Sección Impacto Ambiental
La "Protección" de campos petrolíferos
 
   
   
La "Protección" de campos petrolíferos uno de los ejes fundamentales del nuevo diseño de la presencia militar de Estados Unidos en el mundo

 

 
   
Por:-Clara Britos 3 de julio de 2003
Madrid Una misión clave para sus fuerzas sería asegurar los campos petrolíferos de Nigeria, que en el futuro podrían componer más del 25% de todas las importaciones de petróleo estadounidenses La Administración Bush está rediseñando su presencia militar en el mundo, lo que conllevará una nueva distribución de sus tropas ubicadas fuera de Estados Unidos. La nueva situación geopolítica, surgida tras la invasión de Irak (asunto que causó una grave crisis en sus relaciones internacionales con diversos países, como Alemania o Francia) es uno de los motivos de esta decisión. La "protección" de campos petrolíferos en diversos países, es otro de los ejes fundamentales de este nuevo diseño. El periódico The Wall Street Journal, en su edición del 10 de junio de 2003, se hace eco en un extenso artículo de Greg Jaffe sobre esta cuestión, a la que ya se habían referido anteriormente otros medios de comunicación. En dicho artículo se explica que el Pentágono planea una importante reducción de los 70.000 soldados de las fuerzas estadounidenses actualmente destinadas en Alemania, y el envío de muchas más fuerzas americanas a África y la región del Cáucaso. Estos movimientos se derivan de la oposición alemana a la guerra en Irak y serán probablemente interpretados como una reprimenda a Berlín, aunque el Pentágono niega oficialmente que éste sea el caso. No obstante, el Pentágono se resiste a reducir demasiado el tamaño de sus fuerzas en Europa, por la preocupación de perder su destacada posición dentro de la OTAN. Los oficiales americanos también esperan que se mantengan sobre 5.000 a 10.000 soldados en Polonia, donde tienen acceso a grandes campos de entrenamiento sin las mismas restricciones medioambientales que están haciendo cada vez más difícil el entrenamiento en Alemania. La redistribución de efectivos militares planeada viene motivada por la creciente importancia que Estados Unidos está otorgando a proteger las reservas de petróleo claves de África y la región del Cáucaso, cerca del mar Caspio, además de los consabidos argumentos referentes a combatir el terrorismo. En la región del Cáucaso, oficiales del Departamento de Defensa comentaron que es probable que EE. UU. tenga hasta 15.000 soldados, algunos turnándose en bases pequeñas en lugares como Azerbaiyán. La mayoría de ellos, sin embargo, estarían en instalaciones mayores en Bulgaria y Rumania, cercanas a puertos del mar Negro. "En el mar Caspio hay grandes reservas minerales... Queremos asegurar la viabilidad la largo plazo de esos recursos", manifestó el general Charles Wald, subcomandante del Mando Europeo de EE. UU., a The Wall Street Journal. Oficiales de Defensa comentaron que EE. UU. podría incrementar su presencia en África hasta unos 5.000 o 6.500 soldados, de los alrededor de 1.500 marines y soldados de operaciones especiales emplazados actualmente en Djibouti. Las tropas podrían utilizar hasta una docena de bases semipermanentes en África. Virtualmente todas las instalaciones en las que EE. UU. considera establecer su presencia en este continente requerirán mejoras en la infraestructura. En el norte de África, oficiales del Pentágono consideran establecer bases en Argelia, Marruecos y, probablemente, Túnez. EE. UU. espera mantener un reducido número de tropas en esas instalaciones y convertirlas posteriormente en una fuerza más numerosa. Además, se está considerando bases más modestas en Senegal, Ghana, Malí y Kenia. Oficiales estadounidenses comentan que sería una misión clave para sus fuerzas asegurar los campos petrolíferos de Nigeria, que en el futuro podrían componer más del 25% de todas las importaciones de petróleo estadounidenses. Antes de la preparación de la guerra para desalojar el régimen de Bagdad, los EE. UU. tenían entre 4.000 y 5.000 soldados en Arabia Saudí controlando la zona de exclusión aérea al sur de Irak. Ahora, como parte de un movimiento mundial, algunas de estas tropas se mudarán a Qatar y otras volverán a EE. UU. De manera parecida, EE. UU. tenía 3.000 soldados de las fuerzas aéreas en la base de Incirlik, Turquía, controlando la zona de exclusión aérea al norte de Irak. EE. UU. espera mantener unos 500 soldados en esta zona, pero el tamaño definitivo de las fuerzas podría depender de las garantías que den los turcos, que se resistieron a permitir que EE. UU. desplegase tropas de infantería o aviación desde su territorio, respecto a las tropas estadounidenses en el futuro.


 

 
DLa Tapa - Información Alternativa dlatapa@yahoo.com.ar / dlatapa_mail@yahoo.com.ar