¿PORQUE HAY QUE SEGUIR EN CC.OO.?

POR UNAS CC.OO. REIVINDICATIVAS Y DE CLASE

La derechización de la estrategia sindical del oficialismo de CC.OO. ha obtenido un rechazo del 30% en el reciente Congreso Confederal. Aproximadamente el mismo que hace cuatro años en el anterior Congreso, lo que demuestra que una parte muy importante de la afiliación seguimos considerando equivocado el sindicalismo pactista que practican y que no es consecuencia de la participación y de la movilización de los trabajadores, que no ha modificado la política económica del gobierno, que ha legitimado a la derecha en el poder y que no ha supuesto ningún avance real para los trabajadores.

Dicho de otra manera, seguimos reivindicando una política sindical a la ofensiva y consecuentemente un giro sindical a la izquierda que, poniendo en primer plano el papel de la movilización y revitalizando la negociación colectiva, combata el paro y la precariedad, evite el desmantelamiento del sector público, exija una ley de 35 horas, la supresión de las ETT’s, la reducción de la edad de jubilación, etc.

Estrategia sindical desacertada que, para llevarla a cabo, han practicado en el interno (con Antonio Gutiérrez a la cabeza) una amplia y durísima represión de casi 900 afectados. Es decir, se ha situado en la siguiente lógica: para llevarse bien con el gobierno y la patronal (aun a costa de las reivindicaciones de los trabajadores) necesitaba aniquilar cualquier foco de disidencia o disentimiento interno (lo que evidentemente no han conseguido).

El ejemplo último, el más obvio y el más cercano ha sido la destitución antidemocrática de la dirección de nuestro Sector Estatal Ferroviario en plena acción sindical, abortando la consecución de un buen Convenio Colectivo y la lucha de los trabajadores, a la vez que nombraba una Comisión Gestora monocolor.

Gestora que no representa democráticamente a nadie, que nace lastrada y desligitimada desde el origen, que no orienta ni dirige a nadie (como ocurrió en la reciente huelga de maquinistas), que informa sólo de lo que le interesa, que está abrazada a la dirección de la empresa – que ya empieza a despreciarlos a sus espaldas -, aislada del resto de sindicatos, que no es capaz de comprometer el requisito estatutario de convocar el Congreso y que sólo busca la resignación, la frustración, el abandono o el cansancio de los afiliados adversos, para cuando les convenga amañar un congreso que les pueda dar apariencia de dirección representativa.

ESTA ES LA CAUSA PRINCIPAL DE QUE HAYA AFILIADOS/AS, DELEGADOS/AS Y DIRIGENTES QUE CREAN QUE LA SALIDA DE CC.OO. Y LA CONSTITUCION DE OTRO SINDICATO SEA UNA SOLUCIÓN.

Sin embargo, y a pesar de ello, es necesario recordar a los que crean estar motivados por lo anterior que:

En definitiva, perder la vinculación efectiva al Sector Crítico de CC.OO. es debilitar el sindicalismo reivindicativo y a la ofensiva que propugnamos, para procurar realmente el avance social de la clase trabajadora y en particular de los ferroviarios/as. Y consecuentemente se fomentaría un sindicalismo de cortos vuelos y de corto recorrido, de nula respuesta sindical a los problemas más acuciantes en el ferrocarril: la liberalización extrema, la externalización de trabajo, la privatización y el recorte de nuestros derechos.

Y si esto no convence, mirad alrededor ¿qué referente sindical de importancia supone hoy, por ejemplo, la CTA en Iberia, o el TAFP en Telefónica, o la Plataforma Sindical en EMT?. Son sindicatos encerrados en las cuatro paredes de su empresa, incapaces de abordar problemáticas generales y de escasa respuesta sindical en las reivindicaciones más inmediatas, en progresivo deterioro y en constante decrecimiento.

Dicho de otra manera, la mayor garantía para la afiliación de CC.OO. y para los ferroviarios/as de cara al mantenimiento de carácter público de RENFE, de nuestros puestos de trabajo y de la unicidad del modelo de negociación colectiva, sigue siendo el Sector Crítico de CC.OO., con una presencia mayoritaria de este en el Sector Ferroviario, a pesar de lo desalentador que es el trabajar en CC.OO. Por la política entreguista que practica el oficialismo, y la marginación y falta de libertad a la que nos tienen acostumbrados.

Además, ¿no era esto mismo lo que hasta ayer defendíamos todos los críticos?, ¿Qué ha cambiado hoy para que ya no valga?.

Los ferroviarios también nos exigen que contribuyamos con nuestro esfuerzo a salir del pozo en que nos tiene sumidos el Partido Popular y el neoliberalismo, no a que venga alguien con una linterna a dar luz en lo más oscuro, pero sin poder salir de él. ¡Y hoy más que antes! Porque vuelven a anunciarnos más reformas laborales, más regresividad fiscal, más privatizaciones y, con su mayoría absoluta, la inminente aplicación de su nuevo modelo ferroviario.

"UN SINDICATO EN UNA EMPRESA" no puede responder seriamente a nada de esto por mucho que se lo proponga, pero un Sector Crítico que empuje a todas las Comisiones Obreras, sí es una respuesta digna y un valor muy eficaz para el avance de la clase trabajadora.

A modo de ejemplo, así es como pudimos lograr que CC.OO. (con la anterior dirección confederal) no fuera la única fuerza social dispuesta a pactar con el PP el modelo de privatización de la gestión en la Sanidad Pública.

Así es como en el último Congreso Confederal, los oficialistas han tenido que reconocer nuestra fuerza y el alcance real de nuestras posiciones en la afiliación, cuestionándose hoy muy claramente entre ellos la estupidez de la represión realizada.

Así es como hoy podemos ejemplarizar nuestra histórica lucha en el Sector Ferroviario porque gracias a ella, entre otras cosas, RENFE sigue siendo todavía pública y no tiene el deterioro que presenta la privatizada Red Ferroviaria Británica.

POR ESO HOY SE HACE MÁS NECESARIO, SI CABE TODAVÍA, PERMANECER EN CC.OO. Y SEGUIR VINCULADOS AL SECTOR CRITICO.

¡¡VIVA CC.OO.!!

Abril 2000