Sección DDHH
Día Internacional contra la violencia hacia las mujeres
 
   
   
 
   
Por:-Judith Gerbaldo 24/11/2003 Argentina

Córdoba - Radio Sur 90.1 FM - La elección del 25 de
noviembre como fecha internacional de la lucha contra la violencia a la
mujer fue un acuerdo tomado por las participantes en el Encuentro Feminista
Latinoamericano y del Caribe, que se llevó a cabo en Bogotá en 1981,
aceptando la solicitud de la delegación de República Dominicana que proponía
que de esta forma se rindiera homenaje a las hermanas Mirabal: Minerva,
Patria y María Teresa, ejemplo vivo de mujeres comprometida con las luchas
de su pueblo.

Las tres hermanas cayeron por la violencia del régimen de Trujillo, quien
durante 30 años mantuvo al pueblo dominicano en el atraso, en la ignorancia
y el caos. En 1960, el pueblo dominicano descontento y harto ya de una
dictadura tan larga, todos los días llevaba a cabo luchas callejeras contra
las fuerzas militares represivas que sostenían al dictador.
Las hermanas Mirabal nacieron en Ojo de Agua, provincia de Salcedo,
República Dominicana. Las condiciones de vida que se daban en el país y la
zona donde vivieron, consecuencia del dominio estadounidense y el atraso de
las relaciones de producción, determinaron su sensibilidad frente a los
agudos problemas sociales. La participación activa de las hermanas Mirabal
en la lucha contra Trujillo les ganó la fama de revolucionarias, motivo más
que suficiente para que en cierta ocasión Trujillo manifestara ante un grupo
de personas que sus dos únicos problemas eran las hermanas Mirabal y la
Iglesia.
¿Qué pasó el 25 de noviembre de 1960?

Minerva y María Teresa fueron a visitar a sus esposos a la cárcel, en
compañía de su hermana Patria. Fueron interceptadas en un lugar solitario
del camino por agentes del Servicio Militar de Inteligencia. Conducidas a un
cañaveral próximo, fueron objeto de las más crueles torturas, antes de ser
víctimas de lo que se ha considerado el crimen más horripilante de la
historia dominicana. Cubiertas de sangre, destrozadas a golpes,
estranguladas, fueron puestas nuevamente en el vehículo en el que viajaban y
arrojadas a un precipicio, con la finalidad de simular un accidente. El
asesinato de las hermanas Mirabal produjo un gran sentimiento de dolor en
todo el país, pero sirvió para fortalecer el espíritu patriótico de un
pueblo deseoso de establecer un gobierno democrático que garantizase el
respeto a la dignidad humana.

La memoria de estas valientes hermanas, mártires que arriesgaron sus vidas y
las dieron, efectivamente por la causa de la mujer llena de esperanza y da
fuerzas para seguir luchando por una sociedad igualitaria en la que mujeres
y hombres podamos vivir una vida plena.

 
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