XIII CONVENIO: DE LOS QUE HACEN HISTORIA

Estamos a punto del cierre del XIII Convenio Colectivo de RENFE, tras la firma de un Preacuerdo por todos los sindicatos.

No cabe duda que los temas en los que se producen avances: mantenimiento del poder adquisitivo, tres días más de reducción de jornada, inyección monetaria a la "Prima de Garantía", restricciones a la arbitrariedad empresarial en movilidad, alta equiparación de parejas de hecho/parejas de derecho, y mejoras en política social y de igualdad, lo fueron como consecuencia de la lucha y la acción sindical firme y sostenida realizada por CC.OO.-CGT-SEMAF, y especialmente protagonizada por CC.OO. con la anterior dirección del sector estatal ferroviario al frente.

Por el camino quedan otras reivindicaciones: recuperación del poder adquisitivo perdido, auténtico control sindical de los sistemas de primas, acuerdo colectivo e integral en conducción e intervención, mandos intermedios, estructura de apoyo, titulados, progresos en prevención y salud laboral, etc.

De no haber contado la Dirección de la Empresa con el sindicalismo de chalaneo de la UGT, no sólo hubiéramos cerrado un convenio para todos/as hace tiempo, sino que, habría sido un Convenio con significativos avances, punto de referencia en la negociación colectiva estatal y le habríamos enviado con demostrada capacidad de respuesta, una señal inequívoca al Gobierno y a la Dirección de cómo impedir la segregación, liberalización y privatización futura de RENFE.

Pero con "una hachazo brutal y homicida" todo eso fue truncado antidemocráticamente por la dirección Confederal y Federal de CC.OO., abortando el frente de lucha, descabezando a la dirección del sector ferroviario y aliándose, por un lado con la UGT (que previamente había traído la división a la plantilla con la firma de un Acuerdo de Eficacia Limitada, para el que no pusieron ni una gota de sindicalismo y vampirizando la lucha de los demás), y por otro, con la Dirección de RENFE para impedir, en un momento muy favorable (la gran manifestación del 28 de febrero) y sobre todo crucial para los ferroviarios/as, que el sindicalismo de PRESION-NEGOCIACION-ACUERDO que practicábamos diera sus mejores frutos.

El saldo final es desgraciado para CC.OO.: división interna, fractura, nuevo sindicato, agostamiento de la movilización y cierre del convenio por unos negociadores (Gestora) que ningún/a afiliado/a ha elegido.

Por ello hay que insistir una vez más: es necesario ¡cuánto antes! un Congreso donde la afiliación participe en la restitución de una dirección democrática. Es jugar sucio (una vez más) y reírse de todos el convocar el Congreso para noviembre, es decir, para cuando tocaba hacer el ordinario. Pero es más, no sólo no tienen legitimidad para negociar en nombre de la afiliación y de los trabajadores/as, sino que no sustentan sus decisiones en órganos representativos. ¿A quien rinden cuentas de lo que hacen?. SON LOS USURPADORES DE UNA DIRECCION QUE NO LES CORRESPONDE. Seguiremos en CC.OO. para corregirlo.

Y con ello han reventado en esta Negociación Colectiva muchas de las posibilidades reales, ciertas y justas de mejora de los ferroviarios/as. Por eso es hora de cerrar el XIII Convenio Colectivo, es primer lugar para que alcance su eficacia a toda la plantilla, y en segundo lugar porque hay que pasar esta página llena de manchas y borrones por la irresponsabilidad de CC.OO. y EMPEZAR A RECONSTRUIR LA FUERZA Y UNIDAD DE LOS TRABAJADORES/AS, para tratar de escribir con renglones sindicales derechos la siguiente página que otros ya nos quieren dictar: la del futuro del ferrocarril.

Mayo 2000