| Opinión: Jerez, "Ciudad del Caballo" de vapor |
28/09/2002
Este año en Jerez no se ha celebrado el Día europeo sin coches y la verdad es que no sabemos valorar si esto es bueno o malo. Hasta ahora la celebración de este día no era más que un movimiento de imagen para montarse en un carro que no sabemos dónde va. Han sido al parecer unos caballos, y no precisamente los de vapor, los que han servido de justificante para que los políticos municipales se quiten de encima el muerto, ya que pensamos que se encontraban en un callejón sin salida y sin saber qué hacer.
La propuesta que Ecologistas en Acción viene haciendo desde hace tiempo no es el centrar todo en un día y nada más. Un día que rápidamente pasa y que no se vuelve a recordar hasta el año siguiente. El día sin coches debe ser un momento para hacer balance, para recapitular, para debatir, para reflexionar ... sobre todo lo que se ha hecho durante el año; valorar lo positivo, ver los fallos y las deficiencias y seguir trabajando con nuevos ánimos para conseguir una ciudad más habitable y sostenible.
Pensar que realizando algunas actividades un día al año se pueden cambiar los hábitos, las costumbres, las comodidades que los ciudadanos tenemos adquiridas, es bastante iluso. Es preciso trabajar todos los días del año, para conseguir que el ciudadano se plantee otro tipo de movilidad que no sea sólo con el coche, incluso así no será fácil convencer a todos de la bondad de la propuesta.
La política y el planeamiento urbanístico que se está llevando a cabo, por los que todavía hoy rigen los destinos de Jerez, está fomentando la actitud irreflexiva y cómoda de los ciudadanos. El desarrollo urbano de la ciudad con su política de unifamiliares acosados y con las obras de infraestructuras que se realizan, va encaminado irremisiblemente a enriquecer a unos cuantos inmobiliarios y a potenciar el uso del coche cada vez más, y esto es absolutamente insostenible. Se está construyendo una ciudad para el coche y no para el ciudadano de a pie. Las avenidas con innumerables carriles para un lado y para otro, están promoviendo que cada vez el coche circule más rápido, contaminando más (humos y ruidos) y siendo más agresivo con los que van a pie o en bicicleta.
Recientemente se ha dicho que en Jerez sólo queda suelo urbano para un par de años y que pronto será necesario realizar una nueva revisión de PGMO, para posibilitar la expansión de la ciudad. ¿Hasta dónde va a llegar esa expansión, esa insostenible expansión, que no hay economía municipal que la aguante, ni medio ambiente que sea capaz de soportarla?. Cuestionarse esto no es un alarmismo sin fundamento de los ecologistas. Son ya muchos los científicos y los organismos públicos que afirman que la contaminación producida por los vehículos a motor, es una de las causas importantes de los cambios que se están produciendo en el clima y que sus consecuencias comienzan ya a apreciarse con evidencia clara.
Es lamentable que ante esta perspectiva, la política municipal ignore la evidencia y potencie de la forma que lo hace el uso del coche privado en la ciudad. Por el contrario no se platean, en las muchas y grandes obras que se realizan de forma permanente (y en los últimos años mucho más) la construcción de carriles bicis acompañados de otras obras de infraestructuras, que no supondrían un mayor coste de las mismas y sí un beneficio para todos. Lo poco que se ha hecho en este sentido en algunas zonas de la ciudad sólo sirve para pasear los fines de semana, y no puede utilizarse como forma de transporte habitual, porque no llega a ningún lugar.
Es necesario, de una vez por todas, elaborar la Agenda 21 local, que recomendó la Cumbre de Río, documento en el que se deben marcar las pautas medioambientales necesarias a la hora de planificar el desarrollo de la ciudad y que deben ser de obligado cumplimiento para todos.
De todas formas, celebrar el Día sin coches creando infraestructuras duraderas para los peatones y las bicicletas, en plena avalancha de turismo en la ciudad, podría habernos dado una buena imagen de modernidad ante los visitantes. Ésta oportunidad lamentablemente se ha perdido por la falta de interés y de lucidez de nuestros gobernantes.
ECOLOGISTAS EN ACCIÓN JEREZ
Jerez, Septiembre de 2002
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