Acto de "Fin de Siglo" de FAU, diciembre 1999.

Precedido de una intensa propaganda callejera, realizada durante un mes, se realizó en la calle, el acto de FAU que se denominó de "Fin de Siglo". La concurrencia se extendió a lo largo de la cuadra y siguió con interés los planteos social-políticos, el rescate histórico así como las propuestas de acción que la Organización fue planteando a través de los distintos oradores. Hicieron uso de la palabra integrantes de la CALA de Brasil y Argentina.
Va a continuación el discurso de Cierre.

"Salud compañeros

En lo que hace al imaginario popular un siglo se termina. Un siglo movido, con muchos cambios. Tantos que han constituido otra etapa diferenciada del sistema. De un sistema que marco a fuego con su voracidad y crueldad esos cambios que se fueron operando.
Es un momento, simbólicamente adecuado, para un balance de lo transcurrido en la vida social-político, ideológico-cultural de las poblaciones. De tantas esperanzas e ideales que el correr del tiempo destrozó. Acerca de cuales son las cosas que permanecen idénticas pese al tiempo transcurrido. También de ingenuidades e ilusiones. De anhelos mal canalizados. De pedir peras al olmo, de volver a tropezar en la misma piedra.
Girar en círculos no es avanzar. Nuestras poblaciones, pese a tanto adelanto técnico- científico, por momentos maravilloso, casi mágico, siguen carentes de cosas fundamentales. Su miseria ha ido en aumento. Y hay pobreza extrema, lacerante, dolorosa, para grandes multitudes.
Los pobres del mundo, como personajes de la Divina Comedia, parecen condenados al infierno eterno por un sistema que lo administra. Salir del infierno es el único camino que queda.
La crueldad que se observa y duele no es fruto de la casualidad. No está en la naturaleza de los hombres y las cosas. Está en las entrañas mismas de un sistema que posibilita lo peor de la condición humana y lo eleva a condición de virtud. El crudo egoísmo, la insensibilidad, el individualismo antisocial, no es el rasgo sobresaliente del humano ser. Sin una profunda circulación de la cooperación, de la solidaridad, poco es lo que la humanidad hubiera podido avanzar. Sin embargo este rasgo fundamental para nuestro humano desarrollo se lo fragmenta, se lo atomiza, se lo minimiza, y se propone como rasgo sobresaliente la aislada individualidad. Una ideología, un sistema, logran ocultar lo mejor y reescriben perversamente nuestra historia. Cada cual preocupándose sólo de lo suyo y cada cual valiendo por lo que tiene, dejando la dinámica social a los entendidos o a los nacidos para mandar, es el mensaje y sería según ellos la forma segura del humano desarrollo.
El consejo, cultural-ideológico, es el mismo del viejo vizcacha: "conservate en el rincón donde empezó tu existencia".
Pero se olvidan, porque quieren olvidarse, que lo mejor que tiene la humanidad lo ha logrado con rupturas, con cooperación, con luchas. Avances, políticos, jurídicos, sociales, son el fruto de chicas, medianas y grandes peleas de los de abajo en diferentes periodos y coyunturas históricas. Los de arriba, en los diferentes periodos históricos, nunca regalaron nada a los de abajo. Y esta sí es una constante.
En el ocultamiento de como avanzan y se transforman las cosas le va la vida al sistema.
Por eso en momentos que a nivel de teorías del conocimiento lo que aparece con mas rigor es la ruptura, la discontinuidad (como indicaría Bachelard por ejemplo), desde las ideologías oficiales, compuestas de un amplio espectro, nos dirán que yendo de a poco, casi filatélicamente, sin salirse del círculo, manejándose en el marco consagrado, es como se logra el avance. Y la noria sigue rodando y la miseria multiplicando.
Las luchas enmarcadas en lograr una discontinuidad del ordenamiento existente, de la actual estructura de dominación, son las que sirven para un cambio a favor de los pobres del mundo. Quien puede dudar a esta altura de la capacidad de reproducción del sistema y de la eficacia operativa de sus mitos. Desgraciadamente el fabricante de ilusiones sigue vigoroso.
Pero hay anhelos, esperanzas, convicciones, deseos de justicia, resistencias a las infamias, que no han podido ni podrán destruir toda esa gama de diversos asesinos: guerras, aparatos represivos, hambruna, marginaciones, traficantes de ideas.
Y esos anhelos han animado la escena social-política de este siglo que fenece. Hay profundos e inextinguibles sueños poblados de vigor, de bronca, de esperanzas.
No lo matan las globalizaciones, los neoliberalismo, las teorías de que detrás de este sistema no hay ni ideologías ni sistema sustituto. No lograrán el pueblo quieto.
No diremos cosas que no son, sería tontería política hacerlo, los pueblos en esta coyuntura histórica no están en avanzada y proponiendo masivamente un cambio de fondo. Lo sabemos, se observa, pero no saquemos de esto conclusiones falsas, la lucha de clases no ha terminado. Podrá sí tener mayor eficacia el terrorismo ideológico, que practican tirios y troyanos, para ocultar, e impedir la mención expresa de esta problemática. Tapando así el sol con un hornero.
Mucho nos han legado las luchas obreras, los movimientos revolucionarios en el correr de este siglo. Han impuesto reivindicaciones tendentes a mejorar la situación de los oprimidos. Se han planteado cambiar el orden existente y han dicho con claridad por qué.
Una claridad mayor a la que hoy tiñe el mundo donde influyen los rápidos y modernos fabricantes de seudoteorías y doctrinas. Hay ahí un saber mayor acerca de la estructura de dominación en la que se está inserto. Y no es el saber que hoy nos sugieren.
No van de la mano adelantos técnicos con un mayor real saber. Esa idea de progreso ha quedado desmentida en el correr de la historia.
La corriente anarquista a recorrido el siglo luchando y realizando una crítica aguda a los mecanismos de poder que sostienen el sistema. Intentó observar desde otro horizonte el funcionamiento social, trató de construir un discurso por fuera de los paradigmas sugeridos por la cultura reinante. Muchas veces con intuiciones brillantes, como aquella de Bakunin que estableciera que una dictadura del proletariado terminaría en una dictadura contra el pueblo y sin nada de socialismo. O aquellas otras que articulaban a la estructura de poder el sistema carcelario y represivo, en esa misma perspectiva que hoy desarrolla en un Vigilar y Castigar, Michel Fucó, con más consistencia.
Porque siguen arrojando luz, porque siguen señalando problemas es útil, realizar hoy, un breve pantallazo a luchas impulsadas por la corriente libertaria en este cercano tiempo pasado. Para que sobre las espaldas de ese aporte se pueda ver más lejos en el siglo XXI.
Muchas y continuadas han sido las distorsiones y calumnias sobre nuestra corriente anarquista. Hay episodios que se comentan como demenciales o criminales. Se toman aislados y se les reviste de atrocidad gratuita. Nunca se menciona su articulación histórica. Nunca tampoco, que ellos son respuesta a verdaderas atrocidades cometidas contra movimientos obreros o populares. Se encuentran dentro de estos episodios los ocurridos a finales y principio de este siglo en Europa y Norteamérica.
La verdad es que un fuerte enfrentamiento de clases cubría un amplio escenario mundial. El movimiento obrero y popular combatía; se sucedían grandes huelgas, enfrentamientos callejeros, reclamos contra viles atropellos, contra inhumanas condiciones de vida.
Tanto en Europa como EE. UU, donde ocurren las acciones más frecuentemente mencionadas, se dieron hechos brutales que indicaban la crueldad del sistema capitalista y su desprecio por los desposeídos. A sangre y fuego reprimían los justos reclamos del pueblo.
En Italia, en España, en Estados Unidos, en Francia, hubo persecuciones sistemáticas y horrendas masacres de obreros.
En tal marco es que se da ese conjunto de hechos de vindicación. Aparecen en escena militantes sensibles que les duele en lo profundo esos episodios brutales que emanan desde los centros de poder. Un dolor que pedía pronta justicia, que tanta inhumanidad no quedara impune. Y la sangre corrió. Pero, como dice González Prada: "Hay sangres que no manchan. Manos incólumes, manos dignas de ser estrechadas por los hombres honrados, las que nos libran de tiranos y tiranuelos"
El 29 de julio de 1899, el atentado de Monza contra Humberto I de Saboya, rey de Italia, fue un acto de vindicación realizado por un joven anarquista: Gaetano Bresci.
La motivación de Bresci para llevar a cabo este episodio se relaciona con toda una política bestialmente represiva.
Fue por aquellos mismos años que a raíz de una huelga general, tropas del ejército, hicieron una masacre obrera, corrió mucha sangre proletaria en las calles de Milán. Este último e infame episodio fue un acicate decisivo para Bresci.
Sus palabras fueron firmes, denunciaron la podredumbre del sistema y que prefería la muerte a quedar insensible ante tanto atropello bárbaro.
Un origen semejante tuvieron otros hechos, anteriores y posteriores, que terminaron con la ejecución de responsables de atrocidades a manos de anarquistas.
Tal es el caso de Carnot, Presidente de Francia. En 1894 Santos Caserio le dará muerte. También un joven anarquista. El motivo detonante se ubica en los sucesos de Monteceau-Les-Mines, por el cual fueran masacrados a metralla cantidad de obreros mineros que se encontraban en huelga y movilizados.
Y también en 1894, a manos del joven anarquista alemán, Czolsgtz, es muerto el Presidente norteamericano Mac Kinley. Un Presidente que impulsaba con fobia la persecución de las sociedades obreras de resistencia y la expansión imperialista. Instrumento y defensor de los grandes capitales; autorizó la masacre de los huelguistas de Hazleton y las torturas de los mineros de Idaho.
En 1897 el ministro español Cánovas del Castillo es ajusticiado por el intelectual italiano Anguiolillo. Militante que recibiera una fuerte y dolorosa impresión de los exiliados en Londres, sobrevivientes de las atroces torturas realizadas en el Castillo de Monjuich. Pudo observar el cuadro del horror: mutilados, rostros desfigurados y huellas imborrables en distintas partes del cuerpo que hablaban de los suplicios sufridos.
Cerca de trescientos anarquistas que habían estado detenidos en ese Castillo sufrieron suplicios espantosos.
Estos fueron algunos de los hechos de vindicación que cerraron el siglo que está por fenecer. Y ese fue el verdadero contexto social-político en que debieron ser tratados.
Pero sobre los verdaderos crímenes del sistema, de las clases que detentan el poder, desde arriba tratan de justificarlos o tirar sobre ellos un manto de olvido. Ya se trate de masacres o ejecuciones de obreros militantes que levantan banderas de emancipación. Tal el caso de esos obreros y luchadores ejemplares: Sacco y Vanzetti.
Esos, que pese a todo, han quedado para siempre en gran parte del imaginario obrero, en el alma libertaria, y de todos aquellos que luchan y anhelan la instauración de una sociedad justa y libre.
El carácter de parodia que tendrá todo el proceso judicial se manifiesta claramente desde el mismo comienzo.
Lo único terminante en el proceso era su condición de anarquistas, a la que nunca renunciaron y por la cual habían participado en huelgas y acciones solidarias, combatido el servicio militar y difundido publicaciones socialistas y libertarias.
El caso de Sacco y Vanzetti fue y sigue siendo una fuente de lecciones revolucionarias. Entre tantas cosas nos permite, sobre todo, comprender algunos de los mecanismos de funcionamiento del sistema de dominación.
Pero esta vez los pueblos comprendieron el crimen y sus motivos. de que no se trataba de un hecho ocasional y aislado, de que no se estaba en presencia de un error o simplemente un exceso. La movilización de protesta y la solidaridad sin pausas se extendió de los Estados Unidos a Europa, del Río de la Plata a África del Sur. Decenas de comités de solidaridad y apoyo fueron creados en el mundo entero, reclamando por la libertad de Sacco y Vanzetti. Datos recientes establecen que se movilizó más gente que en oportunidad de la guerra en Viet Nam .
La misma respuesta han tenido las clases dominantes contra similares luchadores de otras corrientes ideológicas que cuestionaban su injusto ordenamiento social.
No es casual que ocurriera lo mismo en Alemania en distintos momentos históricos. Con los Espartakistas y militantes anarquistas en la Alemania. del 18 y la del fascismo más adelante.
Tomemos el ejemplo de Erich Müsham que es paradigmático al respecto.
Al proclamarse en Baviera la República de Consejos (7 de abril de 1919) Müsham y Landauer son nombrados comisarios del pueblo. Una semana más tarde los comisarios del pueblo son detenidos y encarcelados, con excepción de Gustav Landauer, que escapa por casualidad. Sin embargo, el 1º de mayo Landauer es muerto literalmente a patadas, por soldados que tenían orden. Müsham es condenado a 15 años de prisión. A fines de diciembre de 1924 es amnistiado después de 5 años y 9 meses de cárcel.
Fiel a la misión que él mismo se había propuesto cumplir, el maduro luchador por la libertad, optimista a pesar de los golpes sufridos, reanuda su actividad en una situación completamente distinta.
Su doctrina libertaria era para los archiautoritarios nacionalsocialistas especialmente odiosa. En diciembre de 1932 el diario de Hitler "El ataque", de Berlín, culpa al "marxista judío Müsham" de haber participado en determinados hechos en 1919, como comisario del pueblo de la República bávara de consejos en Munich.
Existen informes coincidentes de sus compañeros de prisión, sobre los 500 días de sufrimiento y tortura a que fue sometido Müsham. Un día le dijeron que iba a ser fusilado y que debía cavar en el patio su propia tumba. El tomó la pala, golpeó con ella en la pierna a uno de sus verdugos, abrió su camisa y gritó: "Aquí me quedo, fusílenme, perros; no pienso cavar mi propia tumba".
"A Müsham lo torturaban más que a todos los otros presos. Sus ojos estaban enrojecidos y sangraban. Le habían quebrado los pulgares para que no pudiera escribirle a su esposa".
Finalmente fue brutalmente golpeado y asesinado.
Pero, en su débil cuerpo vivía un fuerte espíritu que ninguna tortura había podido destruir. "Aunque me maten, sostendré que doblegarse es mentir", era la divisa que él mismo había escrito. Cuando trataron de obligarlo a cantar la canción nacionalsocialista de Horst Wessel, cantó con todas sus fuerzas la Internacional.
Sí, en distintos lugares se ha ocultado o reescrito la historia. Tenemos el caso en Rusia de la Machnovstchina. La organización social que habían concretado debía ser ocultada como antes había sido destruida.
Durante cerca de un año en toda una región la Machnovstchina, al tiempo que combatía militarmente, creó una forma nueva de orden social sin Estado: la comuna de trabajo libre y los soviets libres de los trabajadores. La historia oficial rusa deformó y calumnió este importante episodio histórico. Constituye él una luz que sigue siendo sugerente acerca de como organizar una sociedad sobre bases participativas, donde el pueblo tomo realmente en sus manos el funcionamiento social.
Las luchas campesinas en Ucrania tuvieron una figura aglutinante en Néstor Machno.
Este destacado militante libertario nació el 27 de Octubre de 1889 en Ucrania, desplegó una acción trascendente en este original movimiento revolucionario. Considerado por gran parte del pueblo como "padre" del movimiento, impulsó la construcción de una organización insurreccional revolucionaria.
Proclamó para los pueblos de Ucrania, la organización de comunas libres, desarrolladas autónomamente siendo ésta la forma que hallaron para solucionar los problemas que los acechaban.
"Vencer o morir, he aquí lo que importa para los campesinos y obreros de Ucrania en el presente momento histórico. Pero no podemos morir todos; somos muchos, somos la humanidad. Por consiguiente venceremos. Pero no para repetir el ejemplo de años pasados, para poner nuestra suerte en manos de nuevos amos, venceremos para tomar el destino en nuestras manos y organizar según la propia voluntad nuestras vidas y nuestra verdad" (De los 1eros. manifiestos de Machno).
En octubre y noviembre de 1918 los destacamentos de Machno iniciaron un ataque general contra la reacción del hetman. Aprovechó debilidades de las tropas austro alemanas y se armaron a sus expensas. En un combate tenaz que duró tres días, las fuerzas de Machno ocuparon definitivamente Gulai-Polé. Se afirmó allí y organizó en el lugar el cuartel general de su ejército. Durante meses la guerrilla machnovista detuvo a las fuerzas de la contrarrevolución.
En estas condiciones el Consejo revolucionario militar convocó el tercer congreso de los campesinos, obreros y guerrilleros que se realizó el 10 de abril de 1919. Estuvieron representados más de 2 millones de personas.
El congreso con prudencia establecía su forma de encarar la organización social en estas nuevas condiciones, una forma con autodeterminación, con socialismo y libertad, con participación efectiva y protagónica de la población.
Sentían que estaban construyendo lo nuevo y lo daban todo por ese sueño. Ese sueño de socialismo y libertad que los tiempos indican como único camino para sustituir este capitalismo despiadado.
Y esta es una de las experiencias de socialismo con libertad que, sin dejar de tener presente la coyuntura histórica actual, debemos tener muy en cuenta con miras a la construcción teórico y social futura.
Otra gran experiencia la constituye la gran Revolución Española, con su heroicidad, con su propuesta social, con sus colectivizaciones, con su milicia popular.Esa revolución que produjo militantes como Buenaventura Durruti y muchos otros de su talla.
Los hitos fundamentales de su vida son los mismos de los de la clase obrera española de los años 20 y 30. La imagen de Buenaventura Durruti trascendió su marco espacial y temporal y aún sobrevive en éstos tiempos.
Este obrero metalúrgico había luchado por la revolución desde muy joven. Había participado en luchas de barricada, asaltado bancos, arrojado bombas y secuestrado jueces. Había sido condenado a muerte tres veces: en España, en Chile, en Argentina. Había pasado por innumerables cárceles y había sido expulsado de ocho países".
En una sociedad donde la patronal actuaba con pistoleros a sueldos, con un estado represivo y con la solidaridad de una Iglesia cómplice y responsable de buena parte de los males de su época, la acción directa de los de abajo como respuesta era algo obvio y de sobrevivencia.
En 1923 ajusticiaron al Cardenal de Zaragoza, Sodevilas, fascistisante y organizador de bandas de pistoleros. Todos los hechos protagonizados por Durruti y sus compañeros fueron hechos políticos enmarcados en una guerra de clases no formalizada pero real de aquellos años.
Estos anarquistas vivían y actuaban con un único norte: la victoria de la revolución. En función de esto:
a) siempre actuaron en el seno del movimiento obrero organizado o contribuyeron a su organización; b) la necesidad de la organización fue una constante de su militancia; c) nunca perdieron o pusieron en duda una sólida ética anarquista construida por generaciones.
Como es sabido cuando el golpe de estado de Franco, es la clase obrera organizada, la que evita su triunfo inmediato en Barcelona, Madrid, Valencia y en buena parte de la península ibérica. Quienes vanguardizan son los obreros de la C.N.T. en una entrega generosa donde varios mueren como Ascaso que cae en los primeros días en la toma del cuartel de Barcelona. El poder está en manos de la clase obrera y de los anarquistas tal como lo reconocen los historiadores y el imaginario español cuando realiza un balance o una mirada retrospectiva al 36.
La solución es hacer a la vez la guerra y la Revolución.
Así comienzan ambas fases simultáneamente: la guerra al fascismo y la Revolución social. Por un lado comienza una guerra convencional de obreros contra soldados profesionales y por otra los sindicatos toman el control de fábricas y talleres en Barcelona y de los servicios en la zona republicana. Mientras se mantienen los frentes de batalla sin armas ni la infraestructura mínima, al paso de las columnas anarquistas los campesinos aragoneses organizan colectividades y abolen la propiedad privada.
Tenemos una experiencia de luchas de clases de intención revolucionaria en nuestro Continente. En ella tanto en las últimas décadas del siglo como las primeras de éste el anarquismo jugó papel principal. Organizó los primeros sindicatos y Federaciones de sindicatos, difundió la doctrina socialista y la necesidad de hacer ruptura con el sistema capitalista, generó en el imaginario popular la esperanza, la representación, de una sociedad sin clases y sin oprimidos. Veamos algo sobre esta actividad en algunos de los países de nuestro Continente.
En Méjico en las últimas tres décadas del siglo pasado hay organización de sindicatos y grandes huelgas. Se debe ello a una tarea de inspiración libertaria.
Después vendrá Ricardo Flores Magón y su Partido Liberal, que pronto deribara hacia el anarquismo, sufrió duras persecuciones. La Lucha de Ricardo es toda una epopeya en pos de cambios profundos, en procura de una sociedad sin injusticia y donde los oprimidos adquirieran su lugar bajo el sol.
En 1900 aparece el periódico "Regeneración". Su prédica es revolucionaria y de enfrentamiento a la dictadura. Se transformó de inmediato en un punto de referencia de los sectores combativos.
En 1906, la Junta del Partido Liberal con Ricardo Flores Magón a la cabeza había logrado concretar medios para la lucha. Más de cuarenta grupos habían sido formados y con gran sacrificio fue posible munirlos de las armas necesarias.
Haciendo una lectura de la situación existente a nivel de la población en todo el país, establecen que es tiempo de rebelión. Fijan un levantamiento general que daría comienzo el 30 de setiembre de 1906.
No se pudo generalizar la revuelta, pero quedaron en la historia las luchas revolucionarias de Acayucan, Minatitlán y Puerto México ocurridas el 23 de setiembre.El gobierno da una persecución sin cuartel a los cabecillas de la revuelta, en especial a Ricardo. Ofrece por su cabeza 25 mil dólares. Las fuerzas represivas norteamericanas coordinaban con las mejicanas la represión y persecución de los revolucionarios.
En 1910 ante propuestas mediatizadoras de Madero, Ricardo Flores Magón responde:
"Nosotros estamos convencidos de que la libertad política es una mentira en lo que concierne a la clase trabajadora. Los pobres no reciben ningún beneficio con el hecho de poder designar al hombre que ha de dominarlos... luchamos por la emancipación económica del proletariado, y nuestro objeto es que la tierra y la maquinaria de producción queden en poder de todos y cada uno de los habitantes de Méjico, sin distinción de sexo...".
Desde 1906 a 1908 el Partido promovió de manera directa o indirecta huelgas y levantamientos revolucionarios en diferentes puntos de Méjico.
El 1º de julio, otro grupo de anarquistas exiliados en El Paso, invadió el pueblo de Palomas, situado cerca de la frontera, con la finalidad de facilitar una invasión posterior y el tránsito de las tropas revolucionarias hacia el interior de Méjico.
El movimiento campesino, encabezado por Zapata, cuyo ámbito fue principalmente el Estado de Morelos, puede ser considerado, desde un punto de vista ideológico y estratégico como prolongación de los movimientos rurales de los años 70 del siglo 19. Inicialmente Emiliano Zapata tenía una ideología más que nada vinculada al "capul". Más tarde, en el marco de su lucha, enarboló en su bandera el lema anarquista "Tierra y Libertad", identificado con el magonismo y utilizado primero por Práxedis Guerrero. Soto y Gama, que cumplió funciones de secretario en el ejército zapatista, se constituyó en vehículo transmisor de las ideas libertarias de Flores Magón. Fue también un anarquista quien redacto el famoso Plan de Ayala.
Dirá Flores Magón: "el único grupo afín a los nuestros es el de Zapata".
La lucha de Ricardo Flores Magón y su Partido revolucionario y libertario son un ejemplo en nuestra América Latina.
En Brasil con una fuerte inmigración, principalmente la italiana, que mucho gravitó en el desarrollo del pensamiento socialista y libertario, se realizaron diversas actividades y experiencias de orientación anarquista. Estas actividades van desde experiencias sociales comunitarias y educativas a la tarea de formación de sindicatos obreros.
Cierra fin de siglo con una cantidad de periódicos libertarios de difunden la ideología y que promueven acciones sociales.
La Liga Operaria Internacional de Río Grande, de orientación anarquista, que nace en 1897 se moviliza en pos de la realización del Primer Congreso Obrero de Río Grande do Sul.
Sociedades de Resistencia y grupos libertarios aparecieron en todo el país a comienzos del siglo. En 1903 se fundan centenares de agrupaciones, asociaciones y uniones obreras.
En 1906 la Federación Regional de Río de Janeiro convocó el Congreso Nacional, del cual surgió la Confederación Obrera Brasileña.
Después vendrán muchas luchas impulsadas por los anarquistas. Como aquella huelga general del 1º de Mayo de 1907 que estalló en varias ciudades y que tenía como punto el reclamo de una jornada de trabajo de 8 horas.
Como aquella tentativa revolucionaria después del 17 que surgió de Río de Janeiro y que tuvo como firmes sostenedores ideológicos a Manuel Campos y Joao Perdigao que contaron con el apoyo vigoroso de los anarquistas de Santos. Iniciada con la huelga de los obreros textiles de Río de Janeiro, Niteroi y Petrópolis.
Teniendo como impulsora a la corriente libertaria: idealismo, convicciones, sacrificios y sangre regaron el Brasil de estas primeras décadas.En Chile, quizás el lugar más compartido con otras corrientes socialistas, realizó el anarquismo también la tarea de organización de sindicatos y promovió y participó en grandes eventos huelguísticos e incluso en el desarrollo de una huelga general revolucionaria.
En 1890 fueron los libertarios animadores principales de la importante huelga de los lancheros de Iquique. Huelga que se extendió a Antofagasta, Valparaiso, Concepción, etc. Las fuerzas represivas hicieron una matanza.
A principios de siglo se multiplicaron las Sociedades de Resistencia organizadas por anarquistas.
La recordada Semana Roja de Santiago de 1905. Ese que fue un movimiento masivo y combativo donde los anarquistas estuvieron en primer plano. Que aante el asesinato salvaje de unos 200 trabajadores un conjunto de gremios decretaron la huelga general en todo el país.
Esa otra huelga histórica de asesina represión, en la que también los anarquistas estuvieron al frente, la de los salitreros de Iquique. En la que cayeron bajo el fuego de metralla unos dos mil obreros.
Y en 1931 la corriente libertaria forma la Confederación General de Trabajadores.
En Bolivia distintos sindicatos y Sociedades de Resistencia se unieron y fundaron en 1908 la Federación Obrera Local de La Paz. En 1912 se fundó ya la Federación Obrera Internacional (FOI) donde predominaba la ideología anarquista y que adoptó como símbolo la bandera rojinegra.
Esa dura lucha de 1919, con incidencia principalmente anarquista, de los mineros de Huanuni contra el barón del estaño, Patiño, donde los mineros conquistan las 8 horas.
La gran manifestación de repudio de 1929 por la detención del libertario Cusicanqui.que fue confinado junto con su compañera. La fundación de la Confederación Obrera Regional Boliviana en 1930.
En Perú, en los últimos años del siglo se organizaron los primeros sindicatos obreros en los que se advierte la orientación libertaria.
Hay una serie de huelgas y congresos obreros también sobre fin de siglo.
En 1904 se fundó la "Unión de Trabajadores Panaderos" con la directa participación de un grupo de anarquistas.
La huelga de estibadores en el Callao de 1907 donde tenemos el primer mártir de la lucha obrera del Perú, el compañero Florencio Aliaga.
Aquella primera huelga general impulsada por libertarios en la industria textil en 1911.
La Federación Obrera Regional Peruana de 1912 organizada por los anarquistas.
La campaña por la jornada de 8 horas es impulsada por la FORP y grupos anarquistas, que después de muchas luchas, logró en 1919 su objetivo.
La carestía y la huelga del Callao, en que suspendieron sus tareas los muelles, las playas, las factorías, la aduana y fueron expropiados los comercios de la Plaza del Mercado.
En Cuba con influencia importante de obreros españoles anarquistas se fundan las primeras sociedades obreras de Resistencia.
En 1890 más de 3000 trabajadores marchan desde el Campo de Marte hasta el Skatin Ring, en el centro de La Habana, donde 15 oradores agitaron el problema de las 8 horas.
En 1892 se realiza el primer Congreso Obrero Regional. Aquí la corriente anarquista fue ampliamente dominante.
El sostenido combate de los gremios por las 8 horas.
La guerra de independencia donde los obreros anarquistas apoyaron a Máximo Gómes. Martí y su participación junto a los anarquistas en la creación de ligas y clubes en la emigración. Militantes anarquistas colaborando o integrando el Partido Revolucionario Cubano de Martí. Un partido distinto, hecho para la liberación y de funcionamiento descentralizado.
En 1899 la primer huelga general que es llevada adelante por los albañiles, exigían la implantación de las 8 horas, impulsada, en gran parte, por los anarquistas.
En 1914, al principio de la guerra mundial, cuando cerraron muchas fábricas. Los anarquistas organizaron un Comité para luchar contra el hambre.
En 1922 se constituyó la Federación Obrera de La Habana, su secretario general fue el anarquista Alfredo López. La Confederación Obrera tuvo orientación anarcosindicalista desde 1925 a 1931.
Pero poco después de la fundación de la Confederación los dirigentes anarcosindicalistas fueron perseguidos con saña, dos de los más destacados luchadores, Enrique Varona y Alfredo López fueron asesinados.
Las grandes huelgas en 1931, impulsadas por gremios obreros anarquistas. La huelga general de 1933 que fue el fin de la dictadura de Machado.
Tenemos además la labor libertaria, más conocida, desarrollada en el Río de la Plata. La organización de los primeros sindicatos y Federaciones: FORU y FORA. Las luchas por las 8 horas y varias otras reivindicaciones que mejoraron, en ese entonces, la calidad de vida del trabajador. La prédica emancipadora y el acento puesto en el cambio de sistema. La confianza puesta en la participación directa popular. Los vengadores obreros, los Kurt Wilckens, los Radowisky. Las grandes huelgas generales.
Nuestra Organización, FAU, lleva ya más de 43 años de existencia. Ella recibió el efecto de todas esas luchas históricas en su formación y desarrollo. Fue conciente de la necesidad de reubicar el anarquismo a este momento histórico. Conciente también de lo limitado del aporte social libertario en esta última midad de siglo. Creyó en la necesidad de insertar el anarquismo, como en su mejor época, a las luchas obreras, populares y de intención revolucionaria de este momento histórico. Un anarquismo fresco, actualizado, formando parte en las diversas luchas de nuestros pueblos.
Pensamos firmemente que una verificación teórica e histórica hace permanacer a la concepción libertaria con más vigencia que nunca: el socialismo será con libertad o no será.
Nuestra FAU a recorrido casi medio siglo llevando adelante con convicción los ideales de socialismo y libertad. Se munió para ello de estrategias acordes con coyunturas concretas. Priorizó, como no podía ser de otra manera, su trabajo en el seno de ese pueblo del que forma parte. Su actividad se desplegó en el medio obrero, estudiantil, barrial, popular y político general. Trabajó, a través de su militancia obrera, en procura de la formación de lo que sería la CNT. En ese mismo terreno impulsó la formación concreta de la Tendencia Combativa. Trabajó en la formación de la Resistencia Obrero Estudiantil cuando estimó que las circunstancias lo ameritaban. Articuló oportunamente el accionar armado de la OPR 33, para fortalecer un proyecto en el que el pueblo fuera el real protagonista de su emancipación.
La ROE se destacató en la solidaridad y su pelea conjunta con diversos gremios. La OPR tuvo mayor resonancia por los secuestros de industriales y la toma de la bandera de los 33 del museo histórico; esa bandera que nunca fue recuperada.
Después nuestra FAU, que se reivindicó y reivindica como organización política, siguió su trayecto hasta el presente. Tuvo que soportar grandes golpes de la represión, golpes que costaron vidas de compañeros, cárcel y torturas. Pero se reorganizó y siguió, con modestia y entusiasmo metiendo el hombro, estando junto a los que luchan, trabajando en favor de un proceso de fortalecimiento del pueblo todo. Y aquí estamos, liquidando un siglo y con ganas de nacer joven en ese otro siglo que está a la vuelta de la esquina.
Sí, llega el anarquismo a este fin de siglo precedido de una historia de luchas y anhelos, todos vinculados, especialmente, con el pueblo trabajador. Supo de errores y derrotas, pero a quedado intacta su convicción de que es posible un orden social basado en la real participación de la gente y en la justicia y la libertad.
Llegamos a este fin de siglo que tiene tantos aspectos distintos y tantos parecidos con el precedente. Gran tecnología y la miseria conviviendo con las multitudes obreras o ex obreras.
Recientemente el director regional de Unicef, Engebak, refiriéndose a nuestro Continente nos dirá, que mas de la mitad de la población vive en la pobreza, y que el 50% de los que viven en esa franja son menores de 18 años. Y para nuestro país, Elena Vertier, nos dirá que el 40% de los menores de entre 0 y 14 años nacen, crecen y se socializan por debajo de la línea de pobreza, nada menos que unos 300 mil.
Un fin de siglo que junto a la miseria de las poblaciones tenemos la novedad que en estos últimos 25 años se ha formado un capital mundial compuesto por 60 mil empresas multinacionales y que está dominado por un centenar de megaempresas mundiales.
En que la Organización Mundial del Comercio, hoy en la llamada Ronda del Milenio, quiere siguir su paso miserablemente arrollador para lograr más para los ricos y poderosos.
En que la mentada ingeniería génetica incrementa más el hambre. Esa mentirosa revolución agrícola de los transgénicos que agrava aún más situaciones dramáticas.
Esta realidad y estos intereses no se modifican con solicitudes. Son intereses implacables que manejan una poderosa estructura de poder y que siempre quieren más. En su vocabulario no existe la cuestión humanitaria.
Como en otras épocas sólo fuerzas sociales vigorosas y decididas podrán procesar cambios reales. No se arrancarán mejoras y cambios a favor de los de abajo si no hay lucha. El vaciamiento, desgaste y pérdida de combatividad de ciertas izquierdas en nuestro Continente hacen pensar en la necesidad de refundar una izquierda combativa de amplio espectro dispuesta a interpretar las necesidades populares y actuar en consecuencia.
Muchas dificultades hay en el horizonte, pero no son momentos para de repliegue. La dramática situación social exige el máximo de nuestro esfuerzo.
Nada justifica la indiferencia, el descreimiento, la resignación. Nada indica que se ha llegado al fin de la historia y que el socialismo no es posible.
Por que seguimos creyendo en la capacidad de resistencia de la gente. Por que sabemos que nadie puede estar conforme con esta vida miserable. Porque sabemos que los sueños no se matan y que los anhelos de justicia no se han extinguido. Porque creemos que en la acción los pueblos y las personas crecen. Porque seguimos creyendo más en el acuerdo que en la coerción; más en la participación que en la obediencia.
Por eso seguimos siendo socialista y libertarios.
Queremos hoy, desde el corazón, recordar, hayan pensado como hayan pensado, a todos los que han luchado, a todos los que han caído, en procura de lograr una sociedad mejor.
Recordar al mismo tiempo, en los mencionados, a tantos compañeros queridos, con quienes compartimos la trinchera y hoy no están entre nosotros.
A: Roberto Vasco Larrasq, Carlos Molina, Gallego Ramón Cedreiro, Washington Perro Pérez, Hugo Casariego a Marino y Franano.
A aquellos compañeros asesinados y desaparecidos: Gerardo Gatti, León Duarte, Alberto Mechoso, Idilio de León, Elena Quinteros.
Por un siglo en el que conquistemos el socialismo y la libertad.

Arriba los que luchan