Ríos de Granada
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Proyecto de Conducción del manantial de Deifontes |
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El Proyecto de Conducción del manantial de Deifontes a ETAP de El Chaparral en los términos municipales de Deifontes y Albolote, supone desde nuestro punto de vista una muestra más de la mala gestión del agua en nuestra comunidad, así como una clara maniobra especulativa que no tiene nada que ver con los intereses de los ciudadanos. Por lo pronto no tiene sentido hacer una conducción de 12 km para llevar agua a una estación potabilizadora que, se pretende, abastezca a zonas que tienen agua en cantidad a pocos metros de profundidad. A no ser que se piense en dejar sin protección esos acuíferos para que se sigan contaminando y así disponer de agua de calidad -el arma de este siglo- para el tejemaneje político de siempre. Parece que no nos acordamos que, según la legislación vigente, la protección de la calidad de los acuíferos es prioritaria. Se reconoce por los redactores del proyecto que las redes de abastecimiento existentes en los pueblos beneficiarios tienen un rendimiento del 40%. Si se acomete el arreglo de estas tuberías sería más barato que lo que se pretende hacer y, además, sobraría agua con el abastecimiento actual. El agua que se pretende llevar no es sólo para abastecimiento humano, sino para las instalaciones de los polígonos industriales (Juncaril y Asegra) que, de entrada no necesitan agua de extrema calidad para su funcionamiento, por lo que pueden abastecerse in situ de los acuíferos. Se pretende extraer más del doble de lo que necesitarían los pueblos agraciados pensando en vender en un futuro el agua a Granada Capital. Dado que ya existe el Canal de Albolote que lleva el agua que se piensa extraer por el nuevo proyecto, nos parece absurdo el hacer una nueva obra para lo mismo, afectando de paso al nacimiento y al patrimonio natural de los habitantes de Deifontes. No creemos que se les pueda pedir a los deifonteños que en virtud de una falsa solidaridad, que no es tal como hemos expuesto antes, dejen destrozar su nacimiento para que una empresa ajena especule con el agua y los rendimientos económicos se queden en otros pueblos. Si se habla de un desarrollo sostenible, lo que no se puede hacer nunca es un proyecto de este tipo. Si, como nos suponemos, estas obras van financiadas con fondos europeos, protestaremos ante los organismos comunitarios responsables para que no subvencionen obras tan disparatadas como ésta. Nota de prensa de 18 de marzo de 2002 |