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Entrevista a
David Pallol

Por Álex Balaclava

Aparecida en Lo Magazine, nº 37

 

Pregunta: Creo que robar ahora es imprescindible, estamos en una situación de guerra, nadie tiene un duro, y robar va a molar, va a ser 'cool'. Es evidente que, contar, sabes contar, pero ¿crees que sabes robar realmente?

Respuesta: Yo doy claves en el libro, la primera de ellas, fundamental, es perder el miedo, bueno, para robar y para todo en realidad. Al cuarto de los ladrones hemos sobrevivido todos. Y robar es imprescindible ahora y siempre, en la medida en que el ser humano es codicioso, ¡somos urracas! El hombre europeo, si ha ido descubriendo el mundo ha sido a base de robar.

P: Pienso que este libro es pertinente en el panorama actual, me imagino que tú también, y me gustaría que me dijeras por qué lo crees.

R: Desde luego, un hueco, un nicho, para él sí lo hay, claramente. Algún día haré un manifiesto literario o, mejor, una mani fiesta para dejar muy claro que la literatura española actual es muy aburrida y muy anticuada, y está muy desfasada y muy caduca, y la gente no escribe sobre temas de ahora en los libros. Vale, hay o ha habido una Lucía Echevarría, un Ray Loriga, un Mañas, pero son tímidos intentos: no hay Rock en los libros, no hay Sexy, no se refleja la vida diaria; aquí, los escritores imitan los doblajes de las películas de cine negro americano, No hablo sólo de novelas: ves una película donde sale una pandilla juvenil, casi siempre usan una jerga impostada, no es el cheli de la calle, el cheli auténtico, Y la gente roba en los grandes almacenes, por ejemplo, y nadie lo cuenta.

P: Leyendo "Ladrón" me han dado ganas de vivir, de escribir, de robar. Es verdad, estaba algo deprimido cuando lo empecé a leer y me dio un subidón. En los setenta la gente oía a la Velvet y a los Pistols y le daban ganas de formar un grupo. En ese sentido, tú puedes abrir una brecha, el escritor como estrella de Rock, el escritor Pop. Un fenómeno contagioso, que la gente lea tus libros y vea que con buen gusto y currándoselo puede escribir cualquiera.

R: Claro, yo, lo primero que quiero es que mi literatura sea muy eléctrica. Vamos a ver, yo he nacido en la era de la electricidad, mi luz es eléctrica, la guitarra es eléctrica, todo es eléctrico, yo quiero que mi prosa sea eléctrica. Que dé calambres.

P: ¿Y electrónica?

R: En ello estoy, primero eléctrica; algún día, electrónica, y no me refiero sólo a que algún día saque mi libro con un cedé de música electrónica. Lo que sí pretendo es que mi prosa tenga mucho ritmo, mogollón. Estoy influido por el Pop, por el Rap, el Hip hop, lo llevo mamando toda la vida, y aunque lo escuches en inglés o en castellano te quedas con la cadencia.

P: Sí, en el libro queda todo muy natural, muy fresco.

R: Hay una parte en mi prosa que es muy trabajada y currada, y otra que es un reflejo de mi tiempo, a base de flashes. Y para lograr que ese equilibrio te salga natural tienes que currar mucho. Vamos a ver, la gente no entiende que escribir es un curro, es UN TRA-BA-JO, Para lograr ciertos efectos, ciertas emociones, que la peña vibre, tienes que currarte los textos, No es un rollo de escritura automática y tener una facilidad natural. Hay que esforzarse.

P: En "Ladrón" haces una fantasía total del robo, antes, durante, y después del hecho en sí; para ti es toda una aventura que va mucho más allá del morbo momentáneo, algo vital.

R: Sí. Yo parto de la idea de que la vida es una aventura, pero el caso es que no se trata de dramatizar eso en absoluto: a veces haces de serpiente, a veces, de Indiana Jones, a veces de la chica rubia tonta, pero tenía muy claro que no quería escribir una novela patibularia de tatuajes en los brazos, de enchironaos, de ambiente lumpen. Nooo. Yo trato de reflejar que hay una serie de debilidades humanas, lo que pasa es que hay gente que las contiene y las reprime por moral, por religión, por una ciudadana. Y, francamente, lo he hecho a lo largo de toda mi vida, y digo en el libro: lo de robar discos era una plaga, Todos robábamos discos, Mecano hizo una canción, "El ladrón de discos", que menciono el libro, y no la hizo porque sí, era una auténtica plaga. Eso es algo que siempre ha estado ahí, no me invento nada.

P: El libro, para empezar, es muy divertido. Va 'in crescendo': cogiendo poco a poco y te descubres a ti mismo descojonándote.

R: Ante eso tengo que decir que lo primero que me propongo cuando escribo algo es que mi texto te agarre de los cojones, en el buen sentido, claro, y que desde la primera frase te agarre y ya no te suelte, y te ahí, bien cogidito de los cojones, y si chillas, que sea de gusto. La literatura no es aburrida ni tiene por qué serio. Es como todo, hay que ser selecto. Pero, claro, estamos todos traumados de las lecturas del colegio. Que te obliguen a leer la Regenta es un crimen de lesa humanidad.

P: Me negué a leerlo.

R: Pues no sabes de lo que te libraste, La Regenta es que trauma, y no han sentado a nadie en el banquillo aún por eso. La lectura de un puede hacer vibrar. Lo que me he propuesto es que mis libros competir con una sesión de DJ, con la discoteca. Y creo que con "Ladrón" me acerco cada vez más a eso. Leer puede ser toda una experiencia.

P: Yo lo que creo este libro es, ante todo, una experiencia Pop. "Ladrón" te lo puedes leer en una tarde, y releerlo, sacando más cosas que en una primera lectura. Pero cosas que están ahí, mucha sinceridad, acerca de lo divertida y lo mísera que puede ser la vida, aunque este libro pueda ser como un túnel de la risa, menos como primera experiencia.

R: : Sí, la reacción de la gente ante él es que te lo lees de un tirón, y te ríes, y no puedes dejar de leer. Pero luego, claro, se paran en el texto y les gusta, porque han ido acelerados. Eso en cuanto a experiencia Pop.

P: Hay en el libro un personaje que me parece impresionante, de tu madre, la Pilifón.

R: Mi madre siempre ha sido un personaje muy desprejuiciado, muy vital, alguien a quien si se le presentaba una ocasión como la del Corte Inglés, de mangar algo, pues por qué no, debía pensar. Es como lo de la mansión...

P: El capítulo de la mansión es genial. Es descojonante.

R: Pero es verdad todo, mi madre es así. No podría habérmelo inventado. Ahí está mi madre para afirmar o desmentir. Ella es una persona muy moderna que ya andaba reciclando cosas que las vecinas tiraban a la calle antes de que se diera todo este rollo de los containers, las arreglaba, les daba un barniz, y las vecinas la ponían a parir.

P: Este libro va a tener éxito.

R: Sí, yo creo que sí. Contenido literario aparte, al igual que mucha gente hace con su disco ahora, mi editor y yo hemos afinado mucho con el precio de "Ladrón": 11 Euros, que es lo que te cuesta una entrada con copa en cualquier sitio, o dos pastillas, No es como la copa, que te la bebes, la meas; este libro lo puedes leer y releer.

P: Y aquí, además, das claves de cómo robar, cuentas cómo le quitabas los chivatos a los cedés. Muy constructivo.

R: Hay gente que lo va a ver muy subversivo, yo podría escribir la típica historia, no sé, de amor, en el Titanic, pero... Yo no pretendo ser subversivo salvo en el hecho de contar algo diferente, pero, sí puede llegar a ser subversivo. Y sin drama, Lo que no quería era dramatizar para nada el asunto.

P: En ese sentido no resulta pretencioso el libro...

R: Dios me libre de ser pretencioso...

P: Lo cual no quiere decir que no sea ambicioso.

R: Claro, por supuesto, la ambición no está reñida con lo excitante. El gran problema de intelectuales y escritores es que van de demasiado pedantes. La gente normal, la gente del pelotón de calle, les tiene hasta tirria, y el ser escritor es un oficio más que no te da derecho a mirar a nadie por encima del hombro. Simplemente escribo historias.

P: ¿Cómo surgió la idea del libro?

R: Manuel Blanco leyó mi anterior libro y me dijo que yo podría escribir algo para su colección de autores comprometidos. En ese sentido quiero reivindicar a Manuel Blanco, que es uno de los pocos editores vieja escuela y románticos que quedan, y que editan un texto por su valor literario.

P: "Ladrón" demuestra una forma de vivir clara, muy vital, que va más allá del mero hecho de robar, que queda integrado en el discurso del libro.

R: A ver, yo he venido aquí a menear la sangre, la vida está para vivirla. Soy vital y hedonista por naturaleza, y, claro, el libro transmite esa vitalidad. Yo cuento mi vida como una gran película, en ese sentido, mi vida es un clip, un vídeo clip, muchas veces voy por la calle y voy haciendo el amor con la cámara.

P: ¿Haces el amor con el ordenador cuando escribes?

R: Sí, yo creo que tengo el punto de pianista polaco con las teclas, veces me despeino y todo, jajaja, como interpretando una sonata.

P: Volviendo a "Ladrón": Por fin, en España, un libro escrito por un homosexual joven que no es literatura gay.

R: Sí quiero incidir en eso. Es que no me interesa escribir un libro gay, aparte de que haya muchos prejuicios, y te puedo decir que no tuve ningún apoyo por parte de la prensa homosexual con "Mondo gay", Pero lo que te aseguro es que no vuelvo a escribir un libro de temática gay nunca más: habrá personajes gays, algo gay o no, pero no vuelvo a escribir un libro gay. Jamás.

P: Es que todo eso del rollo exclusivamente gay ya no es nada moderno. ni alternativo, además.

R: Vamos a ver, es que la esencia del significado de la palabra “alternativa” es otra vía, y no tiene por qué ser ni marginal, ni algo de cuatro colgados con rastas. Lo alternativo es otra opción distinta a lo de siempre, a la que te tiene muerto de asco, que se ha convertido en un callejón sin salida. En ese sentido, "Ladrón" ejemplifica bastante bien el sentido de alternativo.

P: ¿Has sentido algún remordimiento después de robar y crees que lo has exorcizado con este libro?

R: Que va, que va, para nada, Cuando yo salía de El Corte Inglés o del Pryca de las Rozas cargadito hasta los topes de discos mangados, me sentía como el rey del mundo, con unas ganas locas de llegar a casa y escuchar todos los discos. Y tocarlos, porque eran míos, ¡eran míos!

P: ¿Quieres incitar a la gente a robar?

R: Yo creo que ya la gente roba demasiado, porque los costrillas roban, pero los de arriba.... los de arriba trincan como nadie. Yo creo que es una tendencia natural en el ser humano, porque somos muy codiciosos, muy caprichosos. Yo no incito a nada, casualmente es una historia que cuento en primera persona, en la que estoy implicado, pero eso está ahí.

P: Hablas de robar al rico, antes era el Corte Inglés, ¿quién es el rico ahora?

R: Pues las grandes compañías, que en ocasiones pueden tener una figura al frente, un Bill Gates, qué sé yo, pero los ricos hijos de puta que se están cargando el mundo y tienen oprimida a media humanidad son las grandes corporaciones sin cara ni nombre. Se trata de robarles a ellos ahora.

P: ¿Qué te apetece robar en este momento?

R: El corazón a alguien, jajaja,`

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