EL PUERTO DE SANTA MARÍA VIERTE SUS AGUAS RESIDUALES A LA BAHÍA SIN DEPURAR. LA DEPURADORA LLEVA MESES SIN FUNCIONAR
Miles de toneladas de lodos se están vertiendo en la zona de protección de la Reserva Natural de la laguna de Medina
Ecologistas en Acción ha presentado denuncia ante la Delegación de Cádiz de la Consejería de Medio Ambiente (CMA) contra la empresa APEMSA y el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María por vertido de aguas residuales sin el tratamiento adecuado a la Bahía de Cádiz.
El Real Decreto 509/1996 de 15 de marzo estipula claramente las calidades de los vertidos de aguas residuales depuradas. Los máximos permitidos en los parámetros de calidad de aguas procedentes de plantas depuradoras con tratamiento secundario, como es el caso de depuradora de Las Galeras de El Puerto, son los siguientes:
- Demanda bioquímica de oxígeno (DBO5).................... 25 mg/l O2
- Demanda química de oxígeno (DQO).......................... 125 mg/l O2
- Total sólidos en suspensión ........................................ 35 mg/l
Pues bien, los parámetros analíticos de las aguas que ha estado vertiendo la depuradora de Las Galeras a la Bahía de Cádiz durante el año 1998 superan con mucho estos niveles máximos, siendo en algunos casos equivalentes a aguas residuales sin depurar, o lo que es lo mismo, la depuradora ha estado inoperante, sin que se haya tomado por parte de APEMSA medida alguna, ni siquiera advertir a la población de esta situación de grave riesgo para la salud de las personas y el medio ambiente.
La DBO5 -que junto con la DQO indica la contaminación orgánica- superó estos niveles legales en 9 de las 10 muestras analizadas por la CMA, llegando a niveles increíbles en los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre, con cifras de hasta 250 mg/l O2, diez veces más que el máximo permitido. Los niveles de DQO también son superados en 7 de las 8 analíticas realizadas, llegando en los meses de octubre y diciembre a niveles de 534 y 466 mg/l O2, es decir a cuadruplicar los máximos permitidos. Tampoco cumplen la depuradora de Las Galeras con los niveles máximos permitidos de sólidos en suspensión, que en 7 de las 10 muestras analizadas, llegando a multiplicar por cinco este nivel en el mes de octubre.
Los niveles de reducción de estos parámetros son bajísimos e incumplen también la mencionada norma legal. Así en DBO5 fue tan sólo del 18% en el mes de septiembre e incluso negativa (salió más contaminación de la que entró) en el mes de diciembre. La reducción de la DQO fue sólo del 20% en el mes de octubre y negativa también en el mes de diciembre, situación que se repite con los sólidos de suspensión en ese mismo mes. Los mínimos legales de reducción de los parámetros de contaminación son del 70-90% de DBO5, del 75% de DQO y del 90% de sólidos en suspensión.
Si esta es la situación de la depuradora de El Puerto de Santa María en situaciones de funcionamiento "normal", imaginamos lo que se debe estar vertiendo en la actualidad que tiene paralizado el tratamiento biológico, y por tanto los parámetros de contaminación deben superar con mucho los del año pasado. Además, el emisario submarino está roto, por lo que estas aguas contaminadas se están vertiendo a escasos 400 metros de playas de gran afluencia y de arrecifes de gran interés ecológico.
Pero si grave es esta situación, más lo es aún el hecho de que APEMSA esté vertiendo los lodos de la depuradora sin tratamiento alguno directamente en la finca Las Cuevas y Los Cejos del Inglés, en Jerez, dentro de la zona de protección de la Reserva Natural de la Laguna de Medina. En estas fincas se están vertiendo unas 12.000 toneladas cada año de lodos altamente contaminantes, que las aguas de lluvia se están encargando de infiltrar en el acuífero y llevar los lixiviados a la propia laguna. Nos parece que este hecho, que incumple todas las normar legales sobre tratamiento y vertido de lodos de depuradoras, es de un escándalo sin precedentes, y debe implicar la inmediata apertura de una investigación por parte de las distintas administraciones implicadas para paralizar estos vertidos y depurar responsabilidades.
El Puerto de Santa María a 21 de mayo de 1999
