¿Nuevos vientos alternativos?
La izquierda alternativa es en la actualidad un espacio político-social que reúne una serie de características que una buena parte de la "nueva ola de radicalización de la juventud" (de la que hablábamos en los Primeros Encuentros de Jóvenes) viene reclamando para una renovación fundamental de la política, y en especial de la izquierda. Es por ello que un número creciente de jóvenes, principalmente personas vinculadas ya previamente a movimientos sociales o políticos, encontramos un marco político adecuado a esas "nuevas" necesidades en los colectivos vinculados al Espacio Alternativo. Resulta notable, de hecho, el importante papel que algunos jóvenes alternativos juegan en los movimientos juveniles más significativos (estudiantil, antiglobalización...) si tenemos en cuenta las modestas cifras de participación con las que contamos.
Los/as jóvenes que de manera puntual, esporádica o permanente participan en las diversas luchas sociales en los últimos años, recuperan una serie de valores siempre presentes en el tejido social, pero raramente implantadas de manera general (horizontalidad, asamblearismo, ausencia de liderazgos, etc.). Tal vez sea demasiado presuntuoso atribuir todos esos valores a la izquierda alternativa, pues emanan de las diversas tradiciones de las que bebemos, pero qué duda cabe de que están plenamente incorporados desde hace tiempo a nuestra cultura política, a nuestros métodos de trabajo colectivo.
Por supuesto, esto no nos convierte automáticamente en referente de todo movimiento, pero desde luego permite que los/as jóvenes que participamos en los colectivos del Espacio tengamos una mayor capacidad para desenvolvernos adecuadamente en el marco de movilizaciones en las que la heterogeneidad personal e ideológica es importante. De hecho, la labor de "tender puentes" que en cierto modo nos caracteriza ha obtenido en muchos casos importantes frutos.
Participación en movimientos
Tal vez la conclusión más tajante que pudimos sacar del Primer Encuentro de Jóvenes es que resulta muy poco recomendable marcar líneas de actuación para los/as jóvenes que participan en todos los colectivos, ya que el grado de madurez de las diferentes ramas del tejido social juvenil en cada territorio es de lo más diverso.
Sin embargo, sí cabe destacar que los dos principales focos de atención de casi todos los colectivos (salvando las ausencias –notables- y las excepciones) son el movimiento estudiantil, principalmente universitario y el movimiento de resistencia a la globalización. Comentábamos allá por abril de 2001 que "con el tiempo deberemos adquirir un sentido de la iniciativa política que nos permita situarnos en las movilizaciones, en las campañas, en las luchas políticas, con un criterio político sólido que obedezca a una orientación estratégica bien definida"; nuestra labor ahora es analizar si lo vamos consiguiendo, y, consecuentemente, como consolidarlo o cómo mejorarlo.
Como hemos comentado, la participación según colectivos es de lo más variopinta, pero trataremos de hacer un análisis general.
Movimiento estudiantil
Este curso está siendo especialmente intenso para el movimiento estudiantil; si ya en los dos cursos anteriores empezó a hacer acto de presencia el debate sobre la reforma de la Universidad, en este hemos conocido el texto propuesto desde el ministerio y las progresivas modificaciones parlamentarias. Lo que ha ido pasando, más o menos todos/as lo conocemos, pero ahora nos ocupa más estudiar cuál ha sido nuestro papel en estas luchas y hacer un pequeño repaso en clave política a las mismas. Quienes lo hayan vivido desde más adentro, conocen que los/as jóvenes del Espacio han tenido un importante papel en este proceso, si bien resulta más difícil afirmar que ello se deba a esa "orientación estratégica bien definida".
En muchos casos, el importante peso que en realidad han adquirido estudiantes vinculados al Espacio en diferentes Universidades, hace que tengamos que ser muy cautelosos a la hora de que nuestra participación en el movimiento no ponga en cuestión la autonomía del mismo. Pese a que tratemos de dotarlo de tintes alternativos en la medida en que podamos, debemos tratar de centrarnos más en la labor de crear marcos de discusión flexibles y unitarios que permitan trabajar conjuntamente a los más diversos colectivos, que en lograr crear un "bloque estudiantil alternativo".
En ese sentido, la experiencia del Foro Universitario Alternativo fue una buena muestra de cómo una iniciativa surgida en buena medida de jóvenes del Espacio o próximos a él, tuvo una enorme trascendencia en todo el movimiento estudiantil, superando incluso fuertes barreras ideológicas. Asimismo, otras experiencias locales de las que han surgido interesantes colectivos o asambleas, han venido alentadas o apoyadas por el esfuerzo de algunos/as de nosotros/as.
Con el transcurso de las movilizaciones, la intensidad, originalidad, dinamismo, madurez, etc. del movimiento que ha surgido ha desbordado por completo (afortunadamente) a quienes cumplieron la función de ponerlo en marcha.
De este modo, y ahorrándonos una labor más exhaustiva (perfectamente suplida por nuestras propias experiencias y por artículos de Viento Sur, Corriente Alterna, etc), nos encontramos actualmente con un panorama realmente novedoso y, por qué no decirlo, ilusionante. Por supuesto se ha de tener en cuenta lo que el mismo tiene de coyuntural, ya que se enmarca en una lucha muy concreta, donde además los límites ideológicos se encuentran muy difusos.
Sin embargo han surgido experiencias increíbles, que de algún modo subsistirán, en verdaderos desiertos estudiantiles (¡¿qué decir de Santiago y el resto de Galiza?!), y en buena medida se ha conseguido trascender, de una manera natural, el marco social para alcanzar una conciencia política, entre muchos/as jóvenes para los/as cuales esta ha sido su primera experiencia de lucha. Ha surgido, por tanto, una nueva hornada de jóvenes que se plantearán de una nueva manera las cosas, que analizarán de otra manera las informaciones que les lleguen: miles de jóvenes que han conocido la manipulación informativa, que han sufrido en mayor o menor medida la represión y criminalización de todo lo que se mueve, que de algún u otro modo han ligado un modelo de Universidad a un modelo de sociedad al que ahora también expresan su rechazo.
En el marco de coordinación estatal, parece que se ha llegado a un modelo de coordinación flexible y dinámico en red (aunque con ligazones muy débiles que habrán de soportar la prueba "postLOU") que puede resultar muy interesante de cara al futuro, tanto para superar los modelos centralistas y rígidos de convocatoria, como para conseguir una efectiva alianza entre importantes núcleos del movimiento estudiantil y el movimiento antiglobalización.
Movimiento antiglobalización
No entraremos en este documento en el debate sobre el término más adecuado para definir a dicho movimiento. De hecho, en nuestro Estado, es un movimiento aún en construcción (al margen de que todo movimiento está en continua construcción), aunque tenga importantes herencias ya añejas, que en unos casos lo dinamizan y en otros lo frenan. Con esto se pretende exponer que, al margen de aquellos lugares donde por tamaño, tradición, u otras circunstancias viene adquiriendo una personalidad propia, en el resto del Estado se articula en muchos casos sobre los cimientos anticapitalistas ya existentes, con lo que ello aporta en cuanto a experiencia, y lo que resta en cuanto a dinamismo.
Su carácter incipiente hace que en muchas partes los/as jóvenes de nuestros colectivos ni siquiera tengan la oportunidad de trabajar en el asunto, más que desde la distancia (principalmente vía Internet). En otras partes, sin embargo, el trabajo es ya muy activo y con una presencia importante. El marco que se nos presenta en el futuro más próximo permite aventurar un previsible impulso del movimiento a nivel estatal, coincidiendo con el semestre presidencial de la UE.
Si bien es crucial un trabajo eficaz desde aquellos territorios donde ya se han ido consolidando redes organizativas anteriormente (principalmente Madrid y Catalunya, más País Valenciá y Aragón), es también muy importante, sobre todo de cara a un medio-largo plazo el cómo se vayan construyendo estas redes en el resto de partes del Estado. Hay que tener en cuenta que a marchas forzadas van a surgir Plataformas, Foros, etc. de los que puede surgir bien un esperanzador embrión contestatario, bien una desastrosa amalgama más de las mil y una siglas.
En los núcleos urbanos "de segundo orden" es previsible que confluyan en un momento inicial multitud de organizaciones (políticas, sindicales, sociales...), unas con mejor disposición que otras, así como un importante núcleo de personas sin afiliación atraídas por el perfil de este nuevo movimiento. Tanto las herencias jerárquicas, tendencias sectarias, etc. que puedan acarrear determinadas organizaciones, como la inexperiencia de otras personas puede acabar quemándonos a todos/as, desembocando en otra experiencia frustrante más. Es vital que la nueva savia que pueda llegar a partir de este impulso no se desperdicie a consecuencia de nuestra endémica incapacidad de acuerdo; asimismo, sería interesante que este tipo de experiencias sirvieran para renovar los métodos y contenidos de gentes de la izquierda ya experimentados/as.
Es aquí donde, en este preciso momento, es esencial la labor de los/as jóvenes del Espacio Alternativo: tratando de atraer a nueva gente a la lucha anticapitalista, intentando que los/as jóvenes organizados/as adopten formas de trabajo más adaptadas a los ritmos y características del movimiento, y buscando fórmulas que permitan el necesario contacto entre las nuevas y viejas formas de contestación, y la nueva generación militante y la vieja generación en activo.
Las líneas que preceden se refieren básicamente al trabajo más inmediato de este semestre. Como líneas más generales podemos remitirnos a los documentos "Resistencias a la globalización capitalista" y "Las tareas de los/as jóvenes revolucionarios/as del Estado español" del Primer Encuentro de Jóvenes, así como a la mesa que tratará más específicamente este tema.