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Nos preguntamos
qué porcentaje real de la población actual de Almuñécar
se beneficiaría de ese plan.
Pretender duplicar las viviendas de la ciudad es un insulto al sentido
común y una burla a los ciudadanos, sobre todo si tenemos en
cuenta que según los datos de la Renovación Padronal de
Octubre de 2001, de las 24.915 viviendas familiares existentes, 17.659
son viviendas secundarias. Esto supone un porcentaje del 71%. La palma
se la lleva Velilla, que tiene únicamente 406 viviendas permanentes
frente a 4.435 viviendas secundarias. Es decir, un 8,4% frente al 91,6%.
Si lo que se pretende es duplicar la ciudad para que la mayor parte
del año esté vacía, pero requiriendo servicios
e infraestructuras como si estuviera ocupada, nos parece un error garrafal.
Veríamos durante diez meses al año una ciudad fantasma
y durante dos un infierno:¿dónde se aparcará? ¿habrá
agua potable para todos? ¿con ese mazacote de cemento y la desaparición
de la vega seguirá el clima atrayendo a gente?. ¿dónde
se van a bañar? Actualmente, en verano, para unas 100.000 personas
que se calcula pueden estar en la playa, hay 400.000 m2, a 4 metros
por persona aprovechando hasta el último pedrusco. ¿Vendrá
después el proyecto de hacer playas artificiales para satisfacer
la demanda creada?
De nada vale que en un alarde de demagogia se prometa viviendas de protección
oficial para ganarse unos cuantos apoyos. ¿Por qué no
se hace ahora?
Por otra parte, lo de los puertos deportivos ya no es burla, es recochineo.
Lo de la Sandovala no se lo cree ni el que lo dice, sólo se pretende
empezar a construir para las necesidades del puerto y ahí se
quedará todo, como otro pelotazo urbanístico.
Lo más sangrante de toda esta historia es el insulto a todos
los ciudadanos que con su veraneo en Almuñécar mantienen
buena parte de la economía local. A esos que alquilan los apartamentos
de gente del pueblo, que compran en las tiendas del pueblo, que beben
en los bares del pueblo. Esos ciudadanos que no son bien vistos porque
no es turismo de calidad, ya que no juegan al golf, ni tienen yate,
que por lo visto esa es la vocación de Almuñécar.
Proponemos al Excmo. Ayuntamiento que ponga un letrero bien grande a
la entrada del pueblo advirtiendo a la chusma que aquí sólo
se quiere un turismo de calidad, que es el que importa y para quien
el Ayuntamiento piensa dirigir todos sus servicios.
Pero nos asalta una duda: Esas 30.000 viviendas que se piensan edificar,
¿es toda para turismo de calidad? ¿De verdad se piensan
que el turismo de calidad va a comprar en medio del engendro que se
proyecta? Mucho nos tememos que aquí de lo que se trata es de
construir y vender a toda costa, aunque sea a la chusma.
Respecto a los campos de golf, es insultante el que se quiera vender
que ese "turismo de calidad" es el que trae la riqueza económica.
Todos los ingresos de ese turismo se quedan en las propias instalaciones,
que suelen ser, de capital extraño. Aquí no quedarían
más que las salpicaduras, pues ese turismo no se mezcla en la
calle con la gente normal. Se dedicará una enorme superficie
de suelo para unos pocos que, además poco beneficio dejarían
a los trabajadores del pueblo.
Este Plan no se lo cree casi nadie, y decimos casi porque ya hay movimientos
especulativos de compra de tierras a precios fabulosos con la condición
de que el plan salga adelante. Una buena manera de ganar adeptos que
apoyarán el plan sin condiciones. Hay que decir, para que nadie
se llame a engaño, que ante los contratos, pactos y condiciones,
entre ayuntamiento y particulares previos a la aprobación del
PGOU, que la administración no puede quedar vinculada en el ejercicio
de su potestad de planeamiento por estos pactos y acuerdos, pues el
Plan se modula en atención a las exigencias del interés
público y no de intereses particulares, según sentencias
del Tribunal Supremo. Afortunadamente en esta ciudad no todos tienen
para vender y dejarse comprar, existe una mayoría que trabaja
y quiere vivir con calidad, todo lo contrario que pretende el famoso
PGOU revisado.
Ahora tienen la oportunidad los partidos políticos que defienden
en todas partes el desarrollo sostenible, para echar abajo este proyecto
megalómano y demagogo donde los haya.
Almuñécar
no se merece esto.
El Coordinador
Provincia
Nota
de Prensa de 28 de marzo de 2005
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