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No
entendemos cómo Medio Ambiente ha informado positivamente
la instalación, ya que la empresa Hormigones y Áridos
Antonio Matas, S. L, propietaria también de la cantera
Arvadel -situada en los mismos terrenos donde se ha instalado
la planta- tiene abierto un expediente sancionador por parte
de la Consejería de Medio Ambiente, por no cumplir
los condicionantes ambientales exigidos y ocupar más
espacio del autorizado. Tiene propuesta una sanción
de 84.141,69 € pendiente de resolución definitiva.
Esta empresa es la que ha venido utilizando explosivos regularmente
a pesar de tenerlo expresamente prohibido.
La Delegación de Medio Ambiente, a pesar de estos antecedentes
ha emitido Declaración de Impacto Ambiental favorable
con unos condicionantes.
Precisamente esos condicionantes son los mismos que ha incumplido
esta empresa en la cantera (pantalla vegetal, medidas que
minimicen el impacto visual, recogida de aceites y otros residuos,
vertidos al río, etc.).
El daño ambiental será grave, tal y como se
desprende del expediente sancionador que pesa sobre la cantera,
agravándose aún más, ya que en la nueva
actividad de aglomerado asfáltico en caliente la utilización
de productos tóxicos y peligrosos es mucho más
acusada.
El respeto a la legalidad de los propietarios de la planta
es tal, que a pesar de tener Licencia de Actividad con fecha
20 de febrero de 2002, la solicitud de Licencia de Obras es
admitida el 22 de septiembre de 2003, cuando la planta, de
la marca INTRAME, ya está construida. La instalación
ya está hecha a pesar de no tener licencia de obras.
Además el propietario ha mentido públicamente
con respecto a la situación de la planta, ya que en
escrito dirigido al Ayuntamiento de Huétor-Santillán
dice que la planta estará fuera de los terrenos de
la cantera, cuando se encuentra ya construida dentro de la
misma.
El
colmo de la desfachatez es solicitar la utilidad pública
de la planta, ya que además de engañar a la
administración (y por ende a los administrados), se
espera que lo que aprovechen los vecinos sea más ruidos,
más emisiones a la atmósfera, más vertidos
al suelo y al río y poca rentabilidad social.
Hemos
solicitado al Patronato de la Alhambra que intervenga, pues
la planta se encuentra en la cabecera del río Darro,
a donde este empresa ha vertido y verterá sus residuos,
por lo que se ha denunciado ante la Confederación Hidrográfica
del Guadalquivir que , fiel a su costumbre de velar por el
medio ambiente, no ha hecho nada por evitarlo, ni siquiera
contestar al escrito de denuncia.
El
Coordinador Provincial
Nota
de prensa de 31 de octubre de 2003
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