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'¿Dónde estaba el Rey?' o 'Es el turno de la República'
Ramón Pérez Almodóvar - Rebelión - 18 de marzo del 2004

http://www.rebelion.org/spain/040318ram.htm


Muy sutil el titular de ayer, 16 de marzo, del diario francés Le Monde: "España sanciona la mentira de Estado. Y ahora sustituyamos 'la mentira' por 'el terrorismo'. Entre otros motivos, la República francesa justificó su no participación en la guerra, decidida por Bush y apoyada servilmente por Tony Blair y José María Aznar, porque estaba basada en la inexistencia de armas de destrucción masiva en Irak, en las mentiras que se difundieron acerca de estas armas.

La República francesa no apoyó la invasión de un país, el bombardeo de un país, rico aunque donde viven muchos pobres, no intervino en la puesta en marcha de una maquinaria de terror, terrorífica, terrorista, para aplastar a una población y derrocar a un tirano, su tirano, y llevar a los supervivientes de esa población bombardeada la razón por la que se hacía la guerra: la democracia, su modelo de democracia, en la que se miente, donde el Gobierno miente, mentiras de Estado, donde el Gobierno no comparece para explicar a los ciudadanos la verdad, para presentar las pruebas de la existencia de armas de destrucción masiva en otro país.

¿Puede un gobierno europeo apoyar la decisión, tomada por otro gobierno, de invadir Israel, en posesión de unas 200 cabezas nucleares? La existencia misma de Israel produce terrorismo, de grupúsculos, que es lo que son esas organizaciones, y de todo un Estado. Judíos son muchos consejeros de Bush hijo, lo fueron de Bush padre y también de Clinton, el espíritu santo de Lewinsky (¿de origen polaco?) .

Los Gobiernos de EUU, con su modelo de democracia, están aplicando en Oriente Medio la misma política que Israel lleva imponiendo al pueblo palestino desde 1948. Una política sustentada en la violencia, gobierne el Partido Laborista o el Likud, y en el apartheid, con un único objetivo: la eliminación de la conciencia del pueblo palestino, su exterminio metódico y sistemático.

Por eso, por la aplicación de esa política, se producen atentados en Nueva York y Madrid. Esto lo saben hasta Gabriel Albiac y Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I. Si invadir un país, apoyar su invasión, declarar una guerra, requiere la aprobación del ataque por las Cortes y la sanción del Rey, según la Constitución de 1978, ¿qué hizo el Rey de España? ¿Cuál fue su papel? ¿Cómo Poncio Pilatos?

Ante una decisión menos grave que meter a un país en una guerra, el presidente de la República italiana ha devuelto al Gobierno, en defensa del interés general, un Proyecto de Ley sobre regulación de televisiones estatales elaborado para beneficiar al presidente del propio Gobierno, Silvio Berlusconi, propietario del Grupo Fininvest (Canale 5, Rete 4 e Italia 1), con el control también de la RAI a través de sus particulares Urdacis.

Aparte de los discursos navideños, sólo en ocasiones excepcionales el Rey ha comparecido por televisión para dirigirse al país: el 23-F y el 11-M. Según el diario El Mundo del 12 de marzo, "el Rey grabó su discurso en la tarde de ayer antes de que el ministro del Interior, Ángel Acebes, reconociera que no descartaba que el atentado tuviera origen islámico. El ministro del Interior había asegurado 'no tener ninguna duda' por la mañana de que el culpable era ETA. Y así se lo comunicó Aznar al Rey". En su discurso, el Rey reclamó "unidad, firmeza y serenidad" tres veces. A una mención con carácter genérico, reiteró "unidad, firmeza y serenidad en la lucha contra el terrorismo, con todos los instrumentos que nos proporciona el Estado de Derecho (...)". Según este diario, "Don Juan Carlos no mencionó en ningún momento la palabra ETA en su mensaje televisado, aunque nunca suele dar publicidad a la banda terrorista en sus intervenciones públicas y prefiere hablar en genérico de terrorismo".

Y por tercera vez reclamó "unidad, firmeza y serenidad por encima de las legítimas diferencias de opinión, en torno a la más firme voluntad de convivencia pacífica y democrática que garantiza nuestra Constitución, expresión soberana del pueblo español".

Recordemos algunos artículos de esa Constitución a la que constantemente se apela. Artículo 63.3:

"Al rey corresponde, previa autorización de las Cortes Generales, declarar la guerra y hacer la paz". Artículo 56.3: "La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida por el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65.2".

En 'Introducción a la Constitución Española' (Ramón Tamames, Alianza Editorial, Madrid, 1995), se comenta respecto al artículo 56.3: "El Rey, a diferencia de otros Jefes de Estado y del caso del Presidente de la República en la Constitución de 1931, es inviolable; no está sometido a responsabilidad, ni civil ni penal, y no puede ser juzgado ni sentenciado. Tampoco tiene responsabilidad política. La base para esa situación de inviolabilidad radica en que sus actos siempre han de estar refrendados, es decir, promovidos y sostenidos por una instancia representativa de la soberanía nacional: cuando se trata de declarar la guerra o firmar la paz, son las Cortes Generales; para las Leyes, el Presidente del Gobierno, y lo mismo para los Reales Decretos-Leyes; y para los Reales Decretos, el ministro del ramo. Por tanto, teóricamente, el Rey no puede equivocarse nunca, siendo el refrendante el que asume toda la responsabilidad. Sin embargo, por el artículo 59.2 cabe la inhabilitación del Rey, debidamente reconocida por las Cortes, por causas no reguladas en la Constitución; de los cual cabe interpretar que, en el supuesto de que el Rey se apartase de la Constitución, las Cortes Generales podrían tomar constancia de ello separándole entonces de la Jefatura del Estado".

¿Es contrario a la Constitución meter a un país en guerra sin la aprobación previa por las Cortes Generales y sin la sanción de la Corona? ¿Alguien es responsable?

La Constitución hay que leérsela, para ver si se aplica. Artículo 102:

1. "La responsabilidad criminal del Presidente y los demás miembros del Gobierno será exigible, en su caso, ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo".

2. "Si la acusación fuese por traición o por cualquier delito contra la seguridad del Estado en el ejercicio de sus funciones, sólo podrá ser planteada por iniciativa de la cuarta parte de los miembros del Congreso, y con la aprobación de la mayoría absoluta del mismo2.

3. "La prerrogativa real de gracia no será aplicable a ninguno de los supuestos del presente artículo".

En el comentario de Tamames al apartado 2 del artículo 102, se afirma: "La acusación de traición o delito contra la seguridad del Estado es la máxima responsabilidad en que pueden incurrir los miembros del Gobierno, y, por ello, como trámite previo a tan grave acusación se exige la garantía de que sea el Congreso de los Diputados el que tome la iniciativa, con un nivel cuantitativo notoriamente elevado (1/4 del total u 88 diputados de 350)".

¿Qué ha sido más grave para la seguridad de los ciudadanos españoles, en especial para los muertos y heridos el 11 de marzo, la reunión de Carod-Rovira con la cúpula de ETA o la colaboración en la invasión de Irak, en la guerra contra el pueblo iraquí?

Frente a la insistencia de Rajoy ya en la oposición (el PP apoyará al PSOE en la política antiterrorista y el modelo de Estado, su modelo de democracia), Zapatero se encuentra ante una oportunidad histórica, como dijo ayer, 16 de marzo, el lehendakari Juan José Ibarrexte. Si es preciso tener como Jefe del Estado a una persona a la que se pueda pedir responsabilidades y a la que se puede obligar a dimitir no votándole, es necesaria una República, un cambio de modelo de Estado y otro modelo de democracia, que parta de un sistema electoral basado en la relación una persona-un voto, sin Ley D'Hont. Así, todos, todos, absolutamente todos los votos serían igual de útiles. De lo contrario, estaremos ante una farsa histórica: la repetición del ciclo de los partidos turnantes a finales del siglo XIX. Las hordas del PP, que no han admitido la derrota, amenazan con volver al grito de 'España es del PP'. Y será mucho peor.