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Zalamea: Homenaje a los habitantes masacrados en el Membrillo
Choquero - diciembre 2003


En la aldea del Membrillo Bajo, Zalamea la Real, ayer se dieron cita los símbolos de la paz y la cultura mediterránea encarnados en la encina y una paloma. El acto contra la intolerancia convocado por el Ayuntamiento de Zalamea la Real y apoyado por Ecologistas en Acción y la Asociación Andaluza Memoria Histórica y Justicia contó con la asistencia de unas doscientas personas que ocuparon lo que en tiempo fue la calle principal de la aldea.

A finales de 1936 y principios de 1937, los terratenientes que copaban la titularidad de las tierras de Zalamea la Real, enmascararon su venganza entre las luchas de la Guerra Civil para secuestrar una aldea y ajusticiar de la forma más cruel y vil a los 14 habitantes de la pedanía, cuya única culpa fue defender la herencia histórica, las tierras del común. Los terratenientes no aceptaron que aquellas tierras de la pedanía eran bienes comunales de todos los zalameños y arrasaron, primero con las personas, luego con el poblado. Pero como siempre hay un testigo de los sucesos, Cándido Mollano Rodríguez, que contaba siete años cuando el trágico suceso, ha sido la memoria viva de un acontecimiento histórico y ha contribuido a que no se perdiera más en el tiempo el suceso.

Mollano Rodríguez ha revivido los acontecimientos para que el periodista y escritor Rafael Moreno trasladara la memoria en forma de palabras en el libro 'La raya del miedo'. Secuestro y asesinato van de la mano en un relato real e histórico lleno de crueldad y de tolerancia, ya que subyace entre sus líneas las lecciones impregnadas de tolerancia de los dirigentes municipales de la época en la localidad de Zalamea la Real.

Sindicalistas, alcaldes de la Cuenca Minera, representantes políticos de la Administración Autonómica y la Diputación de Huelva y muchos ciudadanos que quisieron poner de manifiesto que situaciones como la que se produjeron en la aldea zalameña no pueden caer en el olvido.

Para José Chamizo, Defensor del Pueblo Andaluz, 'resulta espeluznante recordar lo que pasó en el Membrillo Bajo, que no fue otra cosa que la historia de un egoísmo, y la historia que se repite una vez y otra donde para algunos la vida de otras personas parece no contar; o que hay distintas formas de existir entre los poderosos'.

El cura Chamizo dijo que 'por fin hoy recuperamos la memoria histórica por fin; es increíble que hasta hoy no nos hayamos acordado en plena democracia de las victimas de la guerra. Se hizo un pacto y en él se perdió la vida, el recuerdo, la memoria, la fuerza, la presencia de muchos seres humanos que fueron los sufridores de la España contemporánea'.

Chamizo se refirió al libro de Rafael Moreno al señalar que 'es una aportación en esta tarea de reconstruir la historia, pero de reconstruir toda la historia'. 'La Guerra Civil es la excusa ideal para que los terratenientes se apropiaran de estas tierras y no podemos dejar pasar este recuerdo para tenerlo presente y contribuir a que las generaciones futuras no caigan otra vez en estos hechos, que siempre suelen repetirse por el olvido'. En este sentido, el Defensor del Pueblo Andaluz dijo que 'estas personas sufrieron el dolor del castigo injusto y en muchas ocasiones el dolor del castigo más lacerante y el olvido de todos los olvidos, y por lo tanto, hoy aquí reivindicamos la memoria como vínculo, la memoria de todo ser humano que desapareció y que ha sido víctima de esa otra muerte que es el recuerdo, la memoria y que es el silencio'.

Pero se trataba el acto contra la intolerancia de saldar una deuda histórica y como indicó el alcalde de Zalamea la Real, Marcos Toti, 'éste es un acto que se debía haber realizado hace unos años pero lo hacemos hoy y debe de servir para que las generaciones futuras conozcan la historia y vuelvan a repetirla'. Toti, señaló que 'empezamos en el día de hoy a saldar una deuda histórica con los ciudadanos que fueron asesinados entre 1936 y 1937 en la aldea del Membrillo Bajo'.