Infraproducción y sobreproducción están en el origen del problema, en definitiva es la reedición de un viejo axioma: hay abundancia porque hay escasez y actualización de la necesidad de redistribuir, ahora contemplada desde una perspectiva más compleja que añade criterios de salud y de medio ambiente, a los de justicia social y economía.
Qué es la EEB? Una patología que se produce a través de una proteína alterada : el prión (PrPcid) que transmite a las proteínas normales un defecto, el del plegamiento erróneo, causando la acumulación de las mismas porque las enzimas, que en condiciones normales degradan las proteínas, no son capaces de descomponerlas.
Los priones se introducen en la cadena alimentaria humana, a través de la ingestión de carnes de animales afectados, a partir de la utilización en su dieta de harinas compuestas por residuos de origen animal.
Por su parte, la enfermedad desarrollada en animales, una vez que ha pasado la "barrera de las especies" se manifiesta en humanos de forma virulenta y es conocida como síndrome de Creutzfeld-Jakob, que produce demencia y afecta al sistema neurovegetativo.
He aquí un espejismo: la locura bovina, es sólo un reflejo tenue de la auténtica sinrazón del sistema de producción agroganadera, que en los últimos años ha enfilado, sin atender al más mínimo principio de precaución, la aceleración de la obtención de beneficios económicos, para lo cual la producción ganadera ha procedido a la sustitución de especies animales autóctonas (bien adaptadas a clima, pastos...) por otras de engorde rápido, así como se ha sustituido la alimentación de forrajes y pastizales, incorporando los piensos compuestos y la soja.
Las alarmas ya habían venido saltando en forma de enfermedades (brucelosis, mamitis, tuberculosis...) vinculadas al empleo de hormonas para el engorde, así como la aparición de cepas bacterianas resistentes a los antibióticos, la búsqueda de sobreproducción en el marco europeo es tanto más demencial, por ser excedentario de carne y leche. Sólo la combinación de intensividad y especialización, más adaptación a los intereses de las multinacionales del sector agrofarmaquímico que controlan el mercado de la soja, unidos a una importante desregulación del mercado y por tanto de descontrol por parte de los estados, explican la situación y sus riesgos.
La Política Agraria Común (PAC), de la Unión Europea está en el origen del problema y forma parte de la causa, la primacía de los intereses económicos sobre cualquier otra consideración es un factor decisivo. La locura de verdad, adquiere diversos nombres: globalización, PAC, multinacionales y transgénicos, GATT, Acuerdo CEE-USA o Acuerdo Blair House.
En latitud ibérica, la crísis alimentaria adquiere visos de problema fuera de control, lo que es de hecho grave, ya que además de la probada incompetencia de los ministerios de Sanidad, Agricultura y Medio Ambiente, hay un endémico problema de falta de una estructura adecuada de sanidad veterinaria, escasez de recursos materiales y humanos, descontrol de los mataderos clandestinos... viejos problemas que ahora estallan, ante la magnitud de un problema de las dimensiones de éste, cuyo alcance desconocemos.
Queda ahora abordar el problema de cómo deshacerse de los millones de toneladas de harinas cárnicas, siendo curiosos como el gobierno que ha tardado tanto en reaccionar, hace ahora gala de gran urgencia para proceder a deshacerse de ellas. Según las previsiones de hacer convenios con las cementeras, es posible que se origine un nuevo problema, en vez de vislumbrar la solución.
Si la incineración en plantas, es un peligroso foco emisor de dioxinas y furanos, las cementeras que carecen de sistemas de control de emisiones, pueden incrementar la gravedad del problema, Hay por tanto que apostar por 1) la retirada y correcto almacenamiento de las harinas, 2) la evaluación del sistema de tratamiento de menor riesgo para la salud y para el medio ambiente, sin reparar en los costes económicos que ello conlleve. El tratamiento por autoclave prolongado y posterior estabilización por biodigestión, para conseguir la biodegradación del residuo y la desnaturalización del prión.
Es imprescindible, igualmente, apoyar un plan de ayudas a la hierba que reoriente al sector y lo sustraiga de la amenaza de la soja, (apoyo al forraje, las oleaginosas de las que la UE es hoy deficitaria...). Y no puede esquivarse ni la información rigurosa, ni la participación de los diferentes sectores sociales afectados.
En términos políticos la irresponsabilidad de algunos ministros sólo puede resarcirse con el cese, pero yendo más allá hay que ganar el pulso a un sistema cuya irracionalidad lo hace inviable, incompatible con la calidad de vida e incluso (si se apura) con la vida misma.
Concha Denche Morón.
Secretaria Federal de Desarrollo Sostenible y
Movimientos Sociales de IU.
Sumarios:
He aquí un espejismo: la locura bovina,
es sólo un reflejo tenue de la auténtica sinrazón
del sistema de producción agroganadera, que en los últimos
años ha enfilado, sin atender al más mínimo principio
de precaución, la aceleración de la obtención de beneficios
económicos.
Si la incineración en plantas, es un
peligroso foco emisor de dioxinas y furanos, las cementeras que carecen
de sistemas de control de emisiones, pueden incrementar la gravedad del
problema.
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