En los últimos años, Yugoslavia se ha desgajado como resultado de guerras
fraticidas. Eslovenia, Croacia, Bosnia y actualmente Kosovo, han sido los
escenarios de la guerra nacionalista (la guerra entre los pueblos). Serbi@s,
croatas, bosni@s, albaneses/as..., pueblos que vivieron en paz y armonía
ahora se enfrentan. ¿Por qué?: quizás porque sus dirigentes decidieron
fomentar el nacionalismo y el enfrentamiento como forma de afianzarse en el
poder, mientras las potencias internacionales alentaban la guerra con apoyos
y armas; permaneciendo impasibles ante la limpieza étnica (en la Sbrenisca
bosnia, la Vucovar croata, la Krajina serbia...). Por último le ha tocado el
turno a Kosovo. Al principio los chetniks serbios, imponiendo su poder y el
terror sobre la mayoría albanokosovar; por otro lado, la UÇK o ELK atacando
a la minoría serbiokosovar; y por último la OTAN, "siempre tan preocupada
por la defensa de los pueblos" (Kurdistán, Sahara, Timor, Cachemira...). El
nuevo gendarme mundial del servicial Solana a las órdenes de Clinton y del
Imperio USA. Utilizando falsos argumentos humanitarios, bombardean, matan y
destruyen, mienten para utilizar a Yugoslavia como ejemplo de lo que le
sucederá al que no obedezca al yanqui. Nos vendieron la patraña de que para
conseguir la paz hay que aumentar la guerra (Milosevic mata, la OTAN
remata). La industria armamentística ha hecho su agosto gracias a la matanza
por la paz (?) de la OTAN ("daños colaterales"). Los mismos (Pesoe y Pepé)
que han apoyado y financiado, con los impuestos de tod@s, la destrucción,
ahora nos pasarán la factura de la reconstrucción (ellos lo rompen, nosotr@s
lo pagamos), nuevo negocio para las multinacionales.
Allí, en Yugoslavia y en Kosovo, ha sido y es el pueblo el que sufre, la
gente ha muerto bajo las bombas y ha sufrido las deportaciones. Ahora son
cientos de miles l@s que están en paro, sin fábricas, hogares ni
infraestructuras. La única solución es y será la del entendimiento de los
pueblos, frente al nacionalismo que los divide y enfrenta, y ante la
agresión e injerencia del imperialismo.