L@s productor@s
 

 



 
Un poco de historia: el acceso a la propiedad de la tierra

En 1979, tras más de 40 años de control absoluto del país por la familia Somoza, triunfaba en Nicaragua la revolución sandinista. Se abría así un nuevo período en la historia de un país donde la miseria, el hambre y la desigualdad dominaban el panorama. Las empresas y extensas propiedades de la familia Somoza y de sus más cercanos colaboradores fueron nacionalizadas y se emprendió una reforma agraria. Por fin, los campesinos sin tierras podrían acceder a la propiedad colectiva de la misma.
 
 

Antiguas viviendas de trabajadores

Estas infraviviendas fueron construidas en la época del dictador Somoza. Hemos propuesto que se conserven como patrimonio histórico y ejemplo de lo que fue el pasado del campesino nicaragüense. Como puedes comprobar, la realidad es diferente de las imágenes tópicas y alegres que nos ofrece cierto tipo de publicidad del café en la que aparece un Sur completamente idílico e irreal.



Se crea y organiza la denominada Area Propiedad del Pueblo, que articula el conjunto de medios de producción colectiva implantado durante la revolución sandinista. Muchos fueron los logros y muchos los problemas encontrados por los productores. Un porcentaje elevado de campesinos pudo por fin acceder a unos derechos que les habían sido siempre negados. Sin embargo, la situación de guerra provocada por "la contra", la falta de experiencia y, en algunos casos, los errores cometidos, hicieron que la producción de las cooperativas disminuyese considerablemente. No hay que olvidar que dichas cooperativas eran uno de los objetivos preferidos de "la contra". Si unimos a esta situación el bloqueo a que fue sometida Nicaragua, no resulta extraño que muchas cooperativas tuvieran muchas dificultades para su supervivencia y que la producción no fuese suficiente.
 
 

Campesino armado

Los ataques de "la contra" a las cooperativas eran frecuentes durante la época sandinista. En la imagen se aprecia a un campesino armando que se dirige a su trabajo en el campo.



Una vez que los sandinistas abandonan el poder, en 1990, se produce el regreso de los antiguos propietarios de las tierras nacionalizadas por la revolución. Se inicia así un duro conflicto entre los trabajadores, que habían mantenido y cultivado las tierras, y los antiguos terratenientes, que alegaban títulos legales de propiedad. En esta situación, muchos de los los trabajadores se organizan en cooperativas para mantener el control y acceder a la propiedad de tierras y fábricas.
 
 

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El problema de la titularidad de la propiedad

Entre los múltiples problemas que surgieron cuando los sandinistas abandonaron el poder en Nicaragua, cabe citar el de la titularidad de la tierra. La reforma agraria que se realizó en Nicaragua buscaba la constitución de cooperativas de trabajadores para cultivar las tierras expropiadas a la oligarquía somocista. Sin embargo, en un gran porcentaje de los casos no se regularizó legalmente la nueva situación de las cooperativas.

La situación de las distintas cooperativas en Nicaragua es variada. Hay tierras que fueron arrendadas por el Estado a los trabajadores y éstos sólo cuentan con el documento de arrendamiento como único respaldo legal. En otros casos los trabajadores se hicieron cargo de las fincas y las mantuvieron en funcionamiento. Otras tierras fueron devueltas a sus antiguos propietarios y los trabajadores expulsados de ellas. Por último, en algunos casos, se llegó a un acuerdo con los antiguos dueños para comprar las fincas y los medios de producción.

Podemos citar como ejemplo, el caso de la cooperativa "Alfonso Núñez", una de las que producen el café de ESPANICA. Esta cooperativa proviene de la cesión a los trabajadores de la antigua "Empresa Estatal Alfonso Núñez", en 1990. Esta empresa estatal estaba formada por doce fincas, de las cuales:


 

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La propiedad colectiva de la tierra

En Nicaragua, son muchas las empresas y cooperativas que pueden  ser el paradigma de embrión de una nueva forma de economía, de una nueva forma de vida, de lucha contra la injusticia social. En el corazón de Nicaragua nacen empresas agrícola, productoras de café, donde los campesinos son los propietarios de las tierras que cultivan. Estos campesinos son personas que huyen de la explotación, figura estelar de la economía de mercado, y cada día alimentan sus ilusiones con café, con el fruto de su tierra y de su trabajo.
 
 
 


....son hombres y  mujeres que desean salir de la pobreza, tienen un proyecto para conseguir su objetivo y quieren  vivir de su trabajo colectivo y no de nuestra caridad...
 

 

Estos campesinos y campesinas han aprendido las lecciones del pasado y han descubierto que la asociatividad es el medio más eficaz para poder acceder a la propiedad de la tierra y conservarla. De nada sirve que los campesinos tengan su pedazo de tierra si dependen de los bancos para financiar sus cosechas. En Nicaragua  tanto los riesgos para las cosechas como los intereses que cobran los bancos son muy elevados. Cualquier catástrofe natural, tan frecuente por aquellas latitudes, pone en peligro a los pequeños propietarios que, con un año de malas cosechas, se ven obligados a desprenderse de sus tierras para pagar sus deudas. Además, si las cosas van bien y el campesino obtiene una buena cosecha, muchas veces se ve obligado a venderla a bajo precio, por su escasa capacidad de negociación individual. La asociatividad y las cooperativas parecen ser la solución.

Hoy en día, muchos productores-trabajadores están combinando la propiedad individual en la producción y los servicios con la asociatividad en la intermediación: crédito, procesamiento, comercialización y exportación, lo que permite combinar el estímulo, la eficiencia y la productividad del productor individual con el beneficio comercial: logrando así las ventajas de la economía de escala, sin abandonar la distribución equitativa de la pequeña producción.

Sin embargo, estas cooperativas están sometidas a un gran esfuerzo económico para poder hacer frente a los pagos que implica el acceso a la propiedad de los medios. Es una consecuencia del tremendo problema de la titularidad de la tierra.

Los trabajadores han optado por la constitución de empresas agrarias en las que todos son socios. En estas empresas hay técnicos agrarios, administrativos y economistas que contribuyen con su esfuerzo a incrementar la producción, negociar con los bancos y buscar salidas para los productos.
 
 

Junta Directiva

Junta directiva de la cooperativa  Agropecuaria "Alfonso Núñez". Forman parte de ella técnicos y campesinos.
 
 

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La gestión democrática de las cooperativas

Las cooperativas que producen el café de Nicaragua agrupan diversas fincas en las que trabajan muchos socios-trabajadores. El marco jurídico que se ha adoptado recuerda a la organización de una sociedad anónima. Existen diversos órganos y puestos con responsabilidades marcadas por las leyes y por las decisiones de los socios.


 

Asamblea de trabajadores

Asamblea General de trabajadores de la Agropecuaria "Alfonso Núñez"
 
 

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Las organizaciones que acompañan a los productores

Los trabajadores productores nicaragüenses asociados en cooperativas han creado unas organizaciones que les acompañan en su lucha por la supervivencia y la propiedad de la tierra. Además, existen organizaciones en España que colaboran en su proyecto.
 
 

UNAPA

UNAPA (Unión Nacional Agropecuaria de Productores Asociados) es un gremio nacional nicaragüense que agrupa a más de 20.000 socios-trabajadores entre pequeños productores agrícolas, pecuarios, forestales, pesqueros, agroindustriales, comerciantes y de servicios, bajo una forma de organización de la producción asociativa y autogestionaria que les permite desarrollar economías de escala y acceder a tecnología para adquirir competitividad y ser sujetos de desarrollo, sin distingos políticos, religiosos, razas o de género.
 
 

UNAPA

Logotipo de UNAPA
 
 

CIPRES

El CIPRES (Centro de Investigación y Promoción del Desarrollo Rural) es una entidad nicaragüense, dirigida por el Dr. Orlando Núñez, que busca facilitar asesoría técnica y facilitar la gestión de las cooperativas campesinas nicaragüenses. Su Oficina de Comercialización ha venido acompañando a grupos de campesinos y campesinas en la comercialización de productos orgánicos y convencionales, tales como café, queso, ajonjolí, granos básicos, jengibre, marañón, aceite de ajonjolí, madera, leguminosas, etc., tanto en mercados nacionales como internacionales. También ha participado en creación de empresas comercializadoras, establecimiento de relaciones comerciales con países del Norte, intercambio de experiencias, organización de ferias campesinas y también en la constitución de ESPANICA.
 
 

CIPRES

El CIPRES (Centro de Investigación y Promoción del Desarrollo Rural) es la institución que se ocupa de promover actualmente el desarrollo del campesinado asociado nicaragüense mediante capacitaciones y gestión de recursos. Es una institución no gubernamental cuyo director es el Dr. Orlando Núñez Soto.
 
 

ASOCIACION "RUBEN DARIO"

La Asociación de Amistad Hispano-Nicaragüense "Rubén Darío" viene colaborando con las organizaciones populares de Nicaragua desde hace más de 10 años en la realización de proyectos de desarrollo y capacitación. La Asociación "Rubén Darío" se estructura en diversas áreas y su proyecto estratégico se centra en la promoción de los sectores implicados en la Economía Popular de Nicaragua.
La Asociación "Rubén Darío" respalda a la Fundación Campo-Ciudad, la contraparte española que ha puesto en marcha a ESPANICA.
 
 

Asociación Rubén Darío
Logotipo de la Asociación "Rubén Darío"
 

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Para saber más
 

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