La bandera constitucional ondeará junto a la republicana en el campo de Mauthausen
EL PAÍS - España - 27-04-2005
 Enric Marco, prisionero del campo.
Zapatero será el primer líder español que asistirá al homenaje anual a los deportados por los nazis
PERU EGURBIDE - Madrid
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, va a ser el primer líder español que presida en Mauthausen, el próximo 8 de mayo, un homenaje a los cerca de 7.000 españoles deportados a aquel campo de exterminio nazi. El viaje presentaba la dificultad institucional de que la única bandera izada tradicionalmente en estas celebraciones ha sido la republicana, y el himno oficial, el de Riego. Pero contactos discretos y una buena dosis de generosidad por parte de los escasos supervivientes permitirán que la bandera constitucional ondee también.
Conocido como el campo de los españoles, Mauthausen marcó el terrible destino de muchos de los republicanos huidos a Francia tras la Guerra Civil y se convirtió en la tumba fatal de cerca de 5.000 de ellos. Un total de 927 exiliados partieron en un solo día, el 20 de agosto de 1940, y de una sola ciudad, Angulema, en el primer tren de la muerte organizado por las autoridades de Vichy, que no duraron ni un segundo en convertir a los refugiados españoles en deportados. Un mes después, Ramón Serrano Suñer, cuñadísimo y ministro de Exteriores de Francisco Franco, se entrevistaba en Berlín con su homólogo, Joachim von Ribbentropp.
Los 927 de Angulema fueron los pioneros y constructores contra su voluntad del campo tallado en una cantera de granito próxima a Linz, que en cinco años llegaría ser el gran exponente de la barbarie nazi en territorio austriaco.
Otros españoles llegaron tras ellos, como José Riera Borrell, ex delegado de Transportes de la Generalitat de Cataluña, que fue hecho preso en la línea Maginot, donde trabajaba forzoso, y deportado a Mauthausen con el número 3.252. Murió en 1943, sin haber salido del campo.
Muchos otros republicanos les siguieron, engrosando un elenco de víctimas que marcó de duelo casi todas las regiones españolas, aunque en Mauthausen hubo una proporción importante de catalanes y valencianos.
Judíos, soviéticos, alemanes, austriacos, checos, polacos, italianos, búlgaros, griegos y media docena más de nacionalidades completaban la población del campo austriaco, por el que se calcula que pasaron casi 200.000 personas. Las víctimas mortales superan con creces las 100.000. El 15 de marzo de 1945, dos meses antes de que, el 5 de mayo, entraran las tropas aliadas, sólo quedaban censados 2.191 de los 7.000 españoles que se calcula que ingresaron en Mauthausen.
Otros exiliados españoles tuvieron otros destinos. Enric Marco, que combatió con la resistencia, fue apresado y enviado a un campo próximo a la frontera checa. Sobrevivió. Hoy, a los 84 años, presidente la asociación Amicale por la memoria de Mauthausen, con base en Barcelona. Marco y Jordi Riera, de 70 años, hijo del preso 3.252 del campo austriaco José Riera Borrell, son los miembros españoles del comité internacional que organiza el 60º aniversario de la liberación del campo austriaco.
Zapatero aprovecha esta efemérides para rendir un homenaje a las víctimas del exilio español, que el rey Juan Carlos anticipó en 1978, colocando una corona funeraria en el monumento español de Mauthausen. No hubo cuestión de banderas, porque éstas sólo ondean en los aniversarios de la liberación.
El problema se planteó hasta el año 2000, porque el embajador de España exigía prioridad para la bandera constitucional en los aniversarios y los republicanos protestaban. Desde ese año, convivieron todas las banderas. Ahora, en atención a Zapatero, ha habido esfuerzo adicional de los supervivientes. Son muy pocos. Apenas ocho han confirmado que asistirán a los actos.
Zapatero unirá en Mauthausen las
banderas rojigualda y republicana
El Periódico de Catalunya - 27/04/2005
• Acuerdo para que la enseña constitucional
ondee por primera vez en el campo nazi
•
Los supervivientes expresarán en el acto su lealtad para con los valores
de la República
MARCO SCHWARTZ
MADRID
José Luis Rodríguez Zapatero se convertirá el
8 de mayo en el primer presidente de España que acuda
al campo de concentración de Mauthausen (Austria)
para celebrar el 60° aniversario de su liberación
y rendir homenaje a los combatientes antinazis. Participará en
un acto organizado por el Gobierno austríaco y en
otro convocado por las asociaciones de supervivientes españoles.
El Gobierno ha negociado con éstas para que en la
ceremonia ondee por vez primera la bandera constitucional
de España. Lo hará junto a la enseña
republicana, presente durante más de medio siglo en
los actos conmemorativos.
Bajo las dos banderas, Zapatero depositará una ofrenda
floral y pronunciará un discurso en homenaje a todos
los españoles que lucharon contra el nazismo y que
dieron su vida en defensa de las libertades. Mauthausen,
liberado por tropas estadounidenses el 5 de mayo de 1945,
fue de lejos el campo por el que más españoles
pasaron: unos 10.000, de los que murieron cerca de 6.000.
Se le llama el campo de los españoles porque en éstos
representaban en 1942 el 60% de la población interna.
Después de ese año habían de llegar
aluviones de presos de otros países.
CONDICIÓN DEL PRESIDENTE
La determinación de Zapatero de acudir a Mauthausen
en su ruta hacia Moscú --donde el día 9 participará en
la conmemoración del 60° aniversario de final
de la segunda guerra mundial-- enfrentó a la diplomacia
al problema protocolario de las banderas. El presidente puso
desde un primer momento la condición de que en el
acto estuviera presente la bandera constitucional de España.
NEGOCIACIONES AMISTOSAS
Un equipo negociador de Exteriores contactó con las
asociaciones de supervivientes para resolver los asuntos
protocolarios. Después de una serie de conversaciones,
que ambas partes calificaron de "muy amistosas",
pactaron que ese día ondeen la bandera constitucional
y la republicana, con la que se identifican los españoles
que pasaron por el campo de concentración. En el acto
se prevé que los supervivientes entonen el himno de
la República y hagan emotivas referencias a esta etapa,
algo a lo que el Gobierno "no podrá ningún
reparo", según una fuente oficial. "Ellos
son los organizadores", apostillan.
"
Nuestra bandera era la republicana y nunca permitiremos que
sea reemplazada por ninguna otra en Mauthausen", dijo
a este periódico Enric Marco, presidente de la organización
Amical de Mauthausen y de otros campos de concentración.
Marco, historiador catalán de 83 años de edad,
acogió con satisfacción la decisión
del presidente de asistir a los actos del día 8, y
propuso al Ejecutivo que impulse medidas para que los españoles
más jóvenes conozcan los campos de concentración
que existieron en España.
Tras la ceremonia ante el mausoleo de los españoles,
Zapatero asistirá a un acto internacional convocado
por el presidente de Austria, Heinz Fischer.
COINCIDENCIA CON SAURA
La Generalitat también prevé conmemorar la
liberación de Mauthausen. Una delegación encabezada
por el conseller de Relacions Institucionals, Joan Saura,
y que contará con la presencia de un grupo de diputados
autonómicos, viajará a la localidad austríaca
del 6 al 9 de mayo, con lo que coincidirá con Zapatero.
Fuentes de la Moncloa subrayaron que cada delegación
irá "por su parte" y negó que hubiera
coordinación entre ambas.
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