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El "amor" por la indiferencia, el desprecio por
el que es diferente, el mezquino deseo de imitar conductas
esquivas y llenas de dobleces son, desafortunadamente, los
ingredientes habituales que poseen los personajes públicos,
acostumbrados a navegar en el proceloso mar de la política
y los negocios de altos vuelos. No es de extrañar que
siempre nos sorprendan las actitudes y declaraciones de muchos
de "nuestros" representantes, siempre pendientes
de adular y complacer a toda costa al Jefe de turno y nunca
dispuestos a demostrar un verdadero respeto por satisfacer
las necesidades del ciudadano presente, del habitante futuro.
Hoy en día, y con grandes dosis de indiferencia, los
españolitos de a pie estamos asistiendo actualmente
a unas bochornosas actuaciones y gestos de los que dicen dirigir
el país. El tema de la rehabilitación de los
luchadores por la libertad y la democracia durante el franquismo
es algo que todavía no ha asumido ni comprendido el
Sr. Aznar. Por eso "olvida" intencionadamente con
tanta frecuencia la importancia que tiene escuchar ese silencioso
murmullo que circula en el interior las palabras de nuestra
joven y atractiva Señorita Constitución. José
María Aznar tiene una gran dificultad para entender,
para captar el espíritu que impregnan a todos y cada
uno de los artículos que conforman nuestra Carta Magna.
Sin embargo, entiende muy, pero que muy bien el americano
imperfecto y macabro de Bush. Lamentable y contradictoria
actitud de un señor que es el Presidente de España
y que vive pendiente y obsesionado por complacer siempre a
su "amigo" americano...
Pero volvamos al meollo de la rehabilitación y merecido
reconocimiento público a favor de las víctimas
del franquismo, reconocimiento que hace años debería
haber sido una iniciativa prioritaria, impulsada y coordinada
por el gobierno central, en aras a cimentar una verdadera
y sincera Reconciliación Nacional entre todos... Pero
no. No vemos mucho interés en unir a las dos Españas
y en aunar esfuerzos y pasiones para que todos vivamos de
pie, dentro de España, dentro siempre de Europa...
Para Aznar España empieza en Texas y acaba en California,
por eso su partido sigue empeñado en no comprender
la necesidad urgente de reconocer que nunca hay ni vencidos
ni vencedores en una guerra, sea el conflicto entre hermanos
o entre vecinos... La guerra de Irak demuestra lo inútil
y costoso que significa emprender este cruel tipo de aventuras.
El coste y las desventajas para todos los españoles
empiezan a emerger, aunque Trillo (el inventor de Manda Huevos)
y la Menestra se empeñen en mentir con tanta poca fortuna
y gracia.
Señores del gobierno: no hay justificación racional
para utilizar la violencia ni el engaño. Pero tampoco
hay justificación alguna para no saber reconocer que
la Guerra Civil, la Guerra de Irak y la Dictadura genocida
y terrorista de Franco son gravísimos errores que pagamos
todos y que seguiremos pagando si el Sr. Aznar no acepta respetar
y reconocer al resto de españoles que no piensan ni
sienten como él. Para que España y las diversas
nacionalidades que la conforman puedan y deban convivir, hace
falta un gesto sincero de aquellos que dicen ser nuestros
representantes. Trabajar a favor de la paz, de la convivencia
son las únicas manera de acabar con la violencia, dado
que se eliminan de raíz las causas que provocan todo
tipo de comportamiento agresivo. Es una cuestión de
estilo y de tener ese encanto que algunos líderes (pocos,
realmente muy pocos) tienen a raudales. Por eso vivimos tiempos
mediocres y grises, donde no hay nada realmente tangible y
pausado, aunque no se perciba de forma inmediata... Ya no
hay interés por la poesía de la rebelión,
por la pereza inteligente que alimenta toda pasión
verdadera... Ahora todo es moda y consumo. Todo es veloz e
intrascendente. Y Aznar, producto de la época, será
un vulgar recuerdo (de una España casposa) dentro de
10 años. Tiempo al tiempo.
Pero volvamos a recordar, volvamos a recuperar la Memoria
Histórica. No hace falta que Aznar me entienda y que
comparta mis propuestas. Yo no pretendo que Trillo o Cascos
comprendan mis palabras y se deleiten gozosamente cuando las
pronuncien interiormente. No. No se trata de eso. Simplemente
estimo que debe existir un verdadero compromiso por aceptar
que todos, incluso los vencidos y los humillados, tienen derecho
a ser respetados, recordados, valorados, homenajeados.
Insisto (y pienso seguir reiterándolo) en que el gobierno
del Sr. Aznar tiene la obligación ineludible de aceptar
las peticiones que numerosos personas formulamos en aras a
la rehabilitación de todas y cada una de las víctimas
del franquismo. También consideramos un deber que el
gobierno contribuya a las labores emprendidas para encontrar
los restos de los desaparecidos españoles durante el
franquismo, en aras a darles un entierro digno.
Aznar y sus compañeros de viaje del Partido Popular
no han comprendido que para cerrar las heridas, que para ganar
el respeto y tener autoestima personal y política,
uno debe siempre abrazar y aceptar al que no piensa igual.
Es bueno que existan los contrastes. Es bueno para ellos y
para uno mismo. Nos permite crecer y aprender que todos nos
necesitamos y nadie sobra. Es una forma de vivir elegante
y llena de chispa, apenas visible...
Valencia - España, a 14 de octubre de 2003
CERCLE OBERT DE BENICALAP
Iniciativas Sociales y Culturales de Futuro
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