Viernes, Octubre 20, 2017

Travesía Benaoján-Montejaque por El Tunio

Recorrido: 16 kilómetros

Incremento/perdida de desnivel: + 867; -928 metros

Tiempo estimado: 7 horas 

Dificultad: Media

 

 

Este recorrido nos permitirá subir al collado de La Zahibe y coronar el Tunio (1330 metros), segundo punto más emblemático de la Sierra de El Palo, desde donde además de contemplar una bella panorámica de las sierras colindantes a la misma y de sus  parajes naturales,  podremos ver la esfinge de la “Cara del indio del Tunio” y las seis pilas talladas a golpe de cincel en roca caliza que están junto a ella.

La travesía se inicia en el mirador de Benaoján, frente al mismo podremos ver un camino que cogeremos, y pocos metros más adelante nos encontraremos con una cancela.

Después de caminar de forma ascendente unos 300 metros, pasaremos junto un antiguo caserón, que actualmente es utilizado como establo para el ganado. Seguiremos  ascendiendo  por una zona húmeda entre palmitos hasta llegar a un pequeño collado, desde donde podremos contemplar: la Sierra de Benaoján y del Cerro de la Zahibe. A partir de aquí la vereda desciende hasta llegar a los Llanos del Pozuelo de Benaoján, en donde se encuentra un cortijo semiderrumbado con el mismo nombre del llano, que atravesaremos de este a oeste hasta encontrarnos con un carril que se dirige a Cortes de la Frontera.

            Cruzaremos el carril y empezaremos a ascender por un sendero muy poco definido, hasta encontrarnos con un bonito camino empedrado, conocido con el nombre de “La Escalereta”. Este camino que va bordeando la Sierra de Benaoján entre palmitos, lirios y jerguenes. Conforme vamos ganando altura podremos ir contemplado bellas panorámicas del polje: “Hoyito del Niño Fernando”, Ronda y su Tajo, la Sierra de las Nieves y el Valle del Guadiaro. Cuando el camino empiece a coger en dirección norte, abandonaremos este y cogeremos uno que sale a nuestra izquierda y que asciende por una zona de escasa vegetación hasta llegar a un alargado rellano. A partir de aquí el sendero toma dirección oeste, para encontrarnos con  un segundo rellano. Desde  aquí el sendero está menos definido, pues salen varias ramificaciones del mismo. Nosotros nos dirigiremos en dirección suroeste, bordeando la cara oriental del monte de La Zahibe hasta llegar al collado del mismo nombre. Desde el mismo caminaremos entre un caos de rocas y durante el leve descenso que efectuaremos  antes de empezar la subida al Tunio, lograremos visualizar los tres peñones que conforman   El Tunio y contemplaremos varias formaciones rocosas conocidas con el nombre de “La  Pinza del Cangrejo” y “La Rosa”.

            El ascenso a El Tunio lo haremos por una loma muy deforestada, posiblemente debido a la tala para el carboneo. Caminaremos sin  perder de vista los  farallones hasta llegar a la base de El Tunio, lo bordearemos por su derecha hasta encontrar una angarilla, llegaremos a una plataforma llana y rocosa, en donde se encuentran tallada a golpe de cincel seis pilas y desde donde contemplaremos la esfinge de la “Cara del indio del Tunio” que se ve representado en uno de los peñones. Dicen los lugareños que a este lugar subían los arrieros, para verter agua en las pilas y aprovechando las heladas nocturnas, para conseguir hielo. Luego las cortaban con palas, las transportaban a los pozas de nieves y la cubrían con plantas del lugar para conservarla hasta el verano

 

            Desandaremos lo andado y al inicio de la subida al Monte de la Zahibe, en la valla de piedra que queda a nuestra izquierda veremos una cancela de maya de alambre. Pasaremos por ella, descenderemos por la vereda de la dehesa del Boyar, que nos llevará al Carril de los Llanos del Libar. Aunque al principio la senda transcurre por una zona muy poco poblada de elementos arbóreos, conforme vayamos perdiendo altura, la vereda transita por un bosquete de quejigos y encinas, en donde encontraremos viejos y espectaculares ejemplares de ambas especies. Cercano al carril nos encontraremos la reciente remozada Fuente del Saucillo, cuando lleguemos a el, giraremosa nuestra derecha y nos dirigiremos al pueblo de Montejaque. Caminaremos por la Vereda de la Fuente de Libar, como también se le conoce a este carril durante 7 kilómetros. Este tramo del camino coincide con el Sendero GR-7, que va desde Tarifa a Atenas y es muy cómodo de andar, ya que los 4 kilómetros iniciales son prácticamente  llano y los tres últimos es de bajada. El carril pasa junto a los llanos del Pozuelo de Montejaque y está flanqueado por la Sierra de Juan Diego a su derecha y por la de Montalate a izquierda. La silueta del Hacho de Montejaque a nuestra izquierda, nos indicará que estamos junto al pueblo de Montejaque, punto final de la travesía.