Las víctimas de Franco
critican que el PP les dé la espalda
El Periódico de Catalunya - 02/12/2003
HOMENAJE CON MOTIVO DEL 25° ANIVERSARIO DE LA CONSTITUCIÓN
• La oposición honra en el Congreso a más de 350 represaliados
por la dictadura
• Los afectados exigen al Gobierno que conceda las ayudas
que prometió
RAIMUNDO CASTRO
MADRID
La mayoría de las 31 asociaciones de víctimas del franquismo
que ayer acudieron al Congreso al homenaje que les dedicaron
los 11 partidos de la oposición, con motivo del 25° aniversario
de la Constitución, criticaron con dureza la ausencia del
PP por impedir que el acto tuviera carácter institucional.
También reclamaron al Gobierno que cumpla el acuerdo que tomó
el Parlamento el 20 de noviembre del 2002 --con el apoyo del
PP-- de conceder ayudas a los represaliados del franquismo.
UN DIPLOMA NO INSTITUCIONAL
Los representantes de los partidos de la oposición (PSOE,
IU, CiU, PNV, Coalición Canaria, BNG, ERC, ICV, Chunta Aragonesista,
Eusko Alkartasuna y Partido Andalucista) que organizaron el
homenaje a los represaliados entregaron un diploma a los más
de 350 invitados seleccionados previamente por las organizaciones
que han reivindicado sus derechos. El diploma reconoce su
lucha en favor de las libertades, pero, al ser emitido por
la oposición, sin el apoyo del PP, no tiene carácter institucional.
Los primeros en criticar al PP fueron los partidos organizadores.
Jesús Caldera (PSOE), Felipe Alcaraz (IU) y Josep Sánchez
Llibre (CiU) recordaron que representan a 11,7 millones de
votos y concluyeron que al PP 'le pesa demasiado su pasado'.
Iñaki Anasagasti (PNV) inició la ronda de alusiones a Luis
de Grandes, portavoz del Grupo Popular, que afirmó días atrás
que el acto era un 'revival nostálgico con olor a naftalina'.
Anasagasti recordó que el PP no ha condenado el alzamiento
del 18 de julio de 1936 y añadió: 'Bienvenida sea la naftalina
republicana y democrática frente a la naftalina azul e impositiva
del PP'. El peneuvista ofreció otra versión del parte de guerra
con el que Franco declaró su victoria: 'En el día de hoy,
vencida moralmente la derecha del PP, las tropas han ocupado
los escaños del Congreso. La batalla ideológica por la democracia
continúa'.
Enric Pubill, de la Associació Catalana d'Ex Presos Polítics,
recordó que la naftalina sirve para que las polillas no devoren
la ropa. 'En ese sentido sí puede que hayamos sido la naftalina
que ha servido para preservar la democracia', afirmó.
Santiago Cuervo, de CCOO, dijo que, por sus críticas, De Grandes
parecía 'muy chico', y Dolores Cabra, de la Asociación Guerra
y Exilio, sostuvo que el PP sólo pretende seguir dividiendo
España en dos, mientras que José Luis Pitarch, de la Unión
de Excombatientes, tildó a los populares de 'tardofranquistas'.
LA JUSTIFICACIÓN DEL PP
De Grandes declaró ayer que nunca quiso descalificar el acto
y que éste le merece todo su respeto. Precisó que su intención
era destacar que considera 'inadecuado' que se haya relacionado
la celebración del 25° aniversario de la Constitución con
el homenaje a los represaliados. A este acto no acudió nadie
del PP, ni siquiera representantes de ese partido en la Mesa
del Congreso.
Los portavoces de las asociaciones reivindicaron las ayudas
que el PP se comprometió a otorgar para desenterrar fusilados
por el franquismo y para subir las pensiones a los niños de
la guerra tras aprobarse en el Congreso una resolución unánime
de condena de la dictadura el 20 de noviembre de 2002. Los
afectados denunciaron que el Gobierno aún no ha destinado
a ello ni un solo euro.
"No a la guerra"
Más de 350 guerrilleros antifranquistas
explotan en un grito contra el conflicto iraquí
SALOMÉ GARCÍA
MADRID
La sala de columnas del Congreso nunca tuvo
tal aglomeración de ancianos. Pero ojo, viejos sí,
no acabados. Más de 350 luchadores antifranquistas
--sus testimonios revelaron que su batalla continúa--
demostraron ayer que la juventud va por dentro. Las masa de
jubilados reventó en un grito unánime contra
la guerra de Irak que debió resonar en los oídos
de los ausentes, los 186 diputados del PP que apoyaron la
invasión. Las alusiones a su desmarque dominaron el
acto.
Rosa María Mateo se encargó de conducir el acto.
Lo abrió pidiendo un minuto de silencio por los siete
militares españoles asesinados el sábado cerca
de Bagdad. Todas las víctimas del franquismo presentes
lo guardaron en pie, a pesar de la precaria salud de algunos.
Cuando la presentadora consideró concluidos los 60
segundos, estalló el grito: "No a la guerra".
No era un buen día para los propensos a la lágrima
fácil. Todos querían dar su testimonio, y el
acto se alargaba entre improperios al PP por su ausencia del
homenaje y por las palabras de Luis de Grandes, que dañaron
los oídos y los corazones de estos viejos luchadores
por la libertad. El portavoz del grupo popular calificó
el acto como un "revival de naftalina". Y
la respuesta más suave que recibió ayer fue:
"Señor De Grandes, qué pequeño
se nos antoja usted".
Entre llamadas a la brevedad por parte de la moderadora, intervinieron
31 representantes de asociaciones creadas para rescatar la
memoria histórica. Los ancianos aplaudían sin
parar, empeñados en hacer ruido tras tantos años
de silencio. Una de las homenajeadas, entre lágrimas,
lo resumió así: "Ya era hora, muchas
gracias por organizar esto, nunca creí llegar".
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