RESOLUCIÓN PRESENTADA ANTE LA HUELGA GENERAL EN GALICIA
Comisión Ejecutiva Confederal de CC.OO.
24 de Mayo de 2001
La política que el PP viene practicando desde que llegó a La Moncloa es de continuas agresiones a la clase obrera: privatizaciones, precariedad, siniestralidad laboral, disminución del gasto social, aumento escandaloso de los beneficios empresariales, pérdida de poder adquisitivo de los salarios, etc.
Las negativas consecuencias para los trabajadores de la política del PP son sufridas especialmente en Galicia, puesto que, ya antes de que el PP alcanzase el gobierno, fue su campo de pruebas en temas tan importantes como la privatización de la sanidad (con las fundaciones hospitalarias) o de la enseñanza.
La acción sindical practicada no está teniendo los efectos previstos: a pesar de la firma del AIEE y de los Acuerdos del Obradoiro (que establecían un objetivo del 13% de precariedad en Galicia para finales del presente año), la precariedad laboral aumentó desde 1997, alcanzando actualmente el 34%.
Los datos de un informe encargado por la propia Xunta de Galicia y publicados a finales de abril son escalofriantes: el 52% de los trabajadores gallegos no cobran las horas extras que se ven obligados a hacer, el 25% no tiene vacaciones pagadas y más de 100.000 no tienen contrato ni cotizan a la Seguridad Social.
Y a todo esto hay que sumarle la reforma laboral del pasado 2 de marzo, tanto por su contenido (que agravará la situación de los trabajadores) como por su forma (un decretazo), y el resultado del trámite parlamentario de dicho decreto en el Congreso de los Diputados
, que en esencia deja el decreto como estaba.Y esta situación laboral se ve acompañada por una importante crisis de la ganadería y la pesca, de peso relevante en la comunidad autónoma. No son sólo el acuerdo pesquero con Marruecos o las vacas locas. La crisis es mucho más profunda: en los últimos 10 años, la población activa agraria gallega disminuyó en 200.000 personas. Este es el motivo de fondo de las importantes movilizaciones ganaderas de los últimos meses.
La situación sindical en Galicia no es de debate sobre la conveniencia o no de una huelga general. Hay una huelga general convocada para el 15 de junio.
En estas circunstancias, sería un error muy grave que CC.OO. permaneciese al margen de la movilización contra la política del PP. En primer lugar, porque hay motivos para ella; y en segundo lugar, porque la oposición a la huelga coloca a CC.OO. en una situación muy difícil. Tan difícil, que no va a ser entendida ni por los trabajadores ni por nuestros afiliados. Muchos de ellos se preguntan cómo es posible decir que no hay motivos para una huelga general. Y,¿qué les va a pedir el sindicato a sus afiliados y delegados? ¿Que acudan el día 15 a su puesto de trabajo? ¿Que se enfrenten a los piquetes? ¿Que reclamen el "derecho individual al trabajo"?
La oposición activa a la huelga general del 15 de junio inevitablemente nos haría aparecer coincidiendo una vez más con el PP y la patronal.
Y aunque en potencia podría arrastrarnos a una dinámica infernal, es seguro que ese día prevalecerán las tradiciones de lucha de nuestro sindicato, con la participación de miles de afiliados y afiliadas a CC.OO. en la huelga general.
Por todo lo anterior, concluimos: