
Con 31 años de vida a sus espaldas, la única escuela libertaria del Estado no ha dejado de crecer en los últimos años. Y lo ha hecho como gusta al colectivo promotor, a un ritmo “sostenible” y sin perder en ningún momento el ideario anarquista que le vio nacer. Pero los inicios de este curso, en el que ya se han superado las 62 matrículas del año pasado, se dibuja distinto a todos los anteriores. Paideia llora en estos momentos la pérdida, ocurrida el pasado 1 de julio, de uno de sus pilares, la reconocida pedagoga Josefa Martín Luengo.