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¡Por la guerra civil mundial!
Nº 7. Diciembre 2004
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La reemergencia de las luchas proletarias desde
hace ya unos años parecía no afectar a la Europa occidental.
Ecuador, Argentina, Bolivia, Perú, Argelia, Nigeria, Albania,
China, Korea, Irak, Australia... numerosos países asistían
temerosos al regreso de una nueva oleada de luchas. Sin embargo, esta
realidad parecía ajena a la “prospera” Europa donde
el proletariado se encontraba casi totalmente liquidado como clase.
Y sin que podamos aun decir que la situación ha variado gran
cosa, sí que podemos afirmar que soplan vientos de cambio.
Pequeños signos como las huelgas de de Fiat y de tranvias en
Italia, la de los carteros en Inglaterra, las de Opel en Alemania,
las huelgas de Francia del 2003, o las del metal y astilleros -aunque
esta última en menor medida- en España materializan
los prolegómenos de los enfrentamientos que están por
venir. Y que conste que estas huelgas nada tienen que ver los simulacros
organizados por los sindicatos, estas huelgas son huelgas de verdad,
con el proletariado parando la producción y enfrentándose
a las medidas de la burguesía desde la autonomía de
clase y usando todos los medios necesarios. ¡SOLIDARIDAD
DE CLASE!
Cientos de miles de demócratas atolondrados berraron su estulticia
por las calles. Cientos de miles de niñatos oligofrénicos,
creyentes de la religión de la Malvada Derechona, gritaron por
ahí sus necias verdades: "paz", "democracia",
"libertad". Exigieron, desde sus cívicas procesiones
lastimeras, respeto por la "legalidad internacional", "libertad
de prensa" y demás gilipolleces dignas de su inteligencia. El psoe, que durante 14 años llevó a cabo la modernización del Estado español, poniendo en marcha toda suerte de reestructuraciones, reconversiones, y salvajadas sin nombre contra el proletariado, abriendo las puertas de par en par a esta era de precariedad que hoy tan bien conocemos; el psoe, que puso en marcha las más brutales leyes represivas y que, desde la "oposición", no hizo sino aplaudir, jalear y babear, por eso del consenso, a sus amigos del pp; el psoe, cuyo pacifismo anteayer paseado por las calles, de la mano del tonto inútil Gasparín Llamazares quedó demostrado durante años con cientos de antimilitaristas presos, y cuyo "respeto a la legalidad" y a la "moralidad" fue refrendada con sus escuadrones de la muerte (gal), cal viva y torturas cotidianas, estaba que trinaba por prestar desde el gobierno sus siempre necesarios servicios al capitalismo. Y así, el capitalismo ha estimado conveniente poner de nuevo a estos lacayunos perros a la cabeza del Estado español. Lo que el pp no podía ya hacer sin protestas, intentará llevarlo a cabo el progresista psoe dentro de un clima de consenso y paz social. El nuevo talante está entre nosotros. Ciudadanos demócratas, niñatos chillones, progres, intelectuales, artistillas: sed bienvenidos a esta era de bienestar y concordia. Como 'nobleza obliga', lo primero que el psoe hizo desde el gobierno fue, por obra y gracia del ultracatólico José Bono, sacar las tropas de Iraq, abandonando esa "guerra ilegal, inmoral e injusta". A partir de ahora las invasiones y las matanzas serán llevadas a cabo por España dentro del más estricto respeto a la legalidad. 1000 mercenarios para Afganistán y doscientos para Haití (entre ellos, una buena remesa de picoletos y maderos), en un contingente conjunto con el democrático ejército marroquí. Todo buen demócrata sabe que los muertos en las guerras legales están menos muertos, y que los mutilados en esas mismas guerras deberían estar agradecidos. Desconocemos si los legionarios enviados a Afganistán participarán en la abundante cosecha de opio de este año (1) , protegerán algún gaseoducto de interés estratégico, o se limitarán a ayudar a las ancianitas a cruzar la calle y a repartir caramelos a los niños, dentro de su loable labor humanitaria. En Haití, la tarea asignada a las tropas mercenarias españolas es fundamentalmente "reconstruir el Estado", además de las consabidas "labores humanitarias". Reconstruir el Estado: aunque los demócratas pretendan ignorarlo, el Estado es, en última instancia, una banda armada para la defensa de los intereses burgueses, de sus negocios, de su beneficio. Y a eso van, a reconstruir el aparato represivo haitiano. Y, mientras lo reconstruyen y no, a participar directamente en la represión (2). Este es el "nuevo talante" imperialista del pacifista, progresista y democrático gobierno del psoe, señores progresistas. El "nuevo talante" supone, en resumen, un desplazamiento de la alianza con los EEUU hacia una alianza con el eje imperialista, en formación, franco alemán. La existencia de bloques imperialistas rivales capaces de enfrentarse directamente es imprescindible para desencadenar una guerra a gran escala, la salida capitalista a su propia crisis histórica. A esto es a lo que está contribuyendo, y no a las sandeces de la 'paz' y la 'democracia', el gobierno del zapatitos. En la guerra interior que el Estado democrático libra contra sus enemigos potenciales o reales, o simplemente contra sus rivales en la competencia capitalista, y enmarcado en la histeria mundial "contra el terrorismo", lo primero que anunciaron estas buenas gentes de izquierdas fue un mayor control de las comunicaciones telefónicas y electrónicas. Un cada vez mayor control de las vidas, los pensamientos y los movimientos de todos, y en concreto de los revolucionarios, siempre generalizable a cuantos en actos se opongan al capital y sus siervos (es decir, generalizable al proletariado en lucha), es algo imprescindible para la supervivencia, siquiera precaria, del sistema de explotación. Y defender la explotación es la labor de este o cualquier partido burgués, ya lo haga desde el gobierno o desde la oposición. Seguidamente, el dialogante psoe ordenó a sus perros de presa, v. gr. antidisturbios, desalojar a cientos de inmigrantes sin papeles de la catedral de Barcelona, donde estaban encerrados, en lucha por la regularización sin condiciones. "Se acabó lo de 'papeles para todos'", declaró una dirigente progresista, cuando nunca había empezado. La existencia de grandes masas de proletarios sin ningún tipo de derecho legal, obligados a aceptar cualquier trabajo en cualesquiera condiciones, es necesaria para el capital nacional para empujar a la baja los salarios y obligarnos a todos, inmigrantes y autóctonos, a aceptar condiciones de explotación cada vez peores. Ese es el sentido de la ley de extranjería puesta en marcha por primera vez por el gobierno del psoe, y esa es la razón de todos los consensos parlamentarios con el pp para endurecerla cada vez más, esa es la razón para que el nuevo gobierno, con su nuevo talante, no vaya a mover ni una coma de las leyes racistas y antiproletarias aprobadas anteriormente, y si lo hacen será para hacerlas más y más duras.(3) Los muertos en el estrecho durante el reinado de Felipe González seguramente nunca murieron, y los que mueran a partir de ahora en la era ZP probablemente tampoco morirán. Son cosas de la democracia, de la amnesia y de la infamia. Por otro lado, pero no tanto, se anuncian reconversiones
en Izar (4) , Aceralia,
etc. que, si la maquinaria sindical no lo impide, generarán protestas
fuertes. Veremos entonces el nuevo talante en forma de porras, pelotas,
botes de humo, detenciones, mutilaciones y demás expresiones
del progresismo. Para quien no sea un progre, es decir para quien no sea profundamente imbécil, la cosa pinta de otra manera: las elecciones nada deciden, ni se "elige" nada en ellas. El teatro electoral es el escenario mediante el capital se da a si mismo el gobierno (y la oposición) necesario para cada circunstancia histórica, para cada coyuntura económica y política.Hoy las supuestas "vacas gordas" de cuando el pp se acaban, y es menester dar otra vuelta de tuerca a la explotación. Para hacerlo, el psoe es la facción burguesa más capacitada, la que mejor puede cohesionar a los explotadores y embotar el entendimiento de la siempre dócil "opinión pública", la que mejor puede representar y defender los intereses imperialistas del Estado español, y la que con mayor soltura y desparpajo puede aplicar las medidas represivas que aplaquen los ánimos y sofoquen las luchas del enemigo interior: el proletariado. Progres
del mundo: suicidaos. Con mucho fuego de artificio el Psoe ha aprobado el reglamento de la ley de extranjería. Según ellos, va a permitir regularizar a miles de trabajadores inmigrantes y sacar a flote la 'enorme bolsa de economía sumergida'. Quedan de puta madre, desde luego. Pero la realidad, la que se desprende de este mismo reglamento, es que han puesto un nuevo látigo en la mano de los patronos. ¿por qué? ¿Cómo?, se preguntará el sorprendido lector. Sencillamente: la regularización depende única y exclusivamente de la voluntad del "empleador" (bonito eufemismo con el que ahora designan a los explotadores). La ley de marras se aprobará,
dicen, a primeros de 2005, y sólo durante 3 meses los inmigrantes
podrán ser legalizados. Quienes "acrediten" llevar
aquí dos años, y uno trabajando, serán 'regularizados'.
¿Cómo? A través de las "actas de inspección
definitivas y las resoluciones judiciales". Es decir, de ninguna
manera se podrá acreditar llevar un año explotado en las
peores condiciones. Ninguna regularización, por tanto, por este
camino. Ese es el único medio (como vemos, ficticio) en que los proletarios inmigrados podrán tratar de 'regularizarse'. El resto depende única y exclusivamente de los patronos. Será el patrón quien pueda, durante esos tres meses, solicitar la regularización de sus esclavos asalariados, que deberán estar empadronados durante seis meses. Una vez el Estado de vía libre, el explotador tendrá un mes para dar de alta en la seguridad social al explotado. Si no lo hace, no hay papeles; además "la administración podría denegarles [al patrón y al obrero] ulteriores solicitudes de regularización que presentaran" (El País, 27-10-04). ¿sabe alguien quienes serán los "agraciados" con esta regularización? No hay que ser muy listo para darse cuenta de que serán "regularizados" aquellos que acepten, porque no tengan más remedio, las peores condiciones de explotación. Y, aunque la reforma no fuera
lo que es, un arma de los explotadores para intensificar la explotación,
aumentar la rentabilidad, bajar los salarios (no sólo los de
los inmigrantes, sino los de todos, empujándolos hacia abajo),
aunque fuera de verdad lo que nos dicen que es (5)
, los que lleven aquí poco tiempo, y los que seguirán
llegando, no podrán ser legalizados, llenando de nuevo la "bolsa
de economía sumergida" que el psoe se jacta de haber vaciado.
Los inmigrantes ilegales deberán seguir soportando una explotación
bestial, y los mares del Estrecho y de Canarias seguirán llenándose
de muertos proletarios. Este es el 'humanitarismo' del progresista psoe:
más y más armas para intensificar la explotación,
más y más proletarios muertos en las democráticas
fronteras fortificadas de Europa, más miseria para el proletariado. ¡contra
las fronteras y la persecución racista de proletarios! SOBRE LA LUCHA DE CLASES EN IRAK (PARTE 2) Nuestro grupo, conjuntamente con otros poquísimos grupos y militantes, sigue afirmando abiertamente y en total contracorriente que en Irak se está desplegando una lucha de clases, un enfrentamiento entre burgueses y proletarios. Si bien informaciones que nos llegan desde la zona nos aseguran que en la región del Kurdistan la situación de paz social se ha ido restableciéndo, respirándose una relativa tranquilidad, todo lo contrario podemos afirmar sobre la situación de resto del país. Los sabotajes siguen multiplicándose en los medios de producción (especialmente en el suministro de petróleo y de gas) y la represión comienza a golpear a trabajadores relacionándolos con ellos. Los ataques contra los explotadores y mercenarios no refluyen haciendo necesario el apoyo de nuevos cuerpos de seguridad (aun más!), las llamadas milicias patronales (formadas por miembros del CSRI). Las oleadas de huelgas de trabajadores, piquetes y las luchas de parados continúan.(6). Las pequeñas escaramuzas a cargo de trabajadores a los que obligan a trabajar en favor de las fuerzas represivas, como camioneros que se niegan a transportar productos a los ejércitos. A la par, el gobierno provisional se encuentra con enormes dificultades para formar el "nuevo ejército iraquí" que ponga en un segundo plano a las fuerzas de la coalición debido a las deserciones (7), abandonos e incumplimientos del deber (8). Todos estos sucesos son ocultados
o tergiversados por toda clase de medios de difusión del capital
como reacciones islámicas contra los ocupantes. El triunfo
de la campaña de falsificación internacional que gira
en torno a la lucha de clases en Irak refleja el estado de sumisión
en el que se encuentran la gran mayoría del proletariado respecto
al Estado. Las imágenes proyectadas por los televisores, los
grandes titulares de la prensa y los análisis de todo tipo
de profesionales, bombardean diariamente a los espectadores sumiéndolos
en un grado de imbecilidad pasmosa. Hasta los mismos burgueses se
sorprenden y se abrazan entre ellos al comprobarlo. El caso de Irak,
como ya pasara en el 91, es para enmarcar en todas las escuelas de
falsificación. El desfile de videos de decapitaciones y la
avalancha de toda clase de imágenes de grupos islámicos
son suficientes para formar la opinión pública: en Irak
solo luchan fanáticos religiosos. Dentro de esta campaña
cabe denunciar a todos los sectores que poniéndose la etiqueta
de revolucionarios siguen al dedillo las mentiras oficiales del capital
o en su caso argumentan que las luchas en Irak no responden más
que a intereses de liberación nacional. Esos enfrentamientos
interburgueses que todos los sectores del capital muestran barriendo
del suelo de Irak al proletariado para convertirlo en una marioneta
de las facciones del capital, en carne de cañón de sus
amos para las placenteras peleas por el reparto del pastel, al menos
por el momento, tendrán que esperar. Toda la conspiración de la burguesía para aplastar la lucha de clases en Irak se basa en la combinación de la carnicería aislada contra el proletariado montada bajo el patronato de las tropas de EEUU con la acción paralela del islamismo, del nacionalismo y, como no, del sindicalismo. Estos últimos adquieren un papel cada vez más importante en la labor de encuadramiento y represión del proletariado debido al terreno favorable que le deja la ausencia fatal, en contraposición a la lucha del año 91, de la acción de minorías organizadas y conscientes que levanten la bandera de nuestra clase y defiendan abiertamente en la barricada la revolución social. Sin duda los tremendos hachazos represivos durante años en Irak, el embargo asesino, el exilio… han desorganizado los núcleos de vanguardia del proletariado. Hoy, informaciones que nos llegan de compañeros desde allí, nos aseguran que por las calles prácticamente no se ven ni pintadas, ni consignas, ni volantes, ni publicaciones, ni tampoco circulan reivindicaciones claras de nuestra clase. Por ello el antagonismo entre el proletariado y la burguesía, entre las necesidades humanas y las del capital, se materializan objetivamente en la lucha sin la conciencia de sí misma. Por supuesto que existen minorías, grupos organizados que asumen decididamente acciones necesarias para impulsar la lucha de clases, pero con una terrible ruptura con su historia y sus objetivos. Esta grave carencia, en la que digamos de paso se basan todos los socialdemócratas (stalinistas, trostkystas, leninistas, bordiguistas, "anarquistas"…) para negar la existencia de la lucha de clases en Irak, solo la lucha misma puede superarla reactivando con su desarrollo el recuerdo de un proceso histórico olvidado e inacabado. Efectivamente hay sectores de nuestra clase que con condiciones de vida insoportables, desengañados por la propia experiencia de todos los politicastros del color que se le presenten y sin la referencia de organizaciones de clase que sean capaces de impulsar una alternativa revolucionaria son llevados por la desesperación de la miserable vida que llevan a abrazar la ilusión religiosa, a creer en la existencia de otra vida celestial tras esta penuria en la que se cumplirán todas las promesas islámicas. Esta gran baza del capital para canalizar el potencial revolucionario del proletariado en regiones del mundo tan inestable como las que hay en oriente se mantiene a golpe de talonario por la burguesía de todos los países. Capitales internacionales corren a llenar las arcas de Alá para subvencionar movimientos islámicos que participarán activamente en la destrucción de las luchas contra el capitalismo y armarán milicias que como los escuadrones de la muerte llevarán el terror a los que se resistan a la voluntad divina. Así es como en un país como Irak en donde hasta hace bien poco el islamismo no tenía ningún peso de consideración este llega a convertirse en una fuerza a tener en cuenta. Su influencia junto al nacionalismo, tanto desde el gobierno interino como desde la "resistencia"se hizo sentir desde el primer día de la guerra, trabando la acción proletaria y limitando sus consecuencias. No obstante esta influencia es bastante limitada: pueden iniciar en algunos sitios jornadas de protesta canalizando el odio a las tropas de la coalición pero luego son incapaces de controlarlas y dirigirlas hacia sus intereses teniendo muchas veces que ser ellos mismos quienes intentan sofocarlas mediante sus milicias armadas. Esta función policial es la que les viene como anillo al dedo tanto a los islámicos que "luchan contra la ocupación" como a los que forman parte del gobierno interino. En Nassiriyah fueron los primeros bajo la denominada "Al-initfadah Al sha' baaniah" quien se enfrentaron a tiros ya varias veces a las revuelta de parados; en Basora fueron los segundos, en particular las brigadas del CSRI, los que defendieron personalmente con sus milicias a los patrones ante las huelgas generales. Hay ciudades o barrios en que sería extremadamente difícil la acción represiva de la burguesía sin sus hermanos islámicos haciendo una labor paralela de encuadramiento y látigo. De esta forma las milicias islámicas sofocan huelgas a sus colegas los patrones, les ponen guardaespaldas, protegen edificios públicos, asaltan locales o viviendas de proletarios, asesinan compañeros y humillan a las proletarias poniéndolas en unas condiciones de vida todavía más insoportables. Luego, para compensar su cara represiva fomentan en paralelo un escaparate caritativo realizando donaciones, "ayuda a los pobres", "apadrinamientos", instalando hospitales, comedores… Garrote y zanahoria que como siempre son los recursos de burguesía. Por otro lado el nacionalismo, muchas veces en mezcolanza con el islamismo, ejerce las mismas funciones que siempre cuando el proletariado se encuentra incapaz de constituirse en clase internacional. Se aprovecha de los límites nacionales de la lucha, y en el caso de Irak del odio hacia las fuerzas de la coalición, para fomentar una ideología nacionalista que conduzca la lucha por los callejones del frente nacional. La Alianza Patriótica Iraquí expresa formalmente esta tendencia (bajo el modelo de siempre del frente popular) que trata de convertir la lucha de clases en una lucha entre ejércitos burgueses. Sin embargo todas las tentativas llevadas a cabo hasta el momento para consolidar un frente de liberación nacional han caído en saco roto. Entre los aparatos del Estado burgués para liquidar al proletariado no podía faltar el sindicalismo. La lucha de nuestro hermanos en Irak se manifiesta en todos los terrenos: en las luchas armadas, en acciones en forma de guerrilla, en protestas y manifestaciones de parados, en huelgas y piquetes de trabajadores, en sabotajes, en expropiaciones… Todas estás formas tienden a manifestarse como una misma lucha, a coincidir en los objetivos. En esta situación el intentar separar y castrar las luchas es una cuestión central para el capitalismo en la cual el sindicalismo siempre tiene un puesto privilegiado. A pesar de la dificultad que entraña hacer en estos momentos un balance real del peso del sindicalismo, de su potencia real de encuadramiento en Irak, sí que podemos confirmar que se están canalizando ciertos focos importantes acercándolos al legalismo, a la negociación, a la lucha por la democracia, al abandono de las armas. Se intenta por todos los medios arrancar las armas de las manos de los proletarios, negociar salidas pacíficas, alejar a los demás sectores proletarios sustituyendo la lucha de intereses de clase por una mesa de negociación por y para el capital. Las huelgas generales de Basora, las de eléctricas de Najbeeya, las de Haata y las de Khor Zubair, por ejemplo, rápidamente se convirtieron en jornadas de luchas en las calles, en manifestaciones, en acciones armadas a las que se sumaban masivamente proletarios de diversos sectores, especialmente los parados que forman sobre el 70% de la población. La intervención primordial de delegaciones sindicales entre las que destacaba la "Federación de consejos y sindicatos" consiguió reducir el conflicto en última instancia a un conflicto de ciertas empresas, arrancando de la lucha a la gran mayoría de proletarios para después alejar las armas. Sobran ejemplos como este para apreciar la importancia del papel que juega este aparato burgués. Es en este aspecto que diversas organizaciones sindicales internacionales mano a mano con la Organización Internacional del Trabajo de la ONU han lanzado desde principios de años una campaña para favorecer la actuación sindical tomando como base la situación del Kurdistán donde los sindicatos son ya parte integrante fundamental de la sociedad. La Federación Iraquí de Sindicatos controlado por el P"C" desde el gobierno provisional como correa de transmisión para encauzar las luchas a favor de la "transición política" es el más numeroso. No obstante a este sindicato le revientan las luchas por todos lados y se encuentra incapacitado para maniatarlas. Los consejos y comités creados espontáneamente al calor de la batalla señalan la necesidad y el intento del proletariado de desmarcarse de los aparatos sindicales (9) Sin embargo, y para abofetear a todos los consejistas que babean cuando ven aparecer consejos obreros, la mayoría de estos se deshicieron de un encuadramiento sindical para caer en los brazos de otros o ceder ante autoridades locales. Cuando no hay una dirección revolucionaria en la lucha, cuando no se tiene claro a donde ir, la cara radical de la socialdemocracia es todo un seguro de vida. La "Federación de consejos y sindicatos" bajo la sombra del PCTI (Partido "comunista" de los trabajadores de Irak, partido leninista que con su careta radical está aumentando su fuerza de forma rápida) es una de las diversas organizaciones que están maniatando organizaciones que había materializado nuestra clase, para reducirlas a simples delegaciones sindicales de fábricas bajo el grito de "Todo el poder a los consejos". El programa del PCTI no va más allá de una mera transición a la "democracia socialista" (?) y una lucha por un estatuto laboral recién elaborado. Se presentan ante el exterior como la única alternativa revolucionaria existente (¡!) tratando de machacar las expresiones reales de nuestra clase, adjudicándose y tergiversando numerosas luchas como las de Nahrawahn, las huelgas de Basora, las luchas del sector petrolífero (especialmente las de Nasiriyah) que fueron huelgas con las armas en la mano en las que el sindicalismo brilló por su ausencia. Pese a estas rupturas puntuales y alentadoras, la oleada de huelga que comenzaron al inicio de la guerra para hacer frente a la explotación asesina, a las jornadas infernales, y a la represión y la guerra en general, no han dado todavía un salto decidido contra sus enemigos sindicalistas dejándoles corretear por su propia barricada. ACCIÓN DIRECTA INTERNACIONALISTA Los acontecimientos que recorren hoy el suelo de Irak, reprimidos por la coalición, falsificados por todos los periodistas y demás medios burgueses, bajo el acecho de islámicos, nacionalistas, y sindicalistas, ponen al orden del día la necesidad de la solidaridad internacionalista, de la acción directa internacionalista. Es necesario remarcar la necesidad de la reacción del resto de proletarios para que todo el potencial de la lucha en Irak no acabe canalizado por cualquiera de nuestros enemigos o enterrado por las bombas. La correlación de fuerzas a nivel mundial tan desfavorable hoy para nosotros hace urgente el esfuerzo colectivo y la centralización de los grupos proletarios organizados por todo el mundo. Por ello seguimos haciendo un llamamiento a más compañeros de cualquier país a que se ponga en contacto con nosotros para coordinar fuerzas en nuestra lucha en Irak, para contrarrestar con nuestros esfuerzos los del enemigo, para caminar realmente hacia la revolución social, hacia la lucha mundial contra este miserable mundo de mierda. La lucha de clases internacional nos exige hoy a todas las minorías proletarias comprender la importancia de estas luchas atravesando el telón mediático que nos imponen. Nos exige difundir las informaciones de nuestras luchas allí, y sobre todo, traer la guerra de clases a “nuestros” países, enfrentarnos a "nuestro" Estado, a "nuestro" ejército, a "nuestros" explotadores. Hacer que la guerra de clases en Irak se extienda a todo el mundo es el primer paso para superar sus debilidades., mantenerla en el aislamiento abocaría a otra pagina más de nuestras derrotas. ¡Solidaridad
absoluta con el proletariado en Irak!
LA DESINFORMACIÓN, NIGERIA Y EL PROLETARIADO Recientemente, en el contexto de espectaculares subidas del precio del petróleo, algunos "analistas" (valga decir: propagandistas de la economía de mercado) se esmeraban en explicar las causas de esta escalada de precios. Así, entre las causas que aducían, estaban, por supuesto, los sabotajes en Iraq y la belicosa "posguerra" en general, la inestabilidad en Venezuela, la intervención del Estado ruso contra la petrolera Yukos y…la huelga de los petroleros en Nigeria. Allá donde unos decían "huelga" otros decían -pintando una situación bien distinta a las habituales "huelgas" (podríamos decir más simplemente: "simulacros") de estos lares - "levantamiento" y "rebelión". Era la primera noticia de tal levantamiento. Nos "informaban", claro está, con un desfase de muchos meses, y sin concretar nada de los objetivos, métodos y resultados de la "huelga" o "rebelión". Nada nuevo, por supuesto: quienes tienen por oficio la propaganda, loa y alabanza del capital, por métodos el silencio y el embuste, y cuyo punto de vista es siempre el de sus amos capitalistas (nos "informaban", nótese bien, de la subida del petróleo, no de la lucha de unos cuantos miles de explotados, africanos para más inri), no pueden sino establecer un cerco de silencio alrededor de nuestras luchas para aislarlas preventivamente y facilitar el trabajo de sus compadres militares y policías. Pero de esta imprecisa "información" pueden, a pesar de todo, concluirse algunas cosas. Primero, la inevitabilidad de las luchas de los explotados, que inevitablemente también han de tomar el carácter abierto de rebelión, levantamiento, hasta la insurrección. Segundo: la necesidad por parte de los explotados, y de las facciones más combativas, conscientes y resueltas, de estructuras que permitan prescindir de los aparatos de propaganda del enemigo y establecer una comunicación directa entre los explotados en lucha de cualquier lugar del mundo. Por último, esta lucha da un bofetón a aquellos que, parapetados tras un internacionalismo de pandereta, pinta a nuestros hermanos de clase en África como una masa amorfa, situada en una situación precapitalista o sumida en un 'retorno' a formaciones sociales precapitalistas, una masa desclasada, incapacitada para luchar por sí misma. Por el contrario, las enormes concentraciones urbanas africanas son un producto netamente capitalista, en las que se hacinan gigantescas masas humanas mayoritariamente proletarias explotadas de mil maneras por el capitalismo mundial. A la par, el capitalismo no ha dejado una brizna de hierba en el mundo sin tocar, y los antiguos campesinos independientes de África son hoy poco más que esclavos asalariados de las multinacionales de la agroindustria. Esta rebelión da también un sopapo merecido a quienes piensan que la lucha nace del hambre. Indudablemente, los trabajadores petroleros nigerianos no son los africanos en peor situación, ni se mueren de hambre. En una situación relativamente mejor que los millones de hambrientos que pueblan África, los petroleros nigerianos han luchado; los hambrientos pueden pensar en poco más que en comer, y para luchar no tienen fuerzas. En definitiva: nuestra clase
no es de esta o aquella nacionalidad, etnia, continente. Es mundial,
y como clase mundial tiene necesidad de luchar mundialmente para abolir
un sistema, el capitalismo, que ocupa no sólo la totalidad
del mundo sino cada átomo de vida, cada aspecto de la existencia.
Mientras el enemigo controle la información, mientras no seamos
capaces de construir la organización revolucionaria (realmente
revolucionaria) a nivel mundial (realmente mundial), estaremos atados
de pies y manos, dependiendo de eso que ellos, los burgueses, quieran
contarnos. ALEMANIA: EL "BIENESTAR" SE ACABA Durante largos decenios nos han taladrado la cabeza con eso del "Estado del bienestar", que consistía, básicamente, en trabajo para toda la vida -lo que de cualquier modo no hacía desaparecer el paro estructural crónico y masivo -y una serie de "prestaciones" garantizadas -sanidad, educación, subsidio de desempleo, etc. Uno de los países donde ese “Estado del bienestar” estaba más desarrollado, según nos contaban, era Alemania; primero la RFA y más tarde la Alemania unificada. El caso es que ese "Estado del bienestar", decían, se iría extendiendo progresivamente a más y más países, conforme fuera progresando la democracia y todo eso. En vez de ser una excepción, el "bienestar" sería la norma. En vez de ser el resultado de unas condiciones económicas, sociales y políticas bien precisas, el "bienestar" sería el deseo y voluntad bienintencionada de los amos del mundo, además del resultado lógico del progreso de las leyes del mercado. Nada más lejos. El supuesto bienestar, esto es el trabajo garantizado más "prestaciones" sociales constituyó, tras la segunda carnicería imperialista -eso que llaman II Guerra Mundial -la compra, a través de políticas económicas ultraestatalizadas (a uno y otro lado del telón de acero), de buena parte de la clase obrera de Europa y EEUU, con la exclusiva finalidad de asegurar, a través de una relativa "comodidad" de los explotados, la paz social que garantizara la buena marcha del proceso de acumulación que se abría tras la guerra. Así, el "bienestar" no ha sido nunca la norma, sino la excepción (tanto geográfica como histórica) en el capitalismo. Las cada vez mayores dificultades de valorización, que se vienen manifestando desde los años 60, hacen necesario para el capitalismo eliminar progresivamente ese "bienestar", desmantelando cuantas "prestaciones" haya podido ofrecer temporalmente a los explotados. La llamada "precariedad" no es otra cosa que el regreso masivo a la original condición proletaria, siempre precaria y siempre en manos de las necesidades del capital, y el proceso de "precarización" no es sino aquel en que el capital se quita lastres que, si hace 60 años fueron necesarios, hoy sólo pueden dificultar aún más el ya difícil proceso de valorización, salpicado aquí y allá por las manifestaciones de una crisis constante. En este contexto, en que priman las consideraciones puramente económicas ante las políticas (que podrían aconsejar mantener un relativo "bienestar" para asegurar la paz social), el Estado alemán, a cuya cabeza el muy izquierdista Partido Socialdemócrata, se dispone a asestar un duro hachazo a las condiciones de vida de los explotados y a barrer de un plumazo la ilusión, y hasta el recuerdo, del “bienestar”. En algunas regiones del Este,
el paro alcanza y sobrepasa el 20%. Hasta ahora, los parados cobraban,
los dos primeros años, el 60% de su salario anterior, y a partir
de entonces unos 330€. Ahora, el Estado alemán pretende
eliminar el subsidio de los dos primeros años, pagando directamente
los 300 “espléndidos” euros. A todo esto, la reforma
del paro establece que quien rechace un trabajo sufrirá duros
recortes en sus 300€; si es menor de 25 años, los perderá
completamente. Al fin y al cabo ¿Por qué debería
un muchacho lleno de vitalidad juvenil rechazar un empleo en la próspera
Alemania? Ahí no acaba la cosa, la política de izquierdas prosigue con el pago de 10€ por consulta médica, la eliminación de los dentistas de la seguridad social, y suma y sigue. La reacción por parte del proletariado alemán es aún débil, claramente insuficiente para poner freno a esta carrera desbocada. Se realizan manifestaciones los lunes en unas 200 ciudades, con mayor fuerza en el Este en las que, según nos informan los periódicos, participan "extremistas de izquierda", "anarcos" y demás "tribus urbanas" de esas que les gustan a los periodistas. El caso es que, con o sin manifestaciones de los lunes, la paz social sigue reinando y el capital va imponiendo sus planes sin una oposición seria. Este es el resultado de años de conciliación y apaciguamiento. O el proletariado despierta, con la voluntad de defender con todos los medios sus intereses o seguirán siendo simple masa de maniobra para politicastros y sindicalistas (10). Por ejemplo, sale a relucir la brillante idea de "crear un partido político a la izquierda del SPD para concurrir en las próximas elecciones generales". Al margen de que ese partido ya existe, ¿A quien quieren engañar? Un partido "a la izquierda del SPD" sólo llegará al poder si es capaz de imponer, a ser posible por las buenas, los planes y reajustes necesarios para el capital. Y si no llega, jugará el necesario papel de una oposición democrática y responsable, sembrando el veneno ideológico de que es posible resolver los problemas (y aquí "el problema" son los intereses antagónicos de proletariado y burguesía) democráticamente; como si la democracia fuera otra cosa que la más perfecta forma de dictadura del capital. Para finalizar, no podemos dejar de referirnos al asqueroso ciudadanismo que presenta la situación, y las incipientes luchas en Alemania, como un problema de ciudadanos. Hemos podido leer, por ejemplo, que "que el personal ciudadano comienza a cabrearse seriamente"; o, rizando el rizo, "el personal ciudadano y trabajador se cabrea más todavía a la vista de la eterna pregunta de porqué siempre tienen que ser ellos los que han de apretarse el cinturón". Señores ciudadanistas, "el personal" es "ciudadano" sólo si no es "trabajador", sólo si está en la amalgama indiferenciable de la ciudadanía y el pueblo, sólo si sus intereses como "trabajador", como "explotado", como proletario, están en mezcolanza con los intereses de todas las clases que forman la ciudadanía, sólo si sus intereses autónomos de clase no son expresados. Señores ciudadanistas: el "personal ciudadano y trabajador" siempre tiene que apretarse el cinturón precisamente por ser ciudadano, por su incapacidad de expresar ningún interés de clase, por su alucinación de poder representarlos todos. El "personal ciudadano y trabajador" se tiene que apretar el cinturón porque es incapaz, en tanto que ciudadano, de enfrentar ningún interés al interés del capital. Sólo cuando el ciudadano desaparezca y se delimite, en la lucha, el terreno de clase, sólo cuando el proletariado haga acto de presencia, podremos obligar a los burgueses a apretarse ellos el cinturón, para apretarles después el gaznate.
CORRESPONDENCIA DE LA GUERRA DE CLASES En esta sección incluimos en este número dos textos. El primero es una carta abierta a los trabajadores de Astilleros y el segundo es un texto recopilatorio a partir de las últimas olas represivas en el Estado Italiano que llama a su vez a la solidaridad urgente con los compañeros que están siendo reprimidos.
Os escribimos desde nuestros oscuros y sucios puestos de trabajo, desde la subcontratación hostelera, desde la construcción en que nos jugamos la vida, desde las fábricas en las que nos pudrimos, desde los barrios que quieren tirar para sacar más beneficio de nuestra vida. Hemos visto, en la prensa y en la calle, vuestra lucha por una existencia digna y no podemos sino estar con vosotros desde la solidaridad de clase, ésa que pretenden aniquilar quienes os tratan de vándalos incívicos. Nosotros también nos vemos atacados por los proyectos del capital para someter a la clase trabajadora, que nos hunde en una vida cada vez más miserable queriendo arrebatarnos cualquier futuro que no sea la esclavitud. Os dicen, como también a nosotros, que la reconversión y segregación de Astilleros es la única salida posible, que hay que hacer competitivo el negocio. ¿Competitivo para quién? Para ellos, los que poseen, los que quieren más ganancias con menos costes y ningún riesgo. Desde luego no para nosotros que cada vez tenemos que trabajar más y en peores condiciones, si es que encontramos trabajo, para sobrevivir. Competencia quiere decir rentabilidad a costa de los trabajadores. Aceptar ser más competitivos es aceptar que nos destrocen cada vez más. Y dirán que la culpa no es suya. Ahora el PSOE culpa al PP, pero son ellos los que ejecutan la sentencia que el anterior gobierno firmó. El verdugo nunca hizo la ley ¿y qué? ¿acaso no es culpable igualmente? Porque no se trata de un partido, facha o no, sino del Estado, que en sí es la organización de los intereses del Capital. No los hay menos malos. Intentan colocaros detrás de los sindicatos, organizaciones que se han demostrado incapaces en esta lucha. Son ellos los que han pactado una y otra vez vuestra (nuestra) derrota, cada vez más despidos, cada vez menos trabajo. Han ido a negociar y han aceptado lo inaceptable (sabiendo de antemano que así iba a ser) y lo han hecho con argumentos que nos son muy conocidos: ser competitivos, ceder por el interés común. Será ceder por su interés común con la patronal, porque otra cosa… Os utilizan para mantener su poder como gestores de los conflictos ¿Acaso Fidalgo sufre la reconversión? Si queréis vencer, compañeros, no os va a quedar más remedio que organizaros por vosotros mismos, sin mediadores, de a cuerdo a vuestros propios intereses. No estaréis solos. En Puerto Llano ya golpearon a sus representantes sindicales, en Acerinox ya se organizaron al margen de ellos… y hay otros muchos a los que con esto les mostraréis otro horizonte distinto al de la derrota continua a manos de los sindicatos. Buscadnos como nosotros os buscamos. Nuestros intereses son los mismos trabajemos en Astilleros, en una pizzería o en un supermercado. Nos vemos por la calle, sufrimos de lo mismo, nos atacan los mismos… somos una misma clase, debemos valernos por nosotros mismos y ser independientes de nuestros enemigos tomen la forma que tomen para vencer. Unifiquemos
las luchas obreras El poder italiano hace ya unos años mantiene una clara política de persecución, dominio y secuestro de todo movimiento disidente en el estado: anaquistas, antifascistas, comunistas, revolucionari@s... son los movimientos hacia los que se vuelca el poder represivo del Estado Italiano. La historia reciente italiana ha visto numerosos montajes destinados a desmembrar y hacer desaparecer a aquellas que quebrantan la comodidad de l@s bienpensantes: Montaje de la Plaza Fontana: 12 de diciembre de 1969, unas bombas, que después de 25 años han admitido que fueron puestas por los servicios secretos italianos, y que causaron 17 muertos y 88 heridos, son atribuidas a las anarquistas. Giuseppe Pinelli, detenido por su supuesta implicación, muere al ser arrojado de una ventana en comisaría. Pietro Valpreda pasó más de 8 años en prisión. En 1980 se acusa a decenas de anarquistas de atracos, banda armada e insurrección. El caso no supera ni las fases preliminares por su inconsistencia Entre 1984 y 1988, ante el auge de los sabotajes a los postes de alta tensión en Italia se intenta implicar varias veces a las anarquistas En 1989 se construye una "asociación subversiva" después de detener a varios anarquistas en un atraco, proceso que termina sin condenas En 1991 se inventan un grupo "Anarchismo e provocazione", burda asociación de nombres a partir de la revista "Anarchismo" y el periódico "Provocazione", grupo acusado del secuestro a Mirella Silocchi. Tampoco consiguen llevar adelante este montaje El penúltimo montaje, que supera en crudeza y en fantasía a casi todo lo visto anteriormente, es el "Caso Marini" .En 1996 empieza una vasta operación represiva en toda Italia y en las islas. Los R.O.S. (Grupo Especial de Operaciones de los Carabineri) por orden del procurador sustituto de la República, Antonio Marini, registran las casas de algunas decenas de anarquistas notificándoles "avvisi de garanzia", documento en que les notifica las investigaciones contra ellos relativas a hechos de particular gravedad (asociación subversiva, banda armada, atentados a infraestructuras públicas, participación en atracos, tenencia de armas y explosivos y para alguno de ellos, también, participación en homicidio) El montaje a gran escala ha terminado en abril de 2004, después de 8 años de detenciones, creación de pruebas, falsos testimonios, recursos, represión...con las siguientes condenas: - Orlando Campo: 10 años
de cárcel De l@s 54 imputad@s a lo largo del proceso, 44 fueron absuelt@s. Además los cargos de banda armada fueron desestimados. Respecto a los cargos de asociacionismo delictivo se aceptaron para algun@s inculpad@s. En el caso concreto de Bonanno, el cargo referente a "crímenes asociativos" fue desestimado. La creación de una sección especializada en la lucha contra el anarquismo por parte de la Europol y otros órganos de policía europeos impone la necesidad de que el estado se dote de los "medios necesarios" para combatir la inminente ofensiva que "se les viene encima", respaldada de forma dialéctica (la guerra contra el terrorismo) y social por los medios de comunicación, allanando el camino, mediante la creación de un estado de emergencia, para justificar acciones represivas contra el enemigo. Una vez que en el caso Marini se ha desmontado su acusación de la existencia de una "banda armada con finalidades subversivas", sin poder demostrar los cargos de banda armada y asociación subversiva, el Estado italiano necesita de la existencia de una organización terrorista para justificar nuevas medidas represivas. Así asistimos a nuevas medidas legislativas que favorecen la represión, castigo y eliminación de quien lucha por evidenciar las miserias del capitalismo. Actualmente parece que nos encontramos ante lo que algunos periodistas, abonando el terreno para pasadas y futuras represiones y montajes, ya han venido a llamar "Caso Marini bis". Pero las anarquistas tienen muy claro que no es cuestión de "montajes puntuales": la represión, así como el accionar implacable e inmediato contra los símbolos y pilares del capital, es continua. En 2003 se producen 50 registros por toda Italia, afectando principalmente al área libertaria, y también a algún marxista y comunista. La operación "Black-Out" (apagón) es conducida por los fiscales genoveses Canepa y Canciani, resultando en 12 "avisos de garantía" por "asociación subversiva" (artículo 270 bis), por los actos de acción directa y de solidaridad con el preso ecologista Marco Camenish (explosivos en torres de alta tensión, repetidores de telefonía móvil, incineradoras de basura, teleféricos en estaciones de esquí...) Sólo en 2004 se han sucedido diferentes ataques represivos: 3 Febrero: Arresto de Luca Farris, acusado de "subvertir el orden democrático" y "terrorismo" y pertenencia al grupo ASAI (Anónima Sarda Anarco Insurreccionalista). El arresto se produce simultáneamente a la visita del jefe del Estado italiano Ciampi. Más tarde, el 17 de junio de 2004, una acción policial en principio destinada a la represión del C.O.R. (Células de Ofensiva Revolucionaria-de matriz marxista-leninista) acaba con la detención de cinco personas del entorno del grupo anarco-ecologista "Il Silvestre". Su delito: habérseles encontrado un documento del C.O.R., en forma de carta reivindicativa. La misma carta había sido enviada a las redacciones de otros periódicos sin que a éstos se les acuse de nada. Una persona fue inmediatamente liberada, otros tres detenidos están actualmente bajo arresto domiciliario (una de las cuales actualmente se encuentra fugada), y dos (William y Alesio), recluidos en la prisión de Regina Coeli, el último en aislamiento. El 21 de julio, seis registros más en Trento. A las personas registradas se les acusa de haber participado en unos altercados en diciembre de 2002 contra unos fascistas. Como vemos, cada vez son más dispares los ataques represivos, tanto más cuanto mayor es su necesidad de destrozar la disidencia. El 27 de julio de 2004, el ministro del interior Giuseppe Pisanu alertaba sobre la peligrosidad de los anarco-insurreccionalistas. Al mismo tiempo, por toda Italia se desata una ola represiva a gran escala: más de 100 registros en toda Italia, unos 40 "avisos de garantía" (documento en que se avisa a quien lo recibe de que se está llevando a cabo una investigación o proceso contra ella), y 4 detenciones: Marco Ferruzzi, acusado del envío de un paquete bomba contra un cuartel de los Carabineri; David Santini y Simone del Moro, acusados de la colocación de un explosivo en el tribunal de Viterbo. La policía política (DIGOS) esgrime como prueba unas grabaciones ambientales que demostrarían su participación. Por último, Sergio Maria Stefani, sobre el que ya pesaba un arresto domiciliario por posesión de pólvora y por la distribución de una publicación "A cada uno lo suyo, 1000 modos de sabotear este mundo". A 24 de agosto, uno de ellos, David Santini fue trasladado al hospital de Torino debido a la huelga de hambre que empezó con otros dos compañeros desde su ingreso a prisión El único que continua con la huelga de hambre es Sergio. (A día 6-09-04: debido a su estado de salud abandono la huelga el pasado 3-09-04). A este proceso se le ha dado el nombre de "Operación Cervantes", en relación al artefacto colocado el 17 de junio de 2003 en el Instituto Cervantes de Roma en solidaridad con los presos en régimen de aislamiento. A los cuatro detenidos, además de a 34 personas más, se les han aplicado los artículos 270 y 270 bis del código penal, cuya traducción es la de "asociación subversiva con finalidades terroristas", artículos que procuradores, fiscales y demás carroña gustan de aplicar contra toda aquella persona que lucha la podredumbre cotidiana que implica el actual estado de las cosas. La referencia a estos artículos penales se concreta en: -"...junto con otros han
apoyado, constituido, organizado y participado en una organización
dirigida a derrocar violentamente las instituciones económicas
y sociales del Estado; a subvertir violentamente el "orden democrático"
mediante el sabotaje, ataques a personas, "cosas y otros".
El 7 de agosto, en una concentración de solidaridad en Roma donde se repartían panfletos, la policía detuvo a 5 personas a las que soltó al día siguiente, en un intento de frenar cualquier tipo de solidaridad con las detenidas. El juicio por esta causa se realizará el 19 de octubre. Más allá de querer ofrecer un extenso dossier de información (que por otra parte se puede encontrar en varios sitios de internet y en diferentes libretos y publicaciones) queremos enfatizar la absoluta falta de interés y solidaridad a la que estamos asistiendo. El discurso polarizado en inocencias y culpabilidades está recogiendo sus frutos en todas partes. La solidaridad (y sobretodo, la falta de ella) está aceptando los valores y discursos que provienen de altas instancias... y mientras tanto compañeros italianos se ven encarcelados, investigados, registrados, escuchados. Es realmente vergonzoso ver como los movimientos antagonistas está totalmente impasibles ante las inmensas oleadas represivas, tanto en este nuestro país como en Italia. Más allá de los diferentes caminos de lucha, toda esta gente debe ser liberada y apoyada. Existen muchas maneras de solidarizarse y continuar la guerra social en la que estamos inmersos, que cada una escoja la suya. Apelamos a extender la lucha a todos los niveles, por los compañeros encarcelados, por nosotros y nuestro futuro.
1. De momento, han contribuido a que las “elecciones” presidenciales de aquel país, en las que ha sido elegido -por quien lo puso en primer lugar en el poder, tras la invasión, EEUU -el señor de la guerra Kharzai, se celebraran sin sobresaltos. 2. De momento, los Estados que participan en primera persona en la invasión de Haití -invasión "legal y justa", amparada por la onu -son, además de España y Marruecos, EEUU, Francia, Canadá y Chile, que sepamos. 3. Sobre la "reforma" aprobada recientemente ver el siguiente articulo. 4. Como se sabe, el cierre de Izar y el despido de miles de trabajadores es un hecho, y aunque las protestas dirigidas por los sindicatos colaboracionistas sean en buena medida un simulacro y un espectáculo televisivo, allá donde estas cobran más virulencia y amenazan, siquiera remotamente, con romper el marco de la paz social y el consenso, son reprimidas con los métodos de siempre y el aplauso tácito de los sindicalistas. 5. El simple hecho de que la CEOE, CCOO y UGT se muestren "muy satisfechos" con este reglamento, el de "mayor consenso" según el ministro Caldera, viene a demostrar que tras el humanitarismo de esta reforma se esconde un nuevo ataque a nuestras condiciones de supervivencia. 6. Las luchas como las de Nahrawahn, un polígono industrial cerca de Bagdad en la que son explotados 15.000 trabajadores de diversos sectores, en las que se levantaron consignas como "aquí no trabaja ni Alá" acompañadas con barricadas y toda clase de armas, muestra la rapidez con la que el proletariado va siendo impulsado en todos los sectores a unificarse y a tomar las armas. 7 . El general americano Martin Dempsey reconocia que "el 40% de los miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes dejó su puesto… y cerca del 10% trabaja en nuestra contra" Las deserciones varían entre un 30 por ciento en el nordeste y centro de Iraq y un 80 por ciento en los alrededores de Faluya. 8. La "desaparición" de gran número de efectivos o batallones en plena operación ha entorpecido e imposibilitado numerosas operaciones militares. 9. Estos consejos y comités no abarcan solo el ámbito de las luchas en torno a las fábricas (las huelgas de los estibadores atreviéndose a paralizar y sabotear puertos como Umm Qasr y de Ma'aql, las huelgas de las refinerías y del gas, las de la industria del cuero…) sino que también en barrios para organizar la defensa de sus vidas creando milicias armadas e incluso para organizar la distribución de los escasos alimentos que se consiguen. 10. A mediados de Octubre, a pocas semanas de terminarse de escribir este artículo, los trabajadores de la planta de Bochum acabaron con años de letargo del proletariado de las fábricas de Alemania. El anuncio de General motors de recortar más de 10.000 puestos de trabajo en las plantas de Opel ante el aplauso de sindicalistas hizo desaparecer el rol del ciudadano trabajador de esa fábrica para dar paso al proletariado que dormía en su interior. Escupiendo a la actitud conciliadora del sindicato IG metal ocupó la fábrica e impidió cualquier actividad productiva o entrada o salida de materia, realizó piquetes, salió a la calle con barricadas. Tras varios días y maniobras sindicales y patronales de toda clase se reanuda a el trabajo. Veremos cuanto tardan en volver a reproducirse los conflictos. |