UN MUNDO DE NECIOS DONDE REINA LA ESTUPIDEZ
La principal característica del capitalismo es su gran capacidad de reducir todas las esferas de la vida a mercancía, la cual a su vez es su esencia. Lo que ayer servía para esto, hoy vale para aquello sin repercutir más que superficialmente en la meteórica marcha de la economía y que castiga profundamente a quienes viven de las migajas salariales de una burguesía cada vez más poderosa.
El tan esperado y propagandeado AVE por los empresarios asturianos, además de las de sobra conocidas repercusiones ecológicas, traerá otras consecuencias menos conocidas y si cabe aún más graves. Este gran proyecto ferroviario será la guinda que colmará el pastel del magnámino proyecto de reestructuración de la economía asturiana y que alcanza la treintena de años si sumamos proyección más ejecución.
No es de alarmar que la “tardía” construcción del AVE asturiano llegue en un momento de “declive” económico, en el que el carbón y el hierro no sirven más que para llenar museos y tampoco es de asustar que dicho tren ya no sirva para dinamizar la tan deteriorada economía asturiana, sino que su objetivo es el opuesto, es el símbolo final de un ciclo agotado cuyo cierre se culmina con la apertura definitiva de la terciarizada Asturias al gran mercado internacional.
El futuro económico de Asturias, como ya se planificara hace años, pasará por dejar de ser el aporte principal de materias primas del estado y principal corazón industrial, para convertirse en uno de tantos apendices turísticos y de servicios de la Unión Europea. A lo largo de la costa asturiana, la principal actividad económica en estos años de reconversión será la especulación inmobiliaria, reventando paisajes naturales de gran belleza, destrozando su flora y fauna, acabando con el hábitat natural y la actividad económica en que se basaba la vida de sus habitantes.
A lo largo de toda la costa se puede ver el criminal tejido urbanístico que se comenzará a rodear por multitud de campos de golf, todo excelentemente comunicado gracias al conglomerado de autovías, autopistas y vías rápidas que lapidan pueblos y destrozan todo a su paso, respetando únicamente, y no siempre, lo vendible turísticamente; los parques nacionales de este, Asturias paraíso artificial.
Pero Asturias, o “la gran puta”, puede permitirse el lujo de ofrecer a una sola hora de camino de sus costas un paraje húmedo, verde y casi virgen, de flora y fauna... que haría las delicias del turismo y proporcionaría grandes beneficios para un gobierno regional y una burguesía que no conoce límites en su ansia de ganancia. Si la reindustrialización fue una utopía, bien es cierto que los fondos destinados a esa utopía se utilizarían deliberadamente en un proyecto que duraría una media centenaria y que únicamente beneficiaría a ciertos sectores de la sociedad como hosteleros y constructores.
Pero como todos sabemos, el futuro de 1 millón de personas no pasaría por la única actividad del turismo y la temporal de construcción, (además en un lugar como Asturias sería imposible hacernos creer esto), para lo cual es necesario “expulsar” a cientos de miles de personas. Pero mientras esto ocurre gradualmente, y como también sabemos que gestores de nuestras vidas como Tini Areces y Villa son “enemigos viscerales” de esta posibilidad, nos ofrecen un buen surtido de opciones para lo que sería la tercera industrialización de Asturias. Estos jetas ofrecen una regasificadora en Gijón promovida por ENAGAS, siendo la misma empresa quien indicara la inviabilidad de tal construcción en lugares donde vivieran personas a menos de 2000m; las 70.000 personas que sobreviven entre el puerto y la térmica no deben de contar, además el Centro Nacional de Energía indicaría que el musel no tenia ni economica, ni tecnicamente la necesidad de una instalación que costará 370 millones de euros.
¿a qué se debe entonces tal empeño? No es nuevo decir que Asturias es una región rica en agua, motivo que llevara a Pedro Duro a instalarse en la Felguera con su factoría.
Hoy ocurre lo mismo; el proyecto de construcción de 11 ciclos combinados complementaría el proyecto de la regasificadora que sería soporte de estas 11 centrales: “2 por Hidrocantábrico en Soto Ribera; 2 por ESBI en Corvera; 2 por Iberdrola en Langreo; 2 por Isolux en Avilés; 2 por Endesa en el Musel; 1 por Hunosa-Endesa en Mieres.
Pero hay que tener en cuenta que la energía generada por las térmicas que actualmente nos riegan las huertas con lluvia ácida, supera con creces la consumida por la comunidad de Asturias, sirviendo el resto y todo lo producido por las 11 nuevas para su exportación, aumentando únicamente la cartera de Iberdrola, Endesa y el PSOE. De esta forma el gasto en inversiones sería desproporcionadamente mayor al de puestos de trabajo, que no superaría los 40 empleados por central, y en una región con tanto desempleo como ésta, el trabajo es el caramelín que se ofrece para justificar cualquier atrocidad. La construcción de la regasificadora sería posible sólo gracias a la ampliación del musel, a través del cual llegaría el gas y otras mercancías, convirtiéndolo en el “superpuerto”; nuevamente desaparecerán montañas y una playa, y en las playas cercanas que se escapen a las escavadoras podremos gozar (avalada por la térmica de Aboño) de una temperatura propia del Mediterraneo, grandes peces de muchos ojos y si tragamos agua... ¿quién sabe? “la eterna juventud”.
En el centro de esta faraónica obra nos encontramos con Gijón y Oviedo, dos mostruosidades urbanísticas expandiéndose y absorviendo barrios y pueblos que se ensombrecen bajo sus centros comerciales, y al lado de estas urbes vemos cómo un gran gueto se extiende en las viejas cuencas carboníferas. A lo largo de estos valles proliferan “museos” reales en donde se puede contemplar el ocaso de dos formas de vida: la agrícola e industrial unido a una profunda degradación, un fuerte hedor a mugre y alcohol se extiende río abajo en estos barrios que cumplirán con Kioto y ya respetan al paisaje con sus coloridas chimeneas y su río, que ya no baja negro sino sangrando de dolor por la despoblación masiva de sus pueblos y la muerte de los niños que un día nos bañamos en él.
¿Y todos estos proyectos en qué quedarán? Serán una inversión especulativa que engordaría los bolsillos de empresarios, (Iberdrola, obra civil asturiana...) sus compañeros del Palacio regional y las cuadrillas sindicales, además de servir de cortina de humo mientras nuestros representantes elegidos democráticamente se quitan un gran problema: la superpoblación de Asturias en relación a las posibilidades económicas que puede ofrecer. El éxodo de casi un millón de personas a lo largo de 25 años es la única solución real a esta crisis (de 1,5 millones que habia en 1990 a 500.000 en el 2015). La concentración de la actutal cantidad de habitantes sería perjudicial para el “ intocable” orden social planificado desde Europa. La solución, prostitución y despoblación.
Ricos y demócratas, vuestros proyectos no son una quimera, tienen una lógica, nosotros la sabemos. Conocemos las migajas que nos ofreceréis y los banquetes que os daréis con nuestra explotación y miseria. Y no permaneceremos sentados viendo la destrucción de nuestro entorno y el éxodo de nuestros compañeros. Esa misera cotidiana a la que nos sometéis, no se le puede llamar vida.
Uníos Hermanos Proletarios

REPRESIÓN Y MASACRE EN EL LÍBANO
La comunidad de muerte que representa el capital nos muestra cada día manifestaciones más rotundas de su total incompatibilidad con la vida sobre el planeta. La acumulación mundial y diaria de cadáveres en beneficio del capital es incalculable. A los envenenamientos y muertes con la basura mercantil que nos obligan a tener y consumir, a los "accidentes" laborales, a la muerte por hambre o por enfermedades provocadas por la mierda que caga el capital, a los suicidios para dejar este mundo, a los encarcelamientos masivos… hay que sumar la masacre general que realiza el capitalismo cuando su maquinaria bélica se pone en funcionamiento. Y es que no es suficiente caer como moscas bajo la paz de los sepulcros, a veces es necesario agilizar el proceso y barrer de un plumazo miles de vidas humanas.
Podemos ver como a las masacres en Irak, Afganistán, Haití, Palestina, Chechenia, las incontables de África… se une hoy la del Líbano, donde el ejército de Israel ha desplegado parte de su artillería para bombardear puntos selectivos y estratégicos como colegios, aldeas, ciudades, fábricas o carreteras por donde huían "refugiados".
La operación militar del Líbano se enmarca dentro de los planes del capitalismo mundial para establecer el orden y la estabilidad en las regiones de Oriente donde se encuentra uno de los bastiones proletarios más combativos del planeta y que posee una larga tradición de lucha.
En palestina es necesario el terror constante del ejército israelita y todos los mecanismos de unidad nacional palestinos para intentar someter a ese proletariado indomable. En el Líbano, la interminable guerra interna y la presencia de las tropas de Israel hasta el 2000 y las de Siria hasta el 2005 no han podido tampoco minar la fuerza del proletariado. La debilidad del Estado del Líbano cuya mayor fuerza tanto ideológica como militar es Hezbula (Émile Lahud presindente del Líbano reconocía que "Hezbulá es parte integrante de nuestro ejército nacional") le imposibilita mantener el orden. La tradición masiva de impago de alquileres, de recibos, de impuestos, la organización de expropiaciones, la acumulación de armas… ha sido históricamente moneda corriente en amplios sectores de nuestra clase con todo el peligro que ello conlleva para el mantenimiento del orden capitalista en toda la región. La represión y terror militar del ejército libanés contra nuestra clase no son suficientes para apaciguar las respuestas a las medidas del gobierno de empeoramiento de las condiciones de vida. Movimientos y oleadas de huelgas como la de mayo del 2004, que acabaron asaltando vehículos militares y quemando edificios estatales como el ministerio de trabajo, muestran una preocupante ausencia del monopolio de la violencia por parte del Estado libanés.
En este escenario se suma una ausencia clara de unificación en el Estado libanés en el que las diferentes facciones burguesas quieren aprovechar los diversos movimientos del proletariado encuadrándolos y canalizándolos en su provecho. Toda esta situación crea un clima interno que debe ser neutralizado para garantizar el orden capitalista, debido al miedo de propagación de la convulsión social de un país a otro en esa región.
Nada mejor entonces que una incursión asesina del ejército de Israel para tener una buena excusa para meter a tropas internacionales del capitalismo mundial bajo la bandera humanitaria de la ONU. La escenificación no puede ser mejor. El estado de Israel (brazo armado del capital mundial en la región) haría del malo de la película invadiendo el Líbano para que posteriormente los buenos de la ONU sembraran la paz. Evitan así las protestas como las de las guerra de Irak que se pueden tornar peligrosas y muestran a los mercenarios criminales de la ONU como los salvadores y pacificadores.
Llevarán la paz, sin duda. Restablecerán la unidad del Estado libanés, purgando y desarmando a las facciones burguesas que se han mostrado inútiles, reestructurarán los cuerpos represivos, implantaran el terror contra el proletariado en su máxima expresión, pondrán en cintura las aldeas, barrios y ciudades conflictivas y desarmaran a los proletarios. Pondrán de nuevo la correlación de clases en su sitio aplastando toda insumisión a las leyes capitalistas.
Así, una vez más, la burguesía unida golpea a un proletariado aislado al que sin la actuación del resto de sus hermanos de clase le espera la represión, muerte y sumisión.
Para los proletarios en Francia, España, Bélgica, Portugal, Irlanda, Polonia, Egipto, Turquía, EEUU… y todos los países que envían hoy tropas al Líbano para aplastar al proletariado nos corresponde luchar contra "nuestro" propio país, contra "nuestra" propia burguesía. Sabotear las fuerzas de nuestro estado, atacar sus estructuras, sabotear la producción, rechazar todo sacrificio… Hacer que las tropas tengan que regresar a su país a luchar contra su enemigo interno, contra el proletariado de su país, hacer que la lucha proletaria adquiera la dimensión mundial que necesita para vencer.
¡Luchemos contra "nuestra" propia burguesía en "nuestro" propio país!
¡Por la revolución mundial!

OTRA LUCHA MÁS ABATIDA EN EL AISLAMIENTO
El conflicto de los trabajadores de Menasa (empres del metal en Asturias) es un ejemplo de los enormes obstáculos a los que tiene que hacer frente nuestra clase en sus luchas, de cómo el capital nos vence paquete por paquete, de cómo nos hace quemar enormes energías en luchas cuya perspectiva no va más allá de un callejón sin salida.
Por contener características generales de las numerosas contestaciones que hoy se dan contra el cierre de fábricas, despidos, regulaciones… pensamos que es importante sacar unas cuantas enseñanzas de esta lucha y de su desarrollo, anotando sus grandes limitaciones y subrayando sus pequeñas virtudes.
La lucha en Menasa comienza cuando los trabajadores confirman el inminente cierre de la fábrica. Desde ese momento las barricadas, cortes de calle, de trenes, pintadas, concentraciones y manifestaciones son continuas. A la vez, un puñado de trabajadores decide ocupar la fábrica, aguantando la ocupación durante casi un año a pesar de los llamados de los sindicatos a desalojar.
Es importante destacar cómo el avance de la lucha obliga a los trabajadores a organizarse fuera de los sindicatos, a organizar acciones en las que la legalidad o ilegalidad les importa una mierda, y a aumentar su conciencia en la lucha identificando a patronal, sindicatos, gobierno o ayuntamiento como un mismo enemigo, cómo demuestran sus enfrentamientos con líderes sindicales, sus insultos a los políticos en sus actos, la ocupación del ayuntamiento…
A pesar de todo esto, en su lucha se aprecian las terribles debilidades que pesan hoy sobre nuestra clase.
Para empezar el aislamiento total del conflicto. El cordón sanitario que rodea cada lucha “particular” siempre logra hacerlas agonizar hasta la muerte. A pesar de la enorme cantidad de luchas que confluyen junto a la de Menasa ninguna de ellas se unifica, ni se estructura ninguna red de coordinación. El conflicto se queda de “puertas para dentro” y su única extensión se queda básicamente en las mujeres de los trabajadores.
Luego está toda la serie de lamentables mediaciones capitalistas que son aceptadas en todas estas luchas en mayor o menor medida y que son consecuencia de la enajenación a la que somete el capital a nuestra clase. Desde las más generales como el trabajo asalariado, el dinero, el Estado… que sólo son cuestionados en los momentos más altos de lucha, de organización y de conciencia, hasta las que llevan a los proletarios al punto de defender la economía nacional, los intereses de la empresa, hacer sacrificios…
En Menasa, por ejemplo, los trabajadores se someten a su empresa y a sus intereses, lo que tiene como consecuencia negar sus intereses reales como proletarios. A partir de ese momento la lucha está herida de muerte. Sólo así se comprende que los ocupantes de la fábrica, que además de estar despedidos se les debe el pago de varias nóminas, realicen el mantenimiento de los equipos, los mimen, hagan de agencia vendedora de la empresa pidiendo y buscando compradores, acepten que los sindicatos que son ajenos a la lucha negocien por si obtienen algo, aplaudan cada encuentro de sus explotadores para vender la empresa. La lucha proletaria se transforma en una lucha por defender la empresa.. Por todos lados vemos reproducirse esta situación en los conflictos obreros.
¿Y qué podemos hacer las minorías revolucionarias ante esta situación? Tenemos en primer lugar que comprender que los conflictos obreros dan saltos cualitativos hacia sus intereses a medida que se va rompiendo con las distintas mediaciones de nuestro enemigo (y viceversa). Que es la lucha la que hace avanzar tanto la conciencia como la organización de nuestra clase y que nuestra participación en todas las luchas es impulso necesario. Es preciso criticar todas las mediaciones sin concesiones, toda defensa de la empresa, todo sacrificio, potenciar cada acción de clase, favorecer la ruptura del aislamiento. En la medida de nuestras fuerzas debemos actuar para que en cada lucha la experiencia no muera. Podemos comprobar cómo los trabajadores de Menasa o de otros conflictos han reaprendido en la lucha que los sindicatos, la patronal y los políticos están contra ellos. Son de la clase enemiga y eso no hay que olvidarlo. Es necesario que los pequeños núcleos que se crean al margen de los sindicatos se mantengan, que si la lucha se integra en los cauces del capital, intentar, que si existen compañeros que actúan a contracorriente, no desaparezcan quemados en la nada.
¡Impongamos nuestras necesidades a las del capital!
¡Organicémonos fuera y contra los sindicatos!

PRISIONES DE SUEÑOS... REINSERCIONES DE MIEDOS
“El aislamiento de los condenados garantiza que se pueda ejercer sobre ellos,
con el
máximo de intensidad, un poder que
no será contrapesado por ninguna otra
influencia;
la soledad es la condición primera de la sumisión total” Foucault
La crisis en Brasil se ha hecho más que visible al cortarse el grifo del gas barato que obtenía de Bolivia y la posterior quiebra que está sufriendo Petrobas; sólo Volkwagen anunció el despido de 6.000 trabajadores generando una huelga general en todo el sector metalúrgico; los sindicatos, como no, fieles a los intereses, los suyos por supuesto, han saboteado la huelga potenciando unas huelgas escalonadas que serán, no cabe duda, mucho más fáciles de controlar. Ya se sabe que una huelga general se puede torcer rápidamente en huelga salvaje si las circunstancias así lo propician, y eso a los sindicatos no les gusta, aún sabiendo que cuatro días de parones son perfectamente asumibles por el capital, es mejor que perder el control y jugarse el pellejo contra 6.000 obreros que descubren, nuevamente, que les han vendido. Además, como los sindicatos se alimentan de burocracia y de la venta de obreros, están más preocupados en exigir al gobierno, para sí, el impuesto sindical (el valor de un día de curro robado a todos los trabajadores) que actualmente va para el ministerio de trabajo, naturalmente esta golosa recaudación está por encima de los intereses de unos cuantos obreros.
Casi a la par de estas negociaciones sobre el valor de la recaudación sindical, en Sao Paulo una estrategia para eliminar cualquier eje de lucha en las prisiones trasladaba a los principales líderes del PCC (Primer Comando de la Capital) a una prisión de máxima seguridad a unos 600 km de Sao Paulo. El PCC fue creado en agosto de 1993, nacido como respuesta al holocausto de Carandiru el 2 de octubre de 1992 en el que las cifras oficiales numeraron en 111 los presos asesinados, ningún policía, en esta cárcel de Sao Paulo con capacidad para 4.000 y que albergaba sobre 7.500 presos.
Los enfrentamientos por esta maniobra de dispersión no se hicieron esperar, disturbios con la policía dejan entre el 12 y el 20 de mayo cerca de 400 muertos, numerosos ataques a bancos, comisarías y más de un centenar de autobuses calcinados.
Los motines en las cárceles luchando contra las condiciones de vida infrahumana en las que hacinan a cientos de miles de presos en Brasil hicieron demostrar que estos no tenían nada que perder; sobre 82 cárceles amotinadas y un gran número de rehenes; Circustancia que aprovechó Lula (que ya ha militarizado varios grandes barrios de Río de Janeiro) para proponer el envío de fuerzas federales, con tropas del ejército, a “restablecer el orden”; todo el mundo sabe que los cadáveres en línea se mantienen ordenados, un total de 4.000 mercenarios entre militares, policías, cuerpos de inteligencia etc... estaban preparados para actuar.
La matanza posterior a los ataques iniciales hace evidente su actuación; de los 42 muertos, entre policías civiles y militares y carceleros, 36 murieron entre el viernes 12 y el domingo 14; desde entonces y hasta el día 20 la mortandad fue prácticamente unilateral; los asesinatos en serie de sospechosos, las ejecuciones de familiares de presos y que un gran número de impactos fue en la cabeza y la espalda indica que hubo una práctica del asesinato legal a gran escala, una venganza policial que, salvo por testimonios de testigos que presenciaron la masacre y el elevado groso de muertes, hubiese pasado inadvertida.
El control y la manipulacion de la información llega a cotas de un surrealismo profundo; esta circustancia logra que nos sea muy complicado saber qué está ocurriendo en un país en lucha, pero nos es un verdadero enigma lo que ocurre en el interior de las prisiones; la cárcel es el grito reprimido de la tortura y la humillación, de la marginación y el rechazo; en donde la “bondadosa reinserción”, desde los “tratamientos tranquilizantes”, de enfermería, hasta la incomunicación por tiempo indefinido, o las disminuciones de sus ya exiguos derechos (patio, visitas o llamada telefónica) sirven para domar y anular como personas a los presos, presos que en el caso de negarse a perder la dignidad serán considerados peligrosos aumentando el control, el aislamiento, la provocación, recibiendo múltiples torturas tanto psicológicas como físicas, llegando al asesinato.
No nos cabe duda que los compañeros amotinados que sobrevivieron a la matanza en Sao Paulo recibieron una fortísima y ensañada represión, como escarmiento por el duro intento de luchar, desde la cárcel y contra ella. Desde entonces, en la calle, los asesinatos de carceleros no han dejado de repetirse, entre ellos el coronel Guimaraes el que fue responsable de la matanza de Carandiru, fue recientemente el ajusticiado. Brasil tiene una gran historia de luchas en los presidios (donde cada poco estallan motines, numerosos secuestros de carceleros etc..) y son famosos por las condiciones infrahumanas y el hacinamiento crónico de los reclusos, pero el hacinamiento es un común denominador en todas las prisiones del mundo y el número de presos y de nuevas cárceles en construcción no deja de aumentar de una manera alarmante; en España el número de presos ronda los 63.000 y estadísticas confidenciales de Instituciones Penitenciarias revelan que en 2006 se están incrementando a una media diaria de 17,2 internos; sólo en lo que va de año el número de ingresos ha superado con creces el de todo el 2005, y ya que el gobierno superprogresista tiene un Plan de Creación y Amortización de Centros Penitenciarios que estará concluido en 2012, para cuando el Ministerio de Interior tendrá ya disponibles 18.000 nuevas celdas, nos hace suponer que una celda es su respuesta al derecho a una vivienda digna; los pisos de protección oficial de los excluídos que se aparten de la legalidad, y un sistema basado en la explotación y la dominación sólo podrá crear una legalidad que defienda su interes: mayor beneficio al menor coste.
La cárcel, al igual que los sindicatos y numerosas parafernalias de supuesta ayuda social se están consolidando como un novedoso proyecto empresarial; en España se lleva a cabo una privatización encubierta, muchos y cada vez más centros de menores están en manos de empresas privadas, creemos saber cúal es su “Amortización de Centros Penitenciarios”: adjudicar las monstruosas infraestructuras de las macrocárceles a sus amigos empresarios (Ferrovial se encargará de las macrocárceles en Cataluña), los beneficios de las empresas de catering, las de suministros, las de seguridad, la sobreexplotación de mano de obra presa etc... son cosas que hacen que en Estados Unidos a día de hoy las cárceles cotizan en bolsa.
Así que como parece que les va a salir rentable nuestro ingreso, la supuesta opción, para no visitar sus nuevas instalaciones, parece ser la sumisión democrática, en la que estará permitido algún tinte de protestilla progresista; la democracia cuenta con numerosos partidos y sindicatos, plataformas y organizaciones de izquierda en las que poder pasar el rato y conocer gente, así como limpiar la conciencia tomando parte en críticas livianas como el pleno empleo, los matrimonios gays, las 35 horas o lo que se lleve de moda en el momento y lugar, siempre en temas parciales y no poniendo, desde luego, en evidencia al orden establecido, sus empresas, sus carceles...(¡que vienen tan bien para la economía!) pues hay que tener presente que la sociedad está siendo gestionada infaliblemente; así se garantizará la vida en plena libertad sólo encadenado al vaiven del trabajo, consumo, rutina. O bien posicionarse, con más riesgos y sin buen rollito, de parte de los bárbaros; ésos que desean la reemergencia del proletariado para extender la cólera revolucionaria a todos los rincones, sin detenerse en frontera alguna, y acabar de una vez con las cárceles y sus verdugos, con el trabajo asalariado, con la mercancía, con el estado, sus leyes y políticos, con la policía, con los jueces, con toda autoridad, con toda burocracia, con la burguesía... y el proletariado mismo..... por el final de la sociedad de clases.
¡PRESOS A LA CALLE! ¡¡CÁRCELES... DEMOLICIÓN!!
|