ANTE LA REMODELACIÓN DEL SECRETARIADO CONFEDERAL
POSICIÓN DEL SECTOR CRITICO CC.OO.

La crisis que está viviendo la C.S. de CC.OO. en las últimas semanas por la "remodelación" del secretariado confederal, no es un hecho aislado ni nuevo. Desde el VI Congreso la mayoría encabezada por Antonio Gutiérrez y respaldada por los dirigentes federales y territoriales del sector oficial, decidió excluir de todas las responsabilidades a los representantes del Sector Crítico a pesar de representar a un tercio del sindicato. Dos años después de finalizar el VII Congreso Confederal con la elección de una nueva dirección, incluida la Secretaría Confederal, la situación interna no se ha modificado a pesar de las expectativas creadas en el propio congreso. Ahora la marginación y exclusión se extiende entre la propia mayoría. Es evidente que no se resuelve el problema que hemos venido sufriendo en los últimos años, sino que se reafirma la política inquisitorial que se ha venido aplicando.

El Sector Critico de CC.OO. ha defendido, y seguirá defendiendo, el derecho de todos los miembros de los órganos de dirección elegidos democráticamente en los Congresos de las diferentes estructuras, a participar en la gestión diaria de la estrategia de nuestro sindicato. Es imprescindible que las Comisiones Obreras recuperen los principios básicos que siempre nos habían caracterizado de participación, pluralidad y democracia interna. Una organización como la nuestra no puede permitirse ni un día más en el que se siga excluyendo a compañeros y compañeras por el simple hecho de opinar y tener criterio propio. En nuestro Sindicato no sobra nadie, son necesarios los esfuerzos de todos y todas para luchar contra el afán depredador del gobierno y los empresarios. Nos hemos enfrentado, y lo seguiremos haciendo, a toda reforma que intente imponer en CC.OO. una organización de corte presidencialista.

La estrategia pasa por fortalecer CC.OO. con la participación de los afiliados y trabajadores, la defensa de la pluralidad y la democracia interna, para combatir en las mejores condiciones las agresiones que estamos sufriendo por parte del Gobierno. No podemos asumir que nuestro sindicato se debilite con guerras internas cuando los trabajadores vemos como se cuestionan a diario pilares básicos como la sanidad, la enseñanza o las pensiones públicas, cuando el Gobierno se permite la licencia de modificar la legislación laboral sin acuerdos con las partes implicadas o cuando se anuncian nuevos recortes en las prestaciones sociales. Nosotros seguimos defendiendo un giro sindical a la izquierda para recuperar la movilización de los trabajadores y trabajadoras, y frenar la política antisocial que está aplicando este gobierno. Exigimos la recomposición de la unidad interna para cumplir con los objetivos que nos demandan los trabajadores y afrontar con las máximas garantías el proceso de elecciones sindicales que se inicia este año.

 

Madrid, 18 de febrero de 2002