| Ecologistas en Acción considera un fraude la Declaración de Impacto Ambiental de la Ampliación del Puerto de Sevilla |
16/10/03
La ampliación del Puerto requerirá la profundización del cauce del río desde los 6,5 m de fondo actual hasta los 8 m; a lo largo de unos 80 km del Bajo Guadalquivir, lo que permitiría la navegación de barcos de mucho mayor calado. Para ello sería necesario el dragado de un volumen enorme de sedimentos( 9,5 millones de metros cúbicos). Los impactos derivados de esa actuación serían: aumento de la salinidad, una mayor erosión en las orillas (Parque Nacional y Parque Natural de Doñana) vertido de grandes cantidades de sedimentos en la desembocadura cercana y en las márgenes; y un aumento de las partículas en suspensión ( muchas de ellas con niveles notables de metales pesados y pesticidas).
Tanto la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CGH) como la Estación Biológica de Doñana han considerado que el Estudio de Impacto Ambiental carece de rigor científico en varios aspectos de gran importancia.
No se ha evaluado el impacto sobre los seres vivos y las predicciones sobre el aumento de la salinidad han sido puestas en duda, al basarse en una serie reducida de datos y no tenerse en cuenta los efectos a medio plazo tanto de dos embalses aprobados en el Plan Hidrológico Nacional como del Cambio Climático.
La Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del Ministerio de Medio Ambiente (aparecida en el BOE el pasado 4 de octubre) aprueba el proyecto aún cuando asume que no se ha evaluado correctamente el impacto sobre la flora y fauna y que el aumento de la salinidad posiblemente se ha infraestimado.
Por si esto fuera poco, la mayor parte de los agentes sociales e instituciones que se han pronunciado sobre el proyecto, han pedido su desestimación considerando que producirá graves impactos ecológicos sociales y económicos. El Patronato del Parque Nacional de Doñana, La Estación Biológica de Doñana, La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la Federación de Arroceros de Sevilla, la mayor parte de los ayuntamientos del Bajo Guadalquivir y las organizaciones ecologistas lo consideran ambientalmente inviable.
Por todo lo anterior Ecologistas en Acción denuncia la conducta prevaricadora de la Secretaría General de Medio Ambiente que ha declarado ambientalmente viable el proyecto sabiendo que no se están cumpliendo las normativas europea y española de impacto ambiental. La denuncia se ha formalizado por escrito como una queja ante la Unión Europa por vulnerar la directiva europea de evaluación de impacto ambiental; y ante el Ministerio de Medio Ambiente impugnando la Declaración de Impacto Ambiental.
Recordamos que el Estado Español ya ha sido amonestado por la UE por no aplicar correctamente la directiva sobre evaluación de impacto ambiental. Esta normativa pensada como un instrumento para aplicar el principio de precaución y contribuir a la sostenibilidad, de hecho se ha convertido en nuestro país en un mero trámite burocrático que pone la etiqueta de ambiental a los proyectos más insostenibles.
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| ECOLOGISTAS EN ACCIÓN EXIGE MEDIDAS QUE EVITEN LOS VERTIDOS EN EL CAÑO DE MARTÍN RUIZ |
28/08/03
Con respecto las obras de acondicionamiento que se van acometer en estos próximos días en el conocido Caño de Martín Ruiz por parte de la Comunidad de Regantes de la Algaida que sirve de aliviadero del agua resumida de los campos de cultivo de la zona agrícola de Monte Algaida, Ecologistas en Acción informa que una de las razones de que dicho canal tenga que ser limpiado es la gran acumulación de desechos agrícolas como plásticos procedentes de invernaderos, alambres y tuberías de goteo que han sido vertidos de forma totalmente indiscriminada, lo cual provoca que el mismo no evacue la cantidad de agua que demanda los agricultores en años de fuertes precipitaciones.
Este caño constituye un importante humedal, porque contiene en su recorrido lineal que comienza desde la circunvalación de la carretera Trebujena hasta la misma desembocadura del río Guadalquivir (junto a la cooperativa de los riacheros), un total de 13 kilómetros, una gran biodiversidad faunística, ofreciendo alimento y refugio a numerosas comunidades de aves acuáticas por su cercanía al Parque Natural de Doñana. De hecho, es un interesante hábitat protegido por las leyes medioambientales.
En estos últimos meses, la Comunidad de Regantes de Monte Algaida quiso hacer una limpieza con maquinaria pesada sin la preceptiva autorización de la Consejería de Medio Ambiente afectando a 11 kilómetros de este mismo caño, pudiendo haber destruido una incalculable población nidificante de aves acuáticas. Afortunadamente, la Consejería de Medio Ambiente no la permitió y concedió la correspondiente licencia para efectuarla fuera de la época de reproductora de las aves, o sea, a partir de la última semana de agosto.
Pero Ecologistas en Acción no sólo defiende la importancia de preservar este ecosistema para las aves. A lo largo de los años, el Caño de Martín Ruiz ha formado una barrera vegetal de forma natural que sirve como filtro ecológico, ya que la zona está muy castigada por la utilización desmesurada y incontrolada de productos fitosanitarios que se filtran a través del suelo y van a parar directamente a nuestro río navegable, por lo que en un breve plazo de tiempo puede alterar los recursos pesqueros de la zona de engorde. Queremos subrayar que una vez se hayan ejecutado estas tareas de limpieza se debería señalizar suficientemente la prohibición de verter todo tipo de productos y desechos agrícolas. Para depositar y almacenar estos materiales está la Planta de Recogida de Residuos Agrícolas de La Algaida. El incumplimiento de la normativa vigente al respecto será sancionado severamente por la autoridad competente, teniendo potestad para ello la guardería forestal de la Consejería de Medio Ambiente, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) y la Unidad de Protección de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sanlúcar (Uproma).
Otros dos problemas destacables son la electrificación por línea aérea para suministrar electricidad a los agricultores de las marismas y la existencia de numerosos focos incontrolados de basura y escombros. La primera debe realizarse por soterramiento, ya que le recordamos al delegado provincial de Medio Ambiente, Sebastián Saucedo, que el Plan de Uso y Gestión del Parque Natural de Doñana obliga a la corrección de los tendidos eléctricos, especialmente a los que transcurren por zonas inmediatas al Parque Nacional, mediante la adopción de medidas de protección y aislamiento acordes con el nivel de impacto que ocasionen (artículo 83). Esta zona es sobrevolada por gran cantidad de aves rapaces, pudiéndole causar la muerte por colisión o electrocución. En cuanto a la urgente eliminación de los focos incontrolados de basura y la inmediata restitución a su estado natural, es competencia del Ayuntamiento de Sanlúcar. Pedimos, pues, a la delegada municipal de Medio Ambiente, Montserrat Caputto, que tome medidas para evitar la persistencia de los vertidos
Sanlúcar, a 21 de agosto de 2003
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| El proyecto de dragado del río amenaza al Guadalquivir y al Parque Nacional de Doñana |
4/8/03
Los ecologistas presentan nuevamente alegaciones al Estudio de Impacto Ambiental. Denuncian la pasividad del Ayuntamiento de Sanlúcar ante unas obras de tan gran repercusión para la economía de la zona.
La Autoridad Portuaria, para ampliar el número de barcos de gran calado que entran cada día en el puerto de Sevilla - de los 4 actuales a 6 (así como el tamaño de los mismos) - en el 2010, propone con el Proyecto titulado Actuaciones de Mejora en los Accesos Marítimos al Puerto de Sevilla, realizar las siguientes actividades:
- Ampliar el ancho, aumentar el calado y modificar el trazado de la actual canal de navegación en los 80 últimos kilómetros del río Guadalquivir, desde Sanlúcar a Sevilla. El volumen de sedimentos a dragar es de aproximadamente 9.500.000 m3.
- Construir una nueva esclusa en Sevilla que permita el paso de buques de mayor anchura que la actual.
Este proyecto fue sometido al procedimiento de Evaluación Impacto Ambiental (EIA), y a exposición pública en el año 2001, al que desde diversas instancias científicas y sociales, como es el caso de Ecologistas en Acción, se le presentaron numerosas alegaciones. Tras el análisis de la Memoria del Proyecto y el Estudio de Impacto Ambiental presentados por la Autoridad Portuaria, así como la consideración de las alegaciones en el mencionado período de información pública, el Ministerio de Medio Ambiente consideró la información presentada insuficiente y solicitó información complementaria al promotor del proyecto. Con esta nueva documentación, el EIA sale de nuevo a Información Pública. Para Ecologistas en Acción , las correcciones introducidas en el Proyecto en nada alteran su naturaleza ni su viabilidad ambiental, considerándose gravemente impactante para el río y todo el entorno del Estuario, Doñana incluido.
En las Alegaciones presentadas, se hace referencia a la extraordinaria riqueza biológica del último tramo del Guadalquivir con 55 especies de peces censados, 49 de crustáceos, 22 de insectos acuáticos y 8 de invertebrados no artrópodos, además de procesos propios de ambientes estuáricos, casi únicos, como son las de las migraciones de peces según las mareas y/o la alternancia día/noche, considerándose que por su interés biológico uno de los puntos calientes de la biodiversidad andaluza, como se señala en un informe elaborado para la Consejería de Medio Ambiente por el especialista Carlos Fernández-Delgado, de la Universidad de Córdoba. Por ello, cualquier alteración de las condiciones de este ambiente podría conllevar consecuencias graves para tan sensible ecosistema. En concreto, los dragados previstos supondrían:
- Incremento de la salinidad media, con incidencia para las poblaciones de peces que utilizan este río en sus fases de cría y engorde, lo que de seguro podrá tener repercusiones sobre las pesquerías del Golfo de Cádiz.
- Aumento de la erosión en las orillas por el efecto del oleaje de los grandes buques, ya de por sí un problema serio en las correspondientes al P. N. De Doñana.
- Vertido de los materiales del dragado , mas de 9 millones de m3, sobre zonas de elevado interés ecológico, declaradas LIC (Lugares de Importancia Comunitaria), que impedirán su restauración y afectaran irreversiblemente a poblaciones vegetales de gran interés. Además de remover sedimentos que pueden contener elementos contaminantes procedentes del vertido de Aznalcollar y que su remoción pondría en situación de biodisponibilidad
- Incremento de las corrientes , con repercusiones para las especies que habitan en este río
- Con el aumento de tráfico de barcos en el Guadalquivir se incrementa el riesgo de accidentes y vertidos: los recientes accidentes acaecidos en el estuario demuestran que realmente es necesario evaluar los riesgos derivados del tráfico de embarcaciones, limitar el tipo de sustancias que se permita transportar por el río y elaborar un Plan de Emergencia que permita responder a un accidente de forma rápida para evitar posibles vertidos o afecciones al medio ambiente. Estos riesgos son especialmente relevantes si se tiene en cuenta el entorno en que nos encontramos, con zonas protegidas a nivel nacional e internacional, y si consideramos el antecedente del vertido minero de Aznalcóllar.
- Regresión de las playas de Sanlúcar, por el efecto de succión de arenas que tendrá el nuevo canal.
Por todo lo anterior, Ecologistas en Acción reitera su rechazo al mencionado Proyecto y llama la atención sobre las graves repercusiones que tendrá no solo en el medio ambiente, sino también sobre las economías y las riqueza pesquera de todo el Estuario que se podrían ver seriamente afectadas. Considera que los Ayuntamientos afectados, y especialmente el de Sanlúcar, se deberían posicionar al respecto y hacer valer su oposición ante el Ministerio de Medio Ambiente y la propia Autoridad Portuaria del Puerto de Sevilla, promotora del mencionado Proyecto.
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