Cinco fosas comunes en el
monte de La Horra (Burgos)
El Norte de Castilla (14/11/2002)
BURGOS
Los voluntarios excavarán otra fosa cerca de Hoyales
R. S./BURGOS

Este sábado por la mañana,
si el tiempo lo permite, los voluntarios del Foro por la Memoria
y los familiares de los detenidos en Hoyales de Roa volverán
al monte de La Horra, muy cerca de la fosa que comenzaron
a excavar el pasado sábado. Los organizadores de la iniciativa
actuarán guiados por el vago recuerdo de uno de los vecinos
de Hoyales, que aseguró el pasado sábado que la fosa donde
estaba enterrado su padre «estaba un poco más abajo, más cerca
de la carretera».
Ahí será donde comenzarán a excavar para buscar los cuerpos
de estas ocho personas, entre ellas, el alcalde de la localidad
y dos concejales, José García, Tirso García y Antonio Arranz.
Los representantes de la asociación recuerdan que todavía
no han terminado de confirmar el número de fosas que existen
en la Ribera del Duero.
En el monte cercano a La Horra existen, al menos, cuatro o
cinco fosas comunes, donde podrían estar enterradas más de
cincuenta personas. Son los datos que manejan la Asociación
para la Recuperación de la Memoria Histórica y el Foro por
la Memoria, por las informaciones que han recibido de los
vecinos de los pueblos de la comarca.
Los restos podrían pertenecer a vecinos de las localidades
de Sotillo, La Horra, Gumiel del Mercado, Hoyales de Roa,
Olmedillo de Roa, y otros pueblos de alrededor. Personas detenidas
en sus pueblos, fusiladas y enterradas en el monte.
Los voluntarios calculan que el monte de La Horra alberga
cinco fosas comunes
Proponen un campo de trabajo para las exhumaciones
R. S./BURGOS
En el monte cercano a La Horra (Burgos) existen, al menos,
cuatro o cinco fosas comunes, donde podrían estar enterradas
más de cincuenta personas. Son los datos que manejan la Asociación
para la Recuperación de la Memoria Histórica y el Foro por
la Memoria, por las informaciones que han recibido de los
vecinos de los pueblos de la comarca.
Los restos podrían pertenecer a vecinos de las localidades
de Sotillo, La Horra, Gumiel del Mercado, Hoyales de Roa,
Olmedillo de Roa, y otros pueblos de alrededor. Personas detenidas
en sus pueblos, fusiladas y enterradas en el monte. El presidente
del Foro por la Memoria, José María Pedreño, cree que para
desenterrar todos los restos y conocer las dimensiones reales
de los fusilamientos en la zona, «habría que montar algo como
un campo de trabajo de verano». Para esta iniciativa sería
necesaria la presencia de arqueólogos, forenses y voluntarios,
«que fuesen allí a pasar sus vacaciones», explica Pedreño,
que lo compara a las brigadas que acuden a Cuba a participar
en proyectos de cooperación.
Una experiencia parecida a la que vivieron personas de la
Asociación este verano en la provincia de León. «Vendrían
hasta voluntarios internacionales», confirma José María Rojas,
delegado de la Asociación en la Ribera del Duero. Ambos coinciden,
sin embargo, en que constituye una iniciativa imposible de
llevar a cabo sin recursos económicos. «Los voluntarios no
cobran nada, pero tienen que comer y dormir en algún sitio,
y hace falta material», apunta Pedreño.
Los fusilados que se buscan en Burgos están enterrados
en un cementerio
Los vecinos de Anguix exhumaron en 1985 los cuerpos, convencidos
de que pertenecían a sus familiares
Habitantes de Hoyales marcaron el paraje Piconada del Tío
Nogueras como el lugar del enterramiento
Los restos encontrados inciden en la teoría de que los muertos
son de Anguix
ROSALÍA SANTAOLALLA/BURGOS
Los familiares de los detenidos en la villaburgalesa de Hoyales
de Roa en 1936, que fueron fusilados y supuestamente enterrados
en una fosa común cercana a La Horra, tendrán que esperar
más tiempo para recuperar los cuerpos inhumados en una fosa
común. La fosa que los voluntarios de la Asociación para la
Recuperación de la Memoria Histórica excavaron el pasado sábado
en Hoyales albergó cadáveres, pero éstos fueron desenterrados
en 1985 por habitantes de la localidad de Anguix e inhumados
en el cementerio de este pueblo, también de la Ribera del
Duero burgalesa, según ha podido conocerse ahora.
En fechas parecidas a la de la detención de ocho vecinos de
Hoyales, también fueron sacadas de sus casas ocho personas
de Anguix. Entre ellas, según algunos testimonios que aún
recuerdan aquella circunstancia, estaba el médico de la localidad.
Los voluntarios que excavaban el pasado sábado en el monte
de la Horra sólo encontraron pequeños huesos, vértebras y
algún diente. Esperaban encontrar los cuerpos, pero horas
más tarde un vecino de la villa ribereña de Roa les explicó
que no hallarían nada más. Los cadáveres que había allí fueron
exhumados hace diecisiete años.
Confirmación
El delegado de la asociación en la Ribera, José María Rojas,
se puso en contacto este fin de semana con algunos vecinos
de Anguix para confirmar esta información. Allí le dijeron
que en 1985 algunos vecinos del pueblo habían desenterrado
los cuerpos de la fosa donde les habían dicho que se encontraban.
Ahora los restos descansan en otra fosa, en el cementerio
de Anguix. Incluso se realizó otro enterramiento en la misma
tumba hace dos años.
Los habitantes de este pueblo mantienen que eran sus familiares
porque así lo parecían indicar algunas señales, como unas
albarcas que uno de los desaparecidos llevaba en el momento
de su detención. Este tipo de calzado apareció en la fosa
de La Horra. Uno de los desaparecidos en Hoyales de Roa, según
las informaciones que posee la Asociación para la Recuperación
de la Memoria Histórica, tenía un ojo de cristal. Ni los vecinos
de Anguix ni los voluntarios que excavaron el sábado lo encontraron
en la fosa, lo que ayudaría a la teoría de que los muertos
pertenecían a Anguix. Sin embargo, los vecinos de Hoyales
tenían marcado ese paraje, conocido como La Piconada del Tío
Nogueras, como lugar de enterramiento de sus familiares. Al
parecer, tres días después de la detención, un jefe de Falange
aseguró que ése era el lugar donde estaban enterradas las
personas que habían salido de esta localidad ribereña.
10 de noviembre de 2002
Comienza la exhumación de ocho cuerpos en una fosa común de
Burgos
R. SANTAOLALLA/BURGOS
Cerca de treinta personas, entre voluntarios y familiares,
acudieron ayer por la mañana a la Piconada del Tío Hoyales,
en las cercanías de La Horra. Allí fueron enterrados, hace
66 años, los cuerpos de ocho vecinos de Hoyales de Roa que,
según algunos testimonios, fueron detenidos por la Guardia
Civil y falangistas.
Una decena de voluntarios de la Asociación para la Recuperación
de la Memoria Histórica y Foro por la Memoria comenzaron ayer
a excavar en este paraje. Esperan encontrar los cuerpos de
estas personas, entre ellas el alcalde y dos concejales de
Hoyales, miembros del Frente Popular.
A lo largo del primer día de trabajo, y en una superficie
de unos 25 metros, sólo encontraron huesos pequeños, dientes
y trozos de mandíbulas. La primera jornada de excavaciones
resultó «muy emotiva», según la calificó José María Pedreño,
presidente de la Asociación. Algunos familiares, presentes
en la exhumación, recordaron lo difícil que resultó la convivencia
en el pueblo tras los hechos..
Tumbas con nombres y apellidos
R. SANTAOLALLA BURGOS
Las excavaciones, que se encuentran en una fase todavía muy
inicial, se prolongarán durante hoy y puede que próximos fines
de semana. Durarán hasta encontrar los cuerpos de José García,
el alcalde en 1936, su hijo Tirso García, que era concejal
de aquella corporación; el edil Antonio Arranz, que dejó cinco
huérfanos, y su hermano Celedonio, Santiago y Máximo Benito,
padre e hijo, Patrocinio Santo Domingo y Ricardo Bartolomé.
Los restos de todos ellos descansan en esta fosa común desde
hace 66 años, según los testimonios de familiares, amigos
y vecinos.
La fosa que se encuentra en las cercanías de La Horra es una
de las muchas que se han localizado sólo en la zona de la
Ribera del Duero. Con anterioridad, la Asociación para la
Recuperación de la Memoria ha excavado en las cercanías de
la localidad de Aranda y en Espinosa de Cervera, donde habían
enterrado a varios vecinos de Caleruega.
Grupos de trabajo
Los miembros de esta asociación y de Foro por la Memoria intentarán
constituir grupos de trabajo en toda España para llevar a
cabo las exhumaciones. Hasta ahora son decenas de voluntarios
de estas organizaciones los que se ocupan de este trabajo
en sus fines de semana libres. Pero el número de fosas en
las que se les pide que excaven es cada vez mayor.
«Sólo en la zona de Aranda tenemos localizadas decenas», apuntó
Pedreño, a quien, en cada campaña de excavación, se le acercan
varias personas para pedirle que la Asociación recupere los
cuerpos de sus familiares. En Aranda de Duero ya se ha descubierto
una en la que podían encontrarse alrededor de 120 personas
y se sabe de la ubicación de otras aunque no la cantidad de
cadáveres enterrados.
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