


Espanica es un proyecto de economía alternativa, nacido en el seno de la Asociación Ruben Darío -Madrid- como fruto del encuentro con el productor asociado nicaragüense
ESPANICA es un proyecto de economía alternativa, creado por una pequeña organización nacida en Madrid a principios de los años 80 del siglo XX, la Asociación Rubén Darío de amistad hispano-nicaragüense.
La ARD ha desarrollado desde entonces proyectos de cooperación orientados a la producción agrícola campesina nicaragüense. Recogiendo referencias históricas cooperativistas y comunitaristas, se desarrolló en Nicaragua todo un nuevo proyecto estratégico de producción y gestión de la economía, la ECONOMÍA POPULAR, basada en los siguientes principios:
1º. La propiedad de la tierra y las empresas por parte de los propios trabajadores; esto es, el control directo de los medios de producción (AUTOGESTIÓN)
2º. La ASOCIATIVIDAD entre productores en todos los estadios del espacio económico -producción, transformación, comercialización,…-, lo que permite su defensa frente al mercado y otras amenazas
3º. Mediante esta estrategia se busca avanzar en la transformación y comercialización propia de sus productos, escalando en la cadena de valor y recuperando así vía precio el valor que han aportado a dichos productos en su creación
En el año 1994 la Asociación Rubén Darío hizo una evaluación del impacto de los proyectos que venía apoyando. La conclusión fue que, pese a sus esfuerzos y los de la contraparte nicaragüense, los productores no conseguían reproducir el capital invertido en las cooperativas. La causa de ello era evidentemente el bajo precio obtenido en el mercado por los productos elaborados, tanto a escala local como internacional.
El descenso histórico del precio de los productos provenientes del Sur se ha mantenido sobre la división internacional del trabajo y el control por parte de las multinacionales de las fases de transformación y comercialización. Pues bien, como hemos dicho, la estrategia de la ECONOMIA POPULAR tiene precisamente como finalidad escalar en la cadena de valor, por medio del avance en la transformación y comercialización de sus productos.
subirEl Comercio Justo comenzó en Europa en los años 70, a través de ONGs que decidieron ignorar los precios de referencia de las materias primas -fijados en los mercados bursátiles de Nueva York y otros- para comprar a los productores campesinos del Sur a un precio que les proporcionara unas condiciones de vida dignas.
Fue ésta la propuesta que se puso sobre la mesa en el momento en que la Asociación Rubén Darío tomó conciencia de la situación de los productores asociados nicaragüenses. Sin embargo, y dada la premisa de la ECONOMIA POPULAR de que los medios deben estar en manos de los trabajadores, la ARD optó por plantear una estrategia diferente: se crearía aquí en Europa una sociedad comercializadora de los productos nicaragüenses en la que participaran los propios cooperativistas (al 50%). Así, mediante la participación en el capital de dicha sociedad los medios de comercialización también estaban en manos de los productores.
Pero nuestro objetivo no era sólo permitir al campesino la reproducción de su capital –objetivo al que cuantitativamente sólo podemos contribuir muy modestamente-. Deseábamos transmitir al ciudadano europeo este proceso de toma de conciencia de la realidad, y a la vez proponer una acción práctica y participativa que interpelara a la gente en sus hábitos de vida y de consumo.
Con este doble objetivo de comercialización y sensibilización nos propusimos crear una Red de Comercialización Alternativa. Para evitar los canales tradicionales de distribución -lo cual nos podía poner en cuestión todo el mecanismo centrado en la cadena de valor- decidimos optar por una vía de comercialización directa, no dirigida a sujetos individuales, sino a través de colectivos de todo tipo que quisieran apoyar este proyecto.
subirAsí, desde 1997 –año en que llegó el primer contenedor de café- hemos creado una red de más de 400 grupos de consumo, grupos ya existentes o formados expresamente en torno al CAFÉ DE NICARAGUA. Prácticamente cualquier colectivo humano puede participar y entrar a formar parte de la red: un centro de trabajo, una ONG, un sindicato, una comunidad de base,… y cualquier persona puede promover la formación de un nuevo grupo. No hay límites para la participación. Cuando los consumidores del Norte asumimos el carácter central de trabajador del habitante del Sur, estamos activándonos y cerrando el círculo que conforma una alianza internacional con los productores. Alianza que se va formando progresivamente en tres niveles
La participación en el último nivel -que es la propuesta que ESPANICA lanza a toda persona o colectivo con voluntad crítica y ganas de activarse- no es una propuesta fija del tipo “haz esto y estarás resolviendo los problemas del mundo”. Es una propuesta dinámica que admite grados de participación crecientes, desde el mero consumo particular de café hasta la creación de un grupo de consumo, la difusión del proyecto e incluso la facilitación de nuevos clientes.
El proyecto estratégico de la ECONOMÍA POPULAR es el que orienta y da sentido a esta alianza global. Sin él, sin este proyecto, nuestra labor no tendría sentido y se quedaría en un mero ejercicio de solidaridad. Es hora de darnos cuenta de que tenemos que meternos en el fango del mercado y la economía si queremos de verdad un mundo no sólo mejor, sino más justo.
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