
Por Alfredo Apilánez, en Alasbarricadas
El capitalismo de casino ha hecho crack estrepitosamente. Sufrimos en estos tiempos un auténtico aluvión de noticias sobre la hecatombe económica en curso. Los mass-media, en manos de los mismos agentes económicos protagonistas del derrumbe, nos bombardean día tras día con informaciones fragmentarias e intencionadamente manipuladas por los creadores de opinión para impedir una visión de conjunto de las entrañas del proceso. De este modo, las sopas de cifras difícilmente inteligibles, los rescates financieros multimillonarios, las pseudonacionalizaciones bancarias y demás flashes inconexos, pretendidamente aclaratorios de la gravedad de la situación, se convierten en un magma caótico destinado a transmitir la idea de que, aunque la nave haga agua por los cuatro costados, las vías se pueden taponar con medidas “cosméticas” o profilácticas que no afecten a su rumbo ni pongan en peligro el puesto de mando.