OTRA EUROPA MÁS SOLIDARIA ES
POSIBLE
La actual Unión Europea esta llevando a cabo una
política totalmente injusta e insolidaria para con los pueblos empobrecidos del
Planeta. Racanean con la Ayuda al Desarrollo, siguen exigiendo el pago de la
deuda externa, y aprueban leyes de extranjería cada vez más duras y excluyentes
para las personas inmigrantes, por poner algunos ejemplos.
Esta
misma Unión es hoy uno de los principales garantes del actual sistema
financiero internacional, diseñado para mantener a los países empobrecidos en
una situación de dependencia estructural, a través del servicio de la deuda,
unos mercados financieros volátiles/especulativos y unas estructuras para la
toma de decisión económica que excluyen a las víctimas del sistema actual.
Los países que conforman la Unión Europea, siguen
exigiendo el pago de una deuda externa totalmente injusta e ilegítima, que
atenaza el futuro de los pueblos empobrecidos. Una deuda que no deja de crecer
y ante la cual no hacen sino condonar unas migajas en condiciones muy duras
para los países deudores. Igualmente, se es parte fundamental del grupo de
países enriquecidos implicados en la explotación de los recursos naturales y
del conocimiento de los pueblos del sur. Por ello, no podemos sino exigir la abolición
total de la deuda externa, y la reparación de la deuda histórica, social y
ecológica que la UE tiene contraída con los pueblos empobrecidos.
Recientemente, los 15 estados miembros de la Unión
Europea acordaron en la última cumbre de Barcelona, que todos los Estados
miembros deben alcanzar para el año 2006 el 0’33% del PIB para Ayuda oficial al
desarrollo (AOD), llegando así a una media europea del 0’39% del PIB. Este
acuerdo que queda muy lejos del 0’7 % propuesto por Naciones Unidas en la
década de los 80, no podemos sino considerarlo como un acuerdo cosmético de
mínimos, totalmente insuficiente para lograr los objetivos de erradicación de
la pobreza en el mundo.
Abolir la deuda externa, aumentar los recursos de la
cooperación, aplicar la Tasa Tobin a las transacciones financieras
internacionales, garantizar la igualdad de derechos a todas las personas, sean
inmigrantes, mujeres, payos o gitanos, y hacer ambientalmente sostenible
nuestras sociedades, deberían ser algunas de las prioridades de los responsables
europeos. Nosotros y nosotras se las exigimos, para que esa otra Europa y ese
otro Mundo sean posible.
RCADE NAFARROA.