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Los olvidados de la guerra civil
Levante Digital - 21/11/2003

http://www.levante-emv.com/levhoy031121/comunidad/27comunidad.html


Seis familias valencianas figuran entre las 381 de toda España que se han puesto en contacto con el Consorcio Memorial de los Espacios de la Batalla del Ebro para intentar tener información de los seres queridos que murieron en aquella contienda y tratar de darles una sepultura digna. La intención de la entidad es exhumar los cuerpos que están diseminados por los campos en pequeñas fosas comunes y trasladarlos a un panteón que se construirá en La Fatarella (Tarragona).

José Parrilla, Valencia

El Consorcio Memorial de los Espacios de la Batalla del Ebro, cuya sede está en la localidad tarraconense de Gandesa, viene trabajando desde hace un año en la recopilación de información sobre las decenas de miles de personas que murieron en aquel violento choque de la guerra civil española. En este tiempo, su Oficina de Desaparecidos ha recibido 381 demandas de información de otras tantas familias de toda España y seis de ellas proceden de la Comunidad Valenciana, una de las que más militares aportó a aquel frente. Ahora, la intención de la entidad, ante la imposibilidad de localizar nominalmente a la inmensa mayoría de las víctimas, es localizar las fosas comunes donde fueron enterradas y tratar de recuperar sus cadáveres para que descansen en un panteón que se creará en la localidad de La Fatarella.

Según explicó a Levante-EMV David Tormo, director de proyectos del Consorcio, de todos los expedientes recogidos sólo han podido completar el de seis personas, cinco catalanes y un británico, todos ellos del bando republicano. Esto ha sido posible después de localizar en los hospitales de la comarca los certificados o las fichas médicas que acreditan su defunción.

No es posible localizar, si embargo, a las miles de personas que murieron en las trincheras y fueron enterradas allí mismo por sus compañeros o por los vecinos de la zona cuando volvieron a su casas y a sus tierras. De ellos no hay esperanzas de poder encontrar documentación ni, salvo milagro, poder identificar sus cadáveres, pero si creen posible encontrar las fosas comunes donde fueron enterrados y trasladar sus huesos a un lugar donde reposen dignamente.

Para ello ya se ha elegido una localidad, la Fatarella, donde se construirá un gran panteón que albergará los restos humanos de estos combatientes, independientemente de cual fuera su filiación política: nacional o republicana.