Precedido de una intensa propaganda callejera, realizada durante
un mes, se realizó en la calle, el acto de FAU que se denominó
de "Fin de Siglo". La concurrencia se extendió a lo largo de
la cuadra y siguió con interés los planteos social-políticos,
el rescate histórico así como las propuestas de acción
que la Organización fue planteando a través de los distintos oradores.
Hicieron uso de la palabra integrantes de la CALA de Brasil y Argentina.
Va a continuación el discurso de Cierre.
"Salud compañeros
En lo que hace al imaginario popular un siglo se termina. Un
siglo movido, con muchos cambios. Tantos que han constituido otra etapa diferenciada
del sistema. De un sistema que marco a fuego con su voracidad y crueldad esos
cambios que se fueron operando.
Es un momento, simbólicamente adecuado, para un balance de lo transcurrido
en la vida social-político, ideológico-cultural de las poblaciones.
De tantas esperanzas e ideales que el correr del tiempo destrozó. Acerca
de cuales son las cosas que permanecen idénticas pese al tiempo transcurrido.
También de ingenuidades e ilusiones. De anhelos mal canalizados. De pedir
peras al olmo, de volver a tropezar en la misma piedra.
Girar en círculos no es avanzar. Nuestras poblaciones, pese a tanto adelanto
técnico- científico, por momentos maravilloso, casi mágico,
siguen carentes de cosas fundamentales. Su miseria ha ido en aumento. Y hay
pobreza extrema, lacerante, dolorosa, para grandes multitudes.
Los pobres del mundo, como personajes de la Divina Comedia, parecen condenados
al infierno eterno por un sistema que lo administra. Salir del infierno es el
único camino que queda.
La crueldad que se observa y duele no es fruto de la casualidad. No está
en la naturaleza de los hombres y las cosas. Está en las entrañas
mismas de un sistema que posibilita lo peor de la condición humana y
lo eleva a condición de virtud. El crudo egoísmo, la insensibilidad,
el individualismo antisocial, no es el rasgo sobresaliente del humano ser. Sin
una profunda circulación de la cooperación, de la solidaridad,
poco es lo que la humanidad hubiera podido avanzar. Sin embargo este rasgo fundamental
para nuestro humano desarrollo se lo fragmenta, se lo atomiza, se lo minimiza,
y se propone como rasgo sobresaliente la aislada individualidad. Una ideología,
un sistema, logran ocultar lo mejor y reescriben perversamente nuestra historia.
Cada cual preocupándose sólo de lo suyo y cada cual valiendo por
lo que tiene, dejando la dinámica social a los entendidos o a los nacidos
para mandar, es el mensaje y sería según ellos la forma segura
del humano desarrollo.
El consejo, cultural-ideológico, es el mismo del viejo vizcacha: "conservate
en el rincón donde empezó tu existencia".
Pero se olvidan, porque quieren olvidarse, que lo mejor que tiene la humanidad
lo ha logrado con rupturas, con cooperación, con luchas. Avances, políticos,
jurídicos, sociales, son el fruto de chicas, medianas y grandes peleas
de los de abajo en diferentes periodos y coyunturas históricas. Los de
arriba, en los diferentes periodos históricos, nunca regalaron nada a
los de abajo. Y esta sí es una constante.
En el ocultamiento de como avanzan y se transforman las cosas le va la vida
al sistema.
Por eso en momentos que a nivel de teorías del conocimiento lo que aparece
con mas rigor es la ruptura, la discontinuidad (como indicaría Bachelard
por ejemplo), desde las ideologías oficiales, compuestas de un amplio
espectro, nos dirán que yendo de a poco, casi filatélicamente,
sin salirse del círculo, manejándose en el marco consagrado, es
como se logra el avance. Y la noria sigue rodando y la miseria multiplicando.
Las luchas enmarcadas en lograr una discontinuidad del ordenamiento existente,
de la actual estructura de dominación, son las que sirven para un cambio
a favor de los pobres del mundo. Quien puede dudar a esta altura de la capacidad
de reproducción del sistema y de la eficacia operativa de sus mitos.
Desgraciadamente el fabricante de ilusiones sigue vigoroso.
Pero hay anhelos, esperanzas, convicciones, deseos de justicia, resistencias
a las infamias, que no han podido ni podrán destruir toda esa gama de
diversos asesinos: guerras, aparatos represivos, hambruna, marginaciones, traficantes
de ideas.
Y esos anhelos han animado la escena social-política de este siglo que
fenece. Hay profundos e inextinguibles sueños poblados de vigor, de bronca,
de esperanzas.
No lo matan las globalizaciones, los neoliberalismo, las teorías de que
detrás de este sistema no hay ni ideologías ni sistema sustituto.
No lograrán el pueblo quieto.
No diremos cosas que no son, sería tontería política hacerlo,
los pueblos en esta coyuntura histórica no están en avanzada y
proponiendo masivamente un cambio de fondo. Lo sabemos, se observa, pero no
saquemos de esto conclusiones falsas, la lucha de clases no ha terminado. Podrá
sí tener mayor eficacia el terrorismo ideológico, que practican
tirios y troyanos, para ocultar, e impedir la mención expresa de esta
problemática. Tapando así el sol con un hornero.
Mucho nos han legado las luchas obreras, los movimientos revolucionarios en
el correr de este siglo. Han impuesto reivindicaciones tendentes a mejorar la
situación de los oprimidos. Se han planteado cambiar el orden existente
y han dicho con claridad por qué.
Una claridad mayor a la que hoy tiñe el mundo donde influyen los rápidos
y modernos fabricantes de seudoteorías y doctrinas. Hay ahí un
saber mayor acerca de la estructura de dominación en la que se está
inserto. Y no es el saber que hoy nos sugieren.
No van de la mano adelantos técnicos con un mayor real saber. Esa idea
de progreso ha quedado desmentida en el correr de la historia.
La corriente anarquista a recorrido el siglo luchando y realizando una crítica
aguda a los mecanismos de poder que sostienen el sistema. Intentó observar
desde otro horizonte el funcionamiento social, trató de construir un
discurso por fuera de los paradigmas sugeridos por la cultura reinante. Muchas
veces con intuiciones brillantes, como aquella de Bakunin que estableciera que
una dictadura del proletariado terminaría en una dictadura contra el
pueblo y sin nada de socialismo. O aquellas otras que articulaban a la estructura
de poder el sistema carcelario y represivo, en esa misma perspectiva que hoy
desarrolla en un Vigilar y Castigar, Michel Fucó, con más consistencia.
Porque siguen arrojando luz, porque siguen señalando problemas es útil,
realizar hoy, un breve pantallazo a luchas impulsadas por la corriente libertaria
en este cercano tiempo pasado. Para que sobre las espaldas de ese aporte se
pueda ver más lejos en el siglo XXI.
Muchas y continuadas han sido las distorsiones y calumnias sobre nuestra corriente
anarquista. Hay episodios que se comentan como demenciales o criminales. Se
toman aislados y se les reviste de atrocidad gratuita. Nunca se menciona su
articulación histórica. Nunca tampoco, que ellos son respuesta
a verdaderas atrocidades cometidas contra movimientos obreros o populares. Se
encuentran dentro de estos episodios los ocurridos a finales y principio de
este siglo en Europa y Norteamérica.
La verdad es que un fuerte enfrentamiento de clases cubría un amplio
escenario mundial. El movimiento obrero y popular combatía; se sucedían
grandes huelgas, enfrentamientos callejeros, reclamos contra viles atropellos,
contra inhumanas condiciones de vida.
Tanto en Europa como EE. UU, donde ocurren las acciones más frecuentemente
mencionadas, se dieron hechos brutales que indicaban la crueldad del sistema
capitalista y su desprecio por los desposeídos. A sangre y fuego reprimían
los justos reclamos del pueblo.
En Italia, en España, en Estados Unidos, en Francia, hubo persecuciones
sistemáticas y horrendas masacres de obreros.
En tal marco es que se da ese conjunto de hechos de vindicación. Aparecen
en escena militantes sensibles que les duele en lo profundo esos episodios brutales
que emanan desde los centros de poder. Un dolor que pedía pronta justicia,
que tanta inhumanidad no quedara impune. Y la sangre corrió. Pero, como
dice González Prada: "Hay sangres que no manchan. Manos incólumes,
manos dignas de ser estrechadas por los hombres honrados, las que nos libran
de tiranos y tiranuelos"
El 29 de julio de 1899, el atentado de Monza contra Humberto I de Saboya, rey
de Italia, fue un acto de vindicación realizado por un joven anarquista:
Gaetano Bresci.
La motivación de Bresci para llevar a cabo este episodio se relaciona
con toda una política bestialmente represiva.
Fue por aquellos mismos años que a raíz de una huelga general,
tropas del ejército, hicieron una masacre obrera, corrió mucha
sangre proletaria en las calles de Milán. Este último e infame
episodio fue un acicate decisivo para Bresci.
Sus palabras fueron firmes, denunciaron la podredumbre del sistema y que prefería
la muerte a quedar insensible ante tanto atropello bárbaro.
Un origen semejante tuvieron otros hechos, anteriores y posteriores, que terminaron
con la ejecución de responsables de atrocidades a manos de anarquistas.
Tal es el caso de Carnot, Presidente de Francia. En 1894 Santos Caserio le dará
muerte. También un joven anarquista. El motivo detonante se ubica en
los sucesos de Monteceau-Les-Mines, por el cual fueran masacrados a metralla
cantidad de obreros mineros que se encontraban en huelga y movilizados.
Y también en 1894, a manos del joven anarquista alemán, Czolsgtz,
es muerto el Presidente norteamericano Mac Kinley. Un Presidente que impulsaba
con fobia la persecución de las sociedades obreras de resistencia y la
expansión imperialista. Instrumento y defensor de los grandes capitales;
autorizó la masacre de los huelguistas de Hazleton y las torturas de
los mineros de Idaho.
En 1897 el ministro español Cánovas del Castillo es ajusticiado
por el intelectual italiano Anguiolillo. Militante que recibiera una fuerte
y dolorosa impresión de los exiliados en Londres, sobrevivientes de las
atroces torturas realizadas en el Castillo de Monjuich. Pudo observar el cuadro
del horror: mutilados, rostros desfigurados y huellas imborrables en distintas
partes del cuerpo que hablaban de los suplicios sufridos.
Cerca de trescientos anarquistas que habían estado detenidos en ese Castillo
sufrieron suplicios espantosos.
Estos fueron algunos de los hechos de vindicación que cerraron el siglo
que está por fenecer. Y ese fue el verdadero contexto social-político
en que debieron ser tratados.
Pero sobre los verdaderos crímenes del sistema, de las clases que detentan
el poder, desde arriba tratan de justificarlos o tirar sobre ellos un manto
de olvido. Ya se trate de masacres o ejecuciones de obreros militantes que levantan
banderas de emancipación. Tal el caso de esos obreros y luchadores ejemplares:
Sacco y Vanzetti.
Esos, que pese a todo, han quedado para siempre en gran parte del imaginario
obrero, en el alma libertaria, y de todos aquellos que luchan y anhelan la instauración
de una sociedad justa y libre.
El carácter de parodia que tendrá todo el proceso judicial se
manifiesta claramente desde el mismo comienzo.
Lo único terminante en el proceso era su condición de anarquistas,
a la que nunca renunciaron y por la cual habían participado en huelgas
y acciones solidarias, combatido el servicio militar y difundido publicaciones
socialistas y libertarias.
El caso de Sacco y Vanzetti fue y sigue siendo una fuente de lecciones revolucionarias.
Entre tantas cosas nos permite, sobre todo, comprender algunos de los mecanismos
de funcionamiento del sistema de dominación.
Pero esta vez los pueblos comprendieron el crimen y sus motivos. de que no se
trataba de un hecho ocasional y aislado, de que no se estaba en presencia de
un error o simplemente un exceso. La movilización de protesta y la solidaridad
sin pausas se extendió de los Estados Unidos a Europa, del Río
de la Plata a África del Sur. Decenas de comités de solidaridad
y apoyo fueron creados en el mundo entero, reclamando por la libertad de Sacco
y Vanzetti. Datos recientes establecen que se movilizó más gente
que en oportunidad de la guerra en Viet Nam .
La misma respuesta han tenido las clases dominantes contra similares luchadores
de otras corrientes ideológicas que cuestionaban su injusto ordenamiento
social.
No es casual que ocurriera lo mismo en Alemania en distintos momentos históricos.
Con los Espartakistas y militantes anarquistas en la Alemania. del 18 y la del
fascismo más adelante.
Tomemos el ejemplo de Erich Müsham que es paradigmático al respecto.
Al proclamarse en Baviera la República de Consejos (7 de abril de 1919)
Müsham y Landauer son nombrados comisarios del pueblo. Una semana más
tarde los comisarios del pueblo son detenidos y encarcelados, con excepción
de Gustav Landauer, que escapa por casualidad. Sin embargo, el 1º de mayo
Landauer es muerto literalmente a patadas, por soldados que tenían orden.
Müsham es condenado a 15 años de prisión. A fines de diciembre
de 1924 es amnistiado después de 5 años y 9 meses de cárcel.
Fiel a la misión que él mismo se había propuesto cumplir,
el maduro luchador por la libertad, optimista a pesar de los golpes sufridos,
reanuda su actividad en una situación completamente distinta.
Su doctrina libertaria era para los archiautoritarios nacionalsocialistas especialmente
odiosa. En diciembre de 1932 el diario de Hitler "El ataque", de Berlín,
culpa al "marxista judío Müsham" de haber participado
en determinados hechos en 1919, como comisario del pueblo de la República
bávara de consejos en Munich.
Existen informes coincidentes de sus compañeros de prisión, sobre
los 500 días de sufrimiento y tortura a que fue sometido Müsham.
Un día le dijeron que iba a ser fusilado y que debía cavar en
el patio su propia tumba. El tomó la pala, golpeó con ella en
la pierna a uno de sus verdugos, abrió su camisa y gritó: "Aquí
me quedo, fusílenme, perros; no pienso cavar mi propia tumba".
"A Müsham lo torturaban más que a todos los otros presos. Sus
ojos estaban enrojecidos y sangraban. Le habían quebrado los pulgares
para que no pudiera escribirle a su esposa".
Finalmente fue brutalmente golpeado y asesinado.
Pero, en su débil cuerpo vivía un fuerte espíritu que ninguna
tortura había podido destruir. "Aunque me maten, sostendré
que doblegarse es mentir", era la divisa que él mismo había
escrito. Cuando trataron de obligarlo a cantar la canción nacionalsocialista
de Horst Wessel, cantó con todas sus fuerzas la Internacional.
Sí, en distintos lugares se ha ocultado o reescrito la historia. Tenemos
el caso en Rusia de la Machnovstchina. La organización social que habían
concretado debía ser ocultada como antes había sido destruida.
Durante cerca de un año en toda una región la Machnovstchina,
al tiempo que combatía militarmente, creó una forma nueva de orden
social sin Estado: la comuna de trabajo libre y los soviets libres de los trabajadores.
La historia oficial rusa deformó y calumnió este importante episodio
histórico. Constituye él una luz que sigue siendo sugerente acerca
de como organizar una sociedad sobre bases participativas, donde el pueblo tomo
realmente en sus manos el funcionamiento social.
Las luchas campesinas en Ucrania tuvieron una figura aglutinante en Néstor
Machno.
Este destacado militante libertario nació el 27 de Octubre de 1889 en
Ucrania, desplegó una acción trascendente en este original movimiento
revolucionario. Considerado por gran parte del pueblo como "padre"
del movimiento, impulsó la construcción de una organización
insurreccional revolucionaria.
Proclamó para los pueblos de Ucrania, la organización de comunas
libres, desarrolladas autónomamente siendo ésta la forma que hallaron
para solucionar los problemas que los acechaban.
"Vencer o morir, he aquí lo que importa para los campesinos y obreros
de Ucrania en el presente momento histórico. Pero no podemos morir todos;
somos muchos, somos la humanidad. Por consiguiente venceremos. Pero no para
repetir el ejemplo de años pasados, para poner nuestra suerte en manos
de nuevos amos, venceremos para tomar el destino en nuestras manos y organizar
según la propia voluntad nuestras vidas y nuestra verdad" (De los
1eros. manifiestos de Machno).
En octubre y noviembre de 1918 los destacamentos de Machno iniciaron un ataque
general contra la reacción del hetman. Aprovechó debilidades de
las tropas austro alemanas y se armaron a sus expensas. En un combate tenaz
que duró tres días, las fuerzas de Machno ocuparon definitivamente
Gulai-Polé. Se afirmó allí y organizó en el lugar
el cuartel general de su ejército. Durante meses la guerrilla machnovista
detuvo a las fuerzas de la contrarrevolución.
En estas condiciones el Consejo revolucionario militar convocó el tercer
congreso de los campesinos, obreros y guerrilleros que se realizó el
10 de abril de 1919. Estuvieron representados más de 2 millones de personas.
El congreso con prudencia establecía su forma de encarar la organización
social en estas nuevas condiciones, una forma con autodeterminación,
con socialismo y libertad, con participación efectiva y protagónica
de la población.
Sentían que estaban construyendo lo nuevo y lo daban todo por ese sueño.
Ese sueño de socialismo y libertad que los tiempos indican como único
camino para sustituir este capitalismo despiadado.
Y esta es una de las experiencias de socialismo con libertad que, sin dejar
de tener presente la coyuntura histórica actual, debemos tener muy en
cuenta con miras a la construcción teórico y social futura.
Otra gran experiencia la constituye la gran Revolución Española,
con su heroicidad, con su propuesta social, con sus colectivizaciones, con su
milicia popular.Esa revolución que produjo militantes como Buenaventura
Durruti y muchos otros de su talla.
Los hitos fundamentales de su vida son los mismos de los de la clase obrera
española de los años 20 y 30. La imagen de Buenaventura Durruti
trascendió su marco espacial y temporal y aún sobrevive en éstos
tiempos.
Este obrero metalúrgico había luchado por la revolución
desde muy joven. Había participado en luchas de barricada, asaltado bancos,
arrojado bombas y secuestrado jueces. Había sido condenado a muerte tres
veces: en España, en Chile, en Argentina. Había pasado por innumerables
cárceles y había sido expulsado de ocho países".
En una sociedad donde la patronal actuaba con pistoleros a sueldos, con un estado
represivo y con la solidaridad de una Iglesia cómplice y responsable
de buena parte de los males de su época, la acción directa de
los de abajo como respuesta era algo obvio y de sobrevivencia.
En 1923 ajusticiaron al Cardenal de Zaragoza, Sodevilas, fascistisante y organizador
de bandas de pistoleros. Todos los hechos protagonizados por Durruti y sus compañeros
fueron hechos políticos enmarcados en una guerra de clases no formalizada
pero real de aquellos años.
Estos anarquistas vivían y actuaban con un único norte: la victoria
de la revolución. En función de esto:
a) siempre actuaron en el seno del movimiento obrero organizado o contribuyeron
a su organización; b) la necesidad de la organización fue una
constante de su militancia; c) nunca perdieron o pusieron en duda una sólida
ética anarquista construida por generaciones.
Como es sabido cuando el golpe de estado de Franco, es la clase obrera organizada,
la que evita su triunfo inmediato en Barcelona, Madrid, Valencia y en buena
parte de la península ibérica. Quienes vanguardizan son los obreros
de la C.N.T. en una entrega generosa donde varios mueren como Ascaso que cae
en los primeros días en la toma del cuartel de Barcelona. El poder está
en manos de la clase obrera y de los anarquistas tal como lo reconocen los historiadores
y el imaginario español cuando realiza un balance o una mirada retrospectiva
al 36.
La solución es hacer a la vez la guerra y la Revolución.
Así comienzan ambas fases simultáneamente: la guerra al fascismo
y la Revolución social. Por un lado comienza una guerra convencional
de obreros contra soldados profesionales y por otra los sindicatos toman el
control de fábricas y talleres en Barcelona y de los servicios en la
zona republicana. Mientras se mantienen los frentes de batalla sin armas ni
la infraestructura mínima, al paso de las columnas anarquistas los campesinos
aragoneses organizan colectividades y abolen la propiedad privada.
Tenemos una experiencia de luchas de clases de intención revolucionaria
en nuestro Continente. En ella tanto en las últimas décadas del
siglo como las primeras de éste el anarquismo jugó papel principal.
Organizó los primeros sindicatos y Federaciones de sindicatos, difundió
la doctrina socialista y la necesidad de hacer ruptura con el sistema capitalista,
generó en el imaginario popular la esperanza, la representación,
de una sociedad sin clases y sin oprimidos. Veamos algo sobre esta actividad
en algunos de los países de nuestro Continente.
En Méjico en las últimas tres décadas del siglo pasado
hay organización de sindicatos y grandes huelgas. Se debe ello a una
tarea de inspiración libertaria.
Después vendrá Ricardo Flores Magón y su Partido Liberal,
que pronto deribara hacia el anarquismo, sufrió duras persecuciones.
La Lucha de Ricardo es toda una epopeya en pos de cambios profundos, en procura
de una sociedad sin injusticia y donde los oprimidos adquirieran su lugar bajo
el sol.
En 1900 aparece el periódico "Regeneración". Su prédica
es revolucionaria y de enfrentamiento a la dictadura. Se transformó de
inmediato en un punto de referencia de los sectores combativos.
En 1906, la Junta del Partido Liberal con Ricardo Flores Magón a la cabeza
había logrado concretar medios para la lucha. Más de cuarenta
grupos habían sido formados y con gran sacrificio fue posible munirlos
de las armas necesarias.
Haciendo una lectura de la situación existente a nivel de la población
en todo el país, establecen que es tiempo de rebelión. Fijan un
levantamiento general que daría comienzo el 30 de setiembre de 1906.
No se pudo generalizar la revuelta, pero quedaron en la historia las luchas
revolucionarias de Acayucan, Minatitlán y Puerto México ocurridas
el 23 de setiembre.El gobierno da una persecución sin cuartel a los cabecillas
de la revuelta, en especial a Ricardo. Ofrece por su cabeza 25 mil dólares.
Las fuerzas represivas norteamericanas coordinaban con las mejicanas la represión
y persecución de los revolucionarios.
En 1910 ante propuestas mediatizadoras de Madero, Ricardo Flores Magón
responde:
"Nosotros estamos convencidos de que la libertad política es una
mentira en lo que concierne a la clase trabajadora. Los pobres no reciben ningún
beneficio con el hecho de poder designar al hombre que ha de dominarlos... luchamos
por la emancipación económica del proletariado, y nuestro objeto
es que la tierra y la maquinaria de producción queden en poder de todos
y cada uno de los habitantes de Méjico, sin distinción de sexo...".
Desde 1906 a 1908 el Partido promovió de manera directa o indirecta huelgas
y levantamientos revolucionarios en diferentes puntos de Méjico.
El 1º de julio, otro grupo de anarquistas exiliados en El Paso, invadió
el pueblo de Palomas, situado cerca de la frontera, con la finalidad de facilitar
una invasión posterior y el tránsito de las tropas revolucionarias
hacia el interior de Méjico.
El movimiento campesino, encabezado por Zapata, cuyo ámbito fue principalmente
el Estado de Morelos, puede ser considerado, desde un punto de vista ideológico
y estratégico como prolongación de los movimientos rurales de
los años 70 del siglo 19. Inicialmente Emiliano Zapata tenía una
ideología más que nada vinculada al "capul". Más
tarde, en el marco de su lucha, enarboló en su bandera el lema anarquista
"Tierra y Libertad", identificado con el magonismo y utilizado primero
por Práxedis Guerrero. Soto y Gama, que cumplió funciones de secretario
en el ejército zapatista, se constituyó en vehículo transmisor
de las ideas libertarias de Flores Magón. Fue también un anarquista
quien redacto el famoso Plan de Ayala.
Dirá Flores Magón: "el único grupo afín a los
nuestros es el de Zapata".
La lucha de Ricardo Flores Magón y su Partido revolucionario y libertario
son un ejemplo en nuestra América Latina.
En Brasil con una fuerte inmigración, principalmente la italiana, que
mucho gravitó en el desarrollo del pensamiento socialista y libertario,
se realizaron diversas actividades y experiencias de orientación anarquista.
Estas actividades van desde experiencias sociales comunitarias y educativas
a la tarea de formación de sindicatos obreros.
Cierra fin de siglo con una cantidad de periódicos libertarios de difunden
la ideología y que promueven acciones sociales.
La Liga Operaria Internacional de Río Grande, de orientación anarquista,
que nace en 1897 se moviliza en pos de la realización del Primer Congreso
Obrero de Río Grande do Sul.
Sociedades de Resistencia y grupos libertarios aparecieron en todo el país
a comienzos del siglo. En 1903 se fundan centenares de agrupaciones, asociaciones
y uniones obreras.
En 1906 la Federación Regional de Río de Janeiro convocó
el Congreso Nacional, del cual surgió la Confederación Obrera
Brasileña.
Después vendrán muchas luchas impulsadas por los anarquistas.
Como aquella huelga general del 1º de Mayo de 1907 que estalló en
varias ciudades y que tenía como punto el reclamo de una jornada de trabajo
de 8 horas.
Como aquella tentativa revolucionaria después del 17 que surgió
de Río de Janeiro y que tuvo como firmes sostenedores ideológicos
a Manuel Campos y Joao Perdigao que contaron con el apoyo vigoroso de los anarquistas
de Santos. Iniciada con la huelga de los obreros textiles de Río de Janeiro,
Niteroi y Petrópolis.
Teniendo como impulsora a la corriente libertaria: idealismo, convicciones,
sacrificios y sangre regaron el Brasil de estas primeras décadas.En Chile,
quizás el lugar más compartido con otras corrientes socialistas,
realizó el anarquismo también la tarea de organización
de sindicatos y promovió y participó en grandes eventos huelguísticos
e incluso en el desarrollo de una huelga general revolucionaria.
En 1890 fueron los libertarios animadores principales de la importante huelga
de los lancheros de Iquique. Huelga que se extendió a Antofagasta, Valparaiso,
Concepción, etc. Las fuerzas represivas hicieron una matanza.
A principios de siglo se multiplicaron las Sociedades de Resistencia organizadas
por anarquistas.
La recordada Semana Roja de Santiago de 1905. Ese que fue un movimiento masivo
y combativo donde los anarquistas estuvieron en primer plano. Que aante el asesinato
salvaje de unos 200 trabajadores un conjunto de gremios decretaron la huelga
general en todo el país.
Esa otra huelga histórica de asesina represión, en la que también
los anarquistas estuvieron al frente, la de los salitreros de Iquique. En la
que cayeron bajo el fuego de metralla unos dos mil obreros.
Y en 1931 la corriente libertaria forma la Confederación General de Trabajadores.
En Bolivia distintos sindicatos y Sociedades de Resistencia se unieron y fundaron
en 1908 la Federación Obrera Local de La Paz. En 1912 se fundó
ya la Federación Obrera Internacional (FOI) donde predominaba la ideología
anarquista y que adoptó como símbolo la bandera rojinegra.
Esa dura lucha de 1919, con incidencia principalmente anarquista, de los mineros
de Huanuni contra el barón del estaño, Patiño, donde los
mineros conquistan las 8 horas.
La gran manifestación de repudio de 1929 por la detención del
libertario Cusicanqui.que fue confinado junto con su compañera. La fundación
de la Confederación Obrera Regional Boliviana en 1930.
En Perú, en los últimos años del siglo se organizaron los
primeros sindicatos obreros en los que se advierte la orientación libertaria.
Hay una serie de huelgas y congresos obreros también sobre fin de siglo.
En 1904 se fundó la "Unión de Trabajadores Panaderos"
con la directa participación de un grupo de anarquistas.
La huelga de estibadores en el Callao de 1907 donde tenemos el primer mártir
de la lucha obrera del Perú, el compañero Florencio Aliaga.
Aquella primera huelga general impulsada por libertarios en la industria textil
en 1911.
La Federación Obrera Regional Peruana de 1912 organizada por los anarquistas.
La campaña por la jornada de 8 horas es impulsada por la FORP y grupos
anarquistas, que después de muchas luchas, logró en 1919 su objetivo.
La carestía y la huelga del Callao, en que suspendieron sus tareas los
muelles, las playas, las factorías, la aduana y fueron expropiados los
comercios de la Plaza del Mercado.
En Cuba con influencia importante de obreros españoles anarquistas se
fundan las primeras sociedades obreras de Resistencia.
En 1890 más de 3000 trabajadores marchan desde el Campo de Marte hasta
el Skatin Ring, en el centro de La Habana, donde 15 oradores agitaron el problema
de las 8 horas.
En 1892 se realiza el primer Congreso Obrero Regional. Aquí la corriente
anarquista fue ampliamente dominante.
El sostenido combate de los gremios por las 8 horas.
La guerra de independencia donde los obreros anarquistas apoyaron a Máximo
Gómes. Martí y su participación junto a los anarquistas
en la creación de ligas y clubes en la emigración. Militantes
anarquistas colaborando o integrando el Partido Revolucionario Cubano de Martí.
Un partido distinto, hecho para la liberación y de funcionamiento descentralizado.
En 1899 la primer huelga general que es llevada adelante por los albañiles,
exigían la implantación de las 8 horas, impulsada, en gran parte,
por los anarquistas.
En 1914, al principio de la guerra mundial, cuando cerraron muchas fábricas.
Los anarquistas organizaron un Comité para luchar contra el hambre.
En 1922 se constituyó la Federación Obrera de La Habana, su secretario
general fue el anarquista Alfredo López. La Confederación Obrera
tuvo orientación anarcosindicalista desde 1925 a 1931.
Pero poco después de la fundación de la Confederación los
dirigentes anarcosindicalistas fueron perseguidos con saña, dos de los
más destacados luchadores, Enrique Varona y Alfredo López fueron
asesinados.
Las grandes huelgas en 1931, impulsadas por gremios obreros anarquistas. La
huelga general de 1933 que fue el fin de la dictadura de Machado.
Tenemos además la labor libertaria, más conocida, desarrollada
en el Río de la Plata. La organización de los primeros sindicatos
y Federaciones: FORU y FORA. Las luchas por las 8 horas y varias otras reivindicaciones
que mejoraron, en ese entonces, la calidad de vida del trabajador. La prédica
emancipadora y el acento puesto en el cambio de sistema. La confianza puesta
en la participación directa popular. Los vengadores obreros, los Kurt
Wilckens, los Radowisky. Las grandes huelgas generales.
Nuestra Organización, FAU, lleva ya más de 43 años de existencia.
Ella recibió el efecto de todas esas luchas históricas en su formación
y desarrollo. Fue conciente de la necesidad de reubicar el anarquismo a este
momento histórico. Conciente también de lo limitado del aporte
social libertario en esta última midad de siglo. Creyó en la necesidad
de insertar el anarquismo, como en su mejor época, a las luchas obreras,
populares y de intención revolucionaria de este momento histórico.
Un anarquismo fresco, actualizado, formando parte en las diversas luchas de
nuestros pueblos.
Pensamos firmemente que una verificación teórica e histórica
hace permanacer a la concepción libertaria con más vigencia que
nunca: el socialismo será con libertad o no será.
Nuestra FAU a recorrido casi medio siglo llevando adelante con convicción
los ideales de socialismo y libertad. Se munió para ello de estrategias
acordes con coyunturas concretas. Priorizó, como no podía ser
de otra manera, su trabajo en el seno de ese pueblo del que forma parte. Su
actividad se desplegó en el medio obrero, estudiantil, barrial, popular
y político general. Trabajó, a través de su militancia
obrera, en procura de la formación de lo que sería la CNT. En
ese mismo terreno impulsó la formación concreta de la Tendencia
Combativa. Trabajó en la formación de la Resistencia Obrero Estudiantil
cuando estimó que las circunstancias lo ameritaban. Articuló oportunamente
el accionar armado de la OPR 33, para fortalecer un proyecto en el que el pueblo
fuera el real protagonista de su emancipación.
La ROE se destacató en la solidaridad y su pelea conjunta con diversos
gremios. La OPR tuvo mayor resonancia por los secuestros de industriales y la
toma de la bandera de los 33 del museo histórico; esa bandera que nunca
fue recuperada.
Después nuestra FAU, que se reivindicó y reivindica como organización
política, siguió su trayecto hasta el presente. Tuvo que soportar
grandes golpes de la represión, golpes que costaron vidas de compañeros,
cárcel y torturas. Pero se reorganizó y siguió, con modestia
y entusiasmo metiendo el hombro, estando junto a los que luchan, trabajando
en favor de un proceso de fortalecimiento del pueblo todo. Y aquí estamos,
liquidando un siglo y con ganas de nacer joven en ese otro siglo que está
a la vuelta de la esquina.
Sí, llega el anarquismo a este fin de siglo precedido de una historia
de luchas y anhelos, todos vinculados, especialmente, con el pueblo trabajador.
Supo de errores y derrotas, pero a quedado intacta su convicción de que
es posible un orden social basado en la real participación de la gente
y en la justicia y la libertad.
Llegamos a este fin de siglo que tiene tantos aspectos distintos y tantos parecidos
con el precedente. Gran tecnología y la miseria conviviendo con las multitudes
obreras o ex obreras.
Recientemente el director regional de Unicef, Engebak, refiriéndose a
nuestro Continente nos dirá, que mas de la mitad de la población
vive en la pobreza, y que el 50% de los que viven en esa franja son menores
de 18 años. Y para nuestro país, Elena Vertier, nos dirá
que el 40% de los menores de entre 0 y 14 años nacen, crecen y se socializan
por debajo de la línea de pobreza, nada menos que unos 300 mil.
Un fin de siglo que junto a la miseria de las poblaciones tenemos la novedad
que en estos últimos 25 años se ha formado un capital mundial
compuesto por 60 mil empresas multinacionales y que está dominado por
un centenar de megaempresas mundiales.
En que la Organización Mundial del Comercio, hoy en la llamada Ronda
del Milenio, quiere siguir su paso miserablemente arrollador para lograr más
para los ricos y poderosos.
En que la mentada ingeniería génetica incrementa más el
hambre. Esa mentirosa revolución agrícola de los transgénicos
que agrava aún más situaciones dramáticas.
Esta realidad y estos intereses no se modifican con solicitudes. Son intereses
implacables que manejan una poderosa estructura de poder y que siempre quieren
más. En su vocabulario no existe la cuestión humanitaria.
Como en otras épocas sólo fuerzas sociales vigorosas y decididas
podrán procesar cambios reales. No se arrancarán mejoras y cambios
a favor de los de abajo si no hay lucha. El vaciamiento, desgaste y pérdida
de combatividad de ciertas izquierdas en nuestro Continente hacen pensar en
la necesidad de refundar una izquierda combativa de amplio espectro dispuesta
a interpretar las necesidades populares y actuar en consecuencia.
Muchas dificultades hay en el horizonte, pero no son momentos para de repliegue.
La dramática situación social exige el máximo de nuestro
esfuerzo.
Nada justifica la indiferencia, el descreimiento, la resignación. Nada
indica que se ha llegado al fin de la historia y que el socialismo no es posible.
Por que seguimos creyendo en la capacidad de resistencia de la gente. Por que
sabemos que nadie puede estar conforme con esta vida miserable. Porque sabemos
que los sueños no se matan y que los anhelos de justicia no se han extinguido.
Porque creemos que en la acción los pueblos y las personas crecen. Porque
seguimos creyendo más en el acuerdo que en la coerción; más
en la participación que en la obediencia.
Por eso seguimos siendo socialista y libertarios.
Queremos hoy, desde el corazón, recordar, hayan pensado como hayan pensado,
a todos los que han luchado, a todos los que han caído, en procura de
lograr una sociedad mejor.
Recordar al mismo tiempo, en los mencionados, a tantos compañeros queridos,
con quienes compartimos la trinchera y hoy no están entre nosotros.
A: Roberto Vasco Larrasq, Carlos Molina, Gallego Ramón Cedreiro, Washington
Perro Pérez, Hugo Casariego a Marino y Franano.
A aquellos compañeros asesinados y desaparecidos: Gerardo Gatti, León
Duarte, Alberto Mechoso, Idilio de León, Elena Quinteros.
Por un siglo en el que conquistemos el socialismo y la libertad.
Arriba los que luchan