TALLER FEMINISMO

  1. INTRODUCCIÓN
  2. El documento que se presenta a continuación consta de dos partes.

    En la primera, se exponen una serie de conceptos básicos sobre feminismo que hemos procurado tratar de la forma más breve posible. Su objetivo es el de recordar los puntos de partida que consideramos imprescindibles tener en cuenta para construir el color violeta del Espacio. Para su redacción, hemos partido de la discusión del documento LA OPRESION DE LAS MUJERES Y LA LUCHA POR SU LIBERACION de nuestras colegas francesas de la LCR.

    En la segunda parte se exponen las propuestas que el grupo de mujeres de EA Madrid ha venido elaborando.

     

  3. CONCEPTOS BÁSICOS APORTADOS POR EL FEMINISMO

Es difícil imaginar hoy en día el peso de los estereotipos y las convenciones sociales que pesaban sobre las mujeres (y los hombres) en el pasado siglo XX. Sin derecho a voto, a disponer de sus propios bienes, a la patria potestad sobre sus hijos, las mujeres de esa época no eran reconocidas más que como madres y esposas dedicadas exclusivamente a su familia. Las sucesivas conquistas de las mujeres llevaron, hacia 1970, al surgimiento de un movimiento feminista fuerte que produjo debates intensos y nuevas conceptualizaciones de las que todavía hoy podemos aprender mucho.

 

  1. el concepto de género y la lucha de las mujeres
  2. "La palabra sexo se refiere a las diferencias biológicas entre machos y hembras a la diferencia visible entre sus órganos genitales y la diferencia consecuente de sus funciones en la procreación. El género es una cuestión de cultura y hace referencia a la clasificación social en femenino y masculino". Con este concepto, Ann Oakley fue la primera, en 1972, que definió el concepto de género desde una perspectiva feminista pretendiendo desvincular el análisis de las relaciones entre hombres y mujeres, y su posición respectiva en la sociedad, de los presupuestos biologicistas que los rodeaban habitualmente. La "feminidad" y la "masculinidad" no son el resultado natural de la pertenencia a un sexo, sino el resultado de un proceso de formación o "deformación" de las personas por la sociedad

    El concepto de género tiene un valor fundamental: introduce inmediatamente una distancia crítica hacia los estereotipos asociados a los dos sexos, y pone en entredicho los papeles y funciones tradicionalmente atribuidos a los individuos en función de su pertenencia a uno u otro sexo.

    Con el concepto de género las feministas han querido también introducir la idea de que las relaciones hombres/mujeres no están basadas en la complementariedad de los sexos sino en relaciones de poder. Hay una jerarquía social entre mujeres y hombres en la mayor parte de las sociedades conocidas y lo que hay que analizar son precisamente esas relaciones de poder.

    Este concepto permite extraer conclusiones en relación con la división sexual y social del trabajo. Así para Engels y muchos otros, la subordinación de las mujeres a los hombres se explica porque ocupan un lugar marginal en la producción, resultado de la división del trabajo reproductivo entre hombres y mujeres. Puede parecer lógico que, por el hecho de parir a los hijos, las mujeres se encarguen de guisar, cuidar de los niños mientras que los hombres sean cazadores, productores, etc. Esta visión de la división del trabajo entre los sexos es el reflejo de una ideología que no ha desaparecido todavía hoy. Sin embargo, los datos de la antropología y la historia contemporáneas han demostrado que las mujeres, incluso en las sociedades nómadas siempre han sido productoras. El tipo de actividades de mujeres y hombres varían de unas sociedades a otras pero en todas ellas las actividades femeninas están devaluadas respecto de las actividades masculinas. Por tanto, las feministas resaltan que la división sexual y social del trabajo no tiene nada de natural.

     

    Nosotras tratamos de inscribir el análisis de las relaciones de opresión de los hombres sobre las mujeres en el análisis global de la sociedad y de las diferentes relaciones sociales que la estructuran. Hablar de relaciones sociales de sexo es considerar que estas relaciones son tan determinantes para la sociedad como las relaciones de clase y configuran el conjunto del campo social, son transversales a toda la sociedad.

    Se considera que las relaciones sociales no proceden de la naturaleza sino de la historia sociopolítica, y pueden transformarse, en función a la vez de la evolución de las estructuras sociales y de la acción colectiva. Los individuos son creados por la sociedad y las relaciones de dominación pero al mismo tiempo pueden actuar sobre esas relaciones sociales, individualmente pero de forma más eficaz a título colectivo.

  3. CAPITALISMO, PATRIARCADO Y DIVISIÓN DEL TRABAJO

Se pueden distinguir dos corrientes feministas sobre el trabajo doméstico y sus consecuencias:

En cualquier caso, habría que analizar cuales son los mecanismos que actúan en los diferentes tipos de opresión ya que la dominación masculina no se reduce a una serie de discriminaciones, es un sistema coherente que conforma todos los campos de la vida colectiva e individual.

La dominación se traduce, en general, por un sobretrabajo, una explotación del trabajo de los oprimidos de los dos sexos; y las estadísticas demuestran que, si se tiene en cuenta el trabajo profesional remunerado de las mujeres más el trabajo doméstico, el grupo de mujeres produce un "sobretrabajo" en relación al de los hombres. De hecho, uno de los grandes logros del feminismo ha sido el poner evidencia la importancia y la diversidad de actividades que las mujeres realizan "gratuitamente" en la familia. Otra característica es una ausencia total o parcial de derechos y su acompañamiento sistemático de violencia, sea física (asesinatos o agresiones sexuales), o "ideal" (las inscritas en las representaciones sociales: el acoso, el maltrato síquico, etc.).

Las relaciones de dominación se acompañan muy a menudo de un discurso que intenta hacer pasar las desigualdades sociales por hechos naturales. Si no hay luchas, este tipo de discurso puede muy bien ser interiorizado por los/as oprimidos/as de los dos sexos. Y el resultado es que son mayoritariamente las mujeres las que deben arreglárselas para "conciliar" trabajo profesional y responsabilidades familiares, en detrimento de su salud y de su situación profesional.

Lo que se opone a la revuelta de las mujeres no es prioritariamente la interiorización inconsciente de las relaciones de dominación sino sobre todo la ausencia de elecciones reales y los callejones sin salida en los que se encuentran concretamente.

El discurso de "naturalización" de los dominantes es al mismo tiempo un discurso de estigmatización que intenta desvalorizar a los diferentes grupos oprimidos; esta estigmatización consigue que los individuos de los dos sexos se vean con una etiqueta y asignados a una identidad única y perseguidos, o por lo menos mal tratados, por razones de su origen social, del color de su piel, de su sexo, de su orientación sexual, etc. La dominación masculina se insinúa en todas las esferas de la vida económica, social, política y cultural pero encuentra su expresión ideal bajo el régimen capitalista.

LA OPRESIÓN DE LAS MUJERES Y VÍAS DE EMANCIPACIÓN

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Los/as dominados/as no están condenados/as a reproducir indefinidamente las relaciones de dominación. No todas las vías son equivalentes a nivel de las transformaciones que pueden producir en la sociedad o en la vida individual. Se pueden distinguir 4 vías principales para salir de la dominación:

ARTICULAR LOS DIFERENTES FRENTES DE LUCHA

Una lucha verdaderamente emancipatoria debe permitir a los individuos sobrepasar la estigmatización vinculada a la opresión, salir del encierro en una identidad única y asumir sus múltiples identidades.

Esta es la razón por la cual reivindicamos una sociedad en la que desaparezca, y que ya no tenga sentido, la división jerarquizada entre géneros. Todas las luchas contra las diversas opresiones son legítimas, pero no serán eficaces del todo si no convergen en un proyecto político global de puesta en cuestión de todas esas opresiones y la explotación capitalista.

Ello implica un apoyo activo al Movimiento Feminista y a todas las formas de autoorganización de las mujeres, en el conjunto del movimiento social, así como una lucha implacable contra la división social y sexual de las tareas y por el carácter mixto de las actividades a todos los niveles de la sociedad.

  1. PROPUESTAS

En concreto, se trata de impulsar en las organizaciones en las que participamos el debate y las actuaciones sobre:

GLOBALIZACION

Las mujeres somas las más golpeadas por la globalizacion capitalista, que está acelerando o provocando: Militarización de la de la sociedad, guerras, privatizaciones, reducción de servicios sociales, empeoramiento de las condiciones laborales (desregulación, flexibilización, precariedad, paro...), marginación de las inmigrantes, tráfico de mujeres, maquilas, zonas de libre comercio.

Todos estos aspectos afectan especialmente a las mujeres, por lo tanto también estamos especialmente interesadas en el movimiento contra la globalización capitalista.

Igualmente participar e impulsar las movilizaciones internacionales de mujeres que existan o se puedan crear, denunciando la violencia específica ejercida sobre las mujeres en las guerras, reivindicando servicios sociales, el reparto del trabajo, el empleo el tiempo de ocio, el derecho de ciudadanía de las inmigrantes, medidas contra el tráfico de mujeres, etc.

AGRESIONES:

Desde las instituciones se está llevando una campaña contra los malos tratos, pero sin ahondar en el origen, ni poner los medios para atajar el problema, Simplemente se plantea como un problema de determinados individuos asóciales.

Desenmascarar por tanto que el origen del maltrato hacia las mujeres está en el modelo de familia patriarcal.

La violencia hacía las mujeres (malos tratos, violaciones, agresiones en general) es producto de la consideración de las mujeres como seres inferiores, en un sistema de dominación de unos hacia otras, y no acabaremos con ella en tanto no acabemos con el patriarcado y el capitalismo que lo sustenta y alimenta.

Mientras tanto reivindicaremos medidas para hacerle frente, casas de acogida suficientes, que se obligue al agresor a abandonar la vivienda y a no acercarse a la víctima, empleo para las desempleadas, cursos de autodefensa y resolución de conflictos, medidas preventivas en el ámbito educativo, apoyo psicológico, etc.

 

ABORTO

El derecho al aborto libre y gratuito sigue siendo una reivindicación pendiente. Por otra parte hay que defender los mínimos conseguidos, porque los ataques de la iglesia y la derecha al aborto y la anticoncepción son permanentes, oponiéndose a que se extienda el uso de la píldora abortiva, incluso los preservativos, callando sin embargo ante la agresividad de algunos métodos de reproducción asistida para el cuerpo de las mujeres.

OPCIÓN SEXUAL

A pesar del gran cambio en la conciencia social respecto a los derechos de lesbianas y gays sigue quedando mucho camino para que puedan vivir su opción sexual con plena normalidad y con iguales derechos que los/as heterosexuales, por tanto nos uniremos a las luchas que desde este movimiento se planteen.

NATALIDAD Y FAMILIA

Reivindicamos el derecho de las mujeres a decidir sobre si desean tener hijos/as o no, y de todo individuo a decidir sobre el modelo de convivencia que quiera adoptar, y nos oponemos: