URBANISMO
Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO
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El Ayuntamiento de Granada se chotea de sus propias ordenanzas y condena de antemano a los futuros árboles que está plantando en Gran Vía y Constitución La Ordenanza de Uso y Protección de Zonas Ajardinadas y Arbolado viario de la ciudad de Granada, actualmente en vigor, recoge unas actuaciones para con los árboles que no ha seguido en ningún momento la Corporación Municipal.
De entrada dice en su Art. 4 "es el
proceso urbanizador el que ha de someterse a sus determinaciones si
los quiere incluir en sus espacios y no al contrario. Por tanto las
actuaciones urbanísticas han de estar determinadas por las exigencias
de las plantas", por lo que, según esto, habría que
haber mantenido los árboles en Constitución y demás
plazas y haber hecho el proyecto de otra forma. Advierte la normativa que en las alineaciones
de arbolado viario incluidas en zonas pavimentadas, vendrá determinada
la construcción de dichos pavimentos de forma que se dispongan
para el máximo aprovechamiento de la escorrentía urbana
a través de los alcorques, evitando todo impedimento constructivo
que se oponga a esto. Esto se ve muy bien en las nuevas aceras de Gran
vía, donde los árboles "van a recoger" toda
el agua que caiga por lluvia o riegos en las aceras. Respecto al cuidado de las plantas se dice que tras largos períodos de ausencia de precipitaciones se procederá a efectuar un riego aéreo a las plantas, sobre todo las situadas en zonas de especial contaminación, para limpiar hojas, ramas y troncos, o sea, a lo que ya estamos acostumbrados a ver cada vez que hay sequía
Es increíble lo que dice el Art.
7- Los alcorques en aceras y zonas pavimentadas tendrán unas
dimensiones mínimas de 1 x 1 x 1 m. Si cogemos un metro y medimos
podemos alucinar viendo las medidas de los alcorques en toda la ciudad
de Granada. Estos gobernantes nuestros -que nos los merecemos, por supuesto- están haciendo ahora mismo alcorques pequeños y cementados en el fondo, como en Gran Vía y Constitución -con lo cual dentro de pocos años tendremos otra vez árboles inestables y peligrosos para los ciudadanos por falta de enraizamiento- y , lo último, me descuajan el suelo a un almez centenario que hay en la Placeta de las Minas, junto al Arco de las Pesas en el Albaizin, para echar un hormigonado que ha dejado gran cantidad de raíces al aire y puede provocar problemas de estabilidad. Se ve que han elegido la época idónea y han dando un trato "exquisito "a sus raíces. Proponemos que esta ciudad sea declarada oficialmente como enemiga de los árboles, y mientras tanto recordar a los ciudadanos que el artículo 34 de la Ordenanza dice textualmente: 1. Cualquier persona natural o jurídica tiene el derecho y la obligación de denunciar las infracciones a esta Ordenanza en relación con las zonas ajardinadas y arbolado viario de la ciudad de Granada. ¡Eso es democracia! Y lo demás son pamplinas.
nota de prensa de 6 de septiembre de 2006 |