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Una adolescente leonesa denuncia por quinta vez las agresiones de neonazis que marcaron su rostro con una esvástica tras golpearla
diariodeleon.es/Rebelión - 23-01-2005

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=10436


Comunicado de la Juventud Comunista de León ante las agresiones producidas en la ciudad

Le han grabado en la cara, con la punta de una navaja, la pesadilla, en forma de esvástica, que la persigue desde hace varios meses. La cruz gamada, símbolo del nazismo asumido y usado por las tribus urbanas neonazis, fue cincelada en el rostro de una adolescente leonesa por dos individuos que la atacaron, por la espalda y con un bate de béisbol, cuando se dirigía al instituto el lunes por la mañana.

La joven de 17 años que, según su madre y profesoras del centro educativo al que asiste, «ha perdido cinco kilos y medio en los últimos meses» por la situación de «miedo y terror a la que la están sometiendo», había denunciado una agresión anterior ocurrida el 7 de diciembre en un céntrico parque de León por la mañana y a la vista de testigos que «no hicieron nada».

Ella no es inmigrante ni indigente, blancos habituales de las bandas de neonazis cuando salen «de caza», por lo que el único móvil que ve a la persecución es su relación con el entorno de Juventudes Comunistas en León, aunque no es militante de la organización. Su madre y la profesora añaden a la causa ideológica y política, las evidencias sexistas de la agresión. «La atacan a ella, pero no a su amigo que es quien milita en la organización, ¿por qué?», se preguntan. La joven, que ha precisado ayuda psicológica, tiene uno de los mejores expedientes de la clase y destaca por su «creatividad y participación». En las denuncias se repiten las descripciones de dos individuos jóvenes, de 18 a 20 años de edad, ataviados con el «uniforme» neonazi, bombers , pantalones oscuros ajustados y pelo rapado, y reiterativos en sus insultos: «Es la guarra de JC»; «Mi lucha. Contra ti. Guarra. No cesará nunca».

La persecución que iniciaron contra ella comenzó hace meses, pero el siete de diciembre fue asaltada por dos individuos mientras realizaba fotografías en un parque de León. «Se me acercaron por la espalda y a la vez que uno me cogía por el pelo, decía esta es la guarra del JC, el otro me dio una torta y después comienzan a darme puñetazos hasta que me caigo al suelo. Allí continúan dándome patadas», declaró en la Comisaría.

Llamadas telefónicas, persecuciones y anónimos se sucedieron en su móvil, en la calle y en su casa entre el nueve de diciembre y el cinco de enero, pero «pensábamos que sólo trataban de amedrentarnos por poner la denuncia», reconoce la madre. De hecho, tras las vacaciones de Navidad aceptó no acompañar a su hija al instituto.

Sin embargo, el lunes 17 de enero dos jóvenes la abordan y la golpean con un bate de beisbol en plena calle. «Perdí el conocimiento y me caí al suelo; luego noté dolores en la cara y una patada en el pecho y les oí algo así como «apoyando a León». Tras acudir a la Policía fue acompañada por agentes policiales al centro escolar y posteriormente al Hospital de León.

Fuentes policiales confirmaron que las sospechas recaen sobre personas identificadas como activistas o simpatizantes de grupos neonazis, aunque reconocieron que sus investigaciones todavía no han dado resultados. Se investiga tanto en el entorno de los «fichados» en León y de provincias cercanas como Valladolid. El informe Raxen del Movimiento contra la Intolerancia no menciona ningún incidente relevante de activistas de extrema derecha o bandas neonazis en León hasta abril del 2004, aunque recoge el asesinato de un hombre en La Candamia bajo un rito satánico.

Actos violentos atribuidos a grupos neonazis como el ataque a la sede de la CNT, hace poco más de un año, y peleas protagonizadas entre bandas en el Húmedo, especialmente en torno a acontecimientos futbolísticos han pasado desapercibidos en la ciudad, aunque existe constancia policial. La Policía alertó este verano a varios locales de León ante la celebración de un concierto «neonazi».

Comunicado de la Juventud Comunista de León

Desde la Juventud Comunista de León queremos denunciar publicamente en los medios contrainformativos la campaña de acoso y violencia que se está llevando a cabo en nuestra ciudad contra varios jóvenes cuyo único pecado ha sido pensar diferente.

Ha habido al menos 6 agresiones en los últimos dos meses, protagonizadas por neonazis dirigidas principalmente contra menores de edad y chicas que iban solas. Los autores están organizados en el denominado B.A.S. (Bloque Anti Sistema) [sic] y están atacando de manera totalmente cobarde y rastrera a ciertas personas a las que ellos en su profunda ignorancia consideran objetivos fáciles y rentables para asustar y coaccionar a la totalidad de los colectivos antifascistas de León.

Como estos valientes no tienen la fuerza moral de dar la cara, se dedican a agredir a chicos o chicas de los que previamente han obtenido información personal para asegurarse que las denuncias no prosperen, dejando solo como opción para estos chavales la rendición o la justicia propia.

El día 25 de Noviembre un joven de 18 años en la Universidad fue victima de una agresión sólo por llevar una chapa, le dieron con un puño americano causandole varias brechas en la cabeza que necesitaron puntos de sutura. El autor esta identificado; pero lo terrible es que fue en medio del campus y nadie de las personas que pasaron por alli intervinieron para ayudarle.

Luego les dió por ensañarse con una chica de 17 años a la que relacionaban con el colectivo de la Juventud Comunista. La atacaron la mañana del 7 de Diciembre en un parque centrico, por la espalda y tapados; después de una brutal paliza se dieron a la fuga. Eran presuntamente dos viejos conocidos del ambiente ultra leonés, fueron identificados y se iniciaron las pertinentes acciones legales. También había mucha gente presente, sobre todo personas mayores que paseaban por la Condesa, tampoco intervino nadie para auxiliar a la chica.

A partir de ahí los nazis iniciaron una estrategia de presión para que la compañera agredida no los identificara en el juicio: llamadas "anónimas" al movil, llamadas "anónimas" a su casa, mensajes amenazantes aparecieron en su piso y como todo esto no funcionaba finalmente volvieron a recurrir a la violencia; el pasado lunes la esperaron a las 8:20 de la mañana escondidos en un portal, la dieron con un bate en la cabeza, la dejaron sin sentido y cuando estaba en el suelo totalmente desprotegida: la marcaron una esvastica en la cara con un instrumento punzante. Fue a una hora temprana pero había un par de chicas que pasaron por allí que tampoco prestaron su ayuda a la compañera agredida y que huyeron corriendo. Estas situaciones hacen pensar en el nivel de interés individualista al que hemos llegado, ya que mañana le puede tocar a cualquiera. Había 6 denuncias previas a los hechos que acaecieron el pasado lunes y la impunidad de los skinheads empieza a ser realmente insultante.

Anteriormente dos jóvenes de 16 años habían sufrido en su cuerpo la violencia neonazi, uno de ellos se los encontró en el portal de su casa esperándole, habían llamado a su casa haciéndose pasar por amigos y habían logrado saber a que hora volvía, cuando abrio la puerta de su edificio se encontró a varios nazis que le agredieron con barras y palos. También le pintaron con un spray en su portal: "HASTA TU MUERTE" y una esvástica, el mismo texto que estaba incluido en los anónimos enviados a casa de la otra compañera. El otro joven de 16 años se vió inmiscuido en una reyerta con dos neonazis en plena calle en la que resultó herido en la cabeza ya que recibió un golpe con un hacha del que necesitó tratamiento de una decena de grapas quirúrgicas.

El sentimiento general no es de miedo y cobardía sino de rabia y de impotencia apenas contenida. Los neonazis se mantienen escondidos y sólo salen de sus madrigeras para continuar con su campaña de aterrorizamiento, realmente quieren que dejemos nuestra actividad, que recojamos y nos vayamos para casa pero no lo van a conseguir, porque mientras mantengamos un mínimo de dignidad seguiremos denunciando sus acciones que sólo responden al impulso animal de quienes actúan como perros del sistema. Son perros del capitalismo (por muy antisistema que se llamen) porque atacan lo que molesta y estorba al sistema: a los inmigrantes, a los sin techo, a los "pobres" y a la gente revolucionaria que lucha verdaderamente por un mundo mejor.

La única respuesta que debe darse debe venir desde el sentimiento colectivo: es la unión de todas las personas que rechazamos el racismo, la xenofobia y la violencia neonazi. Sólo apoyándonos los unos con los otros y luchando colectivamente podremos vencerlos. La solidaridad entre los oprimidos rompre fronteras y barreras y que nadie dude que también acabará con ellos.

¡NO PASARÁN!