COSTA Y MEDIO MARÍTIMO

BANDERAS NEGRAS EN LAS PLAYAS DE GRANADA 2003

     El abandono que sufre el litoral granadino en cuanto a limpieza, conservación y respeto al medio ambiente, hace que un año más concedamos estos distintivos negativos a aquellas zonas que hemos visto peor a lo largo de los últimos meses.

En general, habría que poner de negro a todo el litoral granadino, ya que la depuración de aguas residuales sigue brillando por su ausencia, la amenaza urbanística pretende comerse las mejores vegas -léase Motril, Salobreña, Almuñécar, La Herradura- y va conquistando los pocos lugares vírgenes que quedaban.

Creemos totalmente inaceptable que, a estas alturas, se produzcan vertidos de aguas residuales al mar sin depuración de ningún tipo, incumpliendo flagrantemente la obligación legal de depurar todos los vertidos a las aguas continentales y marítimas, que establece el Real Decreto 509/1996 de tratamiento de las aguas residuales urbanas. La Directiva 91/271 de la UE fijó como fecha tope el 31 de diciembre de 2000 para que todos los municipios litorales de más de 15.000 habitantes equivalentes depuraran sus aguas residuales y exige la depuración de todas las aguas residuales en el año 2005 para municipios de más de 2000 habitantes. 

La desastrosa regeneración de playas del año pasado ya ha dado sus frutos y a nosotros la razón: millones de euros tirados, las playas llenas de piedras y los fondos marinos con una capa de fango que ha provocado a la fauna y flora marina un daño incalculable. Los bañistas también pueden disfrutar de estos sedimentos cuando la mar está removida y las aguas de la orilla se achocolatan. 

Nos sorprende que aún haya ayuntamientos que se den autobombo anunciando a los cuatro vientos la concesión de banderas azules mientras las playas y su entorno están en situación lamentable. 

Ecologistas en Acción ha denunciado en múltiples ocasiones que la concesión de “Banderas Azules” no supone una garantía de la situación ambiental de las playas, ya que este distintivo se concede principalmente en función de intereses turísticos.

Las Banderas Azules, otorgadas por la Foundation for Environmental Education (FEE), carece desde 1999 de la financiación de la Comisión Europea, decisión adoptada por la Comisión por no estar de acuerdo con los criterios de control empleados por ella para distinguir a las playas, según declaraciones de la propia Comisaria de Medio Ambiente de la Unión Europea (UE), Margot Wallström. Por ello, actualmente se puede afirmar que la concesión de banderas azules ha terminado por convertirse en una actividad engañosa, al utilizar un símbolo de supuesta calidad que no tiene la garantía de los organismos oficiales de la UE.

Esta situación explica que playas españolas han sido agraciadas con banderas azules pese a tener graves irregularidades en aspectos tales como la calidad del agua, el incontrolado desarrollo urbanístico, la destrucción de espacios naturales, etc.

Para las banderas negras hemos considerado diversos factores negativos que concurran en una misma playa (limpieza, paisaje, urbanismo o invernaderos) y hemos dejado la calificación de punto negro para aquellos lugares puntuales donde el litoral se encuentra mal por alguna causa de las ya expresadas.

La finalidad de esta iniciativa sancionadora no es ahuyentar el turismo ni castigar a los ayuntamientos que mantienen en mala calidad sus playas o promueven agresiones urbanísticas; creemos que el mantenimiento del buen estado de las aguas y de las playas es una exigencia ineludible que continuamente vemos incumplida, a pesar de que el mayor y mejor atractivo turístico es ofrecer una costa en perfecto estado de salud ambiental.

Por último, hacemos un llamamiento a los usuarios de las playas para que colaboren en su limpieza, llevando las basuras a los contenedores más próximos, no enterrando los cigarrillos en la arena, prescindiendo de los vehículos con motor en la playa, evitando las motos náuticas en las zonas de baño, y controlando la contaminación acústica.

 

Consideramos merecedoras de BANDERAS NEGRAS las siguientes zonas:

Las playas del Cañón y de las Azucenas de Motril. 

Como PUNTOS NEGROS podemos resaltar la desembocadura del río Jate, en la Herradura, que a veces presenta enormes manchas sospechosas de color marrón y que aleja al bañista en cuanto las percibe.

Las playas de Fuentepiedra y Calabajío, en Almuñécar, presentan  con demasiada frecuencia contaminación por aguas residuales.

La Playa del paseo en Almuñécar sigue siendo el orinal de cientos de personas cada noche de verano.

La playa de Salobreña presenta piedras como melones, una vez que el mar se ha llevado la tierra con la que se regeneró. La depuradora sigue sin funcionar y la azucarera vierte directamente al mar en la Caleta.

La zona oriental de la provincia, desde Carchuna hasta la provincia de Almería, sigue cada vez más degradada paisajísticamente hablando, con miles de hectáreas de invernadero nuevas cada año y la consiguiente acumulación de residuos de todo tipo en las playas más recónditas.

Nota de prensa de 5 de junio de 2003