En Noreña hay una serie de cosas que se repiten ciclícamente (como los asfaltados de Aurelio que coinciden casualmente con las elecciones). Uno de estos bucles que se repiten es el auge y declive de las fiestas del Ecce-Homo, que suele coincidir con la llegada de una nueva directiva de SONOFE cargada de entusiasmo y ganas de trabajar, la cual a los equis años no aguanta más y lo manda todo al carajo.
Así, hace seis años aproximadamente, la directiva de SONOFE lo deja y se encarga de la organización el ayuntamiento, liderados por el gran Jamín Iglesias. Quien recuerde aquellas fiestas, sabrá que no se cuentan entre las primeras en el ranking mundial de fiestas de prau.
Para seguir haciendo un poco de historia, recordemos que después lo cogió un grupo de gente amplio, con Patiño como presidente, que consiguió levantar las fiestas hasta un nivel que no se recordaba: en lo organizativo, en el número de actividades, en la calidad de orquestas y actuaciones, en el presupuesto a manejar, en el número de socios, etc. Naturalmente, durante este periodo, la actitud de Aurelio Quirós y Cia, desde su mayoría absolutísima, fue la de no colaborar, no poner medios a su disposición, no aumentar ni un poquitín la subvención municipal (que daba risa respecto al presupuesto que se maneja).
Resultado: en un par de años la gente no aguanta más y SONOFE casi se disuelve. A última hora lo coge el equipo de José Julián y suben el listón un poco más, con la tradicional escasa o nula ayuda de la gente de Quirós. Como era de esperar, el ciclo se repite, y a los dos años la Sociedad Noreñense de Festejos deja de existir desde enero de 2004.
Lo increíble es ver hasta que punto pasa la derecha local de la organización de las fiestas. Desde enero no hay sociedad de festejos y no mueven ni un solo pelo por el asunto. Podrían argumentar que se les olvidó o que no se dieron cuenta, pero no vale, porque ya nos encargamos nosotr@s de recordárselo, pidiendo que se tomara la iniciativa, como ya hicimos hace dos años y hace cinco con resultado nulo (ni puto caso, vamos).
De repente, se dan cuenta de que les pilla el toro y las fiestas se echan encima, y tratan a toda prisa se salvar la situación. Hay convocada una plataforma de asociaciones para el ¡8 de junio! Con las fiestas en septiembre, a ver quien es el guapo que reserva orquestas, carpas, organiza actividades… con tan amplio margen de tiempo. Se habla ya de contratar a una empresa privada para que organice los festejos, lo que nos parece ya el colmo de lo lamentable.
No hace falta ser Rappel ni Paco Porras para predecir que este Ecce-Homo va a ser uno de los más cutres de la historia, por mucha buena voluntad que puedan poner voluntarios de última hora, que manejarán poco dinero y menos tiempo. Resulta llamativo que esta situación de dejadez municipal se produzca en un momento en que Miguel Angel Fuente Calleja ya lleva unos meses ejerciendo de Alcalde. Sabemos todos que sabe organizar unas fiestas, lleva años haciéndolo con las del Picadillo desde los Sabadiegos. ¿Será que si no le sirve para colgarse medalllas o salir en la foto, Miguel Angel no mueve un dedo por nada más que lo imprescindible?