Entrevista con
Jesús Burguera
autor de El Emir. 11-M-04
Web
del libro: www.elemir11m04lanovela.com
UN
INTRIGANTE RELATO QUE COMBINA CON HABILIDAD REALIDAD Y
FICCIÓN
“Todo
lo que mi protagonista, Marc Bruc, va descubriendo es lo que se
podría haber descubierto antes del atentado, con los datos
que ya se tenían. No hay trampa.”
Pregunta- En su novela podemos
asistir a una reunión en el Pentágono, entre el
vicepresidente de los Estados Unidos Dick Cheney, Rumsfeld y Carlucci.
Respuesta-Sí.
Y a otras con Wolfowitz y Perle o entre dirigentes de Al Qaeda en la
base iraní donde se gestó el 11-M. La
acción introduce al lector en el interior de un banco
saudita, y le acerca a las operativas que se suelen dar entre ciertos
brokers bursátiles en ocasiones como esta. Hay
conversaciones entre Sarkozy y Chirac y pasajes en otros escenarios,
como el Waziristan, la montañosa región
fronteriza entre Afganistán y Pakistán. Un
atentado como el del 11-M no se puede entender en clave de
política interior.
P-Pero las
reuniones de esos dias en la Moncloa ocupan una parte muy importante.
R-Una parte
fundamental consistía en hacer recorrer al lector las
dependencias de la Mocloa, para asistir a las principales reuniones de
Aznar con sus asesores y sus ministros entre el 11 y el 14 de marzo.
P-¿Se
trata de desvelar implicaciones internacionales?
R- Se trata,
más bien, de colocar este atentado, como los otros grandes
atentados yihadistas, en el marco global de la dinámica
Yihad-Occidente. El lector sacará sus propias conclusiones.
El autor, lógicamente, saca las suyas.
P-¿A
qué atentados se refiere?
R-A los
ocurridos durante la era Bush. El 11-S en Nueva York y Washington, el
7-J en Londres, los de Turquía y Bali, y los de Mumbay en
2006 y 2008, entre otros. El de Casablanca en 2003 fue un anticipo del
11-M al que no se le dio, ni de lejos, la importancia que
tenía.
P-¿Por
qué no se le dio importancia, según usted?
R-Seguramente
porque, por alguna extraña razón, Aznar estaba
convencido de que un atentado yihadista no se podía producir
en España. Como si hubiese obtenido garantías, lo
cual, evidentemente, era imposible ¿Quién se las
hubiese podido dar? De ahí que sus primeras reacciones
tuviesen mucho de incredulidad, de sorpresa.
P-Las
reuniones en la Moncloa están descritas con todo detalle.
Los participantes hablan con su propia voz. El lector se
creería dentro.
R-En efecto.
Esa fue la atmósfera y, muy aproximadamente, las
conversaciones y las maniobras. No sólo en la Moncloa, sino
también en el CNI, entre los mandos políticos de
la policía, y entre ellos y los policías
profesionales. Los datos que aparecen en el libro sobre la
investigación policial durante los dias que siguieron al
atentado son exactos.
P-¿Mintió
el Gobierno?
R-Por
supuesto. Eso lo sabe todo el mundo. Lo interesante era visualizar,
minuto a minuto, como mintió. Creo que la
aportación de la novela se sitúa en ese terreno.
P-¿Por
qué mintió el Gobierno?
R-Esa es una
pregunta más difícil de lo que parece. En
principio, para ganar las elecciones culpando a ETA. Aunque la actitud
ambigua del Presidente me intrigó desde su primera
intervención. Era como si supiese que había algo
más. Algo que, por supuesto, no tenía nada que
ver con ETA. Aún así, intentó
manipular la situación utilizando los referentes locales,
las elecciones, ETA, el PSOE, todo eso. Naturalmente, chocó
con la lógica global de este tipo de atentados.
Ahí es donde se hundió. No sólo por
mentir, sino porque la mentira se basaba en un error, involuntario o
no, de concepto.
P-El lector
asiste a la preparación y la ejecución de los
atentados por parte del comando.
R-Me
llevó muchos meses y la consulta de las más
variadas fuentes colocar a cada uno lo más cerca del lugar
que realmente ocupó. En efecto, las actuaciones de Azizi, el
Tunecino, el Chino, Berraj y los otros, reuniéndose los
días previos, montando las bombas en la casa de Morata,
subiendo a los trenes en Alcalá, se narran en detalle en la
novela.
P-El personaje
principal se llama Marc Bruc ¿Quién es Marc Bruc?
R-Un
periodista que se ve envuelto en los acontecimientos. Es un tipo
normal, trabaja en su propio periódico digital y realiza
reportajes de investigación. Bebe quizás
demasiado y no se puede decir que sus relaciones personales sean un
éxito; al principio funcionan, pero luego siempre falla
algo. Un tipo normal que se encuentra, sin buscarlo, en el centro de la
acción.
P-Realiza una
investigación por su cuenta.
R-
Sí. Pero quiero precisar que todo lo que el personaje va
descubriendo es lo que se podría haber descubierto antes del
atentado, con los datos que ya se tenían. No hay trampa. Eso
me parecía importante.
P-¿Quién
falló? ¿La policía?
R-No, no.
Falló la política. Hubo imprevisión,
prepotencia y exceso de confianza. La policía hizo lo
máximo que podía hacer con los medios que
tenía.
P-En su novela
hay una historia de amor.
R-Sí.
La que vive el protagonista.
P-Laila es un
personaje fascinante, complejo.
R-Es una mujer
de fuertes contradicciones. Enamora, pero es peligrosa.
P-Y Marc Bruc
es un poco machista, ¿no?
R-¿Usted
cree? Es posible. Un poco machista y quizás algo
cínico. Pero gusta a las mujeres. Una lectora amiga me ha
dicho que les gusta porque, primero ellas le gustan a él,
porque las entiende. Dice que no es una cualidad tan frecuente en los
hombres. Es fisicamente atractivo, claro; pero eso no es lo principal.
P-¿Qué
incógnitas le motivaron para empezar a escribir El Emir?
R-La
autoría yihadista estaba clara desde el primer momento. Pero
dos preguntas me perseguían ¿Para qué
se dejan en los trenes mochilas que no pueden estallar? Y
¿Por qué no huyen algunos acusados cuando todo
señalaba ya hacia ellos?
P-¿La
respuesta está en su novela?
R-
Sí. Creo que sí.
P-Una vez
publicada, ¿tiene algún recuerdo para alguien?
R-
Sí, claro, para muchas personas. Para mi hijo, periodista,
que me ha aconsejado desde el principio, para los integrantes del knd
group, por sus críticas, su apoyo y su creatividad. Y por
supuesto para el editor, que ha sido muy valiente. Es,
además, un magnífico escritor. Me ha ayudado,
criticado, corregido. Un gran apoyo.
Quiero expresar un agradecimiento muy especial para todos los que, de
alguna manera han colaborado, con informaciones, análisis,
etc. Sus aportaciones se encuentran en la novela. Y, sobre todo,
recordar a una mujer llamada Pilar Manjón. No
sólo por la tragedia personal que vivió, como
muchos otros familiares y víctimas, sino también
por su comportamiento en el juicio. He seguido, por supuesto, todas las
sesiones del juicio, y allí estaba siempre ella, como una
moderna Electra, como una heroína griega, mirando a la cara,
en primera fila, a algunos abogados que pretendían dar
continuidad a la mentira.
P-¿Por
qué se publica precisamente ahora su novela?
R-Lo ocurrido
sigue siendo de actualidad, de más actualidad ahora, si cabe
¿Por qué? Porque, por supuesto, sigue siendo
importante comprender mejor lo que ocurrió en Madrid ese
11-M. Y para comprenderlo, hay que situar el atentado en una
perspectiva global. No hay otra manera.
Pero además, ahora hemos podido comprobar como durante los
ocho años de la era Bush, mientras se alimentaba el
conflicto Yihad-Occidente, se estaba gestando, por los mismos grupos de
poder económico y político de los Estados Unidos:
bancos y financieros en Wall Street, aseguradoras, petroleros y
fabricantes de armamento, la tremenda crisis financiera y
económica que estamos viviendo.
Mientras a la sombra de Bush se construía una más
o menos real amenaza yihadista, esos grupos se han lucrado en Iraq, en
Afganistán y otros conflictos y han arruinado a su propio
país. Con los medios de comunicación, de los que
por cierto son propietarios, fijando la atención en una
supuesta guerra por la libertad y contra el terrorismo, ellos han
procedido al mayor saqueo de la historia. Las finanzas mundiales se han
desbocado. Ha sido una estafa de proporciones increíbles.
Todos lo estamos pagando ahora.
P-¿El
Emir es un thriller o una ficción política?
R-La
ficción política juega un papel muy importante.
Se trata de una ficción muy próxima a la
realidad. Todas las declaraciones son textuales y se respetan los
tiempos en los que los hechos ocurrieron.
La trama, el ritmo de la acción, los personajes: Bruc,
Laila, Víctor y otros, son los de un thriller, con tintes,
también, de novela negra.
Yo diría que El Emir es un thriller de ficción
política.