África es pobre porque es perezosa, pero nosotros trabajamos desde que sale hasta que el sol se pone. Mi padre, que murió hace algunos años, me dijo: ¿porqué me aconsejaste duplicar las superficie cultivada de té para la exportación? Realmente, mientras más produzco más han bajado los precios y más pobre soy. Lo mismo ha pasado por todas partes, mi padre tenía razón....Durante cuarenta años he trabajado para la comunidad y ella es la que mantiene la supervivencia en África. Es una locura intentar sustituir este modelo. Al contrario, es necesario insertar la tecnología en la comunidad con cautela, para evitar la alineación que no ayuda a nadie, mucho menos a los africanos. Creo que nuestro modo de vida comunitario podría ser un modelo de supervivencia para el conjunto del planeta, pero naturalmente no es el que piensan los burócratas del Fondo Monetario o del Banco Mundial. Sabina Morandi. ¿La comunidad tradicional es la salida? Miriam K. Were. No queda mucho de la antigua estructura social africana, esta es la tragedia. Durante quinientos años se nos ha dicho que el único modelo de civilización es el occidental y yo misma tengo recuerdos muy nítidos al respecto. Hemos sido educados en el desprecio de nuestra cultura y en la escuela éramos castigadas si bailábamos o nos ataviabamos a la manera africana. También, hoy, que soy una persona conocida, recibo más creditos y ayudas en calidad de Presidenta del Amref, una organización fundada por los blancos, que cuando me presento para pedir ayuda para las asociaciones africanas que se ocupan de la recuperación de los jóvenes toxicodependientes de la calle o para los productores locales de ropa o de alimentos. Me disgusta decirlo pero los prejuicios racistas están muy vivos aún en Occidente, incluso entre las mentes más abiertas. Sabina Morandi. ¿Qué espera del Foro mundial que se celebrará en Nairobi en enero próximo? Miriam K. Were. Confío mucho en el trabajo de las ongs y la sociedad civil. Mientras los gobiernos discuten, hay ongs africanas y occidentales que intentan construir el futuro. Los otros, las instituciones internacionales, intervienen sólo para criticarnos y sancionarnos. Cuando los expertos económicos vienen y hacen sus balances, estoy tentada de decir: dejadnos morir en paz. Recordad: una pequeña isla de riqueza en un mar de pobreza no sobrevive. No es una amenaza, es una simple constación. Por ello confío tanto en el proceso del Foro Social y con toda seguridad llevaremos a Nairobi a los jóvenes con los que trabajamos, miles de jóvenes que esperan aquellos días con gran esperánza. Aportaremos nuestra experiencia y la de las comunidades con las que trabajamos, con la certeza de que será un gran acontecimiento.
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| Foro Social Mundial Kenia ávida de respuestas Joyce Mulama IPS (27-11-06) La próxima sesión del Foro Social Mundial (FSM) se realizará dentro de apenas dos meses en la capital de Kenia. Será la primera vez que una ciudad africana sea su único anfitrión. Este país de África oriental también alberga a Kibera, el mayor asentamiento irregular de viviendas del continente, por lo que podría argumentarse que no hay lugar más apropiado para realizar el Foro. ¿Qué otro país sería mejor para estar cerca de una de las comunidades más afectadas por las enfermedades sociales a las que el Foro aspira a combatir? En Kibera, que se extiende al sudoccidente de Nairobi, algunos todavía ven los preparativos para el FSM del año que viene con ambivalencia. En una reciente reunión con miembros del secretariado del foro en Nairobi, alrededor de 100 residentes de Kibera acusaron a organizaciones no gubernamentales de asistir al asentamiento simplemente para ganar credibilidad y recaudar fondos. Estos agrupamientos no aportaron ninguna mejora significativa para las vidas de las personas que habitan el tugurio, dijeron. Algunos alegan que, a veces, incluso organizaciones no gubernamentales establecidas hacen más daño que beneficio, impidiendo efectivamente que miembros de la comunidad tengan una voz en reuniones como el FSM. "Las comunidades son las afectadas por la pobreza, el VIH/sida y el desempleo. Pero nosotros raramente oímos las voces de estas personas. En cambio, son las organizaciones no gubernamentales establecidas las que hablan por ellas", dijo a IPS Salim Mohammed, coordinador de programas para Carolina por Kibera, una organización juvenil de Estados Unidos. "Las comunidades no son tan naif como para no poder hablar sobre sus problemas. Ellas saben dónde les duele y cómo quieren que sea abordada su situación. ¿Pueden las organizaciones no gubernamentales dejar de usar los problemas de los pobres para enriquecerse a sí mismas? ¿Podemos ver que a las comunidades se les escapó una chance de expresarse a sí mismas en reuniones como el FSM?", preguntó. Liderados por el activista Cosmas Musyoka, los residentes presionaron en la reunión del secretariado para que se realice una reunión en Kibera simultáneamente al Foro Social Mundial, denominada Foro Social de Kibera. Una preocupación clave es el de la propiedad de la tierra en asentamientos informales, que alimentó las tensiones entre los habitantes de tugurios, hacendados y autoridades. El gobierno alega que los asentamientos en tierras públicas fueron construidos ilegalmente y deben ser desalojados. Pero habitantes de estas comunidades, algunos de los cuales no conocen otro hogar, sienten que merecen ser propietarios de la tierra y han resistido los intentos de desalojo. Las viviendas de los tugurios construidas en tierra privada demostraron ser igualmente polémicas. La violencia estalló entre los propietarios de esas casas y los dueños de la tierra. "En los asentamientos irregulares nadie tiene asegurada la tierra en la que vive. Por esta razón es difícil hacer que la gente se preocupe por el ambiente", dijo Mohammed. "¿Cómo puede preocuparse la gente si no tiene un espacio que cuidar? Si se aborda la cuestión de la propiedad de la tierra, entonces todo lo demás llegará suavemente", agregó. Para Helen Moraa, una viuda con cuatro hijos, el VIH/sida constituye un asunto igualmente grave. "El FSM necesita venir aquí y ver por sí mismo el sufrimiento de las personas seropositivas. Se espera que comamos bien para prolongar nuestras vidas y atender a nuestros hijos. Pero eso es difícil porque no hay dinero para comprar alimento. Incluso conseguir una comida diaria es un gran problema", dijo a IPS Moraa, ella misma portadora del virus que causa el sida. "Nosotros no obtenemos apoyo del gobierno. Si el FSM puede ayudar, entonces tal vez veamos una diferencia", agregó Moraa, que pertenece al Grupo de Potenciación de Mujeres de Kibera. Esta asociación reúne a 25 mujeres que viven con el virus del sida y que elaboran collares de cuentas para vender en hasta 14 dólares cada uno. Pero éste raramente es el caso, según Moraa. Grace Akinyi, otra integrante de la organización --y también madre de cuatro hijos-- todavía no sabía qué era el FSM cuando IPS la consultó. "¿Qué es el FSM? ¿Es algo que me traerá medicinas?", preguntó. "Mi esposo también está enfermo, igual que mi hija mayor, de 18 años, junto con sus dos hijos. Ninguno de nosotros trabaja. El dueño de la tierra no quiere saber que estamos enfermos. Él espera su renta al final de cada mes". "No podemos pagar las cuotas escolares para el resto de nuestros hijos, que andan por las calles", agregó Akinyi. "Además, ni siquiera podemos costear una simple comida y somos personas enfermas y medicadas. Los fármacos antirretrovirales a veces no son suficientes, porque no están disponibles en todos los centros". Las cifras oficiales colocan la prevalencia de VIH entre adultos de Kenia en seis por ciento. Se calcula que actualmente unas 200.000 personas en el país necesitan medicamentos antirretrovirales para prolongar sus vidas. De ellos, solamente alrededor de 110.000 los reciben. Kadara Yusuf, otra residente de Kibera, de 16 años, tampoco conoce el Foro Social Mundial. "No sé nada sobre el FSM. Los que asisten a las reuniones internacionales conversan mucho, pero hacen muy poco", declaró a IPS. "Se dijo mucho sobre Kibera, pero las condiciones de vida de sus habitantes fueron las mismas durante años. Esto muestra que al mundo no le importan los pobres. ¿Puede el FSM ser una reunión por la cual haya menos palabras y mucha acción?", preguntó. Generalmente se informa que unas 700.000 personas viven en Kibera, una vasta extensión de chozas con paredes de barro y cloacas abiertas donde los célebres "retretes voladores" de Kenia aterrizan regularmente. Se trata de bolsas de plástico en las que las personas que no tienen instalaciones sanitarias defecan y que luego arrojan lo más lejos posible. Onyango Oloo, coordinador del Foro Social de Kenia --capítulo nacional del FSM-- dijo que este organismo trabaja junto con los habitantes de Kibera para que sus preocupaciones sean puestas sobre la mesa en el FSM 2007. Fundado como alternativa al Foro Económico Mundial, una reunión anual en la localidad suiza de Davos que atrae a la elite empresarial y política, el FSM se celebró por primera vez en la ciudad brasileña de Porto Alegre en 2001. Reúne a una serie de grupos e individuos, principalmente de la sociedad civil, que se oponen a la globalización en sus actuales modalidades. El FSM continuó celebrándose en Brasil hasta 2004, cuando se realizó en la costera ciudad india de Mumbai, para volver a Porto Alegre al año siguiente. Este año el foro tuvo lugar en tres ciudades: Bamako (19 al 23 de enero), Caracas (24 al 29 de enero) y Karachi (24 al 29 de marzo), centro financiero de Pakistán. Se espera que alrededor de 150.000 personas de todo el mundo asistan al FSM 2007 en Nairobi, según el comité organizador.
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ÁFRICA NECESITA NUEVAS POLÍTICAS.
DADNOS LA PALABRA Y DEJAREMOS DE MARCHARNOS Dejar que finalmente los africanos digan lo que piensan, que la enferma, África, pueda decir donde le duele. Es la filosofía de Aminata Traoré, socióloga, escritora, militante y ex ministra de Cultura del gobierno de Malí. Cuando logramos hablar con ella telefónicamente en París estaba participando en una manifestación de los sin papeles como celebración de los diez años del desalojo de la iglesia de San Bernardo y para exigir una política de regularización. “Debería haber vuelto hoy a Bamako”-dice Traoré- “ pero he aplazado el viaje porque considero que era adecuado estar aquí”. ¿Dónde se sitúa África en los procesos actuales de globalización? En ninguna parte, o mejor dicho, nadie la sitúa en parte alguna. África no tiene derecho a expresarse en el marco de las políticas neoliberales que la están destruyendo. Usted ha organizado algunos programas para ayudar a los jóvenes de Malí para evitar que se marchen de África. ¿Puede hablarnos de ellos? Todos los que deciden abandonar su propio país en dirección hacia Europa, fundamentalmente a través de Lampedusa (isla italiana, ntd), son normalmente jóvenes. La primera cosa que te dicen cuando les preguntas porqué lo hacen es que ellos no querrían irse, pero no tienen más remedio. No podemos permanecer aquí viendo como mueren de hambre nuestra gente más querida, no podemos quedarnos parados, dicen. En el centro que dirijo en Bamako hemos pensado en crear otras posibilidades. Hay programas sobre artesanía de calidad o en el ámbito de la construcción. Se crean sistemas de producción y esto en los últimos ocho meses ha permitido a varias decenas de personas no tener que marcharse. No es mucho, pero ya es algo. ¿Qué dirías a los hombres y mujeres que deciden de marcharse hacia Occidente? Hay que recordar que la intensificación de los flujos migratorios es la consecuencia de la destrucción del tejido económico y social impuesto por la lógica neoliberal occidental. ¿Y a nosotros los occidentales? Europa tiene muchos problemas sociales internos, que muchas veces no son distintos a los nuestros. Desempleo, grandes diferencias económicas, a las que se buscan soluciones que, por el contrario, se prohíben en África. Hace cincuenta años que se ayuda a África y el resultado es que África es cada vez más pobre. Hay algo que no funciona, no se nos permite a los africanos, a estos jóvenes que se ven obligados a dejar su casa, hablar y poder decir lo que piensan. ¿Qué diría? Que no es una cuestión de dinero, no sirve que se den ayudas a las elites gobernantes elegidas por Occidente. Es un asunto de cooperación y de desarrollo de políticas adecuadas organizadas en el terreno. Es una cuestión ligada a la apertura incontrolada de nuestras fronteras a las ideas y a los productos de los países ricos, apertura que destruye nuestra ocupación, nuestra industria y nuestras tradiciones. Y la inmigración no es otra cosa que la consecuencia de estas políticas equivocadas. Pero Occidente no solo no quiere cambiar de estrategia sino que incluso no está dispuesta a soportar los costes que dichas políticas producen en términos de desplazamiento de personas. Los hombres y mujeres que deciden irse son personas valientes, que se arriesgan y lo aceptan con la esperanza de mejorar sus vidas, mientras en Europa son tratados sin respetar su dignidad. Sería honesto admitir todo esto. África necesita que se diga la verdad antes que dinero. A finales de septiembre en Bamako se llevará a cabo un foro sobre la inmigración. ¿De qué se trata? Desde el día 29 de septiembre y durante una semana daremos voz propia a estos jóvenes que quieren partir o que han intentado hacerlo. Finalmente podrán dar su opinión sobre África y sus ideas para cambiar las condiciones en las que viven. Y también una serie de personalidades de la cultura, del espectáculo o del mundo económico intentarán analizar los motivos de la actual situación. Además, una de las iniciativas que destaco, será una jornada de vigilia por “los viajeros muertos”. Mujeres y hombres que han intentado mejorar sus vidas pero que han muerto sin conseguirlo. A menudo sus cuerpos se los traga el mar y sus familias no vuelven a saber nada más de ellos, ni tan siquiera un cadáver ante el que llorar. Por todas esas familias y por aquellos muertos hemos organizado una velada, para restituir su dignidad robada.
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ÁFRICA, DEFENDAMOS UN BIEN COMÚNHabla Njoki Njehu, activista keniata hoy en el foro
de “¡Sbilanciamoci!”Tommaso Rondinella y Duccio Zola. Bari (Italia). “La defensa de los bienes comunes contra las lógicas de mercantilización y expropiación del neoliberalismo es un objetivo crucial y un terreno fundamental de encuentro para los movimientos sociales de todo el mundo. Estoy contenta de participar en el Foro de Bari precisamente porque el tema de los bienes comunes ha sido situado en el centro de las relaciones entre la política, la economía y de la sociedad civil”. Njoki Njehu es un torrente, activista keniata, una vida dando vueltas por el mundo tejiendo la trama de las luchas sociales y en estos días invitada por iniciativa de Sbilanciamoci!, en la que intervendrá hoy. Ecologista, feminista, comprometida en la lucha por la cancelación de la deuda y la reforma de las instituciones financieras internacionales, coordinadora de la organización africana Daughters of Mumbi, ex directora del network americano 50 Years Is Enough, miembro del comité internacional del Foro Social Mundial y de la Red global de Jubilee South, está entre los promotores del Foro Social Africano y del keniata, actualmente comprometida en la organización del próximo Foro Social Mundial, en Nairobi en enero. Imposible no hacerle alguna pregunta. ¿De qué vas a hablar hoy en tu intervención en el foro? Querría aclarar los desafíos que los movimientos contra la globalización neoliberal tienen ante la construcción de un mundo distinto, partiendo de las señales positivas que vienen de las movilizaciones en todo el planeta. Aunque no se ganen, las luchas por la dignidad social, la justicia económica, la defensa del medio ambiente, los derechos humanos, producen siempre efectos positivos. Más aún si se impulsan con el compromiso de todos aquellos colectivos- los grupos de base, los movimientos de mujeres y ecologistas, las comunidades locales, las ongs, los partidos, los sindicatos- que optan por los valores de la solidaridad social y se oponen a un sistema económico y cultural que nos aísla a uno del otro, reduciendo todo a mercancía. Por poner un ejemplo concreto, es exactamente lo que está ocurriendo hoy en Nigeria, en la región del delta del Níger, donde se ha desarrollado una muy dura resistencia contra las devastaciones sociales, económicas y medioambientales producidas por las multinacionales del petróleo, desde la Chevron a la Shell o el Eni (Instituto Nacional de Industria italiano). ¿Con qué resultados? La movilización, dirigida por las mujeres de las redes locales, ha obligado a los representantes de las empresas y las instituciones a sentarse a la mesa con la sociedad civil y a garantizar el respeto del medio ambiente, aire y agua, en primer lugar, y a invertir económicamente a favor de los servicios públicos, como escuelas y hospitales. De este modo se reafirma que los intereses de la población tienen prioridad a los beneficios de las multinacionales. Lo mismo vale para la cancelación de la deuda externa de los países africanos: los gobernantes deben entender que en primer lugar son responsables ante la propia ciudadanía, y sólo después ante los acreedores internacionales. Pero no basta con la cancelación de la deuda, es necesario un repudio de la deuda, que conlleva el reconocimiento de una deuda histórica que, a causa de siglos de colonialismo y neocolonialismo, recae sobre occidente. Colaboras con movimientos tanto del Norte como del Sur del mundo. ¿Qué diferencias organizativas y en la estrategia ves entre ambos? Sobretodo hay una distancia notable en términos de acceso a los recursos y a la información. En África, al contrario que en los Estados Unidos o en Europa, es muy rara la presencia de activistas independientes de organizaciones o grupos por la escasez de dinero y de medios de comunicación. Esto incide negativamente en la difusión de las movilizaciones, pero favorece el encuentro y las practicas sociales. Por el contrario, en los EE.UU, donde he trabajado durante 15 años, hay una extraordinaria capacidad de movilización y un debate político y cultural muy intenso, pero faltan formas permanentes de coordinación. El problemas, entonces, es entender como construir redes y alianzas duraderas que aborden juntos temas y con actores diversos. Que no es otra cosa que la razón de ser de un foro social mundial. Que se celebrará en Nairobi dentro de menos de cinco meses y sobre el que hay una gran atención.... En África está creciendo el protagonismo de los movimientos y de la sociedad civil, no es por casualidad que se confirme la decisión de este continente, tras la positiva experiencia del foro policentrico de Bamako en enero pasado. Creo que es necesario resaltar el carácter de espacio abierto del foro, de lugar de encuentro y de aprendizaje recíproco entre las almas del movimiento. De todo esto necesitamos en África. Aún en detrimento del consenso y de una línea política unitaria. Frente al neoliberalismo que impone un pensamiento único y le asigna un precio a cada cosa y un mercado, el foro debe representar una alternativa, a partir de su organización interna.
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| Concluida la consulta
rumbo a Nairobi; comienza nueva etapa de preparación del FSM 2007
04.09.2006 |
FORO SOCIAL MUNDIAL EN KENIA 2007
Comienza en Roma la larga marcha del Foro africano
Una delegación de África mantiene encuentros con las instituciones y las
asociaciones de cara a la cita del 2006 en Kenia. La vice-ministra de Asuntos
Exteriores, Patricia Sentinelli, promete ayudas y colaboración.
Sabina Morandi, Liberazione 12 julio de 2006.
Vienen de Marruecos, del Senegal, de Guinea, de Zimbabue
sobretodo de Kenia, país que acogerá el primer Foro Social Mundial en tierras de
África. Además, acompañando a la delegación que desde el 6 de julio recorre
Italia para mantener encuentros con las instituciones y las asociaciones en
nuestro país, hay una representación de los veteranos: los componentes
asiáticos, sudamericanos y europeos del Consejo Internacional que ha organizado
los anteriores Foros, todos en Porto Alegre salvo el de 2004 que se celebró en
Mumbay y que contribuyó al inesperado éxito electoral del centro-izquierda
hindú. Y fue precisamente la edición hindú la que reforzó los vínculos con la
política institucional: desde entonces la curiosidad recíproca se ha
intensificado, con unos movimientos menos recelosos en las confrontaciones de la
política y los partidos más interesados en el proceso de los foros sociales. No
es casualidad, además de la cita al mitin anti-racista de Cecina, la agenda del
Comité Organizador Africano, ha estado llena de compromisos institucionales.
La apertura de una orilla de alto nivel es algo sin precedentes en nuestro país
y genera una esperanza. El lunes por la mañana, entre los austeros mármoles de
la Farnesina, el Comité africano tuvo un encuentro nada protocolario con la vice-ministra
de Asuntos Exteriores, Patricia Sentinelli, que ha subrayado la comunidad de
puntos de vista “entre quienes, como nosotros, considera al desarrollo como algo
no neutro” y ha asegurado su presencia en el Foro Mundial bajo de muchas formas.
Desde el punto de vista institucional, mediante la actividad de la embajada
italiana en Nairobi y la participación en el proceso preparatorio “de una forma
aún por determinar”, garantizando el compromiso de “poder disponer con
antelación de una pequeña parte de los fondos para la cooperación de cara a
apoyar también económicamente al Foro social”, personalmente mediante su propia
presencia, que precisa: “Intentaré vivir con vosotros esas jornadas pero
sobretodo para escuchar y acoger lustra agenda”. La intención declarada es la de
sanar los viejos males de la cooperación y volcándose más en el acercamiento: no
más dispendiosos proyectos pensados desde arriba sino escuchando y trabajando
desde abajo, alimentando los canales de comunicación con la sociedad civil
internacional que se han ido construyendo en los últimos años. También el otro
encuentro institucional, la visita al Parlamento de ayer por la mañana, ha
andado por buen camino. Marina Sereni, vicepresidenta del grupo parlamentario
del Olivo ha asegurado la presencia de un nutrido grupo de diputados en el Foro
de Nairobi y expresando la voluntad de participar en la compleja y costosa fase
de preparación mediante la construcción de un a “red de diputados y senadores de
la Unión que sea de ayuda, junto a los parlamentarios europeos, en el proceso de
construcción del Foro” de enero próximo. La jornada se ha cerrado con un debate
público organizado en Terni en el que los representantes del Comité africano han
podido encontrarse también con el presidente de la Cámara Fausto Bertinotti.
Es aún muy pronto para hacerse una idea de cómo será el primer Foro mundial
africano y de cuales serán los temas más importantes. Seguramente, como ha
explicado el senegalés Taoufik Ben Abadía, en el orden del día estará aún
presente la nueva temporada de liberalizaciones prevista por la OMC y los Epa
(los acuerdos de libre comercio entre algunos países africanos y la Unión
Europea) y los numerosos conflictos que devastan al continente negro, con una
mirada especial a la inmigración “que para Europa es un problema, pero desde el
punto de vista africano es la tragedia de una generación perdida, de un
continente vaciado de las mejores energías” también si, como ha apuntado Wahu
Kaara de Kenia, “creo que ha llegado el momento de superar la fase de las
denuncias y comenzar a preguntarse qué hay que hacer para cambiar”. Ilustrando
una de las primeras iniciativas ya decididas que consiste en una caravana que
llegará a Nairobi atravesando varios países africanos, la keniata ha insistido
en la importancia de situar en el centro del Foro la actividad de las mujeres,
hasta ahora un poco marginadas. No por casualidad es otra mujer, Rabia Abdelkrim
Chickh de Senegal, la que pone de manifiesto la importancia de “hacer visibles
las alternativas construidas por las mujeres porque sólo articulando las
micro-iniciativas se puede demostrar que no son tan pequeñas” sino que, al
contrario, “son el principal sostén de las economías desastrosas de muchos
países africanos”.