Veinte años de sufrimiento carcelario en la posguerra
16 Jun 2003 - CGT
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La Fundación Bernardo Aladrén, de la mano del historiador José Ramón Villanueva, reedita el libro de testimonios del líder anarquista aragonés Ramón Rufat
Ramón Rufat Llop (Maella, 1916-Vilanova i la Geltrú, 1993) dedicó toda su existencia a la lucha por la libertad. Pasó veinte años de su vida en las cárceles franquistas después de ver conmutada la pena de muerte a la que había sido condenado. En 1966, desde su exilio francés, publicó en México el libro "En las prisiones de España", un relato estremecedor de una de las más duras aristas de la represión franquista. Desde su vuelta a España, con la recuperación de la democracia, anheló la reedición de esta obra en Aragón. No ha podido verlo personalmente, pero para satisfacción de su mujer y su hija, la Fundación Bernardo Aladrén de Zaragoza, vinculada a la UGT, acaba de sacar a la luz en España esta obra vital para la reconstrucción histórica de la represión ejercida por el bando vencedor de la guerra civil española.
La coordinación de esta edición ha corrido a cargo del historiador aragonés José Ramón Villanueva (Alcañiz, 1959), que aporta una introducción, una aproximación biográfica a Ramón Rufat y una prolija anotación a lo largo de las más de 350 páginas de que consta la obra, en las que se complementa y se contextualiza la información del autor. El testimonio carcelario de Rufat es un "fiel reflejo de una época teñida de muerte, venganzas y odios por parte de los vencedores", señala José Ramón Villanueva.
Simulacros de fusilamiento
El relato es ágil y bien estructurado, como corresponde a un hombre de la preparación intelectual de Rufat. Abarca toda su trayectoria carcelaria, desde su detención, en diciembre de 1938, hasta su excarcelación definitiva, en septiembre de 1958. El 4 de marzo de 1939 fue condenado a dos penas de muerte, por "espionaje" y "perversidad". Primero fue internado en el campo de concentración de Santa Eulalia del Campo. De allí pasó a la prisión de Calatayud. Especialmente dramático es el capítulo dedicado a su estancia en la cárcel zaragozana de Torrero, entre noviembre de 1939 y mayo de 1942, momentos de la más dura represión de la posguerra. Aquí sufriría dos simulacros de fusilamiento, como parte de la estrategia de tortura psicológica. En ambas ocasiones, tras ser puesto en el paredón, el pelotón descargó sus balas al aire. La primera vez que eso ocurrió, Rufat llegó a desmayarse de la impresión. En la siguiente ocasión, hasta se lo tomó con sentido del humor. En el libro deja escrito cómo los tiros al aire "me dejaron de pie, pero las voces y protestas de los soldados (que se quejaban del madrugón por un fusilamiento falso) me aplanaron y mataron mi corazón".
Sus siguientes destinos carcelarios fueron el penal de Yeserías, en Madrid, la prisión de Alcalá de Henares, Ocaña -donde entabló amistad con Ramón Rubial, quien después sería presidente del PSOE- y El Dueso, en donde estuvo desde 1947 a 1958, cuando fue liberado.
Ni odio ni rencor
Según José Ramón Villanueva, Rufat nunca guardó odio ni rencor hacia quienes le quitaron tantos años de libertad, pero "consideraba un deber moral dar a conocer estos tristes episodios para dignificar la memoria de las víctimas -muchas aparecen con nombres y apellidos- y como aportación en la recuperación para la memoria colectiva de una época poco tratada de nuestra historia". Este legado de Rufat se une a otras aportaciones de historiadores e investigadores como Julián Casanova, Esteban C. Gómez o Herminio Lafoz, éste último al frente del Seminario de Fuentes Orales del IES Avempace, trabajos que durante los últimos años están cubriendo un gran vacío historiográfico y saldando una deuda moral con los vencidos, los grandes olvidados de aquella guerra civil y de la no menos cruel posguerra. "Si podemos sacar una conclusión de aportaciones como la de Rufat -asegura José Ramón Villanueva- es que debemos conocer el drama en toda su extensión, aceptarlo tal cual fue, pero sin dejarse atrapar por el odio. No se puede construir la verdad sobre el odio, pero tampoco sobre el silencio ni el olvido. Falta mucho por conocer todavía, pero para perdonar hay que conocer toda la verdad".
"En las prisiones de España" es el segundo título de la colección Isidoro Achón, editada por la Fundación Bernardo Aladrén. Antes salió "Asociación y sindicalismo en la enseñanza en Aragón (1900-1939): la Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza", de Víctor M. Juan, Herminio Lahoz y Enrique Satué.
JOSÉ LUIS SOLANILLA. Zaragoza
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