URBANISMO  Y  ORDENACIÓN DEL TERRITORIO

Alegaciones presentadas al Plan General de Ordenación Urbana de Granada Mayo de 2000

 

INTRODUCCIÓN

La memoria del P.G.O.U de Granada del año 1.985 en su análisis y propuestas señalaba claramente que la "amplitud del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico de Granada es comparable a la magnitud de su destrucción" e indicaba las directrices a seguir tanto para cambiar la dinámica de continua destrucción que había seguido la ciudad a lo largo de diferentes épocas como para abordar la rehabilitación integral del Casco Histórico de Granada, proponiendo para ello la redacción y desarrollo de toda una serie de Planes Especiales de Protección y Rehabilitación Integral para sus barrios históricos, así se aprobaron los Planes Especiales de la Alhambra-Alijares (1989) y el Plan Especial Albayzín ( 1990 ) Sin embargo se ha podido comprobar como el desarrollo y control de éstos Planes Urbanísticos no se han llevado a efecto con el rigor necesario, tanto por parte de nuestro Ayuntamiento como por otras instituciones públicas con competencias en los mismos. La falta de partidas presupuestarias para el desarrollo de sus propuestas; las intervenciones urbanísticas públicas y privadas llevadas a efecto riguroso control; la falta de la aplicación de la disciplina urbanística, la falta de medios humanos para llevarlos a efecto; la lagunas o el incumplimiento sistemático de las Normativas y Ordenanzas Urbanísticas; la permisividad en alturas y volúmenes en las nuevas construcciones o el macizamiento de las zonas verdes, la lentitud en la aplicación del Plan de Movilidad y por tanto la no resolución de la problemática del tráfico y todas sus derivaciones e incidencias, y de otras intervenciones degradantes permitidas y amparadas por éstos mismos Planes Especiales, Por el P.G.O.U. de Granada y por los correspondientes gobiernos municipales, han llevado y siguen llevando a todos nuestros Barrios Históricos, irreversiblemente, a una continua degradación y a una transformación negativa de los mismos.

Asimismo la falta de la redacción y puesta en funcionamiento o la tardanza en ello de otra serie de Planes especiales como los del Sacromonte. Plan Centro, Barranco del Abogado..., han propiciado, al no haber unas mininas normas de intervención, a que se lleven a efecto es estos núcleos barbaridades urbanísticas de todo tipo, y que estén sirviendo los Barrios Históricos como conejillos de indias, donde las nuevas construcciones "psicodélicas" las " folclóricas" en su sentido más despectivo, o las auténticos "bodrios", han propiciado y están propiciando como ya hemos reseñado la degradación urbana, paisajística y estética de éstos ya la perdida de sus características, convirtiendo éstos núcleos urbanos históricos en un popurrí de intervenciones horteras que las podemos encontrar en cualquier urbanización de la periferia.

Igualmente no se ha puesto coto por parte de nuestro Ayuntamiento a la continua dinámica de destrucción y abandono por parte de sus moradores del Casco Histórico que se traduce en. Abandono de las edificaciones de valor y catalogadas por parte de sus propietarios, que incluso ayudan con sus acciones a su degradación, y entrándose en una sistemática espiral de: declaración de ruina = expulsión de los vecinos = demolición = nueva construcción que supera o duplica en alturas y volúmenes a la anteriormente existente = tipologías, folclórica, psicodélica, estandarizada. Que nos lleva a ARQUITECTURA Y URBANISMO CAÓTICOS, ESPECULACIÓN, EXPULSIÓN DE LOS VECINOS AUTÓCTONOS DEL CASCO HISTÓRICO Y DESTRUCCIÓN Y PÉRDIDAS DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS MISMOS.

Por otra parte la participación ciudadana en la Planificación territorial, el Urbanismo y el Patrimonio Histórico, de su importancia y de lo esencial que resulta la misma para la configuración de nuestra Ciudad y su entorno, no se ha valorado todavía en su dimensión por parte y desde las administraciones y en particular desde nuestro Ayuntamiento. Pese a lo que indica nuestra Carta Magna, El Estatuto de Autonomía, Los propios P.G.O.U. , etc.. a la hora de plasmar en realidad esa participación nos encontramos con toda una serie de trabas e inconvenientes como: la poca difusión que se le da a las exposiciones públicas de cualquiera de los Planes Generales Urbanísticos, Planes Especiales u otras intervenciones urbanísticas; la dificultad de acceso a los documentos, ubicados en las oficinas urbanísticas pero en horarios tan solo de mañana, precisamente cuando la mayoría de los ciudadanos nos encontramos trabajando e incluso la forma en que se presentan los proyectos en los foros de participación que existen actualmente ( Comisión de Seguimiento del Plan Especial Albayzin o Grupo de Urbanismo de la Junta de Distrito Albaicín ) con convocatorias que se reciben sin el tiempo suficiente o establecido por el Reglamento de Participación o incluso recibidas después de la celebración de las reuniones y sin haber podido tener acceso a los documentos con antelación a las reuniones correspondientes por los motivos anteriormente expuestos. Todo ello y otro cúmulo de anómalas situaciones hacen que la tan cacareada participación ciudadana en la configuración urbanística y territorial del presente y futuro nuestra Ciudad esté todavía muy lejos de ser un hecho real.