Tipo de Recorrido: Travesía

Longitud: 14,5 kilómetros

Desnivel acumulado: +730 metros, - 500metros

Tiempo estimado: 7 horas

Dificultad: Media

 

 

Esta travesía entre Cortes de la Frontera (Málaga) y Villaluenga (Cádiz) nos permitirá subir al puerto de Libar, caminar entre los hoyos de Cortes y Sierra Blanquilla, atravesar los Llanos  de Libar y el del Republicano para llegar a Villaluenga a través del puerto de las Viñas.

 

El inicio de la travesía comienza en la carretera M-8401 que une Cortes con Banaoján. A la salida de Cortes y junto al Instituto Andrés Pérez Serrano parte el camino conocido por los lugareños como el “Camino de Libar”. Los primeros 150 metros están asfaltados y tiene una inclinación considerable hasta llegar a una cancela. En este punto dejaremos la pista y tomaremos un sendero que sale a nuestra derecha y que nos conducirá entre subida y bajada por el “antiguo camino de Libar” de nuevo al carril. 

Continuaremos subiendo, dejando a nuestra izquierda una zona conocida como “el Valle”, situado debajo de las primeras estribaciones de la Sierra de los Pinos. La vegetación que nos acompaña es escasa, predominando el matorral, aunque  podremos ver algunas encinas y árboles frutales. Abandonaremos de nuevo la pista y tomaremos el sendero PR-A252 que confluirá con el carril que traíamos un poco antes de llegar a la Fuente del Pilar de Cortes el Viejo.  

Pocos metros después veremos una piedra marcada con una flecha roja y la palabra Libar. En este punto cogeremos un sendero que tiene tramos empedrados y que transita por una zona en donde se cree que estuvo emplazada la antigua ciudad árabe de Cortes Viejo. Conforma vayamos ganando altura, podremos contemplar bonitas estampas de Cortes, el valle del Guadiaro, el Hacho de Gaucin, Sierra Crestellina y Sierra Bermeja. La senda volverá a confluir con la pista en el Puerto de Libar, en donde encontraremos un majano con una flecha roja que nos indica la dirección que deberemos coger para ir a los Llanos de Libar. Otra piedra que hay más atrás nos indica el camino a seguir para llegar a la Sierra de Los Pinos.


Continuaremos el sendero, pasaremos una portilla y dejaremos a nuestra izquierda unas dolinas conocidas como los “hoyos de Cortes”. El camino va alternando tramos empedrados con  otros de tierra, flanqueado a su derecha por  Sierra Blanquilla y a su izquierda por la impresionante formación Kárstica delPeñón de Libar. Al llegar a la altura de este, el sendero empieza a descender y tomaremos dirección Oeste pasando junto a la cortijada Edmundo y después de ascender un pequeño collado bajaremos por una senda que conserva algunos tramos empedrados antes de llegar al Polje de Libar.

Una vez situado en los llanos nos encontraremos con un murete de piedra, que bordearemos, dejando este a nuestra izquierda, hasta encontrarnos con una angarilla que nos permitirá transitar plácidamente por la llanura, entre pocas, pero centenarias encinas, bajo la vigilancia de la peluda Sierra del Palo a nuestra derecha. Caminaremos en dirección norte hasta llegar a la altura del cortijo del Correo y empezaremos a ascender en dirección oeste hasta encontrar la angarilla que nos da paso al puerto del Correo. 

Descenderemos por un sendero, a veces tortuoso por los salientes de cantos rodados y entre una vegetación, que aunque escasa, propia de las tierras calizas: encinas, majoletos, matagallos, escobones… hasta encontrarnos con los Llanos del Republicano incrustado entre la Sierra de Libar y la de Peralto. Por el mismo serpentean varios arroyos, siendo el más caudaloso, el de los Álamos. Todos fluyen a los pies de la sierra de Libar en donde se encuentra la Sima del Republicano, inmensa cavidad por donde entra toda el agua que drena este valle.

Atravesaremos esta bella planicie de este a oeste y nos adentraremos en territorio de la frondosa Sierra de Peralto, que a diferencia de las sierras que la rodean, que están formadas por calizas dando lugar a un paisaje más agreste, la de Peralto es de composición arenisca, formando paisajes más suave y cubierto vegetativamente. Entre fuertes repechones ascenderemos hasta el puerto de las Viñas, entre alcornoques, encinas, madroños, brezos…Desde el puerto descenderemos por una pista  de hormigón contemplando una bella estampa del pueblo de Villaluenga con el fondo de la Sierra del Caillo, punto final de nuestra ruta.