Las iniciativas "Un día sin coche", como la que se celebra hoy 22 de septiembre en 1154 ciudades de todo el mundo por iniciativa de la Comisión Europea, constituyen campañas de sensibilización a la ciudadanía y a las administraciones responsables de la política de movilidad y transportes sobre los terribles perjuicios sociales y ambientales que el vehículo privado tiene en la ciudad.
Estas iniciativas pierden, sin embargo, todo su sentido cuando pretenden ser lideradas por administraciones públicas que están realizando cada día una política contraria, favorecedora del coche como modo fundamental de transporte en la ciudad. Este es el caso de la campaña europea "La ciudad sin mi coche 2004", en la que la ciudad de Cádiz aparece como única participante de nuestra provincia. El mensaje de esta campaña, que promociona el transporte colectivo, la bicicleta y la movilidad peatonal, no resulta creíble en boca de quienes no plantean en sus políticas ningún freno al crecimiento desbocado del uso del automóvil, sino que, al contrario, son promotores directos de dicho crecimiento.

El Ayuntamiento de Cádiz es el principal promotor de que el coche invada nuestra ciudad y pretende asegurar con su política que lo siga haciendo y con mayor intensidad en los próximos años. La política de aparcamientos subterráneos rotatorios y la irracional defensa de un tercer acceso a Cádiz pretenden aumentar, si cabe, la posibilidad de que los coches lleguen sin ninguna cortapisa hasta el último rincón de la ciudad. En cambio, el transporte colectivo es contemplado exclusivamente como un modo marginal, dirigido a los sectores sociales sin acceso al coche. La bicicleta simplemente no se considera. Y la movilidad peatonal, que aunque es el principal modo de transporte en la ciudad está cada vez más dificultado por el aumento del tráfico motorizado, sólo se considera en las zonas comerciales. Ante este panorama, ¿cómo es posible que el Ayuntamiento de Cádiz se atreva a decirnos a la ciudadanía que usemos menos el coche? ¿Es cara dura, sólo para dar una imagen de ciudad moderna al exterior, o es falta de cerebro?
Por su parte, la Junta de Andalucía y el Estado tiene un planteamiento igualmente incoherente. Mientras el Ministerio de Fomento y la Consejería de Obras Públicas centran el grueso de sus actuaciones de transporte en la provincia en el desarrollo de infraestructuras dirigidas a potenciar el automóvil privado (autovía A-381, desdoble N-340, tercer acceso a Cádiz, desdoble N-IV, entre muchas otras), el Ministerio y la Consejería de Medio Ambiente se dedican a coordinar y promover la Semana Europea de la Movilidad y el Día europeo sin coches, diciéndonos a los ciudadanos que usemos menos el coche.
Desde Ecologistas en Acción pedimos que la participación en estas campañas por parte de las instituciones públicas sea cuanto menos coherente con su espíritu y honestas con la ciudadanía. Por ello, reclamamos a todas las instituciones implicadas en la política de transportes urbana y provincial una apuesta decidida para conseguir "un día sin coche todos los días" en nuestras ciudades, a través de una planificación racional de la movilidad, basada en un urbanismo a escala humana y en el transporte en modos colectivos y no motorizados, a pie y en bicicleta. Sólo cuando éste sea un objetivo de las administraciones públicas tendrá sentido decirle al ciudadano: "Deja el coche en casa".
Cádiz, 22 de septiembre de 2004
