MENOS BODAS REALES

Por si alguien no se había enterado (cosa bastante difícil), ya se han casado el príncipe Felipito, futuro rey de España, con Letizia (o Leticia, como prefieras llamarla) Ortiz, aquella periodista que presentaba el telediario con Urdaci. Y digo que es difícil que no te hayas enterado porque la televisión tan sólo retransmitía imágenes del enlace a todas horas, con la única excepción de Canal Plus, pero nosotr@s l@s obrer@s y estudiantes no nos podemos pagar los lujos de pagar por ver la televisión. Quienes sí seguro que se podían pagar esos lujos sería la casa real, puesto que todos sus miembros tienen un sueldo astronómico, pero a pesar de sus grandes sueldos, ninguno de ellos puso un solo duro para pagar los costes del enlace, sino que quienes lo pagamos fuimos todos y cada uno de los habitantes de este país, que seguro preferirían que su dinero fuera a parar en mejorar escuelas, hospitales o carreteras, en vez de ir destinado a la dichosa boda.

Mención aparte sería nombrar a l@s invitad@s de la boda, la mayoría de ell@s aristócratas o grandes burgueses, pero nos llama la atención especialmente que se haya invitado a Álvaro Uribe, paramilitar y presidente de Colombia que está llevando a cabo una política de extorsión y represión contra los militantes de izquierda que luchan por una sociedad más justa e igualitaria en América Latina, o también, el príncipe heredero de Arabia Saudí, país en el que se aplica el integrismo islámico gracias a la monarquía que gobierna el país, y como no, también estaba invitado el rey de Marruecos Mohammed VI, sí, aquel que tiene ocupado y conquistado el Sahara Occidental, obligando a sus habitantes a vivir en campos de refugiados en el desierto de Argelia.

Pero no todo son malas noticias, ese mismo día en todo el país miles de personas nos hemos manifestado contra los gastos del enlace real, y todo ello a pesar del silencio cómplice de los medios de comunicación. En Gijón fueron varios los miles de manifestantes, aunque ni prensa ni gobierno se molestasen en contarlos, además del resto de pequeñas iniciativas, entre las que destaca por folklórica la del homenaje al oso que mató al rey Favila. ¡VIVA LA REPÚBLICA!